Imprimir
Inicio »Opinión, Economía  »

¿Aceptas transferencia? El amargo sonido del absurdo

| 182 |

Imagen creada con inteligencia artificial usando ChatGPT.

El sol caía a plomo sobre Santiago de las Vegas aquella mañana en que salí en busca de aceite. No imaginaba que esa sencilla gestión doméstica se convertiría en un recorrido revelador por los vericuetos de un sistema comercial que ha perdido toda referencia. Cada paso sobre el asfalto ardiente, cada negocio visitado, cada mirada esquiva y cada respuesta ambigua iban trazando un mapa de contradicciones que ilustra con nitidez el desconcierto de nuestra realidad económica.

Los vendedores informales han tejido su propio archipiélago en las aceras habaneras: un entramado paralelo que se extiende desde los portales hasta los pasillos más insospechados. Con la certeza de quien se mueve en un territorio sin regulación, imponen sus normas con la soltura de quienes han descubierto la impunidad.

El “¿aceptas transferencia?” ha dejado de ser una cortesía entre comerciante y cliente para convertirse en una condición ineludible, un peaje moderno que hay que pagar para acceder a lo más básico, como si el acto de comprar se hubiera transformado en una concesión.

Estos nuevos comerciantes operan bajo una lógica que desafía los principios elementales de la economía. Mientras el Estado concentra esfuerzos en fiscalizar al pequeño comercio formal, el comercio informal prospera sin restricciones, protegido por redes invisibles de complicidad y silencio.

Sus puestos funcionan como dominios autónomos en pleno siglo XXI, espacios donde la única ley es la conveniencia individual, donde los precios fluctúan al ritmo del dólar informal, y donde el valor del cambio se determina según reglas no escritas que operan en los márgenes del sistema.

El panorama que ofrecen estos enclaves comerciales sería casi pintoresco si no fuera por lo que encierra: en sus mesas improvisadas y cajas recicladas se condensa toda una cultura de supervivencia: vender lo que no se tiene, cobrar lo que no se reporta, evadir lo que no se acata. Son el reflejo más evidente de una distorsión mayor: la naturalización del desorden como dinámica, la aceptación tácita de que cada quien se las arregla como puede, mientras las instituciones se enfocan en sancionar a quienes, por seguir las reglas, resultan más fáciles de supervisar.

En este escenario paradójico, donde lo informal se expande y lo formal se estanca entre trámites, el ciudadano común queda atrapado en una contradicción: debe ajustarse a las condiciones impuestas por quienes operan al margen, y solo puede acceder a bienes básicos en efectivo, justo cuando cada día resulta más difícil encontrar un cajero automático disponible.

La paradoja de las inspecciones

Los funcionarios llegan con sus listados, dispuestos a inspeccionar al único que no puede escapar: el comerciante legal. Miden milímetros en los precios, revisan fechas de vencimiento con lupa, exigen facturas que deben estar en orden.

Mientras tanto, a escasos metros, los vendedores informales montan su circo particular. Sin licencias, sin controles de precios, sin facturas. Los mismos inspectores pasan frente a ellos como si fueran invisibles. Esa es la paradoja perfecta: se fiscaliza al que sigue las reglas y paga impuestos, mientras se mira hacia otro lado cuando las reglas son ignoradas por completo.

Resulta difícil entender por qué se gasta recursos en controlar a quienes ya están controlados, mientras se deja libres a quienes operan sin ningún freno. Como si en un hospital los médicos solo revisaran a los sanos, dejando que los enfermos se las arreglen solos. El mensaje es claro: cumplir con la ley es un lujo que muy pocos pueden permitirse.

Este sistema de fiscalización al revés ha creado una cultura del cumplimiento invertido, donde ser formal es un castigo y operar en la ilegalidad resulta premiado.

Los inspectores, atrapados en sus propias redes burocráticas, cumplen cuotas de multas que deben justificar sus salarios, pero que en nada contribuyen a ordenar el comercio minorista. Mientras tanto, los grandes infractores –esos que acumulan productos de primera necesidad para venderlos a precios exorbitantes, esos que manejan redes completas de distribución ilegal– operan con total impunidad, protegidos por la incapacidad del control.

El resultado es un paisaje comercial distópico donde la ley se aplica no al que más daño hace al tejido económico, sino al que más fácil resulta de fiscalizar. Dentro de esa lógica distorsionada, no es extraño que negocios formales opten por cerrar sus persianas definitivamente o unirse al ejército de los informales, completando así el círculo vicioso que termina por afectar aún más nuestros bolsillos.

El verdadero producto escaso en este mercado distorsionado no es el aceite, ni el pollo, ni los medicamentos. Es algo mucho más valioso y cada vez más raro: la certeza de que las reglas son iguales para todos y la confianza en que el esfuerzo será recompensado.

Mientras esto no ocurra, seguiremos recorriendo calles bajo el sol inclemente, saltando de negocio en negocio, sometiéndonos a caprichos ajenos para conseguir lo básico. Y lo peor: seguiremos normalizando esta situación, hasta que el absurdo nos parezca tan natural como el calor del verano cubano.

Vea además:

Precios sin control: ¿Por qué la resolución no llega a la mesa? (+ Podcast e infografía)

En video; Cuadrando la Caja | Resolución 56: ¿qué va a pasar con el comercio interior en Cuba?

Se han publicado 182 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Carlos dijo:

    Pero ni las mipymes cumplen, ni las hacen cumplir.
    De hecho exhiben el código para pago en línea, y no lo usan y las transferencias, son limitadas en el día o en la cuantía a transferir. El el juego del gato y el ratón.

  • Adiel dijo:

    Cuando logremos que el mercado mayorista funcione correctamente , ejemplo las operaciones financieras no se ejecuten en efectivo, exista un sistema de otorgamiento de divisas a los importadoras y se prohíba importaciones con financiamiento del mercado negro de divisas. Entonces no se necesita el efectivo para comprar en el mercado minorista. Saludos

  • Rafa dijo:

    Como descripción del problema, muy bien. La pregunta es cuándo y quiénes son los responsables de resolverlo?

  • Oportuno dijo:

    Existiendo tanta necesidad económica en la mayoría de los jubilados que ahora solo alcanzarán 3500 o 4000cup.a partir de septiembre .Estamos seguro que si no existiera tanta evasión del.fisco otro gallo cantaría .
    Otro asunto que se ha creado al aparecer En Zona que trabaja con Datos móviles ,muchos te dicen aceptamos transferencia pero solo en Zona.
    Hasta cuando ...eliminen el programa en Zona que el.transfermovil es muy bueno y suficiente .Parece haber gente desde arriba propiciando.el engaño.

  • Jazmín dijo:

    No se entiende por qué solo las tiendas en divisas aceptan únicamente dólares cuando tantas personas cuentan con Euros ? Eso incentiva la mayor corrupción en las ventas de divisas en nuestro país , debian aceptar otras monedas , no solo dólares . Gracias.

  • Juan Carlos Glez Martín. dijo:

    Buenas noches, estoy muy deacuerdo con todo lo dicho , es por eso que todo los lugares dan pena por todo los revendedores con las mercancía en las aceras , portales e incluso calles serradas y sin pagar un centavo al estado , y los inspectores que tienen que enfrentar esto , nada hacen , que estará pasando......gracias.

  • Berto dijo:

    Todo está dicho el relajo es grande, salvo algunos TCP honestos o listos que entienden que en fin de cuentas el dinero en cualquier forma vale y por eso ellos aceptan cualquier forma de pago. Algo que no hacen muchos actores estatales que por el contrario de los anteriores no les importa si el estado gana o pierde para ellos es más cómodo el efectivo y es lo que aceptan y los inspectores y gobierno ignoran las quejas del pueblo y no actúan para mí los mayores culpables los gobiernos municipales sin obviar que las visitas de control de las instancias superiores quedan entredicho. Así que cuando se dice que el control es solo sobre los legales es todo muy relativo.

  • Roberto dijo:

    Realmente tengo que reconocer que en materia de precios, inspecciones, ilegalidades, etc es el mejor artículo que he leído desde el surgimiento de las FGNE.
    Resaltó lo siguiente y cito:

    "mientras las instituciones se enfocan en sancionar a quienes, por seguir las reglas, resultan más fáciles de supervisar"

    Mientras tanto, a escasos metros, los vendedores informales montan su circo particular. Sin licencias, sin controles de precios, sin facturas. Los mismos inspectores pasan frente a ellos como si fueran invisibles. Esa es la paradoja perfecta: se fiscaliza al que sigue las reglas y paga impuestos, mientras se mira hacia otro lado cuando las reglas son ignoradas por completo

  • Jose dijo:

    Excelente articulo que clasifica como real maravilloso.
    Incomprensible que en un estado de derecho como el nuestro, donde anualmente se aprueban cientos de leyes, decretos y resoluciónes, impere semejante desorden o mejor dicho relajo. Pero este es el lado bueno, detrás está la corrupción o lo que es tan peligroso para el proceso revoluciónario la apatía, que hace que el ciudadano común pierda la fé.

  • Ivón dijo:

    Veo con mucha preocupación como todas las manifestaciones de la indisciplina florecen más rápido que el.marabu en el campo y será así porque ya no se a los agentes de orden público en las calles, trabajando, no como figuras decorativas, los inspectores tienen miedo de enfrentar a los violadores, mucha sangre se derramó para que la revolución triunfara y se consolidara y lo describe este artículo y otros horrores que se viven día a día acabarán con todo el.sacrificio realizado.
    Mano dura, para salvar a la Revolución.

  • Masrod_55 dijo:

    considero acertado el trabajo. pregunto, que hacen los inspectores que en su mayoria no se meten con los informales? hay que revisar los cuerpos de inspectores.es duro decirlo pero hay bastante corrupcion entre los inspectores y es a la cara.

  • Adrián Pedre Pupo dijo:

    Ese es el reflejo de nuestra realidad circundante, y me pregunto ¿ hasta cuándo? Cada vez es más difícil adquirir los artículos necesarios ante la negativa de aceptar el pago en línea.

  • mulato dijo:

    Realmente hay un sin número de irregularidades, tanto en el control como en los precios:
    Los precios de productos del estado están realmente alto. Hay muchos grandes y pequeños negocios informales que retienen mucho dinero en sus casas. Perturban el comercio formal pero hay muchos directivos que se hacen de la vista gorda y no intervienen en el asunto. Esta es una de las principales razones por las que sobreviven estos negocios informales. Por tal motivo la gente prefiere no combatir esas ilegalidades.

  • Enrique dijo:

    No hace falta comentario el absurdo del control, los altos precios y otras tantas irregularidades son tan naturales como el calor del verano cubano, sólo que nadie lo entiende y todos nos preguntamos: Hasta cuando tenemos que convivir con tales distorsiones de los fines y objetivos de nuestra revolución, no pueden ser toleradas tantas aberraciones en la obra de nuestra revolución.

  • Enrique dijo:

    Ya no aceptan el MLC
    Las tiendas estatales están desabastecidas y están cerrandolas. Será acaso otra pifia más que se aproxíma? Después que los dólares que nuestros familiares o que compramos para transformarlos en MLC para poder comprar artículos que sólo vendían en esas tiendas. Me aferro a la idea que eso no ocurrirá y mientras tanto soporto las burlas de personas cercanas que me tildan de ingenuo por creer en mis dirigentes.

    • CFT dijo:

      Enrique en 3ra y 38 había una tienda en mlc, ahora es una mipyme

  • acce dijo:

    Al fin leo algo que describa, lo que se desea ocultar a toda costa. El bazar de impunidad que se ha convertido el país. Mientras desdichadamente, los precios topados solo existen en las Asambleas y en las sonrisas de burla de los nuevos comerciantes. Mientras las empresas estatales viven con las manos atadas. Dónde está Contraloría?

  • Oporruno dijo:

    Merece el elogio este trabajo crítico sobre una realidad que al parecer se ha tornado incontrolable
    Hablando en cubano ,mucha muela y poca acción de quienes deben buscar la rápida solución de esta situación ,usted como periodista está cumpliendo muy bien su papel pero no sé si quienes deben resolver y pronto estás cuestiones lo harán o esperan un milagro.

  • Roberto dijo:

    y que hacen las autoridades municipales???,,,es evidente la complicidad,la inobservancia o el miedo por falta de moral

  • Jorgess dijo:

    Todo se sabe. Todo el mundo lo sabe. El rio suena y los peces siguen de carnavales.

  • victor angel fernandez dijo:

    ¿Y quién le pone el cascabel al gato? ¿Se imaginan una investigación periodística donde se graben estas transacciones y respuestas, donde se pregunten cosas difíciles, dónde se desvelen cosas complejas, donde se arriesgue el pellejo porque alguien crea que las "inocentes" preguntas del periodista ponen en juego su negocio?
    Creo que algunas de esas cosas se han pedido reiteradamente en los congresos de la UPEC, pero nadie las cumple.

  • Valencia cf dijo:

    Que bueno que se publica este artículo. Estoy cansado de denunciar que en lisa y marianao que son los municipios que más transito es imposible pagar por transferencia. Todo los negocios con QR todos muy lindos pero nadie acepta ese tipo de pagos y lo mejor las excusas.
    La tarjeta está llena
    Ya hoy no puedo recibir más transferencias hora 9 AM
    El muchacho de la tarjeta salió un momento.
    Tengo el teléfono roto
    El jefe no quiere transferencia.

  • Juan Carlos Subiaut Suárez dijo:

    Chapeau para el valiente periodista y su equipo.
    Ha descrito una realidad, pero no solo ocurre en la ciudad de la Habana. En las áreas verdes, es peor.
    Hay una frase del artículo, la más contundente, muy real, pero que muchos no han deseado admitir, que aborda la idea de que "...el comercio informal prospera sin restricciones, protegido por redes invisibles de complicidad y silencio, ...mientras las instituciones se enfocan en sancionar a quienes, por seguir las reglas, resultan más fáciles de supervisar. ...LOS INSPECTORES, NO QUIEREN SALIR DE SU ZONA DE CONFORT"
    Si aceptan la transferencia, el pobrecito vendedor te agrega una multica del 10 % para "cubrir los gastos bancarios" o te impone que no puedes pagar por transferencia más allá del 50 % del valor de la compra. En la actualidad, con los apagones y la caída consecuente de la conectividad, puede que te digan que te aceptan la transferencia, pero, después de dos horas de inutilidad machacando el móvil, si todavía quieres el producto, usted mismo trata de reunir el efectivo, y hacer el pago.

  • Wistor dijo:

    Buen articulo sin ser absoluto. Soy de los que confia en que saldremos adelante, con los pies y los oídos puestos en la tierra. Pero tienen razón las personas en sus comentarios. Por que una cosa tan sencilla como enfrentar al que hoy en la avenida 41 Playa la Habana ocupan un espacio de la acera a la vista de todos y no pasa nada y el transeúnte tiene que coger la calle expuesto a un accidente. En mi opinión personal tenemos temor x no decir miedo, al escándalo, a las redes, al suplicio en la PNR si lo denunciamos y de buenas a primera el denunciante parece ser el denunciado y el denunciado como si nada, al rato nuevamente en la acera molestando. Y que conste quiero a mi policía.

  • odalys dijo:

    Excelente artículo. Tiene Ud toda la razón. El enfoque de los inspectores es con los que están legales. Lo demás no importa. Y por supuesto con las javitas para llevarse lo que les parezca. Como es posible que si todo el pueblo lo ve, los responsables de todo no vean nada o se hacen lo desconocen.

  • Lola dijo:

    Excelente reflexión, todos los saben todos los ven y poco se hace para cambiar esa realidad con la que tenemos que lidiar todos los días, considero que las irregularidades parten de una causa común: no funciona en nuestro país la famosa bancarización, nadie quiere dinero en tarjetas.

  • Rafael dijo:

    Dura realidad la nuestra. en las tarimas se exhibe el QR pero es muchas veces (para no decir siempre) infuncional. argumentos le sobran al vendedor pero solo mirarlo y reírse es lo que nos queda y luego si quieres comprar desembolsar el efectivo (si lo tienes) o dar la espalda. el control como se dice es formal porque a esos no los controla nadie o es un control aparente (con premio incluido para el controlador). como digo para muchas cosas ¿quien le pone el cascabel al gato?

  • Dago dijo:

    Muy actualizado ese articulo es la realidad de Cuba, desde hace rato se comento que la delincuencia y los violadores de las leyes estaban tomando o mejor dicho eran los dueños de la calle y cada dia tienen mas fuerza. La situacion economica para el trabajador, los ancianos, los enfermos, la mayoria del pueblo cubano es cada dia peor.
    Un ejemplo alarmante en la venta publica de los medicamentos. Donde estan las autoridades para hacer cumplir tantas leyes.

  • lisban torres dijo:

    una arista de realidad aplastante, ahora bien esos inspectores y no es secreto para nadie estan en complicidad con esos vendedores informales y hasta con los llamados formales, porque no nos llamemos a enganno, los "formales" tambien hacen valer su propia ley, en la capital ni la mitad de los vendedores "formales" aceptan transferencias y muchos de los que te dicen que si la aceptan, te lo restringen (solo hasta X cantidad, estos productos si pero estos no, en transferencias se cobra un 10 porciento mas, o el duenno no nos deja aceptarlas), son de las cosas que se oyen cotidianamente y ni los inspectores ni comercio, ni poder popular o pnr hacen absolutamente nada. el desastre es mayor que lo que se pinta en este articulo. se hace necesario que las autoridades tomen cartas en el asunto con seriedad.

  • Israelssp dijo:

    Trabajos como éste se necesitan muchos, en muchas vertientes de la Cuba de hoy se convierten en denuncias, muy bien fundamentado y elaborado, es asi hoy en el país hay mucha informalidad, que desangran al cubano, es algo muy preocupante, deja un margen a pensar que la sociedad cubana, no es de derecho, hace mucho, mucho daño y traerá serias consecuencias si no se ataja, ya no a tiempo, hay raices, los que lo practican estan exentos de todo, incluso de moral, poco le importa el ser humano. Lo del pago en línea que se haga en el extranjero, para ver que pasa, negocio cerrado, pérdida de trabajo, ha también hay raices, culpables todas las estructuras administrativas y de gobierno, comenzando x delegados y presidentes de consejo popular

  • Social dijo:

    De algo estoy completamente seguro, pq lo he vivido durante varias décadas, esto que se refleja el periodista con muy buen tino, es el día día de la gran mayoría de los cubanos, que no sentimos desprotegidos ante está teleraña formal e informal que han venido a tejer con acero lamstor parte de las formas de gestión no estatal, y algo me queda aún más claro, cuando el estado, gobierno quieren hacer e i.pober orden en país con algo, SE HACE.... Así las cosas

Se han publicado 182 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Frank Martínez Rivero

Frank Martínez Rivero

Periodista de Cubadebate. Graduado en el 2010 de Comunicación Social en la Universidad de La Habana.

Vea también