¿Por qué Donald Trump tiene tantos seguidores? La demagogia fascista y algunos de sus métodos
Uno de los comentarios y/o preguntas más reiteradas (me atrevería a decir que la más frecuente) cuando se debate sobre el tema de las elecciones generales de los EE.UU. en noviembre de este año: ¿Como es posible que tanto en las elecciones de 2016 - cuando fue electo presidente por el Colegio Electoral después de perder por casi 3 millones de votos – o en las de 2020 cuando el muy grisáceo J. Biden lo superó por 7 millones; una persona tan perniciosa, tóxica y perversa como Donald Trump ha recibido decenas de millones de sufragios?. Es algo difícil de entender, y por ello en este articulo trato de encontrar alguna explicación para este hecho que desafía la lógica cotidiana.
¿Por qué Donald Trump tiene millones de seguidores fervientes (MAGAs) y decenas de millones de votantes?
Resulta fácil y es muy común catalogar a aquellos cuyas posiciones políticas rechazamos, en una suerte de in crescendo, como tontos, farsantes y/o criminales. De hecho, la incapacidad incluso de los expertos más fogueados para comprender la realidad del ascenso político de Donald Trump en las carreras presidenciales desde el 2016 a la fecha, nos muestra muchos ataques y diatribas contra ese candidato y sus partidarios (incluyendo los que yo mismo he escrito), que llegan incluso a cuestionar su sanidad mental.
Cuando una encuesta de la Universidad de Suffolk y USA Today pidió a 1.000 personas, ya en septiembre de 2015 que describieran a Trump en sus propios términos, la respuesta más popular fue "idiota /estúpido/tonto", seguida de "arrogante" y "loco". y luego “bufón/payaso/fraude”. De manera similar, los seguidores de Trump fueron tachados por muchos de idiotas, fanáticos e intolerantes. Recuerdo un titular de marzo de 2016: “Racistas horribles y repugnantes: llamemos a Donald Trump y sus partidarios exactamente como son”. Aunque todo ello es bien merecido e inobjetablemente cierto, la realidad no es tan sencilla, no son ni pueden ser todos esos millones de personas individuos poseídos por Lucifer o simples cretinos. Algunos de mis vecinos, son trumpistas y al menos externamente son (o parecen ser y se comportan como) personas relativamente normales
Tales imputaciones simplificadoras recuerdan un fascinante libro de Theodore Abel de 1938 (1) “Por qué Hitler llegó al poder”, pero antes de entrar en materia quiero ser absolutamente claro: Estoy comparando a Trump, sus partidarios o sus argumentos con sus equivalentes nazis y no me disculpo por ello. Pero mi objetivo es analizar y explicar comportamientos que nos repugnan e impugnamos y sus causas. En 1934, T. Abel viajó a Alemania y organizó un concurso de ensayos, ofreciendo un premio para autobiografías breves de miembros del Partido Nazi. Recibió alrededor de 600 respuestas, de las cuales pudo obtener algunas deducciones de por qué tantos alemanes apoyaban a Adolf Hitler. Ciertamente, muchos ensayos expresaron un grado considerable de anti semitismo, algunos un odio realmente virulento hacia los judíos y otras formas de alienación social. Los miembros del partido eran efectivamente racistas o, al menos, no se oponían a la posición anti semita (anti gitana, anti eslava, etc.). Pero esto es muy diferente a decir que se unieron y permanecieron en el partido principalmente o incluso parcialmente porque eran racistas. Abel descubrió que estaban involucrados muchos otros motivos, entre ellos una sensación de decadencia de Alemania, un deseo de redescubrir la grandeza del pasado, el miedo al desorden social (expresado en un despiadado y sanguinario anticomunismo) y el anhelo de un líder fuerte (eufemismo por salvaje dictador).

Fanáticos trumpistas atacan el Capitolio de Washington, tratando de revertir el resultado de las elecciones del 2020. Foto AP
Yo diría que lo mismo ocurre con quienes apoyan a Trump, con las características propias de los Estados Unidos y de ocurrir 9 décadas después. Algunos, sin duda, son supremacistas blancos. Todos están preparados para confirmar sus declaraciones racistas sobre negros, musulmanes, mexicanos y otros, no lo niegan ni por un instante. Pero, ¿son el racismo, la intolerancia, el rechazo a los inmigrantes y los prejuicios de todo tipo, las principales razones por las que la gente apoyó a Trump? Ciertamente no. Sostengo la necesidad de analizar y comprender la forma en que Trump atrajo a su gente y obtuvo su apoyo. Llenarlos de merecidos improperios no es suficiente para poder derrotarlos.
Radiografía de un Rally o mitin de los partidarios de Trump
Presenciar un mitin de Trump implica mucho más que escuchar un discurso del expresidente. Por “importantes” que fueran sus palabras en ese rally, es aún más esencial considerar el evento en su conjunto como la representación de una visión del mundo y de la realidad. La acusación de irracionalidad es insuficiente, porque si vemos a las multitudes que apoyan a Trump como turbas sin sentido lideradas por impulsos primitivos y agitadas por un demagogo narcisista, esto afecta nuestra capacidad de enjuiciar cuan aterradora es la visión del mundo de los asistentes.
No se puede ver a los Estados Unidos ni al pueblo estadounidense de una simple ojeada, es demasiado grande (casi 10 millones de kms²) y es muchísima gente (casi 336 millones de personas). Pero si se puede ver y escuchar un mitin donde uno está presente en unas pocas hectáreas y unos pocos miles de personas. El próximo paso es fantasear que esas pocas hectáreas y miles de personas representan a los Estados Unidos. El mitin de marras de los trumpistas, fue una representación teatral de Estados Unidos. Simbolizó cómo a Trump y sus seguidores les gustaría que fuera el país.
La actividad comenzó mucho antes de la llegada de Trump. La larga espera por el líder fue parte integral de la actuación y mostró percepción de los asistentes (“Si estoy dispuesto a esperar tanto tiempo, es porque este evento y este líder son muy importantes para mí”). Afectó la forma en que los miembros de la audiencia se veían los unos a los otros (“Si otros están dispuestos a esperar tanto, este evento y el líder deben ser importantes para ellos”). Y estableció una relación de devoción entre la multitud y un sentido de identidad entre sus miembros (“Estamos unidos en nuestra devoción a este movimiento y a nuestro líder”). Da lo mismo que esto ocurriera en los 1930’s en Nuremberg, Alemania o en febrero de 2024 en Pennsylvania, EE.UU.

El mostrar un poder aplastante e indetenible es parte de los métodos usados entonces y ahora. Fotos Bundesarchiv y Marty Goodman.

El mostrar un poder aplastante e indetenible es parte de los métodos usados entonces y ahora. Fotos Bundesarchiv y Marty Goodman.
La espera también dio tiempo para otras “teatralizaciones”. Los procedimientos de seguridad de Trump son más rigurosos que los de cualquier otro candidato. El público tuvo que pasar por un detector de metales, abundaban los agentes de seguridad muy visibles, buscando intrusos o patrullando a anti Trump que protestaban contra MAGA

Un grupo protestando contra Trump, y un policía de paisano “controlando el orden”. Foto de Marty Goodman
Una hora antes de que Trump hablara, un mensaje transmitido por el sistema de audio instruía a los miembros de la multitud que no atacaran a ningún protestante que vieran “sospechoso”. Más bien se les dijo que avisaran a la seguridad gritando: “¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!" Como resultado de estas diversas tácticas, los miembros de la multitud fueron inducidos a actuar como si estuvieran bajo amenaza, con mentalidad jesuita de “fortaleza sitiada” lo que sólo sirvió para reforzar la presunción de que estaban bajo amenaza, tanto de enemigos externos como internos.
Llega el fuehrer (o Trump, da igual)
Cuando arriba a la escena Trump (o en el pasado el fuehrer), siempre hace una “Grand Entrance” con símbolos, gestos, rodeados de “preocupados guardaespaldas”, gorras de MAGA, muchísimos periodistas y camarógrafos, una enorme escenografía, que manifiesta a la audiencia: “tienes el privilegio de ver algo excepcional, por eso eres excepcional tú mismo, por ser uno de nosotros”
Acto seguido la presentación de un moderador (casi siempre un líder político local de ultraderecha), que llama a Trump a tomar los micrófonos. El argumento estándar e invariable de Trump en sus discursos tiene tres elementos clave. El primero afirma que Estados Unidos, que alguna vez fue grande, ahora es débil y repetidamente humillado por otros “Nuestro país está en serios problemas. Ya no tenemos victorias. Solíamos tener victorias, pero ya no las tenemos. ¿Cuándo fue la última vez que alguien nos vio derrotando, digamos, a China en un acuerdo comercial? Nos matan”.

Arriban los “lideres” siempre haciendo una “gran entrada”. Foto Bundesarchiv y Político

Arriban los “lideres” siempre haciendo una “gran entrada”. Foto Bundesarchiv y Político
El segundo es el declive de Estados Unidos como resultado de las acciones de sus enemigos, en parte externos: China, México y otros países que, en su opinión, hacen trampa, son corruptos y quitan los empleos y la riqueza de los estadounidenses comunes y corrientes. “Nuestro desempleo real oscila entre el 18 y el 20 por ciento. No creas en el 5% No lo creas... porque no hay empleo, porque China y México tienen nuestros empleos”. Estos enemigos externos prosperan sólo gracias a las acciones de malignos enemigos internos. Trump etiqueta a estos enemigos como incompetentes, otras como traidores, o ambas cosas a la vez. Apuntó a individuos específicos (J. Biden, Barack Obama, Hillary Clinton, o a sus rivales republicanos) y a la clase política en su conjunto
La tercera parte del argumento de Trump fue identificar la solución más importante: él mismo. A lo largo de sus discursos, Trump insistió en que él no es como otros políticos. Él sabe cómo hacer un trato. Insistió en que ha tenido tanto éxito y se ha vuelto tan rico que no se le puede comprar. Trump dijo: “Uno de los grandes bancos vino a verme y me dijo: 'Donald, no tiene usted suficientes préstamos'. ¿Podríamos prestarle 4.000 millones de dólares? Dije: 'No lo necesito'. No lo quiero'”.
Como consecuencia, Trump se presentó como la única persona capaz de restaurar lo que Estados Unidos ha perdido “Le gano a China todo el tiempo. Todo el tiempo." Ante esto, el público aplaudió y coreó: “¡Queremos a Trump! ¡Queremos a Trump!” Al cerrar ese discurso, dijo: “Si soy elegido de nuevo presidente, haremos que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Al utilizar aquí el “nosotros”, incluyó a su audiencia y, por lo tanto, amplió significativamente su argumento, insistiendo en que no es sólo Trump, sino el MAGA de Trump el que restaurará la grandeza.
Acerca de la identidad de los seguidores de Trump, los MAGAs y otros
Ha habido mucha controversia sobre la demografía de los seguidores de Trump. Por ejemplo, se les ha descrito como incultos, blancos y pobres. El porcentaje de partidarios de Trump con títulos universitarios en las primarias fue de alrededor del 20 por ciento, aproximadamente la mitad del porcentaje general de estadounidenses con títulos universitarios. Pero en muchas primarias de 2016 y 2020, muchos republicanos con títulos universitarios votaron por Trump. Del mismo modo, es cierto que, en promedio, los partidarios de Trump ganaban menos anualmente que aquellos que respaldaban a sus principales rivales republicanos, pero considerablemente más que el salario medio estadounidense. (56.000 dólares).

Lo que sí parece cierto, es que los partidarios de Trump son principalmente blancos y, vivían en áreas de “disfunciones económicas latentes desde hacía mucho tiempo” incluso si ellos mismos no eran pobres. “Un elemento común de sus partidarios es que en gran medida se han perdido la transición de una generación de Estados Unidos de la industria manufacturera hacia una economía diversa, impulsada por la alta tecnología y la información”. Es decir, los electores de Trump eran en gran medida personas que forman parte de un sector en declive de la economía sector que, en el mejor de los casos, está estancado y que se ha visto afectada por los acuerdos comerciales que ha abierto a Estados Unidos a la competencia de la manufactura de bajo costo de otras partes del mundo.
La segunda característica de los trumpistas es su falta de confianza en la política, los políticos y las instituciones políticas. En esta desconfianza, no estaban solos. Ya en 2015, un informe del Pew Research Center mostró que la confianza general en el gobierno había caído del 73 por ciento en 1958 (llegando a un máximo del 77 por ciento bajo el presidente Lyndon B. Johnson en 1964) a solo el 19 por ciento en 2015. Sólo el 20 por ciento de los estadounidenses en esta encuesta pensaban que los programas gubernamentales estaban bien administrados. A finales del 2023 eran entre un 17% y un 26% dependiendo de que región de los Estados Unidos
Menos del 10 por ciento de los republicanos confían en el gobierno de J. Biden. E incluso para los demócratas, esa misma cifra fue sólo un poco más del 30 por ciento. Además, si la gente se siente distanciada del gobierno y cree que éste no la representa, hay buenas razones para concluir que esto tiene sus raíces en su experiencia real. Si las elites económicas y los grupos empresariales (sobre todo el Complejo Militar Industrial) tienen una influencia considerable en la política del gobierno estadounidense, los ciudadanos promedio y las minorías prácticamente no tienen ninguno.
El logro politiquero de Trump fue tomar estos sentimientos de decadencia y marginación y brindarles una perspectiva que no solo les daba sentido sino que también brindaba una solución. Al hacerlo, reconoció los problemas reales de su audiencia (mientras otros los ignoraban o incluso contribuían a ellos); los “entendió” y los empoderó para supuestamente “participar” en el proceso de resolución de esos problemas. Pero también hizo una cosa más: porque su retórica demagógica no trataba sólo del mundo, de los Estados Unidos y el lugar de su audiencia dentro de él, sino también de él mismo, su propio lugar mesiánico y su papel de guía y líder de esa audiencia.
Un prototipo (¿o quizás estereotipo?) del “estadounidense común y corriente”
Para empezar, Trump se ha interpretado a sí mismo como un prototipo del grupo interno del “estadounidense común y corriente”. No es ni remotamente cierto. Trump está lejos de ser típico. ¿Cuántos estadounidenses corrientes tienen miles de millones de dólares tienen sus propias torres, campos de golf y aviones?

La forma en que Trump se viste y habla ha sido durante mucho tiempo parte de una imagen cuidadosamente elaborada como un “estadounidense ejemplar y exitoso”, lo que ayuda a explicar cómo un inmoral empresario multimillonario puede ganarse el apoyo de una parte significativa de la clase trabajadora. Foto Redux Pictures
En resumen, la campaña de Trump se centró principalmente en crear un sentido particular de “nosotros” contra “ellos” y luego establecer cómo Trump mismo es el genuino representante del grupo de una manera tanto simbólica como práctica, capaz de representar al grupo a nivel político. La habilidad, complejidad y sutileza con la que logró esta hazaña (incluso en lo que respecta al uso de la vulgaridad) nos ayuda a comprender por qué Trump resultó tan atractivo para su audiencia.
A todo lo anterior se suma, la elevada impopularidad y falta de atractivo de los candidatos con que se ha enfrentado, Hillary R. Clinton y Joseph R. Biden, a pesar de lo cual obtuvo en 2016 casi 3 millones y en 2020, cerca de 8 millones de votos menos que ellos.
Con la elite republicana, el modus operandi es bien diferente
Todo lo dicho anteriormente es para tratar de explicar las razones por las que decenas de millones de estadounidenses total o parcialmente cuerdos votaron por Trump. Con respecto a las elites políticas, la política de Trump es mucho más simple y recuerda a un político de la Cuba del siglo XX temprano: “El que no está conmigo, está sinmigo”, y el que no apoye a Trump lo botan, punto. Como le ocurrió hace poco a la presidenta del Comité Nacional del Partido Republicano y en el pasado a más de 200 funcionarios, decenas de abogados, etc.
Notas
1.- Theodore Abel, ¿Por qué Hitler llego al poder?, Harvard University Press, 1986 - 322 pp, en inglés, primera edición, 1938.


Coincido con el autor de que esa es una de las preguntas mas frecuentes, nadie sale del asombro de que una persona tan malvada pueda tener el voto de muchas decenas de millones de sus conciudadanos. Excelente aunque muy doloroso articulo. Jose R Oro llega a la medula de la manipulacion fascista al ser humano, hace un siglo y ahora.
Me encantó este análisis. Trump tiene muchos seguidores y emuladores: Bolsonaro y Milei son algunos de los trumpistas tropicales más prominentes. Para complementar y con permiso del autor sugiero el documental "Get Me Roger Stone" que creo se traduce más menos : Consiganme a Roger Stone. También el documental de la hija de Nancy Pelosi " Los insurgentes de al lado". Dos joyitas cinematográficas, el último movería a la risa si no tratara aspectos tan serios. Acá en Cuba también hay seguidores de Trump. Nada, hay de todo en la viña del señor.
Me parece excelente su comentario, Sr. Neo. Los trabajos de Oro, se caracterizan por salirse del "teque" y de los caminos trillados e ir al corazon de las causas y los efectos de los mismos. En este articulo exsplica algo que siempre ha sido una interrogante crucial. Si Trump es tan malo y mediocre, como tiene tantos seguidores? Clarito se lee la manipulacion de los sentimientos de importantes sectores populares. Otros como los Bush, Reagan, Nixon, le habian abierto el camino y Trump lo usa sin escrupulos de ninguna clase.
Estimado Neo, la politica de Trump es simple, tener a sus seguidores unidos y a sus contrarios separados. Parece una verdad de Perogrullo, pero es asi de basica.
Las principales organizaciones de la “izquierda” actual en los EE.UU. son:
• El Partido Verde,
• el Partido Comunista ,
• el Partido por el Socialismo y la Liberación ,
• el Partido Socialista de los Trabajadores ,
• el Partido Socialista
• el Partido de Solidaridad Estadounidense
Ninguno de estos partidos ha logrado nunca tener un representante o un senador en el Congreso de los Estados Unidos, aunque si tienen influencia social, sobre todo a nivel local.
• Socialistas Democráticos de América ( DSA ). Son el mayor grupo de izquierda de los EE.UU., con casi 100 mil miembros y varios millones de simpatizantes. Tienen cinco representantes en la Cámara de Representantes del Congreso de Washington DC (Alexandria Ocasio – Cortez, RashidaTlaib, Cory Bush, Jamaal Jackson y Greg Casar), 50 representantes en los Congresos de los estados (llamados asambleas generales) y 106 miembros en los gobiernos locales. A diferencia de las otras organizaciones arriba mencionadas DSA tiene muchos miembros jóvenes e incluso un ala juvenil organizada (Jóvenes Socialistas Democráticos de América)
• Existe una gran cantidad de grupos no partidistas, sino de activismo social, pacifismo, feminismo, anti- racismo (destacadamente BLM o Black LivesMatter), luchas por los derechos de las minorías, LGTBQ, etc.
• Una nota de interés: a pesar de que esas organizaciones presentan numerosas diferencias entre sí, todas ellas apoyan generosamente la causa de Cuba y la lucha contra el Bloqueo.
Mi opinion desde Alemania, donde sabemos de la demagogia fascista. Tres factores tomados en conjunto explican gran parte de su continuo atractivo: el partidismo, la persistencia de creencias preexistentes y la (falsa) autenticidad. El partidismo es una droga poderosa, una identidad central que organiza nuestros pensamientos y sentimientos en el ámbito político. Sea en el Partido Nazi o en el Partido Republicano
Los republicanos detestaban mucho a Trump hasta que quedó claro que era un verdadero contendiente para la nominación de su partido.
En mayo de 2015, antes de anunciar formalmente su candidatura, una encuesta de ABC/Washington Post reveló que sólo el 16 por ciento de los republicanos tenía opiniones favorables sobre su eventual nominado, mientras que el 65 por ciento expresó una opinión desfavorable sobre Trump.
Cuando el entonces presidente del Partido Republicano, Reince Priebus, lo nombró presunto candidato republicano, Trump tenía un 65 por ciento de apoyo y un 34 por ciento de desfavorable. Despues gano la presidencia gracias al favor que le hizo el asi llamado Colegio Electoral. Este articulo es muy bueno y las comparaciones con la Alemania Nazi son claras e inobjetables. Felicitaciones Cubadebate, con escritos como este se escapa del ambito local y va a nivel mundial.
Por eso es tan importante derrotar a Trump en 2024, para que no pase de nuevo lo ocurrido en la Alemania de 1932, donde la centro izquierda y la izquierda no se lograron poner de acuerdo y le abriron el paso a Hitler y a sus secuaces
Los dos partidos de los Estados Unidos se ven el uno al otro no sólo como adversario político, sino también como una amenaza para el país. Un artículo de The New York Times indicó que EEUU. es ya prácticamente un Estado binacional, siendo los Partidos Democrata y Republicanos comunidades nacionales marcadamente opuestas, que funcionan de hecho como confederaciones bajo un único gobierno federal. En vez de Estados Unidos, tenemos Estados Desunidos, la discordia entre las dos “naciones” ha venido profundizándose, y la polarización por el poder político ha alcanzado un nivel inédito. Bueno este escrito de Cubadebate.
A pesar de que Trump ahora enfrenta 91 cargos penales en cuatro casos, los partidarios con los que habló el periodico local Spectrum News en Wolfeboro, New Hampshire, dijeron que no les importaba nada. Y cuando se menciona la derrota electoral de Trump en 2020 ante Joe Biden, muchos todavía se hacen eco de las afirmaciones infundadas del expresidente de que se lo robaron.
“Dice muchas cosas que no le gustan a la gente, pero está diciendo la verdad. De eso se trata”, dijo Marie Freudenberg, una votante de New Hampshire que estaba esperando en la fila afuera del evento. Un poco más atrás, Kim Gero habló elogiosamente de Trump.
"Cuando él era presidente, nuestro país dio un giro completo de 180 grados", dijo. "Me recordó los días en que [Ronald] Reagan era presidente".
Estoy muy de acuerdo con Oro de que es inexplicable con una logica simple que haya tanta gente apoyando a Trump. Muy buen analisis de Oro
Aunque enfrente numerosos casos judiciales, Trump es el claro favorito para la nominación presidencial republicana de 2024, y eso es lo que importa. Un buen analisis de Jose R Oro, pero el razonamiento no impacta a los que se guian por la sinrazon.
Asi mismo es, la sinrazon se impone y eso lo vemos a diario en Miami, como se dicen sosas de Cuba que carecen de sentido, como he escuchado varias veces que Biden esta controlado por los comunistas. El enemigo de clase, ese uno por ciento que gana tanto o más que el resto de la humanidad, quiere que enfaticemos más en aquellas cosas que nos separan que en las muchísimo más importantes que nos unen. ¡No podemos permitirles que lo consigan! ¡Seria abrirle de par en par la puerta al fascismo absoluto!
Aproximadamente seis de cada diez partidarios de Trump (63%) dicen que es más importante que un candidato republicano se centre en hacer cumplir las estrategias del partido si es elegido, mientras que el 36% dice que es más importante que el candidato del partido se centre en encontrar puntos en común con los demócratas.
Pero casi la totalidad de los republicanos y no pocos democratas creen que Trump seria la persona que derrotaria a Biden, que es altamente impopular.
Con unagresivo movimiento MAGA con la intención de llevar a Trump a su tercera nominación consecutiva a la presidencia, los analistas tradicionales ya no pueden refugiarse en\ que denunciar su retórica y políticas como fascistas es indecoroso, inadecuado o incorrfecto. Trump es fascista y logra su apoyo como mecanismos ded manipulacion fasc ista. Muy de acuerdo con el articulo.
El expresidente Donald Trump ha solidificado su ventaja en la carrera republicana al convencer a la mayoría de los votantes republicanos de que vean las acusaciones penales en su contra como una “caza de brujas” politizada dirigida no solo a él, sino también a ellos.El artriculo de Cubadebate es fundamental, Trump ha logrado crear uan mentalidad de "comunidad" entre sus seguidores.
El éxito de Trump a la hora de vender ese argumento a los votantes del Partido Republicano tiene algunas causas inmediatas, entre las que destaca la decisión de todos sus principales competidores en la carrera, así como de las voces más prominentes de los medios conservadores, de hacerse eco de su argumento en lugar de desafiarlo. Pero la inclinación de tantos votantes republicanos a desestimar todos los cargos que se acumulan contra Trump también refleja algo mucho más fundamental: la tendencia cada vez más endurecida de los conservadores a creer que ellos son las verdaderas víctimas de los prejuicios en una sociedad que se vuelve irreversiblemente más diversa racial y culturalmente.
El próximo presidente de EE.UU será trump por voluntad de su pueblo, tenemos la manía de pensar que sabemos que es lo que más les conviene a los demás países.
Voluntad manipulada estimado, actuan como zombies
Yo creo que es que muchas personas quisieran ser como Trump, multimillonario, con palacios, aviones privados, tener todas las mujeres que quiera, violarlas inpunemente, es decir que Trump despierta en el ser humano, como lo hacen tambien Milei o Bolsonaro todo lo malo, y obtiene sus votos. Creo que va a ganar
Pienso igual que ese es un factor, muchas personas consumidas por el consumismo y los deseos de grandeza quisieran ser como el. Conozco a una persona en el nopreste de los EE.UU. que cada vez que menciona a alguien, lo primero que dice es si tiene mucho o poco dinero, es su medida del valor humano. Ese tipo de gente quisiera ser como Trump
Las razones son múltiples y variadas, pero en mi experiencia de servicio público, he visto dos impulsos emocionales principales: la simbiosis narcisista y la psicosis compartida. La simbiosis narcisista se refiere a las heridas del desarrollo que hacen que la relación líder-seguidor sea magnéticamente atractiva. El líder, ávido de adulación para compensar una falta interna de autoestima, proyecta una omnipotencia grandiosa, mientras que los seguidores, necesitados por el estrés social o los daños en el desarrollo, anhelan una figura paterna. Cuando a estos individuos heridos se les asignan posiciones de poder, despiertan una patología similar en la población que crea una relación de “llave y candado”. Sigo mas tarde
Todo lo escrito por Oro esta muy bien, pero pienso que los éxitos de Trump deben verse tambien a la luz de los fracasos de los demás. En particular, sus rivales no lograron proporcionar una plataforma alternativa, basada en categorías creibles, para dar sentido a las experiencias de muchos estadounidenses. No desplegaron las habilidades de liderazgo identitario para presentar una narrativa inclusiva de “nosotros” que abordara los problemas reales que enfrenta la gente. No elaboraron una política alternativa ni un conjunto alternativo de soluciones. En ese contexto, Trump tuvo y sigue una carrera relativamente libre, en que los otros candidatos simplemehte le temen. Si ahora pulveriza a la fiscal de Georgia, ese sentimiento se va a profundizar mas aun.
Este artículo de José R. Oro es muy bueno. Mi mayor respaldo a lo escrito y respetos para el autor, quien no le teme a nada.
Suponiendo que Trump consiga la nominación republicana (una suposición bastante buena en este momento), si puede cambiar Georgia y Michigan y sus 31 votos combinados en el Colegio Electoral, necesitaría cambiar solo un estado más en el campo de batalla que Biden ganó en 2020. Estos incluyen Arizona. , con sus 11 votos del Colegio Electoral; Pensilvania con 19; o Wisconsin con 10. Si hace esas cosas, gana las elecciones lo llamemoslo fascista o como queramos llamarlo
A Trump le importa poco que le digan fascista o cualquier otra cosa. El lo unico que quiere es mas dinero, poder y ganar o usurpar las elecciones de noviembre, para desde la Casa Blanca paralizar las acciones judiciales contra el.
El ornitorrinco de Australia es un animal de inusual apariencia y hábitos: Un mamífero que pone huevos, con espuelas venenosas, un hocico en forma de pico de pato, cola de castor y patas de nutria; que desconcertó a los naturalistas europeos y fue considerado a veces como una elaborada falsificación.
D. Trump y J. Biden han formado un “ornitorrinco político” creado ad hoc para actuar contra la democracia real y contra el progreso de la humanidad. Constituye (a diferencia del ornitorrinco del reino animal) una burla y un acto político aberrante; para tener al pueblo estadounidense lejos del poder político. Ambos derechistas están “amañados” contra el progreso y el futuro de los pueblos, pese a que ambos sean enemigos jurados. Esta “alianza invisible y oculta” no es oara moderar o diluir al fascismo, significa simplemente que Joe Biden se ha rendido al fascismo.
Coincido con Oro, que el fascismo es el peligro real y que muchas personas jóvenes no tienen idea alguna de lo sufrido la humanidad por el, la falsificación de la historia, hace ahora probable que se repita. Trump sin duda usa todos los metodos establecidos del fascismo
La conducta con las mujeres le trae la "simpatia" de los machistas, sobre todo en circulos de baja cultuta. Trump tiene un historial de insultar y menospreciar a las mujeres cuando habla con los medios y en las redes sociales. Hizo comentarios lascivos, menospreció la apariencia física de las mujeres y se refirió a ellas utilizando epítetos despectivos. Al menos 26 mujeres acusaron públicamente a Trump de violación, besos y manoseos sin consentimiento; mirar debajo de las faldas de las mujeres; y encontrarse con concursantes adolescentes desnudos en concursos de belleza. Trump ha negado todas las acusaciones.
Lo mas dificil de entender es que aunque pierde una parte del voto femenino, aun una cantidad importantes (no la mayoriaq, pero si una cantidad significativa de mujeres) vota por el.
No hay forma seria de creerlo. Me horroriza pensar que un animal fascista como Trump (y ya lo hizo en Argentina su alter ego Milei) pueda ganar. No lo puedo creer!
El destacado intelectual cubano – ruso Jose R Oro refleja en este documento una madura aproximación a la realidad politica de los Estados Unidos. Me interesa mucho la sustitución del pensamiento independiente que se pretende justificar con algunos hechos políticos recientes. Lo mas importantes es: ¡Es necesario parar al fascismo, sea este belico, de abandono ambiental, o de la forma que se exprese! ¡Hay que parar a Trump!
Le digo a todos que hay que leer con detalle este brillante articulo de Cubadebate. Es el más poderoso análisis que he visto de la situación política en los Estados Unidos y del modus operandi del fascismo, de Trump y de otros mucos como el en otros lugares. Que bien Oro, esto trasciende el nivel informativo y alcanza una elevada cota intelectual.
Los políticos de los EEUU. ponen siempre los intereses de sus “partidos”, facciones políticas y los suyos propios, por encima de los del país. El 8 de agosto de 2022, la finca Mar-a-lago en Florida (deTrump), fue allanada por las fuerzas del Departamento de Justicia de jugar con el orden establecido, de impedirle volver a postularse como candidato presidencial y dijo que fue y es víctima de persecuciones políticas. Los republicanos, a su vez, inexorables en el descubrimiento de documentos clasificados en la residencia del presidente Biden, iniciaron investigaciones sobre la retirada del ejército estadounidense desde Afganistán para que la administración rindiera cuentas sobre la ya no es más que una cuestión de historia, para desviar lka atencion de lo de Trump que es mucho mas grave..
Una enorme cantidad de noticias falsas (las notorias “fake news” de Donald Trump) en este mundo. Cubadebate es uno de los pocos lugares donde se puede leer algo razonable y balanceado sobre la política mundial. Muy bueno este articulo y los detalles sobre como se engranan el fascismo, la manipulacion de las masas y los medios canallas en plena accion, es bien profundo
¡Más democracia! No al autoritarismo. Sí a la justicia social. No al despilfarro de los recursos naturales, sí a la vida. No a la carrera armamentista. Abajo Trump y el Fascismo. Viva Cuba!
Los trucos y mentiras utilizadas en las peleas interpartidistas se tornan cada vez más escandalosas. Larry Diamond, profesor de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Stanford, cree que las normas de la democracia, como la autocontención en el ejercicio del poder y el rechazo a las actitudes dictatoriales han empezado a desintegrarse, y aun peor a no ser tomados en cuenta. Un número creciente de violencia, políticos y cargos electos de EEUU. se ha mostrado dispuesto a doblegar o abandonar las normas democráticas en su afán por alcanzar o conservar el poder. Y a medida que el terreno político común se desvanece, cada vez más votantes estadounidenses de ambos bandos expresan actitudes y percepciones que muestran el peligro del estado democrático de derecho. Que es de desmoronarse, La ya muy dismunuida democracia en EE.UU. corre un grave riesgo.
¿O es que ya se desmoronó y no queremos verlo?
No me gusta mucho intervenir en estos debates, que muchas veces se desvían de su sentido original. Como soy argentino este me toca mas de cerca, tenemos a Milei, copia menor de Trump, además el autor ha escrito anteriormente en abundancia (y bien) sobre las elecciones en diversos países de la región, desde hace por lo menos una década, con bastante éxito en sus opiniones y predicciones. Correcto, Trump como Milei es un malvado manipulador de multitudes
Dice Marcelo Colussi que: “En todos nuestros países ( y eso se aplica por completo a Estados Unidos) han aparecido nuevas derechas, a veces con formato “progre”, popular, hablando un lenguaje campechano, incluso atractivo, juvenil. Pero debajo de esa presentación sigue habiendo un profundo y visceral anticomunismo. “Neofascismo” se le ha llamado: no es el fascismo que imperó en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial, pero aunque se presenta con otro rostro, continúa actuando de la misma manera: supremacista, racista, patriarcal, empapado completamente de las políticas neoliberales más salvajes, arrodillado ante el poder norteamericano (representado por personajes como Iván Duque, Sebastián Piñera, Jair Bolsonaro, Mauricio Macri, Daniel Noboa, Javier Milei, Dina Boluarte, etc.) Y por supuesto Trump arrastrando grandes masas populares gracias a un manejo de psicología colectiva perfectamente diseñado (¡por eso ganan elecciones!)” Muy en linea con lo planteado por Jose R Oro en este estupendo escrito.
Como el “divide y reinarás” sigue vigente, el imperialismo (estadounidense, y también europeo) intensifica las compartimentaciones de las fuerzas populares: cada grupo reivindicando su lucha parcial (que Oro llamo en otro lugar “tribalismo político”), obligando a olvidar el contexto general de la sociedad donde la lucha de clases sigue siendo el motor, intentando sacarla de circulación como elemento que permita direccionar los procesos políticos. Sin embargo la reaccion fascista esta bien unida, no lo olvidemos, por eso una bestia como Trump reune tanto apoyo.
De acuerdo con este artículo de principio a fin. Buena información y seriedad de propósitos. Hay que derrotar a Trump en noviembre de 2024
Le quieren entregar la presidencia a Trump en bandeja de plata. Jose R Oro esta claro, es un enfrentamiento entre civilización y barbarie, pero la barbarie a veces se muestra no solo en la ultraderecha fascistoide, sino también en sectores que no esperábamos fueran bárbaros, que a veces es sinónimo de estúpidos y manipulables
Una cosa que no está en duda es la intensidad con la que Trump odia ser visto como un perdedor. En 2016, eso lo llevó aparentemente a cuestionar la legitimidad de una elección que le dio la Casa Blanca pero en la que Hillary Clinton ganó el voto popular por casi 3 millones de votos. Trump afirmó falsamente que entre 3 y 5 millones de personas votaron ilegalmente, incluido 1 millón en California .
Trump creó un grupo de trabajo contra el "fraude electoral" en su derrota del 2020. Se disolvió sin encontrar evidencia de fraude electoral generalizado , y mucho menos fundamentar sus afirmaciones. Imagínemonos la intensidad de su reacción si pierde contra Biden (otra vez) en 2024. Una guerra civil?
Si gana Trump, cualquier cosa puede pasar y si pierde tambien. La estructura politica de los EE.UU. esta muy carcomida por el fascismo en sus distintas formas.
Muy en línea con el articulo de J. Oro. En el caso de las causas judiciales en Georgia, la mayoría de los votantes registrados (52%) dicen que aprueban los cargos, y una fuerte minoría, el 47%, dice que Trump debería ser descalificado de la presidencia si se prueban los cargos.
Pero ahora mismo, Trump tiene ventaja en ese estado entre los votantes registrados (49%) sobre Biden (44%) en un hipotético enfrentamiento, según la encuesta de CNN. Para ponerlo en contexto, cuando Trump ganó la Casa Blanca en 2016, ganó en Georgia por menos de un punto porcentual. Pero ahora con los amorios de la fiscal han descarrillado el tren. Trump siempre sabe como desviar los disparos que le hacen. No cree en las leyes ni en la moral
Vale mucho la pena leer este articulo de Cubadebate, que refleja muy bien lo que pasa, muy informativo y nos hace pensar en profundidad. Estas elecciones de Estados Unidos son muy diferentes a las anteriores, hay un reto muy grande contra la democracia, sea esta buena o mala y una amenaza de fascismo abierto. Trump = Fascismo, MAGA = SS + SA
La opinión de los estadounidenses sobre el desempeño del presidente Joe Biden ha disminuido desde principios de año. Las opiniones del público sobre la economía nacional siguen siendo deslucidas, y más de 4 de cada 10 dicen que están seriamente preocupados de que el aumento de los costos pueda expulsarlos de sus propias comunidades.
Aproximadamente 4 de cada 10 estadounidenses dicen que la economía o el costo de vida es el problema más importante que enfrenta el país, muy por encima de la proporción que menciona cualquier otro tema, y pocos expresan optimismo sobre hacia dónde se dirige la economía.
Una de las ventajas de Trump es su falta de contrarios populares y de peso.
La aprobación de Biden como presidente es del 72% entre los demócratas y del 63% entre los autodenominados liberales, por debajo de los índices de 80% entre esos grupos en enero de este año. Menos de la mitad en la mayoría de los grupos demográficos aprueban ahora su desempeño laboral, incluidos los graduados universitarios (48%), los afroamericanos (47%), los latinoamericanos (42%), los de 45 años o más (41%), los menores de 45 ( 33%), estadounidenses blancos (33%) y aquellos sin títulos universitarios (31%). No muy halagüeño panorama. No es que Trump vaya a ganar, es que Biden va a perder