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Más provocación terrorista en la Miami del SAC Clemens

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Luis García durante sus entrenamientos en Miami, la capital del terrorismo en América

LO anuncia esta vez la agencia alemana DPA desde Miami, en un cable
fechado del 16 de enero: "Un grupo de venezolanos y cubanos anunciaron hoy la finalización del "primer curso de preparación del soldado especial de guerra urbana" para luchar contra los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro, a cargo del capitán de la Guardia Nacional de Venezuela Luis García Morales".

En la Miami del Special Agent in Charge (SAC) Michael Clemens, que repite en la prensa local que su "prioridad" como nuevo Jefe del FBI de la Florida del Sur es el terrorismo, los terroristas siguen burlándose más que nunca de la ley.

Autoexiliado en Miami desde el 2002, García se ha proclamado "líder" de la Junta Patriótica Venezolana. El grupo que llama abiertamente al uso del terror, es respaldado por Rodolfo Frómeta, jefe de los Comandos F-4, una conocida organización paramilitar cubanoamericana responsable de varias acciones terroristas dentro y fuera de Cuba.

Según DPA, en varias fotografías divulgadas por Frómeta y García, seis "comandos" son mostrados "durante un entrenamiento militar en los Everglades" cercanos a Miami. "En una de de ellas aparecen Frómeta y García exhibiendo lo que aseguran son fusiles AR-15 recién adquiridos", explica la agencia.

En un comunicado, la Junta Patriótica y los Comandos F-4 dicen haber "tomado mayor fuerza" y contar "con superiores equipos y personal mejor entrenado". Ambos grupos anuncian que "en la primera semana de febrero" darán inicio al reclutamiento "de nuevos aspirantes".

UNA LARGA TRAYECTORIA DE ACCIONES TERRORISTAS

El gobierno venezolano ya denunció a García como "el cerebro" de un eventual atentado terrorista contra altas autoridades. El terrorista confeso Rodolfo Frómeta tiene, por su parte, una amplia trayectoria de actividades contra Cuba, organizadas desde Miami. Ya en 1981, mientras pertenecía a Alpha 66, fue enviado a Cuba para realizar una operación terrorista. Hecho preso por las autoridades cubanas, fue encontrado culpable y condenado a diez años de reclusión.

En 1994, de regreso en Miami, Frómeta fue detenido con otros seis individuos, esta vez en el Golfo de México, por una patrulla de la Guardia Costera estadounidense. En la embarcación que ocupaba, se descubrieron 50 armas, 26 000 cartuchos y varios miles de dólares. El personaje admitió espontáneamente que se dirigía, con sus hombres, hacia el territorio cubano para realizar ataques de carácter terrorista.

Increíblemente, las autoridades norteamericanas no estimaron necesario acusar a Frómeta de crimen alguno, a pesar de su confesión y de sus antecedentes, dándole luz verde para seguir realizando actividades terroristas.

En junio del mismo año, Rodolfo Frómeta fue arrestado de nuevo, con otro veterano terrorista de Alpha 66, Fausto Merimont, mientras compraban a un agente doble un cohete antiaéreo Stinger, tres cohetes antitanques M-72, explosivos C-4 y un lanzagranadas.

La impunidad, esta vez, se manifestó a través de un juez  complaciente, quien regaló a Frómeta 41 meses de cárcel. El terrorista ya estaba de nuevo en la calle en septiembre de 1997, beneficiándose de una liberación temporal.

REUNIDO CON GUILLERMO NOVO SAMPOL

Horas después de su liberación, Frómeta se encontraba conspirando con otros terroristas entre los cuales Guillermo Novo Sampoll, sicario del CORU, asesino del dirigente chileno Orlando Letelier y luego detenido en Panamá con el jefe terrorista Luis Posada Carriles, así como Roberto Martín Pérez,  entonces responsable de las actividades de terrorismo en el consejo de dirección de la Fundación Nacional Cubano-Americana.

Ilegalmente indultado en Panamá el 26 de agosto último, Novo se encuentra en Miami y sigue conspirando.

(De igual manera, sus cómplices Gaspar Jiménez Escobedo y Pedro Crispín Remón han regresado tranquilamente a sus domicilios con el permiso de seguir conspirando. Todos han podido reentrar al territorio norteamericano, sin encontrar el menor obstáculo, tanto de parte de las autoridades migratorias como del FBI o de la CIA, a pesar de su pasado terrorista, la conspiración realizada en Miami para cometer un acto terrorista que precedió su arresto en Panamá, y sus repetidas declaraciones a favor del terror).

"EXPERIENCIA MILITAR" Y "ESPIONAJE"

En realidad, las actividades criminales del "capitán" García  en esa parte de Estados Unidos donde los terroristas se benefician de la impunidad, no son ninguna revelación: ya en un cable del 4 de septiembre del 2002, fechado desde Miami,  la agencia española EFE había revelado que "un capitán en retiro de  la Guardia Nacional de Venezuela" había hecho conocer "en Miami, una alianza con un grupo de exiliados cubanos".

El despacho precisaba que "ataviado con el uniforme de la Guardia Nacional de su país", en la sede del grupo terrorista Comandos F-4, el ex militar venezolano Luis García Morales, de 37 años de edad, "en representación de la Junta Patriótica Venezolana", había declarado que su grupo "coordinará acciones de ahora en adelante" con el grupo terrorista miamense.

El 30 de marzo del 2004, sus amigos del grupo terrorista cubanoamericano Comandos F4 reiteraban ruidosamente que iban a "entrenar a los venezolanos que deseen optar por la beligerancia".

En un artículo publicado en aquel momento y titulado Miami's Little Havana Finds New Foe in Venezuelan Leader (La Pequeña Habana de Miami encuentra un nuevo enemigo en el líder de Venezuela), el Wall Street Journal informaba que  las dos agrupaciones se comprometían a "unir su experiencia militar combinada" e "intercambiar información de espionaje" en "su pretensión de atacar a las legítimas autoridades de La Habana y Caracas".

El artículo firmado por el periodista José de Córdoba,  precisaba que García se encontraba entre los militares golpistas que, el día del golpe de estado del 11 de abril del 2002, que intentaron derrocar al gobierno constitucional de Hugo Chávez y "asaltaron el palacio presidencial por una puerta de atrás".

"En días recientes, el grupo de García suscitó un revuelo en Miami con una enardecida rueda de prensa antichavista, en la que presentó al mayor Juan Díaz Castillo, también militar golpista", indicaba el diario.

"Después de la conferencia de prensa, el Mayor Díaz Castillo voló hacia Washington para trabajar sobre una misteriosa 'misión' secreta, dijo el Capitán García", escribía textualmente el conocido rotativo norteamericano.

Unas semanas más tarde, el connotado terrorista Frómeta dirigía una carta personal al Presidente norteamericano George W Bush.

Fechado del 9 de mayo, el documento firmado por Rodolfo Frómeta y Teresa Díaz de Frómeta, "dirigentes de la organización Comandos F-4", felicitaba al mandatario norteamericano "por la brillante actuación de las tropas norteamericanas en la guerra contra Irak, en la cual participaron también miembros de Comandos F-4, y por supuesto su aceptada decisión de combatir a Saldan Husein (sic) uno de los más crueles dictadores, merecedor de las más severas medidas".

Nadie parece haberse sorprendido en Miami de este extraño "saludo fraternal" de un terrorista fichado al máximo dirigente de la nación.

Unas semanas más tarde, un programa de una hora en el Canal 41 de Miami, conducido por Oscar Haza, sobrino del Jefe de la policía de Santiago de Cuba en la época del dictador cubano Fulgencio Batista, invitaba al "líder" de Comando F4, vestido de uniforme. Medio histérico, Frómeta declaró que su organización tenía "gente dentro y fuera de Cuba lista para llevar a cabo actos armados contra el gobierno cubano"

Añadió que su grupo se entrena con AK-47 y armas semi-automáticas.  Que fuese ilegal en los EEUU el hecho de promover acciones terroristas en la televisión e instar al asesinato de líderes extranjeros, no pareció molestar a nadie.

Rodolfo Frómeta compareció, el 27 de marzo del 2001, en el juicio trucado de los cinco antiterroristas cubanos arrestados por el FBI mientras infiltraban grupos terroristas de Miami.  Ahí confesó, sin la menor preocupación, tanto sus actividades de entrenamiento militar con Alpha 66 y Comandos F-4, como los alijos de armas y explosivos en poder de ambos grupos e "incursiones" armadas desarrolladas contra Cuba.

Increíblemente, esta confesión de actividades terroristas no provocó la menor acción del FBI cuyo Jefe para la Florida del Sur, Héctor Pesquera, oficial corrupto asociado a la mafia miamense dirigía entonces el juicio político al lado mismo de los fiscales. Los propios fiscales ni reaccionaron al oír las palabras del terrorista confeso describiendo sus actos criminales.

Las últimas declaraciones de Frómeta y García ocurren mientras en Venezuela, la investigación sobre el asesinato del fiscal Danilo Anderson, víctima de un atentado terrorista, indica que el complot se hizo en Miami e incluso que gran parte del dinero pagado a los asesinos se quedó en esta ciudad, entre las manos del venezolano José Guevara. Dos de sus cómplices siguen también en territorio norteamericano.

Connotado activista anti-Chávez, Guevara  trató, en junio del 2001 con su primo Oto Daniel "Otoniel" Guevara, de adueñarse de millones de dólares, chantajeando al ex jefe de la Inteligencia peruana, Vladimiro Montesinos, que secuestraba secretamente en Caracas. Arrestado por el FBI, no solo fue dejado en libertad, sino también se le otorgó, muy sospechosamente, el estatuto de testigo de crimen, el cual le permitió quedarse en los Estados Unidos... y seguir conspirando.

En conversación telefónica con El Nuevo Herald tras el cobarde asesinato de Anderson, el Ministro venezolano de Comunicación e Información, Andrés Izarra, señaló una entrevista de María Elvira Salazar, en su programa del Canal 22, con el actor y animador venezolano Orlando Urdaneta, quien sostuvo que la "única salida" de Venezuela es ''la desaparición física por lo menos del perro mayor'', haciendo referencia a Chávez.

No se supo que el FBI hubiera hecho la menor interrogación a Urdaneta que sigue viviendo tranquilamente en Miami.

El Ministro venezolano también señaló un artículo del diario de Caracas Últimas Noticias, donde se revela que capos terroristas  cubanoamericanos han puesto a disposición de opositores venezolanos "recursos, experiencia,estrategias, apoyos logísticos y contactos en todo Estados Unidos'', señalando la alianza entre la Junta Patriótica Venezolana y el F-4 de Rodolfo Frómeta.

Según Martín Sánchez,  director de tp://www.venezuelanalysis.com/>
Venezuelanalysis.com, se hicieron 27 llamados al derrocamiento y asesinato de Chávez, a través de los medios de TV y radio de Miami, entre el 2002 y marzo del 2004.

El grupo terrorista Comandos F4 dispone de oficinas en Miami - 1412 W. Flagler Street, oficina A, segundo piso, teléfono: (305) 642-7790 - además de su campo de entrenamiento de los Everglades.  El grupo también dispone de una página web donde se jacta de sus acciones terroristas.

Todo el mundo en Miami sabe esto. Todo el mundo salvo el FBI del destacado especialista del terrorismo Michael S. Clemens.

Fue sin dudas así que su predecesor, Héctor Pesquera, se consagró a
perseguir a cinco cubanos antiterroristas mientras 14 de los 19 terroristas de Al Qaeda que desencadenaron la tragedia del 11 de septiembre se entrenaban en su patio. Con el resultado que hoy conocemos..

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Jean-Guy Allard

Jean-Guy Allard

Periodista canadiense radicado en Cuba. Es autor del libro "Auge y caída de Reporteros Sin Fronteras".

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