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Raúl Castro: “Orden, Disciplina y Exigencia en la sociedad cubana, premisa imprescindible para consolidar el avance de la actualización del modelo económico” (+ Video)

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El presidente de los Consejos de Estado y Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en la clausura del primer período ordinario de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular. FOTO: Ismael Francisco/CUBADEBATE

El presidente de los Consejos de Estado y Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, en la clausura del primer período ordinario de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular. FOTO: Ismael Francisco/CUBADEBATE

Intervención del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la Primera Sesión Ordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 7 de julio de 2013, “Año 55 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas- Consejo de Estado)

Compañeras y compañeros:

Me corresponde realizar las conclusiones de este, el Primer Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional, marco en el cual, cumpliendo lo acordado, nuestros diputados recibieron una amplia explicación acerca del desempeño de la Economía en el primer semestre, así como de la marcha de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, asuntos que previamente fueron analizados en la reunión del Consejo de Ministros, efectuada el 28 de junio y en el Séptimo Pleno del Comité Central el pasado lunes.

Considerando la información brindada a nuestro pueblo por los medios de prensa, no es necesario abundar sobre estos asuntos y solo señalaré aquellos aspectos de mayor importancia.

La economía nacional ha continuado mostrando un comportamiento positivo en medio de las tensiones externas, los daños ocasionados por el huracán Sandy y nuestras propias insuficiencias.

Como ya fue divulgado, el Producto Interno Bruto (P.I.B) creció un 2,3 por ciento, que sin llegar a lo planificado, supera en dos décimas el alcanzado en el primer semestre del año pasado. Cierto es que todavía el comportamiento del P.I.B no se nota en la economía de la familia cubana promedio.

Se reafirma la tendencia creciente de las actividades productivas, al tiempo que se preservan en niveles similares los servicios sociales a toda la población.

También los diputados recibieron una detallada panorámica de la marcha de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados por el Sexto Congreso, proceso que constituye la principal tarea de todos, por cuanto de su éxito dependerá la preservación y el desarrollo del socialismo en Cuba, un socialismo próspero y sostenible, que a la vez que ratifica la propiedad social —como ya explicó el compañero Murillo— sobre los medios fundamentales de producción, reconoce el papel de otras formas de gestión no estatales; reafirma a la planificación como instrumento indispensable en la dirección de la economía, sin negar la existencia del mercado.

Deseo reiterar la convicción de que en este frente de significación estratégica ha continuado el avance y ya comienzan a observarse los primeros resultados alentadores, aunque también es verdad que falta un largo y complejo camino para actualizar nuestro modelo económico y social, asegurando el apoyo mayoritario de la población a este proceso, lo cual excluye la utilización de terapias de choque y el desamparo de millones de personas que caracterizan a las políticas de ajuste aplicadas en los últimos años en varias naciones de la rica Europa.

El fenómeno de la dualidad monetaria constituye uno de los obstáculos más importantes para el progreso de la nación, y tal como señala el Lineamiento número 55, deberá avanzarse hacia la unificación, teniendo en cuenta la productividad del trabajo. El propio Lineamiento reconoce la complejidad de este propósito, que exigirá una rigurosa preparación y ejecución, tanto en el plano objetivo como subjetivo.

Sobre el particular puedo comunicarles que han proseguido los estudios para la supresión de la dualidad monetaria de forma ordenada e integral, lo cual nos permitirá acometer transformaciones de mayor alcance y profundidad en materia de salarios y pensiones, precios y tarifas, subsidios y tributos. En pocas palabras, lograr que todos los ciudadanos aptos se sientan incentivados a trabajar legalmente a partir de restablecer la vigencia  de la ley de distribución socialista, “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”, lo que propiciará terminar con la injusta “pirámide invertida”, o lo que es lo mismo, a mayor responsabilidad, menor retribución.

Al propio tiempo, debemos otorgar la máxima prioridad al perfeccionamiento del sistema de producción agropecuaria, asegurando que los experimentos aprobados para liberar las trabas que frenan su desarrollo alcancen los objetivos propuestos.

Asimismo, con la introducción en los planes para el próximo año de las directivas aprobadas, las empresas estatales lograrán mayor autonomía en su gestión y en la distribución de los resultados —como fue más ampliamente explicado en la mañana de hoy.

Del mismo modo, apoyaremos decididamente la creación de cooperativas no agropecuarias, las cuales, de conjunto con el continuado despliegue del trabajo por cuenta propia, facilitarán liberar al Estado de actividades productivas y de servicios no fundamentales y concentrarse en el programa de desarrollo a largo plazo.

La implementación de los Lineamientos lleva implícita la necesidad de evaluar sistemáticamente los efectos de los cambios que se han venido introduciendo y corregir con prontitud cualquier desviación. También demanda el establecimiento de un clima permanente de ORDEN, DISCIPLINA Y EXIGENCIA en la sociedad cubana, premisa imprescindible para consolidar el avance de la actualización del modelo económico y no admitir retrocesos contraproducentes.

Precisamente, a este asunto dedicaré la mayor parte de mi intervención, tal y como les expresé a ustedes el 24 de febrero en la Sesión de Constitución de la actual Legislatura del Parlamento, ocasión en la que contamos con la presencia del compañero Fidel, quien sobre el particular expresó, cito: “la gran batalla que se impone es la necesidad de una lucha enérgica y sin tregua contra los malos hábitos y los errores que en las más diversas esferas cometen diariamente muchos ciudadanos, incluso militantes”, fin de la cita.

Este tema no resulta agradable para nadie, pero me atengo al convencimiento de que el primer paso para  superar un problema de manera efectiva es reconocer su existencia en toda la dimensión y hurgar en las causas y condiciones que han propiciado este fenómeno a lo largo de muchos años.

Imagino las noticias en los próximos días de la gran prensa internacional, especializada en denigrar a Cuba y someterla a un frenético escrutinio; ya nos hemos acostumbrado a vivir bajo el asedio y no debemos restringirnos a debatir con toda crudeza la realidad, si lo que nos motiva es el más firme propósito de rebasar el ambiente de indisciplina que se ha arraigado en nuestra sociedad y  ocasiona daños morales y materiales nada despreciables.

Hemos percibido con dolor, a lo largo de los más de 20 años de período especial, el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos, como la honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás.

Recordemos las palabras de Fidel en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005, cuando dijo que a esta Revolución no podría destruirla el enemigo, pero sí nosotros mismos y sería culpa nuestra, advirtió.

Así, una parte de la sociedad ha pasado a ver normal el robo al Estado. Se propagaron con relativa impunidad las construcciones ilegales, además en lugares indebidos, la ocupación no autorizada de viviendas, la comercialización ilícita de bienes y servicios, el incumplimiento de los horarios en los centros laborales, el hurto y sacrificio ilegal de ganado, la captura de especies marinas en peligro de extinción, el uso de artes masivas de pesca, la tala de recursos forestales, incluyendo en el magnífico Jardín Botánico de La Habana; el acaparamiento de productos deficitarios y su reventa a precios superiores, la participación en juegos al margen de la ley, las violaciones de precios, la aceptación de sobornos y prebendas, el asedio al turismo y la infracción de lo establecido en materia de seguridad informática.

Conductas, antes propias de la marginalidad, como gritar a viva voz en plena calle, el uso indiscriminado de   palabras obscenas y la chabacanería al hablar, han venido incorporándose al actuar de no pocos ciudadanos, con independencia de su nivel educacional o edad.

Se ha afectado la percepción respecto al deber ciudadano ante lo mal hecho y se tolera como algo natural botar desechos en la vía; hacer necesidades fisiológicas en calles y parques; marcar y afear paredes de edificios o áreas urbanas; ingerir bebidas alcohólicas en lugares públicos inapropiados y conducir vehículos en estado de embriaguez; el irrespeto al derecho de los vecinos no se enfrenta, florece la música alta que perjudica el descanso de las personas; prolifera impunemente la cría de cerdos en medio de las ciudades con el consiguiente riesgo a la salud del pueblo, se convive con el maltrato y la destrucción de parques, monumentos, árboles, jardines y áreas verdes; se vandaliza la telefonía pública, el tendido eléctrico y telefónico, alcantarillas y otros elementos de los acueductos, las señales del tránsito y las defensas metálicas de las carreteras.

Igualmente, se evade el pago del pasaje en el transporte estatal o se lo apropian algunos trabajadores del sector; grupos de muchachos lanzan piedras a trenes y vehículos automotores, una y otra vez en los mismos lugares; se ignoran las más elementales normas de caballerosidad y respeto hacia los ancianos, mujeres embarazadas, madres con niños pequeños e impedidos físicos. Todo esto sucede ante nuestras narices, sin concitar la repulsa y el enfrentamiento ciudadanos.

Lo mismo pasa en los diferentes niveles de enseñanza, donde los uniformes escolares se transforman al punto de no parecerlo, algunos profesores imparten clases incorrectamente vestidos y existen casos de maestros y familiares que participan en hechos de fraude académico.

Es sabido que el hogar y la escuela conforman el sagrado binomio de la formación del individuo en función de la sociedad y estos actos representan ya no solo un perjuicio social, sino graves grietas de carácter familiar y escolar.

Esas conductas en nuestras aulas son doblemente incompatibles, pues además de las indisciplinas en sí mismas, hay que tener presente que desde la infancia la familia y la escuela deben inculcar a los niños el respeto a las reglas de la sociedad.

Lo más sensible es el deterioro real y de imagen de la rectitud y los buenos modales del cubano. No puede aceptarse identificar vulgaridad con modernidad, ni chabacanería ni desfachatez con el progreso; vivir en sociedad conlleva, en primer lugar, asumir normas que preserven el respeto al derecho ajeno y la decencia.  Por supuesto, nada de esto entra en contradicción con la típica alegría de los cubanos, que debemos preservar y desarrollar.

Me he limitado a hacer un recuento de los fenómenos negativos más representativos, sin el ánimo de relacionarlos uno por uno, ya que ello extendería innecesariamente estas palabras.

Con el concurso del Partido y los organismos del Gobierno, se efectuó un primer levantamiento que arrojó 191 manifestaciones de este tipo —conscientes estamos de que no son las únicas y de que hay muchas más—, separadas en cuatro categorías diferentes:  la indisciplina social, las ilegalidades, las contravenciones y los delitos recogidos en el Código Penal.

El combate contra esas nocivas conductas y hechos debe efectuarse utilizando diversos métodos y vías. La pérdida de valores éticos y el irrespeto a las buenas costumbres puede revertirse mediante la acción concertada de todos los factores sociales, empezando por la familia y la escuela desde las edades tempranas y la promoción de la Cultura, vista en su concepto más abarcador y perdurable, que conduzca a todos a la rectificación consciente de su comportamiento.  Este será, no obstante, un proceso complejo que tomará bastante tiempo.

El delito, las ilegalidades y las contravenciones se enfrentan de manera más sencilla:  haciendo cumplir lo establecido en la ley y para ello cualquier Estado, con independencia de la ideología, cuenta con los instrumentos requeridos, ya sea mediante la persuasión o, en última instancia, si resultase necesario, aplicando medidas coercitivas.

Lo real es que se ha abusado de la nobleza de la Revolución, de no acudir al uso de la fuerza de la ley, por justificado que fuera, privilegiando el convencimiento y el trabajo político, lo cual debemos reconocer que no siempre ha resultado suficiente.

Los órganos estatales y del gobierno, cada uno en lo que les corresponde, entre ellos la Policía, la Contraloría General de la República, la Fiscalía y los Tribunales deben contribuir a este empeño, siendo los primeros en dar ejemplo de apego irrestricto a la Ley; reforzando así su autoridad ante la sociedad y asegurando el apoyo de la población, como ha quedado demostrado en el enfrentamiento reciente a bochornosos casos de corrupción administrativa, en los que se involucraron funcionarios de organismos y empresas.

Es hora ya de que los colectivos obreros y campesinos, los estudiantes, jóvenes, maestros y profesores, nuestros intelectuales y artistas, periodistas, las entidades religiosas, las autoridades, los dirigentes y funcionarios a cada nivel, en resumen, todas las cubanas y cubanos dignos, que constituyen indudablemente la mayoría, hagan suyo el deber de cumplir y hacer cumplir lo que está establecido, tanto en las normas cívicas como en leyes, disposiciones y reglamentos.

Cuando medito sobre estas lamentables manifestaciones, pienso que a pesar de las innegables conquistas educacionales alcanzadas por la Revolución y reconocidas en el mundo entero por los organismos especializados de las Naciones Unidas, hemos retrocedido en cultura y civismo ciudadanos.  Tengo la amarga sensación de que somos una sociedad cada vez más instruida, pero no necesariamente más culta.

En tal sentido, vale la pena recordar aquella frase que se ha atribuido a distintos autores, entre ellos al filósofo y escritor español Miguel de Unamuno, quien para resumir sus vivencias acerca de las normas de convivencia de unos campesinos de Castilla expresó: “¡Qué cultos son estos analfabetos!”

Nada es más ajeno a un revolucionario que la resignación, o lo que es lo mismo, la rendición ante las dificultades.  Por tanto, lo que nos corresponde es levantar el ánimo y el espíritu de combate y enfocarnos en la gigantesca y paciente tarea de revertir la situación creada.

En mi criterio, el denominador común de todo este fenómeno ha sido y es la falta de exigencia de los encargados de hacer cumplir lo establecido, la ausencia de sistematicidad en el trabajo a los diferentes niveles de dirección y el irrespeto, en primer lugar, por las entidades estatales de la institucionalidad vigente, lo cual, por otra parte, menoscaba su capacidad y autoridad para exigir a la población que se atenga a las regulaciones existentes.

Por solo citar un ejemplo:  ¿cuántas violaciones de las normativas de Planificación Física han sido detectadas en el sector estatal a lo largo y ancho del país, algunas de ellas denunciadas en la prensa? Hay que reforzar, como ya lo estamos haciendo, el orden y la disciplina en todos los organismos del gobierno.

Al propio tiempo, los dirigentes desde las instancias nacionales hasta la base, deben abandonar la pasividad y la inercia en su conducta; deben dejar de mirar al otro lado, cuando el problema está aquí, para no verlo.  Basta ya de tener miedo a buscarse problemas en el cumplimiento de nuestros deberes, y asumir como propia una mentalidad de orden, disciplina y exigencia, sin temor a buscarse problemas por reclamar el cumplimiento de lo establecido.

El enfrentamiento a la indisciplina social no puede convertirse en una campaña más, sino en un movimiento permanente cuya evolución dependerá de la capacidad de movilizar a la población y a los diferentes actores de cada comunidad, sin excluir a nadie, con rigor e intencionalidad política.

Hagamos balance de las fuerzas con que cuenta la Revolución y comprenderemos que son más que suficientes para alcanzar el éxito.

Las primeras acciones realizadas por el Partido, la Juventud y las organizaciones de masas para fortalecer la prevención y el enfrentamiento han evidenciado, en apenas cuatro meses, que a medida en que las instituciones políticas, sociales y administrativas han profundizado su actuación en esta esfera, la población ha patentizado su respaldo y se suma denunciando y combatiendo hechos y conductas violatorias de la legalidad.

Si queremos triunfar en esta tarea hay que incorporar al pueblo, a cada ciudadano, no mediante arengas y consignas vacías en encendidas reuniones, sino sembrando en cada uno la motivación por ser mejores y llevando por delante el ejemplo personal.

Ese era el tema central de mis palabras, aprobadas por el Buró Político en la mañana de ayer.  Sobre este tema que acabo de concluir se puede estar hablando varias horas, pero es suficiente lo que he dicho, lo demás se debe publicar.

Como es natural esto se publicará en toda nuestra prensa. Yo les sugiero a todos ustedes y a los que me escuchan, que se lo lean con calma, y mediten individualmente,  solo les pido que mediten personalmente.

Pasando a otro tema, ayer nuestros diputados emitieron un Llamamiento a todos los parlamentos del mundo y a las personalidades comprometidas con la justicia para que reclamen a las autoridades de Estados Unidos la liberación y el regreso inmediato de Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando, quienes el próximo 12 de septiembre cumplirán 15 años de injusta prisión.

También aplaudimos las emotivas palabras del Héroe de la República de Cuba, René González, quien ha venido a reforzar la lucha por esta noble causa, que no se detendrá hasta que todos retornen a la Patria.

Finalmente debo expresar que las recientes revelaciones del ciudadano norteamericano Edward Snowden permitieron confirmar la existencia de sistemas de espionaje global de Estados Unidos, que violan la soberanía de las naciones, incluso, de sus aliados, y los derechos humanos.

Cuba que ha sido históricamente uno de los países más agredidos y también más espiados del planeta, ya conocía de la existencia de estos sistemas de espionaje.

Lo nuevo e inusitado ha sido la manera en que se ha impuesto el control mediático y la censura para desviar la atención de lo fundamental, o sea, el enorme poder del gobierno norteamericano en el control masivo de las tecnologías de la información y de los medios de comunicación y centrarse, entonces, en la persecución internacional del denunciante.

Aprovechándose de su poderío mediático internacional ─supranacional ya porque estos medios se van por encima de las naciones─ se concentran ahora en la persecución internacional del joven denunciante de estas actividades.

Las amenazas de aplicar medidas económicas contra Ecuador y la acción concertada de varios países europeos para impedir el sobrevuelo o aterrizaje del Presidente Evo Morales, demuestran que vivimos en un mundo en el que los poderosos se sienten en condiciones de violentar el Derecho Internacional, vulnerar la soberanía de los Estados y pisotear los derechos de los ciudadanos.

Ante esta filosofía de dominación, todos los países del Sur estamos y continuaremos estando en peligro.

Apoyamos los legítimos reclamos y pronunciamientos de los Presidentes de Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia, Nicaragua, Brasil, Uruguay y de otros líderes latinoamericanos y caribeños.

Llamamos a la movilización de la opinión pública internacional, a la enérgica denuncia y firme condena de las amenazas contra Ecuador y del atropello contra el Presidente de Bolivia, contra toda Nuestra América.

Respaldamos el derecho soberano de la República Bolivariana de Venezuela y de todos los Estados de la región de conceder asilo a los perseguidos por sus ideales o luchas por los derechos democráticos, según nuestra tradición.

No aceptamos dobles raseros, interferencias ni presiones de ningún tipo.  Como ha señalado el Presidente Nicolás Maduro, no se puede dar refugio y negar la extradición a Venezuela de un terrorista internacional como Posada Carriles, autor, entre otros crímenes, de la voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación con 73 seres humanos, y al mismo tiempo pretender que esta hermana nación no ejerza su derecho legítimo.

Hoy estamos a 7 de julio, nos separan pocos días para conmemorar el 60 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Enfrentemos los nuevos retos con la misma decisión e inconmovible fe en la victoria que siempre nos ha inculcado el Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Se han publicado 177 comentarios



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  • cat dijo:

    me parece algo muy positivo, pero hace falta hacer en concreto.

    • Ivan Garcia Gutierrez dijo:

      Es necesario que se retome en la Asamblea Nacional un tema que fue abordado hace un tiempo atras (no recuerdo el tiempo, pero es reciente) que tiene que ver con poder demandar tanto a una persona como a una institucion cuando hayamos sido objeto de un maltrato o injusticia. Estoy seguro que la prestacion de servicio en Cuba dara un giro de 180 grados y seremos mas profesionales, que significa ser mas eficientes.

  • luis dijo:

    Que la prensa juegue el papel que necesita la nación en este momento y ese tren de rescate de los valores iniciará su marcha. Raúl hizo un fresco de la sociedad cubana en los últimos 20 años. Acaso lo ha reflejado la prensa en el mismo lapso ¿? Espèro que se acaben los miedos en los medios después de las palabras de Raúl. Es la patria la que hay que salvar. No los puestos.

    • Ivan Garcia Gutierrez dijo:

      Conozco de espacios donde la prensa denuncia con la participacion del pueblo los hechos que perjudican a la sociedad, en directo con los protagonistas y los que deben dar respuestas. Es necesario que estos espacios con esos objetivos se implementen en todo el pais. En las provincias donde esto ocurre, se han obtenido resultados magnificos.
      Solo denunciando lo mal hecho, se podran resolver las indiciplina en nuestra sociedad

    • jorge dijo:

      si aqui en santa clara hay un periodista que denuncia y critica lo malo se nombra Abel Falcon y aunque a veces otro que no recuerdo el nombre habla de los problemas de la agricultura no es ni remotamente suficiente para una emisora que trasmite 24 horas y una television regional que aunque solo sale de 1 o 2 horas diarias que yo sepa no tiene algun programa que estimule la critica periodistica

      y como dice Raúl
      ”el acaparamiento de productos deficitarios y su reventa a precios superiores”.
      donde estan los inspectores y la policia que ademas de otras responsabilidades esta es una de ellas pienso yo

    • Raizman Barzaga dijo:

      “Hemos percibido con dolor, a lo largo de los más de 20 años de período especial, el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos, como la honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás.”

      Quiero empezar diciendo que también me parece muy bien el discurso, los temas que ha tocado el General Presidente, en mi opinión, tenían que haber estado en la mesa de discusión asamblearia hace mucho tiempo. Fue muy certero y agudo lo que dijo. Pero quisiera hacer un análisis sobre un fragmento de dicho discurso que corresponde al párrafo anterior. Es muy cierto hace mucho que se percibe con dolor “el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos”. Pero, ¿realmente es un fenómeno que se debe atribuir únicamente al periodo de 20 años desde los noventas? ¿Acaso antes nuestra sociedad no estuvo removida por una serie de fenómenos que fueron la génesis de lo que estamos recogiendo hoy y que claramente se agudizó con la crisis y que se reflejaron en la familia cubana? ¿Cuántas personas bajo cierto amparo, sin hallar límite, sin misericordia, agredieron, cuestionaron, criticaron a otras, ejercieron su poder para dañar física y psicológicamente? ¿Cuántas otras personas no tuvieron que rediseñar su vida teniendo que dejar a un lado sus proyecciones de estudio, trabajo porque otros veían mal su manera de pensar, de actuar, de vestir, de proyectarse o de creer? Este desacierto, que, aclaro, puede suceder en cualquier sociedad, algunos no lo han olvidado, pero parece que otros sí. Tengo un profesor que siempre dice: “debemos mirar nuestra sociedad siempre con ojo crítico”; y estoy muy de acuerdo siempre que sea la crítica constructiva, que nos ayude a ser mejores cada día, bienvenida. Pero si insistimos en no recordar para sanar entonces no sanaremos, tendremos solo curas temporales que al final dejarán ver la herida una y otra vez. La sociedad cubana está avocada hace mucho al diálogo sin injerencias e imposiciones; sincero, interno, de todos los cubanos que quieren a la isla, a su patria, como dijera Eusebio una vez, los que no la traicionan. Pero también de manera espontánea, sin agresiones de aquellos que siempre creen tener la verdad absoluta, con buenas maneras, receptividad y paciencia. Debemos asumir que hemos sido y se ha sido y aún se es intolerante; no por gusto se insiste en el cambio de mentalidad, lo que significa, si seguimos la lógica de los pares de contrarios, que el no escuchar al otro, la intolerancia y otros vicios formaban parte de la manera de actuar y proyectarse en nuestra sociedad. Aún quedan trazas, fueron muchos años, quedan malos hábitos, pero gracias a Dios, al menos se está haciendo algo, que siempre será mejor que no hacer nada.

  • Sensemayá dijo:

    Sencillamente brillante… Las cosas claras, sin rodeos. Eso si, me parece qe la labor de instrumentalizar una campaña contra la indisciplina no debe caer en saco roto… El pais tiene los medios para implanta la disciplina, no sé por qé no se aplican de una vez por todas… Exigir cumplir la ley no puede verse como un abuso por parte de nadie… Es un deber y una necesidad. Está bueno ya de darle vueltas al asunto: a crear leyes para lo que haga falta, y a exigir su cumplimiento… desde una que multe a los que botan basura hasta otra que castigue a los que gritan en las guaguas… Educar es de primer orden, nadie lo duda, pero no es suficente… debe haber repaldo legal a toda campaña de educación cudadana.

  • aira dijo:

    Cuando medito sobre estas lamentables manifestaciones, pienso que a pesar de las innegables conquistas educacionales alcanzadas por la Revolución y reconocidas en el mundo entero por los organismos especializados de las Naciones Unidas, hemos retrocedido en cultura y civismo ciudadanos. Tengo la amarga sensación de que somos una sociedad cada vez más instruida, pero no necesariamente más culta.
    Si queremos triunfar en esta tarea hay que incorporar al pueblo, a cada ciudadano, no mediante arengas y consignas vacías en encendidas reuniones, sino sembrando en cada uno la motivación por ser mejores y llevando por delante el ejemplo personal.

    Me permito copiar estos dos parrafos pero tendria que copiar el discurso completo…… Excelente Raul!
    Ojala y la gente se de cuenta de lo importante que es retener los valores a pesar de las actuales dificultades…. La dignidad es vital……
    Creo que esta es una de las intervenciones de Raul mas legitima y humanaa….
    Saludos,
    aira

  • AF dijo:

    Muy bien!!
    Aleccionador y claro, sin ambigüedades. Hay que atajar todo lo malo!!

    • Charlie. dijo:

      Fuè magistral el discurso, llamò los males por su nombre como debe ser, pero me hubiera gustado escuchar què acciones se van a hacer de ahora en adelante para enfrentar las indisciplinas sociales y todos estos males que acarrean nuestra sociedad.

      • hala madrid2 dijo:

        Lo que espero es que mejore la situacion que existe en estos momentos y que se cumpla con lo dicho.

  • Matos Santos dijo:

    Los revolucionarios y los patriotas de este país debemos acoger sus palabras como órdenes necesarias a cunplir si queremos salvar esta REVOLUCIÖN>
    Estoy seguro que es el anhelo de la inmensa mayoría de los cubanos y seguramente así lo haremos.
    Se también que todo este deterioro tiene detrás una profunda raíz económica, eso no lo podemos ni lo debemos ocultar, la madre que vende la balita de gas a precios altos porque no tiene dinero para adquirir lo que necesita porque lo que le damos por la libreta no le alcanza, y sabeos que el país no puede darle más, esa madre se va deteriorando moralmente y así ha pasado con muchos, con miles.
    El reclamo de bajar algunos precios no es por gusto ni por capricho de nadie, es para poder vivir honradamente, es para poder adquirir la comida, la ropa y el calzado, cosas elementales de la vida, sin tener que buscar otras vías.
    A usted General y a todo el gran equipo que trabajan en estas importantes tareas yo se que no les son ajenos estos asuntos y se ve que trabajan denodadamente por resolverlos, pero además del trabajo político y de la fuerza coercitiva también son necesarias soluciones económicas, y le pongo un ejemplo, si nuestra economía está sana y no hay inflación qué justifica entonces ponerle al gas licuado liberado un precio exhorbitante? Póngase un precio no subsidiado, eso todos lo entendemos, pero no para recoger dinero con algo tan elemental como el aseguramiento a la alimentación, pero además según tengo entendido ahorrar petróleo es esencial para el país y si tenemos un poco de gas consumimos menos electricidad y por tanto?… Pero no solo es el gas, calzarr los hijos se convierte en un dolor de cabeza para la familia cubana promedio, entonces aplicamos unos precios desmedidos al calzado que por cierto es de mala calidad, dos o tres veces su precio de costo, incluso de producción nacional. Como este también hay muchos otros casos que contribuyen a agravar la salud económica de muchos cubanos. La pobreza no debe llevar al delito, pero con el paso de los años en situaciones así mucho gente se deteriora. Eso es una realidad.
    Yo no intento justificar nada, pues usted conoce estas causales mejor que yo mil veces, lo que deseo es contribuir aunque sea un poquitico a ver las causas de las problemáticas tan serias que usted ha planteado aquí y de las cuales seguro vamos a salir victoriosos.
    Un respetuoso y caluroso saludo revolucionario, Natanael Matos Santos, desde Santiago de Cuba.

  • Esteban Noel dijo:

    En el tema de la Planificación Física me detengo en este párrafo: ¿cuántas violaciones de las normativas de Planificación Física han sido detectadas en el sector estatal a lo largo y ancho del país, algunas de ellas denunciadas en la prensa? Hay que reforzar, como ya lo estamos haciendo, el orden y la disciplina en todos los organismos del gobierno…. muy justo ese señalamiento, pues los inspectores de la Vivienda y Planificación han entido la tarea solo en parte, arremeten contra los ciudadanos pero nada hacen contra el área estatal, donde estan los mayores y más escandalosos problemas. De hace un tiempo acá el blanco de esos funcionarios son los edificios multifamiliares, como si allí se concentrara solo el problema, ocupandose como dice el refrán de la paja en ojo ajeno y no ven la viga en el propio. Creo que esta situación debe revertirse y subir la exigencia en el sector estatal, además volviendo a los edificios, no solo es poner orden es también resolver los problemas constructivos de esos inmuebles, en su mayoría abandonados a su suerte por años, no hacemos nada con quitar determinadas construcciones o añadidos si no resolvemos los salideros, tuberias rotas, la falta de pintura, impermeabilización y otros males que los aquejan. Para poner orden primero hay que ser ordenado y ocuparse de las tareas que como organismos estatal le corresponde, así que a quien le sirva el sayo que se lo ponga, hablo de la Vivienda y Planificación Física.

  • Luis dijo:

    Carajo asi se habla

    • Charlie. dijo:

      Es verdad , asi se habla…genial el discurso.
      Pero me hubiera gustado escuchar cuales son las proximas acciones para enfrentar las indisciplinas sociales y todos estos males que predominan lamentablemente en nuestra sociedad?????

  • victor dijo:

    creo haber leido casi todos los discursos de raul este es magistral porque siempre se hablo de la falta de valores pero no de esa forma ojala como dice silvio se puedan superar suerte gral.

  • CARMITA dijo:

    DISCIPLINA Y POR SOBRE TODAS LAS COSAS AMOR A LO QUE SE HACE, BRILLANTE Y CLARO

  • José Ramón dijo:

    ÉTICA DEL MAESTRO

    Dr. José Ramón Gómez Cobelo

    “… pienso que a pesar de las innegables conquistas educacionales alcanzadas por la Revolución y reconocidas en el mundo entero por los organismos especializados de las Naciones Unidas, hemos retrocedido en cultura y civismo ciudadanos. Tengo la amarga sensación de que somos una sociedad cada vez más instruida, pero no necesariamente más culta.” Raúl Castro Ruz, 7 de julio de 2013

    Maestro es una palabra sagrada en Cuba. Se le llamó Maestro a José Martí, así con mayúscula, para resaltar su cultura, su patriotismo y su ética. Es costumbre además llamar a los que facilitan los aprendizajes, maestros. Históricamente ha sido un privilegio ejercer esta profesión, pero hoy día la economía pobre y su consecuente influencia en las políticas sociales ha mellado considerablemente el estatus del maestro. “La miseria da piojos”, frase escuchada en el Jobero, mi terruño. La miseria del alma posee desarrollo propio, pero en nuestras manos está la ética del maestro.
    Es tan bella la historia del magisterio cubano, desde Félix Varela, el que “nos enseñó en pensar primero” hasta los profesores emergentes que han ocupado espacios necesarios en nuestras aulas, que debemos protegerla de cuanto dañe su roll social. Hay docentes que nunca han impartido clases. Hay quienes imparten clases sin vocación de docentes y finalmente, hay quienes ni son docentes, ni han impartido clases y pretenden decirle a los maestros como hacer su trabajo. Esto ha provocado de una parte el éxodo de una buena parte del personal capacitado y los que resisten se dejen llevar por nefastas influencias. Así, hay que volver a los mismos comienzos, pensar primero. Las instituciones y fuerzas vivas de la comunidad deber respetar a los maestros.
    Cuando en la sociedad fallan el conjunto de normas morales que rigen la conducta humana, seguramente se afecta la ética profesional. El maestro es el profesional que tiene que ver con todos, es por esta razón que se piensa que es el culpable de todo. Existe una dialéctica visible y esencial entre la sociedad y todo su magisterio, no puede existir una sociedad donde la doble moral es divisa fuerte y un maestro colmado de virtudes. Un maestro no debe vender los cuestionarios de pruebas o las notas a sus alumnos, tampoco la sociedad debe permitir que los jóvenes que no trabajan y viven de negocios turbios, archiconocidos por las autoridades y la mayoría de los ciudadanos, sean mejor remunerados que los maestros.
    Hay que reconocer el trabajo del maestro en la sociedad; las instituciones y los organismos políticos pueden encabezar este necesario proceso. La casa del Educador José Martí, creada para los maestros cienfuegueros hoy tiene otros usos. Sin embargo, los economistas, los juristas, los ingenieros, arquitectos y otros, tienen adecuadas edificaciones para el esparcimiento y la necesaria socialización de experiencias. Para que el maestro respete, este debe ser respetado. Los educadores son los que garantizan el ulterior desarrollo de la sociedad. Cabe entonces preguntarse ¿Cuál es el futuro de la Patria?
    Erróneamente se piensa que en formar nuevos maestros despojados de los males actuales es una solución. Así, los discursos y acciones para la captación de estudiantes que deben ingresar en las universidades pedagógicas, se sustentan en una triste realidad, quién lo dice no cree lo bueno que es ser maestro, ese es el falso cimiento que a la postre mella la moral. Hay que captarse asimismo, cuando el que trata de convencer no está convencido el resultado es el que hoy tenemos, la mayoría de las matriculas en nuestras universidades pedagógicas son extranjeros que traen el paradigma de un maestro en el país de origen. Si los maestros y los profesores de todos los niveles de enseñanza, incluyendo los claustros de las universidades reconocen las bondades del magisterio nadie tendrá que derrochar palabras, en los hechos está la verdad. Conquístese a sí mismo y conquistará el Universo.
    Muchas veces he escuchado decir “los maestros tienen los más altos salarios”, pero ahora con los trabajos particulares y otros organismos que pagan en divisa o complementan con la entrega de equipos y productos de diversa naturaleza a sus trabajadores la realidad es otra, algunas personas ganan honradamente más de cien pesos al día o reciben gratis un refrigerador con un precio de 700 CUC. Estos pueden disfrutar de los paladares, las discotecas con precios que escapan a las posibilidades del maestro. No hay urgencia mayor en la sociedad cubana que retribuir oportunamente, económica y moralmente a los que tienen en sus manos el futuro de la nación. Peligra nuestra libertad por tanta insensatez, releamos bien las palabras de Raúl que encabezan este comentario y las ideas de Martí sobre la bondad, la cultura y la prosperidad.
    “Ser bueno es el único modo de ser dichoso.
    Ser culto es el único modo de ser libre.
    Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno.”

    José Martí. OC. Tomo 8. p.289

    • Ivan Garcia Gutierrez dijo:

      Dr. Cobelo Presidente de la Sociedad Cultural Jose Marti en Cienfuegos, sabia y correcta tu interveccion. Los maestros y profesores cienfuegueros te lo agradecen, hablastes por ellos. La Revolucion tiene en los maestros de Cienfuegos un baluarte invensible de sus conquistas a pesar de los pesares

      • Adrian dijo:

        Excelente discurso de nuestro presidente, que siempre llama las cosas por su nombre. Dr. Cobelo, sus comenarios son acertados, esperemos que el final de la implementación de los lineamientos sea la prosperidad y la felicidad plenas de las personas honestas y trabajadoras, en la medida de su capacidad y aportes sociales.

  • vicente dijo:

    Excelente intervención. Concreto, objetivo y llamándonos no solo a reflexionar sino a actuar. Acabemos con las ilegalidades, recuperemos los valores perdidos, pero acabemos sobre todo con los simuladores y oportunistas con aquellos que no hacen nada, con los que no se buscan problemas, con los que les conviene que todo siga así para seguir vacilando y ganando dinero fácil a costilla de este pueblo trabajador. Somos un pueblo patriota y a Céspedes cuando le preguntaron con que contamos para la lucha respondió muy seguro : CON LA VERGUENZA rescatemos eso y la revolución se fortalecerá, nada nos debilita más que la inacción, que la existencia de organizaciones que no funcionan y ya no sirven para nada, de estructuras que no se entiende porque aún existen, si lo que producen es perdidas para el Estado, ya estamos cansados de la gente que no quiere buscarse problemas. Eso si cuando se levanta alguien y dice todas estas cosas, lo tirdan de problematico, es que hay gente que no les conviene, que quieren tapar el sol con un dedo, haciendo informes fantamas, inflando globos y comitiendo mil fraudes y ya lo dijo el Comandante : “Revolución es cambiar, todo lo que debe ser cambiado……. Aqui estoy Ministro en esta trinchera mi Cuba seguirá siendo faro de America y de este mundo desnaturalizado. Nuestro deber cunmplir la misión que se nos ha dado.

  • creisi dijo:

    brillante por Raul Castro,tenemos que dejar los miedos y construir

  • Santiago dijo:

    Antes del periodo especial el cubano no era así, todo esto lo trajo ese periodo que vivimos y que aún no acabamos de salir que de especial no tiene nada.

  • Saúl Aparicio dijo:

    Me permito incluir en los comentarios esto que hsta hoy, para mi, fue una fábula; pero creo que bien valdría la pena que se tome en cuenta a partir d los planteamientos de Raúl.

    LA PRIMERA LECCIÓN DE DERECHO…

    Hace varias décadas, cuando cursaba mi primer año de derecho, corría marzo y era la primera clase de mi primera materia en la Facultad, Introducción al Derecho”. Estábamos todos sentados cuando entró el profesor en el aula, de muy mal talante y con cara de pocos amigos. Lo primero que hizo, sin siquiera saludar, fue preguntarle el nombre a un alumno que estaba sentado en la primera fila:

    -¿Cómo te llamas?

    -Me llamo Juan, señor.

    -¡Vete de mi clase y no quiero que vuelvas nunca más! – gritó el desagradable profesor.

    Juan estaba desconcertado. Cuando reaccionó se levantó torpemente, recogió sus cosas y salió de la clase. Todos estábamos asustados e indignados; pero nadie protestó. Él era un hombre mayor, próximo a la jubilación, aunque se lo veía bien plantado, diría imponente, vestido con su traje oscuro, todo en él emanaba autoridad; en tanto que nosotros, salvo algunos pocos de más edad, éramos todos jóvenes adolescentes recién egresados de la escuela secundaria.

    -Está bien. ¡Ahora sí! Comencemos con la clase ¿Para qué sirven las leyes?

    Seguíamos asustados; pero poco a poco comenzamos a responder a su pregunta:

    – Para que haya un orden en nuestra sociedad.

    -¡No! Contestó el profesor.

    – Para cumplirlas. -Dijo otro alumno.

    -¡No!

    – Para que la gente mala pague por sus actos. -Respondió un tercero.

    -¡No! ¿Pero es que nadie sabrá responder esta pregunta?

    – Para que haya justicia. -Dijo tímidamente una chica.

    -¡Por fin! Eso es, para que haya justicia. Y ahora ¿para qué sirve la justicia?

    Todos empezábamos a estar molestos por esa actitud tan grosera. Sin embargo, seguíamos respondiendo:

    – Para salvaguardar los derechos de los individuos.

    -Bien, ¿qué más? -Preguntó el profesor.

    – Para discriminar lo que está bien de lo que está mal. -Dijo otro.

    -Sigue. -Insistió el profesor.

    – Para premiar a quien hace el bien.

    -Ok, no está mal; pero respondan a esta pregunta:¿Actué correctamente al expulsar de la clase a Juan?

    Todos nos quedamos callados, nadie respondía. -Quiero una respuesta fuerte, decidida y unánime.

    -¡No! Dijimos todos a la vez.

    -¿Podría decirse que cometí una injusticia?

    -¡Sí!

    -¿Por qué nadie hizo algo para defender a Juan? Ni siquiera el propio Juan que era el afectado.

    ¿Para qué queremos leyes y reglas si no disponemos de la valentía para llevarlas a la práctica? Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar ante la presencia de una injusticia. Todos.

    ¡No vuelvan a quedarse callados nunca más, no pierdan su dignidad!
    Tú, vete a buscar a Juan dijo mirándome fijamente.
    Aquel día recibí la lección más práctica de mi clase de toda mi carrera de Derecho.

    CUANDO NO DEFENDEMOS NUESTROS DERECHOS PERDEMOS LA DIGNIDAD Y LA DIGNIDAD NO SE NEGOCIA

    • vicente dijo:

      excelente ejemplo lo felicito si es todo cierto tambien hubiera querido tener un profesor como ese

    • Juan-Matz dijo:

      Excelente anecdota! solo falta ponerla en práctica!

    • 1968 dijo:

      Estas declaraciones de Raúl las tomo como una autocrítica colectiva porque todos somos responsables de distinto modo en el debilitamiento de las bases de nuestro proyecto social y apoyo plenamente la necesidad de revertir el proceso de deterioro.

      He sido educada para tener una actitud militante, nunca he dejado de buscarme problemas y enfrentarlos como muchas otras veces ha exigido Raúl (a pesar de que esto, entre otras cosas, me ha colgado el sutil cartelito de “problemas de comunicación” con algún que otro jefe en mi pequeño mundo). Muchos otros compañeros tampoco tienen miedo a las palabras. Pero esto no es suficiente si los mecanismos que existen no se ponen en movimiento.

      Cuánto desgaste emocional, cuánto trabajo ideológico venido a menos se provoca cuando no se hace lo que toca a cualquier nivel.

      Desde cuándo se está diciendo entre la población que se están permitiendo cosas en nuestro país que no deben suceder como el acaparamiento y especulación con todo tipo de productos industriales por ejemplo, las pornografías cantadas en el transporte público, los hombres exhibiendo ropa interior a mitad de nalga como si estuvieran ofreciendo algún servicio, ruidos excesivos en los barrios,trámites demorados que parecen incitar al soborno, choferes de guagua que se cogen el pasaje, carros estatales que no dan botella, regalos que se hacen y se aceptan en fechas señaladas o por servicios recibidos en instituciones del estado, etc. Ah, y si hablamos de los uniformes modificados o llevados con accesorios, digo que incluso hay militares (ellos y ellas) que lo usan mal.

      Y no escapamos en casi ningún lugar; aquí mismo en Cubadebate se han publicado artículos que hacen difusión de conductas marginales personales, reales o imaginarias, del periodista, como si esto fuera algo natural.

      Podemos resolver todas estas dificultades, en primer lugar porque somos más los que estamos conscientes que los que no, los que estamos hartos de estos problemas que los que se benefician de ellos, los que nos importa la preservación de los valores promovidos por la revolución socialista que los que no, pero tienen que funcionar los instrumentos de la ley y el orden, independientemente de cualquier tipo de trabajo educativo para “persuadir” al vecino de al lado de que debe comportarse civilizadamente.

  • Jaime dijo:

    ha sido una intervención impresionante y realmente buena la que hizo nuestro presidente Raúl Castro, y que bueno que se tocó el tema del fenómeno de la doble moneda, parece que pronto se va a solucionar esa problematica.

  • Francisco Rivero dijo:

    Sin comentario.
    Una invitacion al cuidado del civismo y dignidad personal.

    Un saludo cordial

  • Ventura Carballido Pupo dijo:

    Después de la franca, valiente, y transparente intervención del General Presidente Raúl Castro, los enemigos no pondrán seguir cacareando que en Cuba no hay democracia, y que los cubanos escondemos los errores y defectos de la Sociedad Socialista. Ahora tendrá que buscar otros pretextos.
    Este medular discurso, que el pueblo agradece por el diseño claro y sin tapujo, tiene que convertirse en lo adelante en una excelente guía para la acción; referente imprescindible para tal como él explicó, “lo que nos corresponde es levantar el ánimo y el espíritu de combate y enfocarnos en la gigantesca y paciente tarea de revertir la situación creada”.
    Los bien identificados problemas enraizados en la sociedad fijado en esta obra discursiva, donde habría que incluir la batalla contra los burócratas y el burocratismo como un mal que es peor que el cáncer, que tanto disgusto genera en el cubano, las causas y condiciones desencadenantes, asemeja por “la falta de exigencia de los encargados de hacer cumplir lo establecido, la ausencia de sistematicidad en el trabajo a los diferentes niveles de dirección y el irrespeto, en primer lugar, por las entidades estatales de la institucionalidad vigente, lo cual, por otra parte, menoscaba su capacidad y autoridad para exigir a la población que se atenga a las regulaciones existentes”.
    El llamado da para mucho. Entre otras conductas que debemos inobjetablemente asumir, es imperativo el cambio de mentalidad, y en tal sentido, (porque me cae como anillo al dedo), quiero a la luz de este singular discurso, ejemplarizar, lo siguiente: escribí hace unos meses un articulo al que titulé “Tan Dañino como el Cáncer” el que lo sometí a consideración de un importante funcionario, el que enfáticamente me dijo, “trabajos de ese tipo no debemos publicar en nuestros medios ya que con eso le damos arma al enemigo”. Bueno, ese gran compañero, que parece está parado en su pensamiento en los a los años 60 ó 70, que dirá luego de lo expuesto aquí.
    Como soy de los revolucionarios que me busco problemas, y defendiendo principios hasta me he “ganado” detractores y enemigos, tengo la alta confianza que ese artículo un día será publicado, porque con él ayudamos a librar esta batalla de pensamiento y acción que nos ha llamado la Máxima autoridad del estado y el Partido
    El traje a la medida para enfrentar y minimizar los próximos a 200 problemas consignados por Raúl en su intervención, es lograr, que cada cual desde la posición que ocupa, cumpla con lo que le corresponde, con lo que le toca, y que en el caso de los dirigentes a todos los niveles sean ejemplo en todos los ordenes de la vida que permita alcanzar la autoridad y prestigio indispensable, para lograr que los colectivos lo sigan en el enfrentamiento de tantos males acumulados.
    Ojo con esto: de lo que se trata es no querer ahora aplicar cacerías de bruja, estimular posiciones extremistas, ni mucho menos llenar las prisiones de gente. Tomando el mensaje claro de Raúl Castro, debemos sin ninguna impunidad ante hechos connotados y graves, asumir el reto y la inteligencia mediante el profundo análisis de diferentes situaciones negativas denunciadas que estan presente en los ámbitos sociales, jurídicos, económicos y ético; trazar políticas de enfrentamiento educativo y profiláctico para solucionarlas con la intervención de los factores que correspondan, y sobre todo con el pueblo, mientras, instituciones encargadas, deben reprimir en un verdadero marco profesional, aquellos casos connotados que puntualmente se van conociendo.
    Es aconsejable tener en cuenta también la sabia idea que expuso Miguel Díaz Canell, en la propia asamblea nacional del Poder Popular, cuando expreso, (no solo sobre las indisciplinas sociales) “Lo que pasa es que hay mucha complejidad y muchos problemas acumulados por años, y creo que el éxito no está en solucionarlos rápido, sino en hacerlo bien. Hay que tomarse el tiempo que requiera para que lo que propongamos y lo que se implemente sea perdurable, sea sostenible. Lo que se va haciendo va aportando a ese concepto de cómo contribuimos a una construcción socialista sostenible y próspera”.

    Cuando hice del discurso de Raúl una lectura reposada, sin chovinismo, sin regionalismo, me decía: cuanta razón tuvo el Partido y Gobierno en la provincia de Holguín, y el compañero Jorge Cuevas Ramos, de a partir del 13 de enero de este año 2013, como nueva forma de hacer política; y justamente para librar la batalla contra esos propios males planteados por el Presidente Raúl Castro, en relación a las indisciplinas sociales, las ilegalidades, la corrupción y el burocratismo dentro de la sociedad, específicamente en este caso a la holguinera, instaló todos los domingos fabuloso encuentro que se han convertido en una verdadera escuela de dirección política que logra sabiamente una objetiva y novedosa forma de vinculación de los dirigentes con el pueblo; es un estilo fresco, transparente, democrático, que enaltece la critica y la autocrítica como arma de los revolucionarios, cuando logra que el soberano o el respetable libremente exponga los males que lastran nuestra sociedad y entorpecen el camino revolucionario y muestra disposición en sumarse al frontal combate para reordenar, a toda costa y a todo costo, desde el punto de vista, jurídico los males crónicos que ponen en peligro la perdurabilidad de la propia Revolución.
    Mediante el profundo análisis de diferentes situaciones negativas que se presentan en los ámbitos sociales, jurídicos, económicos y ético, los holguineros en 23 encuentros con el pueblo, a la escucha por la emisora provincial y reflejado con crudeza y amplitud en su semanario ahora, y divulgado por la TV Territorial, se trazan políticas de enfrentamiento educativo y profiláctico para solucionarlas con la intervención de los factores que correspondan, y sobre todo con el pueblo, mientras instituciones encargadas, entre ella la familia de los juristas, reprimen en un verdadero marco profesional, aquellos casos connotados que puntualmente se van conociendo.

    Sin que los holguineros, seamos o pretendamos ser el ombligo del mundo, el estilo de dirección de la gente de la Ciudad de los Parques, debería, respetando características propias de las provincias, como ya lo hizo Guantánamo, generalizarse a todos el país este estilo que a mi modo de ver sería una gran contribución a esta batalla que nos ha llamado el Partido, Fidel y Raúl. De eso se trata.

    Como colofón quiero objetiva y firmemente acotar, que los enemigos de la Revolución, los mercenarios, los reblandecidos, no se estimulen con esta denuncia pública que ha hecho nuestro Presidente sobre tantos males sociales en la Isla; si un día osaran alguna acción enemiga de cualquier tipo o naturaleza, un pueblo, donde incluyo a muchos que hoy son trasgresores e indisciplinados sociales, junto con nuestras Fuerzas Armadas, no permitiremos que nos quiten la libertad y la soberanía que desde el 1ro de enero de 1959, exhibe y defiende el valeroso y digno pueblo de Martí , del CHE, Fidel y Raúl.

    Desde la Ciudad de los Parques, Patria Chica de Fidel y Raúl, fue Ventura Carballido Pupo.

    .

    • Maximo dijo:

      Y mejora Holguin? se ve algun resultado?

  • jesus alvarez lopez dijo:

    Ya nadie podrá decir que no sabe lo que hay que hacer

  • Dr. Misael Salvador dijo:

    SE NOS CONVOCA A TOMAR CONSCIENCIA DE LO APROPIADO, HAGÁMONOS ECO DE LA SABIDURÍA

Se han publicado 177 comentarios



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Raúl Castro Ruz

Raúl Castro Ruz

Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba y Primer Sercretario del comité Central del Partido Comunista de Cuba.

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