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Venezuela bombardeada

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CARACAS.-En Venezuela se ha roto el mito de la invulnerabilidad de los medios. Horas y horas de satanización del Presidente Hugo Chávez no lograron, ni antes ni después del Golpe de Abril  y el Paro Petrolero, derrumbar la estructura bolivariana que se ha consolidado en el poder entre los fogonazos opositores y el fuego mediático de los Estados Unidos. Sin embargo, los datos de la arremetida siguen siendo escalofriantes.

Las evidencias del tono y la intensidad de la campaña mediática contra Venezuela han sido asunto de análisis en estos días, durante el Tercer Encuentro Mundial de Solidaridad con la Revolución Bolivariana. En la Mesa Redonda "Democracia y soberanía comunicacional", las evidencias abruman. Escuché aquí, por ejemplo, que solo en la última semana se han publicado en los Estados Unidos 242 informaciones sobre Venezuela; solo dos son favorables al proceso bolivariano.  Muchísimo menos que lo que se permitió EE.UU. durante la guerra contra Vietnam, a inicios de los años 70. Entonces el punto de vista "enemigo" estuvo solo en el 3 por ciento de las noticias difundidas por las cadenas ABC, CBS y NBC.

Un estudio reciente de la conocida organización norteamericana Fairness and Accuracy in Reporting, prestigioso observatorio de los medios, ha revelado además que publicaciones como The Washington Post, New York Times, Miami Herald y otros de gran tiraje nacional, citan 5,2 veces más frecuentemente a voceros pro opositores, que a los pro chavistas.  Los temas o matrices noticiosas coinciden, como si fueran copia al carbón, con la idea principal que transmiten los altos funcionarios de la administración Bush: el gobierno del Presidente Chávez es una amenaza para el mundo.

Si se compara lo que dice la prensa con las declaraciones de los empleados oficiales de la Casa Blanca, pareciera que estos soplan al oído a los periodistas lo que tienen que decir. Basta un rápido contraste, que yo misma armo rápidamente echando mano a la Internet y a un informe que los organizadores han entregado a los participantes en esta mesa de trabajo:

Condoleezza Rice, 19 de enero: "El Presidente Chávez de Venezuela es una fuerza negativa en América Latina".  Wall Street Journal: "Existen reportes alarmantes que sugieren que Chávez puede estar armando cuadros revolucionarios en Sur América."

Porter Goss, 16 de febrero: "En Venezuela, Chávez está consolidando su poder usando tácticas técnicamente legales para fichar a sus opositores, y está siendo injerencista en la región apoyado por Castro."  FOX News: "Chávez criminaliza el disenso"

Roger Noriega, 10 de marzo: "A pesar de los esfuerzos de EE.UU. para establecer una relación normal de trabajo con su gobierno, Hugo Chávez continua definiéndose como nuestra oposición... Sus esfuerzos de concentrar el poder, su relación sospechosa con fuerzas desestabilizadoras de la región y sus planes para comprar armas son puntos de preocupación". CNN: "Las armas que Venezuela piensa comprar en Rusia pueden terminar en manos de las FARC."

Michael Kozak, 28 de marzo: "Desafortunadamente, lo que hemos visto es un retroceso en áreas como la libertad de prensa, independencia judicial, etc.  Nuestro mensaje es: si quieren una relación decente con nosotros tienen que mover esos aspectos del sistema hacia la dirección correcta."  Sun Sentinel: "Chávez proyecta una política antiamericana de larga data."

Otto Reich, 30 de marzo: "Con la combinación del genio malévolo de Castro, su experiencia en guerra política y desesperación económica, más el dinero sin limites y  la irresponsabilidad de Chávez, está en peligro la paz de la región".  Miami Herald: "Chávez arma a Venezuela para guerra con los EE.UU."

Richard Boucher, 1 de abril: "Lo que observamos es que Venezuela está protagonizando un papel desestabilizador en la región." Washington Post: "Washington, continuamente desafiado y aguijoneado por Chávez."

La abogada norteamericana-venezolana Eva Golinger, autora del libro El Código Chávez, aseguró que EE.UU. está apelando a prácticas de "propaganda secreta", tal como hizo la administración Reagan contra Nicaragua y otros países latinoamericanos durante la Guerra Fría, y fue reconocido públicamente por fuentes oficiales norteamericanas. "Hace unas pocas semanas se dio a conocer que la administración Bush ha estado pagando a periodistas para promover su política en los medios comunicación -el caso del columnista Armstrong Williams, uno de los más conocidos- y que el Pentágono administra varias páginas en Internet dirigidas contra países árabes", recordó.

La complicidad de la prensa venezolana es absoluta. Aún cuando ha bajado un poco el tono criminal -los llamamientos a la violencia civil y las referencias al pueblo venezolano como "hordas", "turbas", "sapos", "monos" y "alpargatudos"-, la "mediocracia  sigue confiscando en Venezuela no solo la libertad de expresión, sino también la participación política, asumiendo todas sus ventajas y ninguna de sus responsabilidades", afirmó el escritor Luis Britto, quien demostró en una enjundiosa investigación que sigue siendo muy evidente la pretensión de los medios de la oposición de suplantar los partidos y hasta al gobierno mismo.

Los datos que prueban el extraordinario poder de esta prensa los aportó el ministro de Comunicación e Información Andrés Izarra: en estos momentos, el 74 por ciento de la capacidad de la impresión de noticias y el 85 por ciento de lo que se emite a través de la radio y la televisión en Venezuela están en manos privadas.  Cuatro grandes familias o grupos económicos dominan el sector de la radiofusión. Dos canales se reparten la mayor parte de torta de la televisión, conformando un oligopolio que impide una competencia transparente y eleva los costos para anunciantes y consumidores. Dos grandes consorcios extranjeros dominan la red de las telecomunicaciones.

A pesar de sus inmensos recursos, esta ofensiva mediática permanente ha probado su incapacidad de transformar el comportamiento de la gente y la conciencia colectiva en Venezuela, y en la práctica tiene el altísimo costo de la erosión sistemática de la credibilidad de los medios de comunicación. Sin embargo, no se puede desdeñar que esta arremetida contra Venezuela -como la ha sufrido Cuba en más de cuatro décadas- es en sí misma un peligroso acto de guerra.

Carlos Carles, de la Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos (ANMCLA), recordaba que esta ofensiva sicológica está orquestada por expertos con no pocas victorias a cuestas.  "Ellos son extraordinariamente profesionales de la calumnia. Sin embargo, suelen despreciar nuestros humildes pero efectivos recursos: la verdad, la denuncia en las calles, los medios alternativos, los espacios comunitarios, radio bemba, el mural, los alto-parlantes… Podemos seguir ganándoles. No olvidemos que el Titanic fue hecho por profesionales, y el Arca de Noé por aficionados."

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Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana. Vicepresidenta Primera de la UPEC y Vicepresidenta de la FELAP. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros "Antes de que se me olvide", "Jineteros en La Habana", "Clic Internet" y "Chávez Nuestro", entre otros. Ha recibido en varias ocasiones el Premio Nacional de Periodismo "Juan Gualberto Gómez". Fundadora de Cubadebate y su Editora jefa hasta enero 2017. Es columnista de La Jornada, de México.
En twitter: @elizalderosa

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