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El Che y la crítica desde el socialismo cubano

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Cuba_-_Che.JPG_33443977Ernesto Che Guevara es uno de los nombres fundamentales en la historia del pensamiento revolucionario cubano. Y es uno de los más prominentes marxistas que participaron desde el Tercer Mundo en el proceso de universalización de esa concepción teórica revolucionaria. Los dos títulos que se presentan aquí hoy son de una enorme importancia para el conocimiento de la concepción revolucionaria marxista del Che.

He analizado su pensamiento en numerosos escritos e intervenciones desde hace décadas. Entonces, dedicaré la mayor parte de mis palabras a un aspecto de la concepción teórica del Che que está muy desarrollado en Apuntes críticos a la Economía Política, pero también está siempre presente en Retos de la transición socialista en Cuba (1961-1965).

No es posible valorar ni sacarle mucho provecho a un pensamiento específico sin conocer en alguna medida sus presupuestos ―tanto en lo concerniente al mundo en que se elaboró como a la persona que lo hizo— y el lugar que ocupó ese pensamiento respecto a las situaciones y los problemas fundamentales de su época. Enumero cuatro aspectos del momento histórico al que pertenecen estos dos libros: el triunfo del socialismo cubano; el tiempo en que ese socialismo fue retado por el estado del pensamiento existente en un país capitalista neocolonizado en el cual comenzaba una Revolución muy profunda; las necesidades, el desarrollo y los conflictos propios de esa Revolución en el poder durante su primera etapa (la que va de 1959 a inicios de los años 70); y el conjunto de sus condicionamientos internacionales.

96161_kaosLas tres revoluciones cubanas sucedidas entre 1868 y 1935 habían exigido complejizaciones de la hegemonía de la dominación que permitieran su reformulación eficaz en cada etapa posrevolucionaria. Una consecuencia importante fue la incongruencia entre la estructura económico-social y las dimensiones política e ideológica, que llegó a ser muy fuerte durante la segunda república burguesa neocolonial (1936-1958). Se estableció un delicado equilibrio dirigido a que nunca más hubiera una Revolución en Cuba, pero conllevaba el riesgo de que si esta sucediera, se vería obligada a ser muy radical. Por ejemplo, el democratismo era más influyente que el liberalismo. Estaba muy extendida la creencia en que grandes jornadas cívicas y la adopción de nuevas leyes podrían satisfacer las necesidades de cambios de la sociedad. La palabra revolución era muy utilizada, pero las organizaciones políticas ―incluida la declaradamente socialista— no se proponían utilizar esa vía para abatir el dominio del imperialismo y el capitalismo nacional. El movimiento revolucionario insurreccional dirigido por Fidel tuvo que abocarse en la práctica a la victoria para que el socialismo perteneciente al movimiento comunista internacional admitiera esa posibilidad.

La Revolución socialista de liberación nacional que triunfó en 1959 tuvo ese carácter por la praxis organizada y conciente que lo conquistó, no a consecuencia de características de la estructura económica y social del país. Ese segundo choque con los principios de la teoría-ideología del socialismo guiado por la Unión Soviética y el movimiento comunista de su campo ―la corriente mayor y más influyente del socialismo en el mundo—, pronto fue seguido por otros. Se fue haciendo obvio que, además de ser un evento trascendental por su inmenso alcance y por haber sido inconcebible, que conquistó la liberación nacional y social del país, estableció un poder popular fortísimo y enfrentó con éxito las agresiones de EE.UU., la Revolución cubana constituía una herejía dentro del campo de las experiencias y las ideas socialistas.

Para comprender estos eventos y sus consecuencias es preciso reconocer la existencia de dos formas de socialismo en Cuba, que se iniciaron desde la tercera década del siglo XX y han tenido una historia de contradicciones y conflictos, y también de coexistencias y colaboraciones. Esas dos formas son el socialismo proveniente del movimiento comunista internacional y el socialismo cubano.

Fidel consumó su liderazgo completo en las jornadas de la fase inicial de la Revolución en el poder, y desde entonces ha sido siempre el máximo guía político e ideológico del proceso. El Che se mantuvo siempre junto con Fidel y siguiendo su liderazgo, y compartió con él la colosal aventura de la Revolución. En el transcurso de aquellos años, Fidel debió asumir sobre todo las funciones de dirigente máximo y de educador popular, y el Che, que desempeñó un cúmulo de responsabilidades prácticas en numerosos terrenos, elaboró al mismo tiempo en aquellos años una obra teórica que es el más importante monumento intelectual de la Revolución en su primera etapa, obra que por su alcance ha resultado muy trascendente para la estrategia y el proyecto cubano, hasta el día de hoy y en el futuro que alcanzo a pensar.

El aspecto del pensamiento del Che al que voy a referir es el de su crítica al socialismo que llamaban “realmente existente”, crítica que evolucionó y se hizo cada vez más dura y fundamentada. Al hacerla, el Che procedió con arreglo a su responsabilidad militante y de dirigente cubano.

Las experiencias procedentes de las nuevas relaciones económicas con socios tan lejanos en muchos sentidos tenían que contener insatisfacciones, incomprensiones y prejuicios, pero también críticas provenientes de la diferencia de posiciones respecto a las cuestiones económicas y el socialismo. En octubre de 1963, al planear un seminario para los cuadros del Ministerio de Industrias, Che orienta relacionar y comparar los sistemas de dirección. Comenta que hay que estudiar las relaciones entre el sistema de dirección y los problemas económicos y las concepciones de los países socialistas. Encerrarse en una “falsa concepción de la ley del valor”, dice, les hizo perder contacto con el mundo exterior. La productividad mundial dejó atrás a los otros países socialistas que, a diferencia de la URSS, dependían del comercio exterior.1

Se produce una lucha continua entre los aparatos centrales y las empresas, dice el Che, porque estas buscan tener metas menores para sobrecumplir fácilmente o no arriesgarse a incumplimientos; su éxito consiste en obtener mayores premios. “Se está estableciendo entre el aparato central y la Empresa una contradicción que no es socialista, una contradicción que atenta contra el desarrollo de la conciencia”. Los dirigentes de empresas socialistas se van convirtiendo así en expertos en engañar al Estado, deformándose como individuos, y ante el obrero la imagen del buen dirigente es la del que “sabe” organizar para “sobrecumplir” siempre.

En julio de 1964, mientras culmina el debate económico público, Che ofrece una visión de conjunto del problema a sus compañeros de Industrias. En la URSS se prepara la reforma económica, en medio de discusiones que condujeron a la destitución, en octubre, de Nikita Jruschov; en los países europeos de su campo se habla mucho también de la reforma. Toma un ejemplo reciente que ha estudiado, los análisis del 14º Congreso del partido polaco acerca de graves deficiencias de la economía y cómo enfrentarlas. La utilización del cálculo económico en un país que ya antes había descolectivizado su agricultura no logra evitar males de todo tipo, incluidos algunos que parecerían propios de un modelo muy autoritario, pero “la solución que se le piensa dar a estos problemas en Polonia es el libre fuero de la Ley del Valor, es decir, la vuelta al capitalismo (…) el cálculo económico, cuando llega, como debe llegar, a un callejón sin salida, conduce por la lógica de los hechos a tratar de resolverlo por el mismo sistema, aumentar el estímulo material, la dedicación de la gente específicamente a su interés material y por ahí al libre fuero de la Ley del Valor. Y por ahí al surgimiento en cierta manera de categorías estrictamente capitalistas (…) Polonia lo está probando y creo que también van a probarlo otros países socialistas”.

Che reclama que se eviten excesos en la crítica, y que no se subestimen la capacidad técnica, el empeño y la voluntad de acertar de numerosos involucrados en los países del socialismo europeo. Pero denuncia de manera categórica la apelación a tomar “como arma para luchar contra el capitalismo, las armas del capitalismo”. Las motivaciones de “la sociedad donde la filosofía es la lucha del hombre contra el hombre, de los grupos contra los grupos y la anarquía de la producción” no podrán ser despertadas y utilizadas eficazmente para servir a una sociedad basada en el poder socialista. Esta exige control riguroso y conciente, “la colaboración entre todos los participantes como miembros de una gran empresa (el conjunto de la economía), en vez de ser lobitos entre sí dentro de la construcción del socialismo”.

Opina que en vez de ir al fondo de los problemas, la práctica y el pensamiento de estos socialistas se dejan llevar a la seguridad aparente de acudir a lo ya probado. Las reformas pueden relucir como “descubrimientos” que remediarían la falta de motivaciones suficientes en los actores económicos y lograrían la subordinación de la producción para el consumo a las demandas de sus consumidores, relacionar la rentabilidad con la venta del producto, etcétera. Esos experimentos y ensayos de política económica son, sin embargo, remedos de lo que el capitalismo hace eficazmente, porque lo universaliza y porque corresponde a las relaciones fundamentales de su sistema. Existe una lógica que caracteriza a cada sociedad: si la olvidamos, pagaremos un precio muy caro.

Punta del Este, 1961

Por otra parte, Che invita a no olvidar nunca la situación concreta de la cual ha partido Cuba en su transición socialista. No somos ilusos, advierte, estamos tratando de edificar efectivamente el socialismo “saliendo de una etapa semicolonial… de todos los vicios, de todas las taras que nos dejó el capitalismo, con la misma gente, con todos nosotros con mentalidad capitalista, hace unos años pensando siempre cuánto íbamos a ganar”. La debilidad que padece Cuba no debe atribuirse a la utilización de un sistema financiero determinado: “son debilidades de una economía que ha cambiado su composición, su característica”.

El Che insiste, incansable, en desbaratar la imputación que se hace a sus ideas de mantener un desprecio “idealista” por el interés material, un simplismo que busca devaluarlas y rehuir la discusión. Nadie en sus cabales desconoce la fuerza y el arraigo del interés material, instalado a lo largo de la historia de las sociedades de dominación y multiplicado y refuncionalizado por el capitalismo. La elección está entre utilizarlo llana y acríticamente ―aunque se lamente que sea nocivo—, o utilizarlo como un mal necesario, sin depender de él. Ser creativo desde la situación concreta e inevitable, y organizar un proceso de erradicación paulatina de los comportamientos económicos egoístas e individualistas. Ir forjando otro mundo de actuaciones y valores, que pueda reunir diferentes estímulos, implantar la norma que en nombre del deber social reconoce o reprocha, al mismo tiempo que retribuye o no a partir del grado de cumplimiento, o el estímulo a la capacitación dado por su conversión en requisito para pasar a un nivel superior. Instrumentos como los citados, dice el Che, persiguen la toma de conciencia de tipo mecánico en el individuo; hay que perseguir, a la vez, la toma de conciencia de tipo dinámico, una de cuyas formas fundamentales es el trabajo voluntario.

La creación de otra realidad desde la existente, sin lo cual no hay revolución socialista, tiene que incluir el espíritu crítico, fomentar la independencia de los criterios y la capacidad de pensar y valorar con cabeza propia, y aprender a distinguir los caminos, sus implicaciones y sus resultados.  Es impresionante la vitalidad y la hondura alcanzados por aquel análisis teórico que permitía, en medio de la tormenta de la Revolución, señalar los graves peligros de copiar mecánicamente y no ver las deficiencias del socialismo existente, y salirle al paso a la resignación a lo que existe, la rutina y el seguidismo. El Che aprendió ―al mismo tiempo— a reflexionar sobre la circunstancia en curso, la actuación inmediata, los métodos y los fines mediatos, y a teorizar acerca de los asuntos fundamentales.

En textos no públicos, el Che expuso más libremente sus juicios. Consideraba que la URSS había comprometido de manera fatal el futuro de su transición socialista cuando convirtió en permanente la Nueva Política Económica que el país se había visto obligada a adoptar en medio de una crisis interna terrible, poco después del final de la Guerra Civil. Esa conclusión la extrajo de sus profundos estudios del proceso de los primeros años del poder soviético y el pensamiento de Lenin y otros bolcheviques. En los meses que siguieron a la retirada del Congo ―el tiempo en que permaneció en Tanzania y Praga— escribió mucho, ordenó y expuso ideas y organizó numerosos textos. Un trabajo fundamental de ese periodo son estos Apuntes críticos a la economía política. Más de doscientos comentarios del Che a la más reciente edición del Manual de Economía Política, texto docente oficial soviético, constituyen el núcleo central del libro, que reúne también un gran número de textos del Che, casi todos procedentes de sus cuadernos de notas, su correspondencia y la transcripción de grabaciones. La gran mayoría permanecía inédita.

El Che ―que admiraba a Lenin tanto como el que más— entró resueltamente a analizar los hechos y las posiciones dentro de la Revolución y la Rusia bolchevique, en busca de las experiencias y el conocimiento. Lo cierto, escribe, es que en 1921-1922 el país fue pasando “a las relaciones de producción que configuran lo que Lenin llamaba capitalismo de estado, pero que en realidad también puede llamarse capitalismo premonopolista en cuanto al ordenamiento de las relaciones económicas.” Con la muerte de Lenin, dice, “se pierde el riquísimo acervo de su pensamiento revolucionario y queda el reflejo de su postrer impulso por el camino de la retirada”.

La confrontación principal que existe en el mundo no es en modo alguno la que repiten las declaraciones y los organismos de la URSS y el movimiento comunista, con sus supuestas tres fuerzas revolucionarias: primera, el llamado sistema socialista mundial; segunda, el proletariado de los países capitalistas desarrollados; y tercera, las luchas por la independencia y la democracia nacional en el Tercer Mundo. En realidad, dice el Che, el imperialismo no agoniza: “ni siquiera ha aprovechado al máximo sus posibilidades en el momento actual y tiene una gran vitalidad (…) La tendencia es a invertir capitales propios en el aprovechamiento de las materias primas o en la industria ligera de los países dependientes.” La aguda competencia en su seno “provoca una incesante marea de innovaciones técnicas…”

De la unión entre los proletarios a escala mundial proclamada por las declaraciones, dice: “Falso de toda falsedad. No hay punto de contacto entre las masas proletarias de los países imperialistas y los dependientes; todo contribuye a separarlos y crear antagonismos entre ellos (…) el oportunismo ha ganado una inmensa capa de la clase obrera de los países imperialistas.” Sobre las revoluciones: “También es falso que el proletariado (…) sea el que cumpla el papel dirigente en la lucha de liberación en la mayoría de los países semicoloniales”. Ya no se puede admitir la idea de que la burguesía nacional sea un factor progresivo en las luchas revolucionarias: “La lucha contra la burguesía es condición indispensable de la lucha de liberación, si se quiere arribar a un final irreversiblemente exitoso”.

Al salir del Congo y verse obligado a esperar, Che se entrega a una tarea que constituye el inicio de una nueva fase de su obra. Siente la necesidad de llegar a conclusiones sobre el socialismo realmente existente, asunto crucial para todos en el mundo, y también de ofrecer una alternativa desde las ideas de los revolucionarios marxistas de los países que han sufrido o sufren el colonialismo y el neocolonialismo, que ahora quieren pelear por la liberación total de las naciones y de las personas, y por el avance de la revolución mundial. “Es un grito dado desde el subdesarrollo”, escribe en “La Necesidad de este libro”, breve introducción para los Apuntes que contiene planteamientos trascendentales. Se refiere en ella a la obra monumental que dio origen al marxismo, las nuevas situaciones de la época imperialista, los aportes extraordinarios de Lenin y la detención ulterior del desarrollo de la teoría marxista. Enseguida expone las razones por las cuales hace la crítica de la Economía Política:

Creemos importante la tarea porque la investigación marxista en el campo de la economía está marchando por peligrosos derroteros. Al dogmatismo intransigente de la época de Stalin ha sucedido un pragmatismo inconsistente. Y, lo que es trágico, esto no se refiere solo a un campo determinado de la ciencia; sucede en todos los aspectos de la vida de los pueblos socialistas, creando perturbaciones ya enormemente dañinas, pero cuyos resultados finales son incalculables (…) Nuestra tesis es que los cambios producidos a raíz de la NEP han calado tan hondo en la vida de la URSS que han marcado con su signo toda esta etapa. Y sus resultados son desalentadores: la superestructura capitalista fue influenciando cada vez en forma más marcada las relaciones de producción, y los conflictos provocados por la hibridación que significó la NEP se están resolviendo hoy a favor de la superestructura. Se está regresando al capitalismo.

Che espera serenamente el repudio a su posición y la acusación de anticomunismo y oportunismo, el rechazo de los que se sentirán heridos en su cariño y su lealtad, y también el sobresalto sincero de otros “ante este cúmulo de razones nuevas y diferentes”. Pero confía en que muchos podrán sentirse atraídos por este “intento de retomar la buena senda”. A ellos se dirige el libro, “y también a la multitud de estudiantes cubanos que tienen que pasar por el doloroso proceso de aprender ‘verdades eternas’ en las publicaciones que vienen, sobre todo, de la URSS, y observar cómo nuestra actitud y los repetidos planteamientos de nuestros dirigentes se dan de patadas con lo que leen en los textos”.

Un largo camino había recorrido Ernesto Guevara en una década. La Revolución había sido su maestra. En la guerra y desde el poder revolucionario se desarrolló su estatura como combatiente, dirigente y pensador, y ahora él ―como reclamara Lenin 60 años antes— debía, en justo pago, enseñarle algo a la Revolución. Y lo logró. La aventura socialista de un pequeño país aislado producía un pensamiento capaz de continuar el trabajo excepcional mediante el cual Carlos Marx había encontrado ideas capaces de subvertir el control de las ideas de la sociedad por la clase dominante. Che escribió: “nosotros aportamos nuestro modesto granito de arena”. Y a los compañeros cercanos más estudiosos les pidió componer un “manual” cubano. Pensó seguramente que los que compartían su posición continuarían la campaña de difusión de las actitudes y las ideas más revolucionarias, que con tanto ardor y sistematicidad él llevó a cabo en su última etapa en Cuba.

El acierto y el alcance de los planteamientos del Che acerca de la esencia y el destino del socialismo realmente existente solo se comprobaron 25 años después. Pero cuando hacia el final del siglo pareció que todo lo logrado por la humanidad se perdería, incluso la esperanza, el Che regresó. Celebramos ese regreso, que evidencia la resistencia de los pueblos y el valor permanente de las ideas y del ejemplo. Sin embargo, el pensamiento del Che siguió encontrando escollos y ha tenido que ir ganando espacios paulatinamente. Uno de esos avances es esta labor de establecimiento, organización y edición tan tenaz y tan importante, que va entregando uno tras otros textos suyos, palabras que son luces y armas para el entendimiento y para la acción, tan necesarios frente a los desafíos actuales.

Palabras en la presentación de los libros de Ernesto Che Guevara Apuntes críticos a la Economía Política y Retos de la transición socialista en Cuba (1961-1965), de la Editorial de Ciencias Sociales del Instituto Cubano del Libro, durante la 22 Feria Internacional de Libro de La Habana, en La Cabaña, 18 de febrero de 2013. La compilación y selección de ambas obras ―que aparecieron por primera vez en 2006 y 2009 respectivamente— estuvo a cargo de la Dra. María del Carmen Ariet García, del Centro de Estudios Che Guevara. 

1- Desde este párrafo hasta el final, el texto es una versión muy condensada y revisada del acápite 9 del capítulo II de mi libro Las ideas y la batalla del Che, Editorial Ciencias Sociales / Ruth Casa Editorial, La Habana, 2010. Las referencias de todas las citas del Che que hago pueden encontrarse allí. Una segunda edición de esa obra acaba de aparecer.

Se han publicado 62 comentarios



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  • Dariem dijo:

    Cabría preguntarse qué pasó a lo largo de todos los años posteriores a la muerte del Ché y hasta la primera publicación de sus Apuntes… en el 2006. ¿Acaso su obra no era bien vista que demoró tanto en publicarse?

    Ojalá que ahora sigamos su ejemplo y nos demos cuenta de que la construcción del Socialismo implica una crítica constante ante lo mal hecho, ante lo que no funciona, y que esa crítica debe conducir a la solución de los problemas y al constante perfeccionamiento del modelo socialista. Hay que reconocer que la teoría marxista no es una obra terminada, y que si realmente la dialéctica juega un papel fundamental en el pensamiento marxista, entonces este por ley tiene que ser dinámico, que es lo que garantiza que constantemente se adapte a los cambios de la sociedad y del mundo. Nuestra sociedad, nuestro sistema socio-económico, tiene que establecer mecanismos de retroalimentación que le permitan perfeccionarse constantemente a partir de la realidad objetiva, de lo que ocurre en la práctica, y no quedarse con ideas obsoletas que a la larga frenan el desarrollo y el bienestar de la población.

  • Jesús Riveros A. -Perú- dijo:

    Solo para preguntar: ¿Y no sería posible entregar los trabajos del Che via internet?
    Porque en todos los tiempos, y sobre todo ahora, se hacen muy necesarios contar con los trabajos de verdaderos Revolucionarios como el Che

    • cubanum dijo:

      En la Web del centro de estudios sobre el Che, se vienen poniendo muchos de esos discursos, ensayos, cartas. Es un sitio .cu, se puede acceder desde cualquier máquina de los Joven Club, desde infomed y otras con intranet.

      http://www.centroche.co.cu/centroche/

  • ramsay dijo:

    Sería interesante ver como podemos relacionar toda esta masa crítica de pensamiento guevariano con todo el conjunto de medidas que estamos tomando ahora en Cuba. Desde mi posición personal, si bien estamos preocupados por mejorar el nivel de vida y la eficiencia económica, me temo que el factor conciencia se ha ido dejando a un lado. Y a todo ello se suma la larga lista de fenómenos negativos: la indisciplina social, la tecnológica, la indolencia, la negligencia, la corrupción, que no estamos combatiendo eficazmente, sobre todo el control y eliminación de estas actitudes no es aún lo suficientemente fuerte, ayudado por la muy mala comunicación (inexistente, prácticamente) que se hace sobre estos fenómenos.
    Súmese a esto la debilidad de nuestra educación política, sobre todo la orientada a la juventud cubana.

    • Orlando R. dijo:

      De acuerdo.

    • Eduardo dijo:

      Muy de acuerdo con tu comentario, el che expone que la incesante avidez por mejorar del socialismo sin atacar tajantemente el egoísmo y las ambiciones personales nos llevará peligrosamente de vuelta al capitalismo como único sistema hasta ahora conocido que provoca un despegue económico a costa de la negativa competencia del hombre contra el hombre.

  • Ariel dijo:

    Muy bueno el artículo, refleja incesantemente los errores que hemos arrastrado durante estos años y cómo a esa obra no se le dió seguimiento modificando las relaciones de producción en nuestro país que a pesar que se está tratando de tomar la senda ha dejado vacíos enormes que hay que llenar nuevamente.

  • Arturo Menéndez dijo:

    Lamentablemente muchos olvidan las profundas reflexiones del Che, sus análisis teóricos siguen sorprendiendo por su indiscutible vigencia. Uno se pregunta como este hombre de práctica revolucionaria admirable pudo dedicar tiempo al pensamiento profundo y crítico. Gracias a Fernando Martínez Heredia por esta pieza tan esclarecedora que despierta las inquietudes de muchos ante los retos actuales y nos hace una vez mas volver la mirada al Che que ya no es solo el héroe de nuestros años juveniles, sino fuente de inspiración y análisis en la compleja actualidad.

  • Alexei R. dijo:

    Tremenda personalidad la del Che, tremendo pensamiento, gran revolucionario. Como lo demostró la vida: sus planteamientos y análisis de haberse aplicados en Cuba, muchos de los errores que en años posteriores a su desaparición física se quisieron corregir, nunca hubieran existido en primer lugar. Se adelantó a su época varias décadas, prueba de su gran mente.

    Este fragmento del artículo:

    (…)Se produce una lucha continua entre los aparatos centrales y las empresas, dice el Che, porque estas buscan tener metas menores para sobrecumplir fácilmente o no arriesgarse a incumplimientos; su éxito consiste en obtener mayores premios. “Se está estableciendo entre el aparato central y la Empresa una contradicción que no es socialista, una contradicción que atenta contra el desarrollo de la conciencia”. Los dirigentes de empresas socialistas se van convirtiendo así en expertos en engañar al Estado, deformándose como individuos, y ante el obrero la imagen del buen dirigente es la del que “sabe” organizar para “sobrecumplir” siempre. (…)

    LLamó mucho mi atención, porque si lo planteó es porque estaba sucediendo, y luego de su muerte, en los años posteriores hasta la actualidad incluso, siguió ocurriendo eso. No tiene perdón.

    El Che siempre estará presente.

    Salu2

    • pelotero dijo:

      lilimar, te sugiero no te fijes en la pintura a que haces referencia, creo no es lo mas importante, esas son las hojas del arbol, ve al ‘arbol, que son los problemas serios que tenemos y que hemos demarado tanto tiempo en al menos criticarlos, que ya casi no nos queda tiempo para encaminarlos y resolverlos, recuerda que hay mas tiempo que vida, y hay que resolver una buena cantidad de esos a los que el CHE critico, que para que fijarnos en cosas con menos importancia, te juro de verdad que esas pequeñas cosas nos entretienen y no nos dejan dedicarnos a las importantes, y creo llevamos mas tiempo del que tenemos de vida entretenidos.
      VIVA EL PENSAMIENTO REVOLUCIONARIO Y ECONOMICO DEL CHE.

  • Lilimar dijo:

    Soy Santaclareña, quizás sea por eso que primero me molesté y luego leí el comentario. Sí está acertado, es bueno retomer estudios del pensamiento del Ché, de su vida y obra.
    Pero a lo que me molestó, no es por fanatismo, que de hecho mi admiración por el Guerrillero es infinita, quizás eso en mi ciudad sobre, porque amanecemos cada día con la luz de su ejemplo.
    Me incomodó que la foto de inicio muestre al Ché en Cuba rodeado de miseria y de destrucción, veo en esa foto un lenguaje subliminar que no me agrada, quizás alguien no coincida conmigo, pero en Cuba cada día se construye y se avanza, se perfecciona la Isla, es verdad, que no al ritmo que queremos aún, pero es innegable.
    Un pedacito de Isla donde una pared se caiga o tengamos un minialmendrón es bueno para saber que nos faltan avances importantes y si tiene la foto del Ché hasta puede representar que se trabaja mucho, pero caramba, visto de pronto en el mundo, que imagen tan fea para el Guerrillero.
    Mi ciudad está llena de hermosas imagenes del Ché, iluminadas, cuidadas, no deterioradas como la de la foto, por no hablar del mi Plaza o de su imágen en las puertas del PCC provincial, el fotografo bien pudiera venir por acá y sacar unas bellas para compartirlas con nuestros amigod por el mundo.
    Que nos falta un poco de cada cosa es cierto, pero que todos sepan que nos sobra amor por la historia y respeto por nuestros HEROES Y MARTIRES.!!!!!!!!

    • Boirs Abel dijo:

      Me pasó lo mismo que a tí

    • Julio.e dijo:

      acá no se trata de las fotos.. sino de una realidad cotidiana que está más cerca de esa foto que del avance que tu dices…

      • erick dijo:

        Cloincido contigo, no se trata de que el fondo este mas bonito y acabado para la foto, se trata de la presencia del che en todos los sectores y lugares de la ciudad, que los lindos los conocemos todos muy bien, y para mi es mas interesante ese che en una parte de la ciudad quizas no muy admirada por belleza y colorido constructivo que la mas flamante estatua del che en la hermosa plaza de santa clara, por favor, que esas opiniones son las que todavia atrazan al pais por lo que quieren verlo siempre como una postal

    • Sissi dijo:

      Disculpe, pero no entiendo por qué le molesta la foto, yo soy una admiradora del che, de su obra y sobre todo del ejemplo que siempre dio pero esa foto es parte del panorama de La Habana, donde vivo. Es cierto que hemos avanzado y que se trabaja, pero no es suficiente hay que trabajar más y ser más críticos sin buscar tantas justificaciones, eso es lo que frena el desarrollo.

    • Luis dijo:

      También soy santaclareño (bueno casi) e igual me crié adorando al che. Incluso con 9 años me vestí de Guerrillero para participar en la toma simbólica de Santa Clara.
      Esta foto ya la conocía (sin el auto parqueado ahí), de hecho por mucho mucho tiempo, la tuve como fondo de escritorio en mi PC.
      Respeto tu punto de vista y tu indignación inicial, pero yo la asumí siempre desde otra óptica. La asumí desde el punto de vista del Che allí, donde no importa lo que se tenga sino cómo se piense. A fin de cuentas esa es una calle de nuestro país, del mismo por el que luchó el Che.
      Felicitación a Cubadebate y al autor del artículo. Muy apropiado para la fecha. Me gustó mucho más que si hubiesen publicado el acto de homenaje que de seguro se realizó un cualquier lugar del país y el mundo.
      Al che debemos honrarlo así, estudiandolo.

    • erick dijo:

      Es muy acertado esto de recurrir al pensamiento del ché en los momentos actuales donde toda cuba respira aire de cambios y transformaciones, en lo que hay que llamar la atención es en la intolerancia que todavia pulula con la diversidad de criterios, lo que simpre que sean bien fundamentados, aportan al crecimiento personal y del pais, hace poco tuve la triste experiencia de ver como colegas juristas en un seminario impartido por un reconocido jurista espanol no pudieron tolerar los criterios que fueron expuestos por el profesor de acuerdo al mecanismo de funcionamiento y de coeción que aun nos falta en la america nuestra, al punto de retirarse del auditorio, eso deja mucho que decir de nuestros profesionales que aun no alcanzan la media de una cultura del debate, y esas mismas intolerancias se reflejan en otras áreas de nuestra salud económica que nos siguen lacerando y haciendo dano, yo apuesto por las ideas del che, por la diversidad y el debate.

  • vals dijo:

    lo que no me explico es porque estos problemas de la empresa socialista avisorados por el Che hace mas de 50 años ahora es que se esta pensando en darle solucion con los lineamientos

  • Atilio Camilo Boisseleau Vuizot dijo:

    …En realidad, no he leído el tema acerca de la innovación en la Economía de Cuba y otras sugerencias. Pero como me satisface leer este comentario, celebro con vosotros por anticipado el éxito del emprendimiento. Permítaseme solo acotar, ” de por siempre el Hombre y la Vida, luego ordenamos con qué nos alimentamos y que la mesa este puesta para todos “.

  • Toni Tay dijo:

    Saludos. Vemos con mucho agrado este artículo. A muchos les parece que muchas de estas ideas no pegan hoy, sin embargo considero que los lineamientos del partido y la actualización del modelo económico cubano, tiene que pasar por retomar, actualizando al momento historico de hoy, las ideas del Che, y de otros, como Carlos Rafael Rodríguez, que desde su optica fueron créticos de su epoca, pero empeñados en lograr el mejor beneficio para el país. He expresado en otros momentos que solo debemos abrir las páginas de los libros del Che, hay mucho de que aprender y aplicar tal y como lo dijo, otras hay que cambiarlas pero para adaptarlas… me parece magnifico retomar el asunto, y que en nuestra prensa, digital e impresa, aparezcan estos temas abordados, los mque deben ademas precisarse en concepto específicos, sobre todo el de contabilidad,y la cultura general que se debe tener y ganar. El che hablo de esto, diciendo que “sin control no hay sociallismo”, que la “ley fundamental del socialismo es la planificación” y otros aspectos… buen artículo, buenas ideas aqui, e agrada mucho que se aborde el tema y el CHE y sus ideas, de las cuales debemos aprender mucho.

  • Onelio García Pérez dijo:

    El Che tuvo una visión de futuro con el tratamiento a los desechos (Reciclaje), al conformar la Empresa de Recuperación de Materias Primas ver:

    http://www.haciendoalmas.cult.cu/2013/02/27/reciclaje-una-filosofia-de-trabajo-en-cada-empresa/

  • Arley dijo:

    Buen artículo, creo que nuestros medios de prensa deberían tomar ejemplo y ser más críticos y reflejar los problemas que nos afectan y tanto daño le hacen a nuestro sistema económico. Nuestro presidente ha hecho un llamado públicamente para que esto se concrete pero no se acaba de hacer. Si leemos la prensa escrita o digital todo esta OK y en la realidad el 100 % de los cubanos sabemos que no es así. Salvo la excepción de Talía en el NTV, todo lo demás funciona perfecto en teoría, pero no así en la práctica. Incluso yo iría mas allá, hubo una época en la que las críticas eran censuradas y soy ejemplo de ello. No se trata de ver solo las manchas de nuestro sol, también debemos ver y percibir la luz con que nos calienta e ilumina. Pero si no vemos las manchas, estas jamás desaparecerán y son ellas las que están obstaculizando el desarrollo de Cuba mucho más que el propio bloqueo norteamericano. Como dice una canción de buena fe. TENGO UN CALATEJO QUE HASTA MARTES SE VE, PERO NO PUEDO VER LOS DEDOS DE MIS PIES. Si realmente queremos desarrollar nuestro país, debemos enfrentar con todas las armas lo mal hecho y la crítica constructiva no puede ser mal vista. Espero que concuerden conmigo y publiquen mi comentario.

  • Sandra GGómez dijo:

    Excelente artículo.
    El Che, GENIAL!!!!

  • MLV dijo:

    Gracias por este trabajo, un saludo desde la UCI (www.uci.cu). Leamos también a Martí y sus ideas económicas basadas en el trabajo de Henry George
    http://en.wikipedia.org/wiki/Henry_George
    Aplicada con éxito en lugares como por ejemplo Hong Kong.

  • O+ dijo:

    Realmente asombrado y a la ves decepcionado, por que ha estas alturas nos tenemos que dar cuenta que el pensamiento del ché tiene tanta fuerza, porque desde que tenía 13 años de edad y me obsequiaron el libro Pensamiento Económico del Che, me percaté de la grandeza del pensamiento de este gran hombre, siempre lo pongo como ejemplo cuando se toca el tema de nuestra Economía, después de leer este libro les puedo decir que me cambió la vida, porque me despertó muchas inquietudes, hasta el punto de graduarme en la Licenciatura en Economía, yo sentía la necesidad de entender muchas cosas que un niño a esa edad no entendía, y luego de ejercer la profesión me siento muy decepcionado porque veo como se habla del ché, pero me doy cuenta de que nunca fué escuchado. Gracias por este artículo.

  • Hendris Manuel dijo:

    Sencillamente excelente artículo y buen comentario el de Arley. Felicidades al periodista

  • armando dijo:

    SALUDOS

    YO NO CONOZCO EN OTRO PAIS, PERO EN CUBA EL PUEBLO QUE APOYA ESTA REVOLUCION NO SE EQUIVOCA.

    !!!! FIDEL , CAMILO Y EL CHE !!!!!

  • Roswl dijo:

    Como el Che ningun otro ,cuanto nos hace falta que ese pensamiento este en cada empresa ,en cada individuo…

  • juan.parra dijo:

    Buen artículo del Dr. Heredia, como nos tiene acostumbrado. Ciertamente el Ché avisoró desde la década de los 60 el derrumbre del modelo soviético de socialismo y las nefastas consecuencias que traería para Cuba su copia .

  • pepe dijo:

    Maravilloso articulo y el tema que aborda muy contemporáneo.

Se han publicado 62 comentarios



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Fernando Martínez Heredia

Fernando Martínez Heredia

Filósofo y ensayista cubano. Es Premio Nacional de Ciencias Sociales. Entre otros libros ha publicado “El corrimiento hacia el rojo” y “Repensar el socialismo”.

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