¿Por qué Donald Trump tiene tantos seguidores? La demagogia fascista y algunos de sus métodos
Uno de los comentarios y/o preguntas más reiteradas (me atrevería a decir que la más frecuente) cuando se debate sobre el tema de las elecciones generales de los EE.UU. en noviembre de este año: ¿Como es posible que tanto en las elecciones de 2016 - cuando fue electo presidente por el Colegio Electoral después de perder por casi 3 millones de votos – o en las de 2020 cuando el muy grisáceo J. Biden lo superó por 7 millones; una persona tan perniciosa, tóxica y perversa como Donald Trump ha recibido decenas de millones de sufragios?. Es algo difícil de entender, y por ello en este articulo trato de encontrar alguna explicación para este hecho que desafía la lógica cotidiana.
¿Por qué Donald Trump tiene millones de seguidores fervientes (MAGAs) y decenas de millones de votantes?
Resulta fácil y es muy común catalogar a aquellos cuyas posiciones políticas rechazamos, en una suerte de in crescendo, como tontos, farsantes y/o criminales. De hecho, la incapacidad incluso de los expertos más fogueados para comprender la realidad del ascenso político de Donald Trump en las carreras presidenciales desde el 2016 a la fecha, nos muestra muchos ataques y diatribas contra ese candidato y sus partidarios (incluyendo los que yo mismo he escrito), que llegan incluso a cuestionar su sanidad mental.
Cuando una encuesta de la Universidad de Suffolk y USA Today pidió a 1.000 personas, ya en septiembre de 2015 que describieran a Trump en sus propios términos, la respuesta más popular fue "idiota /estúpido/tonto", seguida de "arrogante" y "loco". y luego “bufón/payaso/fraude”. De manera similar, los seguidores de Trump fueron tachados por muchos de idiotas, fanáticos e intolerantes. Recuerdo un titular de marzo de 2016: “Racistas horribles y repugnantes: llamemos a Donald Trump y sus partidarios exactamente como son”. Aunque todo ello es bien merecido e inobjetablemente cierto, la realidad no es tan sencilla, no son ni pueden ser todos esos millones de personas individuos poseídos por Lucifer o simples cretinos. Algunos de mis vecinos, son trumpistas y al menos externamente son (o parecen ser y se comportan como) personas relativamente normales
Tales imputaciones simplificadoras recuerdan un fascinante libro de Theodore Abel de 1938 (1) “Por qué Hitler llegó al poder”, pero antes de entrar en materia quiero ser absolutamente claro: Estoy comparando a Trump, sus partidarios o sus argumentos con sus equivalentes nazis y no me disculpo por ello. Pero mi objetivo es analizar y explicar comportamientos que nos repugnan e impugnamos y sus causas. En 1934, T. Abel viajó a Alemania y organizó un concurso de ensayos, ofreciendo un premio para autobiografías breves de miembros del Partido Nazi. Recibió alrededor de 600 respuestas, de las cuales pudo obtener algunas deducciones de por qué tantos alemanes apoyaban a Adolf Hitler. Ciertamente, muchos ensayos expresaron un grado considerable de anti semitismo, algunos un odio realmente virulento hacia los judíos y otras formas de alienación social. Los miembros del partido eran efectivamente racistas o, al menos, no se oponían a la posición anti semita (anti gitana, anti eslava, etc.). Pero esto es muy diferente a decir que se unieron y permanecieron en el partido principalmente o incluso parcialmente porque eran racistas. Abel descubrió que estaban involucrados muchos otros motivos, entre ellos una sensación de decadencia de Alemania, un deseo de redescubrir la grandeza del pasado, el miedo al desorden social (expresado en un despiadado y sanguinario anticomunismo) y el anhelo de un líder fuerte (eufemismo por salvaje dictador).

Fanáticos trumpistas atacan el Capitolio de Washington, tratando de revertir el resultado de las elecciones del 2020. Foto AP
Yo diría que lo mismo ocurre con quienes apoyan a Trump, con las características propias de los Estados Unidos y de ocurrir 9 décadas después. Algunos, sin duda, son supremacistas blancos. Todos están preparados para confirmar sus declaraciones racistas sobre negros, musulmanes, mexicanos y otros, no lo niegan ni por un instante. Pero, ¿son el racismo, la intolerancia, el rechazo a los inmigrantes y los prejuicios de todo tipo, las principales razones por las que la gente apoyó a Trump? Ciertamente no. Sostengo la necesidad de analizar y comprender la forma en que Trump atrajo a su gente y obtuvo su apoyo. Llenarlos de merecidos improperios no es suficiente para poder derrotarlos.
Radiografía de un Rally o mitin de los partidarios de Trump
Presenciar un mitin de Trump implica mucho más que escuchar un discurso del expresidente. Por “importantes” que fueran sus palabras en ese rally, es aún más esencial considerar el evento en su conjunto como la representación de una visión del mundo y de la realidad. La acusación de irracionalidad es insuficiente, porque si vemos a las multitudes que apoyan a Trump como turbas sin sentido lideradas por impulsos primitivos y agitadas por un demagogo narcisista, esto afecta nuestra capacidad de enjuiciar cuan aterradora es la visión del mundo de los asistentes.
No se puede ver a los Estados Unidos ni al pueblo estadounidense de una simple ojeada, es demasiado grande (casi 10 millones de kms²) y es muchísima gente (casi 336 millones de personas). Pero si se puede ver y escuchar un mitin donde uno está presente en unas pocas hectáreas y unos pocos miles de personas. El próximo paso es fantasear que esas pocas hectáreas y miles de personas representan a los Estados Unidos. El mitin de marras de los trumpistas, fue una representación teatral de Estados Unidos. Simbolizó cómo a Trump y sus seguidores les gustaría que fuera el país.
La actividad comenzó mucho antes de la llegada de Trump. La larga espera por el líder fue parte integral de la actuación y mostró percepción de los asistentes (“Si estoy dispuesto a esperar tanto tiempo, es porque este evento y este líder son muy importantes para mí”). Afectó la forma en que los miembros de la audiencia se veían los unos a los otros (“Si otros están dispuestos a esperar tanto, este evento y el líder deben ser importantes para ellos”). Y estableció una relación de devoción entre la multitud y un sentido de identidad entre sus miembros (“Estamos unidos en nuestra devoción a este movimiento y a nuestro líder”). Da lo mismo que esto ocurriera en los 1930’s en Nuremberg, Alemania o en febrero de 2024 en Pennsylvania, EE.UU.

El mostrar un poder aplastante e indetenible es parte de los métodos usados entonces y ahora. Fotos Bundesarchiv y Marty Goodman.

El mostrar un poder aplastante e indetenible es parte de los métodos usados entonces y ahora. Fotos Bundesarchiv y Marty Goodman.
La espera también dio tiempo para otras “teatralizaciones”. Los procedimientos de seguridad de Trump son más rigurosos que los de cualquier otro candidato. El público tuvo que pasar por un detector de metales, abundaban los agentes de seguridad muy visibles, buscando intrusos o patrullando a anti Trump que protestaban contra MAGA

Un grupo protestando contra Trump, y un policía de paisano “controlando el orden”. Foto de Marty Goodman
Una hora antes de que Trump hablara, un mensaje transmitido por el sistema de audio instruía a los miembros de la multitud que no atacaran a ningún protestante que vieran “sospechoso”. Más bien se les dijo que avisaran a la seguridad gritando: “¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!" Como resultado de estas diversas tácticas, los miembros de la multitud fueron inducidos a actuar como si estuvieran bajo amenaza, con mentalidad jesuita de “fortaleza sitiada” lo que sólo sirvió para reforzar la presunción de que estaban bajo amenaza, tanto de enemigos externos como internos.
Llega el fuehrer (o Trump, da igual)
Cuando arriba a la escena Trump (o en el pasado el fuehrer), siempre hace una “Grand Entrance” con símbolos, gestos, rodeados de “preocupados guardaespaldas”, gorras de MAGA, muchísimos periodistas y camarógrafos, una enorme escenografía, que manifiesta a la audiencia: “tienes el privilegio de ver algo excepcional, por eso eres excepcional tú mismo, por ser uno de nosotros”
Acto seguido la presentación de un moderador (casi siempre un líder político local de ultraderecha), que llama a Trump a tomar los micrófonos. El argumento estándar e invariable de Trump en sus discursos tiene tres elementos clave. El primero afirma que Estados Unidos, que alguna vez fue grande, ahora es débil y repetidamente humillado por otros “Nuestro país está en serios problemas. Ya no tenemos victorias. Solíamos tener victorias, pero ya no las tenemos. ¿Cuándo fue la última vez que alguien nos vio derrotando, digamos, a China en un acuerdo comercial? Nos matan”.

Arriban los “lideres” siempre haciendo una “gran entrada”. Foto Bundesarchiv y Político

Arriban los “lideres” siempre haciendo una “gran entrada”. Foto Bundesarchiv y Político
El segundo es el declive de Estados Unidos como resultado de las acciones de sus enemigos, en parte externos: China, México y otros países que, en su opinión, hacen trampa, son corruptos y quitan los empleos y la riqueza de los estadounidenses comunes y corrientes. “Nuestro desempleo real oscila entre el 18 y el 20 por ciento. No creas en el 5% No lo creas... porque no hay empleo, porque China y México tienen nuestros empleos”. Estos enemigos externos prosperan sólo gracias a las acciones de malignos enemigos internos. Trump etiqueta a estos enemigos como incompetentes, otras como traidores, o ambas cosas a la vez. Apuntó a individuos específicos (J. Biden, Barack Obama, Hillary Clinton, o a sus rivales republicanos) y a la clase política en su conjunto
La tercera parte del argumento de Trump fue identificar la solución más importante: él mismo. A lo largo de sus discursos, Trump insistió en que él no es como otros políticos. Él sabe cómo hacer un trato. Insistió en que ha tenido tanto éxito y se ha vuelto tan rico que no se le puede comprar. Trump dijo: “Uno de los grandes bancos vino a verme y me dijo: 'Donald, no tiene usted suficientes préstamos'. ¿Podríamos prestarle 4.000 millones de dólares? Dije: 'No lo necesito'. No lo quiero'”.
Como consecuencia, Trump se presentó como la única persona capaz de restaurar lo que Estados Unidos ha perdido “Le gano a China todo el tiempo. Todo el tiempo." Ante esto, el público aplaudió y coreó: “¡Queremos a Trump! ¡Queremos a Trump!” Al cerrar ese discurso, dijo: “Si soy elegido de nuevo presidente, haremos que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Al utilizar aquí el “nosotros”, incluyó a su audiencia y, por lo tanto, amplió significativamente su argumento, insistiendo en que no es sólo Trump, sino el MAGA de Trump el que restaurará la grandeza.
Acerca de la identidad de los seguidores de Trump, los MAGAs y otros
Ha habido mucha controversia sobre la demografía de los seguidores de Trump. Por ejemplo, se les ha descrito como incultos, blancos y pobres. El porcentaje de partidarios de Trump con títulos universitarios en las primarias fue de alrededor del 20 por ciento, aproximadamente la mitad del porcentaje general de estadounidenses con títulos universitarios. Pero en muchas primarias de 2016 y 2020, muchos republicanos con títulos universitarios votaron por Trump. Del mismo modo, es cierto que, en promedio, los partidarios de Trump ganaban menos anualmente que aquellos que respaldaban a sus principales rivales republicanos, pero considerablemente más que el salario medio estadounidense. (56.000 dólares).

Lo que sí parece cierto, es que los partidarios de Trump son principalmente blancos y, vivían en áreas de “disfunciones económicas latentes desde hacía mucho tiempo” incluso si ellos mismos no eran pobres. “Un elemento común de sus partidarios es que en gran medida se han perdido la transición de una generación de Estados Unidos de la industria manufacturera hacia una economía diversa, impulsada por la alta tecnología y la información”. Es decir, los electores de Trump eran en gran medida personas que forman parte de un sector en declive de la economía sector que, en el mejor de los casos, está estancado y que se ha visto afectada por los acuerdos comerciales que ha abierto a Estados Unidos a la competencia de la manufactura de bajo costo de otras partes del mundo.
La segunda característica de los trumpistas es su falta de confianza en la política, los políticos y las instituciones políticas. En esta desconfianza, no estaban solos. Ya en 2015, un informe del Pew Research Center mostró que la confianza general en el gobierno había caído del 73 por ciento en 1958 (llegando a un máximo del 77 por ciento bajo el presidente Lyndon B. Johnson en 1964) a solo el 19 por ciento en 2015. Sólo el 20 por ciento de los estadounidenses en esta encuesta pensaban que los programas gubernamentales estaban bien administrados. A finales del 2023 eran entre un 17% y un 26% dependiendo de que región de los Estados Unidos
Menos del 10 por ciento de los republicanos confían en el gobierno de J. Biden. E incluso para los demócratas, esa misma cifra fue sólo un poco más del 30 por ciento. Además, si la gente se siente distanciada del gobierno y cree que éste no la representa, hay buenas razones para concluir que esto tiene sus raíces en su experiencia real. Si las elites económicas y los grupos empresariales (sobre todo el Complejo Militar Industrial) tienen una influencia considerable en la política del gobierno estadounidense, los ciudadanos promedio y las minorías prácticamente no tienen ninguno.
El logro politiquero de Trump fue tomar estos sentimientos de decadencia y marginación y brindarles una perspectiva que no solo les daba sentido sino que también brindaba una solución. Al hacerlo, reconoció los problemas reales de su audiencia (mientras otros los ignoraban o incluso contribuían a ellos); los “entendió” y los empoderó para supuestamente “participar” en el proceso de resolución de esos problemas. Pero también hizo una cosa más: porque su retórica demagógica no trataba sólo del mundo, de los Estados Unidos y el lugar de su audiencia dentro de él, sino también de él mismo, su propio lugar mesiánico y su papel de guía y líder de esa audiencia.
Un prototipo (¿o quizás estereotipo?) del “estadounidense común y corriente”
Para empezar, Trump se ha interpretado a sí mismo como un prototipo del grupo interno del “estadounidense común y corriente”. No es ni remotamente cierto. Trump está lejos de ser típico. ¿Cuántos estadounidenses corrientes tienen miles de millones de dólares tienen sus propias torres, campos de golf y aviones?

La forma en que Trump se viste y habla ha sido durante mucho tiempo parte de una imagen cuidadosamente elaborada como un “estadounidense ejemplar y exitoso”, lo que ayuda a explicar cómo un inmoral empresario multimillonario puede ganarse el apoyo de una parte significativa de la clase trabajadora. Foto Redux Pictures
En resumen, la campaña de Trump se centró principalmente en crear un sentido particular de “nosotros” contra “ellos” y luego establecer cómo Trump mismo es el genuino representante del grupo de una manera tanto simbólica como práctica, capaz de representar al grupo a nivel político. La habilidad, complejidad y sutileza con la que logró esta hazaña (incluso en lo que respecta al uso de la vulgaridad) nos ayuda a comprender por qué Trump resultó tan atractivo para su audiencia.
A todo lo anterior se suma, la elevada impopularidad y falta de atractivo de los candidatos con que se ha enfrentado, Hillary R. Clinton y Joseph R. Biden, a pesar de lo cual obtuvo en 2016 casi 3 millones y en 2020, cerca de 8 millones de votos menos que ellos.
Con la elite republicana, el modus operandi es bien diferente
Todo lo dicho anteriormente es para tratar de explicar las razones por las que decenas de millones de estadounidenses total o parcialmente cuerdos votaron por Trump. Con respecto a las elites políticas, la política de Trump es mucho más simple y recuerda a un político de la Cuba del siglo XX temprano: “El que no está conmigo, está sinmigo”, y el que no apoye a Trump lo botan, punto. Como le ocurrió hace poco a la presidenta del Comité Nacional del Partido Republicano y en el pasado a más de 200 funcionarios, decenas de abogados, etc.
Notas
1.- Theodore Abel, ¿Por qué Hitler llego al poder?, Harvard University Press, 1986 - 322 pp, en inglés, primera edición, 1938.


Las elecciones presidenciales de los Estados Unidos se producen en un deteriorado ambiente politico a nivel mundial, donde tenemos un auge de gobiernos conservadores (miremos a Argentina) y situaciones de locura en Ucrania y la Franja de Gaza. Lo ultimo que nos faltaba es un gobierno encabezado por ese loco fascista de Trump de nuevo en Estados Unidos. ¡Abajo el fascismo!
Totalmente de acuerdo con el forista Boricua. Este auge del fascismo escapa de los Estados Unidos y de Trump, es por doquier. Pero Trump es lo mas peligroso, si Trump gana las elecciones, se producira una explosion de jubilo fascista en el mundo
Como chileno deseo una victoria electoral de Biden sobre Trump, pero no estoy seguro que eso pase, ni además que tenga mucha diferencia. El analisis de Oro es muy bueno, que bien se explica el hipnotismo malevolo de D. Trump con millones de personas.
Este articulo de Jose R Oro publicado en Cubadebate es muy bueno y no solo por el importante tema de las elecciones en los Estados Unidos en este crucial 2024. Es también la metodologia, la cultura, el poder hablar en el texto y en los comentarios de cosas en un contexto histórico. Me agrada mucho leer cosas de tanta calidad.
Trump no podra manipular el voto boricua, quienes lo despreciamos por las vulgaridades que ha manisfestado contra nuestra sufrida isla colonizada. Lo de los rollos de papel higienico despues del huracan Maria, fue algo realmente repugnante.
Los boricuas no votan por Presidente.
Excepto Amador, los casi 6 millones que viven en los 50 estados, de ellos unos 4 millones estan habilitados para votar. Es una cantidad significativa, al menos en mi opinion, no se que usted piensa al respecto
Muy buen articulo, pero creo necesario poner en la primera plana la debilidad de la candidatura democrata de J. Biden. Hasta el momento aparecen como eventuales candidatos sustitutos que están atrayendo la atención de los apostadores lo nombres la abogada y exprimera dama (2009-2017) Michelle Obama, aunque ella nunca manifestó ambiciones políticas.
El segundo nombre es el de la vicepresidenta Kamala Harris como opción obvia para suceder a Biden en la candidatura presidencial demócrata, pero sus bajos índices de aprobación y visibilidad politica plantean un problema.
En el radar entra también la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, lidera un estado indeciso crucial que le dio victorias a Donald Trump en 2016 y a Biden en 2020.
Un cuarto nombre (que quizas seria erl segundo detras de Michelle Obama) es del gobernador de California, Gavin Newsom, quien en la actualidad es uno de los demócratas más conocidos del país. A Newsom muchos lo señalan como el potencial candidato demócrata para las elecciones de 2028.
¡Trump marcha al frente de las encuestas! ¡Que espanto! Pero si el que marchara al frente fuera Biden: ¡Que horror tambien, que un anciano senil y cobarde gobierne al pais mas poderoso del mundo! Entre casi 340 millones de estadounidenses no habran unos cuantos que sirvan para ser presidente?
No es solo las "magias" fascistoides de Turump, sino que Biden es un cero a la izquierda. El expresidente Donald Trump aventaja por poco al presidente Joe Biden en una hipotética revancha presidencial en 2024, según una encuesta nacional del Wall Street Journal, con Biden agobiado por un apoyo relativamente débil entre los “demócratas descontentos”. La preferencia presidencial de los votantes registrados difiere entre varios otros escenarios incluidos en la encuesta, lo que destaca el grado en que las intenciones de los votantes siguen siendo fluidas en esta etapa tan temprana de la carrera. En una elección entre Trump y Biden, el 47% de los votantes registrados en Estados Unidos dicen actualmente que apoyarían a Trump y el 43% dice que apoyarían a Biden, con una décima parte aún indecisa. Esto es similar a otras encuestas nacionales recientes, que en gran medida han encontrado una carrera reñida sin líder o le han dado a Trump una estrecha ventaja.
¡Felicidades a Jose R. Oro! Que escrito tan brillante, como siempre sincero, claro y con mucha informacion.
Es muy bueno que este articulo de J. Oro en Cubadebate remarque los trucos fascistas para manipular a las masas en el capitalismo, donde todas las elecciones son tramposas. El hecho es que la profundidad del apoyo a Trump entre los votantes republicanos es en realidad más fuerte de lo que sugerirían las cifras de la carrera contra sus rivales en las primarias. Una de las mejores maneras de medir el techo de apoyo de un candidato es observar sus calificaciones de “favorable” y “muy favorable”. Esto último, especialmente, es importante en unas primarias cuando la mayoría de los candidatos comparten la misma etiqueta partidaria que los votantes y son apreciados en mayor o menor medida.
Si las elecciones presidenciales se celebraran hoy, el presidente Biden probablemente perdería frente a Donald Trump, según las encuestas. ¿Por qué? Aquí hay algunos problemas importantes que tiene:
La economía: prevalece la mentalidad, especialmente entre los votantes más jóvenes y algunos votantes negros, de que hoy es más difícil salir adelante que hace una generación, mucho más rápido de lo esperado, los precios consistentemente más altos son algo con lo que pocos estadounidenses han tenido que lidiar antes, me dijo recientemente la economista Diane Swonk de KPMG. . Afecta a todos, independientemente del sueldo. Y mucha gente culpa al presidente Biden por ello, y aunque no voten por Trump, no iran a votar por Biden que es casi lo mismo
¿Fascistas? Si, por sus métodos, similares a los empleados por las bandas armadas de Mussolini y Hitler para aterrorizar a italianos y alemanes sembrando destrucción y muerte por la nueva oleada terrorista; fascistas por su contenido político, pues su propuesta es intrínsecamente reaccionaria al pretender borrar de un plumazo la poca democracia que queda en los EE.UU., como infructuosamente se intentara en el golpe de estado del 6 de enero del 2021
Tremendo articulo, y tremenda discusion de lo que es algo falto completamenmte de logica, el que millones voten por Trump. Ademas de Trump y MAGA, hay discutir el papel de los “partidos” demócrata y republicano en el poder, y cuál debe ser la posición de los votantes estadounidense al respecto, muy en particular en las elecciones generales dentro de menos de 9 meses, en noviembre del 2024, un enfrentamiento no entre el bien y el mal, sino entre “lo malo y lo peor”. Por supuesto, todo cambio o continuación de gobierno en Estados Unidos tiene, de una forma u otra, un impacto en Cuba. El actual gobierno de Biden ha estado muy, pero muy, por debajo de las expectativas (y de sus promesas durante la campaña electoral). Personalmente mis expectativas eran mucho más altas con Biden, y me equivoqué rudamente, lo reconozco sin paliativos ni adornos.
¿Qué hubiera pasado de haber sido reelecto D. Trump en el 2020? ¿Qué habría podido pasar en abril de1961 cuando la invasión mercenaria o en octubre de 1962 durante la Crisis de los Misiles (de Octubre para los cubanos), si el presidente de EEUU hubiera sido Richard M. Nixon y no John F. Kennedy? Nunca lo sabremos, pero las posibilidades de que nuestro país y el mundo hubieran sufrido consecuencias muchísimo peores, son realmente altas. El mundo real no es binario, no es bueno o malo solamente, sino con matices entre los dos extremos. Cuando veamos “lo malo”, no podemos pensar que la única alternativa a considerar es lo “bueno” sino debemos reflexionar que siempre está latente lo “peor”.
Discuto con toda seriedad este tema, porque a pesar de mi repulsa y total desengaño con el gobierno de turno en la Casa Blanca, debo insistir que si en noviembre del 2024 no hay una posibilidad de que sea electo un presidente “mejor”, si la hay y mucho, que sea electo uno peor. Y la diferencia entre un democracia famélica y bufa, o un fascismo abierto, es mas grande que la que a veces pensamos. No nos podemos abandonar al fatalismo y no actuar contra ese fascismo ad portas.
Deseo indicar que los fascistas y sus simpatizantes conscientes o inconscientes, tienen mucha disciplina y van a salir a votar masivamente. Si no se va a votar o se va a votar por candidatos de “partiditos” carentes por completo de posibilidades (pero que sacan sus votos de las filas “demócratas”), estamos apoyando al fascismo por omisión. Por si alguien no sabe cual es el fascismo, se llama Trump, no lo olvidemos, por favor.
Más de un tercio de los votantes de Trump en 2020 (35 por ciento) están de acuerdo con la afirmación del candidato fascista, repetida como loros por fascistas anteriores a él, de que los inmigrantes están “envenenando la sangre de nuestro país”, según los resultados de una encuesta de la Universidad de Massachusetts Amherst Poll. Sólo el 32 por ciento de los votantes de Trump y el 37 por ciento de los republicanos están rotundamente en desacuerdo con ese lema de corte abiertamente nazi.
Muy buen articulo, asi se ve como se manipula en la practica a grandes masas inconscientes o como miedos imaginarios, como la xenofobia a los inmigrantes. Trump y sus asesores saben manejar la mente de la gente. Todo depende de que Trump llegue legalmente a ser candidato.oficial del partido republicano.
Felicito a Cubadebate por tan esmerada labor de describir como funciona el ámbito politico estadounidense actual. Una pregunta ¿Tiene Nikki Haley posibilidades reales de ganarle la nominación a Donald Trump? La historia nos muestra que es posible pero no probable.
Comencemos con las malas noticias para la exgobernadora de Carolina del Sur. Ella todavía obtiene alrededor del 10% en las encuestas a nivel nacional, mientras que Trump supera el 60% en muchas encuestas . Está 30 + puntos por detrás del expresidente.
Nadie que esté tan atrasado en las encuestas nacionales como Haley a esta altura del calendario de primarias ha terminado ganando la nominación.
El enemigo es Trump, sin duda alguna. Las encuestas siguen mostrando que Donald Trump tiene una enorme ventaja sobre su competencia por la nominación presidencial republicana. Sin embargo, muchos de sus oponentes (realmente solo N. Haley) continúan manteniendo su fuego contra el ex presidente. Es posible que lo estén haciendo con la esperanza de eliminar toda su competencia ajena aTrump antes de enfrentarse al propio Trump.
El problema con este plan es que no funcionará. Los rivales de Trump de un partido o el otro, tienen que hacer algo diferente para derribarlo. A diferencia de 2016, cuando había señales de que podría ser derrotado en una contienda uno a uno (lo que en realidad nunca sucedió) o en el 2020 cuando fue bien derrotado, esta vez Trump tiene grandes ventajas, este articulo de Oro explica muy bien como funciona a nivel social de que el oportunismo galactico de Trump, logre incorporar masas en su apoyo..
Los populistas son asi, mucho verbo encendido, muchas promesas que nunca cumplen, tratan de hacerse imprescindibles, dando a entender que solamento ellos se las saben todas y saben como arreglarlo todo y si algo sale mal, la culpa es de los otros. Siempre ha existido personas que necesitan adorar a alguien, que les diga como pensar, como hablar, que confien en esa persona plenamente y desgraciadamente hay varios ejemplos que muestran que eso no funciona, como el que pone de hitler.
Muy bueno ese comentario de Luis. Trump se da banquete con esa gente que usted deswcribe, Luis y los convierte en payasos a sus ordenesw.
Como afirma el Ing. Oro en su brillante artículo, Trump es uno de los más poderosos millonarios de E.U. Pero su política es trasladar a sus electores la idea que, aunque su país presume de estar por encima en el mundo en muchos aspectos, sin embargo es mentira, las cifras son falsas –dice- . Por tanto, él domina la situación y la posibilidad de regresar verdaderamente al país a los niveles superiores que se espera, sobre aquellos otros países y economías que le hacen sombra. Les promete con su elección la satisfacción plena de las posibilidades del norteamericano promedio e inferior a la media, él no se refiere a los poderosos que son el menor porciento con respecto a las capas inferiores; con esto trata de lograr un porciento adecuado de votantes a su favor y su promesa es resolverlo si llega de nuevo la presidencia. Claro que muchos electores creen en sus cantos de sirena, aunque estos no resistan lo que posiblemente sea muy utilizado por sus rivales políticos en los debates pre electorales y es lo que difícilmente Trump pueda explicar y convencer, aunque salga ileso las decenas de acusaciones y violaciones de todo tipo que ha cometido incluyendo a la propia Constitución norteamericana. No a Hitler, pero a su grupo élite que llegó a ver el final del fascismo, los juicios se les celebraron en Neurenberg una vez derrotados. Es algo en que Trump debería ir pensando desde ahora por si le sirve de experiencia.
Muchas gracias estimado Nick, V.C., como siempre su comentario es excepcional, en este y en muchos otros temas de oprimera prioridad para nuestro pais y pueblo. Lamento no ver sus comentarios con mas frecuencias, en campos como los de la economia donde usted es un experimentado profesional. Coincido con usted que habrar alguna vez un nuevo Nremberg! Un abrazo
Muy de acuerdo con Nick, V.C., tremendo comentario, ojala que veamos a Trump en el banquillo de los acusados, como a los nazis de Nuremberg
Después de que terminaron las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020 y, a más tardar, después de que el Colegio Electoral votó a mediados de diciembre y se agotaron todas las apelaciones judiciales de Trump, nunca hubo ninguna forma legal para que Trump permaneciera en el poder. Es este aspecto de los acontecimientos del 6 de enero el que hace que referirse a ese día como un simple motín sea insuficiente, ya que no trasmite los objetivos profundamente antidemocráticos de tales hechos
Estados Unidos sufrió un intento de golpe a manos del expresidente, pero este intento de golpe no se limitó a lo realizado por la turba de partidarios de Trump en el Capitolio. Más bien, todo el esfuerzo por anular las elecciones en su conjunto fue un intento de golpe. El 6 de enero fue su culminación, pero también el momento de su fracaso final, después del cual su líder admitió la derrota y efectivamente se rindió.
Que pasara si pierde las elecciones este noviembre, organizara otro golpe ahora con todo el control del Partido Republicanos en un pais con cientos del millones de armas en la calle?
Creo que hay que darle aqui D. Trump mas credito por su habilidad en el uso de los medios que nos dan las tecnologias de nuestros tiempos. El uso de las redes sociales por parte de Donald Trump atrajo la atención en todo el mundo desde que se unió a Twitter en mayo de 2009. Durante casi doce años, Trump tuiteó alrededor de 57.000 veces, incluidas unas 8.000 veces durante la campaña electoral de 2016 y más de 25.000 veces durante su presidencia. La Casa Blanca dijo que los tweets deberían considerarse declaraciones oficiales. Cuando Twitter prohibió a Trump acceder a la plataforma en enero de 2021 durante los últimos días de su mandato, su nombre @realDonaldTrump tenía más de 88,9 millones de seguidores .
No quisiera verlo ganar, por eso creo que hay que hacer que otros candidatos tengan tambien tales habilidades.
Sin dudas que Trump y su equipo manejan magistralmente los medios de comunicacion. Con la ventaja adicional de que mienten de la forma mas descarada, sin ni siquiera intentar esconder un poco la mentira.
Los recientes gobiernos de los Estados Unidos, sean del Partido Demócrata o del Republicano, han demostrado que son de hecho un partido único que defienden sus intereses de clase a nivel nacional e internacional. Esta unicidad se ha ido acrecentando en vez de disminuir en las últimas décadas, en un acto de concentración plutocrático/imperialista del poder político.
Sin embargo hay facciones dentro de ellos, ferozmente enfrentadas (por el poder, claro que no por ideología), y aunque ninguna es buena, las podríamos catalogar como la “menos mala” (en la política cubana ejemplificada por Barack Obama), la “mala” (de Joe Biden, en la Casa Blanca actualmente) y la “peor” de la ultraderecha republicana con Donald Trump, Ron DeSantis, Marco Rubio y otros de tal calaña. No es lo mismo “juntos” que “revueltos”. La diferencia entre una facción mala y una peor puede representar en nuestros días de millares de cabezas nucleares, la supervivencia o el fin de la Humanidad.
Para Trump y Biden,una anecdota de Francia. Querer ser presidente no alcanza.
"Cuando Emmanuel Macron por primera vez fue candidato a presidente —relata Raúl Timerman, de Grupo de Opinión—, después de renunciar al Ministerio de Economía en un gobierno socialista, formó un partido y se presentó a elecciones y entró al balotaje con Marine Le Pen. En ese momento, recibió una llamada de Barack Obama. El norteamericano le dijo: ‘Macron, demuestre a los franceses que usted quiere ser presidente. El electorado quiere votar a alguien que quiera ser’. Y Trump, harto demostró que quiere ser presidente. Elliot Jacques, estudioso canadiense, de las organizaciones y las prácticas gerenciales, ya fallecido, decía lo siguiente, para ser eficiente en el desarrollo de un rol en una posición determinada, en una organización, hay que cumplir los siguientes requisitos. Primero, tener la capacidad potencial necesaria que el rol requiere. Segundo, tener las habilidades y conocimientos que el rol requiere. Tercero, valorar el rol. Y cuarto, no tener características de personalidad disruptivas para el ejercicio de ese rol. Trump no cumple con esas reglas o con ninbguna regla, sin embargo, muy dolorosamente tiene grandes posibilidades de ser presidente
Me gusta mucho la descripcion del modo en que los dictadores fascistas operan para crear un estadp de hipnosis colectiva. Bravo Oro! Era muy necesario dejar claro que estas cifras son consecuencia de un trabajo de manipulacion muy bien orquestado. Muchas gracias Cubadebate
Ademas de lo excelentemente planteado en el presente articulo,Trump ha sido denunciado y fuertemente criticado por su práctica de retuitear o copiar material de cuentas de redes sociales que publican información antisemita, racista o falsa, como afirmaciones que exageran la cantidad de crímenes cometidos por personas negras. Ojo con el fenomeno del racismo espantoso de Donald Trump y de como esto lo hace popular entre los supremacistas blancos
Este artículo de José R. Oro es realmente del primer nivel . El autor junto con Álvaro García Linera constituye junto a otros, la vanguardia del pensamiento de izquierda latinoamericana del presente
Trump no tiene ningun escrupulos para mentir y divulgarlo en las redes sociales. En un esfuerzo por presionar su campaña para el muro fronterizo entre Estados Unidos y México , Trump publicó repetidamente tuits buscando "pintar un retrato de la conducta criminal generalizada de los inmigrantes indocumentados". Sus tweets sobre la inmigración ilegal contenían cifras sin sentido y exageradas, y carecían de contexto significativo. Por ejemplo, tan temprano como en enero de 2019, Trump se quejó de que “el costo de la inmigración ilegal” para las cuatro semanas del año “es de $18,959,495,168” y que “al menos 25,772,342 extranjeros ilegales” estaban en Estados Unidos; ninguna de las afirmaciones era exacta y la administración no respondió a las solicitudes para explicar estas cifras. En otros tuits, Trump exageró el porcentaje de reclusos de prisiones federales que eran inmigrantes no autorizados y el número de cruces fronterizos ilegales (que había estado disminuyendo durante casi 20 años cuando Trump asumió el cargo). Todo ello le da a muchos ignorantes la idea de que Trump es un defensor del bienestar de los americanos, cuando lo que es en realidad es un total farsante
Estimado Don Jose, lo felicito de todo corazon por este articulo tan especial. No es decir que se manipula a los votantes, eso lo sabemos todos, es explicar detalladamente como se hace en la practica. Muy diferente y superior
Trump no cree en nada ni en nadie. Es un fascista del peor plumaje, este documento es fundamental para entender la contradisccion de que un basto patan se lleve los sufragios de muchos millones.
Todas estas actividades ilegales, denunciadas en esta brillante publicacion de Cubadebate, estan indisolublemenhte vinculadas con el fascismo, su ideologia y su praxis. En 2023, en relación con su procesamiento federal por supuestamente incitar al ataque al Capitolio de los Estados Unidos el 6 de enero , Trump hizo una publicación en Truth Social diciendo "¡SI VAS POR MÍ, YO VOY POR TI!", que fue interpretado por los fiscales como una amenaza contra "testigos, jueces, abogados y otras personas relacionadas con asuntos legales pendientes en su contra". Como resultado, el Departamento de Justicia solicitó una orden de protección contra Donald Trump para impedirle hacer declaraciones públicas sobre el caso. La orden fue emitida el 11 de agosto de 2023, y Trump la ha violado en multiples ocasiones
Lo del racismo de Donald Trump es de toda la vida, en el pasado ya lejano ni siquiera vinculado con su carrera politica, ya tenia un historial de discursos y acciones que han sido vistos por académicos y el público como racistas o supremacistas blancos . Periodistas, amigos, familiares y ex empleados lo han acusado de alimentar el racismo en Estados Unidos . Trump ha negado repetidamente las acusaciones de racismo.
En 1973, Trump y su empresa Trump Management fueron demandados por el Departamento de Justicia por discriminación en materia de vivienda contra inquilinos afroamericanos ; resolvió la demanda y firmó un decreto de consentimiento para poner fin a las prácticas sin admitir irregularidades. El Departamento de Justicia volvió a demandar en 1978, alegando discriminación racial continua en violación del decreto de consentimiento, pero ese acuerdo de conciliación expiró en 1982, poniendo fin al caso
La lucha anti – fascista y la así llamada política de “identidad”
Las principales figuras “liberales” en Estados Unidos, ya sea en el sistema judicial, en el gobierno o la intelectualidad, eran y aún son predominantemente hombres blancos y la sociedad estadounidense estaba haciendo muy poco para corregir tales desequilibrios, vinculados a las sociedades clasistas.
Se ha formado un nuevo modo de luchar contra la opresión, la así llamada política de “identidad”, que es una forma pseudo ideológica de decir “sálvese quien pueda” o “cada uno por su lado”. Este es otro truco de los fascistas para tenernos divididos, tal y como Oro describe la mecanica del Rally, en este sustancioso articulo.
La lucha anti – fascista y la así llamada política de “identidad”
Las principales figuras “liberales” en Estados Unidos, ya sea en el sistema judicial, en el gobierno o la intelectualidad, eran y aún son predominantemente hombres blancos y la sociedad estadounidense estaba haciendo muy poco para corregir tales desequilibrios, vinculados a las sociedades clasistas. De eso se nutre el racismo y por consiguiente el fascismo. Puede haber racismo que no sea fascista, pero no puede existiir el fascvismo sin racismo implicitamente.
Se ha formado un nuevo modo (o "moda") de luchar contra la opresión, la así llamada política de “identidad”, que es una forma pseudo ideológica de decir “sálvese quien pueda” o “cada uno por su lado”. Este es otro truco de los fascistas para tenernos divididos, tal y como Oro describe la mecanica del Rally, en este sustancioso articulo.
Un ejemplo indiscutible de racismo de Trump. En junio de 2020, se había confirmado que doscientos de los candidatos judiciales de Trump serían nombrados vitaliciamente como jueces del Artículo III. Ninguno de sus tres jueces de la Corte Suprema, ninguno de sus 53 jueces de la corte de apelaciones y ninguno de sus dos jueces de la Corte de Comercio Internacional son negros. Uno es latinoamericano y siete son estadounidenses de origen asiático y del Pacífico. El resto de los 200 nombramientos judiciales de Trump fueron para tribunales de distrito. Solo nueve de estos 143 jueces de tribunales de distrito (6%) son negros!!!!
Una manifestación de extrema derecha llamada "Unite the Right" se llevó a cabo en Charlottesville, Virginia , del 11 al 12 de agosto de 2017. Su objetivo declarado era oponerse a la retirada de una estatua de Robert E. Lee de Emancipation Park. Entre los manifestantes había supremacistas blancos , nacionalistas blancos , neoconfederados , miembros del Klan , neonazis y varias milicias . Algunos coreaban consignas racistas y antisemitas y portaban banderas nazis , banderas de batalla confederadas , pancartas antimusulmanas y antisemitas y rifles semiautomáticos .Algunos de los manifestantes y contramanifestantes llevaban escudos y palos, y ambos grupos estaban "blandiendo palos, golpeando y rociando productos químicos", lo que obligó a la policía a declarar reuniones ilegales y dispersar a las multitudes. Dos horas después de la orden de dispersión, una mujer murió y otras 35 personas resultaron heridas en un centro comercial cercano, cuando un autoproclamado neonazi embistió con su automóvil a un grupo de personas que habían estado protestando contra la manifestación.
En su declaración inicial en la manifestación, Trump condenó "el odio, la intolerancia y la violencia en muchos lados", pero no denunció directamente a los nacionalistas blancos. Su declaración y sus posteriores defensas, en las que también se refirió a "personas muy buenas de ambos lados", sugirieron una equivalencia moral entre los manifestantes supremacistas blancos y aquellos que protestaron contra ellos,
Me gusta el concepto de “ornitorrinco político” para las candidaturas de Trump y Biden . No importa que los dos sean derechistas y neo – liberales, pero son personalidades completamente opuestas. A Biden no se le ocurrirían actos de histrionismo como los que hace a diario Trump. Ciertamente es un universo politico el de los EE.UU. de hoy, tan incongruente como es el ornitorrinco. Pero no debemos dar a Biden por derrotado, recordemos la frase de Marx diciendo que los “hechos ocurren dos veces en la Historia, una como tragedia (Trump) y otra como farsa (Biden)”
MIren quien es Trump, tal y como esta descrito en este enjundioso escrito. El 19 de agosto de 2015, dos hombres blancos (que luego se declararon culpables del ataque ) agredieron a un hombre que dormía afuera de una estación de metro en Boston. La policía detuvo a los agresores y uno de ellos confesó los motivos del ataque: "Donald Trump tenía razón, todos estos ilegales deben ser deportados". Más tarde ese día, Trump, mientras estaba en una conferencia de prensa, fue informado de la salvaje agresion. Trump respondió: "No he oído hablar de eso. Sería una pena... Diré que las personas que me siguen son muy apasionadas. Aman este país y quieren que vuelva a ser grande". A ese demonio es al que siguen los fascistas de los Estados Unidos
Felicito a Jose R Oro y a Cubadebate por desenmascarar los mecanismos sicologicos que se utilizan para condicionar a una parte del pueblo, es una practica fascista.
Me gusta el articulo y estoy de acuerdo conque MAGA y Trump son una manifestacion clara del fascismo. Lo que no me queda claro es en que se diferencia J. Biden de ellos. O B. Netanyahu o W. Zelenski. Creo que hay una oleada fascista mundial y que la humanidad esta en grave peligro