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“La mayoría de los cubanoamericanos de Miami piensa que Posada es un terrorista”, dice Pertierra

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Por Larry Luxner

En Inglés: http://www.luxner.com/cgi-bin/view_article.cgi?articleID=1749

CubaNews / May 2009

¿Por qué el abogado José Pertierra no se quedó a vivir en el sur de la Florida como los demás exiliados cubanos que huyeron de la isla en 1961?

“Tenía 9 años, cuando llegamos a los Estados Unidos”, dijo. “Mi madre vio a la revolución cubana como el perfecto pretexto para salir huyendo. No de los comunistas, pero de su suegra a quien ella detestaba”.

Al desembarcar en Miami, la familia Pertierra se enteró que el gobierno de los Estados Unidos le ofrecía a los refugiados cubanos un boleto aéreo para irse a vivir a cualquier lugar del país, siempre y cuando prometieran no regresar a vivir en Miami.
“Mi madre miró al mapa y escogió el lugar más lejano que vio ahí. California. Nos fuimos a vivir en Los Angeles, y me crié con César Chávez en vez de Jorge Más Canosa”, dijo.

Eso puede ser la razón por la cual Pertierra se hizo amigo, y no enemigo, del gobierno de Fidel Castro. Es probablemente el único abogado en los Estados Unidos cuya oficina, ubicada solamente a cuadras de la Casa Blanca, está decorada con artículos del Washington Post, the National Law Journal y el periódico del partido comunista, Juventud Rebelde sobre sus hazañas legales.

Cuando Cubanews estaba entrevistando a Pertierra, había tres jóvenes inmigrantes latinos, un mexicano, un guatemalteco y un salvadoreño, esperándolo en su pequeña pero cómoda área de recepción para pedirle consejo legal.

El librero de su despacho está repleto de recuerdos izquierdistas, incluyendo una foto de Elián González con la pañoleta azul de su uniforme escolar cubano, y una miniatura de cerámica de Hugo Chávez, enfrente de un escritorio con la inscripción “Alo Presidente”.

Eso no es una sorpresa, teniendo en cuenta que el principal cliente de Pertierra es la embajada de Venezuela. El gobierno de Chávez lo empleó en junio de 2005 para asegurarse que el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado cumplieran con sus obligaciones legales, de acuerdo a los tratados internacionales, y extraditaran al Luis Posada Carriles, acusado de terrorismo, a Venezuela donde lo están enjuiciando por ser el autor intelectual de la voladura de un avión de pasajeros en 1976 que mató a 73 personas.

“Mi tarea ha sido guiar el proceso de la preparación y presentación de los documentos en apoyo a la solicitud de extradición”, dijo Pertierra. Estima que el caso de Posada le consume más de 30% de su tiempo.

Pertierra recibió buenas noticias el 8 de abril. Ese día, la fiscalía federal de El Paso, Texas, presentó una nueva Causa contra Posada que por primer vez vincula al militante de 81 años en un proceso legal estadounidense a una serie de bombas que estallaron en 1997 y mataron a un italiano de vacaciones en el Hotel Copacabana de La Habana.

Los cargos contra Posada no incluyen que él puso las bombas o que haya conspirado a hacerlo. El gobierno federal lo acusa de haberle mentido a un tribunal de inmigración sobre el papel que jugó en los ataques en La Habana.

“Este es un buen primer paso, porque es la primer vez que el gobierno de los Estados Unidos vincula, en un proceso formal jurídico, a Posada al terrorismo internacional”, dijo Pertierra. “Hasta ahora, el único tipo de cargo que ha tenido es que le había mentido a Inmigración sobre la manera ilegal que utilizó para ingresar al país en el 2005. Ahora lo acusan de perjurio por haber mentido sobre sus vínculos con los terroristas que están presos en Cuba”.

El gobierno cubano alega que uno de los dos salvadoreños condenados en La Habana por las bombas, Raúl Ernesto Cruz León, puso la bomba que mato al italiano Fabio DiCelmo, y que Cruz León era un cómplice de Posada.

“Siempre hemos sabido que Posada recibía dinero de las organizaciones terroristas en los Estados Unidos para contratar a algunos centroamericanos a que llevaran bombas a Cuba, y Cruz León siempre ha dicho que la persona que lo contrató fue Luis Posada Carriles”.

El abogado de Posada, Arturo V. Hernández, le dijo al Miami Herald que su cliente es inocente. “Esta nueva Causa legal está bajo análisis, y en cuento terminemos la revisión, mí cliente se declarará inocente a los nuevos cargos,” le dijo Hernández al periódico que también reportó que el FBI tiene unos documentos que muestran que Posada ocultó los explosivos plásticos en botellas de champú y en zapatos para ingresarlos como contrabando a Cuba escasas semanas antes del atentado del 4 de septiembre de 1997.

Pertierra tiene experiencia con las bombas y los terroristas centroamericanos.

Hace trece años, durante una madrugada fría de enero, su automóvil Honda Acura fue destrozado por una poderosa explosión que se sintió por todo su anteriormente tranquilo barrio washingtoniano.

“En ese momento, pasaron dos imágenes por la mente de Pertierra”, dice un artículo fechado junio de 1996 en la revista The Progressive. “La primera fue la de Orlando Letelier, el ex-canciller chileno que fue asesinado en 1976 al estallar una bomba en su automóvil en el redondel de Sheridan en Washington D.C. Agentes de la ultraderecha militar chilena colocaron la bomba. La segunda imagen fue del ejército guatemalteco”.

La bomba vino a raíz de una serie de amenazas contra Pertierra, quien estaba representando a Jennifer Harbury, una ciudadana estadounidense casada con un guatemalteco que había sido torturado y asesinado por el régimen militar en control de Guatemala en ese entonces.

“No creo que la intención era asesinarme. Solo querían que me retirara del caso”, dijo. “El FBI envió su equipo del terrorismo domestico y concluyo que el atentado había sido obra de profesionales. Sin embargo, nunca esclarecieron el delito”.
Pertierra dice que no ha recibido amenazas en relación a su representación del padre de Elian González, o sus esfuerzos para extraditar Posada a Venezuela.

El abogado expresó su desacuerdo con los que dicen que debido a que Posada tiene más de 80 años, esta muy viejo y frágil para ser un peligro.

“Luis Posada es muy importante”, insistió Pertierra. “Es el Osama Ben Laden de América Latina. Es el autor intelectual de la campaña de terror contra Cuba desde principio de los años 60.”

“Está libre a pesar del Acta Patriota que permite a los Estados Unidos detener a una persona quien sea declarada como terrorista por el Departamento de Seguridad de la Patria. La Administración de Bush decidió no utilizar esa ley para mantenerlo preso, y hasta ahora la Administración Obama tampoco”, protestó Pertierra.

“Si lo acusan de obstruir una investigación sobre el terrorismo internacional y saben que ayudó a que Cruz León se trasladara de El Salvador a Cuba, entonces la consecuencia lógica es que lo detengan de acuerdo al Acta Patriota y lo encausen por ser un terrorista internacional y por asesinato. Esto aún no ha ocurrido”, dijo.

“Pero si quitamos la política del cuadro, tengo la expectativa que ocurra”.

En el medio de nuestra entrevista, sonó el teléfono de Pertierra. Era una periodista de la Mesa Redonda de la televisión cubana que quería una reacción del abogado en Washington en relación a la nueva Causa contra Posada.

Cuba nunca ha pedido su extradición”, señalo Pertierra. “La extradición y la sede del caso fueron puntos de conversación en 1976, cuando volaron el avión… Hay muchos países involucrados en esto: Barbados, porque ahí cayo el avión, Venezuela porque ahí ocurrió la conspiración y de donde salió el avión. Algunos guyaneses murieron a bordo, y la mayoría de los asesinados eran cubanos. Pero se decidió entre todos los países involucrados que la mejor sede seria Venezuela, ya que Cuba tiene la pena de muerte y Venezuela no”, explicó.

“También los dos autores intelectuales del delito, Posada y Orlando Bosch, estaban presos en Caracas. Por esa y muchas razones más, decidieron juzgarlos en Caracas”. Pertierra dijo que la idea que Posada sería torturado en Venezuela es risible y no valía la pena discutirla.

“No existe evidencia alguna que Venezuela tortura a sus presos”, alegó. “Si acaso, es los Estados Unidos que hace años tortura a sus presos”.

En su tiempo libre, Pertierra está escribiendo un par de libros: uno sobre el caso Elián y otro sobre la historia de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba desde la perspectiva del derecho de inmigración.

El piensa que, pronto, los familiares de los que murieron debido a la voladura del avión verán finalmente a Luis Posada Carriles preso. “Eso será también una fuente de felicidad en los Estados Unidos”, dice.

“La gran mayoría de los cubano-americanos de Miami piensan que Posada es un terrorista”, le dijo Pertierra a CubaNews. “No lo dicen abiertamente, pero lo piensan. Tienen que acabar de salir del closet”

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