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Camilo Pascual y su “arco de barril”

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Por Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Fotos: Cortesía del autor 

De izquierda a derecha Rafael Noble, Camilo Pascual, Guerra Matos y Miñoso.

De izquierda a derecha Rafael Noble, Camilo Pascual, Guerra Matos y Miñoso.

Conozco pocos Camilo. Recuerdo al amigo Sánchez Díaz, ya desaparecido, sempiterno anotador del Capitán San Luis, con nombre original y apellidos comunes. Lo mismo sucedió con el sacerdote colombiano Camilo Torres, quien murió peleando. Dos me han marcado, con apellidos poco frecuentes: Pascual y Cienfuegos. Los pongo en ese orden, porque al primero lo conocí por radio, televisión y la prensa, un estelar serpentinero de los años cincuenta y más allá.

Lo mismo debió sucederle al Héroe de Yaguajay, apasionado a la pelota. No sé si fue almendarista, habanero, marianense o cienfueguero, pero estoy seguro que admiró al tocayo. Por ahí andan algunas fotos de ambos al triunfo de la Revolución, cuando Pascual era una institución. Camilo Cienfuegos, aunque las soñó, no alcanzó a ver las Series Nacionales.

Supe del hombre de las mil anécdotas cuando, chiquillo aún, me pegaba junto a mi padre a oír Radio Rebelde desde la Sierra Maestra; el más mencionado era Camilo, quien con su apellido tejió una leyenda mitológica, muchos hasta lo creían inmune a las balas, o de vida eterna. Los cubanos, entonces analfabetos en buena medida, se agarraban de cualquier cosa para fantasear.

No digo que sea el mejor, ni siquiera de Cuba, con Méndez, Luque, Tiant Jr., Pedro Luis Lazo, Braudilio Vinent y tantos otros, pero ratifico que, de los que han visto mis ojos, es quien mejor huella dejó. Recta supersónica, inteligencia proverbial y la curva que lo inmortalizó, a la que llamaban “arco de barril”. He leído que la siguiente expresión la utilizó el presidente John F. Kennedy, cuando la Crisis de los Cohetes de 1962: “Me la pusieron difícil, como las curvas de Camilo Pascual…”

Camilo Alberto Pascual Lus nació el 20 de enero de 1934 en La Habana y estuvo en su temprana juventud con el CLUB FERROVIARIO DE LAWTON. De pequeño había soñado con ser un buen pitcher, como su ídolo Conrado Marrero. Su hermano mayor, Carlos Patato Pascual, ya fallecido, quien también accedió a las Mayores, se destacó como jugador y lanzador.

Con 5´11 de estatura y 170 libras de peso, Camilo comenzó a jugar profesional con el MARIANAO en la temporada 1952-1953, pero al año siguiente la dirección de los Tigres tomó la decisión más ridícula: cambiarlo para el CIENFUEGOS por una docena de bates. ¡Qué miopía! Los trueques estaban de moda y se sorteaba cualquier cosa. Solo por ser un hombre de paz, se explica que con un bate no le rompiera la cabeza al vendedor.

Participó en ocho temporadas de la Liga Profesional Cubana. En 1952-1953, con el MARIANAO (1-0), 1953-1954, alternando entre MARIANAO y CIENFUEGOS (4-5), 1955-1956, con el CIENFUEGOS (12-5), 1956-1957 (15-5), 1957-1958 (1-2), 1958-1959 (9-9), 1959-1960 (15-5) y 1960-1961 (1-1). Total: en 125 juegos lanzados y 751 innings, alcanzó un balance de 58-32 (.644), con 582 hits permitidos, 612 ponches propinados, 253 bases otorgadas y efectividad de 2,04.

Con su impresionante palmarés se convirtió en el 5to. de por vida en porcentaje (.644) y en dos temporadas consecutivas lideró la efectividad, 1955-1956 (1,91) y 1956-1957 (2,04). Otras dos encabezó los ponchados: 1958-1959 (108) y 1959-1960 (163). En 1955-1956, fue electo el Jugador Más Valioso, tras ser líder en carreras limpias (1,91). En 1956-1957 también mayoreó la eficiencia (2,04).

Captado aún juvenil por Joe Cambria, lanzó en 1951 en los Estados Unidos para el BIG SPRING de Ligas Menores, antes de hacerlo como profesional en Cuba. Era común que los scouts contrataran para diferentes sucursales de las Grandes Ligas y después pasaran a jugar en la Isla.

Integró los HAVANA CUBANS, de la Liga Internacional de la Florida, con balance de 18-12 (.600), en las temporadas de 1952 y 1953. Total: en tres campañas de Ligas Menores, entre 1951 y 1953, con los equipos CHICKASHA, BIG SPRING, GENEVA, TAMPA y HAVANA CUBANS: en 65 desafíos alcanzó balance de 23-16 (.590), con efectividad de 3,28.

Ya veterano, entre 1968 y 1973, estuvo en la Liga Venezolana, con los TIGRES, los LEONES y los TIBURONES, donde lanzó en 29 encuentros, con marca de 11-2, y efectividad de 2,77.

En las Series del Caribe fue invencible, con resultado perfecto de 6-0 y varios récords: las tres ocasiones líder en porcentaje (1,000), en ganados y en completos. En 1956 también encabezó los innings lanzados (18) y los ponches (13). Participó en la VIII edición de 1956, celebrada en Ciudad de Panamá, con el CIENFUEGOS, que resultó campeón, donde lanzó para 2-0, con promedio de limpias de 2,00. En la XI Serie, de 1959, estuvo como refuerzo del ALMENDARES, equipo que se tituló en Caracas, Venezuela, donde alcanzó otros 2-0, con promedio de 1,00. También asistió a la XII Serie, la última donde había participado Cuba, con el CIENFUEGOS campeón de 1959-1960, celebrada en Panamá 1960, con récord de 2-0 y 2,20 de efectividad. Total: en 6 desafíos, de ellos 5 completos y 52 innings, obtuvo un balance de 6-0 (1,000), permitió 38 hits, ponchó a 44 y otorgó 10 bases por bolas.

Actuó durante diez y ocho temporadas en Grandes Ligas. Debutó el 15 de abril de 1954 y su último juego fue el 5 de mayo de 1971. En 1952 había sido firmado por el WASHINGTON SENATORS. El 3 de diciembre de 1966 pasó al MINNESOTA TWINS. El 7 de julio de 1969 lo cambiaron al CINCINNATI REDS y luego, el 13 de abril de 1970, fue adquirido por LOS ÁNGELES DODGERS, convirtiéndose en el primer lanzador cubano en trabajar con ese club, ya asentado en la ciudad californiana. El 5 de abril de 1971 lo firmaron los Cleveland INDIANS, que lo transfirieron el 22 de mayo al SAN DIEGO, regresando al CLEVELAND el 26 de mayo.

Sus resultados en el máximo nivel son impresionantes: en 529 juegos y 2 930 entradas lanzadas, 132 de ellos completos, ganó 174 juegos y perdió 170 (.506), con 2 167 ponches y 1 069 bases por bolas concedidas, para una efectividad de 3,63. Con los MELLIZOS obtuvo 20 victorias en 1962, con 11 perdidos y en 1963 mejoró la hazaña (21-9). Parti¬cipó en tres Juegos de Estrellas y una Serie Mundial (1965), esta última junto a otros tres cubanos: Tony Oliva, Zoilo Versalles e Hilario Valdespino, donde perdió uno de los cuatro juegos. Allí se proclamarían campeones los DODGERS, con gran eficiencia de su lanzador zurdo Sandy Koufax. Camilo alcanzó votos para Jugador más Valioso en 1959, 1962 y 1963.

Camilo Pascual.

Camilo Pascual.

También las anécdotas adornaron su personalidad deportiva. Cuenta Ángel Torres, en La leyenda del Béisbol Cubano, que la primera vez que enfrentó al BOSTON RED SOX, pidió que Marrero le señalara las debilidades de los bateadores. Conrado llevaba tiempo con el WASHINGTON. Las cosas marchaban bien, Camilo dominó a los primeros en el line up, cuando le tocó el turno a Ted Williams, miró para El Premier, quien permaneció inmutable. Al tercer lanza-miento Williams le conectó un señor lineazo al right field:

– ¿Por qué no me señalaste nada cuando bateó Williams?

Respuesta contundente:

–Mira Camilo, con ese no hay señas que valgan. Le tiras tu mejor repertorio, cierras los ojos y encomiéndate a Dios.

Un día la vida lo puso ante su juego más difícil, cuando los norteamericanos prohi¬bieron venir a los cubanos que se desempeñaban en las Mayores. Camilo, Miñoso y casi todos jugaron la campaña 1960-1961, por primera ocasión sin foráneos desde 1907. Pero en 1962 llegó la inevitable eliminación del profesionalismo. Imagino que no haya sido fácil la decisión. Camilo no sabía hacer otra cosa que lanzar con su alma las rectas, sliders y curvas endemoniadas. Y decidió quedarse por allá, donde escaló bien alto.

Cuatro décadas después se puede juzgar con más objetividad. Quizás hoy hubiera permanecido en Cuba, pues los profesionales juegan contra los amateurs, pero no se puede especular, dirán los historiadores con razón; los hechos, hechos son.

No lo volví a ver, dicen que con más de siete décadas en las costillas es scout de LOS ÁNGELES. Mi hermano lo conoció en esas funciones en Venezuela y notó en sus ojos el destello por Cuba, el mismo de sus palabras al periodista Jesús Suárez Valmaña para la televisión cubana. Me hubiera gustado mucho verlo lanzar con la franela de las cuatro letras en un torneo internacional.

En 1977 y 1978 recibió votos, aunque insuficientes, para el Salón de la Fama de Cooperstown. En 1996 se convirtió en el primer elegido al Salón de la Fama del Caribe, junto al dominicano Rico Carty, el mexicano Héctor Espino y el norteamericano William Brown. Luego de su retiro ha fungido como entrenador y scout.

Fue electo al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, en noviembre de 2014. Allí no vacilé en otorgarle el voto.

Liga Profesional Cubana:

JL JC JG JP PROM INN SO BB PCL

125 54 58 32 .644 751 612 253 2,04

 Récords:

-Quinto de por vida en porcentaje de ganados y perdidos (.644).

-En dos temporadas consecutivas lideró la efectividad: 1955-1956 (1,91) y 1956-1957 (2,04).

-Dos años seguidos encabezó los ponches: 1958-1959 (108) y 1959-1960 (163).

-En 1955-1956, fue electo el Jugador Más Valioso, al ser líder en carreras limpias (1,91).

-En 1956-1957 también lideró la eficiencia (2,04).

-En las Series del Caribe fue invencible, con resultado perfecto de 6-0, récord que se mantiene incólume.

Grandes Ligas:

JL JC JG JP PROM INN SO BB PCL

529 132 174 170 .506 2930 2167 1069 3,63

Récords:

-En tres temporadas, 1961-1963, fue quien más ponchó: 221, 206 y 202.

-Segundo en ponches en 1959 (185) y 1964 (213); 5to. en 1958 (146) y 6to. en 1956 (162) y 1960 (143).

-Ocupa el lugar 55 en ponchados de por vida.

-En ganados y perdidos fue 7mo. en 1959 (.630), 9no. en 1962 (.645) y 10mo. en 1960 (.600).

-En juegos ganados fue 2do. en 1962 (20) y 1963 (21), 4to. en 1959 (17) y 6to. en 1961 (15).

-En promedio de carreras limpias permitidas fue 2do. en 1959 (2,64), 9no. en 1958 (3,15) y 10mo. en 1962 (3,32).

-Cuarto en entradas lanzadas en 1959 (238,7), 1962 (257,7) y en 1964 (267,3), además de 5to. en 1961 (252,3).

-En juegos iniciados fue 2do. en 1964 (36), igual escaño logró en juegos lanzados en 1954 (48).

-En juegos completos fue líder en 1959 (17), 1962 (18) y 1963 (18); 2do. en 1961 (15).

-Quedó puntero en lechadas en 1959 (6), 1961 (8) y 1962 (5), así como 4to. en 1960 (3).

-Lugar 63 de por vida en lechadas.

-En 1956 fue quien más jonrones permitió (33).

-En 1954 lideró el fildeo entre los lanzadores (1,000), su total lo sitúa en el puesto 50 en la historia de las Mayores.

-Tercero en wild pitch en 1956 (7) y 2do. en 1963 (10).

-Sus 123 carreras permitidas de 1956 lo situaron en el 2do. lugar.

-Tercero en hits permitidos en 1964 (245).

-En la relación ponche-base por bolas fue líder en 1962 (3,492), ubicándose 2do. en 1958 (2,433) y 1959 (2,681).

-En frecuencia de jonrones permitidos por 9 entradas lanzadas, fue sublíder en 1959 (0,377) y 4to. en 1957 (0,564).

-Segundo más perdedor en 1956 (18) y 1957 (17).

-En PCL ajustado se situó 2do. en 1959 (149).

-Primero en victorias ajustadas en 1963 (3,7).

-Encabezó los juegos ganados con opción de salvado en 1959 (3,8).

-En outs fue el más destacado entre los lanzadores en 1962 (28).

-El mejor en asistencias en 1959 (55).

-Al frente en factor rango de pitcheo en 1959 (2,28), 4to. en 1962 (1,76) y 1968 (1,74).

-Tercero en frecuencia de bases y hits por entradas en 1959 (1,135) y cuarto en 1962 (1,145).

-El mejor en frecuencia de ponches por cada 9 entradas en 1958 (7,410), 2do. en 1956 (7,728), 1961 (7,882) y 3ro. en 1959 (6,976), 1962 (7,195) y 1963 (7,321).

-Participó en tres Juegos de Estrellas y una Serie Mundial (1965).

-Fue el 1er. lanzador latino en propinar más de 2 000 ponches.

-En 1971 fue el 4to. jugador más veterano en la Liga Americana.

-En 1977 y 1978 recibió votos para el Salón de la Fama de Cooperstown.

Camilo Pascual, con el Washington.

Camilo Pascual, con el Washington.

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • LBG dijo:

    Lazo terminó siendo uno de los grandes, pero hay que destacar que en buena parte de su carrera fue el 4to pitcher de Cuba, recuerdan Sidney 2000, era así:

    1- José A. Contreras
    2- José Ibar
    3- Norge Luis Vera
    4- Pedro Luis Lazo

    Ojalá volvamos a tener un staff algo parecido….

    Abrazos

  • alfredón dijo:

    Siendo un niño lo vi pichar por el Cienguegos , y por los Senadores del WASHINGTON,con este ultimo equipo tenia que esforzarse mucho para ganar porque esa novena bateaba muy poco. Nunca lo vi protestar una decisión arbitral sobre un lanzamiento, pude escuchar en una emisora de radio que se llamaba Union Radio una ocasión en que propinó 17 ponches a los Yankees de Nueva York, ese dia ponchó 3 veces a Mikey Mantle, para mi ha sido0 el mejor lanzador que he visto en mi vida.
    Alfredón

  • albert dijo:

    Me allegro que ya se mencione a los peloteros profesionales cubanos.

  • Carlos Rodríguez dijo:

    Me parece muy bien que se publiquen, preferiblemente también en otros medios de mas amplio acceso, reseñas de estas glorias del baseball cubano, que triunfaron en el MLB, ahora incluidas en nuestro hall de la fama. Creo que también habrá que tener el valor para hablar de otros más recientes, algunos de los cuales hicieron cosas que a muchos no nos gustaron, como abandonar a su equipo en una competencia o hacer declaraciones contra Cuba y su deporte, quizás expresando sus ideas, quizás presionados por las circunstancias. Sin embargo, el tiempo borrará esas cosas y dejará el recuerdo de su brillante trayectoria deportiva. Volviendo a nuestro “Salón de la Fama”, me parece que a sus promotores se les olvidó la década de los sesenta, que fue la de transición del baseball profesional a las series nacionales. Muchas figuras, cuyos números quizás hoy no impacten tanto, jugaron un papel central en mantener viva la pelota en Cuba e hicieron posible su auge posterior. Me refiero tanto a jugadores, como a directores, entrenadores y árbitros.

  • Carlos Rodríguez dijo:

    Me parece muy bien que se publiquen, preferiblemente también en otros medios de mas amplio acceso, reseñas de estas glorias del baseball cubano, que triunfaron en el MLB, ahora incluidas en nuestro salón de la fama. Creo que también habrá que tener el valor para hablar de otros más recientes, algunos de los cuales hicieron cosas que a muchos no nos gustaron, como abandonar a su equipo en una competencia o hacer declaraciones contra Cuba y su deporte, quizás expresando sus ideas, quizás presionados por las circunstancias. Sin embargo, el tiempo borrará esas cosas y dejará el recuerdo de su brillante trayectoria deportiva. Volviendo a nuestro “Salón de la Fama”, me parece que a sus promotores se les olvidó la década de los sesenta, que fue la de transición del baseball profesional a las series nacionales. Muchas figuras, cuyos números quizás hoy no impacten tanto, jugaron un papel central en mantener viva la pelota en Cuba y permitieron su auge posterior. Me refiero tanto a jugadores, como a directores, entrenadores y árbitros

  • alex rodriguez dijo:

    buen dia amigo, siempre atento a sus excelentes crónicas. muy buenas estas últimas de Miñoso y Pascual, he estado revisando las anteriores y ya cumplió con los 5 exaltados al salón de la fama recientemente que jugaron antes del 59, es decir, Marrero, Bellán, Miñoso, Pascual y el árbitro Maestri.

    también realizo la de los Hall o Famer de EE.UU Dihigo, Torriente, Méndez y Pompez, pero le falta otro gran jugador integrante de la maquinaria roja de cincinnati de la década de los ´70 Tany Pérez, además de otras luminarias como Luis Tiant y Tony Oliva, creo q con estos estelares sellaría el fabuloso trabajo q usted hace y acostumbra a llevar a sus seguidores. hay otros cubanos q rindieron a gran nivel en Cuba, EE.UU y Latinoamérica, pero no tanto como ellos.

    gracias por aportar tantos conocimientos a todos los fanáticos del béisbol. seguiremos esperando y admirando su labor cotidiana.

    saludos desde Bayamo, Alex Rodriguez

  • Juan Jesus dijo:

    Excelente trabajo he tenido la posibilidada de leer mucho sobre estas glorias del beisbol cubano de la epoca, en que fuimos mayoria latina en grandes ligas;pero aunque tengo la literatura disponible donde vivo,no dejo de leer sus cronicas,muchas gracias por su fidelidad a la historia, se le reconoce.Saludos de un pinareno desde la Florida.

  • jesús Hdez Villapol. dijo:

    Muy bien Osaba, es digno honrar la verdad histórica en el deporte que tanto ha sido marginada.
    Atentamente.
    Jesús Hernández Villapol

  • Pedro Bustamante dijo:

    Qué tal mi padre José Bustamante jugo con el sr. Camilo en el club Cienfuegos en Cuba en los años 50, alguien me podría dar una forma de contactar al sr. Camilo para que ellos se saluden?

Se han publicado 9 comentarios



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Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

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