Inauguran en Santiago de Cuba exposición “La callada grandeza”

En el Centro Cultural cuyo nombre es el del más influyente y dotado patrimonialista que ha dado Santiago de Cuba: Francisco Pratt Puig, quedó inaugurada la exposición “La callada grandeza”.
En el Centro Cultural cuyo nombre es el del más influyente y dotado patrimonialista que ha dado Santiago de Cuba: Francisco Pratt Puig, quedó inaugurada la exposición “La callada grandeza”.
La muestra de los artistas Belice Blanco Garcés, Luis Enrique Pérez Hechevarría y Vicente González, es sin dudarlo, un aporte trascendental a la preservación de la memoria no sólo santiaguera, sino también cubana.
Se trata de un recorrido visual, donde las instantáneas dialogan desde la profusión del color y las formas al estilo de las historietas, en una reinterpretación de las imágenes fotográficas en las cuales grandes exponentes de la cultura inmaterial y las tradiciones locales, quedan apresados camino a la posteridad.
Para la grata sorpresa de los presentes, muchos de los retratados hicieron acto de presencia y mostraron su arte ante un público deslumbrado con el diálogo entre el registro gráfico, los diversos lenguajes visuales y los “originales”: seres reales que nos ofrecieron la posibilidad de conocerles en persona y disfrutar de sus creaciones.
El colega Dayron Chang Arranz ha animado este proyecto transmedia, de alto impacto para el registro de nuestro patrimonio inmaterial, el que nos distingue ante el mundo y nos identifica como cubanos. Una obra de tan colosal propósito debería extenderse a todo el país, para configurar una suerte de mapa contemporáneo del ejercicio de nuestras tradiciones y modos de hacer cotidianos.

A ritmo de conga santiaguera, con la corneta china aun resonando en el recuerdo, reconocemos en “La callada grandeza” una experiencia de vida inolvidable y muy necesaria.
Se rinde culto a la narración oral, a la elaboración artesanal, a los decimistas, los que hacen sonar la corneta china que lidera la conga santiaguera, a las costureras, tejedoras, alfareros, vinicultores, titiriteros... en fin, a quienes son Memoria Viva de la nación. En las redes, el audiovisual, las publicaciones impresas, la radio, la televisión... este proyecto marca el necesario derrotero de cuidar y elogiar lo cubano desde las más anónimas y humildes misiones que hilan la vida cotidiana.
A ritmo de conga santiaguera, con la corneta china aun resonando en el recuerdo, reconocemos en “La callada grandeza” una experiencia de vida inolvidable y muy necesaria.
Como asegura el querido Reinaldo Cedeño Pineda, “esta muestra ha urgado en los antiguos trillos, en los saberes ancestrales, en la sangre y en las lágrimas. Ha ido Cuba adentro. Ha revelado los ríos subterráneos, los afluentes qué nos habitan, el arma sin mella de la persistencia, la callada grandeza de las cosas simples”.

En el Centro Cultural cuyo nombre es el del más influyente y dotado patrimonialista que ha dado Santiago de Cuba: Francisco Pratt Puig, quedó inaugurada la exposición “La callada grandeza”.
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El dr. Francisco Pratt Puig nació en España y llegó a Cuba con cientos de republicanos que combatieron el fascismo durante la Guerra Civil que asoló ese país. Era toda una autoridad en Historia del Arte y a la sazón un maravilloso profesor muy querido por su alumnos y estudiantes por su sencillez como persona y su caudal de conocimientos transmitidos de forma que atrapaba y enseñaba, vivía en Siboney y su casa estaba abierta para todos y su pequeño auto Fiat a su disposición.. Allí conservaba algunas piezas adquiridas a lo largo de su vida.
Ser alumno de Pratt era un regalo y un privilegio inolvidable.
Gracias Magda por tus palabras tan lindas y por apreciar nuestra Muestra La Callada Grandeza