¿Tienes dotes de escritor? ¡Inspírate y participa en nuestro concurso!

Con motivo de la Feria Internacional del Libro, Cubadebate convoca a sus lectores a participar en un concurso de literatura.
Demuestra en menos de mil caracteres si eres un poeta, dramaturgo, guionista o narrador, gana una colección de libros y la oportunidad de publicar tu obra en nuestro sitio.
La fiesta del libro en Cuba inicia hoy en La Habana. Cubadebate quiere premiar a los amantes de las letras con un concurso dedicado a la microliteratura. Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil caracteres, que nos permita descubrir al escritor que eres.
Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un poema, un cuento, el inicio de una novela o testimonio…. Podrás ganar una colección de libros y la oportunidad de publicar tu obra en nuestro sitio. Deja tu microrrelato como un comentario en esta entrada, el plazo de admisión vence el viernes 17 de febrero.
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La Caperucita Roja.
Este cuento comienza cuando la Abuelita y su nieta Caperucita están siendo acechadas por el fiero Lobo. Ya no falta nada para que sean devoradas por las malolientes fauces. Caperucita toma fuertemente de la mano a su Abuelita y consciente de que no tiene alternativa le dice: ¡Confía! como lo hacen otros muchos
Uniendo la acción a sus palabras hala a su Abuelita hasta la rasgada carátula interior que cede al peso de ambas, abriendo una angosta compuerta que las dejará deslizarse por un largo y sinuoso laberinto cuya oscuridad apenas le permite verse. Caen y caen por el laberinto como baja un niño por una canal, llegan a una escalera que ha sido corroída por el salitre marino de la Costa, suben por la empinada escalera buscando la luz que se ve a lo lejos; finalmente emergen quedando temporalmente ciegas ante el inmenso deslumbramiento que les provoca la luz del día conjugada con la luz de un inmenso cartel lumínico donde se lee “Feria del Libro de la Habana”
Han salvado sus vidas
Escucha un cuento: pasión o razón
Tengo un amigo muy íntimo que se enamoró a primera vista, ¿crees en el amor a primera vista? El sí:
-Fue como un flechazo directo al corazón, solo la vi llegar… y eso… solo eso bastó. –me dijo.
-Es más fuerte que yo, mira… creo que es pura energía lo que llega a mí y es en ella donde puedo interpretar sus sorprendentes valores, prodigiosos diría, capaces de despertar en mi todo tipo de ilusiones y quimeras.
-No estás exagerando un poco. –le increpo, un tanto para sacarlo de ese estado mental o de trance en el que empezaba a caer.
-Para nada, es un sentimiento muy profundo, al principio la miraba a discreción en aquel escenario cargado de buenas personas pero desconocidas, luego hice lo imposible por permanecer a su lado y conversar, sus palabras calaban hondo en mis oídos e impulsaban esa insensible sensación de soñar. Es hermosa, cariñosa, emprendedora, siempre despierta observadora y con la capacidad de interpretar con tan solo expresar una palabra.
Hace una pausa y suspira, es evidente que está marcado –pienso para mí en silencio y mirando al suelo.
-Trataba de estimular todo tipo de conversación, que grato es cuando encuentras a alguien con quien puedes entablar un dialogo diáfano y congruente en cualquier tema y si le sumas que es mujer y hermosa… y en todos los sentidos, ¿sabes de qué te hablo?
-Despedirme cada día para mí era una agonía –continua- no sabía qué hacer, que decir, me sentía como un mozuelo, la timidez se apoderaba de mi en ocasiones, aunque trataba con desmedido esfuerzo mantener la calma… Es muy fuerte hermano, es muy fuerte. Es un sentir pegajoso que se adhiere a tu cien y no sale.
-Me preguntaba a toda hora como poder expresarle lo que siento sin que se espante o se moleste, sin que sienta que la estoy tomando como a una más, porque hay muchos de esos por ahí ¿sabes?, pero yo siempre he sido diferente siento un profundo respeto por las mujeres, porque no importan sus defectos, se lo merecen.
-Como decirle, como hilvanar oraciones declaratorias sin quedar en ridículo o parecer cursi, pedante, o teatral con versos preconcebidos, sin que se ofenda… dime amigo dime…
-Es difícil dar concejos en situaciones como estas, se corren muchos riesgos. –le digo.
Otra vez el silencio ensordecedor que invade el estrecho espacio entre los fraternos.
-Parecía que la suerte comenzaba a tocar mis puertas –continua- uno de esos días me pidió que la acompañara a realizar una gestión y ello me dio la oportunidad de conversar con más intimidad y poder expresarme libremente. Le declare mis sentimientos con palabras muy simples y su respuesta aunque no fue totalmente negativa tampoco fue positiva, ahí, en el centro, aunque más para allá que para acá pero siempre dejando una brecha abierta, pequeña, pero brecha.
-Fue duro…, parecía que había hecho una interpretación equivoca de aquella ¨química¨.
-Pero sigo enamorado -Prosigue.
-Pasaban los días y el sosiego no hacia acto de presencia… y su ternura me turbaba cada vez más… y qué decir de su mirada con esos ojos claros que iluminan la noche, andar sencillo y vestir elegante, siempre digna, siempre elocuente, siempre amable…
-Ahora pienso que debes analizar los hechos, la razón debe primar por sobre la pasión. –le digo tajantemente.
-No sé si es temprano o no para decirlo pero le quiero, creo tenemos mucho en común, no recuerdo haber estado en desacuerdo con ella en algún tema, siento que es la persona que he buscado durante toda mi vida y ahora que creo que la encuentro parece que no la merezco.
-Razón o pasión… escojo pasión, que sea ella la que me desmienta.
-Será que aun no te conoce bien, hay tantas razones a tener en cuenta, puede que sea cierto lo que te dijo, puede que no, puede que solo sean eufemismos, justificaciones para no declarar verdaderos subjetivismos, es difícil a veces entender estas cosas… o tan fáciles.
Otro silencio se interpuso en la conversación cediéndole el paso a las meditaciones:
Cuan sublime ha de ser para tener así al íntimo, cuan dulce y cariñosa, cuan elocuente y alegre, casi me la imagino, son de esos ángeles que nacen, uno cada 100 años, y van por la vida tocando corazones que luego no se curan.
No lo conoce bien ella, no sabe de su mente compleja y gustos sencillos, no sabe de sus pasiones y miedos, no sabe de su gusto por la vida y la naturaleza, de su pasión por el deporte, no sabe de su capacidad de sacrificio, por demás, mal interpretada, muchas veces, por iracundos e insensibles intelectos, no sabe de sus manos de masajista capases de bajar la fiebre, inflamaciones, eliminar arrugas, dolores y provocar estados de relajación hasta el más profundo y tranquilo sueño.
Solo le conozco un defecto, pero ese… ese ya ella lo ha de conocer. Por lo pronto solo ella ha de conocer el final de este cuento, puede que prime la pasión, puede que la razón, que bueno sería: primero pasión y luego… razón y pasión juntas de la mano por el resto de sus vidas.
Mujeres trotasueños
Mujeres de fuego
Mujeres latidos
Mujeres de fierro
Mujeres al rojo vivo
Mujeres al amor, al calor, a la pasión
¡Enérgicas, festivas!
Ya no frenan, ni vacilan.
Las amo porque son así,
Porque sus pasos son inquebrantables.
Andrea Luna
QUÉ ES LA VIDA
Que es la Vida?
No lo sé…..
Risa, llanto, amor, dolor,
alegrías, desencantos,
penas, glorias y quebrantos
que se llevan lo mejor.
Cada día que amanece
me levanto con pasión
de vivirla intensamente
y disfrutar de su esplendor.
En la noche,
en el sosiego y a solas con mi razón
pienso siempre que otro día
tal vez pueda ver el sol.
¿Qué es la vida?
No lo sé,
me dice mi corazón
pero quiero yo vivirla
con su amor y su dolor.
La última prueba
Iban a menudo al Zoológico y como los enamorados lanzaban burlas a las jaulas y reían de la imitación de aquellos simpáticos monos que también se tomaban de las manos.
Siempre me sorprendió la intensidad del amor que él le prodigaba y no digo que ella no, ella se veía muy feliz cuando se regodeaba en cada mirada y en ellas se perdía para volar con todos sus fantasías.
Tan cierto es que una tarde a punto de cerrar, ella logró recoger de la jaula de los imitadores un pedazo de dulce y se lo ofreció a su amante.
_ Si me amas, ¡cómetelo!
Él no dudó, tomó el dulce manoseado y hediondo y se lo llevó a la boca. No hizo mueca alguna. Estuvo una semana con vómitos.
De amor son las cosas y de otros, como aquel día bueno para reír. Esta vez fue él quien pidió y casi que rogó un beso. Ella le devolvió una pregunta:
_ ¿Me quieres?
Él la abrazó e insistió en el beso.
_ ¿Me quieres?- repitió ella- ¿Por qué no saltas como un mono delante de toda esta gente?
Aquello fue un espectáculo, a partir de ese día se triplicó el número de visitantes al Zoo. Los graciosos chimpancés perdieron público. Por largo tiempo se recordó aquel suceso y no miento si digo que se incluyó entre las variedades del parque escenas que despertaran el asombro de los visitantes.
Así no culmina mi historia y aburriría si relatara una por una las pruebas de amor a que era sometido el tremendamente enamorado. Solo quiero contarles la última prueba.
Fue un domingo, tanto niños como viejos estaban a la expectativa de la prueba y ellos como siempre; reían y jugaban tomados de las manos y como siempre lanzaban burlas a las jaulas de los imitadores.
_ Si me quieres, recógeme este pañuelo.
Como en cámara lenta el chico vio caer el pañuelo blanquísimo en el foso de los leones. Él la miró, la vanidad no permitió que ella entendiera el significado de su mirada.
El chico bajó. Todos arrobados por la escena hicieron un círculo donde él era el centro. En las manos de Dios estaba que aquellos leones se mantuvieran quietos y estáticos, como si comprendieran la importancia de esta prueba. El joven cogió el pañuelo, la multitud aplaudió y ella se sintió colmada.
Él lentamente subió y se acercó a la muchacha, tranquilo, reflexivo. El silencio se hizo rey, desde la jaula de los imitadores se escuchó un chillido que se disipó en el aire.
Se miraron, ella vanidosamente orgullosa de que todos supieran ¡cuánto era amada! Él inexpresivo le extendió el pañuelo, ella intentó abrasarlo.
No hubo tiempo, el pañuelo cayó junto a los pies de la chica que sin entender lo ocurrido vio partir a su amante.
Desde ese día voy a diario al Zoológico, la pareja no volvió al lugar, el público disminuyó considerablemente y según las estadísticas los monos ya no imitan a los hombres.
Yo soy el viento de la calle así que déjate llevar !
El miedo
La habitación se estremece, las luces parpadean en la oscuridad, un sudor frío recorre mi cuerpo. Me muevo en la cama incómoda siento que algo me observa desde la penumbra, tapo mi cara con la sábana pero el aire no llega a mis pulmones y la retiro con fuerza. Las luces titilan nuevamente y maldigo para mis adentros al que se le ha ocurrido jugar con una linterna a esa hora de la noche. Cansada, semidormida y con la mano temblorosa me levanto para encender las luces de mi cuarto, aun creo sentir unos ojos fijos en mi. Un incipiente miedo nace en mis entrañas cuando al presionar el interruptor veo que no funciona la lámpara, reaparece un nuevo flash de luz y me doy cuenta por primera vez que viene desde dentro de la casa, el interruptor no funciona y todo está en un silencio absoluto, no se siente ni siquiera el eterno ruido del ventilador del cuarto de al lado. Llamo con voz queda pero no me sale. Todo está oscuro ya no soy capaz de distinguir los objetos que me rodean.
Un escalofrío recorre todo mi ser al sentir una mano en el hombro izquierdo. El miedo me obliga a callar y una voz ronca sin matices me dice: Ahora es el momento, ahora debes morir. Ya no puedo mas las piernas me tiemblan y corro desesperada para de bruces contra el piso, me enredé con algún objeto y me hizo tropezar. Intento gritar pero la voz sigue sin salir y de nuevo escucho el sonido antinatural que dice: Ahora es el momento, ahora debes morir.
Mi corazón como un caballo desbocado que se ha encontrado frente a si un muro infranqueable deja de latir. Algo en mi interior me dice: Lucha, lucha por tu vida. Ya no es una mano la que tengo encima de mi ahora son cuatro que me sacuden intentando llegar a mi cuello para asfixiarme y yo lucho en un vano intento de desasirme de ella. De pronto me rodea una luz cegadora y cierro los ojos con fuerza para volverlos a abrir lentamente para poder adaptarme al cambio tan brusco. Una voz sedosa me dice desde un lugar que no puedo ver: Amor, despierta que tienes pesadillas. Otra un poco mas ronca pero con igual ternura murmura ami oído: Despierta preciosa, todo esta bien nosotros estamos aquí. Al fin logro despertar del todo para darme cuenta de que me encuentro en mi habitación y de que los brazos que me sacudían pertenecen a mamá y a papá que miran con los ojos bien abiertos y algo asustados. Había gritado tanto en sueños que habían corrido a ver que pasaba ya ahora estaban allí como dos ángeles guardianes salvándome la vida del hombre malo que me quería matar.
A proposito del 14 de febrero, dia del amor y la amistad.A mi gran amigo, el de todos los tiempo.
El tiempo pasa, los recuerdos quedan.Ya pasaron casi dos anos, Parece como si fuese hoy, una llamada y al responder una voz me decía " voy en Camino", no lo podía creer, la vida me daba la oportunidad de conocer a una persona que representa mucho para mi. Al fin el momento del encuentro, fue algo indescriptible, en minutos ya estábamos disfrutando de una rica taza de café y yo deleitarme escuchando grandes historias de la vida de aquel amigo, aumenta así mi carino por el.Minuto a minuto me fui trasladando imaginariamente a cada uno de escenarios de sus historia.Que valiente! pensaba.Llego la hora de la despedida, un abrazo y una sonrisa fijaron mas la amistad. Fueron solo unas horas que compartimos, tiempo suficiente para que aumentara la admiración por ese gran hombre que anda por el mundo haciendo historia. Ojala hoy este donde este, se encuentre bien.Un abrazo desde la distancia guajiro.
Este es el inicio de un libro, espero que les guste, lo dejo hasta ahí por la restricción. Pero pienso que puede concursar también.
Encuentro con el pasado.
Quedan solo dos minutos. Juan mira el reloj de pared que hay en el comedor de su casa, desde la comodidad de una silla en la mesa, se acomoda en la misma, recuesta la cabeza un poco hacia arriba en el espaldar de la silla y se queda contemplando el reloj. Pasan los segundos, como si en ellos estuviera mirando el paso de una eternidad. Dos minutos parecen poco. Pero el solo se concentra en el reloj. Le vienen viejos recuerdos a la cabeza, recuerdos que le hacen sacar una leve sonrisa, sonrisa con un leve toque de alegria y angustia, sonrisa que dice mas que mil palabras.
-Juan, levántate que te va a cojer tarde -le dice María, madre de Juan.
Brillaban los primeros rayos de sol en un prueblo de los mas lejanos que se puedan conocer. Habian pocos habitantes en el mismo, pero muy buenas personas en general. Sus campos estaban cubiertos de pasto verde, era primavera, hacia buen tiempo para el ganado, y todos en el prueblo estaban dispuesto a a aprovechar tal tiempo para sembrar sus cosechas.
-Pero mamá hoy es Sábado -le dice medio remoloneando en al cama todavía.
-¡Verdad! -exclama María, mientras recoje las ropas y sábanas del cuarto de Juan, con una sonrisa en la cara, por su supuesto olvido-. Pero no importa, igual levántate que tengo que lavar temprano, y tu tienes que ayudar a tu padre a terminar la cerca.
Una cerca que el padre de Juan llevaba construyendo toda la semana para que las reses no se salieran.
Juan toadavia no se recupera del todo del sueño, pero se levanta de un salto. No había nada mas sagrado para Juan que ayudar a su padre. Hombre ya mayor, pasado los 60, pero en muy buena forma, la vida lo ha forjado como a un verdadero Titán. El viejo Juan Amador nunca ha padecido enfermedad alguna y esta muy orgulloso de eso, siempre le dice a los mas jóvenes que el secreto esta en la mente, y en una buena alimentación.
Ya en la cocina, Juan aprovecha la salida de su mama al arroyo con la ropas para lavar, y toma el desayuno, con mucha ancia, coje el jarro de leche, con un pan con huevo frito que le habia dejado su madre preparado para el, antes de irse a lavar, y lo devora en cuestiones de minutos, mientras mira por la ventana de la cocina como se madre se aleja por un pequeño camino a su faena de cada sábado.
Del amor, literatura, Facebook y otras señales
Detrás de la marea de las redes, existe un mundo real, de eso me di cuenta hace muy poco cuando me percate de la perdida de relaciones matrimoniales estables, a mi alrededor, personas que pasados los 40 buscan de un sueño dormido en el tiempo y que resurge como vulgar cenicienta al beso del príncipe amado, que viaja ya no a caballo desde los confines del mundo, sino por lo agiles caminos de Facebook en busca de su amada dormida.
Entonces comencé a entender que la espiritualidad humana y el deseo de la pareja ideal no ha muerto con el desarrollo tecnológico, sino que se trasforma como materia, y quizás también yo podría escribir los versos más tristes esta noche, pero Neruda, entiende, de qué me serviría, lamentar o justificar cada una de sus ausencias si al final, tampoco yo me percate en que momento perdí el camino
Podría quizás dejarme caer a la orilla de la chimenea, como dijera Sabina, y creerme que espere su regreso y moriría pues de calor en este trópico ardiente, sería una imagen burda y nada cercana a las evocaciones de paseos vespertinos por el malecón habanero y playas doradas, que insistente me gritan sus recuerdos.
Debería quizás a lo Luis Gardel, pensar que 20 años no es nada, y pensar que el recuerda exactamente cada segundo, y en el lejano lugar del mundo que se encuentra lleva en su mochila una imagen de mis pocos años, pero es inútil, pues otra vez el surco de mis manos, me recuerda lo duro de labrar cada uno de los caminos andados, durante esta azarosa etapa de mi vida.
Entonces, creo en ti Israel, cuando de buena fe, tratas de calmar mis ansias, y convencerme de que solo fue un beso dado al tiempo, donde las carencias y los olvidos dejan consecuencias, y no sé si quisiste decirme lo que entiendo, pero al final me deja claro, que la distancia nos permite alargar bellas historias colgadas en el pensamiento.
Entonces escribiría versos más cercanos a mi realidad algo así como, versos de amor a un cubano audaz y versátil que es capaz de darme las noches más bellas, en un céntrico apartamento de La Habana, bajo una llama efímera de fogón moderno, que guisa un menú urgente y urbano cada noche, un amor que labra mis más hermosos sueños desde hace 20 años en una artesanía sin descanso.
Entonces, ¡hay! mi Israel, sería mi realizada tus versos, de que mi tiempo tiene el sentido de vivir, forjando el tiempo más que sentarme a maldecir o a extrañar un recuerdo que es bueno y hermoso porque quedo en mi mente colgado, pero mi amor, el verdadero es este, tangible cada noche, capaz de perdonar cada pedazo del surco de mis manos pues sus grietas se hermanan con las mías, hechas de la misma manera, en la misma cosecha.
Y por supuesto Mario Benedetti, tienes razón, es él, mi amor mi cómplice todo, y ese que cuelga en mis redes, ese amor temprano y volátil que regresa buscando en vano un romance infantil, quien dice haber probado todas las frutas del mundo pero guarda de manera especial el dulzor del mango en sus labios, regresa en busca de alguien que no existes, pues se desdibujo con el tiempo olvidando tejer las hebras, que Penélope dejo colgadas para mí, en una esquina del camino, al perderse en los esplendores de Facebook.
A proposito del 14 de febrero, dia del amor y la amistad.A mi gran amigo, el de todos los tiempo.
El tiempo pasa, los recuerdos quedan.Ya pasaron casi dos anos, Parece como si fuese hoy, una llamada y al responder una voz me decía " voy en Camino", no lo podía creer, la vida me daba la oportunidad de conocer a una persona que representa mucho para mi. Al fin el momento del encuentro, fue algo indescriptible, en minutos ya estábamos disfrutando de una rica taza de café y yo deleitarme escuchando grandes historias de la vida de aquel amigo, aumenta asi mi carino por el.Minuto a minuto me fui trasladando imaginariamente a cada uno de escenarios de sus historia.Que valiente! pensaba.Llego la hora de la despedida, un abrazo y una sonrisa fijaron mas la amistad. Fueron solo unas horas que compartimos, tiempo suficiente para que aumnetara la admiracion por ese gran hombre que anda por el mundo haciendo historia. Ojala hoy este donde este, se encuentre bien.Un abrazo desde la distancia guajiro.
“ERATO”
Ella se acerca lentamente, acariciándome, invitándome a seguir el insinuante baile de sus caderas. Repta entre las sábanas y con las yemas de sus dedos explora los cráteres y montañas de mi piel. Muerde mis labios y se saborea; su lengua los recorre recopilando cada huella grabada en sus surcos. Me observa y se deleita con mis gemidos, mientras sus aventureros dedos juegan a hundirse en mi sexo, ahora húmedo ante su contacto. El techo empieza a dar vueltas y un terremoto se desata en mi cuerpo e inunda la habitación. Entonces, introduce en su boca esos dedos largos que apena segundos antes me hacían dudar de mi existencia terrenal. Se embriaga con mi esencia, se excita más. Gime de locura y rompe el silencio con un prematuro grito de placer. Pero aún no se detiene, sigue buscando el éxtasis, el clímax prometido. Su mano vuelve a penetrarme, mezclando su saliva con mis fluidos; y me olvido de las cuatro paredes que me rodean. Se detiene, justo ahí donde el placer se transforma en el impulso eléctrico que hace que mi cuerpo entero se contorsione. El ritmo de sus caricias aumenta, mientras otra mano pellizca mis pezones, erectos e insaciables, y sé que su boca quiere morderlos, aún sin haber terminado de reconocer mis labios. Mi cuerpo se arquea y sufre con el orgasmo, el terremoto alcanza su máxima magnitud para apagarse en una última arcada. Pero entonces el techo ha dejado de dar vueltas y mis cuatro paredes protegen mi desnudez del mundo exterior, ajeno al hecho de que yacemos juntas, exhaustas, con los nervios a flor de piel después de la arremetida. Un solo jadeo altera mi atmósfera, un solo latido compone un nuevo tipo de silencio, un solo cuerpo está tendido entre las sábanas. Ella me sonríe satisfecha desde el espejo.
JENNY ROIG
“A mi Madre”
Madre mía
Dolor en mi corazón
Te fundiste con el viento
Con el rayito de Sol.
Quince años han pasado
Desde que desapareciste
En las nubes, en el cielo
En las canciones que hiciste.
Estás en mi pensamiento
Desde que tú partiste
En cada Jardín que miro,
En el árbol, en la flor
En los nietos que no viste
Y que crecen con amor.
En la vida que viviste
Muy grande fue tu pesar
Muchas lágrimas vertiste
Por tener que ir a enterrar
Los retoños que perdiste
Que al cielo fueron a dar.
Mucho tus hijos te amamos
Y siempre presente estás
Frágil, delicada, bonita
Perfumada y perspicaz
Recordando tú cariño,
Tu comprensión además.
Pasarán mucho los años
Y mi final llegará
Y entonces Madre Querida
Juntitas vamos a estar.
Junio de 2013
Hola yo resido en el extranjero y quisiera saber si puedo participar, soy nicaraguense y estudie n Cuba desde 1985 hasta 1991 en la Isla de la Juventud. lo que me convierte en exbecado y me considero hijo de Cuba, por ser mi segunda patria, actualmente resido en guatemala. Pregunto de nuevo : Me permiten participar?
Travesía infinita
Mi abuelo no para de viajar en el tiempo. Sin embargo, su nave ya no le acompaña como antes; y en ocasiones es necesario ir a buscarle. No puede regresar solo a puerto.
Por eso le he invitado a subir a la mía y, en cada tarde, le recito las mismas historias que me contaba de niño. Sobre todo aquella (que tanto me gustaba y nunca entendía) donde un hombre sembraba recuerdos en el patio de su casa para que su madre no se perdiera en el tiempo.
Juntos, con cada relato, viajamos a cada una de esas islas perdidas entre la bruma del tiempo. Cuando la travesía resulta buena, sus mejillas terminan húmedas y saladas, ¡como si el mismo mar le hubiese salpicado! Luego su mirada se encuentra con la mía y simplemente sonríe. Entonces callo y pienso que la dura travesía vale la pena; aunque ya haya comprendido que mañana comenzará todo otra vez.
Por: Jorge Leandro Pérez Velázquez
Papa.
El viejo Ernesto amenazaba todas las tardes con quitarse la vida. Mary se había empezado a cansar de su actitud. Él se justificaba en el hecho triste de que no pudiera escribir más, anotaba en un pedazo de cartón, un pedazo de tapa de caja con víveres traídos del exterior, la cantidad de palabras que lograba cada día. La repetición de ceros en la última semana era la mayor preocupación de Mary. Le había vaciado el arma una docena de ocasiones, dejándola sobre la mesa con la esperanza de que, ya borracho, no encontrara municiones. Mary se acostaba todas las tardes, luego de nadar y de tomar un daiquirí, a esperar el sonido percutido del arma disparándose. Las tardes de lluvia y relámpagos eran un martirio para la mujer del escritor.
Quisiera
Quisiera tenerte
Nuevamente en mis brazos,
Y que unos grandes lazos
Nos junten para siempre.
Que no existan traiciones
Que desgarren nuestros corazones
Y que reine en nuestro mundo
Bellos jardines de flores.
Que seas mi mayor poesía,
Mi canción preferida,
Mi mejor baile
Y mi pintura más preciada.
Que te conviertas en una obra
Que mis ojos puedan ver,
En los días de sombras
Y en las noches sin beber.
Que al bañarme sean tus lágrimas
Las que por mi cuerpo rueden
Y mis labios la prueben
Como el más dulce néctar.
Que la luz que me ilumine
Sean tus ojos fosforescentes.
Que seas mi simiente,
Que crezcas en mi mente.
Que llenes cada espacio
Que en mí quedo vacío.
Que seas el arroyo
Aquel que tanto ansío.
Mujeres trotasueños
Mujeres de fuego
Mujeres latidos
Mujeres de fierro
Mujeres al rojo vivo
Mujeres al amor, al calor, a la pasión
¡Enérgicas, festivas!
Ya no frenan, ni vacilan.
Las amo porque son así,
porque sus pasos son inquebrantables.
Para el glorioso y reconocido contingente internacionalista Henry Reeve del cual me siento un humilde servidor:
El planeta nos advierte
que paremos la agresion,
responde con destruccion,
con catastrofes y muerte
para ayudar a hacer frente
al dolor de los humanos
el digno pueblo cubano
siempre internacionalista
tiene una brigada lista
Henry Reeve le ha nombrado
Este ¨ejercito¨se alista
pero a nadie va a invadir
salud saldra a repartir
a aquel que lo necesita
es de una pequeña islita
que comparte lo que tiene
La Henrry Reve lo sostiene
solo dennos la tarea,
porque para lo que sea,
!Comandante en Jefe, Ordene!
Poema para una de las ideas mas nobles y muestra de amor infinito para los pobres del mundo, la Mision Milagros:
Para poder entender
la magnitud de un milagro,
pude bastar con tener
solo los ojos cerrados
imagina ese es tu estado
donde no existe la luz,
y que seas pobre tu,
excluido, abandonado.
y aunque no lo puedas ver
puedas sentir que algo pasa,
que te toquen en tu casa,
tu, que no sabes leer,
mas dificil de creer
que te tomen de la mano
te traten como a un humano
y te lleven a un avion
y vayas en direccion
al noble pueblo cubano.
y te inviten a acostarte
en total oscuridad
y todo sea claridad
al volver a levantarte
y cuando puedas mirarte
sea un nuevo amanecer
llora, lo puedes hacer
si, dan ganas de llorar,
que los que te han de rodear
tambien lloran de palcer.
te encuentras estre cubanos
que dentro de su pecho encierran
el amor que le inculcaron,
por los pobres de la tierra
Preguntas: como pagar,
no hay nada que agradecer
ten un feliz regresar,
muchas cosas que ver
veras a Evo y a Chavez
acompañando a Fidel
haciendo lo que a Bolivar
le faltaba por hacer.
Dr. Orlando Jimenez Martin
El Planeta aún con ancias de vivir ,ya cansado dijo a la Humanida;"no disparen soy tambien una flor"
ESQUEMA DE UN CORAZON AGRADECIDO
(Internacionalismo solidario)
“La patria reclama corazones sinceros. Héroes que no solo han disparado un arma en defensa de la soberanía de su suelo sino también de humanos que con la conciencia en la mano se preparan para contribuir en el desarrollo de su país...normalmente no pueden solos, se requiere una mano solidaria y cuando se extiende no se puede dejar de tomar, al final se convierte la estrechez en un abrazo eterno de agradecimiento.” (Francklin Villanueva. Entrevista con periodista guatemalteca cuando preguntó qué opinaba de la injerencia de Cuba en la educación de extranjeros)
Esta fue la enseñanza que se sembró en nuestras cabezas al ser abrazados por el sol caribeño en la bella isla de Cuba. El solidarismo internacionalista con que nos educaron fue de un valor incalculable para nuestras vidas. El solo el hecho de recibirnos, darnos su comida, cobijarnos bajo un techo, desde el lápiz con que escribíamos nuestras notas, hasta los laboratorios donde nos transmitieron conocimientos y sobre eso nos daban estipendio (apoyo económico)…y lo más importante el valor moral y humano que nos regalaron. Todo esto solo a cambio de una cosa: Ser fuertes por toda la vida, tener la nobleza en nuestros corazones y cerebros para poder realizar también lo mismo que hicieron por nosotros.
Es una bendición el haber conocido Cuba y más la dicha el haber sentido en carne propia la libertad de un pueblo, su hospitalidad generosa sin precio, no vista ni sentida en ningún otro lugar. Cuba es el repositorio de grandes almas que llevan en su conciencia el mayor valor humano. Ser solidario y bueno con los semejantes…es el segundo mandamiento de la ley de Dios…indiscutible.
El internacionalismo cubano se presentó en el propio suelo caribe al albergar a estudiantes niños de varios continentes y además fuera de las aguas fronterizas, batallones de médicos en muchos países centroamericanos cuando el huracán Mitch llego a puñetazos a las costas del istmo asimismo en Angola, El Zaire, el Congo, etc., en la llamada Aventura cubana en África.
Es imposible no advertir que el pueblo cubano guiado por el Titán de Acero, llegó a las cúspides del sentimiento humano con tantos logros en cada cerebro que entró en las aulas de becados extranjeros, el sentimiento penetró los corazones de tantos niños que hoy, ya hombres y mujeres, somos útiles a la sociedad en donde vivimos y esto que sin importar el país en que residamos por caminos variados de la vida. Muchos buscamos futuro en otras tierras y a pesar de las vicisitudes, logramos abrir brechas gracias a la educación y altruismo de mis hermanos cubanos. Y junto a esto la verdadera herencia de apoyar con solidaridad a nuestros semejantes…sí, como una vez lo hicieron mis caribeños con los becados…
La libertad de las almas, el culto al conocimiento, la hidalguía de la moral y el tesón de ser cada vez mejores fueron sembrados en tantas semillas de becados que se convirtieron en grandes árboles formando un sólido bosque. Todo gracias al humanismo, gracias al internacionalismo, sin esperar nada a cambio, Hoy en este futuro nuestro todos le agradecemos a la Cuba y sus habitantes por tener ese ímpetu de alimentarnos con las enseñanzas enmarcadas en oro.
Levantamos una voz a unísono vitoreando el “Mil Gracias” Cuba, mil gracias a esos padres de turno que nos llenaron de sapiensa y de regocijo por la vida. Cada vez que vemos el mapa de América nuestros ojos se dirigen a ese “lagarto acostado”. Trazamos líneas desde Pinar del Rio hasta Guantánamo y hacemos un triángulo con la Isla de la Juventud, bautizada por el inmortal Fidel Castro por la idea de hacer un paraíso de jóvenes que marcaron sus huellas por esas carreteras y campos, que enterraron su corazón en cada palmo conocido de mi Cuba con el tesón y sabor para ser un excelente ser humano…
Mil Gracias, Cuba, mil gracias cubanos.
© Franklin Villanueva
Guatemala
Inspiración
Dicen que no es humana. A su lado las noches parecen tener alas. Cuando escucho su voz, comprendo: no se puede encerrar al mundo en cuatro letras.
El reloj advierte que ya es hora. Me siento en mi sillón (pluma en mano) mientras la provoco susurrando estas líneas. Quizás, tan solo eso debería bastarme; después de todo, la inspiración no siempre acude a mi llamada.
Por: Jorge Leandro Pérez Velázquez
Cierra la puerta con llave, corre las cortinas, y no hagas ruidos, todos los días lo mismo, con que vendrá ahora. Seguro algún chisme de su amiguita o a pedirme un poco de sal. Cualquier invento para darme el perro muerto diario. Ella no entiende que no estoy para eso, para los chisme del barrrio o los precios del agro. Sigue, sigue tocando la puerta que hoy no te abro ni muerta. Que si viste lo que se compró fulana o la remodelación en a casa de mengano, que la hija de Leticia está salida del plato, que la vió llegar con el novio mucho después que se había acabado la película del sábado, que Mario tiene todo eso gracias al robo que lleva en la empresa hace cinco años y nadie lo ve. Dios mio nunca tuve que hablar con ella, ni con nadie en este barrio, con lo que me gusta a mi la tranquilidad. Es que hasta la hubiese soportado más tiempo pero ayer se pasó, se pasó de la raya fueron tres horas enteras y esa mujer no paraba de hablar me tenía loca. Solo de recordarlo me duele el pecho. Mierda, que dolor más fuerte, bueno seguro debo tener la presión alta. Debería ir al médico o mejor no, creo que voy a esperar a que se me pase, toda antes de salir afuera con esa víbora. Que si tiqui ti, que si tiqui ta, que esto y lo otro. Ya, ya no aguanto más este dolor es insoportable, voy corriendo al médico que con la salud no se juega. ¿Dónde habré dejado la llave? Busca bien, busca bien. Hay mi madre que no la encuentro. ¿Qué me voy a hacer ahora? Juana! Juana! Juana! Yo no creo que se halla ido. Me duele mucho, mucho, Juana. Hay que dolor. ¿Por qué Juana se habrá ido tan rápido?
Cómo nace el olvido.
Hoy podía escribir palabras, los poemas más cursis y tu triste regreso, pero no, contaré la traición de tus funestos besos, del amor que por muerte sepultó tu recuerdo.
Hoy hablaré de él, que ensució sus manos curando las heridas que dejó tu veneno, hoy todo es para él porque llenó las mías de sinceros te quiero.
Hoy se lo debo a él, y aunque me llegue, ya borroso, a veces la nostalgia de tu cuerpo, no hace falta que vuelvas, yo voy al cementerio.
Y no llevo estas flores ni busco una tumba para ocultar lo que siento. Las flores para él, la tumba para ti, y para mí, has muerto.
E.P.D.
“ERATO”
Ella se acerca lentamente, acariciándome, invitándome a seguir el insinuante baile de sus caderas. Repta entre las sábanas y con las yemas de sus dedos explora los cráteres y montañas de mi piel. Muerde mis labios y se saborea; su lengua los recorre recopilando cada huella grabada en sus surcos. Me observa y se deleita con mis gemidos, mientras sus aventureros dedos juegan a hundirse en mi sexo, ahora húmedo ante su contacto. El techo empieza a dar vueltas y un terremoto se desata en mi cuerpo e inunda la habitación. Entonces, introduce en su boca esos dedos largos que apena segundos antes me hacían dudar de mi existencia terrenal. Se embriaga con mi esencia, se excita más. Gime de locura y rompe el silencio con un prematuro grito de placer. Pero aún no se detiene, sigue buscando el éxtasis, el clímax prometido. Su mano vuelve a penetrarme, mezclando su saliva con mis fluidos; y me olvido de las cuatro paredes que me rodean. Se detiene, justo ahí donde el placer se transforma en el impulso eléctrico que hace que mi cuerpo entero se contorsione. El ritmo de sus caricias aumenta, mientras otra mano pellizca mis pezones, erectos e insaciables, y sé que su boca quiere morderlos, aún sin haber terminado de reconocer mis labios. Mi cuerpo se arquea y sufre con el orgasmo, el terremoto alcanza su máxima magnitud para apagarse en una última arcada. Pero entonces el techo ha dejado de dar vueltas y mis cuatro paredes protegen mi desnudez del mundo exterior, ajeno al hecho de que yacemos juntas, exhaustas, con los nervios a flor de piel después de la arremetida. Un solo jadeo altera mi atmósfera, un solo latido compone un nuevo tipo de silencio, un solo cuerpo está tendido entre las sábanas. Ella me sonríe satisfecha desde el espejo.
JENNY ROIG RIO
Aquel tren partió de una pequeña y humilde estación desde el oriente del país un 8 de junio del año 1982, su único pasajero… la vida, que hasta hoy, a 34 años de aquella partida le ha hecho pasar por duros momentos que fueron y son, sus recuerdos su historia… Con una infancia muy triste y una adolescencia de carencias de cariño y la falta de una madre, creció alejado de los vicios, atravesando muros. Y es que el hombre se hace grande cuando es capaz abrirse paso por la vida, de vencer obstáculos…
Desde adentro parece que los espejos flotan, faltaban diez minutos para el recreo
Nicolás, aguarda en la esquina del baño, mira su reflejo, el reloj calcinando el tiempo.
Tiempo; esa invención humana abstracta que ha sido cómplice de tantos velorios, receta
de cualquier amiga consejera ante un mal de amores, quizá lo que le faltó al ladrón fue
tiempo para correr antes de ser atrapado, por tiempo fue derrotado heroíca obstinación el dictador Batista. Tiempo, es decir vida, resulta el verdadero dinero con el cual el obrero compra sus bienes.
Alguna vez un ex – policía narraba al periódico local las proezas de su labor anti-terrorista.
Contaba al detalle los procedimientos técnicos que debe un hombre a tal hazaña, alguna
vez tuvo que desactivar una bomba de rudimentaria fabricación al interior de una auto,
el policía debe decidir que cable cortar, se prensa el abdomen, se contraen las glándulas
mientras ve al menos 105 cables, todos del mismo color, del mismo tamaño y misma
textura ¿qué hacer? Los cables parecen iguales pero no lo son, la vida puede reducirse al
azar cuando del tin,marín depende la muerte, el hombre elige un cable, el más obvio, el
que sobresale, el terrorista sabría de la dura decisión y pondría el cable detonante al
fondo, jugando con la psiques humana.
Por lo tanto la decisión ya estaba tomada, el hombre aprieta los labios, trata de contener
las gotas de sudor que van escupiendo las glándulas y va a cortar el cable, lo corta. Abre
los ojos y todo sigue igual. Tendría ahora 104 cables, uno que desactivaría la bomba y
otros dos que la harían reventar, sube los ojos y el reloj continúa, sigue corriendo y tiene
cuatro minutos para tomar una decisión. El terror, el reloj era el verdadero crimen, era
un látigo configurado a segundos, un símbolo de medición, sabría que en cuatro minutos
la vida no sería igual, el hombre era un tonto, pudo hacerlo en los cuatro minutos pero
no pudo porque a pesar de controlarlo todo no podía hacerlo con el tiempo, el reloj lo
sabía, por lo tanto el terrorista no fue quien puso la bomba, era el reloj.
Así es como el tiempo nos destruye, se puede elegir, se puede transformar el tiempo en
una estrella, un diccionario, en un poema o una bomba. Se puede aflojar la cadena que
ata el reloj a las horas, convertirse en lluvia ácida, o intemperie de calendario. Total,
Nicolas estaba tan aterrorizado con el tiempo como el policía con la bomba. Estaba
sentado junto a la muerte, mira el reloj, tiene quince minutos para escribir algo. ¿Qué
escribir? Norma debería de estar en clase de matemáticas, probablemente extrañando el
lápiz rojo que Nicolás le había robado, lo había hecho para tener un conjuro contra los
monstruos del armario, él sentía que ella tenía el poder de protegerlo como si de un
ángel se tratase. Mientras tanto, saca un pequeño trozo de papel, el lápiz rojo y escribe.
Norma:
Buen día, abre los ojos.
Si pasas conmigo el recreo, te juro
Que te diré al oído donde nacen las estrellas,
Y cuando lo haga.
No te vayas, no te vayas a clase por favor.
Nico.
Gliseria Romero Medina
La foto
Pasó junto a ella, que al fijarse en él se sorprendió de la blancura de su piel, ni siquiera hizo un gesto de saludo, subió por la escalera de prisa, perdiéndose en lo alto.
- Grosería de marinero, pensó la muchacha.
Dispuesta a olvidar el enojoso encuentro, se volvió hacia la carpeta y apoyándose en el mostrador se dispuso a pedir la llave de su habitación. En ese instante vio una pequeña foto que la sorprendió sobre manera, era la cara del hombre que acababa de ver.
La carpetera al percatarse de la mirada de la muchacha, con una sonrisa, mezcla de nostalgia y tristeza dijo:
- Es mi hijo, hace tanto que no lo veo, está navegando, pero yo se que llegará en cualquier momento.
La joven, sin comprender lo que ocurría, miró a su alrededor, allí en un rincón del vestíbulo se encontró con la mirada de un anciano que llevando un dedo índice a sus labios pasó el otro por su cuello de lado a lado.
Como quisiera poder decir que eres mío, todo mío. Saberme dueña de tu sonrisa traviesa que me hace estremecer. Ser la culpable de tus pícaras miradas que te hacen ver extremadamente bien. Si supieras que sueño que algún día al saludarnos como lo hacemos cada mañana, tus labios equivoquen el camino, me den la oportunidad de probarlos y tú pruebes el sabor de los míos. Cuánto deseo estar cerca de ti, que tus brazos sean mi refugio en las noches frías, tu rostro sea mi amanecer y mi ocaso, vestir mi cuerpo con tus besos y a la vez, descubrir los más íntimos secretos de tu anatomía. Vivir, al menos una ocasión, la experiencia de entregarme a ti, ser tuya, enteramente tuya.
Como quisiera algún día, tener el valor de decir lo que siento. Mientras tanto callo y hago de mi alma mi única confidente. Sigo guardando en un cofrecito oculto todos mis sentimientos para que permanezcan intactos y puros hasta el día que me los pidas. Entonces y solo entonces, podré unirlos todos para regalarte un ¨TE QUIERO¨.
Metales y llovizna
Oscar López Rivera:
¿dónde forjaste el ingrávido acero
de la estrella?
¿En qué madera noble
se labró tu artesanía militante?
¡Hace tanto tiempo
que el día no descansa!
Pasan rostros y maletas,
pregoneros de miserias,
próceres de guirnaldas
y señoritos del podio.
También pasa la noche
cargada de metales y llovizna.
Se alumbra el firmamento
del compañero sin tregua.
Es el temple del que viaja
con la luz de la Patria.
¡Hace tanto tiempo
que el día no descansa!
Detrás de los portones
presienten que la tierra
germina en el silencio.
Los carceleros no duermen,
tienen el sol en los ojos.
Oscar López Rivera:
tu cita está vigente,
tu voz es un presagio.
¡Hace tanto tiempo
que el día no descansa!