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Balance del Capablanca 53

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El estadounidense Shankland, el campeón del Élite. Foto: Calixto N. Llanes / Jit


Entre la satisfacción por el regreso a su sede de origen –el hotel Habana Libre–, la presencia de más jugadores de los esperados y la inconformidad por “dejar” escapar otra vez en manos visitantes las coronas de los dos grupos principales, se movieron las opiniones tras la celebración del 53 Memorial Capablanca de ajedrez.

La emblemática instalación capitalina acogió durante 12 días el clásico más antiguo de América y demostró que su Salón de los Embajadores es sitio ideal para certámenes que pretendan recibir a un público ávido de reencontrarse con figuras a las que admira, apreciarlas jugar en directo y colmar sus expectativas.

El apartado Élite, siempre el más seguido, volvió a reunir a seis Grandes Maestros, y a pesar de la notable ausencia del anfitrión Leinier Domínguez, no le faltó energía en cada ronda. Contrario a lo sucedido en recientes ediciones esta vez hubo abundancia de victorias.

En el segmento Abierto se sobrepasó la cantidad de 200 inscritos y en la lid “Buscando a un Capablanca”, destinada a los niños, fueron más de 160 los concursantes, cifras que sorprendieron a los organizadores.

«No esperábamos tantos jugadores, esa fue una de las expectativas sobrecumplidas», reconoció a JIT el comisionado nacional, Carlos Rivero, aunque lamentó que el promedio Elo del grupo Élite no alcanzara para llegar a la categoría esperada.

«Otros años habíamos logrado traer a jugadores de mayor rango, sin embargo de los que estuvieron ahora algunos son conocidos, y por ejemplo el estadounidense Samuel Shankland tiene 2 mil 701 de Elo y seguirá creciendo», comentó sobre el ganador del certamen.

Shankland, recién proclamado campeón de su país, estuvo por segunda vez en la Isla y el triunfo de ahora lo convierte en el segundo que lo hace con mayor cantidad de éxitos (5) desde que se implantó el actual sistema de seis jugadores enfrentados a doble vuelta.

Un dato curioso es que desde el 2009, cuando por primera vez se aplicó este formato, solo Leinier ganó un cetro para los anfitriones.

Ahora Shankland dominó con 7,5 puntos de 10 posibles, seguido por el ruso Aleksey Dreev (6) y el español David Antón (5,5). El también ruso Aleksandr Rakmanov fue cuarto con cuatro unidades, y los cubanos Lázaro Bruzón y Yusnel Bacallao se repartieron los dos últimos puestos con 3,5 cada uno.

La actuación de los locales volvió a ser uno de los factores negativos. Es un hándicap que se arrastra desde hace varios años y al parecer no tiene explicación lógica, pues fuerza y nivel tienen para firmar mejores resultados en un evento de este tipo.

En el Abierto, pese a contar con el resto de la preselección nacional y otros exponentrs con buen aval, no se pudo ganar la corona, pues el sistema de desempate benefició al peruano Cristian Cruz (7,5 puntos). Lelys Martínez y Camilo Gómez cerraron con idéntico acumulado, pero anclaron en los lugares dos y tres, respectivamente.

Lo cierto es que tendremos que esperar otro año para comprobar si se deshace la “maldición” de los reinados foráneos, sobre todo en el grupo Élite, donde ya se va convirtiendo en tradición que no son los de casa quienes mejor fortuna corren.

(Tomado de Jit)

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Eyleen Ríos López

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