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Fidel y el ajedrez (III)

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Fidel Castro en una imagen de 1966.

Fidel Castro en una imagen de 1966.

Cubadebate ofrece otro capítulo del libro inédito “Fidel y el ajedrez”, de Jesús G. Bayolo, uno de los grandes periodistas deportivos cubanos e historiador del juego-ciencia, como regalo por el cumpleaños 90 del líder histórico de la Revolución. “Cuba tuvo la gloria de aportar al mundo una figura como José Raúl Capablanca, que ostentaba el título de campeón mundial cuando nació Fidel, y para orgullo de los ajedrecistas su máximo líder también es un cultor del intelectual deporte.”

Vea las publicaciones anteriores de este libro de Jesús G. Bayolo:

Testimonio inédito

Eleazar Jiménez, la principal figura del ajedrez cubano en la década del 60 del siglo pasado.

Eleazar Jiménez, la principal figura del ajedrez cubano en la década del 60 del siglo pasado.

Eleazar Jiménez, la principal figura del ajedrez cubano en la década del 60 del siglo pasado, tenía entre sus cualidades la discreción, y solo una vez contó a sus más allegados amigos este episodio, que ofrezco con mis palabras, lo más fiel posible con el recuerdo:

Al terminar su partida con Petrosian, Fidel invitó a Jiménez y al argentino Carlos Bielicki, que había sido campeón mundial juvenil, a extender esa noche dedicada al ajedrez. Así, en otro sitio, disputaron muchos duelos de reyes y alfiles.

El argentino Carlos Bielicki.

El argentino Carlos Bielicki.

Jiménez aseguró que en su amplia experiencia como docente –antes y después de la fecha- nunca había visto a alguien que asimilara tan rápidamente los importantes conceptos de tiempo y espacio en el ajedrez como Fidel los captaba. Y tanto, que la velada terminó con una partida de Fidel con Bielicki que fue tablas, porque era tablas.

“Siempre sentí admiración por Fidel –comentó Jiménez- pero nunca había tenido una visión suya mediante el prisma del ajedrez, como sí la tenía del Che. Su experiencia como jefe guerrillero la volcaba con talento natural sobre el tablero y esa noche comprendí de golpe la historia, comprendí cómo Fidel pudo conducir a un grupo de valientes a la victoria sobre un ejercito que le aventajaba en hombres y armas.”

“Mi juego es guerrillero”

Fidel durante el juego de béisbol.

Fidel durante un juego de béisbol en el Estadio Latinoamericano.

Se disputaba en La Habana el III Capablanca In Memóriam cuando el 30 de agosto de 1964 sus participantes fueron invitados al estadio Latinoamericano para presenciar un juego de béisbol de características especiales: el entonces Primer Ministro, actuando desde el montículo, colgó siete ceros al equipo del MININT y solo le conectaron dos hits.

Ocuparon un palco detrás de primera base, entre otros, los Grandes Maestros Vasili Smislov (URSS), Alberic O´ Kelly (Bélgica), Johannes Donner (Holanda), Ludek Pachman (Checoslovaquia) y Larry Evans (EE.UU.), el MI chileno René Letelier y los cubanos Eleazar Jiménez y Eldis Cobo, así como el comisionado nacional José Luis Barreras, y el director del INDER, José Llanusa. Para algunos era primera vez que veían un desafío beisbolero.

Fidel con ajedrecistas del III Capablanca (1964) en el Estadio Latinoamericano.

Fidel con ajedrecistas del III Capablanca (1964) en el Estadio Latinoamericano.

Una vez concluido su excelente desempeño como lanzador, Fidel se dirigió al palco que ocupaban los ajedrecistas, originándose un emotivo encuentro.
El excampeón mundial Vasili Smislov le preguntó sobre su estilo de juego y Fidel respondió: ”Yo sé jugar un poquito, mover las piezas, pero soy un jugador guerrillero… El ajedrez es muy entretenido y requiere de tiempo… A mí me falta tiempo para ser constante en el ajedrez, a veces cuando hay tiempo libre, jugamos… Mi juego es guerrillero… a medida que avanza la partida me doy cuenta dónde he cometido errores, para no cometerlos de nuevo…”

Continuó el diálogo, y al momento de la despedida Fidel les expresó: “He tenido mucho gusto en conocerlos. Les estamos muy agradecidos por su presencia en el torneo, esperamos que estos días los pasen bien, y como no pueden ganar todos, solo les deseo muchos éxitos. Hasta pronto…”

Mientras el Comandante se retiraba, Larry Evans preguntó: -¿De qué categoría es Fidel como lanzador? , para acotar seguidamente: -¡Mostró una buena “slider”! (Evans era un conocedor. Diez años atrás jugaba primera base en un High School).

Fischer-Fidel, duelo epistolar

Fischer entre los que se acercan a Fidel luego de la clausura de la Olimpiada.

Fischer entre los que se acercan a Fidel luego de la clausura de la Olimpiada.

Un torneo único en la historia del ajedrez fue el IV Capablanca In Memóriam, que ganó celebridad no sólo por su fortísima nómina, sino porque el Departamento de Estado no le permitió a Robert Fischer (a la sazón considerado el mejor del mundo) viajar a La Habana. Fischer jugó por teléfono y por teletipo. Se trata de uno de los torneos más espectaculares de todos los tiempos, en el que participaron 22 ajedrecistas de 16 países, 14 de ellos Grandes Maestros, en época que no abundaban como ahora.

¿Cómo se gestó la participación del carismático GM norteamericano de 22 años? José Luis Barreras fue en 1964 a Ámsterdam, donde estaba Fischer, con la expresa misión de invitarlo, la cual le había sido encomendada por el Che. Para ello se hospedó en el mismo hotel. Cuando consideró el momento oportuno, lo abordó, con cierta incertidumbre ante la posible reacción, pero el majadero y exigente Gran Maestro se portó como un caballero. Dijo que para él era un honor jugar en un torneo en homenaje a Capablanca, y ante la imprescindible pregunta de sus honorarios, respondió que los mismos que recibieran los ajedrecistas soviéticos.

Estaba en marcha la organización del IV Capablanca, a celebrarse en el Salón de los Embajadores del hotel Habana Libre entre agosto y septiembre de 1965, pero hubo que sortear más obstáculos que en una carrera de 3 000 metros, comenzando por la negativa del Gobierno norteamericano de que Fischer viajara a La Habana.

Fue idea del propio Gran Maestro la de jugar desde el Marshall Chess Club, situado en 23 West 10th street, Nueva York, utilizando el teléfono, a lo que se incorporó el teletipo. Esto originó copiosa correspondencia de José Luis Barreras con el presidente de la FIDE, Folke Rogard, y con el abogado de Fischer, Andrew P. Davis, entre otros. Era primera vez que se planteaba algo así y las opiniones resultaban de lo más diversas, a favor y en contra.

Cuando todo estaba a punto, una publicación falsa en el New York Times provocó un intercambio de mensajes entre Fischer y Fidel. El 11 de agosto de 1965 se recibió en La Habana este cable:

“Primer Ministro Fidel Castro,

La Habana

Me opongo a sus manifestaciones publicadas hoy en el New York Times proclamando una victoria propagandística, y por este acto me retiro del Torneo Capablanca. Solamente volveré a entrar en el torneo si envía un cable asegurándome que usted y su gobierno no buscan beneficios políticos de mi participación, y que no se producirán en el futuro más comentarios políticos por parte de usted en relación con mi participación.

Bobby Fischer”.

Al día siguiente, al mediodía, el Comandante en Jefe daba categórica respuesta al ajedrecista norteamericano:

“Bobby Fischer, New York, USA.

Ref. COA 38

Acabo de recibir su cable. Me sorprende que usted me atribuya algún tipo de manifestación referente a su participación en el torneo. A este respecto no he dicho ni hablado una sola palabra con nadie. Solo tengo sobre ello noticias que he leído en cables de agencias norteamericanas. Nuestro país no tiene necesidad de tan efímera propaganda.

Es suyo el problema de participar o no en dicho torneo. Sus palabras son, por tanto, injustas. Si usted se ha asustado y arrepentido de su decisión inicial, sería mejor que idease otro pretexto y tuviese el valor de ser honesto.

Dr. Fidel Castro

Primer Ministro del Gobierno Revolucionario”.

Fischer asimiló el contenido del mensaje, porque no tardó en confirmar su participación en el IV Memorial Capablanca, y porque después mostró siempre admiración y respeto por la figura del líder cubano.

Se crearon reglas especiales para la novedad del competidor ausente y el 24 de agosto jugó su primera partida con el MI Heinz Lehmann, de la RFA, que le significó una bonita victoria. Las piezas de las partidas de Fischer en La Habana las movía José Raúl Capablanca, hijo. El torneo lo ganó dramáticamente el excampeón mundial soviético Vasili Smislov con 15,5 puntos de los 21 posibles, luego que el GM yugoslavo Borisalv Ivkov perdió sus últimas dos partidas, originándose un triple empate en segundo lugar entre el propio Ivkov, el GM soviético Effim Gueller y Robert Fischer, los tres con 15 puntos.

Fidel y Fischer conversan. Al centro, Barreras.

Fidel y Fischer conversan. Al centro, Barreras.

Oportuno es recordar que cuando se conocieron personalmente en 1966, el mismo día que se inauguró la XVII Olimpíada Mundial, Robert Fischer le autografió y le entregó un libro suyo a Fidel Castro. A los primeros tableros de los 52 equipos participantes, Fidel les obsequió una mesa “olímpica”. A todos los competidores, un juego de ajedrez tipo Staunton, en simbólicos estuches cubanos, algunos de los cuales reproducen la casa natal de José Martí.

En otro momento de la magna cita, de los varios que contó con la presencia de Fidel, se le acercó Fischer acompañado de Leonid Stein, y le dijo: -Comandante, me gustaría después de la Olimpíada jugar en Cuba un match con Stein, sin fondos, a ver quien gana primero 10 partidas. Fidel le respondió: -Todo lo que haga bien al ajedrez es positivo. Me gustó mucho el libro que me regaló. He leído algunas páginas y espero sacar resultado de él. En estos días he estado leyendo también uno de Capablanca. No quiero apasionarme mucho con el ajedrez.

Recuérdese que a la sazón Fischer era algo así como un rey sin guirnalda. En la Olimpíada hizo 15 puntos de 17 posibles en el primer tablero. Leonid Stein era entonces el campeón de la URSS y defendió el cuarto tablero soviético, con rendimiento de 9 puntos en 12 partidas. El rival soviético de Fischer en la Olimpíada de La Habana fue el entonces subcampeón mundial Boris Spasski y de aquel duelo que concluyó en tablas cuenta una anécdota el periodista Miguel Ángel Masjuán, quien fungía como su asistente e intérprete, aunque Fischer podía comunicarse en español,

En el momento más tenso de la partida, próximo a las 40 jugadas, cuando Fischer estaba a punto de realizar un sacrifico de calidad (torre por alfil), le dijo a Masjuán que le trajeran un jugo de naranja, lleno hasta el borde. Cuando lo tuvo, sostenido en una mano el vaso, con la otra hizo la jugada crítica. Al concluir la partida, Masjuán le preguntó que para que pidió aquel jugo, si tenía otro en su mesa, y además no se lo tomó. Fischer le contestó: -No era para tomarlo, sino para que Spasski viera que no me temblaba la mano cuando hacía el sacrificio.

El anunciado tope con Stein no pasó del proyecto, pero al finalizar la Olimpíada, por propia solicitud, el campeón norteamericano extendió por unos días más su estancia en Cuba, donde tan bien se había sentido, y a donde no acudía desde 1956, siendo un niño de 12 años.

Cuando comenzó a disputar el match semifinal por el campeonato del mundo frente a Tigran Petrosian en Buenos Aires, 1971, Fischer solicitó permiso a los organizadores, y de acuerdo con su oponente, que también había sido uno de los agraciados, mandó a buscar a Estados Unidos la mesa y el juego que le había regalado Fidel, para dirimir sobre el tablero de mármol cubano aquel crucial desafío, que ganó 6,5-2,5, y le permitió enfrentar a Boris Spasski (12,5-8, 5) al año siguiente en Reykjavik, Islandia, donde se coronó campeón mundial en el llamado Match del Siglo.

Se han publicado 6 comentarios



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  • el taxita dijo:

    muy buen aticulo cubadebate,yo soy el caballo de fidel en los comentarios, se nota que me estan escuchando, hay una cancion de carlos varela que dice que somos fichas en un tablero, lo que hay que saber moverlas, quisiera intentar jugar una partida con fidel o que el me enseñara a jugar.

    un abrazo y feliz cumpleaños papa

  • Henry. dijo:

    LO LLAMAN EL JUEGO CIENCIA…

    I
    Lo llaman el juego ciencia
    y da mucho que entender,
    y se juega con paciencia
    para ganar o perder.
    II
    Niños, jóvenes y adultos
    pueden jugarlo también,
    y no existen los insultos
    jugando de quien a quien.
    III
    Este juego no es de suerte
    porque no es juego de azar,
    sólo tienes que ponerte
    y el tablero divisar.
    IV
    El juego así lo compones
    con un tablero de ley,
    torre, alfil, caballo y rey
    y delante ocho peones.
    V
    Y la dama es otra pieza
    más valiosa en el tablero,
    si se juega con destreza
    se dará el golpe certero.
    VI
    Ocho piezas y ocho peones
    blancas y de color,
    formando dos batallones
    para vencer el mejor.
    VII
    Las blancas inician juego
    las negras van al ataque,
    las blancas juegan de nuevo
    y las negras cantan “JAQUE”.
    VIII
    Y siguen los dos rivales
    buscando ese “JAQUE MATE”,
    y si los dos son iguales
    se produce un buen empate.
    IX
    El nombre correcto es tablas
    cuando no hay un ganador,
    en el juego si tu hablas
    ya cometes un error.
    X
    Yo no soy buen jugador
    tampoco juego tan mal,
    sólo basta de un error
    que lo aproveche el rival.
    XI
    Me despido en el momento
    y será hasta otra vez,
    reconozco ese talento
    que contiene el “AJEDREZ”

    • Cubaniche dijo:

      Ya que eres tan poeta
      Y en el aire la compones
      Te convido a una partida
      A pelear como campeones

  • el taxita dijo:

    eres buen jugador
    ya lo sabe todo el mundo
    espero nuevas noticias
    para saber de que escribo
    tu me enseñaste a luchar
    y en la calle estoy luchando
    dame una oportunidad
    y te seguire esperando

  • Vivian V. dijo:

    Tenacidad,inteligencia y Valor se necesita con fervor, para jugar el Ajedrez y Como dice Henry se ve su valentia al usar en su poesia ,frases que son de Fidel es un juego de Ciencia que abre la oportunidad de enseñarle a los demas desarrollar el pensamiento y mostrar ese talendo con profunda humildad.

  • Cubaniche dijo:

    Por favor que alguien me diga si conserva uno de esos maravillosos juegos de ajedrez regalados por nuestro Comandante en Jefe que viene en una caja que es la casa de Jisé Martí.

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Jesus G. Bayolo

Jesus G. Bayolo

Es periodista e historiador del ajedrez, toda una autoridad del tema en Cuba.

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