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Quisicuaba: Retorno a los cabildos (+ Fotos y Videos)

Por: Mabel Torres, Gabriela Sánchez, Yasmany Pérez, Dung Tran, Eduardo Grenier
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Quisicuaba auspicia talleres artísticos. Foto: Cortesía del proyecto.

Hace 25 años la comunidad de Los Sitios decidió retornar a la era de los cabildos. Desde la barriada centrohabanera resurgieron las ancestrales agrupaciones africanas para rescatar valores históricos cuyos orígenes datan de cuatro siglos atrás. El apego a las raíces fue el puente para potenciar el desarrollo y el bienestar social de sus pobladores.

Hoy, el Proyecto Sociocultural Cabildo Quisicuaba a pocos habitantes del municipio les resulta desconocido, aunque tampoco lo es para gran parte de esta Isla. Nacido de una iniciativa local, Quisicuaba se convirtió en una institución de referencia nacional, cuyo impacto ha beneficiado no a una comunidad, sino a decenas de ellas.

Más de 70 personas conforman el equipo de trabajadores voluntarios que ocupan las aulas, cocinas y sedes del proyecto. Ellos apostaron por ser partícipes del crecimiento local y brindar apoyo a quienes precisan de guía y afecto. Así sus fundadores decidieron poner en marcha un centro que abre las puertas a todos los que lo necesiten.

Vuelta a los orígenes

Apenas amanece y ya el ajetreo en las cocinas anuncia el comienzo de los preparativos para una nueva jornada. Isabel Antomachí conoce como nadie los horarios, las rutinas, y menús que cada día sirve a más 500 comensales. Pero a diferencia de restaurantes, su público es siempre el mismo, fiel y puntual. Por eso no vacila en encender los fogones, sabe que sin importar la fecha o el clima, estarán ahí y eso le satisface.

Durante más de 20 años su labor no ha cesado y hoy se complace en extender la mano al igual que lo hicieran con ella en Quisicuaba. Todavía recuerda los años 80 cuando deambulaba por las calles de La Habana. “Antes de conocer a Enrique, el presidente, no era nada. Aquí me dieron ropa, una casa y trabajo. Solo puedo decir que fue un ángel en mi vida”, reconoce Isabel.

Isabel Antomachí fue acogida por el proyecto que le brindó un empleo y un hogar. Foto: Dung Tran.

Por esa misma época, la asociación, fundada en 1939 y concebida como institución religiosa, comenzó a ofrecer apoyo a los vecinos de la comunidad. Surgía un movimiento espontáneo, encabezado por un líder que ejercía como médico, antropólogo y religioso. El trabajo de los fundadores devino un proyecto comunitario.

Gisela Braña, directora de Relaciones Internacionales e Interinstitucionales de la asociación, explica que Quisicuaba aunaba a los miembros de la comunidad a partir de dinámicas de corte educativo y cultural con el propósito de elevar la calidad de vida de sus ciudadanos.

De esta forma, nació en 1992 el Proyecto Sociocultural Cabildo Quisicuaba, como heredero de la asociación homónima, aunque independiente de la plataforma religiosa y enfocada estrictamente al beneficio de la comunidad de Los Sitios.

“Nunca pensamos que tuviera tanto impacto, ni que adquiera las dimensiones actuales. Se empezó por talleres con adictos a las drogas o al alcohol y con un comedor abierto a personas sin hogar o familia. Actualmente es un gran programa de reinserción social, que abarca 23 proyectos comunitarios y 25 sedes a lo largo de todo el país”, señala Enrique Alemán, presidente de la asociación y del proyecto sociocultural.

Los niños asisten a talleres de música y baile. Foto: Cortesía del proyecto.

A partir de la labor de Quisicuaba, disminuyeron los índices de desempleo y de prostitución, aumentó la vinculación de los jóvenes al estudio y al trabajo, incluso, se promovió una nueva imagen de Los Sitios, con la creación de parques, espacios culturales y aulas para impartir talleres, destaca Braña.

“Los profesionales mediaban entre conflictos, tocaban las puertas de las familias para incentivar los valores humanos, cambiar actitudes de niños y adolescentes propensos a actividades delictivas, orientar a las víctimas de violencia doméstica, o de padecimientos de salud graves”, agrega.

Con el apoyo del gobierno provincial y las filiales de la asociación, el proyecto amplió sus líneas de trabajo en tanto incorporó el interés por el arte como instrumento para fomentar la transformación, al tiempo que se propuso rescatar las tradiciones culturales de la localidad.

Quisicuaba promueve el rescate de las tradiciones. Foto: Cortesía del proyecto.

Así, aparecieron los más de 20 talleres destinados a diversos grupos etarios que cuentan con el asesoramiento de un Grupo Gestor de 36 especialistas: psicológicos, psiquiatras, sociólogos e incluso asesores legales y la colaboración de los ministerios del Interior, de Educación, de Salud Pública, y de Cultura.

Entre ellos sobresalen los dedicados a la familia, a los niños sin amparo filial, diabéticos y crónicos renales infantiles, grupos de autoayuda para alcohólicos, intercambio generacional, cursos de artesanía, pintura, baile y música, además de los conversatorios que se realizan sobre VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

Quisicuaba: un ciclo de tradiciones

Dicen que las tradiciones reflejan y enriquecen el alma de los hombres, de ahí que desde tiempos remotos la humanidad conserve rutinas y costumbres de sus ancestros. Tal vez por ello la familia Zabala Ortega que emprendió las primeras rutas de Quisicuaba en 1939 confió a las generaciones posteriores su patrimonio más preciado, el cual a su vez, incentivaría otras costumbres, pero esta vez nacidas en el seno de la comunidad.

Quisicuaba organiza actividades culturales para la comunidad. Foto: Cortesía del proyecto.

Después de más de medio siglo, el árbol genealógico de Quisicuaba no solo prolifera en integrantes sino que también revitaliza las filosofías heredadas. Así, Luis Enrique Alemán creció entre talleres de pintura y presentaciones culturales, y hoy resulta uno de los voluntarios más jóvenes de la institución, quien ejerce como profesor de talleres de origami y artes plásticas.

“Haber nacido en esta asociación y poder continuar la obra de mis bisabuelos es una tarea y una satisfacción inmensa”, afirma el muchacho de apenas 20 años. Involucrado en las actividades de los adolescentes y jóvenes, y contemporáneo a muchos de ellos, Luis Enrique ha vivido de cerca la experiencia de ser partícipe de la evolución de quienes encontraron en esos espacios su rehabilitación, orientación profesional, e incluso una nueva familia.

De ahí que su padre Enrique Alemán coincida con él en que el proyecto no solo cambia al beneficiario sino que también incentiva una nueva concepción de vida para los fundadores.

Tal vez el mejor ejemplo de ello resulte el taller Para Vivir a Plenitud, enfocado al intercambio entre personas de la tercera edad. Aerobios, programas docentes y excursiones conforman las rutinas de más de 50 abuelos que cada martes se dan cita en la asociación.

Vea en video la rutina de las abuelas en el taller Para Vivir a Plenitud

Elvira Depestre y Josefina Aragón, ambas fundadoras del taller coinciden en que gracias a Quisicuaba han vuelto a sentirse útiles y a relacionarse con personas que como ellas encuentran en estas iniciativas una opción beneficiosa tanto para dialogar como para llevar un estilo de vida más saludable.

Otros talleres, cursos y encuentros desarrollados por Quisicuaba funcionan como espacios de intercambio para apoyar a las personas que sufren padecimientos de salud o condiciones de otra índole que les dificulta su integración en la sociedad, advierte Enrique Alemán.

“De esta forma se fomenta la participación en iniciativas culturales de diferentes manifestaciones del arte en aras de motivar a los más pequeños, siempre conscientes de que el proyecto no pretende crear unidades artísticas sino fomentar el componente didáctico, el cambio de conducta y la transmisión de valores humanos”, puntualiza Alemán.

A través de estas propuestas se ha logrado la reinserción de más de 400 personas en la vida social, la incorporación al trabajo y al estudio. Para ello, el proyecto -en colaboración con otras organizaciones- los acerca a cursos de superación orientados a la informática, bibliotecología, cocina, nutrición e higiene de los alimentos u otras ramas que se imparten en la Escuela de Oficios de Centro Habana.

Asimismo, la creación de 7 grupos danzarios ha permitido la revitalización de la cultura popular tradicional, con el rescate de la comparsa de la localidad Las bolleritas, y otras agrupaciones folclóricas.

Los logros de Quisicuaba también son visibles en las fachadas y espacios de la localidad, a partir de la creación de murales educativos, un parque infantil, la pavimentación de las calles, así como la inauguración de una biblioteca comunitaria en coordinación con la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

Por otra parte, la formación de niños y jóvenes en las artes escénicas y en la pintura impulsó la presentación de grupos de teatros y de obras artísticas como formas de regalar a sus pobladores el talento y el virtuosismo de quienes, a fin de cuentas, también son parte de su entorno.

Los niños participan en talleres de música y artes danzarias. Foto: Cortesía del proyecto.

Otras veces, la ayuda no solo se obtiene mediante los talleres, sino que la propia familia en la que se han convertido los colaboradores también abre los brazos a quienes lo necesitan. Así sucedió con el joven Jordi Expósito, diagnosticado con retraso dmental, pero que toos los días asiste al proyecto para colaborar en la cocina bajo la tutela de Isabel.

A Jordi le sobran las sonrisas y la disposición, por eso ayuda en cualquier labor que se requiera. Para sus padres, la acogida que recibió en Quisicuaba es un motivo de gratitud, pues saben que aquí recibe un trato genuino, dice Isabel.

Él resulta uno entre tantos que Quisicuaba ha logrado reinsertar. De ahí que, los coordinadores afirmen que el secreto está en brindarles las herramientas para que ellos mismos se conviertan en los artífices de su propia transformación.

SERoPOSITIVO

Pasadas las seis de la tarde pareciera que la Iglesia San Judas Tadeo recesara su jornada y permaneciera en silencio hasta la mañana siguiente. Quien transita cerca de la institución religiosa en las primeras horas de la noche no creería que en ese instante del día la capilla vuelve a abrir sus puertas.

Un grupo cercano a las veinte personas poco a poco hace su entrada. Una vez en el interior comienzan los saludos sin excesos de formalismos, pues después de ocho años, cada cita se ha convertido en una reunión donde al igual que viejos amigos, los asistentes comparten sus experiencias sobre qué significa vivir con VIH.

Al frente de la sala se sitúa Jorge Coloma, vicecoordinador en el municipio Centro Habana y en la capital del programa ITS-VIH-SIDA del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

Acerca de sus 15 años de labor, Coloma expresa: “Yo vivo con VIH desde 1997 y hace una década que estoy vinculado al proyecto Quisicuaba por las alianzas que un coordinador debe realizar”.

Fue así como el proyecto estrechó los vínculos con la comunidad de personas que padecen infecciones de transmisión sexual, especialmente los pacientes con VIH, aunque se trata de una línea de desarrollo en la que el grupo gestor trabaja desde 1998. Quisicuaba ha impulsado estudios sobre las ITS, que han permitido redimensionar los objetivos del proyecto. Años más tarde, a raíz de estas investigaciones, se iniciaron encuentros de ayuda mutua que hoy cuentan con hombres y mujeres de diversa orientación sexual.

Continúa la velada y cada pocos minutos llegan integrantes. La rutina siempre es la misma: tomar una silla de alguna esquina y colocarla de manera tal que entre todos conformen un círculo. La noche trascurre en un ambiente de confianza y espontaneidad y desde cualquier asiento surge la propuesta de leer una poesía, una reflexión o algún descubrimiento reciente sobre las ITS.

Los miembros del grupo de apoyo a menudo intercambian con la comunidad. Foto: Cortesía del proyecto.

Pero estos espacios también son una fuente de apoyo para los que reciben la noticia del contagio. Ese fue el caso de Yoanka Montero, quien confiesa que Jorge Coloma y Quisicuaba fueron un pilar para ella cuando en 2012 supo de su nueva condición. “Pensé que mi vida se acababa en ese momento, de hecho ni siquiera era capaz de hablar. En estos años he aprendido a cuidarme a mí y a los demás”, reconoce Yoanka.

Yusleidys Fernández, igualmente diagnosticada cinco años atrás, coincide con Yoanka en que el proyecto contribuye a su aprendizaje sobre la enfermedad. Asimismo dice sentirse orgullosa por la labor del grupo, sobre todo por los tratamientos de adherencia orientados a la disciplina en los horarios de los medicamentos, autocuidados, así como el cambio en las rutinas.

De acuerdo con Coloma, uno de los mayores logros de su trabajo radica en el vínculo con los especialistas de la salud, quienes les sugieren a los pacientes acercarse al grupo en aras de compartir con personas en similar situación y mejorar su calidad de vida.

Al igual que las alianzas de Quisicuaba con el MINSAP, durante casi dos décadas el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Centro Nacional de Prevención de las ITS y el VIH-SIDA también acompañan los más de 60 talleres impartidos por el proyecto en materia de salud sexual y reproductiva.

Asimismo, la sede ubicada en el barrio de Los Sitios abre sus puertas a la aceptación y la tolerancia, razón por la cual con regularidad tiene lugar la peña de transgéneros Rosa de Acero, concebida como una actividad abierta a toda la familia. En estas presentaciones, Leidys Vega siempre cuenta con un momento en el guion. Como paciente con VIH y transformista regala su arte a los espectadores en defensa de la comunidad LGTBI.

Además, en el marco de estas jornadas se realizan encuentros culinarios, pruebas rápidas para detectar nuevos casos, así como conversatorios dirigidos a los jóvenes y a personas mayores de 50 años para quienes en ocasiones la percepción de riesgo es menor.

Al respecto, Coloma señala que una de las principales ventajas de estos intercambios radica en la creación de una conciencia sobre los efectos de tener relaciones sexuales sin protección. De esta forma, los pacientes son beneficiarios del proyecto y colaboradores de modo simultáneo, labor por la cual merecieron el Premio Esperanza 2014 a nivel nacional, galardón que desde 2001 otorga la comunidad de personas con VIH en el país.

Vea en video las actividades del proyecto

En la sede de Quisicuaba el ajetreo es constante. Declarado museo interactivo debido a la riqueza patrimonial y multicultural que acoge, el sitio atrae siempre miradas curiosas. Los protagonistas pudieran ser niños que se acercan para informarse acerca de algún curso de artes plásticas o un grupo de extranjeros ávidos por conocer la labor que se realiza en el pintoresco lugar, al tiempo que acuden ancianos del taller Para vivir a plenitud o invitados a un debate sobre los temas más recientes de la sociedad cubana.

Lo que pocos sospechan es que detrás de todo eso está un equipo de más de 70 voluntarios. Son estas personas quienes en su labor no reparan en esfuerzos ni tampoco distinguen entre el color de la piel, el estrato, la edad o la orientación sexual. Así, Isabel, el joven Luis Enrique, Jordi, Coloma y otros tantos se afianzan a este ideal para levantar los puentes que guían la ruta hacia el retorno a los cabildos.

Se han publicado 5 comentarios



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  • Javier Ferreira Herrera dijo:

    Dr. Enrique Alemán, un ser humano, que ha dejado de ser una sola persona, para multiplicarse en toda una comunidad, dándole su enrgia y espíritu de lucha y convirtiéndolos en mejores cubanos, cada día.

  • Joel Yu Martinez dijo:

    !!!Que obra tan bella!!! Sembrando amor desde nuestras raices, !!Amor con Amor se paga!!

  • EFRAIN GUZMAN CABELLO dijo:

    ME HA ENTERNECIDO EL TALLER DE ARTE INTERACTIVO DE QUISICUABA, ME SACÓ DEL ALMA UN DIOS BENDIGA A SU GENTE Y AL TERRUÑO BENDITO DE CUBA. ESPIRITUALMENTE ESTOY CON UDS. HERMANOS CUBANOS.

    • Jiquí dijo:

      De Cuba, su Pueblo y del Socialismo. Siempre sentimos una responabilidad por encima de las nuestras personalidad: la del deber cumplido con la Humanidad. Qué labor tan bella!!! Como dijo el canto: Por cada bomba que destruye hay miles de caricias que alimentan a la vida.

  • ROSA dijo:

    PARA LOS PREGONEROS A SUELDO ESOS QUE ANDAN SIEMPRE HABLANDO DE LAS DIFERENCIAS EN NUESTRO PAIS, ESTE DEBIERA SER UN EJEMPLO ELOCUENTE DE LA UNIDAD DE LOS CUBANOS EN TORNO A TODO LO BELLO Y PURO, SIN DISCRIMINACION DE NINGUNA INDOLE.
    FELICITACIONES A CUASICUABA Y A SUS LIDERES. HERMOSO EJEMPLO.

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