Imprimir
Inicio » Especiales  »

El buzo que buscó a Camilo Cienfuegos en la inmensidad del mar

| 9

Laura Brunet Portela
Diario digital 5 de Septiembre

Leopoldo Álvarez García, Polín (Foto: Periódico 5 de Septiembre)

Leopoldo Álvarez García, Polín (Foto: Periódico 5 de Septiembre)

Leopoldo Álvarez García (Polín) es fundador en la ciudad de Cienfuegos -al centro de la Isla- del Club de Exploración y Caza Submarina, y uno de los buzos que hace medio siglo, en octubre de 1959, participó en la búsqueda de Camilo Cienfuegos, Héroe de Yaguajay. El avión del Héroe de Yaguajay había caído al mar.

¿Cómo llega Leopoldo a la búsqueda de Camilo Cienfuegos?

Al triunfo de la Revolución, la Marina de Guerra Revolucionaria tenía el proyecto de formar en el centro de Cuba un destacamento de hombres rana profesionales para cumplir misiones de rescate. Tras la noticia de la desaparición de Camilo, el Club de Pesca y Exploración Submarina de Cienfuegos recibió la orientación de cooperar con institución armada. Así, varios buzos de la localidad se ofrecieron para cumplir esta misión. Yo me integré como miembro del equipo, con cierta experiencia en la sondeo submarino.

Características de la misión...

barco_busqueda de Camilo Cienfuegos

Barco en la Busqueda de Camilo Cienfuegos

Se conformaron brigadas para reconocer el lugar. Nosotros llevábamos rastras, o sea, un equipo formado por una pareja de barcos remolcadores con motores potentes, unidos por una cadena lo suficientemente pesada como para llegar al fondo e ir peinando la zona. No había descanso, dedicábamos día y noche a trabajar; parece imposible, pero no nos deteníamos ni para alimentarnos lo suficiente, se hacía una sola comida a mitad del día.

Los buzos se mantenían en la cubierta del barco. Hacíamos guardia y ante un tropiezo de la cadena con algo, el explorador de turno se lanzaba al agua auxiliándose de una varilla de pesca, porque la zona era muy fangosa y la visibilidad era casi nula. Por eso entre nosotros nos llamábamos buzos ciegos.

El alerón de la avioneta encontrado.

El alerón de la avioneta encontrado.

A veces uno de los integrantes del grupo se sumergía atado para evitar accidentes a causa del cambio de la densidad del agua; arriba, en la embarcación, quedaban los responsables de impedir algún percance que comprometiera la vida del buzo, pues muchas veces en un abrir y cerrar de ojos ya estaba metido en el fango, sin contar con que nos arriesgábamos a bajar a un lugar donde hay varias especies marinas peligrosas.

Hubo momentos de mucha expectación...

Los cuatro o cinco días que duró la búsqueda fueron de alta tensión, llenos de momentos duros en los cuales se puso a prueba el valor humano. En una ocasión la cadena se enredó y era mi turno de bajar, pero de solo pensar en encontrarme el avión de Camilo al entrar al agua, me hizo flaquear y quedé paralizado mirando el mar. Mi amigo Juan Allen me dijo: ¡Polín, yo voy!

En la zona de Trinidad hubo un hecho que cambió la dirección del rastreo...

Camilo Cienfuegos: Restos de la avioneta encontrada

Camilo Cienfuegos: Restos de la avioneta encontrada

Sí, una señora de la serranía cercana a las costas de Trinidad informó a las autoridades locales haber visto la caída de un objeto semejante a un avión. En el lugar del hecho tomaron muestras de una mancha de aceite fino y las enviaron al laboratorio en La Habana, donde comprobaron era aceite de aviación, pero luego de las pesquisas de rigor, quedó demostrado que el hecho nada tenía que ver con la trágica desaparición del Héroe de Yaguajay.

¿Al recibir esta misión sintió temor?

No, aunque estaba claro sería muy difícil; además, todo el pueblo de Cuba tenía sus esperanzas puestas en nosotros.

¿Cuánto hubo de compromiso en esa tarea?

Aceptar algo así suponía una grandísima responsabilidad con el pueblo de Cuba, con la Revolución y conmigo mismo.

Este hecho marcó a todos los participantes, ¿qué significó para Polín?

Más que una prueba de fuego, fue una prueba de valor y sacrificio. Viéndolo hoy desde la madurez, no sé cómo fui capaz de hacerlo, de resistir toda la carga emocional y la responsabilidad sobre los hombros de jóvenes, la mayoría como yo, de sólo 20 años.

¿El amor por el mar se ha convertido en una herencia?

La búsqueda de Camilo Cienfuegos

La búsqueda de Camilo Cienfuegos

No tengo escamas de milagro, es parte de mi vida. En mi familia resulta una tradición, algo genético, lo llevamos en la sangre. Desde mis abuelos, y mucho antes, todos amamos el mar. Ahora estoy enfrascado en cultivar esa semilla en mi nieto.

¿Con qué elemento marino se identifica más?

Con su inmensidad. Me apasiona su misterio. A veces cuando estamos en un momento de apnea y miramos desde la profundidad a la superficie, creemos que la vida está arriba, en el aire, pero abajo también hay vida y es hermosa.

¿Qué le ha aportado esa relación?

Vida.

¿Y en sus relaciones interpersonales se considera un hombre de pocos o buenos amigos?

De pocos y buenos amigos.

¿Entre quiénes comparte el tiempo?

Entre mis hijos, mi esposa y mis peces.

¿Apegado a los recuerdos?

Soy un romántico. Con el mar he sentido mucha satisfacción, me complementa, pero también he pasado momentos muy amargos y aunque no lo quiera, también son parte de mí. Guardo en un álbum hecho por mi esposa, fotos de todos esos instantes de mi vida.

¿Consideras imprescindible la promoción de las cuestiones marinas?

Indispensable, diría yo, y mucho más en una ciudad como la nuestra. Antes de jubilarme participé, en el Laboratorio de Oceanología, en un proyecto sobre el cuidado del entorno marino y del área cercana a la Zona Industrial. Es necesario insistir en la sensibilización de los jóvenes con las cosas del mar definitorias de este enclave marinero. En una ocasión, durante la visita del Comandante en Jefe, nos dijo que la eficiencia de Cienfuegos se medirá de acuerdo con lo que sean capaces de hacer por su bahía, y es así, debemos educar a las nuevas generaciones en el cuidado del medio ambiente en general.

¿Qué cree indispensable en la vida de un cienfueguero?

"El amor por la bahía. Cienfuegos es la gente y su relación con el mar. Es imposible no sentirnos comprometidos con algo tan simbólico y significativo para Cienfuegos como la bahía. Nuestro pasado, presente y futuro siempre estarán ligados al mar. Este cienfueguero puro no cesará en su empeño por lograr sensibilizar a la juventud y demostrarle, que jamás se disfruta plenamente el mundo hasta tanto el mismo mar corre por las venas.

¿Cómo habría reaccionado si hubiera encontrado algún vestigio de aquel avión donde viajaba Camilo, misión desempeñada por su equipo hace casi medio siglo?

No sé qué hubiera pasado, porque realmente era muy grande el deseo de no encontrar nada, para poder seguir alimentando la esperanza de Camilo aún vivo, que aparecería dentro de unos días en algún cayo. Queríamos que el motivo de la suspensión de la búsqueda fuera ése y no el hallazgo de algún indicio o del propio avión.

(*) La autora es estudiante de Periodismo de la Universidad Central Marta Abreu, de Las Villas.

LA TORMENTA QUE DERRIBÓ EL AVIÓN
Camilo Cienfuegos

Desde el 21 de octubre hasta el 28, fecha de su desaparición, hizo frecuentes viajes por vía aérea a la capital camagüeyana con el objetivo de normalizar la situación en la ciudad, donde se había amotinado el jefe militar de la provincia, el traidor Hubert Matos.

Generalmente utilizaba un avión ejecutivo marca Cessna, que tripulaba el piloto Luciano Fariñas. El 28, cuando salió del aeropuerto de Ciudad Libertad a las 11:59 a.m. rumbo a Camagüey, lo acompañaban además el Capitán Senén Casas y el soldado Félix Rodríguez en función de escolta.

Camilo y Rodríguez desciendieron en la ciudad de Camagüey, mientras Fariñas continuó viaje a Santiago de Cuba para llevar a Sené Casas. A las 4:40 p.m. ya estaba de regreso el pequeño aparato identificado con las siglas FAR 53. El despegue rumbo a la capital se produjo a las seis y un minuto. El viaje a su base desde este punto requería dos horas de vuelo como promedio y llevaba gasolina para tres.

En la terminal aérea militar de Libertad, el Capitán Manuel Espinosa (Cabeza), ayudante personal de Camilo, comienzó a impacientarse, pues su jefe le dijo que lo esperara de 7:00 a 7:30 p.m., sabe que había salido y tenía tiempo suficiente para haber llegado.

El 29 de octubre, y pese a los ingentes esfuerzos por ubicarlo, no apareció en ninguno de los lugares en que se suponía podía encontrarse. Fidel, junto con Raúl, Almeida, el Che y otros dirigentes, se dan cita en la Jefatura de la Fuerza Aérea Revolucionaria (FAR) y comenzaron de inmediato los preparativos de la búsqueda.

El viernes 30 de octubre se desató la vorágine. Decenas de aviones de diferentes tipos, militares y civiles se hicieron al aire con las primeras luces desde los aeropuertos capitalinos. Pasadas las 7:00 a.m. despegó el bimotor Sierra Maestra llevando a bordo al Jefe de la Revolución, Celia Sánchez, Osmany Cienfuegos, William Gálvez... rumbo a Camagüey.

Simultáneamente con la pesquisa aérea, numerosas unidades de la Marina de Guerra, así como yates de recreo y embarcaciones pesqueras recorrían los archipiélagos de Jardines del Rey al norte y de Jardines de la Reina al sur de Cuba, al tiempo que miles de ciudadanos peinaban el terreno en toda la región central del país, sin resultado alguno.

La hipótesis aceptada por la mayoría era la de que, ante la severa turbonada encontrada aquel día aciago en el trayecto, el piloto Fariñas decidió desviarse hacia el norte, y el pequeño avión desorientado y alejado en extremo de su ruta cayó al mar por falta de combustible.

Raúl y Camilo Cienfuegos, Julio 1959 (Foto Revista Life)

Raúl y Camilo Cienfuegos, Julio 1959 (Foto Revista Life)

Camilo Cienfuegos en juego de peleta con Fidel, Julio 1959 (Foto Revista Life)

Camilo Cienfuegos en juego de peleta con Fidel, Julio 1959 (Foto Revista Life)

Camilo Cienfuegos en el Palacio Presidencial, 1959 (Revista Life)

Camilo Cienfuegos en el Palacio Presidencial, 1959 (Revista Life)

Camilo Cienfuegos 1959 Revista Life Habana

Camilo Cienfuegos 1959 (Foto: Revista Life)

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Juan castro dijo:

    CADA OCTUBRE VIENE A MI MENTE CON MAYOR FUERZA EL HOMBRE DE LA VANGUARDIA. FIDEL HABIA PERDIDO A UN COMANDANTE, PERO CUBA ENTERA PERDIO A UNO DE SUS HIJOS MAS IMPORTANTES DE LA REVOLUCION. AUNQUE SIGUE VIVIENDO ETERNAMENTE EN EL CORAZON DE LOS CUBANOS

    Juan Castro
    MEXICANO.

  • Juan castro dijo:

    A Camilo

    Del Granma descendiste con Fidel
    Organizando un frente en la guerrilla
    El fusil fue tu compañero fiel
    Y a los esbirros dieron la puntilla

    Valió la pena todo tu sacrificio
    Que hizo tu columna en la montaña
    Los niños cubanos reciben beneficio
    Y el surco se vuelve a sembrar de caña.

    Fueron noches enteras de desvelo
    Al caer en el mar tu vuelo
    El pueblo te buscó hasta su desvelo
    Sin noticias y sin tener consuelo
    Tu avión fue desviado hacia el cielo.

    Con cariño Cuba te recuerda
    Del caribe la isla más bella
    Por tu imagen llora Cuba entera
    Tú y el Che, juegan arriba con su estrella.

    ProfrJuan Castro.
    29 de noviembre 1986.
    Tijuana, B. C.
    México.

    Camilo Cienfuegos, egregia figura guerrillera de la revolución Cubana, que pierde la vida en accidente aéreo-
    El 28 de octubre 1959
    ‘El hombre Vanguardia ‘

  • Marta O. Carreras Rivery dijo:

    Y EL CIELO ESTABA DEMASIADO TRISTE Y GRIS
    Acababa de cumplir cinco años. Era de noche y mi papá no había llegado a la casa. Estaba acuartelado: Camilo había desaparecido y lo estaban buscando.
    No sé en qué momento llamó mi padre, ni cuándo se supo la noticia, ni si fue él quien la anunció en la casa; solo recuerdo una tristeza inmensa alrededor mío, sollozos, llamadas constantes de los vecinos.
    Recuerdo cruzar de la mano de mi madre a la acera de enfrente: iba a ver si mi abuelo Oscar había escuchado alguna noticia nueva. Lo encontramos allí en el cuartico que estaba detrás de la cocina, pegado a su inmenso radio metálico de botones giratorios e interruptores en forma de pestillos; el mismo aparato donde escuchaba escondido de nosotros los niños, las noticias de Radio Rebelde durante los días de la lucha insurreccional en la Sierra Maestra.
    Aún recuerdo el zumbido del aparato, la luz rojiza de los bombillitos filtrándose por entre los huequitos del casco; el ruido uio-uio-uio crrsh de la onda corta y la blanca cabellera de mi abuelo Oscar aprisionada entre los audífonos que acaba de desconectar del aparato al percibir nuestra llegada. Giró su cara en dirección a mi madre y le dijo: “Parece que encontraron una mancha de aceite en el mar”.
    Yo no sabía si eso era bueno o es malo; solo recuerdo que quiero, es más: necesito recibir una señal de alegría; pero no puedo definir qué debo hacer; me siento confundida. Al regresar, mi hermana mayor de solo doce años, se ha recogido en su cuarto; la veo sentada en su escritorio acariciando en silencio el papelito que días antes le había dejado el propio Camilo durante una visita a nuestra casa: “A Jacqueline con cariño, Camilo”.
    Tan solo unas semanas antes, mi padre me llevó a la base área de Ciudad Libertad donde trabajaba y allí vi a Camilo. Ya no tenía cabellos largos como en la fotografía con Fidel en el tanque, ni tampoco llevaba puesto el sombrero alón. “¿Eres Camilo?”, le pregunté. Se rió y nos invitó a montar en el helicóptero.
    Cuando echó andar las aspas y el polvo a levantarse, mi prima rompió a llorar. “No te preocupes—me dijo—. Otro día será: yo mismo te voy a ir a buscar con tu papá”.
    Terminaba el mes de octubre y en mi mente de niña no sabía aún lo que significaba el profundo dolor de la pérdida, ni la sensación de impotencia que ésta genera. “No debió haber ido en ese avioncito con el tiempo tan malo” –dijo consternada mi abuela, habituada a sufrir los temores de una familia de aviadores—. “No, mamá, no: lo que no debió pasar fue la traición; si no, Camilo no hubiera tenido que ir corriendo hasta allá con el tiempo tan malo. No pierdas nunca eso de vista, mamá: por culpa de ese traidor de Huber Matos mira a quién perdimos”—dijo mi madre y se echó a llorar.
    “Señora, señora --llamó desde el portal Isidro--: mi Padrino dice que él está vivo: se lo dijeron los santos”. Un rayito de fugaz esperanza; nada más.
    Ese día fue quizás el primero en que escuché que había santos que hablaban y también la primera vez que tuve conciencia de que realidad y deseos no siempre van de la mano, ni siquiera de los santos; acaso la primera aproximación al significado de palabras tan profundas como respeto, muerte,traición,compromiso y amor.
    Tenía cinco años y solo recuerdo tristeza, mucha tristeza y aquellas frases dichas en días de mucho gris. Amarré a San Dimas con todos mis lazos a las patas de los muebles de la casa. Quería que nos devolviera a Camilo. Era el último día de octubre de 1959 y el cielo estaba gris, demasiado triste y gris.

  • Nevalis Quintana dijo:

    LOS VERSOS DEL POETA.
    (Dedicado al Comandante Camilo Cienfuegos Gorriarán, el Señor de la Vanguardia, a 50 años de su desaparición física.)
    (a Guillermo Cabrera Alvaréz, eterno amigo de Mil Anécdotas)
    (*)Fragmentos del poema ¨Mi bandera¨ de Bonifacio Byrne.

    /“Al volver de distante ribera,/ con el alma enlutada y sombría,/ afanoso busqué mi bandera…”/*. Los versos del poeta cautivaron al niño en su pupitre. Ansiaba concluir la clase e ir a jugar con sus compañeros, pero la lírica del maestro dibujaba con su voz la poesía./ “¿ Dónde está mi bandera cubana/, la bandera más bella que existe?...”/*. Los pequeños ojos volvieron a la enseña colgada en la pared. Escuchó el niño, del oprobio, del ultraje por aquella otra bandera de barras, de águila imperial. Pensó en los héroes, en los caídos, en los anónimos…

    Ya hombre, convirtíose en volcán. El sombrero alón ordenó la carga mambisa a la tropa rebelde. Tembló La Cordillera. El Llano. La Invasión. El Triunfo. Un pueblo y un Gigante. “-¡Vamos bien¡-” exclamó. Desde la terraza, el recuerdo de las estrofas estremecen la muchedumbre enardecida/. “-Si deshecha en menudos pedazos/ se lega a ver mi bandera algún día,/ nuestros muertos alzando los brazos/la sabrán defender todavía...”/*. Con una sonrisa en el rostro, el hombre del sombrero alón levantó la mirada y, a lo lejos, observó el mar.

    Nevalis Quintana Fernández
    Actor y poeta.
    ESPECIAL PARA CUBADEBATE.

  • RAMON JOSE SERRANO ROMO dijo:

    EXCELENTE ARTICULO, ES MUY INTERESANTE EL SABER DE LA VIDA DE UN HEROE CUBANO Y DEL CARIÑO QUE SE LE TIENE EN CUBA, AQUI EN MEXICO TAMBIEN ES QUERIDO Y MUCHA GENTE SABE DE CAMILO, PERO QUISIERA SABER EN QUE AÑO ESTUVO CAMILO EN LA CD DE MEXICO Y SI ES CIERTO QUE VENIA DE ESTADOS UNIDOS COMO ES QUE LLEGO A LA CD DE MEXICO ALGUIEN ME PODRIA INFORMAR, ACTUALMENTE ENCONTRE LA CASA DE MARIA DE LA QUE HABLA FIDEL, EN LA QUE SE CONOCIERON EL COMANDANTE Y EL CHE, ES UN DEPARTAMENTO UBICADO EN LA COLONIA TABACALERA EN LA CALLE DE EMPARAN, AL RESPECTO PIENSO QUE DEBERIA HABER ALGUNA PLACA CONMEMORATIVA DE TAL EVENTO O ALGO PARECIDO PERO NO HAY NADA LO QUE SI HAY EN UN PARQUE UNAS CUADRAS MAS ADELANTE ES UN BUSTO DEL CHE.

    BUENO SALUDOS DESDE LA CD DE MEXICO

    • Roxana Badosa Rodríguez dijo:

      Es que Camilo se unió a la tropa que vino desde Tuxpan en Yate Granma en el año 1956

      Yate Granma. Embarcación adquirida por la Generación de Centenario quien tenía como figura representativa a Fidel Castro y que pasarían a conformar el Movimiento 26 de Julio. El yate fue comprado de una empresa estadounidense y fue usado para el traslado de 82 expedicionarios de dicho movimiento a las costas cubanas para iniciar la lucha revolucionaria contra la dictadura de Fulgencio Batista, entre los jóvenes que viajarían a la isla en dicho yate se encontraban Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos y Juan Almeida, entre otros.

      El yate llegó a las costas orientales de Cuba el 2 de diciembre de 1956 cerca de la playa Las Coloradas y marcó el inicio de las luchas guerrilleras, que culminaran con el Triunfo de la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959.

      En la actualidad se exhibe en el Memorial Granma adjunto al Museo de la Revolución en La Habana.

  • patrizia dijo:

    A CAMILO Y EL CHE

    PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS!!!!!

    POR SIEMPRE CONTRA EL IMPERIALISMO Y LA MENTIRA.

    HASTA SIEMPRE COMANDANTES

  • mary dijo:

    Por siempre será el Hombre del Pueblo a Camilo y al Ché lo homenajemos los cubanos y lo recordamos con mucho amor, porque siempre estrán vivos en nuetsros corazones.
    HASTA SIEMPRE COMANDANTES!!!

  • Evelio Valeiras Mini dijo:

    Hoy tu espíritu no regreso del mar,
    ya los peces voladores no salen contigo a navegar,
    las olas y el viento no te escuchan...
    Mi piel de caracol siente el rumor de tu pesar,
    en la playa se revuelcan tus sueños,
    y sobre la arena suspendida veo tus huellas.
    ¿Acaso una sirena te llevo en su andar,
    o atravesaste el umbral de la inmortalidad?
    Hoy tu espíritu no regreso…. pero florecieron las flores en el mar.

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también