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El origen del orden y el nacimiento de los Orichas (I)

Publicado en: NosOtros
En este artículo: África, Antropología, Cultura, Olofi
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(En colaboración con Rubén Zardoya)

Santos AfricanosSobre el nacimiento de los “santos africanos” nos llegan varias versiones esencialmente idénticas de un mismo relato mítico. La primera, con la firma de Pedro Arango, babalao autorizado, reza como sigue:

“En África como en todos los lugares tienen su creencia fundada en lo original e histórico. Se dice que antiguamente antes de cristo andaba en este mundo y cuando eso no había ni árboles ni ríos, ni mares sino llamas, candelas y fogajes. Esto sucedió por muchos siglos y como consecuencia de este vapor producido por las llamas se acumularon muchos gases formando nubes que no se mantenían en el espacio y todo por voluntad de Olofi. Entonces esas nubes errantes cargadas de agua se descargaron sobre las llamas en la parte que más intenso era el fogaje, y como era tanta el peso de esas aguas se abrió la tierra esta se fue hundiendo formando grandes charcos que son conocidos hoy por océanos y como es donde nacen todos los Yemayases, desde Olokun hasta Okutí. Después de esas llamas se fueron acumulando hasta que se convirtió en lo que hoy llamamos Sol, nacen Aggayú. Después las zenisas de aquellas rocas y cuerpo sólidos se fueron acumulando y mezclándose con el vapor y la humedad se convirtieron en fango y pestilencia que segun dicen nace Sán Lázaro, más tarde la tierra se fue tornando más fértil y húmeda dando origen a las plantas y flores nace Osain. A consecuencia de las masas de vapor y humedad que se derramaba sobre la tierra se fueron abriendo brechas y canales para alojar ese líquido dando origen a los ríos (nacen los Ochunes desde Ikole hasta Ibuindo) todas las rocas no fueron quemadas y mediante procesos se tornaron en montañas y lomas (nace Oké) se dice que el volcán dió origen a Aggayú. Y por eso se dice que es Oroiña que quiere decir hijo de la entraña de la tierra. Obatalá fue creada por obra y gracia del Señor Olofi.” (Se conserva la sintaxis, la puntuación y la ortografía del texto original.)

Es apreciable la escasa información de orden económico y sociológico que contiene este patakí. De la vida económica de la comunidad en la que el relato tuvo origen -o en la que se transfiguró- apenas cabe sospechar la importancia de la agricultura y la pesca; y de sus relaciones sociales, cierta jerarquía de poderes rematada en una voluntad única. Pero el patakí resulta sumamente rico desde el punto de vista de la representación de la naturaleza y del lugar que en ella ocupan los elementos primigenios: fuego, agua, tierra y aire (vapor, gas). Este aspecto es el que aquí nos interesa.

Antes de la génesis fueron Olofi y el fuego -parece gritar a voces el relato-, el principio inteligente o voluntarioso y el caos. “No había ni árboles, ni ríos, ni mares sino llamas, candelas y fogajes”, todo un antimundo, un mundo sin parámetros lógicos, pura destrucción y pura anomia, en las que no cabe la existencia humana. La voluntad de Olofi marca el fin de la incoherencia del fuego, el fin de lo que hubo antes del inicio (“antes de cristo”). El vapor de las llamas produjo la acumulación de gases… y el agua se hizo, y con ella, el cosmos, el orden que adquiere su primera determinación en la figura del mar, de “los grandes charcos que son conocidos hoy por oceanos y como es donde nacen todos los Yemayases. “Una vez el mar, el caos huye y el universo adquiere una fisonomía humana: el fuego acorralado se hace sol (Aggayú), de las cenizas y la humedad nacen las ciénagas (“fango y pestilencia”, San Lázaro o Babalí Ayé), las tierras fértiles, las plantas y las flores (Osain), los ríos (Ochún); y allí donde el fuego no consumó su obra destructiva, las montañas y las lomas (Oké), y el volcán (Aggayú); figura esta última en la que el caos parece advertir que, aunque desplazado, aún asecha y puede hacer saber de sí.

Veamos una segunda versión, que debemos a la pluma de otro renombrado santero, Nicolás Angarica:

“En África como en todas partes tienen sus creencias fundadas en algo original o histórico. Se dice que antiguamente andaba en la tierra y cuando Olodumare andaba en este mundo, en este planeta, no había tierra ni árboles, ni nada, únicamente rocas en llamas y esto sucedió por muchos siglos y como consecuencia de este vapor producido por las llamas, se acumularon en el espacio una gran cantidad de vapor o sea de nebulosa que ya no se sostenían en el espacio, esto era porque Olofi quería que todo esto se hiciera y entonces descargó todas esas nebulosas o vapor ya convertidas en agua sobre las llamas; apagadas las llamas, en la parte que más trabajó la candela se quemó esa parte, quedando más honda que la otra parte, y esos son los grandes océanos de hoy en día como se ve es donde nacen todos los Llemayaes, del mar desde Ecute hasta Olocúm.

Después entiende el africano que esa llama que había en este planeta y que no existe, es cumpliéndose la voluntad de Olodumare, ahora está en el cielo iluminado todo lo que es el sol Agallú. Antiguamente este santo era más temido y respetado que hoy. Después de muchos días las cenizas de aquellas rocas encendidas se fueron acumulando para las partes más altas y así se fue formando una masa fangosa, era la tierra, esta es Orisaoco, su nacimiento. Después esta masa de tierra fangosa trajo como consecuencia pudrición y fetidez, origen de las epidemias, ahí nace San Lázaro, después pasaron los tiempos y ya la tierra era una masa compacta y fértil, empezaron a salir las plantas, las yerbas. Ahí nace Ozain como consecuencia de las masas terrenales y buscando su desahogo el vapor terrenal se formaron todos los ríos de ahí  nacen los Ochunes de nuestros días, desde Icole hasta Ochún- Ibu Indo y como estas rocas no fueron totalmente quemadas o destruidas todas, quedaron grandes cordilleras muy altas y muy firmes, que ni los huracanes, ni los meteoros son capaces de destruirlas, estas grandes lomas son Oque; nuestro gran Oque, que únicamente Olofi lo destruye. De ahí, de Oque, nace Ogún, de la loma que es la parte de la tierra donde más se originan los volcanes, por donde salen todas las clases de metralla de Ogún; y este, el volcán, es el que partió a Agallú, de ahí sale todo para los santos fuertes, de ahí porque se le llama a su mamá Oro Iña porque es hijo de la entrada de la tierra, de donde nace el volcán que a su vez es el mismo Agallú. Razón por la cual se le considera en África el más fuerte de los santos, porque para ellos el volcán es más temible que el mar, que es donde nació la poderosísima Olocum.”

Como podemos apreciar, en esta versión no encontramos indicaciones adicionales de orden económico y sociológico, salvo, a través de la figura de “la metralla”, cierto indicio controvertible de la utilización del hierro y las armas de fuego. Sin embargo, en relación con la anterior, en esta versión se acentúan algunos motivos y se introducen elementos significativos.

Para designar el principio” que andaba en este mundo” antes del inicio y que “así quería todo esto”, Angarica utiliza indistintamente los nombres Olodumare y Olofi, denominación esta última que ha predominado en Cuba para designar al Supremo Hacedor y Padre Universal. Luego -y esto es mucho más importante para la inteligencia del asunto que nos ocupa- Angarica no sólo llama “Agallú” (sic.) al volcán, sino también al sol, como si al hacerlo, subrayara la identidad ígnea de ambas potencias. Lo que en la versión de Arango apenas se esbozaba, parece aquí una aseveración: el fuego es, no más, fuego, en tanto caos, en tanto realidad anterior al origen, a la llegada fundante del agua; en la forma de sol o de volcán, de naturaleza ordenada, el fuego es algo más: es una deidad, el poderoso Aggayú (o “Agallú”, según el texto de Angarica). Y es que los orichas, exceptuados Olofi y Obatalá, principios supremos, son hijos del agua, de la mar.

Cabe llamar la atención sobre el hecho de que, en esta segunda versión, se subraya la asechanza del fuego-caos, que ha encontrado refugio en la entraña de la tierra (Oro Iña) y ruge por la boca del volcán Aggayú, “más temible que el mar, que es donde nació la poderosísima Olocúm”. La contraposición fuego-agua (caos-cosmos) abre y cierra el relato.

Finalmente, Angarica establece una distinción significativa entre los descendientes terrestres del agua: primero es Orisaoco, la tierra; luego San Lázaro, la ciénaga y la epidemia; por último, Osain, las plantas y la hierba que nacen sobre la tierra fértil. Hace aparición también el primero de los “santos guerreros”, Oggún, “la metralla”, hierro de artillería que se origina en los volcanes.

(Continuará)

Se han publicado 34 comentarios



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  • Carlos Valdés Sarmiento dijo:

    Muy interesante trabajo, el hombre siempre se ha preguntado por el origen del universo y le ha dado distintas explicaciones, según el grado de desarrollo de su civilización, y los atributos de su entorno, ejemplo el GÉNESIS DE LA CULTURA JUDIO-CRISTIANA.

  • REY dijo:

    Este trabajo de la doctora muy interesante y a la vez nos da la posibilidad de comparar dos publicaciones diferentes sobre el nacimiento del mundo aunque muchas cosas en comun en la pagina cubayoruba se escribe sobre el nacimiento del mundo,

    El comienzo del mundo
    Olodumare (la fuente de las fuerzas de la naturaleza que genera el espectro de la luz), también conocido como Olorun (Señor del Cielo) creó el universo y todo lo que en el existe. En la creación fue asistido por dos “ministros”: Obatala u Oshanlá (orisa de los paños blancos) y Orunmila (Orisa de la inteligencia, la sabiduría y la adivinación). Oshanla, el primero de los ministros tenía como función moldear una criatura, dándole forma, a espera de Olodumare, para asignarle un soplo de vida. Un segundo ministro, cuya función fue la de ser testigo de la creación, se convirtió en conocedor de los misterios de la creación y el destino de cada ser vivo en el universo, Por eso el conocedor de los misterios de la creación y el destino de cada ser vivo del Universo. Por esta razón es visto como el portavoz de los deseos de Olodumare. Podemos hacer una comparación de esta trinidad como siendo Olodumare = Dios, Obatalá = Hijo y Orunmila el Espíritu Santo.
    Después de la creación del mundo, este estaba totalmente cubierto por agua y solamente existía un mundo marítimo este era el reino y dominio de Olokun. Existiendo el dominio de las aguas, estaba impedida la vida a otros Orixas. Estos se reunieron y fueron a pedir a Olodumare que crease un nuevo mundo, una tierra sólida para que pudiesen ellos también usufructuar de un nuevo planeta donde pudieran participar de las casas y convivieran con otros seres humanos que serían los Eguns (Espíritus) en Orun (Cielo), a espera de un cuerpo (Ara) para así vivir en la Tierra (Ilé) y de ella aprender sus enseñanzas.Atendiendo a este pedido, Olodumare envió a Obatala al mundo a través de una corriente que ligaba a Orun con Ilé, le entrego una concha conteniendo tierra, una gallina con cinco garras y un pombo Esta entonces comenzó a esparcir la tierra, formando los continentes. El lugar donde Obatalá deposito la tierra y donde todo el trabajo comenzó, paso a llamarse Ile Ifé (Ilé, tierra, Ifé (que se alargó o se expandió), que vino a ser la Ciudad Sagrada de los Yorubas.Después de la creación de los continentes Obatalá volvió a Orun y anuncio a Olodumare que su misión había sido cumplida

  • Encarnación dijo:

    Esto es pura ciencia. Verdad que la ciencia espoderosa! Tiene espacio en todos los lugare. Quien iba a dcir que puede entrar incluso en los mitos que cuentan cómo nacieron los orihas!

  • Yaraima Ruiz dijo:

    QUE BONITO ESTAS HISTORIAS DE EXPLICACION DEL UNIVERSO ES CURIOSO VER COMO EL HOMBRE DESDE EL PRINCIPIO BUSCABA DAR LA EXPLICACION DE COMO ESTA AQUI Y ES RESPONSABLE DE SU EXISTENCIA.ME LLAMA LA ATENCION QUE SE PARECE A LA HISTORIA DEL GENESIS PUES TODO ROMPE DE UN CREADOR,HAY MUCHAS CIVILIZACIONES QUE DESDE TIEMPOS ATRAS LE HAN DADO ESTE MISMO SENTIDO Y COENCIDEN EN EN ESTE SURGIR DE LA NADA.

  • Luzbel dijo:

    Más que del origen lo que se necesita ahora es hablar del fin del mundo. Parece que se va a acabar con las bombas nucleares. Yo no sé si en el Libro de Ifá hay respuesta para estas cosas. Pwero nos haría falta saber.

  • Kankan dijo:

    Realmente según los conocimientos adquirido mediante estudios profundos de la filosofía yoruba, la teoría de la creación de la tierra es muy semejante a la teoría del bing-bang puesto que se plantea que el universo era todo oscuridad(eshu) y existía un punto de luz(olodumare) el cual al expandirse provoco una gran explosión dando lugar la naturaleza, es decir a los diferentes organismos y cuerpos del universo existente y todo esto se manifiesta en los odduns de IFA.

  • Rápido dijo:

    Muy interesantela reflexión, Kankan, pero, ¿quién dice que la toría del Bong Bang sea cierta Eso no pasa de ser una hipótesis, bastante fantasiosa, por cierto.

  • Kankan dijo:

    no digo que sea cierta solo que coinciden casualmente

  • Rápido dijo:

    De acuerdo, Kankan. Lo digo porque, cada cierto tiempo, aparece un “genio” que, a partir de ideas nebulosas e indicios discutibles, formula una nueva teoría del surgimiento del universo. Ente todas, la más loca me parece la del Big Bang, y me asombra que aún tenga partidarios después de treinta años de formulada. Incluso los científicos están viendo mchas películas y abusan de lo que se conoce como “razonamiento hipotético deductivo”. Para fantasías, prefiero estas que nos ofrecen las mitologías tradicionales de los pueblos. Al menos son “auténticas”, parecen surgir de la tierra”, de los anhelos y necesidades reales de los seres humanos. Aunque, claro está, sólo las veo como historias mitológicas.

  • Milagros López dijo:

    Enriquecedor este trabajo. ¿Habrán otros relatos sobre el origen del universo a partir de la santería?

  • jose pacheco dijo:

    Mis saludos mi intencion no es polemizar si no ajustarme a la realidad que aunque yo no soy de ese tiempo 50 55 si tuve la dicha de compartir mas adelante con algunos de esos viejos que hoy moyurbamos tengo entendido con el mayor respeto que Arango no era Babalawo aunque si hizo el primer libro pues mi abuelo en Ifa ibae Irete Shuka hizo ifa en el 5o padrino Jose ramon gutierrez ogunda la biede y bernardo rojas y el me contaba que cuando se hizo ese libro arango le regalo uno a el que yo poseo y los demas babalawos lo criticaron pues el no era babalawo a pesar de hacer ese libro cosas de los viejos y del barrio de atare

  • manolo dijo:

    pacheco por favor ,yo necesito saber algo del signo ogunda beide o bede,no se bien, ya que no lo veo en el listado que tengo aqui de todos los oggunda,lo mismo se lo pido a usted que a rey,un saludo y respeto para usted….

  • Ernesto Prieto dijo:

    Pacheco yo tengo información de que Arango si era Babalao. En cuanto pueda busco la fuente y se las paso a todos en el foro.

  • Lizzete Cuesta dijo:

    Yo también tenía a Pedro Arango por babalao.
    Bueno, si no lo fuera para nosotros y para nuestros mayores que nos trasmitieron sus conocimeintos era babalao.

  • Yole Durón dijo:

    Pacheco si este buen hombre no fue babalao, su vida la pasó como si lo fuera, pues dio mucha enseñanza a una gran masa que lo seguía.

  • Furioso dijo:

    Pacheco, usted se ve que es de ley. También sin ánimo de polemizar en el mal sentido de la palabra, pero hemos tenido una pequeña reunión entre colegas y la mayoría coincide en que Arango tenía rango de babalao. Hay que seguir buscando en los mayores, pero muchos no recuerdan.

  • agustin barcelo dijo:

    manolo, dile a rey que te de mi correo que te voy a mandar ese signo

    saludos
    agustin

  • Ana María dijo:

    Babalao o no, Arango era un sabio. Yo estudié su Manual publicado por la Universid, y no he encontrado nada mejor. Auténtico, claro, directo, como son las cosas que valen.
    Mis respetos para todos mis mayores,
    Ana María Carricarte

  • Furioso dijo:

    Agustín, Manolo, Rey, sería muy provechoso para todos acá que las cosas al menos las que se puedan decir, deben darse en el foro. Es lo que necesitamos todos religiosos y estudiosos.
    No creo que sea indiscreto, pero lo de Rey nos interesa a muchos.

  • Antonio dijo:

    Mi amigo y admirado Evelio se ha retirado de este foro y no sabemos las razones. Creo que nos debe explicación. Sin él a esto le falta un condimento.

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Rosa María de Lahaye Guerra

Es doctora en Ciencias Filosóficas y antropóloga cubana. Actualmente es profesora de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Tiene varios libros publicados, entre ellos “Yemayá a través de sus mitos”, en coautoría con Rubén Zardoya.

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