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Cumbre reconoce la brecha digital

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Especial para Juventud Rebelde y Cubadebate

Reclama Kofi Annan compromiso político serio e inversión para reducirla. Interviene este jueves Ricardo Alarcón en nombre de Cuba. Financiamiento, gobierno de Internet y propiedad intelectual, ejes de desacuerdos

GINEBRA, Suiza.- Cuba planteará sus puntos de vista este jueves ante el plenario de la Primera Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, que comenzó ayer aquí con la presencia de representantes de 174 países, medio centenar de jefes de Estado y de Gobierno -entre los que destaca la ausencia de los principales líderes de Occidente-, y un amplio número de integrantes de la llamada sociedad civil y del sector empresarial o privado, según el término utilizado por la conferencia.

Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y jefe de la delegación cubana, hará uso de la palabra aproximadamente a las 11 de la mañana ante la reunión cimera iniciada ayer poco después del mediodía.

La primera sesión de la cita convocada para analizar lo relacionado con el uso de las nuevas tecnologías informáticas y de comunicaciones (TIC) comenzó con los discursos del presidente suizo Pascal Couchepin; Kofi Annan, secretario general de la ONU; Zine el Abidini Ben Ali, presidente de Túnez y anfitrión de la segunda fase de la Cumbre en noviembre de 2005; Yoshio Utsumi, secretario de la Unión Internacional de Telecomunicaciones; Adama Samassekou, presidente del comité preparatorio de la reunión, y de los delegados de la sociedad civil y del empresariado.

Cada uno de los oradores hizo referencia a la brecha digital que divide a los países ricos y pobres en cuanto al acceso a las TIC, añadiendo con ello nuevas desigualdades en un mundo en el que sobran declaraciones respecto a la necesidad de borrarlas pero faltan acciones concretas para eliminarlas realmente, según la opinión de la mayoría de los participantes en esta conferencia.

El secretario Kofi Annan convocó en su discurso a los líderes mundiales a un compromiso político serio para acabar con esa brecha, presente también en las sociedades de los países altamente industrializados.

Sin financiamiento y sin voluntad política sostenida, los países subdesarrollados no tendrán acceso a estas nuevas tecnologías, dijo Annan, quien señaló además que el comercio en su versión electrónica está vinculando a algunos países y empresas cada vez más, mientras otros son marginados.

La tecnología ha dado lugar a la era de la información -reflexionó el Secretario General-; somos nosotros los que tenemos que construir ahora la sociedad de la información.

Otra desigualdad mencionada por Annan en su discurso fue la que se deriva de la presencia mayoritaria de contenidos en idioma inglés en Internet, donde estos representan casi el 70 por ciento, "avasallando a veces a las voces locales".

Luego de apuntar que los países del Tercer Mundo tienen menos oportunidades para aprovechar las ventajas que ofrecen las TIC, reiteró que las brechas no desaparecerán por sino mediante inversión y compromiso sostenido para terminarlas.

Este planteamiento del máximo representante de Naciones Unidas se vincula con uno de los asuntos más discutidos durante el largo proceso preparatorio de la Cumbre: el del apoyo financiero a las naciones pobres del planeta para poder acceder no solo a las TIC sino principalmente al conocimiento que estas posibilitan ahora como nunca antes pudieron hacerlo otros avances científicos y técnicos.

Aunque a esta fase final de la reunión logró llevarse una propuesta de Declaración de principios satisfactoria para los intereses de los países subdesarrollados, en tanto reconoce la situación actual en este ámbito y sus causas, y acepta además que hay que modificarla, no se logró incluir como parte del Plan de acción que será verificado en Túnez el llamado Fondo de Solidaridad Digital, de carácter voluntario, propuesto por Africa.

A esa variante se suma la demanda del resto de las naciones pobres que insisten en la creación de mecanismos de financiamiento para poder formar parte de la proclamada Sociedad de la Información, mientras los gobiernos de las naciones del Norte desarrollado, Estados Unidos el primero, se resisten a contribuir.

Ese tema, confirmó en un aparte con periodistas cubanos el maliense Adama Samassekou, presidente del Comité Preparatorio de la Cumbre, fue sin duda el más controvertido durante las negociaciones, aunque finalmente pudo lograrse, no su aprobación pero sí incluir en la Declaración el compromiso de estudiar por países y regiones los mecanismos de financiamiento para el acceso más justo y equitativo a las TIC y a sus ventajas.

A pesar de que fondos como el de Ayuda al Desarrollo, aprobado por otra cumbre de la ONU, no se han cumplido satisfactoriamente, Samassekou se mostró optimista hacia el futuro porque hay un reclamo fuerte de muchos países, más la propia situación, que favorecen que la cooperación del Norte -a la que se sumaría la del Sur consigo mismo- comience a realizarse de algún modo.

Comentó también el Presidente del Comité Preparatorio de la conferencia el desacuerdo que hubo respecto al gobierno de la Internet, hoy en manos de una empresa estadounidense e igualmente en el tema de la propiedad intelectual sobre los contenidos de la red de redes, que fue diferido hasta la segunda de la fase de la Cumbre, dentro de dos años.

Este jueves continúan las intervenciones de los jefes de Estado y de Gobierno, o sus representantes, y se efectúan mesas redondas temáticas. Cuba participa en una dedicada a examinar las posibilidades las TIC de ayudar al cumplimiento de los objetivos acordados por la Cumbre del Milenio, efectuada bajo convocatoria de la ONU en el año 2000.

El ministro de Informática y Comunicaciones, Ignacio González Planas, quien representará a la Isla en ese foro, destacó que a pesar de que esos objetivos son mucho más modestos que lo que Cuba ha podido lograr socialmente, en especial en la educación y la salud, presentará en la mesa las experiencias de la Isla en la utilización de las tecnologías de información y comunicaciones para que estén a disposición del mundo.

"A los ricos a lo mejor no les interesan mucho -añadió-, pero pensamos que para nuestros hermanos de los países subdesarrollados sí pueden resultar muy importantes. Todos los que lo necesiten van a encontrar en nuestro país una solidaridad que aquí mismo explicábamos es distinta a esa otra que practican otros, de dar lo que sobra."

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Heriberto Rosabal

Heriberto Rosabal

Periodista cubano. Pertenece al staff de la revista Bohemia.