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Díaz-Canel: “Cambió Cuba, pero no cambiaron los afanes de poseerla del vecino poderoso”

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Miguel Díaz-Canel Bermúdez pronuncia por primera vez en la historia las palabras centrales de un acto nacional por el 26 de Julio. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Acto Central por el aniversario 66 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en la Plaza de la Patria, Bayamo, Granma, el 26 de julio de 2019, “Año 61 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba;

Compañero Machado;

Comandantes de la Revolución;

Compañero Lazo;

Heroico pueblo de Granma (Aplausos):

Ante la Generación histórica que nos acompaña pronunciaré las palabras centrales de este acto, en la misma plaza donde el Comandante en Jefe, en igual fecha de 2006, presidió y clausuró por última vez una conmemoración del Día de la Rebeldía Nacional.

Cuando la dirección de nuestro Partido me encargó hablar hoy aquí, recordé aquel momento y pensé en el significado de la tradición que comenzó hace 60 años. En un viaje a la inversa del nuestro, miles de campesinos a caballo tomaron la Plaza de la Revolución José Martí de La Habana, con Camilo Cienfuegos al frente. Al menos dos de ellos se treparon a las farolas, como si fueran palmas, para saludar a Fidel.

Esos guajiros, con sus machetes en la mano, le mostraban al mundo el rostro más auténtico de una Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes.

Con aquel acto comenzaron las actividades conmemorativas del 26 de Julio, una fecha que el odio ensangrentó y el amor convirtió en fiesta de homenaje a los hijos de la Generación del Centenario.

Me preguntaba cómo y en nombre de quiénes debo hablar hoy, teniendo en cuenta que en estos actos, por tradición, siempre se pronuncian dos discursos: el de la provincia sede de la celebración y el de los protagonistas de la historia.

En nombre de los granmenses habló el compañero Federico Hernández, primer secretario del Partido en la provincia. Las palabras centrales de todas las conmemoraciones anteriores, solo han estado a cargo de Fidel, Raúl, Ramiro Valdés y Machado Ventura.

Puede parecer un detalle, pero resulta relevante que los protagonistas de la historia, vivos, lúcidos, activos en su liderazgo político, le encomienden a la nueva generación de dirigentes del país pronunciar las palabras centrales en una de las conmemoraciones más trascendentes de la historia revolucionaria (Aplausos).

Tengo claro que hoy hablo en nombre de los agradecidos, los que enfrentamos el desafío de empujar un país —como dice el poema de Miguel Barnet—, conscientes de la extraordinaria historia que heredamos y el compromiso de no fallarles a los héroes de la patria ni al pueblo del que nacimos.

Lo digo al empezar, para que comprendan si en algún momento, como suele ocurrir, la emoción se lleva alguna palabra o algún nombre demasiado entrañable.

A Raúl, a Ramiro y a todos los asaltantes que están con nosotros: ¡Gracias por la confianza, por el ejemplo y por el legado! (Aplausos.)

La historia, ¡qué peso tan descomunal tiene la historia en nuestras vidas!  Es justo decirlo aquí, donde ella empezó a expresarse como nación hace 151 años.

¿Quién que se sienta y se diga cubano puede pasar por La Demajagua, por Yara, por Manzanillo, por Jiguaní, por Dos Ríos, por La Plata, por Guisa, por ¡Bayamo!, por sus calles y sus plazas, sin percibir que la historia nos juzga?

¿Quién puede cruzar el Cauto, subir las lomas de la Sierra Maestra, o mojarse los pies en la playa de Las Coloradas sin estremecerse de respeto y culto al heroísmo?

¿Quién que lea La historia me absolverá puede olvidar las palabras de Fidel al explicar por qué se escogió la fortaleza militar de Bayamo para uno de los asaltos?, y cito:

“A Bayamo se atacó precisamente para situar nuestras avanzadas junto al río Cauto.  No se olvide nunca que esta provincia —se refería a la antigua provincia de Oriente— que hoy tiene millón y medio de habitantes, es sin duda la más guerrera y patriótica de Cuba; fue ella la que mantuvo encendida la lucha por la independencia durante 30 años y le dio el mayor tributo de sangre, sacrificio y heroísmo.  En Oriente se respira todavía el aire de la epopeya gloriosa y, al amanecer, cuando los gallos cantan como clarines que tocan diana llamando a los soldados y el sol se eleva radiante sobre las empinadas montañas, cada día parece que va a ser otra vez el de Yara o el de Baire”.

Por eso al saludarlos hoy les decía: heroico pueblo de Granma.

Esta provincia, honrada con el nombre de la nave que trajo a tierra cubana a 82 de sus hijos, dispuestos a ser libres o mártires en 1956, es también cuna de nuestra nacionalidad, de nuestro himno, de la Revolución que comenzó Céspedes en 1868 y del Ejército Rebelde que la trajo a nuestros días con Fidel al frente.

No es casual, por tanto, que en Granma esté el segundo cuartel asaltado aquella mañana de la Santa Ana, el Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo, que hoy, convertido en parque museo, lleva el honroso nombre de Ñico López, uno de los jefes de la acción en esta ciudad; gran amigo de Raúl, en cuyo despacho ocupa un lugar de honor la foto del muchacho de los grandes espejuelos negros.

Ñico es inspiración un día como hoy en Bayamo. Nuestros hijos y los hijos de sus hijos deben conocer la historia de ese joven, descendiente de emigrantes gallegos, que no era bayamés sino habanero, que tuvo que dejar la escuela y trabajar desde niño para ayudar a su familia; que fue de los organizadores de las acciones de hace 66 años y logró salvar la vida batiéndose heroicamente en las calles de esta ciudad. Que, ya en la capital, se asiló en una embajada y emigró a la Guatemala en ebullición de los tiempos de Jacobo Árbenz. Allí conoció al doctor Ernesto Guevara y, según cuentan, Ñico fue quien le puso el apodo con que lo reconoce el mundo: Che.

Ñico cayó asesinado en las horas posteriores al desembarco del Granma, también en tierras de esta provincia, pero no ha estado ni un minuto ausente de la obra revolucionaria a la que se entregó con tanta pasión y fe en el triunfo, por la cual sufrió hambre y penurias de todo tipo, sin perder jamás el entusiasmo ni la sonrisa.

Es curioso que varias instituciones importantes, como la refinería de Regla o la Escuela Superior del Partido, lleven por nombre, no el oficial de Antonio López, sino el de Ñico.  En esas cuatro letras del apodo familiar hay un mensaje: la camaradería y amistad sin límites, como uno de los valores de la Generación del Centenario.

Eran hermanos ­Fidel, Raúl, Almeida, Ramiro y  aquellos hombres y mujeres que pusieron por delante a la nación, que pensaron al país como una familia.

De ellos venimos nosotros y es muy importante que nuestro homenaje, anual o cotidiano, no se quede encerrado en un acto, en unos versos o unas palabras de efemérides.

La Revolución, que necesita ahora que demos la gran batalla por la defensa y la economía, que le rompamos al enemigo el plan de destrozarnos y asfixiarnos, precisa, al mismo tiempo, que fortalezcamos en nuestra gente la espiritualidad, el civismo, la decencia, la solidaridad, la disciplina social y el sentido del servicio público. Porque es uno de los grandes legados de nuestros próceres, de quienes los tomó la Generación del Centenario. Y porque ningún progreso sería duradero si el cuerpo social se descompone moralmente.

Repasemos brevemente los acontecimientos de hace 66 años: Las acciones del 26 de Julio de 1953 no lograron los objetivos que se proponían los asaltantes: se perdió el factor sorpresa, no todos alcanzaron a escapar de la represión, que fue violenta y cruel.

Hombres fotografiados vivos, como José Luis Tassende, herido solo en una pierna, fueron brutalmente torturados y luego reportados como muertos en combate.

Todavía nos golpean los duros testimonios gráficos y orales que recogieron historiadores y periodistas a lo largo de estos años, el más insoportable: imaginar los ojos de Abel en manos de sicarios.

A pesar del dolor, de la pérdida física de esos “seres de otro mundo” de la Canción del elegido, de Silvio, los sobrevivientes de aquella epopeya, guiados por Fidel, no se lamentaron nunca, no se fueron a llorar a los rincones por sus compañeros muertos o asesinados. Crearon un movimiento con un programa liberador que conserva plena vigencia y transformaron el acontecimiento en la motivación de otros combates: el motor pequeño prendió al grande.

Cinco años, cinco meses y cinco días después del asalto a los cuarteles de Santiago de Cuba y Bayamo, negando el supuesto fracaso de 1953, llegaría el triunfo de 1959.  El revés se había convertido en victoria (Aplausos).

La explicación del milagro de que un grupo de hombres terminara derrotando a uno de los ejércitos mejor armados del continente, solo puede encontrarse en los valores humanos más sobresalientes de la Generación del Centenario: sentido de la justicia, lealtad a una causa, respeto por la palabra empeñada, confianza en la victoria, fe inconmovible en el pueblo y la unidad como principio.

Durante la reciente discusión de la Ley de Símbolos Nacionales se habló mucho de esa fuerza. La unidad aparece representada en el escudo, desde los tiempos fundacionales, por el apretado haz de varas que va de la base a la parte posterior, como columna vertebral de la nación.

Nuestros padres y maestros nos enseñaron que era fácil quebrar las varitas separadas, pero es imposible partir un haz de varitas unidas.

Cuando convocamos a pensar como país estamos pensando en la fuerza física absoluta que hay en un haz de varas que solas se podrían quebrar con facilidad.

Nos toca pensar como país porque nadie va a pensar por nosotros.

Y el gigante con botas de siete leguas que va por el cielo engullendo mundos, hace tiempo dejó de ser una metáfora visionaria de Martí para transformarse en una cruel certeza de lo que nos espera si, por ingenuidad o ignorancia, subestimamos o creemos que no es para nosotros el plan de reapropiación de Nuestra América que ha emprendido el imperio con la bandera de la Doctrina Monroe en el mástil de su nave pirata.

Venezuela cercada, robada, asaltada literalmente con la aprobación o el silencio cómplice de otras naciones poderosas, y lo que es peor, con la vergonzosa colaboración de gobiernos latinoamericanos, es hoy el más dramático escenario de la crueldad de las políticas del imperio en decadencia que combina comportamientos de policía del mundo con los de juez supremo de la aldea global.

La OEA, cada vez más desprestigiada y servil, tira alfombra roja a la posibilidad de una intervención militar.  La Zona de Paz que la Celac acordó en La Habana para preservar a la región de la violencia de la guerra convencional, sobrevive a duras penas por la voluntad de naciones dignas de Latinoamérica y el Caribe.

Y también por la inteligente, heroica y ejemplar resistencia de la alianza cívico militar de Venezuela, su Gobierno y su pueblo a la guerra no convencional con la que todos los días se ensayan nuevas modalidades para rendirlos.

Con desprecio absoluto por lo que un día fue la más sagrada conquista de la comunidad de naciones del planeta: la legalidad internacional, la actual administración estadounidense vive amenazando a todos, incluso a sus socios tradicionales y agrediendo hasta a sus servidores incondicionales.

El mundo entero lo sabe. Lo reconoce la Asamblea General de las Naciones Unidas cuyas resoluciones el imperio ignora.

Lo sufrimos, desde hace 60 años, varias generaciones de cubanas y cubanos, impedidos de construir una nación a la medida de nuestros sueños.

¿Y cuál es el delito por el que se nos castiga?

Nuestros padres tuvieron la osadía de acabar con el abuso y recuperar lo que se le había arrebatado a la nación una y otra vez a lo largo de siglos: En primer lugar la tierra, comprada por transnacionales yanquis al ridículo precio de seis dólares la hectárea, al final de la larga y cruenta guerra de 30 años que terminó con un pacto entre el pujante imperio en gestación y la vieja metrópoli decadente en el cruce de siglos. La colonia sustituida por la neocolonia. La intervención.

¿Por qué la Reforma Agraria?, se preguntaban los autores de la Encuesta de Trabajadores Agrícolas Cubanos realizada por la Agrupación Católica Universitaria en 1956-1957, un estudio que la Ley Helms-Burton nos provoca a desempolvar.

“…en el campo, y especialmente los trabajadores agrícolas están viviendo en condiciones de estancamiento, miseria y desesperación difíciles de creer”, afirmaban los autores del estudio.

Uno de ellos, el doctor José Ignacio Lasaga, reconoció entonces que en todos sus recorridos por Europa, América y África pocas veces encontró campesinos que vivieran más miserablemente que el cubano.

Falta decir que trabajar la tierra no significaba poseerla. Cuando a aquellos trabajadores agrícolas desnutridos, analfabetos, desesperanzados se les preguntaba cuál era su mayor necesidad, prácticamente todos solo pedían trabajo.  Ni siquiera tenían ese derecho garantizado la mitad del año.

El grado de pobreza material y social de nuestros campos impresionó tanto a los encuestadores, que en las conclusiones afirmaban:

“Ya es hora de que nuestra Nación deje de ser feudo privado de algunos poderosos, tenemos la firme esperanza de que dentro de algunos años Cuba será no propiedad de unos pocos, sino la verdadera Patria de todos los cubanos...”.

La Constitución de 1940, conquistada prácticamente a sangre y fuego por los revolucionarios de la época, se había planteado la Reforma Agraria, pero la Ley no llegó hasta mayo de 1959.

Hasta entonces, nuestra tierra era el feudo de compañías norteamericanas en contubernio con políticos corruptos y al amparo de las fuerzas militares al mando del dictador Fulgencio Batista, quien en 1958, tenía distintos grados de propiedad sobre nueve centrales azucareros, un banco, tres aerolíneas, varias emisoras de radio, una televisora, periódicos, revistas, una fábrica de materiales de la construcción, una naviera, un centro turístico, diversos inmuebles urbanos y rurales, etcétera, según consta en el libro Los propietarios de Cuba 1958.

Se afirma en esa investigación que poco más de 500 personas eran los dueños del país.  La mayoría de ellos huyeron al triunfo de la Revolución, abandonando sus propiedades mal habidas y obtenidas con abuso de poder y crímenes incontables por batistianos y cómplices del dictador.

Fueron las propiedades de esos malversadores las que confiscó la Revolución.

Otra historia es la de las nacionalizaciones, derecho que la legalidad internacional reconoce a todas las naciones soberanas —de ahí su nombre— en función del bien público. También se apoya en una ley que respalda la Constitución del 40 y preveía indemnizaciones, que Cuba negoció con otros gobiernos —como se negocian las nacionalizaciones—, excepto con el de Estados Unidos, que se negó a hacerlo, confiado en que podrían retomarlo todo en poco tiempo por la fuerza.

La Ley de Reforma Agraria fue la primera gran nacionalización y el mayor acto de justicia social demandado por el pueblo. Y fue también el punto de ruptura, el cruce de Rubicón, como ha dicho el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Aquellos que se creían dueños de Cuba, negados a perderla, desataron desde entonces esta guerra no declarada que ha vivido breves pausas, pero no ha tenido fin.

Para confundir a la opinión pública y darle a esa confrontación una legalidad que no tiene, se fabricó la Helms-Burton, engendro jurídico donde se mezclan los afanes imperiales de dominio sobre nuestros destinos y el revanchismo de los nostálgicos del batistato.

De aquella especie inmoral y antipatriótica que saqueó al país provienen los reclamantes actuales de las posesiones que hace 60 años pasaron, por fin, a manos del pueblo.

Incapaces de hacerlo por sí mismos, los ladronzuelos de esta época, se amparan hoy en una ley sin poder alguno sobre Cuba, para recuperar bienes confiscados por ser fruto de malversación o bienes abandonados por temor a la justicia popular.

Me permito advertirles que los descendientes de aquella caballería mambisa y campesina que tomó la Plaza en 1959 para saludar a la Revolución victoriosa heredó la tierra y los machetes de sus antepasados y no dudarían en blandirlos bien afilados contra quienes intenten arrebatarles la tierra que esa Revolución les entregó (Aplausos).

“No, no nos entendemos” ni nos entenderemos jamás con los que pretendan devolver a Cuba al estado de cosas que en 1953 llevó a lo mejor de la juventud cubana a asaltar dos cuarteles militares con más moral que armas.

El Programa del Moncada, brillantemente expuesto por el joven Fidel Castro en su alegato de defensa, habla claramente de las razones que los llevaron al combate aquel 26 de Julio:

“El problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo; he ahí concretados los seis puntos a cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos, junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.

“Quizás luzca fría y teórica esta exposición, si no se conoce la espantosa tragedia que está viviendo el país en estos seis órdenes, sumada a la más humillante opresión política”.

Solo una Revolución podía cambiar ese panorama, que cuatro años después del asalto se había agravado tanto que, en 1957, una organización religiosa como la que mencioné terminaba su encuesta con el reclamo de un cambio radical y definitivo en el país.

Cambió Cuba, pero no cambiaron los afanes de poseerla del vecino poderoso, con la entusiasta colaboración de los halcones y los apátridas serviles del sur de la Florida.

No pueden apropiarse de Cuba, como advirtió Maceo, y deciden perseguirla, acorralarla, asfixiarla. El asedio que sufren todas nuestras operaciones comerciales y financieras ha escalado en los últimos años y meses a niveles extraterritoriales, ilegales y criminales.

Voy a dar una cifra fresca para que juzgue el mundo: solo en el último año, de marzo de 2018 hasta abril de 2019, el bloqueo nos provocó pérdidas por valor de 4 343 millones de dólares.

Advierto que el dato no refleja las afectaciones provocadas por las últimas medidas de la actual administración que limitan las licencias de viajes, prohíben el atraque de cruceros y refuerzan las restricciones financieras al impactar directamente al turismo y a las actividades asociadas que benefician al creciente sector no estatal de la economía.

Son esas restricciones y la persecución financiera contra Cuba las causas principales del desabastecimiento de alimentos y combustibles y de la dificultad para adquirir piezas de repuesto indispensables para sostener la vitalidad del Sistema Electroenergético Nacional, que nos han afectado en las últimas semanas y meses y que estamos enfrentando creativamente con la férrea voluntad de resistir y vencer.

Tras seis décadas de acoso a la más simple transacción cubana, las pérdidas acumuladas ahora alcanzan 922 630 millones de dólares, considerando la depreciación del papel verde frente al oro.

El cerco se cierra cada vez más sobre nuestro país como en torno a Venezuela, Nicaragua y cualquier otra nación que se niegue a aceptar el plan imperial para su destino.

Hoy denuncio ante el pueblo de Cuba y el mundo que la administración de los Estados Unidos ha comenzado a actuar con mayor agresividad para impedir la llegada de combustible a Cuba.

Con crueles acciones extraterritoriales de bloqueo hoy se trata de impedir por todos los medios el arribo a puertos cubanos de los tanqueros, amenazando brutalmente a las compañías navieras, a los gobiernos de los países donde están registrados los buques y a las empresas de seguro.

El plan genocida es afectar, aún más, la calidad de vida de la población, su progreso y hasta sus esperanzas, con el objetivo de herir a la familia cubana en su cotidianidad, en sus necesidades básicas, y paralelamente acusar al Gobierno cubano de ineficacia. Buscan el estallido social.

¡Qué poco nos conocen! ¿Cuándo acabarán de entender que la heroica familia cubana es capaz de enfrentar y resistir con dignidad los peores asedios y seguirse amando, aun en la distancia, porque nada ni nadie puede dividirla? (Aplausos.)

Nos quieren cortar la luz, el agua y hasta el aire para arrancarnos concesiones políticas. No se esconden para hacerlo. Declaran públicamente los fondos destinados a la subversión dentro de Cuba, inventan pretextos falsos e hipócritas para reincorporarnos a sus listas espurias y justificar el recrudecimiento del bloqueo.

En el colmo del cinismo, apelan al chantaje.

Ignorantes de la historia y los principios de la política exterior de la Revolución Cubana nos proponen negociar una posible reconciliación a cambio de que abandonemos el curso escogido y defendido por nuestro pueblo, ahora como antes. Nos sugieren traicionar a los amigos, echar al cesto de la basura 60 años de dignidad.

¡No, señores imperialistas, no nos entendemos! (Aplausos.) Cuba, que conoce las distancias éticas y políticas entre esta administración estadounidense y los más nobles ciudadanos de ese país, no ha renunciado a su declarada voluntad de construir una relación civilizada con Estados Unidos, pero tiene que basarse en el respeto mutuo a nuestras profundas diferencias.

Cualquier propuesta que se aparte del respeto entre iguales, ¡no nos interesa! (Aplausos.)

Y en cuanto al pueblo norteamericano, está invitado permanentemente a Cuba.  Nuestras puertas están abiertas. Vengan, vean y conozcan la realidad del país que les niegan visitar en nombre de la libertad, derecho humano esencial que, según dicen, falta en Cuba y abunda allí.

Por nuestra parte, no nos dejaremos distraer con presiones y amenazas. Hay demasiados desafíos que vencer y vamos a concentrarnos en ellos: en primerísimo lugar, la invulnerabilidad económica y militar del país, el ordenamiento jurídico, la derrota de cuanto obstáculo interno o externo persista: sea el burocratismo, la insensibilidad o la corrupción, que no pueden aceptarse en el socialismo.

Y al imperialismo, “ni tantito así”, frase del Che y enseñanza permanente de la Revolución (Aplausos).

Estos mensajes de la Cuba de principios políticos invariables, los llevaremos al Foro de Sao Paulo reunido en Caracas esta semana, para fortalecer la integración de las fuerzas de izquierda y su movilización frente a la ofensiva imperial que se ha propuesto quebrarnos, dividirnos y enfrentarnos.

Queridos compatriotas:

Lo que hemos encontrado en nuestros recorridos por esta provincia y escuchamos en el discurso de su primer secretario, Federico Hernández, son resultados económicos y sociales importantes. El territorio mereció la sede por sus avances innegables (Aplausos).

Destaco principalmente el 80% de explotación de las tierras cultivables y el impulso a los polos productivos para el autoabastecimiento municipal, por la contribución que pueden hacer a la sustitución de importaciones en renglones como el arroz, alimento básico en la dieta de la familia cubana.  Pero —siempre hay peros— las autoridades del territorio reconocen que, aun con récords productivos importantes, están lejos de sus potencialidades.

Es una realidad común a todo el país, donde la batalla por el desarrollo es una intensa y fatigosa carrera de obstáculos de todo tipo. El primero y determinante, el bloqueo norteamericano; el segundo, las prácticas incompatibles con el socialismo, que ya hemos señalado en las intervenciones ante los economistas, los intelectuales y artistas y en la Asamblea Nacional.

No me cansaré de insistir en el deber de pensar como país, de espantar el egoísmo, la vanidad, la desidia, la chapucería, el “no se puede”.

Dejemos de creer y afirmar que la culpa es del otro sin mirar antes qué estamos haciendo, creando, aportando cada uno de nosotros.

Considerando el panorama de asedio brutal a nuestras operaciones financieras que he descrito antes, todos tenemos el deber de cuidar como “niñas de nuestros ojos” las costosas inversiones emprendidas en el transporte, la industria, las comunicaciones y otras áreas que estamos acometiendo.

Pretender que de repente la mentalidad se transforme a la velocidad máxima que pueden alcanzar nuestros trenes, podría sonar a utopía si no creyéramos en el pueblo y en sus reservas de moral y sus aspiraciones a un crecimiento con belleza.

Pero esos cambios no salen de un sombrero. No somos magos.

Nuestro Consejo de Ministros no opera con ilusiones. Nos corresponde dirigir y dirigir bien los escasos recursos disponibles para garantizar la distribución equitativa y justa de los bienes creados.

Estamos impulsando la producción nacional con eficiencia y competitividad, las exportaciones y la sustitución de importaciones, la inversión extranjera, los encadenamientos productivos, el empleo de la ciencia, la técnica y el talento de nuestras universidades para innovar, el Gobierno Electrónico y la comunicación como elemento fundamental en la pelea por destrabar y arrancarle un pedazo, lo más grande que se pueda, a los problemas de cada día.

Se aprecia un nivel de respuesta que entusiasma, pero no basta. Las circunstancias nos obligan hoy, como nos han obligado siempre, a imponerle un ritmo de avance superior a nuestras metas, a exigir, a controlar, a desterrar la rutina y a verificar en los hechos si la fórmula que empleamos ayer es efectiva o hay que renovarla.

Debemos sancionar fuerte y oportunamente a los que no entiendan que hoy defender la patria pasa por cuidar y proteger sus escasos bienes materiales.

Si el Gobierno se consagra a mejorar la vida de nuestros ciudadanos, Gobierno y ciudadanos deben impedir que se maltrate, ensucie o descuide lo que tanto costó adquirir.

Puestos frente a la vieja disyuntiva de subir salarios ya o esperar resultados productivos para respaldar esas erogaciones decidimos elevarlos. No una, sino varias veces el valor de lo que se estaba pagando.

Tampoco esperamos terminar el año para empezar a aplicar esta medida tan popular como dependiente de lo que seamos capaces de hacer todos para que se traduzca en crecimiento.

Pero, para sostener esa y todas las medidas de beneficio social que sean posibles, es preciso producir más y elevar la calidad de los servicios.

Nuevas medidas, propuestas por el pueblo, deberán aprobarse en las próximas semanas y meses.

Vamos por más no es una consigna. Es la traducción al lenguaje de gobierno de la respuesta política al enemigo: Con quienes quieren robarnos la tierra, la casa, las escuelas, los hospitales, los círculos infantiles, las fábricas, las playas, los puertos y aeropuertos… ¡No nos entendemos!

Es la concreción en la práctica de nuestra voluntad de no dejarnos distraer por las presiones y amenazas y resistir creativamente sin renunciar al desarrollo.

“Los años duros impuestos por el asedio del imperialismo no pueden ocultar verdades como puños bajo el manto de la desmemoria”, ha escrito la querida intelectual Graziella Pogolotti en su más reciente artículo, donde también nos recuerda que: “Porque la lucha no ha concluido, siempre es 26” (Aplausos).

Sí, el 26 de Julio será siempre una gran inspiración. Y pensando como país, quiero retomar una consigna de los años de trabajo en provincias, cuando convocábamos al pueblo motivados por la significación de esta fecha:

¡Trabajemos todos por hacer de cada día del almanaque un 26, de cada mes del calendario un julio, de cada compromiso un Moncada victorioso!

El mundo verá lo que somos capaces de hacer y el mundo nos acompañará en nuestra resistencia. Es hora de hacer un nuevo y urgente llamado a su conciencia.

Podemos empezar o terminar esa convocatoria, con unos versos de quien siempre dijo Sí a la Revolución: Roberto Fernández Retamar, ensayista y poeta, intelectual enorme que se nos ha ido apenas.  Expliquemos con sus bellas palabras qué somos y qué estamos haciendo, a pesar de los fuegos y los cercos.

En su poema A quien pueda interesar, escribió Roberto:

A lo largo de toda la isla, somos menos que los que diariamente

deambulan por una gran ciudad.

Somos menos: un puñado de hombres sobre una cinta de tierra

Batida por el mar.  Pero

Hemos construido una alegría olvidada.

Por esa alegría que seguimos construyendo: ¡Vamos por más!  Porque todos ¡Somos Cuba!  ¡Somos Continuidad!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(Ovación.)

Raúl abraza a Díaz-Canel al finalizar su discurso este viernes 26 de julio en la Plaza de la Patria en Bayamo. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Raúl, Machado, Ramiro y Díaz Canel saludan al concluir el acto central nacional por el 66 aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en Granma. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Raúl y Díaz-Canel se retiran de la Plaza de la Patria en Bayamo. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Se han publicado 39 comentarios



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  • Ángel Cruz dijo:

    Impresionante el discurso, ahora nos toca a todos ponerlo en práctica. Viva Raúl

  • Gumersindo Acebo Nerey dijo:

    Excelentes, realistas y precisas las palabras del presidente Diaz-Canel quién habló al pueblo como continuador de las ideas de la generación histórica. Fue un discurso cargado de compromiso con la Revolución y con el pueblo. Además dejó clara nuestra posición antiimperialista y nuestra convicción de no rendirnos jamás. Fue claro cuando habló de retomar los valores morales de nuestra sociedad a la par de la recuperación económica y el fortalecimiento de nuestra invulnerabilidad defensiva. Habló del papel de la familia en la Cuba de hoy y de la necesidad de trabajar en colectivo.
    Muchas felicidades a los granmenses por regalarle al pueblo cubano tan emotivo acto por el 66 aniversario del Moncada.
    Vivan las ideas de Fidel y Martí!!!
    Viva Raúl!!!
    Vamos por más porque somos Cuba y somos la continuidad de la Revolución

  • Raúl Rodríguez dijo:

    Viva el 26 de Julio ¡Viva Cuba carajo ¡ abajo el puto bloqueo del imperio y sus secuaces

  • Waldis Gonzalez Peinado dijo:

    Un discurso al centro del corazon de los revolucionarios y al centro de la frente de quienes creyeron en los en teorias de ruptura promulgadas por un enemigo que ha demostrado no conocer nada de los sentimientos de un pueblo formado por el espiritu y la fuerza invencible de Fidel y Raul y demas hombres y mujeres de la tropa historica. Esta mañana los cubanos y seguro gran parte del mundo sentimos que Fidel estaba ahi en la Plaza de Bayamo, estaba ahi en el abrazo de Raul a Diaz-Canel, en las manos levantadas de nuestros lideres, estaba en el pueblo alli presente: Lo sentimos, ahi estaba nuestro padre, nuestro guia. Presidente es como usted plantea: las cosas no salen de un sombrero, no es cuestion de magia. Hace algunos años ya , 1990, nuestra Cuba y su pueblo, vimos la llegada de un Periodo muy dificil y fuimos llamados a salvar las Conquistas del Socialismo y con ello la PATRIA y hoy estan aqui pero tambien fuimos alertados de las rupturas que naturalmente podrian ocurrir en la escalas de valores indiuviduales y colectivos de nuestra sociedad. 10 años despues Fidel resumia en varias lineas un integrador concepto de Revolucion que contiene dentro de si la necesidad de apegarnos a ese concepto, convertirlos en actuacion y conducta diaria y recuperar los valores heridos durante la dura crisis. Hoy usted llama a Pensar como pais y es la unica forma de buscar la prosperidad colectiva por encima de la individual; cada cual debe hacer lo que por deber le corresponde y por voluntad sienta que deba aportar como buen patriota; hay que estructurar bien desde la familia, desde la escuela curricularmente y con la ejemplaridad de nuestros docentes y desde la misma sociedad una batalla contra las tendencias consumistas, egoistas, indibidualistas; tenemos que lograr que en las relaciones humanas de todo tipo, pevalezca el SER y no el TENER; tenemos que partir en la solucion de nuestros problemas siempre en el origen real de sus causas y no en ocasiones pensando que definiendo un responsable el problema en si se resuelve. Adelante Presidente, Somos Cuba, Somos Continuidad. Patria o Muerte, Venceremos

  • Yjrisan Escobar Puentes dijo:

    Estimado presidente Miguel Días Canel Bermúdez
    Mi nombre es Yurizan Escobar Puentes Y soy pobladora de la comunidad Hermanos Saiz Montes De Oca Ubicada en el municipio San Juan y Martinez Provincia Pinar del Río .El motivo co el cuál le estoy escribiendo es para pedirle ayuda en nombre de todos los pobladores de esta localidad.Pues nuestro pueblo tiene 120 viviendas con el techo en pésimas condiciones y nosotros los habitantes de este lugar tememos por un derrumbe de techo y q a su vez cobre con vidad humanas .me dirijo a usted porque es nuestra última esperanza .Ya esta situación a lo largo de los años se ha planteado en muchas Asamblea de rendición de cuenta y no hemos recibido respuesta .Hace al rededor de 3 año le pusieron sólo paper de techo a los biplantas y esto suman 19 viviendas y las de más como se dice a lo cubano se quedaron en el aire .es increíble con el valor histórico y patrimonial q tiene esta comunidad ,se este destruyendo pues fue la primera creada en Cuba a raíz del triunfo de la Revolución el 24 de enero de 1960 y la inaguro nuestro querido comandante en Jefe Fidel Castro Rûs , además de llevar el nombre de dos joven revolucionario q dieron la vida por nuestra patria para olgullo de los cubanos y en especial del pueblo sanjuanero .Pedimos Humildemente q nos ayude pues como dije anteriormente es nuestra última esperanza .llegue a usted un cordial saludo en nombre de todos los pobladores de nuestra comunidad.
    Revolucionariamente
    Yurizan
    Pd_ Esperamos respuesta

  • Manacey Clermont dijo:

    La historia de nuestros pueblos se escribio con la sangre de nuestros eternos ancestros que fue derramada en campos de batalla, también por actos de cobardía del enemigo frente a nuestra firme determinacíon de vivir libre o morir intentando.
    Las ideas siempre triunfarán, caminemos abrazados juntos todos hasta la Victoria siempre. Como nos lo enseñaron Toussaint Louverture, Dessalines, Henry Christophe, Ernesto Guevara, Fidel, Simon Bolivar, Petion... sigamos el ejemplo que nos dieron.

  • Manacey Clermont dijo:

    Felicidades al pueblo Cubano.
    Feliz 26 de Julio

  • eric escamilla dijo:

    Desde tehuacan, Puebla, México. Un abrazo fraterno y revolucionario a los comandantes de la revolución cubana que aun sobreviven y dan ejemplo de dignidad a los latinoamericanos, y reconocimientos mil, al gran liderazgo, al nuevo se podría decir, que representa Miguel Diaz Canel, legítimo heredero y continuador ejemplar de los pasos de Fidel y del Che. VIVA CUBA SOCIALISTA. "ALGO TENEMOS QUE HACER" "OTRO MUNDO ES POSIBLE". así nos enseñó Fidel.

  • jorge luis dijo:

    que profundidad política histórica y cultural .La revolución ha formado un hombre que le dará continuidad vamos por más presidente

  • eric escamilla dijo:

    VIVA CUBA SOCIALISTA

  • María Fernanda dijo:

    ¡Viva Cuba libre!
    ¡Cuba Va!
    ¡A trabajar y hacerlo bien!
    ¡No te fallaremo Canel!

  • Yoendris Chaviano dijo:

    Bellas y profundas palabras de nuestro comandante y compañero. Que siga la continuidad de las luchas por nuestra libre y soberana tierra, porque ¡Aquí no se rinde nadie!

  • Rafael Emilio Cervantes Martínez dijo:

    Rumbo claro y firme el de nuestra Patria en la Plaza de la Patria. Una llama que no se puede apagar persiguiendo buques cisternas. Continua la Revolucion Cubana navegando en un mar de pueblo tajando mentiras. Hay continuidad, habra Isla Independiente Fidel.

  • Leonides Morales Sola dijo:

    Hasta la victoria siempre. Vamos por más. Somos cuba. Somos continuidad. Viva por siempre nuestra Revolución.

  • Enrique dijo:

    Gran discurso lleno de realidad y contenido.Me parece un gran Presidente Diaz-Canel y un gran pensador comunista.Mis afectos desde Madrid

  • BDPZ dijo:

    Como era de esperar y como acostumbra, excelente discurso de Nuestro Presidente concreto pero contundente donde llama a todos a actuar como Cubanos y Cubanas que somos, a combatir lo mal hecho, así como la chapucería y actuar contra el robo y todo lo que empañe nuestro prestigio y moral, todo en beneficio del pueblo. A Actuar como país. Teniendo en cuenta el legado que han dejado nuestros héroes a lo largo de la historia.
    ¡A combatir todo lo mal hecho!

  • SOMOS CONTINUIDAD dijo:

    EXCELENTE DISCURSO PRESIDENTE: LO QUE TIENES POR DELANTE PARA DERRUMBAR AMBOS BLOQUEOS ES MUY GRANDE, MANO DURA CON LOS FUNCIONARIOS INEPTOS, CORRUPTOS, RETROGRADOS, ULTRACONSERVADORES Y SOBRE TODO ESOS QUE TE DICEN QUE VAN A HACER Y NO HACEN NADA DE LO QUE DICEN... EL PUEBLO TE ACOMPAÑARA, SACUDE LA MATA COMO HIZO FIDEL !!!

  • VIQUILLÓN dijo:

    LO QUE NO ME GUSTÓ FUE QUE LO COMENZARON A TRANSMITIR POR LAS CADENAS DE TELEVISIÓN 18 MINUTOS DESPUÉS DE HABER COMENZADO , ¿ PORQUÉ? HASTA CUANDO EL REGIONALISMO , CUANDO HAY ALGÚN ACTO EN LA HABANA DESDE LAS 5 AM LO ESTÁN TRANSMITIENDO Y HAY QUE COMÉRSELO OBLIGADO , POR FAVOR A LOS DE LA TV NACIONAL . ES NACIONAL NO DE LA CAPITAL , NI UNA DISCULPA , NADA POR FAVOR ESTA ES CUBA Y ES DE TODOS LOS CUBANOS, FELICIDADES GRANMENSES.......

  • Noel Manzanares Blanco dijo:

    He aquí más luces para seguir construyendo la irreversibilidad de nuestro Socialismo. ¡Viva Cuba Libre!

  • Helen Santiago dijo:

    Impresionante discurso, El Presidente Díaz Canel, continudor del legado histórico de las generaciones que nos antecedieron, muestra con sus palabras que los principios dignos de esta Revolución no se negocian, y continuadores además de ese legado seguiremos victoriosos defendiendo nuestro País y nuestro socialismo.
    Vamos por más, con la unidad de todos seguiremos adelante.
    Viva por siempre el legado de nuestro invicto Comandante en Jefe Fidel Castro.

  • Puentes VC dijo:

    Estoy impresionado por las palabras de nuestro presidente. Ha sido un discurso muy contundente ante el imperio. Ojalá que el presidente de los EU lo haya visto, escuchado e interpretado. Soy un fiel revolucionario y criado con nuestra revolución y no somos perfectos, tenemos aún muchos problemas que resolver pero no permito que nadir hable delante de mi mal de este proceso. Hay muchas gente que abandonan a nuestro país y cuando chocan con la realidad se dan cuanta de todos los beneficios y libertadas que han dejado aquí, siga así mi presidente que tenenemos un numeroso pueblo que lo sigue ¡muchas felicidades!!

  • Preocupados dijo:

    Aora mismo cogieron unos cuantos caracoles africanos,desde octubre/18 a este momento,se an cogido más de 3000 ,la compañera Isabel Mayi Hernandez Vicen,a cogido en el patio de su casa una pila donde ay tantos niños,esos caracoles salen del arroyo,donde los niños cogen pescaditos y aora ké estamos de vacaciones,la comp.antes mencionada a ido a todas las entidades y x gusto,hablan mucho x el tv y no se resuelve el problema,el señor ké limpia el arroyo dice k no se mete ni muerto,pk no le dan ropas,botas ,guantes y demás,no tienen condiciones para trabajar,el estado tiene todos las herramientas para herradicar dicjo caracol ké es un peligro,todos los alrededores están contaminado,es en calle Arroyo e/Máximo Gomez y Final,Villa 2,Guanabacoa 11,Saludos Cordiales

  • Mayara dijo:

    En todas las farmacias del municipio de Guanabacoa,es un abuso lo ké están haciendo kn la población,cuando viene el medicamento ké nunca ay,y eso ké se iba restablecer en el 2017,bla,bla,bla,y la bolsa negra tiene lo ké no ay en las farmacias,bueno,una cola de aki a HONG KONG,muchos viejitos,hasta le an dado fatigas,es un abuso o kisás sabotaje,no se le puede yamar kn otro nombre,y una sola dependiente despachando kn tremenda calma y si la yaman por teléfono,para sacarla por los pelos,porqué,porqué,porqué,nafie ve esto,los delegados aki en guanabacoa ES POR GUSTO,buenas casa,queridas y queridos,vacilon kn los carros del estado y nadie ve nada,es un abuso,a tantos años de revolución,el polivit,seguro lo estarán cogiendo para hacer jugo,o droga,o champola,pk no se vé,un medicamento,entre comillas,tan insignificante,ke no lo ay en las farmacias,o lo estaran cogiéndo para los gallos

  • Mario dijo:

    En el municipio de Guanabacoa,el mercado de la vianda estaba en la calle Santa Maria y Adolfo Castillo,Villa 2,y lo pasaron hace como 3 años para la calle San Sebastian y Aparición,a un kilómetro,muchos viejitos pierden las viandas, porqué no pueden ir caminando con estas calles rotas llenas huecos,son fusnias,de años,y muchas Lomas,eso es un abuso,donde ay tantos placeres vacíos y menos de hierbas,como la difunta fábrica de sobrecamas Chenille,que la demolieron,acaban con todo,donde pueden hacer muchas cosas en ese súper placer,que está frente donde estaba el mercado de la vianda,aora ese mercado es particular,y todo súper caro,a tantos años de revolución es increíble que ésto esté sucediendo y más con los viejitos que ay ke tener mucha consideración que por ellos se hizo ésta revolución y ay ké cuidarlos

  • Rene Cobas Sierra dijo:

    Llena de esperanza las palabras y hechos cotidianos de nuestro presidente, de nuestro pais todo. La juventud no tiene otro deber que seguir preservando las conquistas, y sobretodo, construir nuevas y mejores. Venga quien venga, los cubanos no volteamos la cara, damos el frente a lo que sea. El futuro se nos plantea complejo, pero no imposible, siempre en busca del bienestar de cada individuo, cada cubano, que sumados todos hacemos un pueblo agradecido, trabajador, avido de ganar su pan con honradez y que orgullosamente nos llamamos hijos de Marti, de Maceo, de Fidel.
    Gracias presidente por sus horas interminables de trabajo, de mi parte, solo queda retribuir su esfuerzo desde mi puesto, saltando los obstaculos, sobreponiendonos a ello y como decimos en buen cubano: "echando pa lante".

  • Manuel Carmenate Águila dijo:

    Muy buena la intervención del Presidente Miguel Diaz-Canel, Muchas felicidades por su brillante y esclarecedor discurso. Somos de los Agradecidos a que usted hizo referencia, Gracias a Fidel y a la Revolución, desde 1959 cada cubano hemos podido estudiar, contar con los servicios médicos necesarios, vivir en un país digno, Gracias a usted por continuar con el legado de Fidel y Raúl exelentemente, continue así Presidente..

  • Ania dijo:

    Me encantó su discurso presidente... Que Dios lo bendiga y guíe para que pueda dar juntamente con el ejemplo de los comandantes de la revolución y el acompañamiento del pueblo (que ya lo admira y sigue) continuidad a la obra de la revolución , gracias por los esfuerzos que realiza y por pensar en nosotros como siempre lo hizo también Fidel... Gracias por la sencillez, humildad y entrega conque ha asumido los cargos de dirección...

  • Antonio A Medina Morante. dijo:

    El 26 es el día más alegre de la historia.¡Viva la Revolución Cubana!
    Felicitaciones a todos los cubanos y a todos los que nos han dado esta gran historia.
    ¡Viva Cuba libre!

  • Girardo R. Viciedo Rivero (Yiyo) dijo:

    Compañero Presidente:
    Creo que fueron muy pocos los discursos y convocatorias de Fidel que dejé de oír y analizar aún desde cuando todavía estaba en la misma Sierra Maestra; …yo era un niño todavía y Fidel comenzaba a enseñarme a pensar.

    Estuve también en esa concentración de campesinos que Ud. cita junto a tantos otros cubanos y habaneros que acompañamos a nuestro campesinado allí junto a Fidel, también como alfabetizador cuando se declaró a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo, a la 1ra y 2da Declaración de La Habana y a un sin fin más de actos, convocatorias, marchas y concentraciones. A nosotros nadie tenía que convocarnos, solo “el deber” nos compulsaba a asistir.

    Ese trabajo incasable de “atar cabos” que Ud. va desempeñando al frente del país, que está en todas partes, que habla todo lo que tiene que ser hablado, sus intervenciones en diferentes momentos y eventos, y este sabio, magistral, ameno y valiente discurso que Ud. acaba de pronunciar; trasciende nuestras fronteras y le va llegando no solo al cubano simple si no hasta al más insensible de los seres de este planeta.

    …Ud. habla con mi voz, con la voz y el pensamiento más hermoso de todo un pueblo y, mientras continúe así, logrará arrastrar multitudes. El pueblo cubano va detectando su talento indiscutible como dirigente y, con celo, respeto y amor, le sigue sus pasos.

    Ud. no deja de sorprenderme (tengo que decírselo): Yo, que como un ciudadano cualquiera de este país ya peina canas y acumulo experiencias, de cuna humilde, que he vivido todos los tiempos, sí: hijo de una luchadora clandestina que se incorpora a esto luego de esa clarinada que significaron los sucesos del Moncada y que, desde mis orígenes, heredé ese amor infinito por Cuba y su Revolución: Lo felicito!!!

  • Nancy dijo:

    Maravilloso discurso de nuestro presidente.Cargado de ideas limpias y transparentes.Ojalá todos hagamos lo q nos toca hacer.Son muchos años en la lucha.Cumplamos los objetivos.Hay q vencer muchas dificultades.Eficiencia,compromiso y Revolución

Se han publicado 39 comentarios



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Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba desde el 19 de abril de 2018. Fue primer vicepresidente de Cuba (2013-2018) y ministro de Educación Superior (2009-2012). Fue primer secretario del Partido Comunista en Villa Clara (1994-2003) y Holguín (2003-2009). En twitter: @DiazCanelB

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