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Un auxilio silenciado: Cuba en la Independencia de los Estados Unidos

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independencia de eeuu

Una notable ausencia puede hallarse en la mayoría de los textos de historia que se utilizan en las escuelas norteamericanas sobre la ayuda que dio España, en primer lugar, y Cuba en particular, a la lucha independentista de las Trece Colonias contra la metrópoli inglesa. [i] Aunque también hay que reconocer que por desconocimiento mucha de la bibliografía histórica de Cuba ha carecido de esta hermosa página histórica de solidaridad del pueblo cubano.[ii] Un auxilio  que estuvo más allá del conflicto y los intereses de las potencias de la época: España y Francia de un lado, Inglaterra del otro.

El destacado historiador cubano Eduardo Torres Cuevas ha señalado que “la asistencia cubana a la independencia norteamericana no se limitó a la participación de las tropas habaneras en un hecho militar, por importante que éste resulte, sino que esa ayuda constituye un componente participativo en todas las esferas del proceso independentista norteamericano”.[iii]

En los momentos en que se inicia el proceso independentista en las Trece Colonias en 1775, ya existía toda una tradición de relaciones comerciales entre estos territorios y la isla de Cuba. Según Torres Cuevas, en la década de 1760-1770, las mieles cubanas encontraban en Rhode Island, 30 destilerías que anualmente producían, sólo para exportar al África, 1 400 bocoyes de ron. A su vez, los traficantes entre las dos regiones traían a Cuba importantes cargamentos de esclavos adquiridos, no pocas veces, con el ron fabricado en Norteamérica con la melaza de los ingenios cubanos; e implementos a bajos precios. [iv]

De esta manera, entre la oligarquía habanera y los comerciantes de las Trece Colonias se establecieron estrechos nexos de intercambio comercial. Nexos que defendieron con pujanza ante cada intento de la Corona británica de limitarlos, convirtiéndose dicho conflicto en una de las causas del movimiento independentista. Esto tuvo una expresión política en el hecho de que las principales figuras implicadas en ese intercambio, serían claves en el financiamiento, aprovisionamiento, espionaje y otras formas de apoyo al movimiento independentista de Norteamérica. Fueron sus más célebres exponentes: del lado norteamericano, Robert Morris, traficante negrero; el cerebro financiero de la guerra de independencia de los Estados Unidos, como se le llamaba, y por Cuba –aunque de origen español-, el comerciante Juan Miralles, primer representante de España ante los rebeldes.

Miralles sería uno de los hombres más admirados por George Washington, a tal punto que, por voluntad del propio líder norteamericano, fallecería en su casa en Morristown, Nueva Jersey, el 28 de abril de 1780, atendido por su esposa y médico personal, víctima de una mortal enfermedad. Al ocurrir su deceso, Washington ordenó que se le rindieran honores militares y en sus funerales participaron además del futuro primer presidente de los Estados Unidos, La Fayette, Hamilton, Morris y otros importantes líderes norteamericanos y oficiales franceses. “En este país se le quería universalmente y del mismo modo será lamentada su muerte”, expresó Washington ante la desaparición física de Miralles. [v]

Durante la lucha independentista de las colonias inglesas en Norteamérica, Miralles fue un activo agente al servicio del espionaje español.[vi] Su ayuda se concretó en la creación, junto a Robert Morris, de una amplia red de abastecimientos de ropa, alimentos, armas y medicinas para las fuerzas independentistas norteamericanas, que tenía en La Habana su epicentro fundamental.

Luego de declarada la guerra entre España y Gran Bretaña, el 23 de junio de 1779, La Habana sería también un núcleo importante de las operaciones militares y el puente ineludible para intensificar la ayuda comercial, financiera y militar a los rebeldes, la cual se canalizaba a través de la Luisiana y por una ruta naviera creada desde 1778 por Miralles y Morris entre La Habana y Filadelfia.

El 27 de agosto de 1779, dos meses después de la declaración de guerra, el general español Bernardo Gálvez avanza sobre las Floridas. Va al frente de un ejército que conforman criollos de Cuba y suma victoria tras victoria. Refuerzan también sus tropas batallones de Pardos y Morenos de La Habana. Un año más tarde, Gálvez pone sitio a Pensacola, el punto más fuerte de los ingleses en la costa antillana de Norteamérica.

La victoria se alcanza gracias al refuerzo recibido de tropas de La Habana conducidas por el general Juan Manuel de Cajigal y Monserrate, que es el primero en entrar a la ciudad. Con el dominio de este enclave se garantizó el control del cauce del río Mississippi y, por lo tanto, la ruta de abastecimientos a los rebeldes que empleaban los barcos peninsulares, franceses, habaneros y norteamericanos.

Por su destacada participación en la acción, Cajigal sería el primer cubano en ser nombrado por la Corona española gobernador interino de la Isla, el 29 de mayo de 1781. En la toma de Pensacola y luego durante parte del tiempo en que fungió como Gobernador de la Isla, Cajigal tuvo como ayudante personal al venezolano Francisco de Miranda, quien posteriormente trascendería a la historia como el “Precursor de la Independencia de América Latina”.

Pero, sin lugar a dudas, la forma más elocuente en que se expresó la ayuda de la población cubana a la causa independentista de los Estados Unidos se materializó cuando hombres y mujeres acaudalados de La Habana auxiliaron financieramente al general francés, Jean Baptiste de Vimeur, Conde de Rochambeau, y al mismo Washington, quienes se habían quedado sin recursos para sufragar los gastos que implicaban sus planes de asestarle un golpe definitivo a los ingleses en Yorktown. Washington necesitaba alrededor de 1 200 000 libras esterlinas, para poder abastecer y pagar a sus tropas.

Después de fracasar varias gestiones realizadas para la obtención del dinero, el almirante Francois Joseph Paul, conde de Grasse, que había sido enviado con una poderosa flota francesa al Atlántico, ordenó que la fragata Aigrette se dirigiera a Cuba para comunicar la urgencia de la necesidad de este financiamiento. De inmediato, se realizó en la Isla una recaudación pública con la colaboración de las autoridades eclesiásticas y gubernamentales, junto a determinados sectores populares. Varias fuentes aseguran que las damas habaneras entregaron parte de sus joyas. También se refieren a una decisiva participación de Francisco de Miranda en la recogida de los fondos, aunque otros datos lo ponen en duda.[vii] En total se reunió la cifra de 1 800 000 pesos de ocho reales, que fueron entregados al joven oficial francés Claudio Enrique de Saint-Simon, el posterior famoso escritor y socialista utópico. Con esta importante suma de dinero se pudo pagar a las tropas independentistas, cubrir gastos de abastecimiento e iniciar el avance contra las fuerzas del general británico Charles Cornwallis en la región virginiana de Yorktown. Después de varios días de combate, las tropas británicas se rindieron y el 31 de octubre de 1781 firmaron la capitulación. [viii]

Finalmente en 1783, mediante el Tratado de París, los ingleses reconocieron la independencia de las Trece Colonias.

Basados en estos hechos históricos, que aun ameritan una mayor atención de los investigadores, podemos entonces afirmar, no solo que Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos, como demostró en magistral ensayo el historiador Emilio Roig de Leuchesering, [ix]sino que la independencia de los Estados Unidos tiene mucho que agradecerle a los cubanos.

Notas


[i] También se obvia el apoyo de tropas haitianas.

[ii] La mayoría de los textos históricos utilizados en los distintos niveles de enseñanza de las escuelas cubanas no comprenden esta historia. El Dr. Eduardo Torres Cuevas ha sido uno de sus mayores divulgadores y logró incluir una síntesis de estos pasajes en su libro –en coautoría con el Dr. Oscar Loyola Vega- Historia de Cuba 1492-1898. Formación y liberación Nacional, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 2001, t.1, pp.120-124.

[iii] Eduardo Torres Cuevas, “Lo que le debe la independencia de Estados Unidos a Cuba. Una ayuda olvidada”, en: En Busca de la Cubanidad, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006, t.1, p.133.

[iv] Ibídem, p.155.

[v] Ibídem, p.169.

[vi]La figura de Miralles aún no ha sido suficientemente investigada, como bien afirma Torres Cuevas. Si Herminio Portell Vilá le rinde especiales honores en su obra, Historia de Cuba. En sus relaciones con los Estados Unidos y España, t.1, el propio Torres Cuevas lo cataloga como “uno de los más inescrupulosos comerciantes y contrabandistas de La Habana”, en: Ob.cit, p.157.

[vii] Véase Ernesto Limia, Cuba Libre. La Utopía Secuestrada, Ediciones Boloña, La Habana, 2013, pp.33-41.

[viii] Eduardo Torres Cuevas, Ob.Cit, pp.168-169

[ix] Emilio Roig de Leuchsenring, Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos, Ed. La Tertulia, La Habana, 1950.

Se han publicado 25 comentarios



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  • El Pilongo dijo:

    Es tan importante el estudio de la Historia para el hombre como el mismo acto de respirar para vivir. Dar a conocer cada hecho, profundizar y ampliar los conocimientos hermanan a las naciones que han compartido las batallas en la lucha por sus independencias.

    • nopasarán dijo:

      Cadillac: eso está en el libro de Historia de Cuba que está en todas las librerías del país. Nunca ha sido un secreto. Además, esos cubanos se creían “españoles”. Si se conoce poco el asunto, es porque la gente no lee tanto como debiera la Historia de nuestra Patria, no hay otro motivo.
      Ahora bien, algunos hechos para no juzgar la historia tan rápido, pues tal parece que los yanquis ganaron por nosotros y que nosotros ya habíamos ganado cuando ellos entraron. Puede discutirse sobre todo eso:
      1. Si no es tan famoso lo de la presencia de milicias coloniales cubanos combatiendo bajo bandera española, es porque no fue tan determinante. La batalla de Saratoga fue puramente norteamericanos – ingleses, en 1777, y en ella se decide el viraje de la guerra. Es entonces que empiezan a intervenir otras potencias oportunistas (España y sus tropas coloniales cubanas incluidas) y unos cinco cinco años después es que tenemos esa presencia conjunta de españoles, canadienses, franceses, holandeses, colaborando con los americanos en la guerra de Independencia de las 13 colonias. Ni la batalla del fuerte Charleston ni la de Pensacola donde actuaron los españoles y sus coloniales de aquí, decidieron nada, pues cinco meses después todavía estaban los ingleses de tú a tú combatiendo en Yorktown. Que no se decidió por una ofrenda habanera, por demás, sino por la presencia del doble de fuerzas combinadas yanki-francesas, contra los sitiados británicos, junto con todo el poderío militar galo apoyando. En todo este conflicto, una ofrenda y unos milicianos peleando al sur en escenarios secundarios, no deben ser sobrevalorados a tal grado. Si bien hubo cubanos luchando allá, hubo voluntarios norteamericanos – en total un estudio contabilizó unos 200, desde Narciso López – luchando en nuestras tres guerras de independencia (incluso en la guerra chiquita). Y ni se debe a los cubanos la victoria de los yanquis, ni a esos voluntarios gringos la victoria de Cuba. Eso sí, Martí hizo muy bien en restregarle al canalla ese del “Manufacturer” que en nuestra guerra de independencia sí no tuvimos naciones que nos apoyaran, sino que tuvimos que luchar “contra Dólar y cañón”, pues el aliado más grande que tuvo España en su guerra contra la Independencia de Cuba, fue USA, y ello desde el tiempo de Bolívar mismo.
      2. Cierto que no le debemos la independencia a los segundos colonizadores de Cuba: pasamos de colonia hispana a colonia yanqui. Y no hay dudas de que como mismo USA perdió en Viet Nam, España iba a la larga a perder en Cuba. Pero de que eso iba a ocurrir precisamente en 1898 cuando intervinieron los americanos, es cosa de debate. España era una nación potente todavía, con economía industrializada, con potencia e inventiva. Lo de “Hasta el último hombre y hasta la última peseta” era porque había pesetas y hombres. Miren que por la misma época en que nosotros estábamos usando machetes y unos pocos cañones aquí y allá, ellos tenían a Villaamil diseñando el primer destructor, a Isaac Peral diseñando el primer submarino por corriente eléctrica (siguiendo la tradición de otros hispanos: García Saez y Monturiol), un rifle Mauser extendido, bien moderno y de buen calibre, más toda la economía española con sus ramas industriales, que aunque no estaba a la par del capitalismo desarrollado de Inglaterra o EEUU, y era como quien dice una “abastecedora de materias primas”, pero era mayor en recursos que una guerrilla local. Y por muchos problemas que tuviera España en cuanto a emigración, mala infraestructura sanitaria, alfabetismo, etc., téngase en cuenta que había 18 millones y pico de españoles contra 1 milloncito y pico de cubanos, aislados y con un territorio que sólo permitía acciones de envergadura modesta y guerra de guerrillas. Sin dudas, a la larga íbamos a ganar nosotros: la infraestructura española era bien mediocre, y los estaban acabando las plagas y la mala administración. Pero eso daba para unos cuantos años más. De que España no estaba tan acabada como pensamos a veces, lo demuestra que la intervención yanqui coge a España con industria minera intacta, primando en la exportación de cobre, plomo, cinc, hierro. Desarrollo de la industria química y textil, y mucho capital franco-inglés interviniendo en fomentar astilleros, ferrocarriles, etc. Solemos pensar que los españoles estaban muriéndose masivamente de hambre por la Guerra de Cuba, y miren cómo sólo ocho años después de la guerra se funda el banco de Vizcaya, y en el siglo XX vendrá un ascenso económico, mal que bien, a pesar de los conflictos políticos. El país no estaba en las últimas todavía por Cuba. Eso podía durar varios años más, si antes una bala perdida no le daba al Generalísimo el triste azar que al gran Maceo y al gran Martí. Digo esto para indicar que la intervención de un tercer factor tan potente como USA sí influyó en la salida más temprana de España de Cuba, aunque no nos llevó, para nada, a la deseada independencia, sino que frustró y traicionó esta.
      Por suerte luego llegó Fidel Castro Ruz y les pateó el trasero a esos nuevos colonizadores-traidores. ¡Qué hombre! El mambí del siglo XX. Lo dijo bien claro: “Esta vez los mambises sí entrarán en Santiago de Cuba”. Y entraron y se quedaron y aquí estamos, ya no colonia, sino país independiente gracias al valor de la generación del Centenario.

    • nopasarán dijo:

      ¿Nadie entiende que esos no eran “cubanos patriotas” sino cipayos coloniales de España, que defendían la monarquía absoluta, la inquisición, el comercio restringido, la opresión política y demás? Favor de no “mambizar” a esa gente que fue con los españoles a luchar en las 13 colonias. En todo caso eran anti-ingleses porque se creían “españoles”, aunque hubieran nacido en Cuba. Por suerte, España se encargó de demostrarles su desprecio, y dos siglos más tarde los verdaderos patriotas sacaron a los colonialistas de Cuba. Pero en esa guerra, no éramos patriotas. Patriota era Washington y su gente. Nuestros milicianos eran obedientes al amo ibérico, nada más.

  • franklin dijo:

    INTERESANTE HISTORIA,OJALA LE PUDIERA LLEGAR A MUCHAS PERSONAS EN ESTE PAIS

  • Nelson P Valdes dijo:

    La razón del apoyo de un sector de la burguesía del siglo 19 en desde la isla de Cuba hay que encontrarlo en que las colonias inglesas continuarian la esclavitud mientras que en el Parlamento inglés ya se discutía la abolición de la trata de esclavos. O sea, las 13 colonias deseaban CONTINUAR la esclavitud y la metrópoli inglesa planeaba la abolición de la trata de esclavos. Razon: la revolucion industrial hacia innecesaria la mano de obra esclava. Los cubanos deseaban se preservara la esclavitud. La independencia de las 13 colonias tenía la intención de preservar la esclavitud. Ver:Simon Schama, Rough Crossings: Britain, the Slaves and the American Revolution” (2006). De ahi la famosa cita de Samuel Johnson: “How is it that we hear the loudest yelps for liberty among the drivers of Negroes?”

    • nopasarán dijo:

      Apoyo su comentario, Nelson. Eso era “esclavistas de todas las tendencias, uníos”, nada más.

  • jacks dijo:

    y después de tantos años me dicen eso, el o los que omitieron tan importante gesta de los cubanos debe o deben por lo menos ahora bajar la cabeza… y mucha vergüenza eso sí, a veces pienso que es solo capricho…

  • cadillac dijo:

    hola no sabia de esa ayuda solidaria de los patriotas cubanos a la independencia de EEUU, me quede asombrado eso no lo sabia creo que eso no debe jamas ser silenciado.
    y ser dado tambien y divulgado mas en los libros de texto, articulos y reportajes historicos de aca, donde NUNCA lo he visto.
    complacido el forista que me pregunto porque no habia opinado aca_
    gracias cubadebate

    • osv dijo:

      Por favor, lee el muy bien documentado comentario de “Nopasaran”….no cabe hablar de “patriotas cubanos” y ni siquiera de cubanos, pues en aquel entonces, Cuba, como concepto de nación, no existía. Esta lucha ocurre en el siglo XVIII y de la nacionalidad cubana, puede hablarse propiamente a partir del siglo XIX y ya avanzado.

  • senelio ceballos dijo:

    Saludos Elier!!..Gracias a cubadebate.cu…Articulos asi, con estadisticas y hechos historicos ayudan a crear patria y patriotas…. La patria es de todos y debemos ayudarla a sobrevivir….Aunque algunos de mi generacion cometiamos locuras como…LA UNIVERSIDADES SOLO PARA REVOLUCIONARIOS!!! jajaja…locuras historicas

    • cadillac dijo:

      nopasarán nunca me dieron eso en historia, no obstante consultare en los libros que me dices y en los que imparten en las escuelas a ver si esta en ellos….ando apurado luego sigo contestando.
      Senelio saludos !!!!!! bonita frase que muchas veces fue repetida…

  • Nelson P Valdes dijo:

    Por cierto, el gobierno colonial español también apoyó a las 13 colonias en su lucha por la independencia. Existen numerosos estudios describiendo esa ayuda.

  • Ronald dijo:

    Interesante y esclarecedor articulo. Ocultar la verdad sobre la ayuda prestada por Cuba a la independencia del imperio me recuerda a la história que quieren reescribir en Europa sobre quien derrotó a Hitler, será algo contagioso,o es que los grandes no agradecen las ayudas del pasado.

  • Elier Ramírez dijo:

    Los batallones de pardos y morenos que pelearon por la independencia de las trece colonias no pueden considerarse “cipayos coloniales de españa”. Mas allá del conflicto entre los imperios, Inglaterra y España, había una simpatía natural, también de las clases pudientes de la isla.

    • nopasarán dijo:

      Estimado Doctor Elier: es un honor que usted comente al post de un sencillo forista como el que sucribe, y por cierto que eso es algo que me gusta de cubadebate: cómo los académicos como usted y otros interactúan con el pueblo en general que escribe. Gracias cubadebate.
      Gracias a que Usted es Doctor en Historia puedo escribir apoyado por su dominio perfecto del asunto. Sin negar que hubiera simpatías hacia USA (quizás sintetizada en aquel himno popular afrocubano posterior: “Avanza Lincoln, avanza, que tú eres nuestra esperanza”), ambos concordaremos que esas mismas clases pudientes nuestras concordaban con los yanquis, principalmente, en una misma ideología esclavista y racista.
      En cuanto a los voluntarios cubanos: con su permiso, no retiro la expresión “cipayos coloniales” respecto a esos milicianos coloniales criollos, porque a fin de cuentas, ya sean los nativos indios combatiendo a favor del Imperio británico, y los pardos o morenos (o simplemente “criollos”) que luchaban bajo las armas españolas, eran los típicos Gungha Din, y no peleaban ni como liberales ni como patriotas insulares, sino como españoles realistas de segunda categoría. Y ello defendiendo una monarquía obsoleta, que sólo nos daba comercio restringido, carencia de libertades de culto, poderes omnímodos del Ejército y demás, cuando el régimen inglés, junto con su esclavismo oportunista, también traía muchos avances de tipo comercial y hasta religioso, al ser un sistema socio-económico más avanzado que el hispano. No creo que haya que encontrar en esos milicianos al servicio de la testa coronada de Carlos III a los patriotas cubanos de aquel tiempo, sino que a mi humilde entender debe buscárselos, casi exclusivamente, en los palenques de los cimarrones. La discordancia ideológica entre el movimiento de Washington y estos soldados isleños era obvia: basta analizar la presencia de la masonería en la Revolución norteamericana, y su simultánea interdicción en nuestra Isla, al grado que fueron esos mismos ingleses combatidos por los milicianos prohispanos de La Habana, quienes tuvieron las tenidas masónicas legales acá (y como usted recuerda, también los cultos protestantes en Guantánamo cuando Vernon). Contra todo eso (liberalismo, masonería, libertad religiosa, libre comercio) luchaban estos españoles retrógrados y obviamente sus sumisos adláteres criollos, que no por gusto, como Usted recuerda, Francisco de Miranda es denunciado en la Habana por la Inquisición. Ni tampoco fuimos “la siempre fiel Isla de Cuba” cuando toda América rompía el yugo, hasta la luminosa mañana de la alborada de nuestra Patria el 10 de octubre.
      Para concluir, Usted sabe mejor que yo cuánto esos mismos batallones de pardos y morenos, más tarde combatieron a los verdaderos patriotas cubanos en las Guerras de Independencia. Y junto a ellos, muchos cubanos vende-patria (contraguerrilleros, no pocos de ellos pardos y mulatos) que siempre fueron fieles a la “Madre Patria” que nos despreciaba naturalmente. Los patriotas se alzaban contra España, no combatían junto con ella. Es mi humilde criterio.
      Muchas gracias tanto por su artículo como por su intervención en el debate, y sobre todo, gracias al sitio cubadebate, siempre promoviendo la ilustración y el diálogo en una cultura del respeto. Sin ningún tipo de adulación, debo decir que me encanta este sitio. Mis respetos a todos.

    • senelio ceballos dijo:

      Elier..Le propongo que se documente y escriba…de la entrada de tropas gringas por el sur de JIBARO….Alli nacio la palabra ..GUAJIRAS!!!!
      Yo fui uno de los ingenieros que tuve que ver con ese sistema de riego al sur de SsPIRITUS y conoci de muchas historietas de esa etapa historica poco…NARRADA a nuestros hijos..por favor!! Escribid!! Pleasse!! Lo necesitamos GUAJIRO…

  • Baphomet dijo:

    Eso solo demuestra que Cuba NUNCA le debió su independencia a EEUU… ahora, que EEUU se la deba a los demás y no lo reconosca; ¡es otra cosa!

  • susana dijo:

    Pese a las actuaciones de algunos principiantes. Debemos saludar que se haya puesto una telenovela cubana que aborda temas cotidianos poco difundidos como la decisión de asumir la maternidad de un hijo cuyo padre es casado, la convivencia de una familia numerosa en un apartamento pequeño, el abandono de los hijos como es el caso de la joven de 25 años que no ha buscado un lugar en la sociedad porque tiene de todo, la joven con necesidades especiales sobreprotegida por los padres,el machismo egoísta y la doble moral. Nuestra tv debe ser más competitiva porque la sociedad y nuestras exigencias lo imponen, también sus directivos deben conocer que no todos los cubanos tenemos acceso al paquete o a la tv digital. Por ello, bienvenidas sean todas las telenovelas y policiacos cubanos.

  • Elier Ramírez dijo:

    Nopasaran: solo le recomiendo leer los ensayos de Maria del Carmen Barcia sobre los batallones de Pardos y Morenos libres para que entienda a qué me refiero. Jose Antonio Aponte, quien después, en 1912, lideró una de las más extensas y contundentes conspiraciones contra el colonialismo español en la isla, participó en la toma de nueva providencia. Su simpatía hacia la causa independentista de las trece colonias era evidente. Cuando lo aprensan tenía en su casa un busto de Washington.

    • nopasarán dijo:

      Ciertamente, muchas gracias Doctor Elier. Fructífero artículo e intercambio. Mis respetos.

  • Carlos A. Rodríguez dijo:

    Gracias Elier por tus notas de historia, muy apegada a nuestros tiempos…
    Cuba como nación nació un tiempo después que estos hechos, pero está claro que el espíritu internacionalista del pueblo cubano se forjó desde aquellos tiempos.
    Ya había leído de la donación de la Sociedad de Damas de La Habana y de las acciones de los batallones de pardos y morenos.
    Es muy bueno que Cubadebate recuerde de estas acciones y lecciones de nuestra historia y más ahora que estamos por activar nuestras relaciones con EEUU.
    Gracias Cubadebate.
    Gracias Elier.

  • nopasarán dijo:

    Posdata: Aunque no sé hasta qué punto una figura como Aponte, que terminó sublevado contra los negreros esclavistas, pueda ser representativa de los que casi seguramente combatían a los británicos más por obediencia y deseos de “ganar puntos” que por genuinos anhelos libertarios. Pero de todos modos, Aponte es una figura estoica, mucho más sabia de lo que a veces popularmente se cree, y si se me permite, creo que no suficientemente conocida a nivel popular.
    Gracias otra vez.

  • Villar dijo:

    Celebro con creces este artículo de mi joven colega y amigo, el Dr. Elier Ramírez. Elier nos propone un análisis muy oportuno de lo que es una verdad de Perogrullo, no del todo conocida y reconocida, no tanto por los estadounidenses, tampoco por nosotros mismos. Y aunque muy enfáticas, son muy justas y válidas sus conclusiones que remata con el título del ensayo magistral del Dr. Emilio Roig de Leuchesering: “Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos”, yo diría que pudimos conseguir nuestra independencia a pesar de los Estados Unidos, que ya se sabe que hizo de todo, y lo sigue haciendo, por conjurarla.
    Pero volviendo al tema que ha tocado Elier, en los tiempos que vivimos, donde uno se encuentra por doquier a un montón de gente que desconoce, que no sabe, que ignora de las relaciones de los Estados Unidos con Cuba recordar esta bella página de nuestro pasado más o menos remoto es importante. Urge poner las cosas en su sitio, es cierto que la participación cubana en la lucha independentista del vecino del norte formó parte de una coyuntura internacional no sobra, pero que los cubanos lo asumimos con un elevado sentido del deber y marcadas simpatías por los insurgentes son hechos. No es casual que en esa contienda pelearan miembros de los batallones de pardos y mulatos de La Habana, los mismos que se enfrentaron con gallardía a los británicos cuando osaron apoderarse de nuestra región occidental.
    Sin embargo, hay un pasaje que Elier comenta en su artículo y que merece un análisis un poco más profundo pues denota las diferencias entre los hijos de Nuestra América y los americanos del norte. Esto se relaciona con la necesidad de pagar a los combatientes independentistas, y eso es increíble. Los nuestros no cobraban, más bien lo entregaban todo a la causa de la independencia. ¿Cuántos patricios cubanos no lo perdieron todo por entregarse a su ideal?, ¿A dónde fue a parar la considerable fortuna del “Marqués de Santa Lucía”?, por ejemplo y todavía es más llamativo como los cubanos más humildes contribuyeron con sus ahorros a la lucha por la emancipación, ¿de dónde salieron los fondos con los que Martí se prestaba a ejecutar el Plan de la Fernandina?, a propósito, malogrado gracias a las autoridades imperialistas estadounidenses.
    Estos son temas a los que hay que volver, explicar, divulgar y que nuestra gente, sobre todo los más jóvenes, lo conozcan al dedillo y terminaré mi comentario siendo igual de enfático que el autor de este magnífico artículo y lo haré afirmando que Cuba no debe su independencia a los Estados Unidos, que la alcanzamos a pesar de los Estados Unidos y por eso hay que defenderla.

  • Martha dijo:

    Muy interesante, no conocía de estos sucesos. Tampoco, que Haitianos, tuvieran participación en esa contienda. Compartiré esta información, para que mis amistades la conozcan, es realmente importante conocer estas partes de la Historia de nuestras Naciones.Lo maravilloso de saber que se luchó solidariamente por la Independencia de estas Naciones de un Yugo opresor, eso nos unirá mucho mas, en un momento como el que está viviendo el Mundo ahora, y nos permitirá unirnos para trabajar unidos por un MUNDO MEJOR , QUE SI ES POSIBLE!!!

  • israel díaz dijo:

    Con todo respeto su artículo no es del todo exacto. Cuba no nació oficialmente como nación hasta 1898. En realidad la ayuda de la isla a la Guerra de Independencia Estadounidense, pese a que si es real, fue iniciativa de España y el Virreinato de la Nueva, para entre otras cosas recuperar la Florida arrebatada por Gran bretaña. Además y otra vez con todo respeto (sin hacer menos a Cuba), era una capitanía parte de dicho virreinato. No pretendo quitarle crédito a los habitantes de la isla de Cuba de esos tiempos en la Guerra de Independencia, pero si sugiero un poquito más de cuidado con los discursos historiográficos
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Elier Ramírez Cañedo

Elier Ramírez Cañedo

Académico cubano. Doctor en Ciencias Históricas. Coautor del libro “De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba”. En Twitter: @islainsumisa

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