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Y Colás le ganó al caballo

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2.- Carlos Colás (Sunset)Para Elio Menéndez, otra vez.

No podría afirmar que fuera Jesse Owens, el campeón olímpico que desafío a Hitler en los Juegos de Berlín 1936, cuando derrotó en el salto largo al inspirado representante del Führer, quien iniciara un espectáculo prácticamente circense (bien recompensado) al enfrentarse a un caballo y ganar la carrera. En los libros antiguos se narran situaciones similares, mayormente en el mundo de la ficción. Y de la cruda realidad.

Cuatro meses después de Berlín, en Navidades, Owens disputó una carrera contra un caballo, al que derrotó en La Habana. “Fue humillante”, dijo Owens, quien se sintió un verdadero fenómeno de feria. “Fue degradante”. Fue la primera de una serie de degradaciones sucesivas que él aceptó porque tenía que ganarse la vida, como toda su vida había aceptado la discriminación racial con una actitud que a veces parecía la del negro bueno, el Tío Tom que incluso criticó a sus compatriotas Tommie Smith y John Carlos, que desde el podio de México 68 reivindicaron el Black Power. Después corrió contra locomotoras, coches, motos, jugadores de béisbol, perros y hasta contra Joe Louis, el Bombardero de Detroit, el boxeador al que dejó ganar.[1]

Es cierto que el hombre mide sus fuerzas entre sí, también que suele ir más allá para atraer a la muchedumbre con diversiones públicas al aire libre o entre cuerdas, lo mismo da, siempre que se les acerque la gente que generosamente desembolse los billetes.

Carlos Colás, conocido por Charlie y Sunset, fue un carismático receptor por la década del cuarenta del siglo XX, que defendió su posición con las garras de un tigre y se entregó con cuerpo y alma al oficio. En su mejor momento exhibió una estatura de 5’10 de estatura y abrazó las 170 libras de peso. Negro y de cuna humilde, nació en La Habana, el 4 de diciembre de 1917 y falleció el mismo día en 1987, en esa ciudad, a los setenta años de edad.

Tuvo el honor de estar entre los primeros de su raza que participó en eventos internacionales, en época de segregación racial en el amateurismo.

En el caso de Colás, es bueno delimitar que Sunset fue un apodo que le pusieron en México, no es su apellido. Era algo así como sol oscuro. Creo oportuno decir que fue el primer negro en hacer un equipo Cuba.[2]

Poseyó un brazo estupendo. En 1940 se destacó por su labor en las Fuerzas Armadas, con el Regimiento 4. Fue entonces que lo eligieron para participar en la Serie Mundial Amateur de La Habana, donde tuvo un pobre resultado ofensivo, pero se convirtió en héroe por su brillante desempeño detrás de home, recibiéndoles los lanzamientos a figuras como Conrado Marrero y Natilla Jiménez, entre otros. De rapidísimas piernas, jugó como regular sin batear mucho, pero su desempeño detrás del home le valió para ser considerado entre los héroes del triunfo cubano.

Según Jesús Alberto Rubio, en su página de Internet, con fecha 20 de febrero de 2009, Colás pudo ganarle corriendo a un caballo en Laredo, México, algo que había hecho el fenomenal Jesse Owens en La Habana, otros que lo hicieron en diferentes épocas fueron Tetelo Vargas y Pancho García.

Elio Menéndez profundiza en el hecho:

La apuesta había brotado en una taberna al son del tequila mexicano, donde una figura influyente rezongó la cavernícola frase: “–Para el penco tuyo no me hace falta caballo, me basta con echarle al negro, siempre y cuando le concedas alguna ventaja. –El desafío, en plena taberna, a esa hora llena de parroquianos, levantó murmullos. Y el Gallo, hombre a quien no se podía provocar, tomó a pecho el reto. –Mi potro moro le da sesenta metros a tu negro para correr doscientos. –Y comenzaron las apuestas. El negro en cuestión era Carlos (Sunset) Colás, un receptor negro que “volaba bajito” y quien sin comerla ni beberla, como se dice, de repente se vio envuelto en aquella porfía. La inusual carrera fue concertada para dos mañanas después, día de descanso de la Liga Mexicana de Béisbol. Colás tuvo el apoyo de sus paisanos Martín Dihigo, Alejandro Crespo y Napoleón Heredia, que fueron con él hasta la misma línea de partida, pasando entre miles de apuestas, unas al negro, otras al caballo. Los competidores fueron a sus puestos y cuando sonó el disparo de pistola real, salieron disparados: Faltaban unos diez o doce metros, cuando sintió el resoplido del potro que amenazaba con pasarle por arriba. Sunset apretó los dientes, sacó de donde no tenía y cruzó la raya con un pie de ventaja –no más- sobre el sudoroso caballo moro. Ese extra final, dijeron, fue el que dio el triunfo a Colás. Pero tiempo después, el cubano desmentía tal aseveración con esta confidencia: –Como quien no quiere las cosas, logré que fuera uno de mis compañeros quien diera el disparo de arrancada, y éste, ya lo teníamos palabreado, lo hizo lo más cerca posible del potro. Al sentir la detonación casi junto a la oreja, el caballo se encabritó, y el tiempo que necesitó el jinete para meterlo en cintura fue suficiente para que yo llegara primero.[3]

Una anécdota ocurrente, si no cargara tanto racismo. Era comparar y poner en juego la capacidad física de un ser humano por dinero, en este caso de piel negra, contra una bestia. Quizás los allí presentes, imbuidos en un atractivo y pintoresco hecho al uso de la época, no pudieron valorar con efectividad su connotación.

Carlos Colás participó en ocho temporadas de la Liga Profesional Cubana y en un torneo independiente. En 1940-1941, con el Cienfuegos (.328), 1941-1942 (.283), 1942-1943 (.241), 1943-1944 (.335), 1944-1945 (.257), 1945-1946 (.198), 1947-1948, con el Cuba del torneo independiente de la Liga Nacional (.200), 1948-1949, alternando entre Habana y Almendares (.083) y 1949-1950, con el Habana (.000).

Su primer año y la campaña de 1943-1944, fueron las más sobresalientes. Bateador diestro, oportuno, con un brazo potente, también se desempeñó en los jardines. Su hermano José Luis llegó al nivel organizado, con menos resultados.

Estuvo entre 1940 y 1952,en las Ligas Independientes de Color, o Ligas Negras norteamericanas, con los siguientes equipos: Cuban Stars (1940), New York Cubans (1941), propiedad de Alejandro Pompez, donde conectó .281, Memphis Red Sox (1949-1952). En 1949 (.242), 1950 (.268), 1951 y 1952, hasta que desaparecieron las Ligas Negras.

Entre 1942 y 1944, se desempeñó en nueve campañas de la Liga Mexicana, con los siguientes equipos: Algodoneros de Torreón (1942 y 1943), Tecolotes de Nuevo Laredo (1944 y 1945), Diablos Rojos de México (1946 y 1947), Sultanes de Monterrey (1952 y 1953) y Águila de Veracruz (1954).

También jugó con el Mazatlán en 1946-1947, en la Liga del Pacífico de México. Rápido como un venado y consistente bateador, fue importante en 1942 para que el Unión Laguna lograra el título bajo la dirección de Martín Dihigo.

El 15 de julio de 1952, cuando integraba los Sultanes de Monterrey y se desplazaban hacia la Ciudad de México, el ómnibus en que viajaba el equipo, entre ellos Colás, tuvo un lamentable accidente contra un camión de carga, que provocó la muerte de dos jugadores mexicanos. En el mismo iban otros cubanos, resultando heridos Adolfo (Tribilín) Cabrera, Pablo García, Heberto Blanco y el propio Colás, quien sufrió una fractura en el brazo izquierdo y fuertes golpes en el tórax. Lázaro Salazar, el director cubano, había viajado poco antes en un avión. La tragedia se recuerda como uno de los hechos más lamentables del béisbol mexicano.

En 1951 jugó en la Liga Profesional Venezolana, con el equipo Venezuela, donde promedió .332, producto de 70 hits en 211 veces al bate, con 9 dobles y 5 triples conectados.También lo hizo con el Gavilanes, de la Liga Zuliana (1948) y el Pastora (1949 y 1951). Con el Magallanes, de la Liga de Caracas, en 1945, donde conectó a sus anchas: average de .332, líder en bases robadas (14) y en triples (5), marca que se ha mantenido en el tiempo.

Sunset Colás bebió muchos tragos amargos en su existencia, pero dejó una huella de buen hacer en los campos de béisbol. Y eso se agradece.

Liga Profesional Cubana:

VB     H   AVE       CA          CI         2B        3B         HR         BR

866 229 .264 129 96 22 14 2 19

 

-En 1942-43 lideró los triples(8).

(Con documentación de Guías del Béisbol Profesional Cubano, Mexicano y Venezolano, Oreidis Pimentel, Jesús Alberto Rubio, Carlos Castillo, Jaime Cervantes, Tomás Morales, James A. Riley, Jorge Figueredo, Elio Menéndez, Ángel Torres, Javier González y Carlos Figueroa, Roberto González Echevarría, Baseball-Reference.com; Seamheads.com, Martín Dihigo, Eddy Martin, Raúl Diez Muro, Severo Nieto, Alfredo Santana, Miguel Ángel Masjuán, y otras fuentes).

[1] Carlos Arribas: Jesse Owens, héroe en Berlín y paria en EE UU. Conéctate. Madrid,12 de abril de 2016.

[2] Oreidis Pimentel Pérez: Documento al autor de este trabajo.

[3]Elio Menéndez: Swines a la nostalgia. Ediciones Mecenas. Cienfuegos, 2005, pp. 69-70.

Jesse Owens corre contra un caballo

Jesse Owens corre contra un caballo

René González, Carlos Blanco y Carlos Colás (a la derecha)

René González, Carlos Blanco y Carlos Colás (a la derecha)

Sunset Colás

Sunset Colás

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Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

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