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¿Acaso La Habana no es una ciudad fenicia?

11 marzo 2011 | 17

lahabana

Uno de esos cuentos que casi todo el mundo se sabe en Cuba es el de los fenicios. Un estudiante finalista decide jugársela en un examen oral de Historia, y aprenderse solo la parte de los fenicios. Por desgracia, las preguntas que le salen son sobre Egipto y Túnez. Sin inmutarse, recita: “Egipto y Túnez fueron dos grandes culturas. Sus principales ciudades se desarrollaron gracias a los fenicios, famosos navegantes de la antigüedad”. Ahí coge impulso y se lanza: “Hablando de los fenicios, eran los más grandes comerciantes del Mediterráneo, inventaron el alfabeto y el color púrpura, etcétera, etcétera”.

Desde el desencadenamiento de la crisis en el norte de África, se han multiplicado los artículos de prensa que arrancan hablando de Túnez, Egipto, Libia, para caer de plano en Cuba. Repasemos algunos botones de muestra.

Un editorial en el Wall Street Journal del 7 de febrero, se pregunta si Cuba será la próxima ficha después de Egipto; postula que la mayor diferencia entre ambos es tan simple como el acceso a Internet; y responde que la diferencia clave consiste en el grado de perfección del aparato represivo cubano, en comparación con el cual Mubarak es “poquita cosa” (“a piker“).  Según la editorialista, si los cubanos pudieran acceder a Internet masivamente, expresarían los “pensamientos contrarrevolucionarios que guardan en sus cabezas. Si estos proliferan, ni los fornidos militares podrían salvar el régimen.” Lo que distingue El Cairo de La Habana es Twitter y Facebook.

Repitiendo el argumento anterior, la agencia Fox News sostiene, en esa misma semana, que los temores en Cuba respecto al uso de Internet por la oposición son suscitados por la chispa de Egipto. “El problema es el acceso. En Egipto hay un acceso mucho mayor a Internet… Cuba es una sociedad mucho más cerrada que Egipto y que muchos otros países del Medio Oriente” -declara una académica de la Universidad de Miami.

El segundo tópico sobresaliente en esta saga fenicia es el de la violencia. Un artículo publicado en La Nación, de Costa Rica,  se explaya:

“Las dictaduras en Túnez y Egipto terminaron, y otras están hoy heridas de muerte. Quizás en pocas horas enterremos alguna más. En Cuba el descontento de la ciudadanía es pavoroso…solo falta que se cruce el umbral de la protesta masiva”.

Sin embargo, se lamenta el autor, “el problema adicional que tiene la democracia cubana es que gran parte del establishment mundial prefiere un lento cambio desde arriba a una incierta insurrección desde abajo que pueda generar una situación de gran inestabilidad, incluso violencia, y un fuerte golpe migratorio sobre los Estados Unidos.”

A pesar de este reconocimiento sobre las preocupaciones que suscita en Estados Unidos y Europa la mera idea de una guerra civil en la isla, “la transición a la democracia será mucho mejor y más genuina si la iniciativa del cambio viene desde el pueblo, desde la calle… Este es el momento de que esa tradición disidente se encuentre con el pueblo masivamente en las calles” (http://www.nacion.com/2011-02-27/Opinion/Foro/Opinion2696996.aspx">26/02/2011,  La Nación).

En la misma línea insurgente, un artículo publicado en Excelsior, de México, que ha rebotado en Univisión y otros sitios, difunde la tesis del efecto dominó profundo que une Túnez, Egipto, Libia y otros parajes, con Cuba. Según la ley de “la contaminación política, por cierto muy afortunada”, este efecto “invadió a Egipto, así como a otros países musulmanes y hasta ateos, como el caso de China.”

Sin conceder pausa para asimilar a estos 1 300 millones de chinos “ateos” que se alzan, el autor transita rápidamente hacia los fenicios:

“¿por qué los vientos renovadores musulmanes no cruzan el Atlántico para poder convertirse en un meteoro furioso que logre arrasar políticamente a la más grande de las Antillas?”

Acto seguido, viene el llamado internacionalista:

“¿Por qué el pueblo tunecino, el egipcio, el libio y más tarde el marroquí, entre otros tantos más, sí pueden derrocar a los dictadores… y los cubanos, entusiastas, alegres, creativos, generosos, constructivos y leales, no han podido sacudirse a esa maldita plaga que impusieron los hermanos Castro desde hace más de medio siglo? ¿Qué podemos hacer los mexicanos para ayudar a los hermanos cubanos a quitarse del cuello esas manos mecánicas, heladas y furiosas que los han asfixiado durante tanto tiempo?… Queremos ver a los cubanos puestos en pie de guerra como lo han hecho los egipcios, los tunecinos y los libios”. (Excelsior, 4 de marzo, 2011)

A diferencia de otras que surgen y se esfuman a la misma velocidad en el tráfico incesante de los medios, esta historia de fenicios se prolonga desde hace semanas. Dos aportes científicos recientes vienen a enriquecerla. El primero consiste en un boletín del Cuba Transition Project, enclavado en la Universidad de Miami, que sistematiza las analogías entre Libia y Cuba. Según este sofisticado estudio, ambos regímenes se parecen porque los dos tienen más de cuatro décadas, abaten aviones civiles en pleno vuelo, apoyan el terrorismo, les disparan a manifestantes pacíficos, saquean la riqueza del país en beneficio de los líderes máximos, y son enemigos fanáticos de los Estados Unidos. (“Some Similarities Between Cuba and Libya”, 7 de marzo, 2011)

Mucho más sutil y matizado, el otro artículo, publicado hace unos días en El País (“¿Qué pasa en Cuba?”, 7 de marzo, 2011), también entona el tema de Cuba haciendo uso de la crisis norteafricana:

“Que la oposición cubana no llame al levantamiento popular o a la desobediencia civil, en medio de tantas persuasiones desde afuera para que siga el camino tunecino o egipcio, es bastante revelador de su apuesta mayoritaria por una transición pacífica.”

Eligiendo las cuerdas en lugar de los clarines, este autor interpreta la misma melodía, solo que en un tempo moderado:

“La oposición sabe que cualquier confrontación, en Cuba, puede derivar muy fácilmente en una crisis de seguridad nacional, por la eventualidad de una guerra civil o de otro éxodo masivo, y prefiere mantenerse más acá de la fina línea que separa la resistencia pacífica de la violenta.”

En esta interpretación moderato cantabile, lo que separa a los disidentes egipcios y tunecinos de sus primos cubanos es que aquellos no vacilan en arrastrar a sus países a una sangrienta guerra civil, mientras que los pacíficos blogueros y luchadores por los derechos humanos de la isla, pudiendo imitarlos, optan por el camino de la resistencia cívica.

Que el lector me disculpe por inferirle estas extensas citas, que a primera vista no son sino una sarta de argumentos forzados, extrapolaciones irrisorias, lucubraciones que toman deseos por realidades, puros discursos anticastristas en estadios diversos de maquillaje ideológico, abonados por la ignorancia y la mala fe, que ni vale la pena comentar.

Su interés reside, sin embargo, en algo que está más allá. Invito a pensar sobre esta colección de declaraciones no porque estas revelan un plan, un diseño propagandístico hábilmente montado, una conspiración trasnacional para desestabilizar a Cuba. Por supuesto que no han faltado nunca planes, campañas, asedios de todo tipo contra el socialismo cubano, ni antes ni ahora. Llamo la atención aquí, sin embargo, sobre un fenómeno de mayor alcance, consistente en el cultivo y reproducción de un cierto sentido común sobre el socialismo y sobre Cuba, hecho de verdades aprendidas, de premisas admitidas sin cuestionamiento, de una imagen totalizada que copa la esfera pública, de lógicas que se repiten ad nauseam en los más diversos estilos de elocución, y que irrumpen en espacios tan disímiles como redes sociales, textos escolares, iglesias, grupos informales. La verdad es que los resonadores de este modo de pensar no están instalados solo en los grandes medios de difusión, sino en la  propia sociedad civil. Esta ya no se estructura en un adentro y un afuera, pues para estos fines, las fronteras se han ido desvaneciendo -también las de esta isla.

Lo que vale la pena comentar de esta colección de exégesis sobre Cuba no son sus obvias diferencias, sino sus convergencias en torno a la construcción de la imagen del país. Estas ilustran mejor que nada su índole negadora, su carácter refractario al diálogo y al debate de ideas, su pobre ejercicio de la pluralidad, su código totalitario, su ineptitud como paradigma de crítica social y política.

Si se examinan detenidamente, estas representaciones muestran un grupo de puntos de consenso, que articulan ese sentido común imperante. Veamos algunos.

La realidad cubana es bidimensional: los que apoyan incondicionalmente el orden político, y los que se le oponen radicalmente.

a. Nadie puede criticar las políticas del gobierno, ni expresar puntos de vista discrepantes del oficial, ni cuestionar el orden establecido. El que disiente, se convierte automáticamente en disidente.

b. Ninguna institución ni medio de difusión tolera expresión alguna de disentimiento. El incumplimiento de este mandato provoca castigo severo, incluida la prisión.

c. La sociedad se divide entre los que deciden y los que obedecen. En un ínfimo resquicio entre ambos, habitan los disidentes, y (a veces, depende del mes y del año) la iglesia católica.

d. Los que deciden defienden la perpetuación del status quo; el cambio (las reformas, el ajuste, etc.) está en el interés de todos los de abajo. (Si se admitiera su hipotética existencia,  “promotores del cambio arriba” y “conservadores de abajo” serían especímenes rarísimos, que no modifican el orden binario prevaleciente.)

No hay cambio real en Cuba, se trata de un ejercicio de manipulación ideológica.

a. Las dos opciones disponibles en una perspectiva de cambio son  el socialismo (variante única: socialismo real soviético hipercentralizado y vertical) y el capitalismo (muchas variedades de democracia occidental, incluida, desde luego, la socialdemócrata).

b. Todo otro cambio, que no conlleve el tránsito de la primera a la segunda opción, resulta menor y, a la larga, insignificante.

Los cubanos no saben lo que pasa en el mundo, ni siquiera en su propio país, viven en una especie de limbo inerte, en un estado de pasividad y achantamiento.

a. Los únicos que están informados sobre lo que pasa “afuera” y “adentro” son los funcionarios, los grupos disidentes y los blogueros “independientes”.

b. El acceso a Internet está tan restringido y controlado, que ninguna expresión de disentimiento, mucho menos de oposición política, originada “adentro” o “afuera” logra circular.

c. Internet y las redes sociales son por sí mismas instrumentos subversivos del sistema, de manera que si su uso se extendiera, el régimen se hundiría.

d. Los disidentes y los blogueros “independientes” son los motores del cambio, ya que no solo disponen de la información y el acceso al saber constituido, sino del know-kow técnico (Facebook, Twitter, etc.) y político para liderar la transición democrática en Cuba, apoyados por “el exilio” y “el resto de las democracias”.

Además de su aceptación incuestionada, lo primero que me llama la atención acerca de este peculiar sentido común son sus muchos puntos de contacto con la lógica de los conservadores, es decir, de aquellos que representan la mentalidad del inmovilismo en Cuba. A reserva de sus signos ideológicos opuestos, restauracionistas de “afuera” y conservadores de “adentro” comparten muchos enfoques y estilos de pensamiento.

El segundo rasgo desconcertante de estas crónicas sobre la ola de descontento del norte de África hasta La Habana evoca el mundo invertido de Lewis Caroll en A través del espejo y Alicia en el País de las Maravillas. Quienes hasta hace poco consideraban a Libia como un país con el que mantener relaciones diplomáticas normales, negociar petróleo y tecnología; a Egipto y Túnez como regímenes aceptables, colaboradores en la lucha contra el “terrorismo internacional”, a los que era razonable venderles armas; ahora les llaman dictadores y los amenazan con la intervención militar. De la misma manera, los que han atacado sin tregua todas las revoluciones sociales por sus “atrocidades y excesos”, no vacilan en convocar (desde lejos) a manifestaciones masivas por la democracia en las calles de La Habana; los que escriben sistemáticamente en sus blogs y columnas editoriales contra todo lo que ocurre en Cuba, emplazan a quienes, dentro de la isla, disienten, critican y debaten cara a cara los problemas no resueltos del socialismo; los que han execrado el radicalismo como estilo político de la Revolución cubana, ahora demandan cambios económicos y políticos “más audaces”.

Según estas representaciones en boga, en Cuba no hay debate. Tanto las publicaciones intelectuales, los discursos, los libros disponibles, y hasta las aparentes controversias de ideas, son solo cortinas de humo, donde no se aborda nada político ni sustancial. Los únicos que critican -y por eso mismo resultan anatematizados y marginados por “el poder”- son los disidentes y los blogueros “independientes”.

Detengámonos un momento sobre estos personajes tan mal comprendidos. ¿Cuál es su verdadero papel y significado político? Si de capacidad para influir en el cambio se trata, lo decisivo no es tanto quiénes son; ni si tienen o no profundas convicciones ideológicas; ni si se creen que ese es el camino correcto o apenas un modo de buscarse la vida; ni si algunos se declaran, junto a casi todos los gobiernos del mundo, en contra del bloqueo; sino lo que hacen, sus discursos y conductas reales, en relación con temas tan repetidos como el diálogo, el pluralismo, la democracia, la “reconciliación nacional” y el propio sentido del cambio. ¿Es que sus palabras y comportamientos buscan el diálogo con el gobierno, con instituciones establecidas dentro de la isla, con otros ciudadanos que piensan diferente a ellos? ¿En cuál de sus declaraciones y acciones se advierte la voluntad de tender puentes, no hacia los que los apoyan y promueven “afuera” y “adentro”, sino hacia los cubanos que defienden el socialismo? ¿A qué idea del pluralismo, la democracia y el diálogo se acogen, no solo cuando insultan, con la misma ferocidad que les imputan a los medios oficiales, a todos los que no piensan y actúan como ellos, sino cuando se atrincheran en la negación, en una crítica estéril, que hace tabla rasa de todo y de todos?

El problema de fondo en el discurso disidente, manifiesto en el fenómeno del ciberchancleteo, no es la falta de buenos modales o civilidad, y mucho menos el mero disentimiento, sino la actitud rasante, el vacío ideológico, la poca propuesta alternativa viable y realmente pluralista, la débil articulación intelectual y, naturalmente, la escasa legitimidad, agravada por sus vínculos con gobiernos e instituciones que los promueven por sus propios fines. (No se trata solo de que les paguen, sino sobre todo de cómo los usan.) En definitiva, ¿qué opinan esos gobiernos realmente sobre ellos? “Ningún disidente tiene una visión política que podría aplicarse en un futuro gobierno”, admite confidencialmente la Sección de Intereses en La Habana ante el Departamento de Estado (9 de abril de 2009), según los documentos de Wikileaks. Entonces, me pregunto, ¿qué gobierno del mundo negociaría con semejante “oposición”?

Uno podría pensar que el cambio se construye exponiéndose al costo que siempre entraña la confrontación de ideas, cuando tiene un significado político real para el propio cambio; tratando de convencer y aclarar, de educar sin prepotencia y de estar dispuesto a aprender, incluso de los argumentos que no se comparten; poniendo por delante no solo convicciones e ideologemas, sino conceptos claros y dirigidos a una práctica concreta, a actuar sobre una realidad social y política aquí y ahora, no en el fondo de un sombrero ni en otro país. Uno podría creer que cultivar una cultura democrática no es hacer la guerra por otros medios.

Sin embargo, según la ciencia política de tribuna editorial en torno a Cuba, la democracia es un constructo basado en citas de autores puestos de moda por las editoriales de Madrid o Nueva York, en un saber lineal y oclusivo, que es necesario aprender, a la manera de una maquinita escolar, que ofrece respuestas a todas las preguntas, lo mismo si estas atañen a lo que está aconteciendo ahora mismo en Beijing, Ciudad Juárez, Trípoli o La Habana. ¿Qué hacer con un país cuyos dirigentes, políticos, intelectuales, novelistas, artistas, es decir, sus “elites, no están interesadas en aprender cómo funcionan las democracias”?

Me figuro que no tiene remedio. Ahora, que, pensándolo bien, esto no debería intrigarnos demasiado. Los cambios en Cuba han sido imaginados antes, por esta misma ciencia política, como repeticiones de las transiciones en España, Chile, Polonia, Checoeslovaquia, y la mismísima Unión Soviética. Por si fuera poco, durante los últimos meses, las mismas fuentes tienden a predecir el futuro de la isla como parte del Lejano Oriente. A fin de cuentas, ¿acaso nos debe sorprender que La Habana no sea más que una ciudad fenicia?

Se han publicado 17 comentarios



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  • José dijo:

    Excelente artículo de Rafael, como siempre un análisis enjundioso e inteligente.

  • María Elena dijo:

    Hola. Mójese bien,hombre. Escriba lo que siente sin miedo, sin tantos regodeos, practique el periodismo libre e independiente y verá como todo le resulta más fácil y no cómo éste artículo que es el ejemplo perfecto de como romperse la cabeza para que no se interprete como politicamente NO correcto.

    Rompa sus cadenas, verá que será mejor persona y mejor periodista.

    Saludos

  • Luis M. Domínguez Batista dijo:

    De acuerdo con las circunstancias y viendo el estado de opinión o de propaganda que se nos dirige por los medios, entre los que no están por supuesto, los elementos que se manejan por los amigos de cuba: filósofos, políticos,intelectuales, artistas y escritores,gente de gobierno y de pueblo, que tienen aprecio por el quehacer cubano y llevan un poco de realismo, muchos sin compartir totalmente la política o la acción de las autoridades del Partido, del gobierno o del Estado Cubano, debemos razonar, en primer lugar como cubanos y en segundo lugar como ciudadanos del mundo.

    Hay que tener en cuenta que los medios en manos de trasnacionales callan estas voces, la palabra meditada o la palabra elocuente o cargada de emoción, en ocasiones, hacia las acciones de una nación que interviene con sus ejércios de médicos y paramédicos y otros especialistas en un sinúmero de países a los que presta su solidaridad y su colaboración, sin intervenir en nada que pudiera calificarse de intromisión en sus asuntos internos ni cobrando favores políticos ni económicos a nadie, cosa que si es práctica de toda ayuda o colaboracion por parte de las potencias occidentales que aprovechan en cada caso para situar sus caballos de Troya que utilizan en el momento más oportuno.

    Los cubanos estamos actuando y actuaremos siempre de forma general de acuerdo a las circunstancias.

    Hasta hoy, hemos sido y continuamos siendo, una plaza sitiada en mar Caribe y no solo estamos sitiados por un enemigo cualquiera, sino por el más temido enemigo de cualquier nación en la tierra, e incluso de agrupaciones o frentes de naciones y que dispone de todas las armas conocidas y posible para arremeter contra nosotros y que lo tenemos amenazantes con su espada sobre nuestras cabezas. Cuentan ellos para la agresión y guerra permanente contra Cuba de herramientas políticas, económicas, culturales, filosóficas, religiosas, legales, sociales, y militares tan poderosas como : El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas,donde son absolutamente los amos y dueños por cuanto dominan en lo político, lo económico y lo militar a sus antojos y cuando alguien se les opone lo separan, los amenazan e imponen el veto y cuando no, actúan sin su concenso y no pasa nada; como cuando actuaron, luego de la voladura de las Torres Gemelas, contra Afganistán, donde luego involucraron y permanecen en ese territorio fuerzasw de 50 países del orbe;desconociendo no solo al Consejo de Seguridad al que no les dieron siquiera cuentas, sino sin el conocimiento del Secretario General de la ONU y de la Asamblea General, que debería ser el poder supremo del conglomerado de naciones. Tienen o no poder?. Son los jefes, amos y dueños o nó?.

    Disponen además, del Complejo Militar Industrial, propiedad y de dominio absoluto del Estado americano en cuyos predios está la total y gran fortaleza para dominar el mundo, porque el agrupa a las trasnacionales de las finanzas, el comercio de bienes y servicios, el mercado de armas y el mercado y dominio de los medios de propaganda, de ideología y de conciencia.Disponen absolutamente del mercado de ideas, por cuanto cuentan con el dominio y monopolio absoluto de los medios masivos de comunicación y son los que disponen de la tecnología de la informática y los medios internacionales de comunicación por por satélites, de las trasnacioneles digitales, de los sistemas más sofisticados para el dominio de la palabra y la imagen a su forma y manera, diseñan la “verdad que debe conocer el mundo”; disponen del control absoluto en todo el ambito territorial mundial de la fuerza militar, al estar asegurado con más de mil bases y estaciones militares en todos los mares y territorios continentales e insulares del mundo. Se ampara en un poderío nuclear, que aún en pleno siglo XXI les sirve para el chantaje atómico y la extorsión política. Domina no solo el Consejo de Seguridad, que desconoce todas las Resoluciones de la Asamblea General, sino las partes que se desprenden del ejercicio internacional de esa organización, donde imponen sus designios. Nada en el mundo se mueve sin que ellos lo sepan, sin que tengan un diseño de respuesta adelantado, sin que hayan previsto una respuesta. Disponen de recursos de penetración de inteligencia que espia toda conversación o todo diálogo en cualquier parte del mundo y circula, las veinticuatro horas del día veneno en todas direcciones, de la forma más sutil y armónica por cuanto penetra con inteligencias :económicas, culturales, filosóficas, políticas, ideológicas, científico técnicas y manipula, como decimos los cubanos a “malanga”. Son o no son poderosos?.

    El que el Estado cubano, el Partido Comunista de Cuba, sus organizaciones políticas y de masas, sus agrupaciones sociales, sus círculos de desarrollo científicos y culturales, sus instituciones que alcanzan niveles de desarrollo acorde a un esfuerzo creciente de toda la nación cubana, no puede sino actuar en tiempo real y asegurarse de las circunstancias que estamos enfrentando teniendo sobre nuestras cabezas a Nerón con todo el poder del mundo, que ni siquiera admite que nos llegue un financiamiento de apenas 4 millones de dólares para trabajar en favor de los enfermos del sida y la tuberculosis, deba actuar como un estado en que todo deberá funcionar de forma cronometrada y sin el menor deslis para que no nos cuelen un caballo de Troya y nos violenten y hagan que los cubanos nos fajemos los unos con los otros como ellos quiciera, depende en mucho de la verdad de Cuba.

    Todo cuanto hagamos es valedero y nuestra democracia es la posible y al igual nuestra economía, nuestro desarrollo social, nuestro desarrollo político, en que vamos todo en una sola nave y cada cubano se logra un paladín defensor de su Patria, en primer lugar porque no acatamos filosofía de nadie, sino, que pese a que tienen ellos todas las armas, nos atrevemos a sobrevivir y a marchar de forma independiente, cosa que son pocos en el mundo que pueden hacerlo y que lo hemos hecho a fuerza de corage durante más de 50 años.

    El tiempo pudiera parecer que está a favor del imperio y de la reacción y la derecha internacional. Deben sin embargo no fiarse, porque no están contando con los pueblos y con las realidades. Pregúntenle no solo a los enemigos, sino a los amigos y partidarios de la Revolución Cubana y hagan, tengan el valor de comentar lo que ellos dicen, eso sería democracia.

    Tiene el imperio americano múltiples ocupaciones y aunque dispone de un poder inmenso no ha podido doblegar a algunos que son puntales en el mundo, aún cuando no los parezcan y hay gente por ahí muy poderosa que no los van a acompañar a acabar con el mundo y pudiera ser que alguien se mostrara indiferente ante una agresión a Cuba, pero pudiera ser que la independencia y tranquilidad de Cuba, como factor de equilibrio en el Caribe y para el mundo occidental les interese más a mucho que una rebelión en que los cubanos tengamos que poner todo el potencial y la inteligencia par defendernos y que duraría quizás cien años, pero triunfaremos.

    Hay que apreciar que piensan las actuales potencias, o las supuestas en este mundo globalizado: Cual sería la posición de China, de Rusia,de los que tienen mayor interés en la paz en cuanto a participar de la destrucción del mundo, o en participar por un acomodo lógico en pleno desarrollo de acontecimientos para que se alcance el desarrollo y la paz, si sabemos que Europa es un foco de tensiones políticas y sociales permanente, que lo que ha ganado algo en democracia en América está del lado de los revolucionarios americanos, que el Asia puja por una unidad para alcanzar el desarrollo, que el Africa negra puja por salir de la miseria y deberá resolver sus problemas sin intervenciones y que el cercano y medio oriente se bate por cambios sociales. EE.UU. está en guerras de las que no puede irse ni quedarse y se les vienen arriba problemas de acomodo social en sus propios estados.

    Puede que los cubanos tengamos que emplearnos a fondo, nadie lo dude que aceptaremos el reto en todos los órdenes y que hay temperamento y conciencia para ello y no de pocos, sino de la mayoría del pueblo, que pese a las crisis tenemos disposición de marchar adelante.

    Disidentes habrá, gente que se den de triunfalistas; errores que superar, fortalezas por alcanzar. Nadie dude de que de todo eso somos conciente, pero que tenemos herramientas muy fuerte de defensa y que no nos rendiremos ante ninguna circunstancia, tambien pueden afirmarlo.

    Va el imperio por el mundo en busca de lana y pudiera salir traquilado.

  • Gilberto Diaz dijo:

    Excelente articulo. Muy interesante parabola lo de “habana ciudad fenicia”.

  • Amauris Domínguez Meriño dijo:

    Se plantea que navegantes de esa región nos hollaron primero que Colón, quizás seamos un apéndice en las brumas de la historia ya pasada.

    No es fortuito que los grandes medios que responden al capital estén levantando hojarasca y polvo, situando a blogueros y a los que acceden a Internet como los nuevos Mesias de los cambios en Cuba.
    Ellos son parte del andamiaje montado y considerándose “grandes analistas” de la realidad cubana que “están avizorando” o queriendo dar esa imagen al mundo de que se dieron cuenta antes que nadie, prediciendo como Nostradamus trasnochados.
    Ya se sabe como se está queriendo minar a través de esos métodos a la revolución, están los hechos presentados en “Las Razones de Cuba” y crear a través de estos “nuevos disidentes” una quinta columna.
    Estamos claros todo cubano que tiene cuatro dedos de frente de quienes son y que es lo que persiguen, DINERO FÁCIL.

  • Jorge Delgado dijo:

    ¡Qué excelente análisis! Sólo para actualizarlo un poquito, esta perla de otros inefables, Reporteros Sin Fronteras y AFP, publicado hoy en el derechista Nuevo Diario nicaragüense con el titular “Cuba teme a blogueros y Venezuela acentúa control de internet”:

    “Cuba tiene más miedo a los blogueros que a los disidentes tradicionales, afirma Reporteros Sin Fronteras (RSF) en un informe sobre los países enemigos de internet y aquellos ‘bajo vigilancia’ como Venezuela donde se acentúan las herramientas de control y la autocensura.
    El régimen tiene más miedo a los blogueros que a los disidentes tradicionales y por eso decidió extender su presencia en internet para contrarrestarlos, dice RSF en su informe difundido ayer viernes en París en vísperas del Día Mundial de la Ciber-censura.
    Filtros estrictos y problemas de acceso a la web, persecución de ‘cyberdisidentes’ y propaganda en línea caracterizan a los 10 países enemigos de internet que, según la lista 2011 de RSF, son Arabia Saudita, Birmania, China, Cuba, Corea del Norte, Irán, Uzbekistán, Siria, Turkmenistán y Vietnam.
    Un internauta de cada tres no tiene acceso a un internet libre”, afirma el informe…”

    “En Cuba la diabolización de los blogueros y de las redes sociales (Twitter o Facebook) se convirtió en una guerra fría digital, dice RSF antes de asegurar que las autoridades temen el poder de movilización de esas redes, cuyo alcance quedó demostrado recientemente en Túnez y Egipto.
    Tras mencionar la serie de obstáculos que impiden acceder a la web, como la autorización especial para conectarse a la web y el costo de las comunicaciones, RSF subraya la próxima llegada a la isla de la fibra óptica desde Venezuela, en principio operativa a partir de julio próximo.
    Ese cable submarino entre Venezuela y Cuba que multiplicará por 3.000 veces la capacidad de conexión de Cuba con el resto del mundo dará al régimen los medios para mejorar la velocidad de conexión y disminuir los costos, afirma.
    Ello no significa que se verá una democratización general de internet en el país y un acceso generalizado y libre a corto plazo, aclara RSF”.

    “No obstante, la entidad afirma que las excusas de las autoridades cubanas para mantener la censura y tener alejada a la población de la web ya no se sostienen.
    RSF recuerda la presión ejercida por el gobierno cubano sobre la bloguera Yoani Sánchez, sobre Luis Felipe Rojas y sobre Guillermo Fariñas, entre otros y precisa que para contrarrestarlos en 2009 las autoridades desarrollaron una asociación oficial de blogueros”.
    Tras saludar el hecho de que todos los periodistas detenidos en marzo de 2003, durante la ‘Primavera negra’ hayan sido liberados se pregunta si esto augura una ‘primavera en la web’”.

    “En cuanto a Venezuela, que integra la lista de ‘países bajo vigilancia’ junto a Libia pero también a Francia, Reporteros Sin Fronteras afirma que en 2010 el presidente venezolano Hugo Chávez logró su objetivo de ocupar internet y de controlar este espacio…”

    Por supuesto, se cuidan mucho de mencionar que el embargo criminal gingo incluye el acceso a los cables de fibra óptica submarinos que permitirían desde hace años el acceso masivo de los cubanos a internet y, en la heróica lucha de RSF por la libertad de información no incluyen las recientes censuras a Cubadebate en Google, a Canal Habana en Facebook, ni a rojadirecta.org por el propio gobierno gringo.

    ¡Descarados!

    Jorge

  • laura dijo:

    En el fondo ni en la superficie ni en Tùnez ni en Egipto ha pasado nada pero pasarà ya veràn exselsior y el paìs

  • Arnold August dijo:

    La desinformación sobre este asunto está muy fuerte fuera de Cuba. Los medios internacionales la están desarrollando como otra etapa importante de la guerra mediática contra Cuba y la Revolución. Los EEUU han perdido terreno en los últimos dos mesas en el Medio Oriente y África por lo tanto están intentando a cooptar el movimiento revolucionario en su favor en países como Túnez y Egipto. Desde el inicio los EEUU estaban implicado, y ahora está incrementando su injerencia con la visita en unos días de Hillary Clinton en la región para encontrar los opositores con objetivo “asegurarse” que los países están moviendo hacia “el tipo de democracia que los EEUU prefieren” para citar sus palabras exactas. Los planes de invasión militar de la OTAN y los EEUU en Libia conjunto con la visita de Clinton a los grupos armados pro-occidentales en ese país africano hace parte de esta ofensiva (¿Donde van a encontrase?). La campaña de desinformación contra Cuba relacionado con los eventos en Medio Oriente y África en el contexto de la situación que Rafael describe de un manera tan rigorosa hace parte de la ofensiva actual de Washington contra Cuba. Por eso, el artículo de Rafael y otros similares son tan importantes. Es interesante a destacar que lo que es muy similar en las Américas a la experiencia de Túnez y Egipto no es Cuba o Venezuela, ¡Wisconsin Si! Por supuesto los medios no hablan mucho de esto caso de Wisconsin, casi nada, sobre todo los pancartas que dicen “Bienvenido a Tahrir Oueste” o otras expresiones similares. Porque este movimiento en los EEUU, aunque sea limitado por el momento, entre otros, es un golpe contra la desinformación y la tentativa vincular la rebelión en el mundo Árabe con sus sueños para Cuba y Venezuela o cualquier otro país que no sigue Washington. De la lucha heroica en otra parte de los EEUU (formalmente) Puerto Rico, eso es completamente ignorada.
    Saludos,
    Arnold August, Canadá

  • Jorge LGuerrero dijo:

    JAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAAJAJAJA…. Son todos esos inbeciles,una sarta de ignorantes, universidad de miami,periodicos,univision,editorial newyorkino,en fin todos esos inuteles y buenos, solo para fumar marihuana, CUBA es LIBRE, INDEPENDIENTE, DEMOCRATICA A LO CUBANO, no a su estilo, la gran diferencia de CUBA con esos paises, es que la REVOLUCION cubana esta fundamentada en solidos pilares, el dia que se tenga acceso a todas esas redes, nadita pasara la vida seguira igual, cuba es un pais y una sociedad super abierta, no existe en el mundo una sociedad mas abierta que la cubana, solo les pondre un ejemplo, LAS SOCIEDADES SUPER DESARROLLADAS,son super EXTRAMADAMENTE racistas,mas que suficiente para no ser una sociedad, existen y aunque no lo crean MILES DE tabues en los mismisimos EE.UU, LES REGALO OTRO EJEMPLO de sociedades cerradas, en EE.UU una mujer no es libre de hacerse un aborto, tiene que ir a clinicas por debajo del mantel,ya que existe prohibicion de hacer eso, en mas de 40 estados, en fin cuba es muy libre, el dia que el pueblo cubano decida no mas revolucion,no mas socialismo sencillamente exijiran al gobierno cubano que no desean mas este sistema.

  • un lector esporadico dijo:

    muy valiente y certero su articulo, en especial las citas

  • Demetrio Peralta dijo:

    Para hacer una revolución socialista a la entrada del Golfo de México y noventa millas de la Florida y sobre vivir Cuba es lo que tuvo que hacer, sino hubiese sido otra revolución frustrada de nuestra América.
    Como cumplir con el programa del Moncada puesto de manifiesto en la Historia me absolverá, acaso se iba a permitir la ley de reforma agraria y eliminar el latifundio extranjero sin intervenir, nacionalizar y convertir en propiedad social los Ingenios azucareros.
    Como aprobar y aplicar la ley de reforma urbana y cumplir con la confianza que el pueblo había puesto en la revolución sin Nacionalizar la Industria Eléctrica, Telefónica, Petrolera y dejar a la contrarrevolución sin el financiamiento de la mediana y grande Burguesía nacional, como cortar toda posibilidad de descapitalización del país sin el canje de moneda, hubiese sido posible sin todo esto avanzar la revolución, claro que no.
    También en cada caso bien se sabía la reacción del gran capital y de los Estados Unidos que debíamos esperar. Suspensión de la cuota azucarera, expulsión de la OEA, y Playa Girón, entonces ya no existieron otros caminos, seguimos adelante, pero con todo el pueblo o la inmensa mayoría de el, incondicionalmente al lado de la revolución, a este pueblo no se defraudo, él disfruto de todas y cada una de las conquistas de revolucionarias, pasamos etapas muy malas, pero siempre avanzamos, también épocas de bonanza, la inversión de futuro y los gastos sociales fue siempre la prioridad, pero no nos salvamos del derroche y la corrupción, muchos errores se cometieron, sobrevivimos al periodo especial, y de nuevo nos dispusimos a recuperarnos y saldar deudas acumuladas con el pueblo, cambios masivos de televisores blanco y negro a colores, cambio de refrigeradores por equipos mas modernos y sustitución de los inactivos, equipamiento de cocina y otros equipos para el hogar, en busca de ahorro energéticos.
    La conciencia basada en la cultura y el conocimiento del pueblo de nuestras realidades fue la salvación del socialismo, mucho creció el descontento, pero no decreció en el mismo grado el apoyo del pueblo a nuestros lideres, y ese es el secreto de porque cuba no puede compararse con esas dictaduras Árabes del medio Oriente, llena de desigualdades y separadas del pueblo al servicio de las clases privilegiadas, eso es lo que hace la soledad de los disidentes y opositores. Cuando esto cambie, y el pueblo no quiera más nuestro sistema social, humano, solidario, socialista, igualitario, sin explotación del hombre por el hombre para el enriquecimiento desmedido de unos pocos, entonces podemos temer que el pueblo se levante contra sus libertadores, y eso no va a ocurrir. Esto es sin dudas lo que nunca comprendieron de Cuba sus enemigos y contra lo que se han estrellado siempre los planes de desestabilización y destrucción de la revolución.

  • Randy Aguila Valdivieso dijo:

    Muy buen trabajo periodístico, lo felicito por la profundidad de su análisis. Se debería hacer este tipo de trabajo mas frecuente sobre todo por la TV, que todo el mundo sepa lo que se está cocinando en contra de nuestro país en los médios internacionale. Hay que bajarle un poco los humos a los supuestos blogers disidentes que creen que por tener una computadora y algo que decir ya son personalidades, lo triste del caso es que ellos(los blogers)aprendieron a leer y escribir , a razonar y pensar y hasta ser periodistas (si es que de verdad lo son) gratuitamente en este pequeño país del tercer mundo por demás pobre , bloqueado y amenazado constantemente por aquellos que dicen ser paladines democráticos pero no aceptan lo diferente.

  • Tania isabelle Sotomayor dijo:

    Cada dia estoy mas asombrada por la obsesion de que se establesca nada mas y nada menos que el desorden en Cuba, pienso que tenemos una situacion economica dificil,pero E.U siempre no las han puesto mas dificil de lo que realmente es. Se que los cubanos dignos y de verguenza no somos mal agradecidos y no traicionaran a la revolucion que tanto ha dignificado a este pueblo heroico, siempre hemos estado en situaciones dificiles, no tenemos miedo, nos crecemos, nuestra inteligencia y su arrogancia hace que cada dia despertemos y estemos bien claro de lo que queremos. Los cubanos no nos arrastraremos a los pies de quien desde epocas de antaño nos ha despreciado tanto, tenemos un compromiso moral con los que han dado su vida, con las nuevas generaciones y con el compañero Fidel de continuar la obra de la revolucion que tanto le ha costado a este pueblo de forma humilde, sin humillar ni abusar de nadie, dando ejemplos a otros de que un mundo mejor es posible. Tania Soto. Hnos Ameijeiras.

  • Roberton dijo:

    Que buen cubano eres, no siempre se ven artículos como este, lleno de…. sobre todo de mucho cubanismo, cuba es nuestra y la hacemos como dejo Martí…¨con los cubanos, por los cubanos y para los cubanos¨ si digo que el acceso a las comunicaciones y a muchos ciber espacios es acabar y engañar al mundo, pero gracias a nuestro sistema social socialista estos temas no son como en muchas partes del mundo (para ganar dinero)sino que es para nutrir, educar, demostrar al mundo y al pueblo de que la verdadera solución no está en El Mundo del Norte… sino en ir buscando alternativas sin variar el eje de la revolución e irlo corrigiendo. Lamento que muchos jóvenes no vean el mundo de hoy como es, pero sigo siendo un eterno dogmatico que cree en el mejoramiento humano. Muchas gracias Rafael ¨ vas bien …¨

  • javier dijo:

    muy buen artículo y muy bueno traer a colación el cuento de los fenicios, porque en el fondo esa es siempre la estrategia de la derecha, y no solo en el caso cubano. eso de incitar para que, a raíz de los fenómenos que se han dado en egipto y túnez, se produzcan “revoluciones” en venezuela y cuba, es un intento estéril de capitalizar lo que en el fondo ha sido una derrota de la política de estados unidos en áfrica del norte. y aunque uno se ría de que quieran vincular a cuba con fenicia, las cosas que se leen en la web dan más risa. por ejemplo, al iniciarse el conflicto en libia uno de los periodistas “independientes” dejó caer, como siempre, “rumores no confirmados” de que pilotos cubanos estaban bombardeando la población civil en ese país. por supuesto, como nadie se lo creyó, no se volvió más sobre el asunto.
    en cuanto a la maría elena que escribió el comentario el 12 de marzo, qué le vamos a hacer. para ella libertad de prensa es escribir lo que ella desea leer. la democracia como marielenocracia, o yanquicracia, que debe ser lo mismo.

  • Durruti dijo:

    Lo interesante , Rafael, es que es preciso tener buena memoria, acordarse de los amigos, de Juio Carranza, de poner más la oreja en el Cuba y preguntarse por qué no se ha publicado el encuentro de Fidel con los intelectules en la Feria del Libro, donde las palabras de Santiago Alba Rico, digamos, como que no fueron muy comprendidas…y Santiago Alba Rico vive EN y CON el PUEBLO TUNECINO

  • teresa dijo:

    Creo que EU JAMAS exprecera que el socialismo es el tipo de de govierno que nesecita el mundo. simple miren china,venezuela y otros paises de america latina. la ferrea lucha para llegar al socialismo claro, que simpre estos capitalista boraces trataran de engañar al pueblo ya quicieramos muchos tener la combiccion de los cubanos yo nadamas puedo decir adelante cuba

Se han publicado 17 comentarios



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Rafael Hernández

Rafael Hernández

Sociólogo cubano. Director de la revista “Temas”.

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