La “honorable sociedad”: Mafia y contrarevolución
La llamada "honorable sociedad" comenzó en el siglo XIII, como un sistema de protección de los humildes frente a la opresión de los barones feudales. Los miembros de la mafia robaban a los poderosos y entregaban su botín a los desposeídos, y así originó la especial protección que disfrutaban sus adherentes. El pueblo los apañaba, escondía y acataba su distribución de justicia, que no permitía acudir a las vías regulares de autoridad.
La mafia fue organizada jerárquicamente y se regía por la ley del omerta, un código del silencio y el encubrimiento obligatorio, cuyo quebrantamiento se pagaba con la muerte. También la mafia reconocía el derecho de vengar las afrentas y de alentar revanchas. Este sistema de vindictas, el aliento a la Ley del Talión y a los encarnizados rencores ancestrales, fueron otras características del sistema. Tras el cese de los Borbones en el Reino de las Dos Sicilias se intentó erradicar la mafia pero estaba tan integrada a las costumbres autóctonas que fue imposible borrarla. Mussolini sí estuvo cercano a su supresión con su feroz campaña de persecuciones.
En el siglo XIX las importantes migraciones italianas hacia América dieron lugar al nacimiento de la mafia en Estados Unidos. Desempeñó un papel importante cuando la Ley de Prohibición, que impidió el consumo y producción de bebidas alcohólicas en aquél país. Después se organizó en 24 familias, o grupos de poder, de las cuales cinco correspondían a la ciudad de Nueva York.
El principal respaldo oficial que recibiera la organización ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando las fuerzas aliadas preparan su ocupación de Sicilia, la estadounidense Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), -- antecedente de la CIA actual--, hizo contacto con los mafiosos para que ayudaran a las fuerzas tácticas en su desembarco y despliegue por la isla. Charles Lucky Luciano, quien se hallaba en la cárcel, recibió una conmutación de su pena para que ayudara en los preparativos bélicos. Con un nuevo aliento la mafia trasladó su control de las bebidas alcohólicas a la prostitución y el juego, y más tarde a las drogas. La ciudad de Las Vegas, como es sabido, es su capital. En nuestro tiempo fueron conocidas sus actividades por las confesiones de Joe Valachi, un tránsfuga que, en los años cuarenta del siglo pasado, contó al FBI todas las interioridades de la sociedad.
En la nueva Rusia surgida tras el desplome de la Unión Soviética surgió otro tipo de mafia. Potentados como Boris Berezovsky y Vladimir Gushinsky o Platon Lebedev, presidente del grupo financiero Menatep, son figuras importantes de los nuevos cárteles gangsteriles. Los neomafiosos son muy jóvenes. Khodorkovski tiene cuarenta años. Roman Abramovich, otro de los nuevos potentados, quien compró el club de fútbol británico Chelsea, tiene treinta y seis años.
Otra mafia importante es la de contrarrevolucionarios cubanos con sede en Miami. Desde el asesinato contra el presidente Kennedy hasta el crimen del ex canciller chileno Orlando Letelier el grupo de los Posada Carriles, Novo Sampol y Orlando Bosch ha estado ligado. No debemos olvidar a los famosos plomeros del Watergate que dieron inicio a una profunda crisis de credibilidad de la sociedad norteamericana en su ejecutivo. Aquellos transgresores que ejecutaban sucias órdenes de espionaje político, eran cubanos de la mafia de Miami. Como lo eran quienes perpetraron el fraude electoral de la Florida que llevó a Bush a su primera presidencia.
En Italia el más grande escándalo de los tiempos modernos fue el asesinato del presidente del Banco Ambrosiano, Roberto Calvi, hallado el 18 de junio de 1982 colgado del puente de Blackfriars, en Londres, y se dijo, entonces, que se trataba de un suicidio pero el informe policiaco reveló que su cuello no mostraba las excoriaciones típicas que se producen en tales hechos.
Roberto Calvi, era sobrenombrado el Banquero de Dios por su dirección de la banca del Vaticano. Desde entonces se ha dicho que fue asesinado por la Mafia por no haber podido desembolsar los fondos que los gangsters napolitanos tenían depositados en los cofres de la Iglesia Católica. El hijo del occiso declaró al periódico La República que su padre fue liquidado por la mafia.
Roberto Calvi estuvo involucrado en el colapso del banco Ambrosiano que tuvo pérdidas por mil millones de dólares. El entonces Primer Ministro Berlusconi, quien realizó una meteórica ascensión financiera gracias a los créditos para sus negocios provenientes de la Banca Nazionale del Lavoro y del Monte dei Paschi di Siena, organizaciones pantalla de la mafia.
Desde el 26 de enero de 1978 Berlusconi perteneció a la Logia P-2 con el número de carné 1816. La P-2 era una organización secreta que comenzó, en 1963, Licio Gelli, reclutando a altos miembros del ejército italiano y de los servicios de inteligencia, así como a importantes industriales y banqueros. Gelli fue oficial de la División Herman Goering de las SS alemanas, durante la Segunda Guerra Mundial. También perteneció al Batallón de los Camisas Negras de Mussolini.
Gelli tenía importantes conexiones con el Papado a través del Cardenal Paolo Bertoli y el Arzobispo Paul Marcinkus, director del banco del Vaticano desde 1971. A partir del advenimiento de Wojtyla, Marcinkus fue el hombre clave que envió más de cien millones de dólares al Movimiento Solidaridad para lograr el derrocamiento del socialismo en Polonia.
Esa es la organización financiera en la cual el siciliano Michael Sindona, asociado a la familia mafiosa de los Gambino en Estados Unidos, llegó a ser el principal operador de las inversiones offshore del Vaticano. Amigo íntimo del cardenal Montini se convirtió en una importante personalidad en la sede de San Pedro cuando aquél fue electo Papa con el nombre de Paulo VI.
Giulio Andreotti, dirigente de la Democracia Cristiana fue Primer Ministro siete veces. Andreotti fue el principal valedor político de la mafia italiana en los altos círculos de poder. Ha sido acusado de ser el principal responsable indirecto de la muerte del ex Primer Ministro Aldo Moro, quien fuera secuestrado por las Brigadas Rojas en 1978. Muchos sospecharon que la intransigencia de Andreotti sirvió para eliminar a un rival en el escenario político, asesinato promovido, probablemente, por la combinación siniestra de la mafia, la curia romana y el sector reaccionario de la Democracia Cristiana bajo el liderazgo de Andreotti.
gotli2002@yahoo.com


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