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Retamar, una salva de porvenir

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Roberto Fernández Retamar, durante la presentación de su libro "Poesía nuevamente reunida", antología con la cual la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) celebra el 21 de marzo, Día Mundial de esas creaciones, efectuada en la sede de dicha institución. Foto: AIN.

Roberto Fernández Retamar, durante la presentación de su libro “Poesía nuevamente reunida”. Foto: AIN.

Da título a este texto un poema[i] de Roberto Fernández Retamar (RFR) quien cumplió 85 años recientemente y que una de sus hijas, Laidi, le celebró reuniendo felicitaciones de la misma cantidad de amigas y amigos que sus años. 

Desde hace varios meses mi amigo y profesor, Guillermo Rodríguez Rivera, solicitaba, justamente, en Segunda cita, el Premio Cervantes para Retamar[ii], destacaba que ha sido: “…uno de los padres de esa renovación poética …, figura esencial en la literatura de la lengua en esos años sesenta, junto a poetas como Juan Gelman, Enrique Lihn, Jaime Sabines, Ernesto Cardenal”.

Quién crea que es escasa la obra poética de Retamar debería consultar –y disfrutar– las páginas de: Elegía como un himno, La Habana, 1950; Patrias, 1949-1951, La Habana, 1952; Alabanzas, conversaciones, 1951-1955, México, 1955; Vuelta de la antigua esperanza, La Habana, 1959; En su lugar, la poesía, La Habana, 1959; Con las mismas manos, 1949-1962, La Habana, 1962; Historia antigua, La Habana, 1964; Poesía reunida, 1948-1965, La Habana, 1966; Buena suerte viviendo, México, 1967; Que veremos arder, La Habana, 1970. Publicado simultáneamente en Barcelona en Ed. El Bardo con el título de Algo semejante a los monstruos antediluvianos; A quien pueda interesar (Poesía 1958-1970), México; Cuaderno paralelo, La Habana, 1973;  Circunstancia de poesía, Buenos Aires, 1974; Revolución nuestra, amor nuestro, La Habana, 1976; Palabra de mi pueblo, Poesía 1949-1979, La Habana, 1980; Circunstancia y Juana, México, 1980 (consta de Circunstancia de poesía y Juana y otros poemas personales); Juana y otros poemas personales, Managua, 1981; Poeta en La Habana, Barcelona, 1982; Hacia la nueva, La Habana, 1989; Hemos construido una alegría olvidada. Poesías escogidas (1949-1988), Madrid, 1989; Mi hija mayor va a Buenos Aires, La Habana, 1993; Algo semejante a los monstruos antediluvianos. Poesías escogidas 1949-1988, La Habana, 1994; Las cosas del corazón, La Habana, 1994; Una salva de porvenir, Matanzas, Cuba, 1995; Aquí, Caracas, 1995; Esta especie de poema. Antología poética, Puerto Rico, 1999; Versos, La Habana, 1999, y estoy seguro que se me queda algo.

Como recuerda Guillermo, Retamar es un “gran conocedor de la obra de José Martí, ha sido un revalorizador de la literatura hispanoamericana con un ensayo como Calibán, traducido a una pluralidad de lenguas. La revista Casa, que dirige desde 1965 fue una entidad guía de la intelectualidad latinoamericana y una de las más importantes de la lengua. Fernández Retamar conoce como pocos en el continente la literatura y la historia de España. Recuerdo ahora su ensayo contra la “leyenda negra española” y su Antología de poetas españoles del siglo XX, por la cual empezamos a asomarnos a ese universo muchos escritores cubanos”.

“También como profesor de literatura en la Universidad de la Habana, doctor honoris causa y profesor invitado en varias universidades del mundo, creo que Roberto Fernández Retamar merece y honraría el ilustre Premio Cervantes”[iii].

Retamar exhibe además una extensa obra ensayística: La poesía contemporánea en Cuba. 1927-1953, La Habana, 1954; Papelería, Universidad Central de Las Villas, 1962; Ensayo de otro mundo, La Habana, 1967; Introducción a Cuba. Historia, La Habana, 1968; Calibán, México, 1971; El son de vuelo popular, La Habana, 1972; Lectura de Martí, México, 1972; Para una teoría de la literatura hispanoamericana, La Habana, 1975; Acerca de España. Contra la Leyenda Negra, Medellín, 1977; Introducción a José Martí, La Habana, 1978; Algunos problemas teóricos de la literatura hispanoamericana, Cuenca, 1981; Para el perfil definitivo del hombre, La Habana, 1981; Entrevisto, La Habana, 1982; José Martí: semblanza biográfica y cronología mínima (con Ibrahím Hidalgo Paz), La Habana, 1982; Idea de la estilística, La Habana, 1983; Naturalidad y modernidad en la literatura martiana, Montevideo, 1986; Algunos usos de civilización y barbarie, Buenos Aires, 1989; Ante el Quinto Centenario, 1992; José Martí. La encarnación de un pueblo, Buenos Aires, 1993; Cuando un poeta muere, Matanzas, Cuba, 1994; Nuestra América: cien años, y otros acercamientos a Martí, La Habana, 1995; Cuba defendida, La Habana, 1996; Recuerdo a, La Habana, 1998; La poesía, reino autónomo, La Habana, 2000, entre otros textos.

Además es un exquisito cultor de nuestra lengua[iv] considerado: “una de las más extraordinarias figuras de las letras, el pensamiento político y social de Nuestra América”, al decir de Atilio Borón.

Pero Retamar no solo ha sido el brillante publicista, revistero y poeta sino uno de los más importantes intelectuales críticos de la realidad hispanoamericana y  Roberto, como le llaman sus amigos, nos enseñó en la escuela[v] que José Martí fue quien primero habló de imperialismo, lo hizo “…antes que Lenin y Hobson[vi]”.

Entre los numerosos reconocimientos recibidos por RFR está el Premio Nacional de Poesía de 1951; el Premio Latinoamericano de Poesía Ruben Darío; el Premio Internacional de Poesía Nikola Vaptsarov de Bulgaria; el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde de Venezuela; el Premio de la Crítica Literaria por Aquí en 1996; la Medalla oficial de las Artes y las Letras, de Francia; el Premio Juchimán de Plata y el Premio Nacional de Literatura de Cuba.

Calibán es el nombre de un personaje de la obra La Tempestad de William Shakespeare. Un salvaje primitivo, esclavizado por el protagonista principal, Próspero, y representa los instintos y la materialidad del ser humano, frente al otro sirviente, Ariel que posee un elevado carácter espiritual. Este personaje ha sido utilizado por otros, para representarlo como símbolo del “hombre natural”[vii] del materialismo frente al idealismo.

El nombre de Calibán puede tener su origen en una transliteración de caníbal y hay quienes le atribuyen un origen etimológico proveniente del romaní o gitano, donde significa “negro”, pero Shakespeare pudo inspirarse directamente en la obra De los Caníbales de Michel Eyquem de Montaigne[viii], uno de cuyos párrafos es recitado textualmente por un personaje y no haber ido tan lejos en la exégesis.

El hijo de una bruja[ix], Calibán, en venganza adopta a Estéfano, uno de los náufragos, trata que mate a Próspero; sin embargo, al final de la obra este aceptará volver a servir a su amo.

Hay más de un Calibán en la literatura, Oscar Wilde lo menciona en El Retrato de Dorian Grey[x], por ejemplo. Existen además de la explicación filológica otros acercamientos para Calibán, desde los que van de la ideología[xi] hasta los que llegan a la psicología[xii]

A partir de varias interpretaciones, en Hispanoamérica, Rubén Darío, José Enrique Rodó y Aníbal Ponce, entre otros, han usado a Calibán y Ariel desde diferentes perspectivas para analizar la realidad continental -de lo material a lo espiritual y hasta desde el marxismo-, la colonización frente a los colonizadores.

Curiosamente una de las lunas de Urano se llama Calibán.[xiii]

El ensayo Calibán de Roberto Fernández Retamar comienza con una pregunta. ¿Existe una cultura latinoamericana? RFR nos responde a lo largo del texto, con su visión sobre una cultura latinoamericana revolucionaria, tomando como base la obra cultural, intelectual y política, de resistencia anticolonial, que comienza con Bolívar y Martí durante el siglo XIX, pasando por José Carlos Mariátegui y Alfonso Reyes en la década de los veinte, hasta llegar a los contemporáneos del autor, Frantz Fanon y Aimé Césaire, entre otros.

Un raciocinio en el que un Calibán contra Ariel y sus contrapuestas relaciones con Próspero las que, sobre una extensa bibliografía, dan pie a que Retamar sostenga, aún cuando los colonizadores la identifiquen con Calibán, que la cultura latinoamericana se basa sobre una conceptualidad martiana del mestizaje en contraposición al canibalismo mestizo y a la “civilización frente a la barbarie”[xiv] de la cultura elitista, demostrando que el sentimiento pronorteamericano o plattista pervive entre un grupo de intelectuales, de mayor o menor importancia, cabalga, y que los conflictos intelectuales han sido, en esencia, “enfrentamientos clasistas”, más que otras cosas.

Sobre esos temas recientemente un amigo, Raúl Roa Kourí, y no creo que se moleste porque cite parte de nuestra correspondencia personal, me escribía acerca de la posibilidad de compartir admiraciones desde puntos de vista estrictamente literarios sobre ciertos escritores del continente, pero subrayaba que “el viejo Roa” le enseñó que la literatura debía ser además comprometida, no para deleite de minorías “cultas” exclusivamente, sino en razón del servicio y que hay que saber distinguir a esos que tienen a menos al resto del continente porque se sienten “europeos”, lejanos de las realidades que constituimos y somos el resto de nosotros; y eso es el Calibán de RFR en una de sus aristas.

Retamar concluye que la cultura latinoamericana sólo puede existir como una cultura de “resistencia” ante la civilidad foránea, importada e impuesta, y que solo el mestizaje puede ser reservorio de la creación de lo real latinoamericano. Un personaje (colonizado, esclavizado, no asimilado y que resiste) que sirve de símbolo para una dialéctica de la cultura, “en movimiento”, en la que están de cimientos las ideas Martí y Bolívar, con fundamentos de Marx, Engels y Gramsci, entre otros.

Resulta evidente que, en los últimos pasajes del ensayo, que data de 1971, RFR cite a Fidel Castro y al Ché Guevara. Pienso que, justamente el momento en que fue escrito y las circunstancias influyeron mucho en ello. Recientemente se publicó: El 71. Anatomía de una crisis, por la Editorial Letras Cubanas, y su autor, Jorge Fornet Gil (1963), se acercaba a toda esa etapa de importantes definiciones para la sociedad y la intelectualidad cubana y latinoamericana; y por eso Retamar, de y en su tiempo, destaca una visión donde cultura es sinónimo de re-creación y donde descuella parte del proceso vivido, por y en la Revolución Cubana y su pueblo, en su década fundacional[xv].

Con motivo del 50 aniversario de la creación de la Casa de las Américas, en el 2009, en su Casa y la de muchos, donde confesó, no sin rubor, que trabajaba desde hacía 44 años y que nunca había leído sus poemas; Retamar y Silvio Rodríguez, ante el Árbol de la vida y el público como testigos, hicieron un concierto que nombraron: “Con las mismas manos”, dedicado, obviamente, a la maga de ese invento, ”…al cometa de una inmensa luz azul de ávido fuego”: Haydée Santamaría Cuadrado.

“Pinchen” el vínculo (los que puedan), para que escuchen y vean el concierto, solo les pido que no se asombren cuando sientan al poeta decir sus versos, “sequen el sudor de la cara” al oír el texto ¿Y Fernández?; por suerte Retamar nada más tiene 85 años y estará ahí con nosotros, él físicamente y en sus textos, en la lengua de Cervantes, con o sin Premio, aunque mejor será que lo premien; y el trovador anda y andará de “Gira por los barrios”, durante mucho tiempo.

Notas


[i] El poema está dedicado a Jacqueline y Claude Julien y a Fina y Cintio.

[iii] IDEM.

[v] La “escuela” es para sus alumnos la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana donde orgullosamente escuchamos al profesor sus conferencias.

[vi] John Atkinson Hobson (1858-1940), inglés, crítico del imperialismo.

[vii] Jean Jacques Rousseau (1712-1778), escritor, filósofo, músico, botánico y naturalista franco-suizo con ideas políticas que influyeron en la Revolución francesa, en la Ilustración y en las teorías del nacionalismo y el republicanismo.

[viii] Nace en 1533 y muere en 1592, francés, creador del genero literario conocido como ensayo.

[ix] Calibán es hijo de Sycorax, quien se refugió en la isla en la que se desarrolla la obra. Nace antes de llegar Próspero que lo convierte en su esclavo. Próspero explica su dureza en el trato a Calibán porque, cuando lo trató con naturalidad y humanidad, este intentó violar a su hija Miranda.

[x] La cita traducida es: “El rechazo decimonónico del realismo es la rabia de Calibán al ver su cara en el espejo. El rechazo decimonónico del romanticismo es la rabia de Calibán al no ver su cara en el espejo”.

[xi] Según el pensador francés Joseph Ernest Renan (823-1892), Calibán es una representación de las clases sociales populares que se rebelan ante la tiranía de la aristocracia.

[xii] Según una interpretación desde la perspectiva del psicoanalista Carl Gustav Jung, el personaje de Calibán es la parte instintiva y animal del individuo; entendido así sería: el alma de Próspero, su control inconsciente de la isla en la que vive, mientras que Ariel representará el nivel consciente de ese control.

[xiii] Ver enhttps://es.wikipedia.org/wiki/Calib%C3%A1n

[xiv] Teoría de pensadores del continente como Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) destacado político y educador argentino. Fue Presidente de su país entre 1868 y 1874.

[xv] Ver en Gaztambide, María C; en International Center for the Arts of the Americas, MFAH, Houston, EEUU; “Roberto Fernández Retamar, “Calibán: Notes Toward a Discussion of Culture in Our America” from Calibán and Other Essays (University of Minnesota Press,1989). Used by permission. Copyright © 1989 by the University of Minnesota y también en:

http://icaadocs.mfah.org/icaadocs/ELARCHIVO/RegistroCompleto/tabid/99/doc/1056617/language/es-MX/Default.aspx

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  • Kate dijo:

    Muy buen artículo. Honor a quien honor merece. Gracias Retamar por tu poesia, tu pasión y tu entrega. Gracias Silvio por tu poesía y tu música. Gracias Vladimir por tu trabajo y también por tu poesía a la hora de honrar a estos poetas.

  • Deborah dijo:

    Vlady, me encantó este artículo. Retamar es un gran poeta. Me gusta mucho “Qué son las Islas” por ejemplo, y ese podrías adaptarlo al sitio donde estas ahora. Y qué buena la oportunidad de ver a Retamar y a Silvio juntos, aunque sea en internet años después, bello el concierto. Gracias por tus artículos cada vez mas interesantes.

  • fidel dijo:

    Honra a Retamar que merece el Cervantes

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F. Vladimir Pérez Casal

F. Vladimir Pérez Casal

Filólogo cubano. Colaborador de Cubadebate.

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