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Tenería y calzado: ¿soñar con zapatos en Cuba?

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 La industria cubana del calzado tiene el reto de abastecer el mercado nacional y trazarse alianzas estratégicas con las nuevas formas de trabajo no estatal. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

La industria cubana del calzado tiene el reto de abastecer el mercado nacional y trazarse alianzas estratégicas con las nuevas formas de trabajo no estatal. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Por Caridad Carrobello, con la colaboración de las estudiantes de Periodismo Lilian Knigth y Elizabeth Almeida

Una simple mirada al andar de los transeúntes que se desplazan cada mañana por La Rampa capitalina, el santiaguero Parque Céspedes, o los populosos bulevares de la ciudad de Camagüey y de Bayamo, Granma, lleva a contundentes conclusiones.

Cubanas y cubanos calzan, sobre todo, sandalias, tenis, o zapatos como las llamadas ballerinas, mocasines y hasta botas, ya sean estas últimas para actividades agrícolas, industriales y militares, o simplemente para lucirlas, “porque las altas y con tacones –como estas rojas mías– están de moda por el mundo”, afirma la joven habanera Dilenys Sosa, mientras viaja desde Coppelia en un ómnibus P9.

Mucho han cambiado el gusto y las opciones de calzado entre los pobladores de esta Isla.

Hasta mediados del pasado siglo se importaba cuanto estuviera en boga, ya fueran sandalias de tela con punta de “boca de pescado”, como popularmente se les conoció, mocasines, los puntifinos de dos tonos, así como elegantes confecciones para mujeres, de tacones altos, como exigía el buen vestir de la época.

Luego se trajeron los de charol, chanclos y zuecos, y hasta los plásticos, finalmente elaborados en Cuba un tiempo después.

Pero interesa señalar que, casi 60 años atrás, también gozaban de fama entre los hombres los “corte bajo” de piel, con marcas nacionales como Bulnes, Ingelmo, Valle y Amadeo. Claro, por su alta calidad y precios, no todo el mundo podía adquirirlos, pero al menos se elaboraban en el país y hasta se exportaban hacia diversas partes del mundo.

Por esa misma fecha, el procesamiento cubano de pieles para abastecer dichas producciones se realizaba en 68 tenerías, con diferentes capacidades. Pero este esplendor fue decayendo.

La debacle en las tenerías

La etapa de mayor bonanza en el curtido de piel vacuna en Cuba fue la de los años 80. Se había concentrado esta actividad en 13 industrias pertenecientes a cuatro empresas, ubicadas en las provincias de La Habana, Matanzas, Villa Clara y Camagüey. La capacidad productiva era de tres millones 900 mil metros cuadrados de cuero y mil 500 toneladas de suela.

“Pero en los 90 se fueron extinguiendo muchas fábricas, a causa del deterioro, la obsolescencia tecnológica y falta de recursos, pues el Bloqueo estadounidense cerró aún más la obtención de tecnología y piezas de repuesto. Por otra parte, hubo pérdida del personal que se desplazó hacia otros sectores mejor remunerados, como el turismo”, enumera Mysora López Soler, directora general de la Empresa de Tenería y Pieles (Tenpiel).

“Tampoco podemos olvidar que durante los últimos 30 años en este sector no existieron inversiones fabriles, y ha estado el período especial con muchas restricciones materiales y energéticas, por lo cual se perdió el sistema de mantenimiento.

“Hoy, por ejemplo, lo que pudiera conseguirse en países más cercanos, por el bloqueo, debemos mandarlo a comprar a Italia. A la vez traemos mercancías desde China, donde está el crédito, y tenemos que abarrotar los almacenes y hasta inmovilizar el dinero de las empresas. Eso nos está desangrando porque un contenedor de 20 pies, fletado desde allá hasta aquí, cuesta cinco mil dólares; si fuera desde México no sobrepasaría los mil dólares.

“En el cierre de algunas instalaciones ha incidido además la contaminación medioambiental. Nuestros centros utilizan sustancias muy dañinas como los ácidos sulfúrico y clorhídrico, la misma piel es agresiva biológicamente, además de que tiene la sal incorporada. Las inversiones en la planta industrial hasta 2020, destinarán una parte al tratamiento de los residuales, pero aún debe hacerse más.

“En la actualidad contamos solo con las tenerías José Ramón Martínez, en Guanajay, Artemisa; Patricio Lumumba, Hermanos Herrada y La Raupereza, en Caibarién, Villa Clara; así como la Abel Santamaría, en Camagüey, única en el país que curte al vegetal, pues el resto lo hace al cromo.

“Entre nuestros surtidos están los cueros semielaborados, para tiretas, forros, guantes, medios de protección y otros artículos de talabartería y calzado; wet blue (húmedo azul), un producto de exportación que debiera incorporar mayor valor agregado; cueros terminados, algunos engrasados para la fabricación de botas de trabajo, militares o el calzado profiláctico; y la suela vegetal, que sirve para hacer monturas, aperos de labranza, taburetes, entre otros usos”.

Mysora cuenta cómo se reaniman algunas tenerías con inversiones que elevarán su capacidad. “Pretendemos incrementar el suministro a la industria nacional del calzado. También pudiéramos beneficiar a las formas no estatales que cubren una parte del mercado de zapatos en Cuba”, concluye.

Cadena de principio a fin

Una compleja cadena productiva existe desde la obtención y procesamiento de las pieles hasta la elaboración de calzados. Se inicia en establos y potreros, continúa en los mataderos, saladeros, la transportación de los cueros para su procesamiento en las tenerías, y finalmente la materia prima va a la industria del calzado o la exportación, entre otros destinos.

La primera complejidad de estos enlaces es lo variopinta que resulta la tenencia de las reses. El ganado vacuno y bufalino pertenece a las distintas formas productivas dentro del Ministerio de la Agricultura (Minag), el Grupo Empresarial Azcuba y empresas ganaderas del sector militar.

No todo el mundo cuida sus rebaños, expresa Mysora. “Hoy recibimos la materia prima con desgarros causados por las cercas de púas y con perforaciones producidas por garrapatas. Gran daño ocasiona además el marcaje con hierro caliente, en cualquier parte. Y en adición, la talla y peso de los animales no siempre son óptimos”.

Por lo antes expuesto, en el sector pecuario se impone invertir más en cercas electrificadas, el control sanitario, y el buen manejo y alimentación de los rebaños.

Pero los males no se detienen aquí. A la par, en los mataderos del Ministerio de la Industria Alimentaria (Minal), o de las empresas pecuarias del Minag, entre otros, hay que reducir la espera del ganado antes del sacrificio, como modo de no afectar su peso.

“También es preciso lograr el tiempo mínimo de transportación de la piel extraída (no más de seis horas), su adecuado beneficio y conservación”, puntualiza la directora general de Tenpiel.

Las tenerías cubanas, sin embargo, cargan con el mayor reto: borrar el atraso tecnológico acumulado por décadas y elevar sus producciones para reducir las importaciones de cuero en kit, que hoy realizan las fábricas de zapatos. Varios créditos e inversiones inician ese proceso.

“Nuestro principal propósito es lograr el curtido de pieles con calidad y en cantidades suficientes para la industria del calzado, las confecciones deportivas, la talabartería artesanal y otras formas de producción no estatal”, concluye Mysora.

Entre vapores y pieles

La UEB Caibarién, de Villa Clara, compuesta por tres tenerías y un taller de maquinado, es la más grande del país. En ella se procesa cerca del 80 por ciento de la piel curtida en Cuba.

Sus principales renglones son el wet blue, una producción semiacabada dirigida a la exportación y surtidos para el abastecimiento de la industria nacional del calzado, así como para la confección de equipos de protección y guantes de beisbol.

BOHEMIA visita a la fábrica Patricio Lumumba y pudo constatar el proceso inversionista iniciado en 2008, el cual incluye la sustitución de equipos que abarcan desde el precurtido hasta el terminado.

Su directora, Evelyn Juliá García, explica que ya funcionan nuevas maquinarias en las etapas de exprimido y secado, sin embargo falta más de la mitad de la inversión destinada a la fase de acabado. Esta última área pretende disponer de líneas de lijado, grabado, laqueado, capaces de aumentar la calidad y, por lo tanto, los precios del producto en el mercado internacional.

La firma italiana Ital Project y el grupo REXI, presente desde 1998 en Cuba, están encargados de la inversión, la cual a partir de 2016 también se propone minimizar el impacto ambiental mediante la rehabilitación de los canales internos y externos, así como la instalación de una moderna planta para el tratamiento de residuales, a fin de eliminar restos de cromo, ácido sulfúrico y clorhídrico.

Sobre los vertimientos de esta industria al mar, Francisco Planas, director de Calidad, Tecnología y Desarrollo de la Empresa Pesquera Industrial de Caibarién, aseveró que la tenería es el principal contaminador de la zona costera norte Buena Vista. Genera daños al disminuir las algas marinas importantes para la alimentación de peces y langostas, los cuales se dispersan y mueren al ver afectados los valores de pH, salinidad y oxígeno.

Además de disminuir la carga contaminante, la UEB de Caibarién deberá resolver el problema de la transportación desde los saladeros hasta las tres tenerías de la provincia, tema que generó un incumplimiento acumulado a finales de 2015.

Algunas perspectivas

La agresividad corrosiva de la sangre animal, la sal y los químicos de conservación de las pieles, reduce la vida útil de las planchas transportadoras. Esto lleva a que las empresas de servicios de transporte rechacen trasladar la piel precurtida y por esto se forman los “cuellos de botella” rumbo a las tenerías.

Para ir resolviendo este dilema en 2015 se aprobaron tres cuñas nuevas, tres camiones e igual número de semirremolques, destinados a la empresa nacional Tenpiel, y existe un estudio de factibilidad para otros transportes.

Dentro de las líneas estratégicas de desarrollo en esta industria, comienza la ejecución de programas inversionistas que cierren ciclos productivos y agreguen valor a las pieles de ganado vacuno y bufalino; para una próxima etapa se procesarían las de ovino-caprino, cerdo y exóticas, de acuerdo con la disponibilidad.

En específico, en la tenería Patricio Lumumba, de Caibarién, aunque algunos trabajadores piensen que aún queda “un mundo por hacer” –y no les falte razón por la magnitud de la instalación y lo atrasadas que están determinadas áreas–, sin embargo, Evelyn Juliá se siente optimista.

Compara lo que vio aquí hace dos años cuando llegó al lugar: “Ni cercas había, lo cual ponía en riesgo la protección de cuanto elaborábamos. Pero hoy ya estamos pensando en modernizar y realizar ampliaciones”.

Mientras muestra a los reporteros de BOHEMIA una máquina de pintar las pieles y otra que les imprimirá dibujos, la ingeniera química al frente de la fábrica expresa: “Puedo asegurar que, gracias al interés que el país está poniendo en nuestras producciones, dentro de un tiempo seremos capaces de hacer mejores ofertas para la fabricación nacional del calzado y para otros clientes como Thaba, el Inder, el Fondo de Bienes Culturales, así como para la exportación”.

Producción y comercio:  ¿Soñar con zapatos?

Pobre calidad, precios altos y diseños poco atractivos caracterizan ofertas como estas. Foto: Trabajadores.

Pobre calidad, precios altos y diseños poco atractivos caracterizan ofertas como estas. Foto: Trabajadores.

La industria cubana del calzado tiene el reto de abastecer el mercado nacional y trazarse alianzas estratégicas con las nuevas formas de trabajo no estatal

Todas las tardes se juega futbol en el terreno yermo de la escuela primaria Arístides Viera, del municipio capitalino de La Lisa. El balón va y viene entre una docena de pequeños que aprovechan la salida de las clases para practicar deporte. La pelota se mueve rápida entre tenis viejos, algún que otro zapato de futbol, chancletas destartaladas y hasta unos pies descalzos.

“Mi hijo ha roto ya tres pares de tenis desde septiembre para acá. Antes eran mejores y más baratos”, comenta Tania Rodríguez, notablemente molesta por la mala calidad de lo adquirido en la red de tiendas del Ministerio de Comercio Interior (Mincin).

Varios padres observan e igual se preocupan por el gasto que para la economía doméstica implica la compra anual del calzado escolar. Y si la calidad es mala, pues más pesos caen en saco roto.

Por eso no pocos educandos calzan tenis “de marca” traídos al país y vendidos por una red extraoficial, pero muy bien organizada. Estos, al menos, soportan un año de trotes infantiles.

Pero igual mala fama tienen otros zapatos de vestir, que hoy se mosquean en los estantes de las tiendas recaudadoras de divisas. A estos, si les cae un aguacero o permanecen un tiempo guardados en las zapateras de las casas, pues adiós suelas, y hasta se “descascaran”.

Ante la incertidumbre de si estos calzados salen buenos o no, hay quienes optan por echar otro par en la cartera. O prefieren las ofertas de los artesanos. Lo prueban las aglomeraciones en ferias para mamá, a inicios de mayo; en Fiart, cada fin de año; y en otros espacios de ese tipo, donde a duras penas se puede acceder y comprar en los estantes de zapatería.

Ante las carencias y los frecuentes desaguisados de la industria nacional y de las importaciones, muchos zapateros por cuenta propia han ido llenando espacios del mercado, con gran aceptación por parte de personas de todas las edades.

Ser o no ser…

Guillermo Mesa Santamarina, director de producción y ventas de la industria nacional del calzado, afirma que en los primeros años de la Revolución este sector logró mantener una producción estable y de calidad.

Por ejemplo, se exportaban zapatos de hombre, con la marca Amadeo, hacia Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. Esta era una fábrica de mucho prestigio entre los buenos zapateros; se distinguía por la exquisita elaboración y la calidad de la piel.

Pero de igual forma que ocurrió en la actividad de las tenerías, en la industria del calzado la carencia de energía eléctrica, de piezas y materia prima se agudizó durante los años más difíciles del período especial, cuando se cerraron muchas fábricas. A ello se sumó la pérdida de muchos obreros de experiencia, quienes fueron reubicados en otras labores.

“A finales de los 90 y años siguientes, buscamos estabilizarnos, pero en varias etapas la carencia de inversiones en nueva tecnología, y el limitado rescate de recursos humanos, han inclinado la balanza”, plantea Mesa.

Hoy existen 27 industrias de este tipo, sobre todo se concentran en La Habana, Santiago de Cuba, Villa Clara, Granma, Holguín, Camagüey. Las prioridades son la producción de botas para el trabajo, los zapatos profilácticos -conocidos popularmente como ortopédicos- y el calzado escolar, para centros educativos.

Según el directivo, en 2015 se confeccionaron en total 4.8 millones de pares, cifra que no se lograba en el país desde hacía varias décadas, y los planes de 2016 son superiores.

“La política del Ministerio de la Industria Ligera y de Gempil (Grupo Empresarial de la Industria Ligera) es recuperar el mercado nacional y hacer la mayor cantidad de zapatos posible para cubrir las necesidades de la población”, comenta el entrevistado.

“Para lograrlo, desde hace tres años se realizan inversiones. Ya contamos con tres fábricas con tecnología de punta, en el habanero municipio de Regla; en Guanajay, Artemisa; y en Villa Clara. Se hizo además una renovación puntual de tecnología para otras 10 fábricas con el fin de elevar la calidad en las confecciones.

“Existen otros proyectos, que mejorarán por ejemplo la fábrica capitalina de PVC para la bota de goma, de la cual aún no logramos abastecer el mercado porque la tecnología disponible es muy antigua”.

El problema de la disponibilidad de las materias primas también es un obstáculo para la industria del calzado. La piel es el recurso más caro y al no poder obtenerse la suficiente con las tenerías nacionales ni mediante las importaciones, esto ha traído fallos en la confección de los colegiales destinados a la red de comercio interior, explica Mesa.

Pese a estos y otros escollos, hace algunos años se comenzó a trabajar en la línea de calzado para Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD), como parte de la sustitución de importaciones.

“Hubo un período como de tres años que estuvimos inactivos por problemas financieros, pero desde 2014 se volvió a este mercado y empezamos a abastecer también las tiendas del Mincin que comercializan en CUP”, informa Mesa mientras muestra una serie de surtidos dirigidos a dicha red, más asequibles al salario promedio del cubano.

De recorrido por tiendas habaneras del Mincin esta revista no pudo establecer la relación lógica entre los nuevos surtidos de zapatos que se declararon como producidos y las ventas en CUP. Algunos clientes dijeron que nada de eso llega a los estantes y dijeron sospechar que se guardan en la trastienda.

Habría que comprobarlo. Pero sí se encontraron, al doble del precio y más, algunas sandalias y ballerinas de la industria, “coladas” en las ofertas de trabajadores no estatales. Saque el lector sus propias conclusiones…

Volver a nacer

A toda vista, la producción estatal no ha podido ir mucho más allá de las botas militares y de trabajo, el calzado profiláctico y el escolar, todavía en cantidades insuficientes.

Una buena noticia para las enfermeras y enfermeros, es que se prevé comenzar a producir para el sector de la salud. Pero del tan demandado calzado de ocasión –deportivo y de vestir– aún se planifican exiguas cantidades.

La fábrica Aracelio Iglesias, de Regla, es una de las que recibieron el beneficio de las inversiones en los últimos tiempos, y dispone ya de modernos equipamientos.

Según Yoandra Pedraza, técnica en producción, este centro elabora 700 pares de botas y 500 de otros zapatos, pero no es suficiente. Para poder diversificar y ampliar los surtidos, faltan la piel nacional de calidad y otros elementos clave que atañen a estas producciones.

Aun así, el director de producción y ventas de la industria nacional del calzado explica que la política del Ministerio de la Industria Ligera es desarrollar la cadena productiva, que parte desde la producción ganadera, pasa por la reanimación de las tenerías, y de otras fábricas.

“Por ejemplo, se labora en la industria de la goma para facilitar hacer la bota de trabajo en Cuba y no tener que importarla; otras fábricas también pudieran asegurar el casquillo de este tipo de calzado, u otras partes del zapato, para ir sustituyendo la materia prima importada y elevar la calidad.

“La estrategia es ir cubriendo la demanda nacional y a más largo plazo recuperar producciones como el Amadeo, incluso para exportar. Para nosotros es fundamental integrar a nuestra industria las diversas formas de producción, ya sean las cooperativas o zapateros por cuenta propia.

 Una cooperativa se levanta

A no pocas cuadras del hospital ortopédico Frank País, en el capitalino municipio de La Lisa, se halla la primera cooperativa del calzado, constituida en Cuba en octubre de 2013.

Todavía sus trabajadores no tienen definido el nombre comercial de la entidad, integrada a partir de la desaparecida fábrica Enrique Hart Dávalos, perteneciente a la empresa Amador Blanco Peña, antigua fábrica de zapatos Ingelmo.

La presidenta, Dayma Torres Fernández, reconoce que la mentalidad de obrero a socio no se cambia de un día para otro. Pero asegura que esta nueva forma de producción, con mayor independencia económica y superiores niveles de decisión de sus integrantes, ha nacido para quedarse.

Entre las ventajas está poder diversificar la producción, lo cual favorece directamente los ingresos de los 33 socios –el anticipo promedio oscila entre 800 y 850 pesos mensuales, más las utilidades a final de año–. Y desde luego, esto permite desarrollar nuevas ofertas para beneficio de la población.

Por encargo de la empresa estatal, la cooperativa produce el calzado escolar conocido como Pionero, botas de trabajo y sandalias. Por otra parte cubre encargos para los integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, en todos los municipios capitalinos.

De la empresa hoy reciben la piel. Para 2016 piensan contratar directamente con Tenpiel por lo menos un aseguramiento de 200 metros mensuales. Y en el almacén de la antigua fábrica aún guardan materia prima suficiente, como suelas, casquillos, contrafuertes y plantillas.

Según la presidenta, “la cooperativa pudiera hacer más, pero tenemos que inventar muchísimo con las hormas de hace cinco décadas y todos los perfiles de las suelas no son iguales a la hora de montar los zapatos.

“Otro problema es no poder operar en moneda convertible. Eso nos ata porque necesitamos acudir a un proveedor internacional para ir mejorando la tecnología. Tampoco se ha creado en el caso del calzado un suministrador mayorista que ayude a cubrir necesidades como las del pegamento; hoy esto nos resulta demasiado costoso.

“Nuestra fábrica es muy vieja, con maquinaria obsoleta. Vamos reparando los equipos con el esfuerzo de innovadores, la colaboración de mecánicos de otras industrias de calzado, y los contratos que podemos hacer con diversas entidades”.

Pero a pesar de tantos escollos, Dayma y el resto de los socios de la cooperativa no se dan por vencidos: “dentro de un tiempo vamos a levantarla, de seguro”.

(Tomado de Bohemia)

Se han publicado 111 comentarios



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  • Pan duro dijo:

    Esto del calzado es como mencionar soga en casa del ahorcado.

  • Palax dijo:

    Excelente artículo.

  • Eduardo dijo:

    Ya lo que pasó pasó, es hora de que nos pongamos para recuperar la producción de calzado y detener el desperdicio de la materia prima (El cuero) que se bota como si no la necesitáramos. Todo depende de mucha voluntad a todos los niveles y de ponerle a esa industria lo que hay que ponerle (Estrategia, Planificación, financiamiento y mucha voluntad) ya lo dije desde la cúspide hasta la base, pues si no nos ponemos para lo nuestro, seguimos importando hasta los caramelos.

    • cubana dijo:

      Eduardo, tienes toda la razon, es hora que le pongan financiamiento a las industrias de nuestro pais, y que no sigan invirtiendo en compras importando productos desde afuera al final se encarecen los productos a la hora de comercializar a la poblacion y se quedan ociosos o de lento movimiento y siempre ocurren perdidas.

      seria mejor que invirtieran en nuestras industrias, es una pena que ninguna de estas fabricas que tanto producian en nuestro pais las han tirado al abandono, la teneria de caibarien, la textilera Desembarco del Granma de Santa Clara, Villa Clara, la Empresa de Envases y Corrugado de Esperanza perteneciente al municipio de Ranchuelo, Villa Clara, ya no te venden nada en cartucho ni en cajas, envases todo tienes que buscar la jabita plastica, y casi siempre no la hay en los supermercados, la tienen los merolicos vendiendola en la calle, porque no ofrecerla en los mercados cuando te venden la mercancia tanto en los mercados de moneda nacional como en los de la divisa.

      si pusieramos financiamiento a la recuperacion de estas grandes industrias y estudiaramos el proyecto de la tenerria de caibarien que vierta sus desechos para otras aguas, tendriamos una mejor economia en el pais, un mejor desarrollo en estos municipios de cada provincia, es una lastima, estuve en el mes de abril en viaje personal de visita a Caibarien y esta horrible, no parece que alli haya puerto de mar, que existan los cayos turisticos que tanta economia se recauda en ellos el municipio tiene casi todas sus instalaciones horribles, en Ranchuelo estuve tambien y es un pueblo muerto, cuando ahi se disfrutaba de un buen desarrollo en tiempo de zafra y en tiempo muerto igual, porque existia otras industrias como la Corrugadora de Esperanza.

      espero que analicen y tengan en cuenta que es mejor invertir en nuestras industrias y producir y asi con esa explotacion de nuestras industrias recaudamos lo que se invierta.

      ES TAN COSTOSO ESTO ?? O ES QUE SIEMPRE TENEMOS QUE IMPORTAR, CON TANTOS RECURSOS QUE PODEMOS APROVECHAR EN NUESTRA ISLA, EL MAR, LA TIERRA, ETC….

  • Luís dijo:

    Por lo que veo jamás tendremos zapatos

  • Fvega dijo:

    Y como es que hacen los particulares que ni el mismo ¨bloqueo yanky¨ les hace nada y continúan diversificando sus producciones. ???

    • Cubanapreocuoada dijo:

      Hay algo que me parece extraño, un contenedor desde china ha santo domingo anda por los 4000 y algo de dolares y mas preocupante aun cuantos parrs de zapatos caben dentro de uno de estos contenedores? Saben? Miles!! !!MILES!!! Lo que si dividimos entre cada par de zapatos que eston contienen el aumento seria casi insignifiicante… asi que busquen otro motivo porque lo del bloqueo no me lo creo…

    • OBSERVADOR dijo:

      No solo este renglón relacionado con pieles y zapatos está hecho tierra, si no que tampoco hay una sola empresa en el país que sea eficiente ni que sus servicios a la población sean aplaudidos. El bloqueo yanqui hizo daño en el último medio siglo, pero el autobloqueo interno fue el verdadero causante de que sucedieran cosas como la de este trabajo periodístico en todas las esferas de la economía y los servicios del país, no existe una sola oferta en Cuba, sea un producto o un servicio determinado, que tenga al mismo tiempo calidad y un precio acorde a la economía de la gente y todo lo justificamos con el bloqueo externo, la salud y la educación gratis, en esas tres cosas se han basado y se basan las lluvias de justificaciones para tener un país como lo tenemos hoy sin encarar nunca nuestra culpa interna.

  • david dijo:

    NINGUN ZAPATO EN LA SHOPPING SIRVE…ES MEJOR TIRARSE CON EL PARTICULAR QUE ESOS TE DURAN HASTA 2 AÑOS MINIMO. EN LA TIENDA SON CARISIMOS Y NO TE DURAN NADA.

  • Rafael dijo:

    Muy buenos el artículo y todos los que como yo dependemos de nuestro salario como trabajador lo agradecemos, no es un secreto la mala calidad y los altos precios de algunos de los calzados que se nos ofertan en las diferentes cadenas de tiendas estatales, la falta de creatividad en mucho de los diseños de los mismos, no es justo con mi salario no alcance en ocasiones para comprar un par de zapatos, y cuando lo pueda hacer el mismo no posea la calidad requerida, o que cuando uno piense la tiene al cabo de poco tiempo se rompan, como suele suceder, quizas por la mala calidad de la materia prima con la cual los fabrican o por el tiempo que tienen de almacenados estos y luego se venden muchas veces sin estudiar el tiempo de vida o de uso de estos, sigo con la misma incognita que muchos tenemos y nos preocupa, cuando se podra comprar o satisfacer nuestras necesidades básicas con el salario que poseemos?, es alarmante ver tambien los precios que tienen los calzados que venden los particulares, son de muy buena calidad muchos de ellos, pero no siempre podemos obtener los mismos, en ocaciones es duro como muchos como yo ahorramos por meses para comprarnos un significativo par de zapatos y que este se nos rompa en poco tiempo, incluso pensando es de buena calidad, pero es la realidad, saludos cordiales de un jóven que ha crecido siempre anhelando una mejoría notable en todos estos aspectos que hieren mucho a un cubano como yo, es muy triste la realidad, espero algún día se erradique todo esto que de una forma u otra atenta contra el bienestar y nivel de satisfacción de todo revolucionario cubano de este país que tanto queremos y luchamos día a día por los principios por los cuales nos regimos todos…

  • Simone dijo:

    Que no vistamos y calcemos de Chanel no significa que estemos ajenos a la moda y es de reconocer que la industria artesanal ha dado un paso gigante en su producción teniendo en cuenta calidad, modernidad y comodidad. Las tiendas cubanas para ser sincera parecen festivales de calzados chinos de malísima calidad y en mi caso que calzo el número 41 nunca hay zapatos, felicidades a los compradores que me imagino que les gusta ver a sus hijos y familias con esos horribles calzados.

  • Randy dijo:

    Unos tenis con calidad aceptable y deseño atractivo en cualquier TRD cuestan mas de 20 cuc que es mas que lo que ganan la mayoría de los trabajadores en Cuba en un mes de trabajo, y ni hablar de los tenis pioneros que han salvado la vida de los padres aunque no le gusten a los niños Saludos

    • vivi dijo:

      los tenis que le compré en el focsa a mi hijo en agosto, para el curso 2015-16, no terminaron el mes de octubre

  • voxpopuli.cubava.cu (ppCARLITOS) dijo:

    Me erizo cada vez que dicen “(…) tecnología de punta (…)”, es así de verdad; porque he visto cada una de esas, que…

  • perico dijo:

    Use zapatos Amadeo, muy bonitos, eran caros y muy duraderos , pero no valian un salario alto como valen ahora unos parecidos o unos Tennis hoy dia en TRD o cualquier otra cadena.

  • JOPV dijo:

    Hace falta que mejore la calidad de los zapatos, porque es verdad que te lo pones un día y se despegan enseguida.

  • Rafael dijo:

    Miren, cuando vi el trabajo pense en ponerle mi opinión, pero les recomiendo que nadie hable, pues aqui esta todo, gracias por ese trabajo, no deja nada fuera.

  • nairda dijo:

    ya le pusieron el ojo a los TCP que elaboran los calzados.

  • Chil dijo:

    Bueno pienso que deberian surtir las tiendas recaudadoras de divisas del calzado que venden los cuenta propia para constribuir un poco más al país y para acceder mejor a ellos porque es verdad que el de las tiendas tienen muy mala calidad.

    • Lisa B. dijo:

      ay mira tu que buena idea!!, de los cuentapropistas a estatales y entonces estos le ponen la ganancia de casi un 200% de su precio, pq eso es lo q hacen e igual un calzado de 30 te puede costar 90cuc. Magnifico Paténtala a ver si te dan el nobel.
      verdad q hay cada …..

    • JCMG dijo:

      Excelente idea, y de paso le ponemos un margen de utilidad del “no sé cuanto” %, porque la cadena tiene que ganar y mantener toda la emplomanía. No, ni en broma… creeme…

  • jesus dijo:

    No estamos ajenos a las modas lo que ocurre que el calsado que esta a nuestro alcance con nuestros deprimidos salarios son de pesima calidad y pesimo gusto, el gusto del cubano hoy lo dicta la crisis economica.

  • Rafael dijo:

    (POR FAVOR CORREGIR Y REEMPLAZAR CON ESTE MI COMENTARIO) Muy bueno el artículo y todos los que como yo dependemos de nuestro salario como trabajador lo agradecemos, no es un secreto la mala calidad y los altos precios de algunos de los calzados que se nos ofertan en las diferentes cadenas de tiendas estatales, la falta de creatividad en mucho de los diseños de los mismos, no es justo con mi salario no alcance en ocasiones para comprar un par de zapatos, y cuando lo pueda hacer el mismo no posea la calidad requerida, o que cuando uno piense la tiene al cabo de poco tiempo se rompan, como suele suceder, quizás por la mala calidad de la materia prima con la cual los fabrican o por el tiempo que tienen de almacenados estos y luego se venden muchas veces sin estudiar el tiempo de vida o de uso de estos, sigo con la misma incógnita que muchos tenemos y nos preocupa, cuando se podrá comprar o satisfacer nuestras necesidades básicas con el salario que poseemos?, es alarmante ver también los precios que tienen los calzados que venden los particulares, son de muy buena calidad muchos de ellos, pero no siempre podemos obtener los mismos, en ocasiones es duro como muchos como yo ahorramos por meses para comprarnos un significativo par de zapatos y que este se nos rompa en poco tiempo, incluso pensando es de buena calidad, pero es la realidad, saludos cordiales de un joven que ha crecido siempre anhelando una mejoría notable en todos estos aspectos que hieren mucho a un cubano como yo, es muy triste la realidad, espero algún día se erradique todo esto que de una forma u otra atenta contra el bienestar y nivel de satisfacción de todo revolucionario cubano de este país que tanto queremos y luchamos día a día por los principios por los cuales nos regimos todos…

  • manolito1386 dijo:

    El reportaje como tal esta bueno tiene una valoración real y fuerte crítica al sector yo agregaría el interés de los directivos que no se quede en las ganas de hacer no es muy común que cuidemos para poder lograr algo debe gustarte sentirlo propio ay que buscar alternativas y dejar de culpar al bloqueo por cada una de las calamidades que nos aquejan en mi valoración el mayor bloqueo lo tenemos nosotros internamente con un nivel de complejidad y burocracia horrible todo lo hacemos muy difícil y complejo la industria del calzado no es ajena a ello se observa más de lo mismo muchos se habla sobre hacer reformas en cambios en todos los sectores de la economía pero si no los sentimos, si no lo trabajamos con amor no se va poder todos no podemos trabajar en los cayos ni en Cimex ni en las TRD donde se paga bien para poder lograr un buen salario la empresa debe ser productiva rentable y sostenible la manera de lograr ello trabajando duro y cogérselo en serio…..

    • angel113 dijo:

      hola, buenos días…
      para comenzar dire que esta es solo mi opinión, creo que lo que dijo en su comentario manolito1386 es muy acertado, hay que buscar soluciones no encontrar obstáculos, es querer hacer las cosas con amor de lo que se hace, es pensar en nuestro pueblo, en el de a pié, el que camina por nuestras calles y avenidas, el que se levanta temprano para tomar el bus, ese que lucha día a día, pienso que es cierto lo de las limitaciones pero como una gestión por cuenta propia es capaz de optener la materia prima y producir… hay que analizar en que fallamos y como solucionarlo.

    • Claudia la chica fresa dijo:

      Son muy lindos lo que son un poco caro pero me han salido muy buenos

  • rommel blue dijo:

    Amadeo . Ingelmo y algunas marcas mas antes de 1959 y hablamos de zapatos de calidad a nivel mundial , nuestra sociedad ha sido un cangrejo con motor de Ferrari vamos involucionando a 2000km por hora

  • largo dijo:

    que clase de articulo mas largo y canson no pude terminar de leerlo

    • Pepe dijo:

      Ni largo ni canson. Ne-ce-sa-rio.

      Se ve que tienes zapatos!

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