“Cheíto”, el Babe Ruth cubano

Pedro José Rodríguez. Foto: Katheryn Felipe/Cubadebate.
Hay dos cosas que vinculan a “Cheíto” Rodríguez con el mítico Ted Williams: la afición por la pesca y el poder ofensivo. Hay dos cosas que lo emparentan con Romelio Martínez: las libras de más y la fuerza en las muñecas. Y dos más que lo asemejan al Niño Linares: la humildad y, otra vez, el calibre de fuego en cada swing.
Cuando se habla de jonroneros en las Series Nacionales, Pedro José es un nombre inevitable. Para muchos, incluso, se trata del slugger más grande que pasó por los platos de la pelota revolucionaria. Relativamente pequeño y regordete, el hombre desforraba pelotas como entretenimiento y firmaba cuadrangulares por puro amor al arte del bateo.
Era un fenómeno. En Medellín’78 despachó 15 golpes de vuelta completa en 45 visitas al cajón. Con solo 29 abriles y una docena de contiendas disputadas, ya sumaba 276 batazos superiores a los límites y aparecía también en el Top Five histórico de otros departamentos como slugging, carreras impulsadas y bases recorridas. Llegó a tener una frecuencia de un vuelacercas cada 12.69 turnos oficiales. “Pase usted, Señor Jonrón”, se escuchaba por las ondas radiales en la voz del legendario Salamanca.
Nadie le hacía sombra en eso de mandar la esférica tan lejos como les es posible a los humanos. Por lo menos entre 1974 y 1985, nadie lo hizo. Decir “Cheíto” era decir algún sinónimo de “dios”. Entonces, durante la tercera edición de la Copa José Antonio Huelga, un jugador venezolano le regaló 92 escasos dólares y la sanción cayó sobre sus hombros con el peso de lo desmesurado.
Así quedaba trunca la carrera formidable que Pedro José Rodríguez venía escribiendo con las tintas del sacrificio y el talento. Lo autorizaron a volver a los tres años, pero ya había perdido la magia para poner de pie a las gradas con el coro espontáneo de “se va”. Tocaba retirarse, pues, y el 22 de marzo del 92, allá en Cienfuegos, se vio decir adiós a la versión cubana de Babe Ruth.
¿De dónde viene el poder?
-El poder viene con la persona, pero la técnica es fundamental. Para dar jonrones usted tiene que haber llegado al mundo con fuerza natural, pero necesita desarrollar la técnica para lograrlos con frecuencia. Yo no daba paso para batear, pero trabajaba muchísimo con las piernas. Y no eran los tiempos de las pesas; lo que hacía era bastante dumble y cuclillas.
¿Quiénes han sido los mejores sluggers de nuestra pelota?
-Son muchos. Capiró, Romelio, Muñoz, Kindelán, Linares, Casanova, Marquetti…
¿Hasta qué punto debiste lidiar contra la ‘teoría del biotipo’?
-Vengo de una familia de peloteros. Mi papá era más bajito que yo y daba unos batazos del carajo. De ahí heredé la fuerza. Creo que yo engordaba por razones genéticas pues nunca fui de comer mucho arroz y frijoles, pero normalmente jugaba con 90 kilos y eso me trajo enredos con algunos técnicos que hacían mucho énfasis en el peso corporal. Yo recuerdo un entrenamiento de la preselección en que a Romelio lo hicieron bajar de peso, luego el hombre no podía con el bate y lo dejaron fuera del equipo.
Enumérame algunos de tus batazos más grandes…
-En Santa Clara saqué una entre left y center que fue a parar a un organopónico que se llamaba La Lechuguita o algo así. En Las Tunas di uno que terminó por el cementerio. Y en el Latino, durante un Juego de Estrellas, me salió una conexión que estuvo a punto de irse del parque y al final dio en el espaldar de la tercera sección de gradas.
¿Quiénes fueron tus maestros?
-Aprendí a batear con mi abuelo y luego con mi padre, que al triunfo de la Revolución estaba en Triple A con los Indios de Cleveland. Después llegaron varios buenos entrenadores de bateo que me fueron puliendo.
¿Por qué tienen tantos defectos los bateadores cubanos de hoy?
-El problema para desarrollar los talentos se debe en parte a que los muchachos son atendidos por muchos licenciados, gente bien preparada, pero con poco conocimiento práctico. Y el bateo es muy difícil. Una persona cualquiera se lee un libro y si es inteligente, ya puede transmitirle ese conocimiento a un jugador. Pero el cómo hacerlo no lo domina a fondo, porque eso solo lo sabe el que jugó, especialmente si lo hizo a buen nivel.
¿Cuál era tu lanzamiento favorito para dar jonrones?
-A mí me gustaba la bola bajita, esa que el pitcher tira para sacar outs. La golfeaba sin problemas, era una habilidad innata que tenía.
¿El jonrón se busca o sale?
-No creo mucho en eso de que el jonrón sale solo. Yo salí muchas veces a buscarlo y en no pocas oportunidades se me dio. Adoraba los jonrones. Yo prefería batear de 5-1 con un cuadrangular que de 5-5 sin ninguno. Y en dos strikes seguía persiguiéndolo; nada de recortar el swing para buscar contacto. Incluso me gustaba pronosticarlos cuando ya tenía suficientemente analizado al lanzador.
¿Crees que fuiste un bateador estudioso?
-Bastante. Si los pitchers me enseñaban nada más que un ‘cantico’ de la mano, normalmente ya podía batearle avisado. Es una facilidad que se desarrolla con los años, a no ser que seas demasiado bruto. No basta con el talento natural, hay también que usar la cabeza. Ahí tienes el caso de Giancarlo Stanton, un jugador con una fuerza descomunal, pero que lleva años ponchándose con la misma bola bajita y afuera.
Dice Muñoz que un día le vaticinaste dos cuadrangulares…
-Eso fue en un campeonato que ya teníamos ganado. Era el último día, contra Constructores, y yo estaba un jonrón por detrás de Muñoz. Entonces le dije: ‘Guajiro, apúrate, que hoy voy a dar dos jonrones, trata de dar uno para que me ganes por menor cantidad de veces al bate”. Di uno en la primera vez al bate, él dio otro en el séptimo, y cuando llegó a home le pedí: ‘Quédate por ahí cerquita que la voy a volver a perder’. Y así fue”.
¿Cómo era aquello de que mandabas a recoger los bates?
-"Misifú", un cargabates histórico de Villa Clara, se encargó de difundir muchas de esas anécdotas. A él le gustaba cuando yo le decía ‘recoge los bates que esto se acaba aquí’. Iba y empezaba a guardarlos, y cuando el bateador que veía detrás le preguntaba por qué hacía eso, le decía que yo lo había mandado.
¿Cuáles han sido los mejores one-two de las Series Nacionales?
-El de Linares y Casanova no duró mucho tiempo, porque uno llegaba cuando el otro estaba cerca de irse. Pacheco y Kindelán sí coincidieron bastante; eran peloteros de la misma generación. Otro muy poderoso fue el de Marquetti y Capiró. Pero la verdad, las estadísticas hablan muy bien del que formamos Muñoz y yo.
Háblame de ese momento triste, la sanción…
-Todavía no he podido averiguar cuál fue el motivo de tanto ensañamiento. Nadie me lo ha podido explicar. Llevaba doce años en el equipo nacional, recibiendo ofertas de mucho dinero dondequiera. Los scouts me estaban siguiendo desde los juveniles. Sin embargo, eso no se tuvo en cuenta a la hora de analizar mi caso. Yo siento que debía haber sido sancionado, porque al final de cuentas en el país estaba prohibida la tenencia de dólares, pero tres años me parece que fueron un castigo excesivo.
¿Qué pasó después de eso?
-Cuando regresé de Venezuela parecía que había matado a alguien o tuviera una enfermedad contagiosa, porque los mismos que antes me habían alentado, me dieron la espalda. Y lo más terrible es que estaba físicamente entero.
Con el tiempo, volviste. ¿Cómo fue aquel momento del regreso?
-En el Latino me dieron un recibimiento espectacular, y aquí en Cienfuegos ni te cuento. La gente se paró y estuvo minutos aplaudiéndome, como si el aplauso fuera eterno. Pero ya no estaba tope y hasta empecé a tener problemas con un ojo y en el Talón de Aquiles. Solo me salieron diez jonrones en tres años, no era el mismo y decidí retirarme.
¿Crees que podías haber llegado a 500 jonrones?
-Al paso que iba puede que sí, sobre todo teniendo en cuenta que después los bates fueron mejores y las pelotas, más vivas. Pero no pudo ser para mí. Otro podrá hacerlo algún día.
¿Cuántos años más pudiste jugar en el team Cuba?
-Pienso que habría durado dos o tres años más en el equipo, porque el plan era que Linares empezara en el shortstop, donde teníamos un bache en ese momento.
Dame un Equipo Ideal…
-En la receptoría me gustaban mucho Lázaro Pérez, Juan Castro, Albertico, Medina, pero me quedo con Pestano. Y en el cuadro Muñoz, Anglada, Jova y Linares. En el centro Víctor, y en las esquinas Fernando Sánchez y Casanova. Como designado, Capiró. Pitcher zurdo, Tati Valdés. Derecho, Pedro Luis Lazo. Y el manager debe estar entre Servio Borges y Jorge Fuentes.
¿Y “Cheíto” no juega?
-Que juegue como segundo designado.

Pedro José Rodríguez. Foto: Katheryn Felipe/Cubadebate.

Pedro José Rodríguez.
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Excelente pelotero. Como los de aquel entonces, pero..........¿Cuándo se le hará justicia, un reportaje al menos al primer latinoamericano que, en cualquier liga, bateó 400 jonrones?. Lázaro Junco, POR FAVOR.
¿Alguna vez se hablará del primer latinoamericano en dar 400 jonrones en CUALQUIER LIGA del mundo?. Cheíto fue un gran jonronero, eso no se discute, pero creo que Lázaro Junco no es segundo de nadie, aunque haya permanecido invisible para mucha gente en este país.
Buenas tardes a el foro para mi el SR Miche Contrera es el major periodista deportivo de la cuba actual lo felicto Michel desde la la capital del sol en EU.
Para mi el más grande slugger cubano de todos los tiempos, pienso que de no haber sido sancionado hubiese llegado fácil a los 500 cuandrangulares. Cuando “Cheíto” llegó a las series nacionales ya Muñoz teníaa varias campañas jugadas y aún así lo alcanzó o estuvo muy ceca de él, no olvidar que el récord de cuadrangulares para una SN lo tenía él con 28 HR en 60 juegos, el Kinde dió 30 en 63 partidos, si de calidad hablamos, ya sabemos que Despaigne dió 36 pero en muchos más partidos, Junco una vez despachó 25 en 48 partidos. Según leí en el libro que se publicó sobre su carrera el dinero se lo cogen en México donde también está imbolucrado Albertico Martínez, a los dos lo sancionan pero como Albertico tenía “influencias” sólo le amonestan 6 meses y al “Cheo” tres años, que criminales los de la CNB, cuanta historia mataron en ese momento. Para Edmonton 85 Linares hubiese ido al mundial juvenil y el “Cheo” a su Copa Intercontinental, garcias a Dios que el pueblo no olvida a sus héroes deportivos.
fueron demasiado lejos con un hombre tan grande .enana d emociones los estadios creo que demostró lo que balia con su umil. dad y su coraje como pelotero las estreyas tiene q protegerse d la sombra
grande entre los grandes, hombre modesto y sencillo, y pensar que 81 pesitos penalizados en ese momento, acabaron su carrera,,,,,,que bochorno
ese equipo ideal me gusto mas q el de muñoz,,, yo escuche hace años q eran 81 no 92,,al caso es igual,,,,michel cuando hagas una entrevista en sancti spiritus,,muños queda fuera del ideal,,,la primera es kindelan
Cheíto era un salvaje, me gustaba mucho porque golfeaba la pelota y la bola baja la castigaba. Tenían un tremendo parententesco en ese aspecto Romelio y Pierre. Los tres son bateadores de baja estatura pero una fuerza en las muñecas espectaculares. Otros que también tenía tenían tremenda fuerza eran Reinaldo Fernández, Julio Germán Fernández y Leonel Moa. Junco, Kindelán, el mismo Peraza, Joan Carlos Pedroso, Pito Abréu, Yasmani Tomás, Despaigne. Es muy difícil medir el poder real de estos bateadores de fuerza. Todo queda en el subjetivismo y en la simpatía que se sienta por cada uno.
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Muy buena entrevista porque ambos el periodita y Cheo pusieron sus dedos en la llaga y coincido con la necesaria rectificación pública de la injusticia cometida. No creo que la esencia de esta publicación sea el dream team elegido por el atleta por lo que los jóvenes deben analizar sobre los valores de este atleta, lo que nos dio y lo que no pudo dar a causa de una injusticia. Felicitaciones Michel, realmente mejor slugger que Pedro José no hemos tenido, coincido con el forista que escribió, Kindelán fue mejor bateador pero no mejor slugger que El Cheo. Un grande del periodismo como Juan Antonio Salamanca lo bautizó como El Señor Jonrón, en definitiva a Bobby también se le rinde homenaje aquí al recordar una de sus genialidades.
VICTOR FERNANDEZ: eso que mencionas, de cuando la habana gano en el 74 lo vi yo por la television. en el juego final, si mal no recuerdo, azucareros tenia el tanque lleno y venian a batear, olivera, muñoz y cheito y el brujo los poncho a los tres y el habana campeon. del tiro el brujo hizo el equipo cuba. hablan del un dos, pero falto mencionar a hector olivera para completar el trio mas temible que habia en cuba y que yo pueda recordar. de ahi el tremendo merito del brujo. que mal me caian esa gente, o mejor dicho, que miedo les tenia. cheito fue novato del año en el 72 o el 73, el un año y jova el otro. empezo jugando en right field y luego paso a tercera. en la copa intercontinental del 79, en el latino, vi el par de jonronazos que conecto contra eeuu, uno de ellos para empatar e irse arriba cuba. lo vi todo desde el center field, cerca de la pizarra. tremendo slugger cheito.
RAFR: mi socio, no se que habra pasado ahi con matanzas y victor mesa, pero si puedo recordar que a cehiro como coach de tercera, le capturaron un monton de corredores en home. parece que el hombre era buen pelotero, pero no era lo mismo coach. digo yo. al menos eso es lo que recuerdo.
INEDITO: el bate de aluminio se instauro en nuestra pelota en 1977 y fue rodolfo puente el primer bateador que se paro a batear con ese implemento, al jugar ser el primer bate del equipo habana. pregunta y veras. 1977.
Efectivamente, el bate de aluminio se implantó en las Series Nacionales en 1977. En cuanto a Pedro José "Cheíto" Rodríguez, comenzó en Series Nacionales en 1974 y, lógicamente, se usaba el bate de madera.
Coincido con los foreros que opinan que ha sido el slugger más grande de la pelota cubana después de 1959, si dejamos aparte los peloteros cubanos de Grandes Ligas ( Rafael Palmeiro, José Canseco y Tany Pérez, con 569, 462 y 379 cuadrangulares, respectivamente, en sus carreras como bigleaguers), desde su etapa como juvenil la fama de jonronero precedía a Cheíto Rodríguez, sus batazos frecuentemente recorrían los 400 pies o más, algo que no es común entre peloteros juveniles con menos de 20 años.
Tuve la gran fortuna de ver la carrera completa de Pedro José Rodríguez hasta el fatídico hecho que terminó con la desproporcionada y adsurda sanción que acabó con una de las carreras más brillantes de nuestro beisbol, los 276 cudrangulares que tenía hasta la fatídica sanción fueron frente a un nivel de pitcheo muy superior a lo que se ha visto en los últimos 20 años en Series Nacionales.
Luis Guillermo lo de Colombia no fue de otro mundo fue de una liga falsa como todas las que jugaron la mayoría de esos peloteros si hubiera sido en algo parecido al Clásico hay si te digo que fue de otro mundo no obstante como dijo Kindelan todavía nuestros récords están hay si eran tremendos peloteros.
Me parece una exelente entrevista. En verdad el hombre era un dios.Solo queria preguntar, porque cuando se habla de grandes sluggers en la pelota cubana ya no se mensiona a el capitan de capitanes PACHECO, el hombre decidio lo que decidio pero no se le puede sacar de la historia del beisbol cubano asi como asi. Es mi humilde opinion. Les repito, cada ves que se toca este tema en cualquier medio, nadie lo menciona y eso no es nada justo. El fue de los grandes y decidio muchisimos juegos con sus jonrrones. No se puede simplemente sacar de la historia.
Cheito, mi amigo de la infancia. De verdad q lo llevaron a rajatabla. Fue, en mi opinion, la mayor injusticia cometida en la historia del beisbol cubano. Recuerdo q cuando sancionaron a Pedro Jova por una razon parecida, me encontre al Cheo en guagua y me dijo q lo de Jova habia sido injusto, sin saber q a el, q cuando eso jugaba su primera serie nacional, le sucederia lo mismo, o mas bien peor, xq fue el fin de su carrera. Mis mejores deseos de salud y felicidad para uno de los grandes q tanta gloria dio al beisbol cubano.
Cuando le hicieron lo que le hicieron tenía 276 jonrones y no bateó con Aluminio ni con pelota viva. No admite análisis, hubiera pasado amplio de los 500. Durante más de 12 años rechazó millones que le ofrecieron por desertar y por sólo 92 dolares le truncharon su carrera a Cuba, no sólo a él. Pero ?nombre y apellidos de los que hicieron eso?, ?qué pasó o pasa con ellos?
!!!Que pelotero!!!, lo vi jugar, las mentes obtusas mataron a ese gran pelotero, !!!Que lástima!!! su historia...
Un claro ejemplo de injusticia en nuestra pelota, al tipo le daban millones y nunca traicionó, sin embargo un funcionarillo de mala muerte aquí decidió troncharle el futuro a uno grande.. cubano...cubanísimo, que no se plegó nunca a las ofertas millonarias.Quien sabe donde andadrá el descolorido personaje o los descoloridos y envidiosos personajes que dictaron la sentencia inquisitoria. No merecen un lugar en este mundo...ni en el otro si es que existe...que se los lleve el diablo.
Lamentablemente el daño está hecho una carrera que se podía a ver salvado.... era un atleta de respecto y muchos valores.... el mismo lo dijo nunca pensó traicionar al equipo, somos seres humanos y cometemos errores.... fueron muy severos con Cheito
Fijate si eres grande que no te pones en el equipo ideal.
En cuba ha habido muchos peloteros estrellas pero el 4to bate de todos los tiempos se llama pedro José Rodríguez
Increible..Yo vivi eso de cerquita y creanme aunque en Revolucion nadie entendia y causo mucho dolor.Aun hoy oir hablar de eso da mucho sentimiento..Nos frustraron a todos los cubanos y sobretodo a los cienfuegueros quebestabamos siempreben el estadio espetando a Muñoz y a Cheito.