Imprimir
Inicio » Noticias, Historia  »

El perro de los muertos

| 47

Moncada, que así se llamaba el animal, apareció en la ciudad matancera de Colón alrededor de 1955. Foto: Yenli Lemus/ACN.

En la casa del senador Carlos Prío apareció un perro callejero. La servidumbre lo espantó, pero el perro volvió  y regresó cada vez que lo ahuyentaban. Prío decidió al cabo quedarse con él. Por las veces que apareció en su casa le llamó Aparicio y lo llevó al Palacio cuando resultó electo Presidente de la República. ¿Qué fue de Aparicio tras el golpe de Estado de 10 de marzo?

Otro perro digno de mención es Ciclón. Apareció en el cuartel de bomberos de Magoon, en la calle Zulueta, posiblemente durante el ciclón de 1944 y a partir de ahí acompañaba a los bomberos en cada una de sus salidas para extinguir incendios. Era el primero en montar en el carro-bomba.

Antes de la I Guerra Mundial, Pancho Hermida (La Discusión) era uno de los zares de la crítica teatral habanera junto con el Conde Kostia (La Lucha)  Amadís (El Mundo) y Zerep (El Triunfo). Cada noche hacía su recorrido por los teatros: Alhambra, Nacional, Payret, Martí, Albisu y Actualidades. Era una rutina invariable con estancias más o menos dilatadas donde hubiera un estreno o una peña interesante.

Una vez, al llegar a Alhambra, notó que lo seguía un perro sato, color canelo, con visibles señales de apetito, y le compró una frita en el café del propio teatro. Fue un acto simbólico que selló una amistad inquebrantable. Bautizaron al sato en Alhambra como Viruta, y Viruta cada noche, durante años, acompañó a Hermida en sus recorridos. Cuando Hermida murió, Viruta siguió haciendo solo su recorrido teatral hasta que un día pasó él mismo como un recuerdo más del retablo habanero. Viruta, el canelo sato farandulero.

Cosas de la vida. Hace poco adquirí un ejemplar de la primera edición de Los negros brujos (Madrid, 1906) de Fernando Ortiz, y está dedicado por su autor a «Francisco Hermida, cronista de Vía Libre».

Un perro que durante años asistió a todos los velorios y participó en los entierros, aunque no pasó nunca en ellos de la puerta del cementerio de San Rafael, fue inhumado a la entrada de la propia necrópolis luego de que los alumnos de la escuela primaria Luz y Caballero, de completo uniforme, le hicieran guardia de honor durante horas en el portal de ese centro docente.

Moncada, que así se llamaba el animal, apareció en la ciudad matancera de Colón alrededor de 1955. Se afirma que llegó con un circo ambulante, cosa no comprobada. Lo que sí es cierto es que el Club de Leones local confirió a Moncada una medalla y un collar en una ceremonia que, con la presencia de más de quinientas personas,  se llevó a cabo en la cafetería Jai Alai, hoy La Roca, donde hubo dulces para todos. En 1957, dos notas sobre Moncada, con la firma de Rubén Ledo, aparecieron en el periódico local Noticias, y tres años más tarde el propio autor le dedicó un librito de algo más de 50 páginas. Lo tituló Moncada, el perro de los muertos.

Moncada acudía no solo a la funeraria, sino a velorios que se llevaban a cabo en la residencia del difunto; parecía tener un instinto especial para detectar a un muerto, y como los entierros eran a pie, volvía del cementerio con las personas que habían asistido a la inhumación. Se hacía presente en las misas, como si identificara el sonido de las campanas. Su sitio preferido, sin embargo, era la escuela primaria Luz y Caballero.

Ocurrió precisamente en las afueras de ese centro escolar algo realmente insólito, se cuenta. En cierta ocasión un alumno se disponía a cruzar una calle sin darse cuenta de la cercanía de un camión. Moncada saltó, se interpuso en el camino del niño y lo obligó a retroceder. Esto, que fue presenciado por numerosas personas, llamaría la atención incluso si un perro lo hiciera por su dueño, pero es insólito que lo hiciera por un desconocido.

La mala hora pareció llegarle a Moncada en noviembre de 1959. El Ministerio de Salubridad sacó a la calle una llamada Columna Sanitaria a fin de, entre otros propósitos, recoger a los perros callejeros. Se retendría a los canes en las perreras municipales para que fueran reclamados por sus dueños, lo que debía ocurrir en un plazo prudencial. Si no, serían sacrificados.

Cuando Radio Menocal lanzó al aire la noticia, cientos de personas se tiraron  a la calle a reclamarlo, mientras que  otros cientos, encabezados por los carniceros del mercado, salían con la intención de ajustar cuentas con los de la Columna Sanitaria. La sangre no llegó al río, y Moncada, ya vacunado, volvió a la calle.  Moriría viejo y gordo, muy gordo, gordísimo.

Se han publicado 47 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Rubert SL dijo:

    En Cuba contamos con muchas historias extraordinarias donde se tratan tanto la valentía de nuestros mambises, así como pasajes de casos curiosos que bien vale la pena publicar. Recomiendo al autor continuar publicando artículos como estos. ¡Gracias anticipadas¡.

  • Jose R. Oro dijo:

    Infinita la historia, cuantas cosas interesantes, muchas gracias gran intelectual Ciro Bianchi Ross!

  • 26 dijo:

    Gracias por dar a conocer la historia de Moncada ,mi familia me ha hablado y si fue verdad en mi ciudad natal Colón.

  • MaritzaCR dijo:

    Me encantan sus cronicas Ciro, en fin me encanta la Historia

  • Y dijo:

    Genial Maestro. Gracias por sus crónicas.

  • Liss dijo:

    Hermoso e interesante artículo.

  • oscar dijo:

    Muy bueno el artículo. Los perros son increibles.

  • Ada dijo:

    Me encanto!!! Que bueno leer esto, algo refrescante de verdad.

  • Idalmis dijo:

    Me gustó mucho la historia, las crónicas del maestro siempre especiales. Vi su entrevista televisiva con Amaury, cubanísimo como siempre, mis respetos y siga por favor regalándonos esas estampas.

  • Amaury II dijo:

    Profe como siempre bella crónica

  • YAMILA dijo:

    Yo que amo a los perros encuentro excelente el artículo. Sería bueno que como todos no tienen acceso a Cubadebate lo publicaran en periódicos locales para ver si se toca la sensibilidad de algunas personas; por ejemplo en el puerto de Cienfuegos mataron 36 perros incluyendo una perra parida con estrinina. A mi entender no hay que llegar a esto. Ese día al conocer la noticia se me ha partido el corazón, hasta lágrimas escribiendo ahora brotan de mis ojos. El perro es el mejor amigo del hombre.

  • Ruvizeida Silva Silva dijo:

    Es muy bonita la historia, me gustó.

  • cesario dijo:

    Muy buen articulo maestro, lo unico que lamento es que aun no tengamos una Ley de proteccion animal para penalizar a los indolentes maltratadores de caballo chivos gatos y perros, es increible las historias indeseadas sobre este tema, claro tengo la fe de que se resolvera el tema o fuenteovejuna castigara a los malvados.

  • SAM dijo:

    MAESTRO SIEMPRE ES UN PLACER SUMERGIRSE EN LAS HISTORIAS QUE NOS TIENE ACOSTUMBRADOS. GRACIAS POR TRANSMITIRNOS ESAS MARAVILLOSAS HISTORIAS QUE GRACIAS A USTED NO SE PIERDEN EN EL OLVIDO

  • leisvan dijo:

    Como me agradan sus comentarios. Son interesantes, atractivos y sobre todo llenos de historias y cubanias.Lo que escribe Ciro Bianchi, es vivirlo, porque te lleva del presente a lo que fue una parte del pasado que vale la pena saberlo. Me gusto mucho el de Carmelina la matancera.Me gustaria que escribiera de algunas personalidades de Pinar del Rio.

  • Irina dijo:

    Me he emocionado con las historia al leerla y más aún al preguntarle a mi esposo quién es natural de Colón sobre si sabía de el perro de los muertos y me contestó "ese es Moncada".Aunque han pasado tantos años y muchos como el no lo conocieron pero sin embargo aún se habla y se recuerda con cariño a ese animalito. Gracias por compartir su historia.

  • nino dijo:

    ud nos regala cronicas instructivas e interesantes tanto en j.rebelde como en cubadebate

  • IVM dijo:

    Don Ciro Bianchi solo usted puede contar estas cronicas de la vida cotidiana de los cubanos y hacerlas tan amenas.

  • Alejandro dijo:

    Q buen artículo!!!! Los canes, al igual q el resto d los animales d compañía merecen nuestro respeto y amor. Gracias Ciro

  • EMAC dijo:

    Ciro: Le agradezco su artículo por dos razones: lo poco común de la historia, que la hace aun mas interesante y el tema de los perros...soy amante de los animales, y sobre todo, de los perros...he recogido en casa varios durante años y recientemente incorporé una gata...aprovecho, como hago siempre, para reclamar una vez mas la aprobación de una Ley de Protección Animal, que a pesar de tener miles de partidarios no se ha llevado a discusión en la Asamblea Nacional...gracias Ciro nuevamente

  • Manolito1386 dijo:

    El fiel amigo del hombre , muy refrescante e instrutivo el articulo , gracias profesor...

  • Dana dijo:

    Interesante, agradable, atractivo, emocionante... Así considero este artículo. Genial!!!

  • pepe dijo:

    Hoy hay tantos perros callejeros en Santa Clara que sería difícil encontrar un héroe canino entre esta multitud de vagabundos, víctimas de vehículos conducidos, en ocasiones, por inescrupolosos que los consideran no más que esto: vagabundos sin derecho a vivir la vida así porque alguien los "liberó". Admiro sus trabajos profesor.

  • LOG dijo:

    Soy amante a los perros, muy interesante estas crónicas, la parte de que Moriría viejo y gordo, muy gordo, gordísimo Me dio mucha gracia ajjajaj.

    Aplaudo artículos como este.

  • El Pilongo dijo:

    Gracias Ciro por sus magistrales crónicas. ¿Sería posible conocer el destino de Aparicio despues del golpe de Estado del 10 de marzo?.

  • fidelds dijo:

    Gracias maestro por la crónica. En Caibarién hasta hace muy poco había una perrita que vivía en la funeraria y era alimentada por los vecinos, al salir cada entierro, no importaba que fueran varios al día, se situaba delante del carro y hacía el recorrido hasta el cementerio, lamentablemente se enfermó y murió. saludos.

  • Cofresi Ramirez dijo:

    Muy interesante articulo,como homenaje a neustros amigos de siempre,los animals.
    Ciro,si por casualidad usted lee los comentarios,quisiera preguntarle o sugerirle,algo que escuche de un Famoso chivo,que era anti-machadista que inclusive,la policia de la epoca,lo llevaba preso a cara rato,cuando lo veian transitar,por que los portuarios le ponian un letro que decia!!!Abajo machado!!!Algo asi lei hace mucho tiempo,no me acuerdo en que publicacion,me gustaria que escribiera sobre ese hecho historico...

  • May dijo:

    Me encantan sus historias! Esta en particular conmueve. Es un tema sensible cuando se trata de nuestro mejor amigo, es una pena que nuestra Revolución que tanto hace por la protección del medio ambiente, no acabe de concretar una Ley que proteja a nuestros animales del maltrato y abandono...

  • OCA dijo:

    Hermosa historia profesor, aunque actuamente no vivo en Colon , soy naturar de esta ciudad y sobre la cronica de Moncada forma parte de la historia de los que nacimos y crecimos en ella .

  • Julio Cesar Verdecia Valdivia dijo:

    Gracias Ciro, lo que amamos los perros, que somos una mayoría, conocemos de historias muy conmovedoras. Por algo se dice como el perro el mejor amigo del hombre.

Se han publicado 47 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Ciro Bianchi Ross

Ciro Bianchi Ross

Destacado intelectual cubano. Consagrado periodista, su ejecutoria profesional por más de cuarenta años le permite aparecer entre principales artífices del periodismo literario en el país. Cronista y sagaz entrevistador, ha investigado y escrito como pocos sobre la historia de Cuba republicana (1902-1958). Ha publicado, entre otros medios, en la revista Cuba Internacional y el diario Juventud Rebelde, de los cuales es columnista habitual.

Vea también