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Las armas del juicio

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Conferencia de Arleen Rodríguez Derivet en el panel "Las armas del juicio", en la VI Conferencia Internacional por el desarrollo humano y la paz mundial, de la Universidad Asia Pacífico de Mazatlán, Sinaloa.

Vivimos en un mundo de miedo. Cuando nuestros seres queridos se apartan de nosotros, por razón de un viaje o sencillamente para ir al sitio de la tarea cotidiana, junto con el beso de despedida, antes que decir "te amo", decimos "cuídate". Es la palabra que más escuché antes de viajar, en boca de los que quiero y me quieren.

Los diarios, los noticieros, los libros y hasta las películas nos cuentan sin fatiga que la muerte es cada vez menos natural y más provocada por la misma especie que durante siglos ha creado obras maravillosas para atrasarla, detenerla, evitarla antes de tiempo.

La culpa de nuestros miedos nace de un absurdo: la Humanidad, al mismo tiempo que se deslumbra a sí misma con maravillosos inventos, entre ellos algunos que ya superan a la imaginación misma,  crea a una velocidad y con intensidad superior armas mortíferas como aquellas que hicieron decir a Albert Einstein que si bien no se sabe con cuáles se hará la III Guerra Mundial, sí es un hecho que la IV será con palos y piedras. Hoy podemos corregir al genial físico: ni polvo quedará porque el riesgo de muerte es ya para toda especie viva. A ese punto nos hemos llevado con la irracionalidad de gastar más en armas que en alimentos, más en guerras que en expediciones solidarias.

Hasta en las Naciones Unidas, ese conjunto que pudo y no ha sabido ser el templo mundial de la paz que merecían las víctimas y los combatientes contra el nazifascismo tras las II Guerra Mundial, mientras se emiten cientos de advertencias y críticas a la producción de armamentos, prevalece la tiranía de un  Consejo de Seguridad donde cinco potencias siguen reuniéndose para decidir qué castigos merece el resto. Y casi siempre esos consisten en nuevas guerras.

No es un secreto tampoco que es de algunas de esas potencias de donde salen por cientos de miles, otros tipos de armas que el mercado pone al alcance de cualquiera, desestabilizando sociedades enteras, donde ya no causa asombro leer que un niño mate a sus padres o a sus compañeros de clase o que una fiesta juvenil termine en una masacre provocada por sicarios del crimen organizado. En América Latina esas armas son la primera causa de muertes civiles.

Como si la imaginación tuviera un límite cuando se trata de construir la paz, lo que Naciones Unidas se inventó para garantizarla es también un ejército. Y los famosos enviados por la Paz son líderes políticos que ejercieron el poder haciendo o apoyando guerras. Hasta el Premio Nobel ha perdido credibilidad y respeto por la cantidad de guerreristas laureados.

Haití, extremo de los extremos del infierno en que se ha convertido el mundo empujado por las armas y las guerras, sufre un terremoto y Estados Unidos va a apoyarla con diez mil hombres armados hasta los dientes, los que van a sumarse a otros tan armados como ellos, a pesar de sus cascos azules y su supuesta misión humanitaria.

Frente a ese horror que confirman los escalofriantes datos de que asciende a un billón de dólares el gasto militar mundial cada año, las mujeres y los hombres con cierto grado de conciencia de la gravedad de los hechos, pensamos ¿qué hacer? ¿qué hago?

Como periodista que hace casi 30 años sigo de cerca los acontecimientos políticos, no puede dejar de espantarme el modo en que nuestra profesión ha sido y es cómplice de ese permanente cerco a la paz.

Desde los tiempos de William Randolph Hearts y su famoso telegrama al  dibujante enviado a Cuba por su diario, para que con su obra le ayudara a construir a Estados Unidos los pretextos para la entrada en la guerra de Cuba contra España, que dio nacimiento al imperio norteamericano, los medios de comunicación suelen garantizar la primera baja de todas las guerras: la verdad.

Basta ver a qué naciones demonizan los grandes conglomerados mediáticos para saber por dónde se aproximan las próximas guerras.

Como si una línea editorial universal única los guiara, en todos los idiomas y en todos los soportes, comienzan a emitirse mensajes que caminan en el sentido de la próxima conflagración. Qué importa si en unos años o en unos meses, a veces hasta en unas semanas, nos enteraremos - ayer por los documentos desclasificados de una Universidad norteamericana y hoy por el espectacular Wikileaks de la era internet-  que muchas de las noticias que justificaron una invasión eran falsas o fueron convenientemente manipuladas.

Si murió un millón de personas, si se destruyó totalmente un país y se agravaron a nivel planetario todas las crisis: alimentaria, ambiental, energética...la relación de esos desenlaces con las mentiras originales será raramente establecida.

Nos enseñarán nuevas palabras como efectos colaterales, con lo cual las mayorías entontecidas por la avalancha de informaciones de muerte cotidiana no pasarán de lamentarlo, si acaso criticarlo y al final sentir que es demasiado tarde y ya no hay nada que hacer. Cada uno se encerrará en su espacio a seguir viendo las noticias con horror pero al mismo tiempo con una cierta alegría egoísta porque hasta su cueva moderna no han llegado los tiros, allí no ha corrido su sangre...todavía.

Hace 120 años, en un ensayo que se considera medular en su impresionante obra escrita en solo 42 años de vida, José Martí, periodista, escritor y Apóstol de la independencia de Cuba, advertía:

Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.*

En esa frase se inspiró Fidel Castro para nombrar la batalla de las ideas de la que se declaró soldado cuando, separado de la actividad pública como jefe de Estado por razones de salud, comenzó a escribir alertas para el mundo desde lo que llama sus "Reflexiones".

Quiero recordar que se trata del mismo líder político que demostró que con muy pocos recursos materiales, se podían salvar miles, millones de seres humanos, si en lugar de soldados, los países bajo crisis humanitarias recibían médicos. Y mandó los que Cuba había formado durante años en una política educacional sorprendente y única para una nación del Tercer Mundo. Y no solo a Haití, donde permanecen hace más de una década y son amados y defendidos por el pueblo, sino a naciones de cuya existencia casi nadie conocía, en África, Asia, América Latina.

Fidel, quien también creó la Escuela Latinoamericana de Medicina -que forma miles médicos de todas las geografías y sin embargo no tiene un Nobel de la Paz que sí le han dado a los que envían soldados al Tercer Mundo- con la especial  habilidad que le otorgan los años vividos al servicio de una causa justa cercada por un imperio, demuestra con sus cada vez más frecuentes Reflexiones que los medios no tienen que ser necesariamente el combustible de los conflictos.

Si se les sigue y se les interpreta con  inteligencia y sensibilidad, también pueden ser un termómetro eficaz para detectar por qué caminos se nos vienen encima las crisis y las guerras que generan las crisis.

Infatigable lector, genial político en cuanto los hay, no se somete a las noticias, no se deja adormecer por su fatídico espíritu de hecho ya acontecido, sino que las somete a ellas al análisis previsor, bajo otro principio martiano que afirma que "gobernar es prever" y  avisa, sacude conciencias y quizás un día se acepte que con sus alertas ha detenido más de una guerra.

El pasado año, cuando todas las armas apuntaban a Irán y Corea del Norte, Fidel, con una persistencia que sus adversarios han querido ridiculizar sin éxito, destapó las cartas de los guerreristas y pintó los escenarios posibles de desarrollarse esos conflictos en una era en que bastarían las 100 bombas nucleares que poseen apenas dos países como India y Pakistán, para provocar que toda la humanidad pierda de vista al Sol por ocho años y se produzca un espantoso  invierno nuclear.

Y no olvidó recordarnos que, aun bajo el manto del secretismo estratégico de las potencias, se conoce ya  que suman más de 20 000 las armas de ese tipo disponibles en el mundo.

No veremos en los medios que durante más de 50 años lo han demonizado, un reconocimiento público al mérito de las advertencias del líder histórico de la Isla, pero nadie podrá negar que solo él relacionó noticias aparentemente desconectadas, con los números de la actualidad y los hechos del pasado para concluir que la especie se encamina aceleradamente hacia el suicidio colectivo, guiada por la fiebre de la guerra, cuyo germen es, desde siempre, la ganancia, el dinero, por encima de cualquier otra consideración, incluso la de la vida.

Él sabe y lo ha repetido muchas veces, que la Humanidad estará en la pre historia, mientras practique la guerra como solución a sus crisis y hace solo unos días, aprovechando la celebración de un evento cultural en La Habana, invitó a intelectuales de América Latina, Norteamérica y Europa a movilizar conciencias ante el riesgo cada vez más inminente de que el fin de la especie humana está próximo como consecuencia de la irracionalidad  del actual orden internacional.

Piedad Córdoba, gran luchadora por la paz de nuestra región, a quien entrevisté hace poco, me decía que parece un milagro la recuperación que ha experimentado la salud de Fidel Castro. "Dios nos ha dado una nueva oportunidad para que lo escuchemos, porque ya en el mundo no quedan políticos como él, con su capacidad para ver y alertar los peligros", me dijo la Negra, esa mujer, también demonizada, escarnecida, amenazada ella y su familia, humillada sin razón, por empeñarse en hacer que la paz regrese a su país, enlutado por medio siglo de guerra.

Pero, volviendo a Fidel Castro y a sus Reflexiones sobre los más graves peligros de nuestra época, quisiera afirmar que como periodista lo que me deslumbra y alienta es que alguien de su dimensión intelectual y política, con el alcance que el prestigio que su vida le otorga a sus palabras, le esté dando por fin, a la humilde obra que nuestro oficio genera, un uso noble y salvador.

En las antípodas de aquel zar de la prensa que puso ese maravilloso instrumento de comunicación de masas al servicio de una guerra, abriendo así una historia de complicidades y mentiras que en esta época ha alcanzado cotas de locura; Fidel Castro lee diariamente cientos de notas y comentarios de la prensa de todo el mundo con la misma meticulosa precisión con que un médico revisa a un paciente en terapia intensiva: la ausculta, la relaciona y nos enseña las verdades ocultas en sus líneas, con el solo propósito de ponerla al servicio de la misma causa que lo inspira a enviar médicos donde otros envían soldados: salvar la especie, salvar la vida.

Para hacerlo, le ha bastado con empuñar las armas del juicio, esas que, como decía José Martí, vencen a las otras, aun en las condiciones de colosal producción armamentista, que ha convertido al planeta de nuestros días en un lugar de miedo.

* "Nuestra América", El Partido Liberal, México, 30 de enero de 1891. En: JOSÉ MARTÍ. Obras Completas. Tomo 6. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975, pp. 15-23.|

Se han publicado 8 comentarios



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  • Alexander Escalona dijo:

    Creo que para hablar de Fidel sería algo muy difícil, pues son tantas sus virtudes que no se si este joven y censillo lector podría plasmar. Fidel ha sido y será el paradigma de la juventud cubana, de todo un pueblo, dentro y fuera de las fronteras de Cuba. Con su perspicacia y visión del futuro ha conducido la Revolución Cubana por los más escabrosos caminos con sus botas de siete leguas, alcanzando victorias tras victorias y hoy a pesar de su edad, de sus años en constante combate, muestra una extraordinaria lucidez.
    Fidel nos ha enseñado a no flaquera ante nada, por más compleja que sea la situación y a mantener la absoluta fe en la victoria.
    Cuando yo pienso en Fidel recuerdo su gran modestia, por lo que solo me queda por citar un fragmento de un maravilloso poema dedicado a él, no recuerdo el auto, creo que lo mas importante no es el que escribe, sino lo que se expresa.

    …………hora es ya de que las manos de Fidel sean tus manos, mis manos, las de este y las de aquél…………

  • Dardo Ribas dijo:

    “ESTOS TIEMPOS NO SON PARA ACOSTARSE CON EL PAÑUELO A LA CABEZA,
    SINO CON LAS ARMAS DE ALMOHADA…”

    “Un mundo de miedo”, expresa perspicaz Arleen Rodríguez Derivet; o, al menos, un mundo que impregna la vida cotidiana de la gente con miedos que superan, día a día, hasta el temor ancestral al sufrimiento filosófico por saber que todos moriremos a consecuencia de procesos naturales y, tal vez, inmersos en pesadumbres propias de la enfermedad o por razones accidentales, inesperadas.

    Miedo, llegado el caso, digerido, aceptado, como una consecuencia del agotamiento original del magnífico fenómeno que llamamos “vida”.

    Miedo aceptado, querido, apacible, respetable miedo.

    Pero cuando decimos “un mundo”, no nos referimos a nuestro bellísimo planeta azul, donde todos los prodigios de la existencia han obtenido el desarrollo de una trayectoria que es universal; ya sea para las especies vivientes en cualquier reino que hemos clasificado, o para las fabulosas construcciones astrales, llámense galaxias, sistemas planetarios, nebulosas, astros y planetas…

    Origen, nacimiento, desarrollo y muerte. Ley universal aplicable a toda la materia y en cualquier disparidad.

    Salvo las catástrofes naturales -que tienen su razonabilidad y explicación-, estamos hablando del miedo que nos invade cuando los sujetos de nuestra propia especie, son los causantes del fin repentino de la vida de uno o de millones de sus semejantes. O los signatarios de la pobreza y la vida indigna de uno o varios conjuntos...

    Sin pretender ofender a los creyentes en dioses sobrenaturales, pareciera ser que nuestra especie es una edificación que tiene fallas profundas en su boceto arquitectónico.

    Las explicaciones de cualquier corriente de las ciencias sociales, incluso de la magna filosofía en todas sus variantes, no encuentran un fundamento coherente que pueda determinar la perpetua generación de maldad, egoísmo, ambición, que surge en esquemas o formaciones sociales a lo largo de toda la historia humana.

    Siempre tratamos de buscar -y con absoluta razonabilidad-, una elucidación que surge del análisis de la sociedad de clases, desde los principios de la organización humana, partiendo de las cavernas paleolíticas. Todo aquello que sabemos en cuanto a que un grupo, en algún momento de los albores, se apropió de las armas y las herramientas, aún primitivas, para someter a sus iguales.

    Seguramente, no eran los más hábiles, sino los más malvados. Ahí ya aparece, claramente, la diferencia de la que hablo. En vez de unirse para sobrevivir en la solidaridad, algunos eligieron imponer a otros un mecanismo que los privilegie a costa de cualquier trasgresión, incluyendo la violencia, la sumisión y el crimen.

    ¿Es una falla en ciertas estructuras microscópicas del encéfalo que se origina como anárquico y metafórico tumor? ¿Una desviación perversa en algunos basamentos culturales y que influye hondamente en las conductas? ¿Una excepción a la regla que surge en cualquier sociedad? ¿Una anomalía de origen indescifrable que se multiplica y perpetúa en la especie?

    El egoísmo elevado a la categoría de religión, podría tener una justificación en circunstancias extremas donde está en juego la supervivencia… tal vez el regreso repentino a las aristas bestiales, a miedos subyacentes que heredamos de nuestros más lejanos ancestros en los sujetos menos racionales ¿pero cómo explicar este comportamiento en sectores ilustrados de sofisticadas sociedades modernas?

    El capitalismo y otras organizaciones sociales decadentes que lo antecedieron a lo largo de milenios, tienen mucho que ver con este asunto. Pero se lleva todas las palmas a la hora de contabilizar irracionalidades feroces, perfidias inabarcables.

    Los antropólogos siempre andan buscando y hurgando en huesos petrificados por millones de años para encontrar certezas sobre la evolución; los arqueólogos, se sumergen en objetos para descifrar culturas y organizaciones diversas, tratando de descubrir antecedentes y probanzas que brinden una elucidación al desarrollo de nuestra especie.

    Sin embargo, aquella posible barbarie de nuestros lejanos ancestros, se ha multiplicado hasta el infinito en la supuesta modernidad que nos toca vivir. Aquellos mataban por hambre, ignorancia y salvajismo; por sobrevivir en una hostilidad natural que les rodeaba por los cuatro costados. Desde hace milenios, se han agregado sofisticadas variaciones.

    En la Inquisición, por ejemplo, mataron a millones por fanatismo ultramontano e intereses de grupos ya determinados. Hoy hablamos con horror de Torquemada, pero técnicas impensables de asesinatos en masa hasta hace cien años, pueden determinar la muerte de millones en segundos o minutos. Los que desencadenan esas monstruosidades, se definen como “civilizados” y pretenden dirigir el presente y el futuro de la Humanidad.

    El sistema del privilegio ha logrado asociaciones a niveles mundiales y las transnacionales del imperio determinan la vida y la muerte de millones; el hambre en masa, las matanzas toleradas o auspiciadas por sus intereses y las conspiraciones anti humanas más increíbles de la historia de las civilizaciones, por llamarlas de alguna manera.

    Modelos que guardan su equivalente a lo largo de miles de años de historia, pero que nunca alcanzaron esta perfección en la producción de iniquidades infinitas.

    Como bien dice Arleen, cinco “potencias” establecen el destino de cientos de millones, de miles de millones.

    Las guerras se dinamizan y ejecutan desde las oficinas de rascacielos llamados “inteligentes” y por designio de un grupo de poderosos que han transitado universidades y refinamientos integrales.

    Ellos rubrican, pontifican, cuando se sube o se baja el dedo pulgar al estilo de los césares romanos sobre el destino de una o varias naciones y, por ende, la vida, la muerte, el hambre, los padecimientos, el futuro de mujeres, hombres, niños, jóvenes y ancianos. Incluyendo la salud de regiones del planeta y la existencia de otras especies que aniquilan sin piedad ni raciocino, signando el destino del ecosistema y de nuestra única, hermosa y contaminada nave espacial, como diría el talentoso periodista Walter Martínez en Telesur.

    Conmueve la aseveración de Arleen (qué bello nombre) cuando se refiere al demagógico ejército que se excusa bajo la máscara de “organización para establecer la paz y la concordia”.

    Menciona Arleen a las Naciones Unidas, convertidas en un apéndice farandulesco y cínico al servicio de los intereses del imperio, que utiliza a discreción esta teatral maniobra para legalizar invasiones, condenar a quienes lo enfrentan e ignorar las brutalidades de sus socios que vulneran las más elementales normas de humanismo, como cuando Israel masacró a millares de palestinos inocentes o sembró sus bombas de racimo en el Líbano.

    Nos habla Arleen de Haití y el procaz desembarco de marines norteamericanos en aquel país devastado; armas, en vez de médicos y medicinas… cuando la gente moría en las calles de ese país, entre horribles padecimientos y la desesperación más inaudita. Oscuras maniobras de grupos especiales bajando de la lóbrega flotilla de helicópteros en los jardines del derruido Palacio Presidencial, secuestrando y llevando, presurosos, vaya a saber uno qué secretos inconfesables en la pila de bagajes de allí extraídos ante la mirada asombrada del mundo.

    Escandalosos “Premios Nobel” distribuidos a manos llenas por una desprestigiada “Academia” y que abarcan desde un genocida como Kissinger, hasta un Obama sin mérito alguno para merecerlo o un Vargas Llosa que se puso de rodillas ante el imperio para lograr el codiciado oropel. El mundo que nos toca vivir.

    Se pregunta Arleen en algún momento de su excelente reflexión -aunque lo tiene perfectamente claro- “¿qué hacer… qué hago?”.

    Ella se pone en el lugar exacto del ciudadano honorable, pacífico y solidario de este mundo -millones y millones-.

    De inmediato, nos acerca respuestas y nos remite al genio de Martí.

    No quiero seguir, porque ella lo dice todo. Todo lo que tiene sustancia, contenido. Sólo debo terminar estas extensas líneas reiterando la magistral cita que embellece, aún más, su profunda humanidad y que pertenece al inmortal José Martí:

    “Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.”

    Buenas noches, amigos cubanos. Gracias, Arleen, por la sabiduría que trasmites.

    ¡Pobres los poderosos! ¡Pobres los que causan tanto dolor y congoja!

    ¡Pobres todos estos asesinos organizados que mortifican a la Humanidad!

    Morirán sin comprender nada de lo que hablamos, de lo que le interesa a los pueblos.

    A sus propios pueblos.

    Morirán vacíos, podridos, antes de exhalar el último suspiro.

    Fidel es Martí.

  • unkas dijo:

    Y para que quieren que le den el premio Noble de la paz a Fidel. Usted misma dijo que esas organizaciones dan premios a criminales y que no sirven. Yo creo que es mejor que no se lo den. Yo no quisiera que me dieran ni los buenos dias.
    Es mucho mejor que lo lean, lo estudien, lo entiendan a Fidel. Un premio no es nada, el trabajo de toda su vida lo es todo. El premio mas grande que puede tener es el reconocimiento de todas las personas que esperan leer sus reflexiones y sus libros.
    Dios "cuide" a Fidel muchos anos mas porque el puede ser otra vez el guia de un mundo que va directamente al abismo y ademas de cabeza

  • H. LO dijo:

    CON LA PLUMA Y EL PAPEL DERROTA AL IMPERIO FIDEL (El David del siglo XXI).
    Pocos hombres en la historia de la humanidad traspasan la barrera del tiempo, Hacia la barrera del pasado, Pero por sobre todo la barrera del futuro. Fidel se queda pegado en el tiempo SIEMPRE SERA PRESENTE.
    Los grandes musicos, los clasicos perduran y se quedaron y se quedaran entre nosotros por siglos. Asi tambien los pintores, escritores, poetas, cientificos y pensadores universales. Fidel es ya uno de ellos. Estara como pocos pero los justos y necesarios en salon de los que lucharon siempre y toda la vida por lo que creian y sentian como su vocacion de servir a la humanidad.
    Fidel Castro ya no es comparable con nadie otro que se recuerde en la historia. Fidel supero la mitologia, la ficcion con la realidad de su lucha, de su entrega por lo mas noble del ser humano. No hay otro lider (y pido disculpa a decenas de hombres honesto y luchadores de nuestra aldea global) No hay otro hombre que en el campo de batalla de las ideas pueda con Fidel Castro.
    Tanto Lenin como fidel vivieron el final de dos tiempos gemelos. Lenin vivio en las decadas de finales del siglo 19 y las dos primeras decadas del siglo 20 Le toco ser testigo del ocaso y derrumbe total del feudalismo y el nacimiento de sus extrañas el capitalismo. Sociedad que traia en su vientre el hijo que naceria para luego ser el agente principal de su destrucion como sociedad egoista, injusta y mal parida sociedad capitalista que al llegar a su madures se convirtio en el imperialismo que tenemos hoy. Lenin recogio de Mark y Engel la teoria del fundamento de la contruccion de una sociedad superior a la naciente
    sociedad capitalista. Lenin la llevo a la practica y la plasmo con el triunfo de la primera revolucion obrera y contruye la sociedad Socialista, La nueva sociedad socialista que llega para suplantar y enviar al tacho del basurero de la historia a la cruel e inhumana sociedad capitalista. El triunfo de la primera revolucion obrera en 1917 que en 6 años mas cumplira un siglo. Sento las bases para las futuras luchas de la clase obrera mundial con la union de la teoria y la practica MARXISTA LENINISTA. fundida en el partido de la clase obrera fuera la herramienta para la eliminacion de la explotacion del hombre por el hombre. Lenin
    con la clase obrera fundo el primer estado obrero y socialista en el viejo continente. Fidel lo hizo en el nuevo continente. Lenin murio tempranamente y no vivio lo que por ley de la vida debiera haber vivido
    o si no hoy dia otra seria la historia. Fidel lucho contra el imperio y contra la muerte, contra una temprana muerte y hemos tenido la dicha y el honor historico de verlo a la cabeza de la primera revolucion obrera y campesina y de estudiantes en America Latina hasta nuestros dias. Lenin y Fidel son dos gemelos de la historia universal. Son dos gotas de rocios de pureza intelectual y de moral que fustiga a los avarientos de poder y explotadores de los seres humanos. Fidel es libaracion, dignidad, razon y justicia, Fidel es paz y lucha para la paz y la liberacion de la humanidad toda. Fidel es armonia entre hombres y naturaleza
    Fidel no necesita de honores no lucho para eso. no lucha para aplausos ni privilegios, Fidel lucha porque siente y cree en lo que lucha. Como el musico, como el pintor, como el poeta, el cientifico, el obrero.
    Fidel no necesita de premio nobel no, Al menos hasta que no se limpie el premio nobel. No lo quiero ver en la misma galeria de premios noveles con manchas de sangre, con rostros de criminales, cinicos y rostros de no merecidos premios. No gracias los grandes no necesitan premios ni honores, Necesitan que otros hombres empuñen la espada y la pluma y tomen su puesto despues de la partida.
    Para El Comandante una sola Estrella basta, la estrella solar que brillara hasta que alguien apague el sol.
    Comandante Fidel Castro HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

  • Luis dijo:

    Lúdicamente,con la mayor humildad y de forma tajante,les digo al pueblo cubano,que uds.no necesitan ni mucho menos se merecen,el nobel de la pa$....Uds.han desmostrado con hechos,que están por sobre cualquier "discursito cursi y hueco",sobre cualquier galardon mediático y rastrero.....Uds.son queridos y respetados,porque llevan la razon y la convivencia justa,donde quiera que vayan.
    Decir Cuba es sinónimo de convivencia y PAZ verdadera.
    Uds.han vencido y no tengo la menor duda,que lo seguirán haciendo,a la irracionalidad de los que creen que por tener y ambicionar cosas materiales,se arrogan ser "garante$$" de los destinos de la humanidad.
    Como decimos en Chile....VIVA CUBA MIERDA!!

  • Fernando Viloria Maestro Ambulante dijo:

    DESDE MUY JOVEN SENTI AMOR Y RESPETO POR EL PUEBLO CUBANO Y SUS LIDERES, MI VIEJA MARIA RENATA ERA FIDELISTA Y SIEMPRE A BAJO VOLUMEN ESCUCHABA LOS DISCURSOS DE FIDEL, EL VIEJO VILORIA LA LLAMABA Y LE DECIA, VEN RENA QUE HABLARA TU NOVIO FIDEL. NOS CRIAMOS EN UN HOGAR HUMILDE, LLENO DE AMOR Y SOLIDARIDAD, LOS HIJOS DE RENA Y EL VIEJO VILORIA, ABRAZAMOS LAS BANDERAS DEL SOCIALISMO, EN SUS ULTIMOS AÑOS DE LUCIDEZ MI VIEJA SE CONVIRTIO EN UNA ACTIVISTA A FAVOR DE CHAVEZ, NO HUBO CASA QUE NO VISITARA, LO HACIA CON AMOR, CON FERVOR PATRIO, LES HABLO CON AMOR Y LES EXPLICO SOBRE LA NECESIDAD DE CAMBIAR; HOY YA MI VIEJA PERDIDA EN LAS TINIEBLAS, ES RECORDADA EN SU COMUNIDAD POR SU TEMPLE DE MUJER REVOLUCIONARIA, LO UNICO QUE LAMENTO ES QUE NO TUVO OPORTUNIDAD DE CONOCER A LOS HIJKOS DE FIDEL, RECORRIENDO NUESTROS BARRIOS Y CASERIOS, DESPLEGANDO AMOR SOLIDARIO, POR ESO CADA DIA QUE PASA RATIFICO MI COMPROMISO REVOLUCIONARIO CON MI PATRIA, CON NUESTRO PROCESO Y CON NUESTRO COMANDANTE PRESIDENTE HUGO CHAVEZ, PERO DE LA MISMA MANERA RATIFICO MI SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO CUBANO, CON SUS LIDERES Y EN ESPECIAL CON ESOS HIJOS DE MARTI, QUE SIN IMPORTAR LOS RIESGOS ESTAN DESPLEGADOS EN EL MUNDO PARA COSTRUIR UNA NUEVA SOCIEDAD, QUE SE BASE EN EL AMOR Y LA SOLIDARIDAD. VIVA CUBA SOCIALISTA !!! VIVA FIDEL. VIVA MARTI. !!!!

  • Dardo Ribas dijo:

    EN MI COMENTARIO ANTERIOR ME REFERÍ
    AL NOMBRE "ARLEEN"...

    Y expresé que era muy bonito. La verdad, me vino a la memoria otra "Arlen"... aquella se escribía con una sola "e".

    Para quienes no saben de esa muchacha, replico dos enlaces, a saber:

    Uno, con su breve biografía publicada en "Wikipedia"...

    http://es.wikipedia.org/wiki/Arlen_Siu

    Otro, con una canción muy emotiva que la inmortalizó...

    http://www.youtube.com/watch?v=57NxdHx5U-4

    ¡No se pierdan estas referencias!

    Arlen Siu, fue la personificación de aquel hombre nuevo del que hablaba el Che, en este caso, una mujer.

    Ella no andaba pensando en pacotilla; verdadera cristiana, puso su vida al servicio de la Revolución nicaragüense... con sus pocos añitos de muchachita idealista, valiente y convencida.

  • AramísMorales Linares dijo:

    Hoy recorría la ciudad de Buenos Aires y decidí tomar un taxi.Al montarme el taxista reconoció que no era porteño y luego de decirle que era cubano fue como si la tarde se transformará en alegría para ese señor de unos 60 años.Fue muy bueno escuchar su criterio sobre Fidel y como los argentinos lo admiran y respetan, en el intercambio expuse cuanto significa para nosotros el Comandante en Jefe.
    El mundo sufrirá mucho cuando no esté entre nosotros me decía,y le dije que de él habíamos aprendido que las ideas no mueren y que siempre estará presente en cada paso que demos,por suerte para todos vemos que se recupera como todo un caguairán.
    Al llegar a mi destino el señor no me quiso cobrar el abono correspondiente, dijo que le había pagado con el privilegio de escuchar lo que significa para un cubano Fidel y su obra.Luego de agradecerle e insitir en el cobro nos dejamos los contactos para nuevamente retomar el tema porque para hablar de Fidel no basta con poco tiempo.
    Ahora en la noche leo este artículo y siento que la casualidad no es tan casual, Fidel está presente siempre y no lo digo yo, lo creemos y afirmamos cientos demiles de hombres y mujeres en el mundo que junto a él abrazamos las banderas de paz en el mundo entero.
    Gracias Arleen por tan excelente conferencia.

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Arleen Rodríguez Derivet

Arleen Rodríguez Derivet

Periodista cubana y conductora del programa de la televisión cubana "Mesa Redonda", que transmite una emisión especial para Telesur. Es coautora del libro "El Camaján".

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