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La longevidad y su comportamiento histórico

En este artículo: Enfermedad, longevidad, Salud
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longevidadEn la actualidad, España es el país con la esperanza de vida más larga de Europa, con las mujeres viviendo a una media de 82 años y los hombres a una media de 78.

Desde hace tiempo me ha fascinado el tema de la longevidad humana. Cuando hice una investigación sobre la evolución de la esperanza de vida a lo largo de la historia humana, me topé con una estadística que a primera vista parecía chocante: en 1900, la “media esperanza de vida” en España no llegaban a los 35 años, y en China e India ni siquiera llegaba a los 25.

Al leer estos datos, la primera impresión que tendría mucha gente es que hace un siglo todo el mundo moría antes de los 35 años, y si tenías 33 ya eras un “viejo”. En realidad, es una idea MUY equivocada porque la “esperanza de vida” no se mide por la edad máxima a que llega la gente más longeva, sino por la “edad media” de la muerte. Y hasta mediados del siglo XX, debido a una alta tasa de mortalidad infantil, la “edad media” de la muerte era siempre muy baja.

Por ejemplo, si en una población la mitad de la gente muriese en la primera infancia y la otra mita muriese a los 60, la “media esperanza de vida” sería unos 30. Sin embargo, este número carece de sentido como indicador de longevidad.

Nadie sabe con seguridad hasta qué edad vivía los primeros humanos, pero en general, la evolución biológica de nuestra especie, homo sapiens sapiens, durante los últimos 100.000 años ha sido mínimo, así que, podemos asumir que desde la edad paleolítica la gente ya tenía la potencia de llegar a una edad de 90 o 100, igual que ahora. Sin embargo, el porcentaje de la población que podía llegar a estas edades avanzadas está condicionado por varios factores: la alimentación, el estilo de vida, las epidemias, entre muchos.

Según varios estudios, durante la edad paleolítica, nuestros ancestros cazadores-recolectores vivían en grupos pequeños de 10 – 30 personas y pasaban la mayor parte de la vida migrando de un lugar a otro en busca de animales para cazar o frutas y plantas para recoger. Debido a un estilo de vida físicamente exigente, sólo los más fuertes y hábiles sobrevivían la infancia. Entre los que llegaban a los 15, quizás muchos podían vivir hasta los 40-50. Pero a partir de esa edad, cuando el cuerpo ya no tenía fuerzas de enfrentarse a los achaques diarios, muchos perecieron. Las principales causas de muerte eran accidentes de caza, infecciones, desastres naturales y ataques de depredadores. Las mujeres tenían una mortalidad más alta que los hombres debido a complicaciones durante el parto.

Desde hace unos 10.000 años, la sociedad humana experimentó un cambio radical: la revolución agrícola. Las poblaciones humanas empezaron a asentarse en lugares permanentes, dedicándose al cultivo de cereales y la cría de ganado. Debido a que la misma extensión de terreno cultivado podía alimentar a una población 1000 veces mayor que un bosque virgen, la población empezó a multiplicarse. En una cuestión de pocas generaciones, aldeas de 200 habitantes se convirtieron en pueblos de 2000, que más tarde se multiplicaron en urbes de hasta 50.000 habitantes.

La vida para la mayoría de los habitantes en aquellas ciudades pre-modernas era precaria, con docenas de familias viviendo hacinadas en bloques de apartamentos sin servicios sanitarios. La cercanía de animales domesticados conviviendo con humanos, la ausencia de alcantarillas y la acumulación de basura en las calles crearon un nuevo asesino de masas: las enfermedades contagiosas.

Desde la época neolítica hasta el siglo XVIII, la media esperanza de vida era probablemente más corta que durante la edad paleolítica, gracias a una tasa de mortalidad juvenil aún más elevada debido a las siguientes causas:

– epidemias de gripe, viruela, neumonía, tuberculosis, cólera, tifus, sarampión, polio diezmaban más de la mitad de niños en cada generación

– con una organización social cada vez más compleja, la división de trabajo y estratificación social crearon una profunda desigualdad socioeconómica, con la masa de campesinos subsistiendo de una dieta basada solamente en cereales, con carencias de proteína y fibra.

Algunas estimaciones indicaban que cada mujer tenía que tener una media de 5 hijos solo para mantener el mismo nivel de población, porque 3 de los 5 no sobrevivirían hasta la edad de reproducción. Y por supuesto, cuando más hijos tenía una mujer, mayor riesgo que se enfrentaba ella a morir durante el parto.

La “media esperanza” de un bebé recien-nacido era solo 21 años, y tenía un 36% de probabilidad de morirse antes de cumplir un año. Sin embargo, una vez cumplido los 10 años, podía esperar llegar hasta los 44, y entre los que llegaban a 20, un buen porcentaje podían vivir hasta casi los 50. Por supuesto, también había gente que vivía más de 80 años (como bien comprobado por fuentes históricos), pero solo 1 de cada 1000.

Quizás desde el Imperio Romano hasta el siglo XVIII, la media esperanza de vida era parecida, susceptible a fluctuaciones dependiendo de la cosecha, conflictos armados, condiciones higiénicas y brotes de peste.

A partir del siglo XIX, con la revolución industrial, en Europa empezó a registrar un aumento de esperanza de vida, principalmente debido a los siguientes factores:

– la construcción de alcantarillas y fuentes de agua potable en las urbes grandes

– mayor entendimiento de la causa y transmisión de enfermedades

– cambio de costumbres higiénicas: como lavar las manos, que reducía mucho las infecciones

Pero la verdadera revolución no llegó hasta el siglo XX, gracias a los grande avances de medicina y la vacunación universal de la población contra las epidemias más contagiosas. A lo largo de siglo XX, la tasa de mortalidad infantil bajó de unos 20% a principios de siglo XX a menos de 1% a principios siglo XXI en los países desarrollados.

Actualmente, la media esperanza de vida a nivel mundial se sitúa a unos 67 años. En comparación con los 31 años a principio de siglo XX, ha sido un avance tremendo, pero se debe principalmente a la bajada de la mortalidad infantil y juvenil más que a la extensión de la longevidad.

Las principales causas de la muerte son el cáncer, enfermedades cardiovasculares y accidentes, y la mayoría de las muertes se concentran a las edades a partir de los 60 años.

Muchas veces se oye la gente decir que antes la gente no sufría enfermedades como cáncer, diabetes o hipertensión. Yo tengo una explicación mucho más lógica: hasta hace pocas décadas, mucha gente simplemente no llegaba a la edad para desarrollar cáncer o sufrir infartos, y algunos que habían muerto de cáncer no conocían la causa; los familiares simplemente decían que había muerto “de viejo”.

En fin, el ser humano siempre ha tenido el mismo límite de longevidad desde la prehistoria, pero antes, morir de “viejo” era un privilegio de unos muy pocos, ahora ya es la “norma”, y con los avances de medicina, muchos ya lo consideramos un “derecho”.

(Con información del blog El imperio de Des)

Se han publicado 6 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • rsgo54 dijo:

    Gran paradoja con los datos de la Madre Patria, hace un siglo atras no rebasaban y apenas llegaban a los 35 años de vida y hoy la media es de 80.5 años entre ambos sexo, es un logro de un miembro de CE que de por mas tiene una crisis económica que afecta principalmente a los de la tercera edad con los recortes presupuestarios, los deshaucios,etc; pero lo que el periodista no dice es que España es uno de los paises con una tasa de natalidad muy baja, por tanto al nacer menos, la proporción de vida es mayor sumando los estilos de vida, los adelantos de la ciencia en materia de salud y otros mas; veamos nosotros los de esta islita bloqueada, con carencias materiales y monetarias, con limitado acceso a tecnologias de puntas, medicamentos, productos alimenticios y otros, tenemos un promedio de vida mas ó menos de 75 años, tambien hemos bajado el indice de natalidad con respecto a dos decenas de años, ¡ah! de no tener las dificultades y otras mas que no enunciado, ¿cuál seria nuestra media de viva? Saque ustede sus propias conclusiones.

  • IPR dijo:

    Me parecen interesantes, el artículo y el comentario. Este último aunque, encierto modo discrepa, a su vez complementa la redactora. Soy longeva, de familia longeva. Mi bisabuela vivió 115 años. Todos sus hijos, menos 2, murieron en epidemias en la niñez. Mi abuela, su hija, murió a los 96 mi madre a los 65 de cáncer y su única hermana a los 87. Yo tengo 72 y soy saludable en general. Todos mis hemanos, mayores y menores viven, excepto 2 que murieron en la niñez. Mi padre recién murió pasados los 95. Es decir, creo que en la longevidad, además de los factores citados, hay un componente genético. De esto conozco muy poco, sólo comparto una reflexión.

    Mis respetos a la Isla de Cuba por su gran esfuerzo en sobrevivencia y su modelo a la humanidad en resistencia.

  • Cuqui dijo:

    Mis padres fallecieron ella a los 86 y el a los 84 y los suyos entre si entre ese rango de edades debo esperar que me toque irme a esa edad.

  • Armando Félix Ramírez García dijo:

    LOS PAÍSES EN PERMANENTE SUBDESARROLLO, PRODUCTO DE LA HEGEMONÍA DEL CAPITALISMO BRUTAL, EN SU FASE SUPERIOR IMPERIALISTA: EL HAMBRE, LA MISERIA, LA EXPLOTACIÓN, LA INSALUBRIDAD, EL ANALFABETISMO, LOS HAN CONVERTIDO EN PUEBLOS CUYA MEDIA DE VIDA ES SIEMPRE BAJA, AUNADO A LA SATURACIÓN DE COMIDA CHATARRA. SOLAMENTE EN SOCIALISMO COMO LA HERÓICA CUBA Y AHORA LA SOLIDARIA VENEZUELA, EL ALBA Y LOS PAÍSES EN ASIA QUE SIGUEN CONSTRUYENDO SU NUEVA SOCIEDAD, A PESAR DEL CADUCO Y MORIBUNDO IMPERIALISMO NOTEAMERICANO, SUPERAN Y POR MUCHO LA MEDIA DE VIDA Y NO POR UNIDADES, SINO POR MAYORÍAS; HOMBRES Y MUJERES EN CÍRCULOS DE ABUELOS CON EL AMOR DE SU PARRTIDO Y GOBIERNO CUIDÁNDOLOS INTEGRALMENTE. ¡¡SOLAMENTE ASÍ!!

  • Aroldo dijo:

    Me ha encantado este artículo, realmente lo he disfrutado, yo creo que al paso que voy me debe tocar irme a una edad avanzada, digo si no me mato por ahí en un accidente o algo parecido jejeje, mi familia paterna es bastante longeva, mi abuelo murió a los 89, y pudo haber durado más si algunos factores que influyeron en su momento no lo hubieran hecho, todos sus hermanos murieron también en edades avanzadas, por la parte materna tengo a todos mis tíos vivos, y son 10 que conste, la mayor tiene ya casi 70, mi abuela materna murió de 70 y tantos, aparte de mis abuelos no se ha muerto otro familiar cercano, y yo que tengo más de 30 no me da ni coriza, ya veremos, a lo mejor no duro más de 5 a partir de ahora jajajaja.

  • Frasco Rodel dijo:

    La esperanza de vida,tan útil para las compañías de seguros,no es más que un artefacto estadístico,como tuvieron ocasión de comprobar los habitantes de Hiroshima y de Nagasaki en su momento.La longevidad de una especie viene dictada genéticamente por su reloj biológico que en los humanos es de unos 100 años más o menos,ahora y hace veinte siglos,en España como en la Conchinchina.

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