¿Tienes dotes de escritor? ¡Inspírate y participa en nuestro concurso!

Con motivo de la Feria Internacional del Libro, Cubadebate convoca a sus lectores a participar en un concurso de literatura.
Demuestra en menos de mil caracteres si eres un poeta, dramaturgo, guionista o narrador, gana una colección de libros y la oportunidad de publicar tu obra en nuestro sitio.
La fiesta del libro en Cuba inicia hoy en La Habana. Cubadebate quiere premiar a los amantes de las letras con un concurso dedicado a la microliteratura. Si quieres ser el ganador, solo tienes que escribir un texto, que no exceda los mil caracteres, que nos permita descubrir al escritor que eres.
Inspírate y echa a volar tu imaginación, escribe un poema, un cuento, el inicio de una novela o testimonio…. Podrás ganar una colección de libros y la oportunidad de publicar tu obra en nuestro sitio. Deja tu microrrelato como un comentario en esta entrada, el plazo de admisión vence el viernes 17 de febrero.
- Accidente en Paseo y 23: Varios lesionados en taxi Gacela con 12 pasajeros; se desconocen las causas
- Entran en vigor en Cuba nuevos Decretos-Ley sobre Aduanas (+PDF)
- Irán advierte a EE.UU. que no negociará bajo amenazas y afirma que sus fuerzas están listas para responder con contundencia
- China reitera su llamado a EE.UU. a poner fin al bloqueo contra Cuba y respalda la soberanía de la isla
- Canciller alemán no ve razones para un ataque de EE. UU. a Cuba y aboga por la vía diplomática (+Video)
- ir aNoticias »
- Michael: Un biopic sobre Michael Jackson supervisado por su familia
- Falleció el destacado actor argentino Luis Brandoni
- Ballet Nacional de Cuba concluye temporada de presentaciones
- Naborí en Girón: 18 de abril
- Casa de las Américas anuncia programa de su 66 Premio Literario en La Habana
- ir aCultura »

El efímero
Lo que existe es copia de la copia. La vida es copiar y después desechar. ¿Porque hacer cosas nuevas? Todo lo nuevo ya es viejo y lo viejo ya es (...). Todo debe ser hecho de forma segura. No es lo que ustedes piensan como seguridad, pues aquí implica la capacidad que el copiador sabe reproducir bien algo sin que parezca copia. Vulgarmente, es como uno puede mentir sin que parezca mentira, aunque productiva de algo nuevo. Nueva copia. Esos radicales puristas son unos imbéciles, pues de hecho ellos copian las propias leyes que abogan. Copiar es una arte, eso sí. Yo soy de los que sobraran, hecho a base de la copia de alguien. Todo ha empezado con el libro de un señor, que habla de otro que copia. Acá estamos (...) Es que pasamos tanto tiempo haciéndolo, que nos olvidamos de hablar la verdad, por lo menos en momentos oportunos como ese. El momento de contar la historia de nuestra copia. ¡Empezamos! Ah me olvidé, pues era una copia muy efímera y se perdió en medio a tantas otras.
La culpa
La última vez que jugué con ella, yo tenía cinco años y mi hermana siete. Ahora no me imagino como es. Pasaron 40 años y hoy se producirá el reencuentro.
Sucedió un 9 de febrero, la víspera de la fiesta que mis padres preparaban, una vez más, para celebrar nuestros cumpleaños; que por azar de la vida, eran el mismo día.
Recuerdo que por aquel entonces, mi madre conversaba mucho por teléfono y nuestra casa la visitaba casi a diario un hombre del que decían mis padres, era un pariente, acompañado por el Padre Manuel de la iglesia católica del pueblo.
Siempre, al final de su visita se originaban fuertes discusiones entre mis padres y mi único tío que siempre vivió con nosotros. No lo voy a permitir!, fueron sus palabras , dijo aquel día triste de 1962. Al otro día salió de la casa para siempre y comenzó a vivir en el cuarto que fuera de los criados. Me pregunté muchas veces por qué solo conversaba conmigo y se le aguaban sus ojos cuando me miraba.
El 10 de febrero de 1962, mi hermana no amaneció en la casa, en lugar de la fiesta, recibí como regalo una muñeca, a la que me negué a ponerle nombre cuando al preguntar por mi hermana me dijeron que se había ido a pasar un tiempo en la casa de “nuestro pariente”. No se despidió de mi!.
Inútilmente mi mamá trataba de sonreír cuando un año después el cartero traía cartas, que solo ella y mi papá leían, un día rompió en llanto cuando descolgó el teléfono y llamó a mi padre para decirle que “era la niña”…yo no pude hablar con ella, me dijeron que la llamada se había interrumpido.
Transcurrieron varios años entre cartas y llamadas mensuales. Hubo una ocasión en que mi madre se quejó de no entender lo que decía Adita en una de sus misivas y comentó en voz alta que pasaría, el día en que mi papá que era el único que sabía inglés, no estuviera entre nosotros.
Mi padre murió en 1970 y gracias a que los vínculos entre mi mamá y mi tío se reanudaron, pudimos continuar teniendo noticias de Adita. Ya no escribía en español y me llamaba “little Ana”. Para nuestra sorpresa siete años más tarde, recibimos una foto de mi hermana vestida de blanco al lado de un hombre muy rubio y de ojos azules. Por detrás decía: “Our wedding. Lot of love, Fred and Ada”.
Las fotos sustituyeron las cartas como portadoras de nuevas noticias. Con un año de diferencia entre una y otra, recibimos dos, en las que se veían caritas sonrosadas y tiernas pero ajenas a nosotras: “To Granma, with love Philip” decía una, la otra “To my dear granny from Ann”.
Para cuando nació mi tercer sobrino en 1988, mi madre viajó a Estados Unidos. Allí vivía mi hermana desde 1962, ahora con su nueva familia.
Tras 26 años sin verla, mamá regresó contenta por haberla abrazado y visto feliz junto a sus hijos y esposo, pero confundida porque constató que a pesar de ser su hija, era una extraña. Ada, hablaba muy poco español, y en ocasiones para comunicarse tuvieron que utilizar a Fred que había tomado un curso rápido de ese idioma para impresionar a su suegra.
En una carta que mamá trajo para mi, Ada decía que no me había olvidado, que anhelaba el reencuentro, pero que su trabajo no le permitía viajar por el momento. Se había convertido en una empresaria exitosa en el mundo de las telecomunicaciones. Allí conoció a su esposo y triunfó como muchos otros “collegues” con los que llegó a Miami.
Con mi incipiente inglés, me decidí a escribirle por primera vez y a pesar de haber pasado seis años, de haber recibido su primera carta, le respondí. Me estimuló el hecho de saber que no era la culpable de nuestra separación.
Lamentablemente cuando mamá comenzaba a conocer nuevamente a su hija mayor, no pudo viajar en la tercera ocasión en que mi hermana le preparó la visita. Una isquemia se lo impidió y poco después apareció el Alzheimer. Su enfermedad me permitió estar más cerca de ella y de alguna forma llenar ese abismo en que su sumió mi familia con la ausencia de mi hermana.
Un día mientras preparaba sus cosas para trasladar a madre a mi cuarto, encontré una carta de mi padre y descubrí la clave de todo, por qué se quitó la vida, poco antes de mis 15 años por qué la tristeza de nuestro hogar.
“Querida Amalia:
Tu hermano siempre tuvo la razón y no me atreví a reconocerlo, vivirá odiándome y tal como lo haces tú por haber sido tan ingenuo. Pretendiendo hacer el bien, no logré dar a mi familia todo el amor y el apoyo que de mí merecían. Soy un cobarde.
El haber comprobado, que todo era mentira me ha sumido en una depresión permanente y ya no puedo más. Separar a mis hijas ha sido lo más terrible, ver Anita por los rincones deseando hablarle a Ada, sentir su protección y su cariño, es difícil de soportar, así como tu silencio. Admiro como has logrado, a pesar de la tristeza, vivir sin las risas de nuestras niñas, sin el calor de tu hermano y con mi indiferencia, solo la fortaleza de una madre es capaz de eso y más.
Fidel no nos quitó a nuestras hijas, nunca pensó en hacerlo, es ahora que lo veo claro. Fuimos nosotros los que las privamos de un futuro feliz, quizás con escaseces pero juntas, juntos todos. Nos destruí y me arrepiento.
Espero que Anita me perdone por no estar en sus quince, por hacerlas tan infelices a ella y a Adita, mis hijas queridas!!! A ti te deseo valor y por favor perdóname si puedes.
José”
Falta una hora para que llegue Ada y me alisto feliz y temerosa a la vez, solo me pregunto: ¿cómo será nuestro reencuentro?
Alicia, muy bonito tu relato, es el tema que escogí para mi novela, que confieso aún no termino, solo he logrado unas 400 páginas en este último año 2016, pues el cúmulo de trabajo no me permite que afloren con claridad mi vocación de escritor, pero me ha gustado mucho, sinceramente creo que tienes alma de escritora, felicidades para mí ya eres ganadora.
Es un bello relato, te felicito
Para Aicia: Muy buen texto pero no cumpliste con la norma de los mil caracteres, no mil palabras.
Saludos
Trance de la poesía
La poesía
es una forma,
un trance
o algún intento
en que el ego y el dolor
convidan entre versos
una excusa
para seguir trazando
lo que es posible y no,
luego de algún trago
mezclado de muerte y vida
Es decir,
es una estrategia
para sobrevivir
a la resaca
de los sentires
y al suicidio de las imágenes
en que el poeta metaforiza
su cuerda locura.
Y el ego del poeta
jura vanamente
sentirse inmortal,
como dios guerrero
de sus versos
que quiebran
las chispas de la penuria
en silencios amortajados,
bebiendo amores
de calles sin salidas
que nunca suceden
La poesía siempre será un todo
dentro de un cosmos,
menos el cuerpo
del propio poeta
que se condena
en su agridulce prisión
de utopías
dentro de la realidad.
Génesis
Al principio fue el sustantivo. Luz, cielo, tierra, mares, tiempo y humanidad.
Luego fueron los adjetivos. Masculino y femenino; alto, ancho y profundo; divino, humano y prohibido.
Entonces vinieron los verbos. Desear, tener y poseer.
Y la humanidad deseó el cielo, lo divino y lo prohibido, pero nada teniendo poseyó la tierra y los mares. Y la humanidad también poseyó a la humanidad.
Y como más entera expresión de esto, llegaron los pronombres posesivos. Tuyo y mío, suyo y nuestro. Y las guerras, y la dominación.
Y la historia.
Dos veces bueno
Me aparté de mi lectura para verla subir al colectivo. No era excepcionalmente hermosa, ni particularmente atractiva; pero mil símbolos no alcanzarían para describirla. Al sentir mi mirada, fija en su rostro, me sonrió. Le sonreí, y sabía lo que seguiría.
Horas de cálido coqueteo, noches enteras de conocernos, años de soportarnos. Invertir en proyectos, endeudarnos en quimeras, ahorrar escrupulosamente por los sueños financiados. Caros rituales para cumplir con su familia acomodada, económicas resignaciones al portador, lastimosos planes de pago de lo que otros dictaron.
Una pequeña familia, quizás, procurando que nuestros retoños – carne de nuestra carne y sueños de nuestras frustraciones – puedan llegar a donde quisimos y no pudimos. Una pequeña herencia, con más debe que haberes.
Y por fin, una devastadora sentencia: el amor es una erogación sin final.
Nos amamos esos breves instantes, antes de que volviese a mi libro para jamás mirarla otra vez.
Porque lo bueno, si breve…
El Premio
Yo quería ver a Fidel, o al menos tener la certeza de que aquella isla era real y no solo un invento de las ondas radiales. Era agosto del 89, estaba en vacaciones de la universidad y me había ganado el concurso de RHC cuyo premio consistía en un viaje a La Habana durante quince días, todavía tengo por ahí el cassette en donde grabé el anuncio de mi premio, Radio Habana Cuba, transmitiendo desde Cuba, territorio libre en América. Y allí estaba mi nombre junto al de otros dos tal vez, de Nicaragua y de República Dominicana. Con mucha dificultad saqué mi pasaporte y mi padre me dio unos pocos ahorros para el viaje. Debía viajar desde Cali a Bogotá y de allí a La Habana. Colombia era un país convulsionado, habían matado al candidato presidencial Luis Carlos Galán, no había relaciones formales con Cuba. Yo viajaba por primera vez en un avión y a pesar de ser un trayecto corto, me pareció una eternidad, al llegar a la fría Bogotá me dirigí de inmediato al edificio de Avianca en pleno centro de la ciudad, di mis datos sobre el pasaje que había puesto RHC en esa aerolínea y un despectivo funcionario me respondió que no existía tal pasaje a mi nombre y me dijo que tal vez se produjo un error en mi apellido, pusieron Carmona en lugar de Cardona. Era evidente que no me dejarían salir del país y menos hacia Cuba y no había tiempo de corregir nada, el vuelo salía a las 3 y ya eran las 2 del día viernes, vuelva el lunes me dijo el tipo. Salí de allí con el ánimo más frío que el frío de la lúgubre Bogotá , no podía ya regresarme a esa hora hacia mi pueblo a más de 400 kilómetros de allí, tampoco tenía dinero para un pasaje aéreo, caminé varias cuadras y encontré un humilde hospedaje, esperaba poder viajar al día siguiente en un bus durante once horas y al menos no perderme el matrimonio de mi hermana. Cuba seguiría siendo para mi un espejismo radial, el sonido de sus olas en Varadero se confundirá tal vez para siempre en mi mente con las ondas hertzianas, de todos modos fue una bella ilusión en aquel tiempo.
El barrio de Los Hornos está cargado de historia. Allí vivió y milito Jorge Julio López. El barrio que lo vio ser desaparecido dos veces. La primera, durante la dictadura militar, la segunda en democracia. Allí funcionaba la unidad básica donde junto con otros compañeros y compañeras brindaban la copa de leche a niños y niñas. Hoy, una plaza y una casa popular de Los Hornos llevan su nombre. Pero lo más importante, el amor de Lopez por su pueblo, la alegría de militar todos los días, su comprometida lucha por la verdad y la justicia, viven en cada compañero y compañera que multiplica su ejemplo en los barrios populares de Argentina.
*_Soñe despierto_*
Despertar en la mañana
Con la luz de tu mirada
No es mas que un deseo en la distancia
Solo un sueño desesperado
Hay canciones que hablan
De esperanza
Otras de penas y olvidos de amor
Yo no quiero esas canciones
Yo solo quiero estar con vos
Hoy estuve bajo el sol en mi trabajo
Sudor, esfuerzo y abnegacion
Luego me llego la brisa de tus recuerdos
Se hizo liviana la rutina
Pareciera que me hice fuerte
Un Sanson luchando contra el leon.
El tiempo pasa y la lejania es mucha
Somos humanos y nos abruma la soledad
El alma se llena de temores
La habitacion sola parece un calabozo
Es triste estar solo.
Es triste resignar que no estas.
Hoy en el trabajo
Me llego la brisa de tu recuerdo
Pareciera que me hice fuerte
Te imagine a mi lado
Sin temores y sin dudas
Soñe despierto que a mi lado estas.
*Fin*
*_Soñe despierto_*
Despertar en la mañana
Con la luz de tu mirada
No es mas que un deseo en la distancia
Solo un sueño desesperado
Hay canciones que hablan
De esperanza
Otras de penas y olvidos de amor
Yo no quiero esas canciones
Yo solo quiero estar con vos
Hoy estuve bajo el sol en mi trabajo
Sudor, esfuerzo y abnegacion
Luego me llego la brisa de tus recuerdos
Se hizo liviana la rutina
Pareciera que me hice fuerte
Un Sanson luchando contra el leon.
El tiempo pasa y la lejania es mucha
Somos humanos y nos abruma la soledad
El alma se llena de temores
La habitacion sola parece un calabozo
Es triste estar solo.
Es triste resignar que no estas.
Hoy en el trabajo
Me llego la brisa de tu recuerdo
Pareciera que me hice fuerte
Te imagine a mi lado
Sin temores y sin dudas
Soñe despierto que a mi lado estas.
*Fin*
Camilo sierra castillo
CUBA UN PAÍS AUTOSUFICIENTE Y LIBRE.
He seguido la lucha de sus dirigentes desde Martí, Céspedes, maceo, mella, Fidel, el Che,Camilo Cienfuegos y demás héroes de la revolución cubana contra Batista y todo lo que conllevo el triunfo revolucionario.
Que gran ejemplo para América latina y el mundo, conociendo el pensamiento de Fidel y el proceso del desmonte del capitalismo en la isla.
Empezaron a llegar a Colombia revistas cubanas de gran importancia, como la vista OCLAE Y BOHEMIA, que constuyo como medio informativo y así fuimos conociendo el desarrollo de la revolución en muchos aspectos, en especial la educacion y el adecuado con respecto a las tierras y el capital.
También por medio de la emisora radio Habana Cuba en entraba por Honda corta y se escuchaba mejor por las noches y a la madrugada, nos nutríamos de los programas variados: noticias, música cubana y cultura: grandes proyectos in formativos para el mundo.
Eso despertó en la juventud mundial un gran afecto hacia Cuba y su revolución.
Con el correr del tiempo conocimos más el pensamiento de Fidel, y su concepto de libertad, que siempre defendió, en especial con los periodistas gringos que le querían hacer entrevistas para polemizar sobre el conceto de libertad que siempre tuvo claro y defendió hasta su muerte.
Latinoamérica y el mundo amamos la revolución cubana,porque siempre hemos estado respaldados por su lucha y ejemplo.
Luego vino el transcurrir por la fascinante historia de su música, su historia,sus grandes exponentes como lo son: el trío Matamoros,cuni, chapotin,los clmpadres,benny moré y una intermible lista de sextetos y septetos y orquestas de todasana las épocas, hasta el surgimiento de la nueva trova cubana.
Con Pablo milanés, Silvio rodriguez por citar algunos.así vamos cociendo y disfrutando el proceso de la revolución, tan hermoso y serio como ha sido el reconocimiento a todos exponentes de arte, las letras y todos músicos en todas las diferentes escuelas.
No todo en proceso fueros alegrías y satisfacciones, se empiza a sentir el bloqueo que impuso EE UU, los ataques,la difamación pero que al final quedan los logros en la medicina, constituyendose cuba como potencia en este aspecto.
La educación también constituye un logro para todos los cubanos.,estos aspectos le
dan a Cuba un carácter de autosuficiencia.
Con respecto a la libertad, el país ha logrado
Sus propias convicciones con respecto al pensamiento revolucionario y eso le permite elegir su propio destino, que es así como piensa la mayoría de cubano revolucionario y los nacidos del proceso.
Yo soy colombiano y no conozco Cuba pero esto es lo que siento, y me enorgullece haber conocido este proceso, su política , sus entidades, sus universidades donde han acogido a mucho colombiano, gracias Cuba, por ser ejemplo para el mundo: su cultura sus logros y su independencia: Fidel nunca muere, sus ideas serán siempre nuestra condición de ser latinoamericano.
Ciudad:
Caminas la ciudad o la ciudad te camina a vos; da igual, a ella le eres indiferente. El eco lejano de mis pasos, que antes se escuchaba diáfanamente, ahora se confunde con otros ecos y otros pasos; se ha contaminado el silencio de la ciudad con el ruido que ella misma engendra , así como el eco de mis pasos se contaminó unos minutos atrás. La última luz del día es masticada lentamente por la oscuridad; un ocaso hostil hace que se escabullan de mi memoria los rostros de la gente que me he cruzado cuando el sol todavía dibujaba mi sombra sobre el suelo. El repiqueteo distante de las campanas de alguna iglesia se lleva, con su serena melancolía, el bullicio de los laburantes a quienes el sexo de la mujer amada, o la promesa de un paraíso perdido y recuperado cada noche, empuja a sus casas. Y vos, ciudad, te me seguís escapando a cada segundo; no puedo asir tus infinitas luces, ni la belleza subyugante de las muchachas que habitan tus entrañas, se vuelve fugaz ante mi mirada el vuelo de los pájaros que le huyen a la penumbra……y sin embargo la noche ha llegado…. y sin embargo la noche se ha convertido en una certeza en medio de tantas incertidumbres.
Las ventanas de los edificios, con sus luces aun encendidas, me recuerdan que la vigilia aun permanece tenazmente aferrada a la noche; pero poco a poco el sueño y el cansancio, con su paciencia infinita , colmada de sabiduría, empiezan a ganar la pulseada, y las luces se apagan, como arrastradas a las fauces de una fiera siniestra, hambrienta, que devora lentamente la vida que exhalaban unos minutos atrás. Ya casi nada está en pie; solo unos pocos luceros y unos nubarrones , casi invisibles, que han secuestrado a la luna.
Camino perdido entre calles anónimas, camino perdido entre sombras uniformes de las que el concreto se niega a ser morada; el viento mese las hojas secas de los árboles y levanta la arena de los pocos potreros que aún quedan en pie. En medio de algún baldío merdoso escucho los ladridos de un perro; la poca carne que tiene apenas puede sostener sus huesos. Sigue ladrando, se me acerca, se me cruza en el camino y me mira. Es entonces cuando me doy cuenta de que me está ladrando a mí; me nombra en su idioma, me nombra entre ladridos y se marcha a la oscuridad. Hay algo que me obliga a seguirlo, no sé porque pero mis pasos persiguen a los suyos; en su andar rápido y seguro apenas me deja adivinar su silueta lejana , casi fantasmal. Atravieso la oscuridad, ese umbral invisible que aquel animal raquítico e intimidante cruzó unos segundos atrás, y lo sigo entre recovas habitadas por el silencio, entre las luces de los semáforos que se reflejan en el concreto aun húmedo por la lluvia matutina, entre las casas habitadas por la desolación y cercadas por el pasado. Intuyo la presencia de la briza nocturna que es testigo de mi andar solitario; sin embargo en este momento solo puedo oír los pasos de aquel perro, y de vez cuando el agua que fluye entre las alcantarillas . Las calles y los callejones se multiplican como lo hace mi cansancio, y sin embargo sigo caminando. Él seguro se está burlando de mi , de mi caminar a ciegas; no consigo dilucidar que persigue pero yo lo persigo a él ; hasta que finalmente no puedo más. Me tiro al piso a descansar en una vereda cualquiera, pero mi cansancio se ha transformado en estatismo; estoy tirado en el piso sin poderme mover y él, a lo lejos, se da vuelta y se acerca lentamente hacia mí. Me mira, me escudriña, me huele; noto en sus ojos que la oscuridad de la urbe ya no es absoluta y que se han comenzado a filtrar, entre los resquicios de la noche agonizante, los primeros rayos solares. Veo en sus ojos a la gente que llega con el sol primero; los borrachos, las prostitutas, los obreros de las fábricas, los chicos que extienden sus manos ante las ventanillas de los autos. A ninguno de ellos le importa mi inmovilidad; no me miran a los ojos y ahora solo puedo ver el mundo a través de los ojos de ese animal. De pronto me doy cuenta que ha escapado a mi memoria de hombre joven lo que he vivido durante la noche; no me acuerdo de los caminos por los que transite, ni de las miradas que evitaron a la mía, el sonido de aquellas campanas es aun mucho más distante que la primera vez que lo oí…. y ahí está el perro lamiéndome la cara, mirándome a los ojos para que pueda ver algo; y vos ciudad , que sos cada vez mas esquiva a mis recuerdos, te diluís entre las babas de su hocico .
LA VIEJA MALETA
Carlos sentía sobre sus hombros la pesadez del hombre muerto, del que nunca estuvo, ni tuvo, ni retuvo cordura y entendimiento. La vida se fugó entre sus dedos preso de las prisas, el ego, la avaricia y la envidia. ¡Ay, la envidia! Sin ella jamás hubiera llegado tan lejos, pero tampoco hubiera caído tan cerca.
Sus manos temblorosas mesaban su ralo cabello engrasado por los nervios. La silla, otrora trono de marfil ahora parecía potro del averno, como si el cuero noble estuviera ardiendo. Sobre el escritorio de caoba la soledad, la amargura y el tiempo le observan con su único ojo, boca ardiente que dirá su última palabra con plomo y fuego.
Junto a la puerta espera, paciente, ajada por el tiempo, una vieja maleta forjada en recuerdos. Sobre ella, una moneda, la del barquero.
Hoy ya es tarde para el arrepentimiento. No hay raíces en el suelo. Nadie le espera. Nadie le echará de menos. Atrás quedan los éxitos, los excesos, sólo sal queda en los yermos campos abonados de ambición. Hueca fue la vida. Vacía está la maleta, la que espera con su moneda.
La espiral:
Los días arrancan mas días a las entrañas del tiempo, las rutinas se multiplican como lo hacen las miserias. No tiene sentido caminar en línea recta si hay una mirada invisible que nos obliga a transitar en círculos, y cuando salís de uno te encontrás con otro mas y así hasta el infinito. Si tenés la fortuna de atrapar uno de esos pájaros negros que vuela bajo , cuyo vuelo es dócil al alma humana, y te pones a mirar sus plumas, seguro encontraras debajo de la oscuridad que las recubre mas oscuridad. Cuando mires, lleno de perplejidad, aquel lóbrego paisaje hondo a más no poder , aquel pozo de aguas profundas que no tiene superficie ni fondo, solo te pido el favor de que no apretés con mucha fuerza tus manos , pues en las plumas del animal que descansa en ellas yace el primer sueño de la humanidad.
Disculpen , el poema que envie tiene dos errores de ortografia; le falta la tilde a la palabra "mas " dos veces. Trate de enviar una nueva version, enmendando el error, pero el sistema de comentarios de la pagina .
no me dejo
Careo.
Si lloras me harás llorar, si te vas me desvaneceré de inmediato y no podré mirarte lo poco que puedo. Agradezco que intentes reconstruirme, aunque sea tratando de mirarte.
Odio la fragilidad con la que estoy hecho. Pero nada es en vano, quizá soy así para demostrar la verdadera naturaleza humana: con su imagen tan lejana de la realidad.
Nada conozco sino tu rostro, hemos compartimos aquellos momentos cuando exploras el tiempo. Cuando abres la boca, cuando te cepillas los dientes. Debo decir que únicamente tú te has juzgado tu vientre, tus piernas, tu pene y tus nalgas, yo no.
Nací con tus ojos, pero sin tu voz. Lloramos juntos, ¿te acuerdas? No nací con tu llanto, de haberlo hecho hubiéramos compartido el dolor. Tú no sabes esto, pero al golpearte me golpeas. Y ahora lo sabes: si me quiebro, tú quedas intacto. Tú quedaste solo con la mano ensangrentada; yo, partido en pedazos.
En poco tiempo alguien pondrá mis restos en la basura, ¿qué harán con los tuyos?
El gigante y la pluma.
¿Los gigantes saben escribir?
-Sí, además son muy amables.
-A mí siempre me dijeron que eran muy ariscos y peligrosos, y que tuviera mucho cuidado con ellos. Y si por casualidad, me dijo mi madre, viera alguno, saliera corriendo.
Pero eso fue mucho antes de conocer a Fidel, el gran gigante de la pluma, que nos enseñó a escribir a todos los niños y niñas de Cuba, tan amablemente, que aprendimos encantados. Y hasta mi madre, perdió el miedo a los gigantes.
Amo a una mujer que espera, que resignada espera y que me ama, a miles de quilómetros, la amo, cómo la amo cuándo estoy sumido en sus entrañas, cuándo me convierto en el eterno niño que sale a descubrir el mundo desde su corazón de madre amante y hacedora del milagro de vida. Sólo me quedaría un rosario de angustias que no caben en todos los panfletos, me basta con llegar a sus rodillas y que ponga su mano en mí cabeza y me diga que sigo siendo bueno, que no he perdido el rumbo hacia su corazón de sencilla ternura, y de coraje. Es por ella que gano las batallas, que me lanzo al centro de la vida para traerle trofeos que no pide y que agradece por hacerme llevaderas las heridas. Es por eso que sobran las palabras.
Canción de guerra (o de amor)
S.O.S. las sirenas suenan
más allá del amor,
¡está la guerra!
¡Cambiando a una marcha!
¡Gritando!
¡no hay que parar ahora!
¡Lista para disparar!
¡Tres, dos, uno!
Mi corazón se encuentra ahora
a velocidad extrema.
Estoy estableciendo fuego
¿Lo sientes?
Lánzate. ¡No hay marcha atrás!
S.O.S: la señal está ardiendo.
¡Es el amor cambiando el mundo!
PRÓLOGO PARA VIRGILIO
Pensar una isla de alafre
Sobre efímera hoguera,
Bramidos circunstanciales,
Café teñido a la mesa.
Torna sobre la estela
Mar convertido, aderezo;
Unge en el abismo piernas
Crucifica LA ISLA EN PESO.
Purga el embate de arena,
VIRGILIO, sus paladines.
Hombros que cargan en fiera
Una isla y sus confines.
REBELION
Cuantas veces he de morderme la lengua
Para aparentar lo que no soy
Como dominar mis bríos, ante lo que veo, lo que escucho,
Como acallar tempestades, si en si, el trueno esta en mi,
Como poder conformarme,
Bajar la cabeza
Y responderte que si
Como mirarte a los ojos, si dejo de ser yo
Si dejo que me apagues, que me ultrajes
Mi yo, mi ser, mi yo,
Entonces, no me ates,
Sino puedo decirte
En su justo momento
Cuando, no me ayudas, los mandados,
El sucio de la cocina, los niños gritando,
El perro ladrando, los vecinos atisbando
Y tú de patas abiertas él raja, él pacha,
No me jodas, el horno no esta para galleticas.
UNA OSCURA HISTORIA DE AMOR
Nunca pude decirle que no. Entró en mi vida todopoderosa, diva, regia, estupenda y sólida. Y aunque la creí mía siempre fue dueña de su control. Cotidianamente sabia, divertida, culta, vulgar, tristona y alegre a la vez, completa y maravillosa; insoportablemente encantadora.
Cuando empecé a sospechar que su objetivo era controlarme, ya era tarde, desarrollé una obsesión hacia ella. Aunque quería ser controlado y me gustaba ser sometido por ella, también era un juego delicioso de ida y vuelta. Yo sabía que formalmente tenía el poder, pero en realidad ella manejaba todo. Además, ella me daba placer a cualquier hora del día, era sumisa y dispuesta a satisfacer cualquiera de mis fantasías. ¿Cómo no estar dispuesto a todo por ella?
Sin embargo, en toda relación hay problemas, peor aun cuando las relaciones de poder se normalizan. Es así que decidí dejar de verla poco a poco, a ver si con la distancia, si con las horas de ausencia podía vivir sin ella. Dejar de verla un tiempo para hacer un viaje introspectivo haciendo los balances respectivos.
Intencionalmente, llenaba mi agenda para salir temprano y llegar tarde a casa, todo sin que ella se diera cuenta, trataba de llegar lo más tarde que pudiera sin levantar sospechas. Cuando terminaba de trabajar, conversaba con los amigos, los vecinos, en fin, con quien quisiera hablar conmigo. Pero al llegar ella siempre estaba allí, despierta, siguiéndome con la mirada, abnegada y perfecta, odiosamente perfecta. Pasaron los días y comprobé que podía vivir sin ella. Increíblemente la había desterrado de mí.
Conocí a otras personas y reconocí partes de mí mismo que no recordaba que tenía. Poco a poco, recordé cómo era yo antes de ella. Era una buena persona, es decir, rebelde, con ganas de comerme el mundo, de redescubrir todo. No era el hombre sometido por ella a partir del mero placer, del sensualismo, el ensueño y la paralizante modorra. Hubo una época en la que fui más que eso.
¡Cómo decírselo! ¿Cómo decirle que lo nuestro ya no era lo mismo, que esto no tenía vuelta atrás, que yo necesitaba alejarla de mi lado? Busqué ayuda en los amigos más viejos que habían tenido el mismo problema, confesé mi situación y algunos me recomendaban terminar con ella de cuajo, así, radicalmente, y otros, me decían que prosiguiera con lo que ya estaba haciendo, un proceso que no sea traumático para nadie, poco a poco.
La verdad, yo me inclinaba por el primero, porque esto de verla todos los días (en la mañana y en la noche) me estaba matando. A veces, sentía su mirada en mi nuca y debo confesar que muchas veces cedí a la tentación, con las consabidas consecuencias y cada vez que yo cedía, retrocedía todo lo ganado.
Hasta que un día armado de valor decidí terminar con todo de una buena vez. Fui al bar de los viejos amigos, entre otras cosas tomé valor, regresé tardísimo, con algunos boleros colgando todavía en mis orejas, con carmín en el cuello de la camisa, con la corbata en el bolsillo y la billetera vacía.
Ella, ya no pudo ser diplomática, mis provocaciones habían dado en el blanco, logré que me odiara, no sé si logré que me dejara de querer, pero en sus ojitos estaba el odio. Entre gritos y horribles muecas empezó la guerra.
Forcejeos, moretones, palabras gruesas, lágrimas con babas y una lluvia de insultos que nos dejó la piel abierta. La familia, ante tantos gritos, se metió en la gresca. Pero como ella era la de la imagen débil, la “pobrecita”, se pusieron de su lado. Ante esa situación, y ya casi al amanecer, decidí que no podría darme el lujo de tener otra batalla con ella (y con mi familia de aliada) pues yo tenía todas las de perder. La furia había tomado control de mí y en medio de mis delirios supe que me quedaba un último ataque y debía ser definitivo.
Fingí que me calmaba, di unas vueltas por la habitación tratando de convencer a mi familia que la víctima era yo. Bajaron la guardia, se descuidaron, entonces aproveché y salté por encima de la cama y con una ágil maniobra me puse detrás de ella, los gritos escandalizados de mi madre invocando a Dios latigueaban el aire; fue entonces que la tomé con fuerza, la levanté y dando un giro de 360 grados llegué hasta la ventana lanzando la tele de plasma y alta definición desde el octavo piso ante la mirada estupefacta de mi familia y los llantos desconsolados de mi madre que rumiaba con dolor: “¿Y ahora? la novela, la novela”.
Y te preguntas como hubiese sido todo si desde un primer momento hubieras ignorado todas aquellas tentaciones y hubieses elegido seguir viviendo de la misma manera; si el mundo se hubiese detenido en aquel momento y todo por lo que aceptaste no tuviera valor o no te importara seguir siendo tú.
Miles de cosas hoy no hubieran pasado, porque no habrían existido aquellos errores que nos vimos obligados a cometer, o sin tan solo hubiésemos dicho que no, hoy no estuviéramos preguntándonos lo que hubiera sido.
Y lo más triste son los pensamientos, y aquellas tristes canciones de Silvio que nos vienen a la mente y nos hacen derramar las penas disfrazadas de lágrimas de cocodrilos.
Cuencas vacías
Estoy perdida, revuelco mis gavetas, mis carteras, reviso debajo de mi almohada. ¡Oh Dios mío!, ¿qué he hecho? Anoche guardé mis ojos y hoy no puedo encontrarlos.
Inconforme
No estoy de acuerdo con el orden de los tiempos. Ayer quería que fuera hoy. Hoy quisiera que fuera ayer. Mañana, no sé qué querré mañana.
LA VENTANA DEL ALMA
La Ventana del Alma es una novela inspirada en uno de esos niños que bajo el nombre de la Operación Peter Pan arribó a los EEUU, sin desearlo, y a los 40 años descubre sus verdaderos orígenes. Rodeada de amor, engaños, y sucesos que se van desencadenando en relaciones interpersonales donde el personaje principal es el centro de atención, aportando desde su espiritualidad los verdaderos sentimientos humanos; los que incluso en las más difíciles circunstancias afloran tal cual el alma noble y sincera.
Ya descrita en síntesis la Ventana del Alma, démosle bienvenida a esta historia de amor, una lectura a la que pueden acceder tanto jóvenes, como adultos:
Dicen que todos tenemos un don, y que con el curso de la vida, algunos la desarrollamos, otros no se dan cuenta y lo dejan escapar desapercibidamente.
Nathael, de 40 años, alto, trigueño, y de ojos azules; desde pequeño con tan solo mirar a los ojos de alguien, se imaginaba en el lugar de esa persona, motivo por el cual sabía entender a los que le rodeaban, ganando con ello la confianza de los demás.
En el trabajo formaba parte del equipo ejecutivo que dirigía aquella pequeña, pero prestigiosa empresa. Nathael comenzó con 20 años, recién graduado de la Universidad como Arquitecto con resultados sobresalientes, más ávido de aprender que de reconocimientos, fue ganando el respeto de sus compañeros, al punto que las mujeres, tanto las jóvenes como las de un poco más de edad, buscaban siempre en él un reconfortable consejo.
En la primavera del año 1975 el Consejo Nacional de Artes Escénicas, le encargó a la Empresa un proyecto para la construcción del museo de Ciencias Naturales:
Jhon Richard, director de Arquitectura y Modernidad LLC, marcó el 0121, y tras 3 largos timbres, se oyó la voz de Nathael… Adjunto en qué le podemos servir.
Jhon Richard: Nathael, necesito te presentes en mi oficina urgentemente.
Nathael al oír el tono de su Jefe, se levantó de su escritorio preocupado, pensó al instante que le iban a requerir, por llegar 2 horas tarde, luego de iniciado el contacto semanal de directivos, ya que él siempre ha sido muy puntual en la llegada a su centro laboral, incluso antes que Jhon, el que no esperaba ni la salida del sol para hacer sonar la alarma que día tras día se activaba al este tocar la puerta de cristal transparente que da acceso a toda aquella maquinaria de ingenio de planos y maquetas.
Tocan a la puerta, Jhon: Adelante.
Nathael: Ud. Dirá.
Jhon: Ayer antes de irme, estuve viendo el trabajo ultimado que completaste.
Nathael: Se refiere al Bufete de York y Asociados.
Jhon: Si, hoy a las 8:00, Milton, pasó por aquí para recoger el Proyecto, y quedó satisfecho, era lo que había soñado para establecer su negocio, por lo que está conforme con el precio, y yo contento con el cheque de $500000.00USD; sé que trabajaste intensamente y el equipo siguió tus instrucciones como de costumbre; te confieso que me hubiese gustado que el salón de entrevistas, fuera en la tercera planta, y no en la segunda como lo proyectaste.
Nathael: Explíqueme por qué?, no se supone que tendría un elevador aquel edificio de 19 plantas?
Jhon: Si, pero creo que al posicionarse en el tercer piso, los clientes llegarían más desinhibidos y contarían sus problemas con total seguridad.
Nathael: Lo ubiqué en el segundo piso, primero pues así lo querría York, segundo porque cuando tenemos un problema, generalmente lo expresamos sin rodeos, y lo más lógico Jhon, es que cuando el cliente cruce el límite de la puerta, en dirección al Bufete, querrá encontrar y por consiguiente, contactar de inmediato con el abogado de su elección; además recuerdo lo costoso que sería cada consulta jurídica, sumado al hecho de la pérdida de tiempo en tener que subir los restantes pisos; dicen que York no es como su padre, que su nombre fue ganado prestigio, gracias a su solidaridad con el cliente, a los que en muchas ocasiones les cobraba la mitad de precio inicial.
Jhon: Tu como siempre Nathael, no dejas de sorprenderme, en realidad tienes la razón, y eso que dijiste de transitar por dos pisos hacia arriba, le daría la impresión a cualquier cliente, que iría directo a un Tribunal para ser severamente juzgado. Fue muy ingenioso de tu parte.
Pero no fue por eso que te he hecho subir, sino para encomendarte otro Proyecto, más complejo que el que acabas de concluir, te llevará demasiado trabajo, y horas incontables.
Nathael: De qué se trata Jhon, acaso accediste a la idea loca de un cliente nuevo que desea transformar la elegante arquitectura de esta hermosa ciudad?
Jhon: No, se trata del nuevo Museo de Ciencias, recuerdas que desde hace 3 años se encuentra en derrumbe por aquel trágico terremoto?
Nathael: Oh sí, como no recordarlo, fue el primer museo al que me llevaron mis padres, tras varios días de súplica, por aquella tarea de clases que nos indicaron en la primaria. Un museo que guardaba con gran recelos cada especie de plantas, animales, huesos, tubos de ensayos muy raros; incluso habían muestras de sangre que estaban intactas, muy raro aquel museo; vi muchas cosas, que ni en los libros aparecían; recuerdo aquel día, mis padres me llevaban a un paseo por el parque de diversiones y terminamos allí, gracias al perro de la señora Asunción que transitaba por el parque y que con ojos de espanto, pedía a gritos ser rescatado de su dueña, que no hacía más que darle comida para sí engordarlo; me acerqué y lo cargué, me lambisqueo toda la cara, con tantas ganas que al mismo tiempo me ladraba, como queriéndome decir que aquel día era su primer paseo tras 2 años de vida, más que triste parecía enfermo por sus ojos brillantes y a la vez pálidos. Le pregunté a mis padre si existía un lugar donde aprender acerca de los animales y de la naturaleza en general; en el acto mi mamá sugirió el Museo de Ciencias, si estuvieras allí Jhon, el custodio era un señor regordo, con bigotes y de mediana estatura, con un pose de maniquí, parecía uno más de los animales en exhibición de aquel museo.
Jhon: Entonces, que me dices?
Nathael: Bueno, qué es lo que exactamente quiere el dueño?
Jhon: Quieren una edificación no muy grande, de al menos, unos 250 mts2, y de una sola planta.
Nathael: Pero se han vuelto locos, su propuesta es lo más parecido a una granja para criar cerdos, no lo crees?, y, la ubicación es en una Avenida principal, Jhon debes convencerlo de desestimar esa idea.
Jhon: Sabes que confío en ti, y como también sé que tienes un intelecto brillante para hacer de aquello una verdadera obra maestra de arte, por lo pronto no te preguntaré los detalles.
Nathael…..
Continua
Veintiún mil Noventa y Siete Punto Cinco (Novela terminada Registro CENDA 3717-11-2015)
Las luces del carro que avanza muy despacio por la calzada cortan la oscuridad de la madrugada. El auto se detiene a mitad de cuadra, delante de una persona que, evidentemente, lo espera. Este abre la puerta –co com padre co coño, pe pe pensé q que me i ibas a em em embar car. ¿No q que damos a a las se seis? – ¿Qué pasa chico, tú pensabas abrir la talanquera? la cosa es a las siete, tenemos tiempo de sobra.
El chofer enfiló el auto para tomar la avenida 51, en dirección a Puentes Grandes. –Y ¿cómo te sientes? –En en tero chi chico. ¿Y tu rodilla? –Ahí. – Por la calzada del Cerro un caminante que cargaba una mochila hacía señas pretendiendo que el carro se detuviera. El chofer hizo caso omiso de las señales. –O oye chico pa para, que e e ese va pa para allá. – ¡Coño compadre! – y a regañadientes el vehículo se detuvo como a diez metros delante del que pedía botella, que lo alcanzó después de una pequeña carrera. – ¿Vas pa para el Mar Mara bana? –Seguro. –Pu pues monta. –Oye, te salvaste que éste venía conmigo, porque yo no doy botella, y menos aun cuando son las seis y media de la mañana. –Y me menos to to toda vía cuan do es a un ne negro – y los tres rieron.
La Piedra del Poder (Novela Terminada. Registro CENDA 3716-11-2015)
La noche se había cerrado sobre el poblado. Los sonidos de la selva predominaban sobre el entorno. En los aposentos reservados al monarca en el Palacio Real del Reino de Owodu, territorio Yoruba, solamente permanecían su Alteza el Oba Kayín, sus dos más cercanos colaboradores, Adisa, el Otun , Ekundayo, el Balogun , y Nto, el fiel criado del Oba.
El anciano Nto, después de asegurarse que no quedaba en Palacio nadie más, según le había indicado previamente Kayín, presentó la comida a los invitados y depositó la correspondiente al Oba tras la tupida cortina que separaba al mandatario del resto de los mortales a fin de que pudiera traspasar una segunda cortina, recoger sus alimentos y retornar a su habitación para ingerirlos fuera de la vista de otros hombres. A continuación Nto volvió a comprobar que sólo quedaban en Palacio los dos visitantes y se retiró con discreción. A su salida se despidió de los guerreros que brindaban protección al Oba, atravesó la plaza del mercado y continuó en dirección al edificio de adobe ubicado a unas decenas de metros de la plaza donde residía junto a los miembros de la Guardia Real.
Las vacas rompieron la cerca del potrero en busca del manantial prometido por la montaña, la montaña, por la seca, no pudo ofrecer el liguido preciado pues, esta arreciaba como el nudo que les hacen cada mañana para sacarle la preciada leche que temen algun dia salga condensada primero o en polvo despues, o peor invisible a los ojos del vaquero. La Montaña en cambio solo exig'ia de ellas su fertilizante estiercol que perfumaba sus laderas y hacia crecer el follaje que igualmente ofrecia, en los momentos en que le ofertaba el liquido acompañante....Lo mas triste era que no podian hechar una conversadita pues se le secaba la boca ambas. Triste la seca!!!
secaseca
La senda de Fidel
Al futuro van las huellas
tutoras del buen camino
que no se ciñe a destino
ni a superstición de estrellas.
Acaso mira a aquellas
que suman constelación,
de Martí, de la nación,
de versos encabritados,
de esclavos vueltos soldados
pariendo revolución.
Blancas huellas de arena,
amarronadas con tierra
bajada desde la Sierra,
y rojas con miel de vena,
con astillas de cadena
ominosa, oxidada
por la humedad salada
que el Granma trajo en las botas,
con victoria que armas rotas
comenzaron en Moncada.
El rumbo apunta hacia el este,
al oeste, al sur y al norte
sin frontera que lo corte,
sin iglesia que amoneste
sin imperio con vil peste
de miseria, muerte y hiel.
Cuba tiene su pincel,
el lienzo no tiene dueño,
el pueblo pinta su sueño
con el brazo de Fidel.
A veces nos sentimos inertes, incapaces de transformar la realidad-o acaso desvarío-que
encierra esta "vida de alquiler"...Otras, somos inmensos, superiores a todas las especies, incluyendo al homo sapiens...así somos: un contraposición de esencias, de posiciones. Nunca deseé ser más de lo que soy, pero de solo decirlo me siento fuera de "nosotros", pues rezan los cánones que debo "aspirar", "tener sueños". Pero después, si sigo la venia de los de mi altura, viene otra clase con la capacidad de discernir, y me regresa a mi plano y me dice "es muy pronto, tu momento llegará"...quien debe entender a quien, ya pasé los 30, no tengo fruto carnal, ni casa, ni algo para ofrecer...hoy por lo menos tuve la idea de escribir…