¿Por qué Donald Trump tiene tantos seguidores? La demagogia fascista y algunos de sus métodos
Uno de los comentarios y/o preguntas más reiteradas (me atrevería a decir que la más frecuente) cuando se debate sobre el tema de las elecciones generales de los EE.UU. en noviembre de este año: ¿Como es posible que tanto en las elecciones de 2016 - cuando fue electo presidente por el Colegio Electoral después de perder por casi 3 millones de votos – o en las de 2020 cuando el muy grisáceo J. Biden lo superó por 7 millones; una persona tan perniciosa, tóxica y perversa como Donald Trump ha recibido decenas de millones de sufragios?. Es algo difícil de entender, y por ello en este articulo trato de encontrar alguna explicación para este hecho que desafía la lógica cotidiana.
¿Por qué Donald Trump tiene millones de seguidores fervientes (MAGAs) y decenas de millones de votantes?
Resulta fácil y es muy común catalogar a aquellos cuyas posiciones políticas rechazamos, en una suerte de in crescendo, como tontos, farsantes y/o criminales. De hecho, la incapacidad incluso de los expertos más fogueados para comprender la realidad del ascenso político de Donald Trump en las carreras presidenciales desde el 2016 a la fecha, nos muestra muchos ataques y diatribas contra ese candidato y sus partidarios (incluyendo los que yo mismo he escrito), que llegan incluso a cuestionar su sanidad mental.
Cuando una encuesta de la Universidad de Suffolk y USA Today pidió a 1.000 personas, ya en septiembre de 2015 que describieran a Trump en sus propios términos, la respuesta más popular fue "idiota /estúpido/tonto", seguida de "arrogante" y "loco". y luego “bufón/payaso/fraude”. De manera similar, los seguidores de Trump fueron tachados por muchos de idiotas, fanáticos e intolerantes. Recuerdo un titular de marzo de 2016: “Racistas horribles y repugnantes: llamemos a Donald Trump y sus partidarios exactamente como son”. Aunque todo ello es bien merecido e inobjetablemente cierto, la realidad no es tan sencilla, no son ni pueden ser todos esos millones de personas individuos poseídos por Lucifer o simples cretinos. Algunos de mis vecinos, son trumpistas y al menos externamente son (o parecen ser y se comportan como) personas relativamente normales
Tales imputaciones simplificadoras recuerdan un fascinante libro de Theodore Abel de 1938 (1) “Por qué Hitler llegó al poder”, pero antes de entrar en materia quiero ser absolutamente claro: Estoy comparando a Trump, sus partidarios o sus argumentos con sus equivalentes nazis y no me disculpo por ello. Pero mi objetivo es analizar y explicar comportamientos que nos repugnan e impugnamos y sus causas. En 1934, T. Abel viajó a Alemania y organizó un concurso de ensayos, ofreciendo un premio para autobiografías breves de miembros del Partido Nazi. Recibió alrededor de 600 respuestas, de las cuales pudo obtener algunas deducciones de por qué tantos alemanes apoyaban a Adolf Hitler. Ciertamente, muchos ensayos expresaron un grado considerable de anti semitismo, algunos un odio realmente virulento hacia los judíos y otras formas de alienación social. Los miembros del partido eran efectivamente racistas o, al menos, no se oponían a la posición anti semita (anti gitana, anti eslava, etc.). Pero esto es muy diferente a decir que se unieron y permanecieron en el partido principalmente o incluso parcialmente porque eran racistas. Abel descubrió que estaban involucrados muchos otros motivos, entre ellos una sensación de decadencia de Alemania, un deseo de redescubrir la grandeza del pasado, el miedo al desorden social (expresado en un despiadado y sanguinario anticomunismo) y el anhelo de un líder fuerte (eufemismo por salvaje dictador).

Fanáticos trumpistas atacan el Capitolio de Washington, tratando de revertir el resultado de las elecciones del 2020. Foto AP
Yo diría que lo mismo ocurre con quienes apoyan a Trump, con las características propias de los Estados Unidos y de ocurrir 9 décadas después. Algunos, sin duda, son supremacistas blancos. Todos están preparados para confirmar sus declaraciones racistas sobre negros, musulmanes, mexicanos y otros, no lo niegan ni por un instante. Pero, ¿son el racismo, la intolerancia, el rechazo a los inmigrantes y los prejuicios de todo tipo, las principales razones por las que la gente apoyó a Trump? Ciertamente no. Sostengo la necesidad de analizar y comprender la forma en que Trump atrajo a su gente y obtuvo su apoyo. Llenarlos de merecidos improperios no es suficiente para poder derrotarlos.
Radiografía de un Rally o mitin de los partidarios de Trump
Presenciar un mitin de Trump implica mucho más que escuchar un discurso del expresidente. Por “importantes” que fueran sus palabras en ese rally, es aún más esencial considerar el evento en su conjunto como la representación de una visión del mundo y de la realidad. La acusación de irracionalidad es insuficiente, porque si vemos a las multitudes que apoyan a Trump como turbas sin sentido lideradas por impulsos primitivos y agitadas por un demagogo narcisista, esto afecta nuestra capacidad de enjuiciar cuan aterradora es la visión del mundo de los asistentes.
No se puede ver a los Estados Unidos ni al pueblo estadounidense de una simple ojeada, es demasiado grande (casi 10 millones de kms²) y es muchísima gente (casi 336 millones de personas). Pero si se puede ver y escuchar un mitin donde uno está presente en unas pocas hectáreas y unos pocos miles de personas. El próximo paso es fantasear que esas pocas hectáreas y miles de personas representan a los Estados Unidos. El mitin de marras de los trumpistas, fue una representación teatral de Estados Unidos. Simbolizó cómo a Trump y sus seguidores les gustaría que fuera el país.
La actividad comenzó mucho antes de la llegada de Trump. La larga espera por el líder fue parte integral de la actuación y mostró percepción de los asistentes (“Si estoy dispuesto a esperar tanto tiempo, es porque este evento y este líder son muy importantes para mí”). Afectó la forma en que los miembros de la audiencia se veían los unos a los otros (“Si otros están dispuestos a esperar tanto, este evento y el líder deben ser importantes para ellos”). Y estableció una relación de devoción entre la multitud y un sentido de identidad entre sus miembros (“Estamos unidos en nuestra devoción a este movimiento y a nuestro líder”). Da lo mismo que esto ocurriera en los 1930’s en Nuremberg, Alemania o en febrero de 2024 en Pennsylvania, EE.UU.

El mostrar un poder aplastante e indetenible es parte de los métodos usados entonces y ahora. Fotos Bundesarchiv y Marty Goodman.

El mostrar un poder aplastante e indetenible es parte de los métodos usados entonces y ahora. Fotos Bundesarchiv y Marty Goodman.
La espera también dio tiempo para otras “teatralizaciones”. Los procedimientos de seguridad de Trump son más rigurosos que los de cualquier otro candidato. El público tuvo que pasar por un detector de metales, abundaban los agentes de seguridad muy visibles, buscando intrusos o patrullando a anti Trump que protestaban contra MAGA

Un grupo protestando contra Trump, y un policía de paisano “controlando el orden”. Foto de Marty Goodman
Una hora antes de que Trump hablara, un mensaje transmitido por el sistema de audio instruía a los miembros de la multitud que no atacaran a ningún protestante que vieran “sospechoso”. Más bien se les dijo que avisaran a la seguridad gritando: “¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!" Como resultado de estas diversas tácticas, los miembros de la multitud fueron inducidos a actuar como si estuvieran bajo amenaza, con mentalidad jesuita de “fortaleza sitiada” lo que sólo sirvió para reforzar la presunción de que estaban bajo amenaza, tanto de enemigos externos como internos.
Llega el fuehrer (o Trump, da igual)
Cuando arriba a la escena Trump (o en el pasado el fuehrer), siempre hace una “Grand Entrance” con símbolos, gestos, rodeados de “preocupados guardaespaldas”, gorras de MAGA, muchísimos periodistas y camarógrafos, una enorme escenografía, que manifiesta a la audiencia: “tienes el privilegio de ver algo excepcional, por eso eres excepcional tú mismo, por ser uno de nosotros”
Acto seguido la presentación de un moderador (casi siempre un líder político local de ultraderecha), que llama a Trump a tomar los micrófonos. El argumento estándar e invariable de Trump en sus discursos tiene tres elementos clave. El primero afirma que Estados Unidos, que alguna vez fue grande, ahora es débil y repetidamente humillado por otros “Nuestro país está en serios problemas. Ya no tenemos victorias. Solíamos tener victorias, pero ya no las tenemos. ¿Cuándo fue la última vez que alguien nos vio derrotando, digamos, a China en un acuerdo comercial? Nos matan”.

Arriban los “lideres” siempre haciendo una “gran entrada”. Foto Bundesarchiv y Político

Arriban los “lideres” siempre haciendo una “gran entrada”. Foto Bundesarchiv y Político
El segundo es el declive de Estados Unidos como resultado de las acciones de sus enemigos, en parte externos: China, México y otros países que, en su opinión, hacen trampa, son corruptos y quitan los empleos y la riqueza de los estadounidenses comunes y corrientes. “Nuestro desempleo real oscila entre el 18 y el 20 por ciento. No creas en el 5% No lo creas... porque no hay empleo, porque China y México tienen nuestros empleos”. Estos enemigos externos prosperan sólo gracias a las acciones de malignos enemigos internos. Trump etiqueta a estos enemigos como incompetentes, otras como traidores, o ambas cosas a la vez. Apuntó a individuos específicos (J. Biden, Barack Obama, Hillary Clinton, o a sus rivales republicanos) y a la clase política en su conjunto
La tercera parte del argumento de Trump fue identificar la solución más importante: él mismo. A lo largo de sus discursos, Trump insistió en que él no es como otros políticos. Él sabe cómo hacer un trato. Insistió en que ha tenido tanto éxito y se ha vuelto tan rico que no se le puede comprar. Trump dijo: “Uno de los grandes bancos vino a verme y me dijo: 'Donald, no tiene usted suficientes préstamos'. ¿Podríamos prestarle 4.000 millones de dólares? Dije: 'No lo necesito'. No lo quiero'”.
Como consecuencia, Trump se presentó como la única persona capaz de restaurar lo que Estados Unidos ha perdido “Le gano a China todo el tiempo. Todo el tiempo." Ante esto, el público aplaudió y coreó: “¡Queremos a Trump! ¡Queremos a Trump!” Al cerrar ese discurso, dijo: “Si soy elegido de nuevo presidente, haremos que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Al utilizar aquí el “nosotros”, incluyó a su audiencia y, por lo tanto, amplió significativamente su argumento, insistiendo en que no es sólo Trump, sino el MAGA de Trump el que restaurará la grandeza.
Acerca de la identidad de los seguidores de Trump, los MAGAs y otros
Ha habido mucha controversia sobre la demografía de los seguidores de Trump. Por ejemplo, se les ha descrito como incultos, blancos y pobres. El porcentaje de partidarios de Trump con títulos universitarios en las primarias fue de alrededor del 20 por ciento, aproximadamente la mitad del porcentaje general de estadounidenses con títulos universitarios. Pero en muchas primarias de 2016 y 2020, muchos republicanos con títulos universitarios votaron por Trump. Del mismo modo, es cierto que, en promedio, los partidarios de Trump ganaban menos anualmente que aquellos que respaldaban a sus principales rivales republicanos, pero considerablemente más que el salario medio estadounidense. (56.000 dólares).

Lo que sí parece cierto, es que los partidarios de Trump son principalmente blancos y, vivían en áreas de “disfunciones económicas latentes desde hacía mucho tiempo” incluso si ellos mismos no eran pobres. “Un elemento común de sus partidarios es que en gran medida se han perdido la transición de una generación de Estados Unidos de la industria manufacturera hacia una economía diversa, impulsada por la alta tecnología y la información”. Es decir, los electores de Trump eran en gran medida personas que forman parte de un sector en declive de la economía sector que, en el mejor de los casos, está estancado y que se ha visto afectada por los acuerdos comerciales que ha abierto a Estados Unidos a la competencia de la manufactura de bajo costo de otras partes del mundo.
La segunda característica de los trumpistas es su falta de confianza en la política, los políticos y las instituciones políticas. En esta desconfianza, no estaban solos. Ya en 2015, un informe del Pew Research Center mostró que la confianza general en el gobierno había caído del 73 por ciento en 1958 (llegando a un máximo del 77 por ciento bajo el presidente Lyndon B. Johnson en 1964) a solo el 19 por ciento en 2015. Sólo el 20 por ciento de los estadounidenses en esta encuesta pensaban que los programas gubernamentales estaban bien administrados. A finales del 2023 eran entre un 17% y un 26% dependiendo de que región de los Estados Unidos
Menos del 10 por ciento de los republicanos confían en el gobierno de J. Biden. E incluso para los demócratas, esa misma cifra fue sólo un poco más del 30 por ciento. Además, si la gente se siente distanciada del gobierno y cree que éste no la representa, hay buenas razones para concluir que esto tiene sus raíces en su experiencia real. Si las elites económicas y los grupos empresariales (sobre todo el Complejo Militar Industrial) tienen una influencia considerable en la política del gobierno estadounidense, los ciudadanos promedio y las minorías prácticamente no tienen ninguno.
El logro politiquero de Trump fue tomar estos sentimientos de decadencia y marginación y brindarles una perspectiva que no solo les daba sentido sino que también brindaba una solución. Al hacerlo, reconoció los problemas reales de su audiencia (mientras otros los ignoraban o incluso contribuían a ellos); los “entendió” y los empoderó para supuestamente “participar” en el proceso de resolución de esos problemas. Pero también hizo una cosa más: porque su retórica demagógica no trataba sólo del mundo, de los Estados Unidos y el lugar de su audiencia dentro de él, sino también de él mismo, su propio lugar mesiánico y su papel de guía y líder de esa audiencia.
Un prototipo (¿o quizás estereotipo?) del “estadounidense común y corriente”
Para empezar, Trump se ha interpretado a sí mismo como un prototipo del grupo interno del “estadounidense común y corriente”. No es ni remotamente cierto. Trump está lejos de ser típico. ¿Cuántos estadounidenses corrientes tienen miles de millones de dólares tienen sus propias torres, campos de golf y aviones?

La forma en que Trump se viste y habla ha sido durante mucho tiempo parte de una imagen cuidadosamente elaborada como un “estadounidense ejemplar y exitoso”, lo que ayuda a explicar cómo un inmoral empresario multimillonario puede ganarse el apoyo de una parte significativa de la clase trabajadora. Foto Redux Pictures
En resumen, la campaña de Trump se centró principalmente en crear un sentido particular de “nosotros” contra “ellos” y luego establecer cómo Trump mismo es el genuino representante del grupo de una manera tanto simbólica como práctica, capaz de representar al grupo a nivel político. La habilidad, complejidad y sutileza con la que logró esta hazaña (incluso en lo que respecta al uso de la vulgaridad) nos ayuda a comprender por qué Trump resultó tan atractivo para su audiencia.
A todo lo anterior se suma, la elevada impopularidad y falta de atractivo de los candidatos con que se ha enfrentado, Hillary R. Clinton y Joseph R. Biden, a pesar de lo cual obtuvo en 2016 casi 3 millones y en 2020, cerca de 8 millones de votos menos que ellos.
Con la elite republicana, el modus operandi es bien diferente
Todo lo dicho anteriormente es para tratar de explicar las razones por las que decenas de millones de estadounidenses total o parcialmente cuerdos votaron por Trump. Con respecto a las elites políticas, la política de Trump es mucho más simple y recuerda a un político de la Cuba del siglo XX temprano: “El que no está conmigo, está sinmigo”, y el que no apoye a Trump lo botan, punto. Como le ocurrió hace poco a la presidenta del Comité Nacional del Partido Republicano y en el pasado a más de 200 funcionarios, decenas de abogados, etc.
Notas
1.- Theodore Abel, ¿Por qué Hitler llego al poder?, Harvard University Press, 1986 - 322 pp, en inglés, primera edición, 1938.


Biden es el presunto candidato demócrata a la presidencia en 2024 y hasta ahora ganó todas las elecciones primarias y delegados disponibles en lo que va del año antes de la Convención Nacional del Partido Demócrata en agosto.
Sin embargo, ha enfrentado en los últimos días fuertes críticas en artículos de opinión publicados por medios de comunicación inclinados a la izquierda, tras el informe del fiscal especial R. Hur que lo exoneró de culpas en el asunto del manejo de documentos clasificados, pero puso una bomba de relojería cuando lo describió como un "anciano con mala memoria".
La visible decadencia mental de Biden, es uno de los factores que potencian a Trump y al fascismo republicano de los MAGA
Los miedos, sobre todo la xenofobia, basada en un racismo de muchas generaciones son la base del fascismo estadounidense. La teoria del reemplazo demografdicdo, que segun ellos de forma absurda quiere convertir a los blancos en una "minoria expoliada" es una parte de ello. Trump no domina las bases teoricas de esto, pero si sable con sus asesores usarlo para movilizar masas, cada dia mas ignorantes y odiosas. Muy bueno este articulo.
Mi intención fue escribir "reemplaazo demográfico"
Cuasl es la dinamica de los diferentes grupos en los Estados Unidos? Podria Jose R Oro hablar de ese tema? A que responden los pobres mas pobres, o los latinos educados versus los latinos con menor educacion por ejemplo
Me gustaria mucho un enfoque de que hay que hacer para derrotar a Trump, decirle sus maldades en la cara es importante y valiente, pero no lo va a hacer perder unas elecciones en las que esta delante por buen margen
Hay que salir a votar masivamente por el que pueda conseguir mas votos que Trump, es decir Biden (a quien a mi no me gusta nada) pero es la manera de parar a Trump. No olvidemos qie los MAGA si van a salir a votar en masa
Volvemos a la medular pregunta Leninista inicial: ¿Qué hacer?. Pero no en sentido general, sino que hacer ahora mismo y en las elecciones del 2024 en los Estados Unidos.
Hay que detener la entronización del fascismo como la única forma del poder político y económico en los Estados Unidos. En noviembre del 2024 quizás sea la última posibilidad de hacerlo. Voy a votar por lo “menos malo” y en contra de lo “peor”, porque decir que hay alternativas buenas sería faltar burdamente a la verdad. El fascismo quiere que no votemos por el Partido Demócrata y de veras me repugna hacerlo. Nos ofrecen las disyuntivas del diablo, no ir a votar o votar por “partiditos” que solo significa restarle votos a los “menos malos”, y ayudar a ganar a los “peores”, fascistas.
Vivimos un momento de confusión política a niveles desconocidos antes en Estados Unidos, relacionados con los cambios demográficos y culturales. La amenaza de un fascismo abierto apoderándose del control del país, es un hecho real. Las fuerzas de la reacción han logrado con un prolongado trabajo de divisionismo mantener separadas a las fuerzas progresistas para así impedir que abandones los intereses estrechos- sean sectoriales o grupales- y que trabajen estrechamente unidos por el bien común.
Los afroamericanos, las mujeres, los latinoamericanos, los musulmanes, los judíos, una docena de partidos socialistas, agrupaciones pacifistas, del ala liberal del partido demócrata, de los ambientalistas, los sindicatos, y un inmenso etcétera de decenas de millones de votantes, que de unirse contra el verdadero enemigo, el capitalismo, podrían disminuir mucho su poder y más tarde derrotarlo, no tiene esa capacidad hoy. La unidad de las atomizadas fuerzas progresistas estadounidenses traería cambios de la mayor importancia para el mundo entero. Pero tal objetivo se podría obtener a mediano plazo, de ninguna manera para noviembre del próximo año.
Una correccion por favor, quise decir para "noviembre proximo" que es en este 2024
El Partido Republicano de EEUU. es la organización más peligrosa de la historia de la humanidad. Esta es una verdad que no se puede solo intuir, sino que tenemos el deber de entender a cabalidad. Es un reinventado Partido Nazi con un enorme arsenal de portaviones, aviones furtivos, satélites, submarinos atómicos, bombas nucleares, armas químicas y bacteriológicas. Trump se ha apoderado de la direccion de ese partido, como Oro escribio hace un par de semanas. Por eso derrotar a Trump, si no es derrotar por completo al fascismo, si es detenerlo, postergarlo
Magnifico este articulo, es un placer leerlo, me recuerda al llamado de Julius Fucik.Hoy, pese a los insuperables problemas de su propia “democracia”, EEUU., en lugar de hacer una introspección seria de sus enormes problemas, quiere obligar a otros a tomar medidas para curar sus supuestas "enfermedades", y sigue exportando a todo el mundo los valores de la decadente “democracia” estadounidense, aprovechándose de esos temas para atacar y reprimir a otros países. Si no haces lo que digo (que no es lo que hago) te sanciono. Si los fascistas de Trump, De Santis, Robert Kennedy Jr. y sus cómplices “cubano– americanos” entre otros, obtienen de nuevo el poder no lo van a soltar por las buenas. Los vemos en Gaza, Ucrania, Taiwan, Iran, Venezuela, Siria, Cuba, Corea, etc etc etc
Por todo ello, sin dudas de ningún tipo, llamo a los estadounidenses de bien a votar en el 2024 por lo malo, nunca por lo peor. Voy a ir a votar por quien ofrezca una alternativa, por mala que sea contra la inminencia del fascismo que siempre será peor para Cuba, para el mundo y para los propios EEUU. No puedo desperdiciar mi derecho, votando por un candidato de cualquier organización inviable o dejando de hacerlo, ya que esto beneficia al fascismo directamente. Como varias veces Jose R Oro ha pedido: ¡No olvidemos 1932! ¡No dejemos por omision y desidia que los nazis vuelvan al poder!
El racismo es una parte fundamental del fascismo, sea en Alemania hace un siglo contra los judios, eslavos, gitanos, etc o ahora aun mas en los Estados Unidos. En 2013, el estado de Nueva York presentó una demanda civil por valor de 40 millones de dólares (~51,8 millones de dólares en 2024) contra la Universidad Trump , alegando que la empresa había hecho declaraciones falsas y defraudado a los consumidores. También se presentaron dos demandas civiles colectivas nombrando a Trump personalmente y a sus empresas. Durante la campaña presidencial , Trump criticó al juez Gonzalo P. Curiel , quien supervisó esos dos casos, alegando parcialidad en sus fallos porque es "un juez mexicano. Es de ascendencia mexicana". Aunque sus padres emigraron de México, el juez Curiel es ciudadano estadounidense, nacido en East Chicago, Indiana . Trump dijo que Curiel tendría "un conflicto absoluto" debido a su herencia mexicana, lo que llevó a acusaciones de racismo. Incluso el presidente de la Cámara y partidario de Trump, el republicano Paul Ryan , comentó: "Repudio estos comentarios. Afirmar que una persona no puede hacer el trabajo debido a su raza es como la definición de libro de texto de un comentario racista. Creo que eso debería ser absolutamente repudiado. Es absolutamente inaceptable"
Pero millones de blancos sobre todos rurales y de baja cultura les gusta esa fraseologia sucia de Trump y votan por el
Excelente artículo, que pone al descubierto las analogías entre los métodos fascistas de la Alemania Hitleriana y los de Trump.
La manipulación de las masas por todos los medios para lograr sus fines, fue bien logrado por el nazismo alemán.
Trump es el alumno más aventajado de esos métodos y su manipulación de muchos estadounidenses es notoria, ya que nadie es desconocido que históricamente en Estados Unidos la xenofobia, el rascismo y las organizaciones de la supremacía blanca, el KKK y otras han encontrado tierra fértil para desarrollarse.
El complejo militar industrial, las transnacionales, y la ultraderecha hacen todo lo posible por mantener la hegemonía del imperialismo yanqui en el mundo y se valen de cualquier método y manera para lograrlo.
Emulo de Trump en las tierras latinoamericanas lo fue Bolsonaro en el pasado en Brasil.
Un fuerte abrazo
Muy buen comentario estimado amigo y colega Guillermo Jesus. Sin duda alguna, los Bolsonaro, Milei, Uribe y otros por el estilo son fascistas y por supuesto Donald Trump tambien lo es, como bien dices "el mas aventajado". Los pueblos pagaran los desastres que esa gente haga o siga haciendo. Un abrazo!
Excelente comentario de Guillermo Jesus. A todo elloo se suma el ":divide y venceras de Trump, y que ha sido "acaptado" por los defensores del progreso, disparandose un tiro en el pie. Después del colapso de la Union Sovietica y el campo socialista, en medio de una enorme confusión y desaliento, un nuevo movimiento comenzó a desarrollarse en la izquierda estadounidense en las décadas de finales de 1980 y de los 1990, un movimiento que enfatizaba la conciencia de grupo, y la “identidad” y reivindicaciones grupales que no se extendían a otros que también sufrían explotación y discriminación. Muchos en la izquierda se habían dado cuenta de que los conservadores estaban utilizando el “daltonismo” para oponerse a las políticas destinadas a corregir desigualdades históricas y discriminaciones raciales y de otro tipo, persistentes e intrínsecas de la sociedad capitalista
No podemos ir cada uno por nuestro lado, es una formula absolutamente suicida.
Me cuesta mucho leer articulos tan interesantes como este de Cubadebate y otros que Oro publica en Prensa Latina en espanol. Habria alguna forma de publicar tambien una version inglesa? Perdonen mi insistencia.
Creo que esta articulo esta bien elaborado y con descripciones muy vividas de lo que sucede y como se implementa en la practica. Es una gran diferencia, leer y ver fotos de la realidad, es muy serio y profundo, hay que derrotar a Trump, no es posible permitirle que tomo el poder nuevamente.
Hay que detener la entronización del fascismo como la única forma del poder político y económico en los Estados Unidos. En noviembre del 2024 quizás sea la última posibilidad de hacerlo. Voy a votar por lo “menos malo” y en contra de lo “peor”, porque decir que hay alternativas buenas sería faltar burdamente a la verdad. El fascismo quiere que no votemos por el Partido Demócrata y de veras me repugna hacerlo. Nos ofrecen las disyuntivas del diablo, no ir a votar o votar por “partiditos” (lo digo con el mayor respeto, por el escaso numero de miembros) que solo significa restarle votos a los “menos malos”, y ayudar a ganar a los “peores”, fascistas, que estan ahi mismo tocando las puertas.
Vivimos un momento de caos político a unos niveles desconocidos antes en Estados Unidos, relacionados con los cambios economicos, demográficos y culturales. La amenaza de un fascismo abierto apoderándose del control del país, es un hecho real. Las fuerzas de la reacción han logrado con un prolongado trabajo de divisionismo mantener separadas a las fuerzas progresistas para así impedir que abandones los intereses estrechos- sean sectoriales o grupales- y que trabajen estrechamente unidos por el bien común.
Los afroamericanos, las mujeres, los latinoamericanos, los musulmanes, los judíos, una docena de partidos socialistas, agrupaciones pacifistas, del ala liberal del partido demócrata, de los ambientalistas, los sindicatos, y un inmenso etcétera de decenas de millones de votantes, que de unirse contra el verdadero enemigo, el capitalismo, podrían disminuir mucho su poder y más tarde derrotarlo, no tiene esa capacidad hoy. La unidad de las atomizadas fuerzas progresistas estadounidenses traería cambios de la mayor importancia para el mundo entero. Pero tal objetivo se podría obtener a mediano plazo, de ninguna manera para noviembre del próximo año. Ahora hay que parar a Trump a como de lugar, porque si no lo hacemos, quizas no haya otra oportunidad
Como cubano debo decir que mi frustración es extraordinaria con el actual gobierno estadounidense que ha dejado en completo vigor las barbaridades de Trump, y destrozado las limitadas, pero útiles mejoras de Obama, Confiaba que, al menos por haber sido su vicepresidente, Biden- como una acción de elemental respeto y consistencia- restituiría una parte de aquellos cambios (incluyendo el sacar a Cuba de la infame lista de países que patrocinan el terrorismo, acción de último día de Trump), aunque fueran pequeños, solo por salvar la cara. No lo hizo y le manifiesto mi más profundo desprecio por tan criminal omisión.
Pero no podemos permitir que la tragedia de 1932 se repita, cuando el Partido Comunista de Alemania y el Partido Socialista de ese propio país fueron separados (y enfrentados) a las elecciones parlamentarias y permitieron a los nazis de Adolf Hitler tomar el poder que no abandonarían hasta matar muchas decenas de millones de personas y casi acabar con nuestro mundo. Solo por un instante en el tiempo histórico no lograron construir bombas atómicas y destruir a la humanidad
No debemos permitir que se repita hoy lo ocurrido en Alemania en 1932, cuando Hitler y sus Nazis ganaron el Reichstag debido a la división de las fuerzas de izquierda y democráticas, y el presidente P. von Hindenburg, decapitó a la República de Weimar y nombró al “gran dictador” canciller de Alemania, abriéndole paso al tercer Reich. Hay muchos ejemplos semejantes
¡Parar al fascismo no es solo necesario, sino también posible!
Este fenomenal articulo de Jose R Oro, expresa las ideas de muchas personas progresistas y de izquierda en los Estrados Unidos y por doquier. No quiero discutir este importantísimo tema del enfrentamiento al fascismo, que como sabemos está en alza en el mundo (i.e. Milei, PP + VOX), y en especial en Estados Unidos, usando una retórica simplista o “paleo- izquierdista”, que es como querer pelear una batalla de hoy con armas de la Guerra de Crimea o de la I Guerra Mundial, o como diria Ricardo Ronquillo "con las melladas armas comunicacionales del socialismo del siglo XX, unas armas que de tan ortodoxas terminaron por ser -por fracasadas-, irreales"
Hay que enfrentar al fascismo resurgente en diversas partes del mundo, y en particular en los Estados Unidos, con enorme fuerza y osadía, hay que desafiarlo y derrotarlo a como dé lugar. La pregunta más trascendente y fundamental es cómo hacerlo en la práctica, para defender el progreso social y la existencia misma de la humanidad.
Además de saber qué hacer, hay que implementarlo en la realidad histórico-social de nuestra época en los Estados Unidos. No es un problema de los Estados Unidos y su pueblo solamente. El gigantesco poderío militar, económico, tecnológico y la nefaria influencia de ese país sobre sus aliados, convierten la derrota del fascismo en los Estados Unidos, en un problema de primera prioridad mundial.
Una de las cuestiones que hacen hoy del Partido Republicano y el Demócrata dos facciones de un partido único (el del capitalismo) es el creciente desprecio a las masas populares, debido a la impotencia de estas para poder elegir un gobierno que responda a sus intereses. Para ello se han creado estructuras antidemocráticas (por ejemplo el voto de los colegios electorales predomina sobre el voto popular, limitación de la capacidad de votar, muchísimas más cosas), el uso aplastante de los medios de “desinformación” para desestimular que la gente piense y muy en especial (dentro de Estados Unidos), la “cogollización”¹ del proceso político, lo cual significa que el votante solo cumple una función, votar, y aun asi de forma pasiva.
El partido democrata es tan capitalista como el republicano, pero hoy dia es la opcion menos fascista, no lo olvidemos. No quiero meterle miedo a la gente con "el coco", pero Trump no es solo un politicfo de ultraderecha, sino que ademas es un violador de mujeres, un criminal de fraudes, y todo tipo de ilegalidades, un culto a a la violencia y un llanmador de las turbas para que destruyan la ley y el orden. No se puede dejar ganar a Trump!!!!
La tarea es formar y desarrollar un amplio frente anti - fascista que no se dedique a discutir y a pelear entre si por minucias y por cosas de menor importancia relativa y que se concentre en impedir la toma delo poder de Trump y del partido republicano del que Trump se ha apoderado. Todo lo demas es perder el tiempo. Hay que garantizar que a Trump se le apliquen las leyes y que sea condenado por sus multiples crimenes.
¿Qué es necesario incluir en un plataforma mínima de una amplia coalición pro- democrática (anti– fascista) que enfrente a los Trump, MAGA, et al, en los Estados Unidos?
I. En política exterior
a. El problema de la paz y el uso de la violencia en las relaciones internacionales. Declarar una moratoria al crecimiento del presupuesto militar; no crear nuevas alianzas militares ni aceptar nuevos miembros en las ya existentes. Retomar acuerdos que disminuían las posibilidades de conflictos. Cerrar un buen número de bases militares, incluyendo en Corea del Sur, Japón, Alemania, países ex– miembros de la URSS o del campo socialista europeo (acorde con lo convenido durante el desmantelamiento del Tratado de Varsovia) y por supuesto la inaceptable Base Naval de Guantánamo, en territorio legítimo de la República de Cuba. No crear nuevas bases e instalaciones militares de ningún tipo fuera de las fronterqas de los Estados Unidos. Pacificar el uso del cosmos y de la orbita de nuestro planeta
b. Cese del uso de sanciones, incluyendo en primer lugar el Bloqueo contra Cuba, la existencia de Listas de Países que supuestamente apoyan el Terrorismo y otros instrumentos de exclusión y represalia.
c. Respetar las decisiones y sugerencias de Organizaciones internacionales, en primer lugar la ONU.
d. Enfrentamiento del problema de la inmigración irregular, del tráfico de personas y de estupefacientes (fuera del país)
e. Enfrentamiento a los Cambios Climáticos y acuerdos de más solidez para evitar la contaminación del medio ambiente, tanto bilaterales como multilaterales.
II. Política interior de los Estados Unidos
a. Disminución de la desigualdad dentro de los estadounidenses, política fiscal en que los más ricos aporten más a la sociedad y no al revés como hoy.
b. Fortalecimiento de las políticas educacionales y de salud, con el uso de cientos de miles de millones de dólares que se usan actualmente en presupuestos militares y/o de ayuda militar a gobiernos agresivos o represivos como Israel, Arabia Saudita y otros.
c. Limitación amplia de la venta de armas, incluyendo la prohibición completa a la población de aquellas similares a las de uso militar.
d. Eliminación de barreras raciales, de género, la aceptación de una sociedad multiétnica y muchos otros. Muy importante el factor de la mujer, como igual pago por igual trabajo y los derechos reproductivos.
e. Respeto a los derechos de los ciudadanos, por ejemplo el derecho a viajar a Cuba, y/o traer productos de Cuba después de un viaje (durante el deshielo de Obama, se podían traer hasta $400 dólares sin aranceles por persona, ahora $0)
f. Enfrentamiento del problema de la inmigración ilegal, del tráfico de personas y de estupefacientes (dentro del país)
g. Enfrentamiento a los Cambios Climáticos en todo los Estados Unidos con especial énfasis en las regiones más amenazadas (Alaska, la costa del Océano Pacifico) y regulaciones más estrictas para limitar la contaminación del medio ambiente
Lo brillantemente descrito en este articulo de Cubadebate, caracteriza el fenomeno del fascismo y la reaccion a cualquier real progreso social en la mayor economia del mundo.
Hace 50 años, la retórica pro-derechos civiles, los liberales de la era de la Gran Sociedad, estaba enmarcada en el lenguaje de la unidad nacional y la igualdad de oportunidades. En su discurso más famoso, el Dr. Martin Luther King Jr. proclamó: “Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaración de Independencia, estaban firmando un pagaré del que todos los estadounidenses serían herederos. Esta nota era una promesa de que a todos los hombres, sí, tanto a los hombres negros como a los blancos, se les garantizarían los derechos inalienables de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.
Los ideales de Luther King, los ideales de la izquierda estadounidense que capturaron la imaginación y los corazones del pueblo y condujeron a un cambio limitado pero real, trascendían las divisiones grupales y exigieron unos EE.UU. en los que el color de la piel no importara. Hoy la tendencia es a tener al pueblo cada vez mas separado. Divide y venceras dice MAGA y su cabecilla Trump!
Los liberales hemos gritado “que viene el lobo” demasiadas veces. Cuando apareció Donald Trump, el verdadero lobo, nadie le hizo caso y nos mordio duro. Y ahora, poco tiempo después, en el 2024, muchos grupos progresistas siguen ignorándose (o incluso peleando) los unos con los otros, a pesar de que las fuerzas locales del fascismo están cada vez más unidas y convenciendo a millones de ingenuos de que los EE.UU. están amenazados por enemigos externos, comunistas rusos o chinos, iraníes o norcoreanos, cubanos o venezolanos, envidiosos que quieren destruir al país. El enemigo de clase, el uno por ciento que gana tanto o más que el resto de la humanidad, quiere que enfaticemos más en aquellas cosas que nos separan que en las muchísimo más importantes que nos unen. ¡No podemos permitirles que lo consigan! ¡Seria abrirle de par en par la puerta al fascismo absoluto!
Cuando era candidato presidencial por primera vez en 2016, Donald Trump hizo un famoso llamado a “un bloqueo total y completo de los musulmanes que ingresan a los Estados Unidos”, describió a los inmigrantes mexicanos ilegales como “violadores y asesinos” y se refirió despectivamente a un juez federal nacido en Indiana como “mexicano”, acusando al juez de tener “un conflicto de intereses inherente” que lo hace incapaz de presidir una demanda contra Trump. Ademas abusador de mujeres, enemigo jurado de cada cosa buena que hay en el mundo. A pesar de eso con artificios y metodos cuasi hipnoticos, manipula a millones!
Argumentar que Trump usó la política de “identidad” para ganar la Casa Blanca es una verdad evidente. Pero los sentimientos de “nosotros contra ellos”, anti- musulmanes y anti- inmigrantes fueron el pan de cada día para la mayoría de los conservadores en las campañas electorales de 2016, 2020 y ahora no es excepcion. El envilecido senador anti cubanoMarco Rubio comparó la guerra contra el Islam con la “guerra contra los nazis” de Estados Unidos, e incluso republicanos relativamente “moderados” como Jeb Bush abogaron por una prueba religiosa para permitir la entrada preferencial de refugiados cristianos al país.
También estamos viendo en la derecha, particularmente en la extrema derecha, un tribalismo político dirigido contra las minorías percibidas como “demasiado exitosas”. Por ejemplo, Steve Bannon, ex estratega jefe de la Casa Blanca de Trump y amiguito de Jair Bolsonaro, se ha quejado de que las «escuelas de ingeniería de Estados Unidos están llenas de personas del sur y este de Asia… Han venido aquí para tomar estos trabajos», mientras que los estadounidenses «pueden» obtener títulos de ingeniería… y no conseguir un trabajo”. Por eso Trump lo separo, el no admite divisionismo en su parte de espectro politico. Hitler contra Roehm de nuevo.
La politica de identidad es una arma de divisionismo para evitar que se forme un frente progresista o anti fascista. Es para evitar que los opositores al capitalismo se unan, contra le entronizacion del fascismo de MAGA y Trump
Muy de acuerdo con Oro. Más estoy de acuerdo con Menzel. Trump no va a ganar, Biden va a perder. Ha sido el mejor aliado de Trump y los republicanos durante toda su presidencia. Sobretodo porque incumplió con muchas de sus promesas electorales. Y eso es algo que el votante no olvida ni perdona. Ni siquiera lo intentó. Pero también sería injusto culpar solo a Biden. El partido demócrata en general se ha dedicado a defenderse del republicano en vez de ir en contra de los problemas que le asegurarían una mejor posición con cualquier candidato.
MAGA es un fenomeno com los fueran en su tiempo el partido Nazi, los Fascio di Combattimento y la Falange. Coincido con usted que el articulo de Oro es muy bueno e importante, muy ilustratrivo ver las fotos
No estoy discrepando de que Trump sea fascista y anti democratico, pero le pido al autor o a los foristas que me digan con mas claridad, que es lo que ellos piensan que haria Trump si gana las elecciones. Aca si se lo que esta haciendo Milei, que me para los pelos de punta.
Voy a hacer mi mejor esfuerzo por imaginar (si eso es posible) que Trump haria teniendo un control de la sociedad estadoundense.
Trump habría cambiado las leyes de difamación y calumnias de la nación para poder demandar o encarcelar a sus oponentes políticos y a los medios que se opusieron a él; si hubiera tenido éxito el 6 de enero, eso ya habría sucedido, y la gente como yo (y tal vez usted) estaría en la cárcel.Ahora seria igual si gana en noviembre
Haciéndose eco de una de las primeras leyes de Pinochet de 1973, un legislador estatal republicano en Florida acaba de proponer una normativa para requerir que los blogueros y escritores se registren en el estado si tienen la intención de criticar a cualquier funcionario electo; Si Trump tiene éxito, todos viviriamosbajo leyes similares.
Trump había prometido previamente a sus partidarios violentos que los perdonaría y se haría cargo de sus honorarios legales; si hubiera ganado de nuevo la Casa Blanca, ahora cientos de Kyle Rittenhouse se habrían «defendido» contra los negros, «Antifa» y «comunistas liberales» sin consecuencias.
Si los republicanos tuvieran una mayoría lo suficientemente grande en el Congreso, estaría en marcha una convención constitucional como la que los multimillonarios de derecha han estado promoviendo y ensayando anualmente en Washington, DC para reescribir la Constitucion acorde con el fascismo. El derecho de todos los estadounidenses al voto, la separación de la iglesia y el estado, los derechos civiles, las protecciones de la libertad de expresión y de reunión, el derecho al debido proceso y la igualdad de protección ante la ley, incluso la oscura Cláusula de Emolumentos estarían en el punto de mira.
Las corporaciones afines a Trump llevarían a cabo purgas políticas que recordarían el “temor rojo” y la “lista negra” republicana macartista de la década de 1950 en todo el país a medida que se examinaban las cuentas de las redes sociales en busca de evidencia de inclinaciones “izquierdistas”; Johnny McEntee comenzó ese proceso cuando era «vicepresidente» de Trump y estaba despidiendo a personas en el poder ejecutivo por «gustar» de publicaciones de artistas «izquierdistas» como Taylor Swift.
El proceso que Trump inició en Portland y Seattle en el verano de 2020 de camionetas sin distintivos y policías federales parecidos a soldados de asalto sin parches de identificación que secuestraban a personas en las calles se habría expandido a todo el país; decenas de miles estarían bajo custodia sin cargos.
Muchas mas cosas, despues escribo mas
Cuando Franklin D. Roosevelt se enfrentó en su tiempo al movimiento fascista “Estados Unidos primero” dentro del Partido Republicano, entró en guerra política con ellos y con la Corte Suprema que los respaldaba.
“Me odian”, gritó entre vítores, “¡y agradezco su odio!”.
El presidente Joseph Biden parece pensar que puede negociar con estas personas que quieren rehacer Estados Unidos a la imagen de Pinochet (con el mismo tipo de asesores neoliberales de la Escuela de Chicago que ayudaron a Pinochet a convertir a Chile en una pesadilla autocrática).
Biden está equivocado, y le esta abriendo la puerta al fascismo en los EE.UU.
Los fascistas de MAGA están construyendo su poder y sus organizaciones ahora mismo; los grupos paramilitares armados se están expandiendo por todo el país a medida que el Partido Republicano se ha radicalizado tanto que incluso proclaman a Liz Cheney como su enemiga ideologica desde la izquierda!
Las propiedades mediáticas propiedad de multimillonarios como Fox “News” y la radio de discursos de odio difunden mentiras descaradas a sus televidentes y oyentes, todo para ganar dinero y consolidar su poder político, sin pérdida de audiencia.
Están llenando las cortes de justicia con ideólogos derechistas jóvenes e incondicionales.
Los republicanos MAGA se están preparando abiertamente para una segunda Guerra Civil y piden un “divorcio nacional”.
Reuters hizo un informe importante e impactante sobre cómo las fuerzas policiales, presumiblemente simpatizantes de los elementos neofascistas locales, se niegan incluso a investigar las amenazas de muerte contra funcionarios electorales y políticos demócratas.
En Michigan, un grupo de milicianos casi secuestró y mató a la gobernador de ese estado; fueron detenidos por un informante. Hace tres meses se encontró otro grupo que planeaba asesinar a la fiscal general abiertamente lesbiana de ese mismo estado.
Mientras tanto, en todas las redes sociales, se corre la voz: "La tormenta está sobre nosotros".
El 6 de enero fue un ensayo; ahora Trump y sus MAGA están planeando 2024. Los golpes de estado se desarrollan hasta un punto de inflexión explosivo, y de repente aparecen como un hecho consumado. Preveo que si en alguno de los casos que enfrenta Trump, se poner un veredicto que impida su candidatura presedencial, que TRump trate de dar otro golpe antes de noviembre.
Una vez mas Jose R Oro (Pepe) con un analisis profundo y fundamentado del fenomeno MAGA. Algo que requiere del seguimiento, por el desconocimiento de los valores elementales que muestran los rumbos de la politica del gigante odiador.
Solo el 9% de la poblacion estadounidense son extremistas tipo MAGA segun un articulo anterior de Jose R Oro, aunque yo creo que pueden ser mas. Pero son muy peligroso y lo que Oro nos describe en el Rally es de espanto, pareece un Rally nazi hace un siglo.
No se habla tanto de Trump como un violador y abusador sexual. El odio y subordinacion de la mujer, como objetos procreadores es caracteristico del facismo en sus multiples avatares. En MAGA y en la presonalidad de su lider D. Trump, esto ha sido una constante de toda su vida. Al menos 26 mujeres han acusado al expresidente Donald Trump de conducta sexual inapropiada, incluida agresión, desde la década de 1970.
Una avalancha de mujeres hizo públicas sus acusaciones tras la publicación en octubre de 2016 de la cinta "Access Hollywood" , en la que se escuchó a Trump alardear de haber agarrado los genitales de las mujeres en 2005.
Como siempre , me gusta mucho este escrito de Jose R Oro, donde algo que todos intuimos se demuestra de manera formal y organizada.La oposicion vergonzante de muchisma gente, incluyendo aquellos que estan contra el fascismo pero no quieren votar por un Biden que no es realmente un antifascista. Pero de hecho se apoya al fascismo no enfrentandolo.
Una segunda presidencia de Trump podría significar que Estados Unidos se retire de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), una de sus prioridades de larga data, en cuyo caso probablemente Estados Unidos necesitaría aumentar los desembolsos militares propios aun mas de las escalofriantes cifras que conocemos.. Actualmente, Estados Unidos gasta alrededor del 3,5 por ciento de su producto interno bruto (PIB) en defensa nacional, lo que es significativamente más alto que lo que gastan la mayoría de los países. Eso es lo que quiere el Complejo Militar Industrial, billones de dolares mas en armas, y para ello estan dispuestos a pagar a MAGA unos dolares mas.