Terremoto político azota a derechista Partido Popular español
Un terremoto político azota en los últimos días al derechista Partido Popular (PP) a causa de las ambiciones de poder salidas otra vez a flote en el seno de esa formación opositora, inmersa en una clara crisis interna cuando restan menos de siete meses para la celebración de elecciones generales en España.
El movimiento telúrico desatado en el PP se originó tras nuevas declaraciones del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, quien reiteró su intención de ser incluido en la lista de candidatos de su organización para ocupar también un puesto en el futuro parlamento español, salido de los comicios de marzo de 2008.
Gallardón afirmó que la Alcaldía de Madrid es compatible con un escaño en el Congreso de Diputados, lo que provocó reacciones inmediatas y airadas de varios dirigentes del sector ultra conservador del PP, conocidos como los "aznaristas".
Entre las primeras en responder a Gallardón figuró la ultraderechista presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que no ocultó sus viejas divergencias con su compañero de partido, motivadas por evidentes ambiciones de poder.
Aguirre, "aznarista" de pura cepa, y Gallardón, considerado por algunos un "moderado" dentro del PP, libran desde no hace poco tiempo un fuerte pulso por pretender ser los llamados a liderar ese partido en un futuro próximo.
Junto a Aguirre se alinearon, como en anteriores confrontaciones, el secretario general del PP, Angel Acebes, y el portavoz en el Parlamento, Eduardo Zaplana, quienes tampoco pudieron disimular sus añejadas discrepancias con Gallardón, y reaccionaron embistiéndolo por sus declaraciones.
La nueva bronca desatada en el PP ocurre en medio de la crisis interna estival que viene atravesando esa agrupación opositora española como consecuencia de la falta de liderazgo de su actual presidente y candidato a la jefatura del gobierno, Mariano Rajoy, por las siempre presentes ambiciones de poder, y la dimisión de algunos de sus dirigentes, entre ellos su máximo responsable en Cataluña, Josep Pique.
La escasez de protagonismo de Rajoy, su insuficiencia para ejercer el control en su partido, y su sometimiento al sector ultra conservador del PP han motivado diversos comentarios en círculos políticos españoles, incluso hasta sobre su posible reemplazo como candidato a la presidencia del ejecutivo en los comicios del año venidero.
Al respecto, se ha llegado a rumorar que Rajoy podría ser sustituido por Rodrigo Rato, ex vicepresidente del entonces gobierno de José María Aznar, y quien decidió recientemente renunciar a su cargo de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y regresar a Madrid.
Rato, considerado otro "moderado" en las filas de la derecha española, podría convertirse en una carta obligada de última hora del PP si esa formación ve en peligro un posible triunfo en las elecciones, lo cual se augura hoy ante la falta de peso de Rajoy, y por lo que han señalado recientes encuestas de intención de votos que lo ubican por debajo de su contrincante socialista el presidente del gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero.
Al margen de los comentarios y rumores, lo indudable hasta ahora es que el PP vive una crisis interna sin precedentes, y el terremoto politico que lo fustiga podría intensificarse aún más.


Haga un comentario