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Excursionismo con sabor a Cuba (I) (+ Fotos y video)

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Uno tras otro durante casi una hora, marcharon hasta alcanzar la cima del Palenque, elevación más alta de Mayabeque.

Al típico ajetreo del parque se le sumaron entonces nuevos rostros. Era poco más de las seis y desde lo lejos ya se veían agrupados en pequeños montículos caras diferentes, ropas malgastadas que nada tenían que ver con los viajeros que usurpaban cada día sus alrededores.

Mochila al hombro, pomos de agua, uno que otro machete y hasta sospechosos paquetes revestidos con nailon dibujan el paisaje del “parque de comunicaciones” aquel viernes en que comenzaría todo.

Los más viejos, o por lo menos los que repetían la aventura por una o infinitas veces, ya no eran los mismos. Despojados del miedo y del asombro de la primera vez, reían, hacían cuentos o atrapan en un fuerte abrazo a los que como ellos llegaban para volver a empezar.

Los primerizos, sentados en sus propios grupos, esperaban el llamado “al abordaje” con bultos superiores llenos del desconocimiento de lo más oportuno para el viaje. ¿Qué podría ser el mejor recuerdo de su vida?

Y así partieron, justo 48 minutos más tarde de lo previsto. En el camión del “Titi” no había espacio para nadie más y los últimos en abordarlo tuvieron que conformarse con las pequeñas ranuras que dejaban las 180 piernas y los 90 bultos de los guerrilleros que esta vez enrumbaban sus destinos a las elevaciones más altas de Mayabeque y Matanzas.

La noche fue testigo de la larga travesía. Atrás fueron quedando el bullicio trepidante de La Habana y uno que otro pueblo “de provincia” que se dejaba entrever a lo largo de la autopista nacional.

Cambió el rumbo de repente. Carretera central arriba y luego una que otra vuelta hasta llegar a lo que nos parecía el punto de descenso.

Cuando pusimos pie en tierra, todo era silencio. Solo las paredes blancas y la construcción a dos aguas nos darían una pista de donde estábamos. No se veían vacas dentro del establo, excepto una que salía a altas horas de la noche a reaprovisionarse de energías.

Dos kilómetros, o eso fue lo que anunciaron. Esa distancia nos separaría del claro donde horas más tarde los misteriosos paquetes de algunos de la tropa devendrían en majestuosas casitas multicolores formadas por finísimas telas y sencillas estructura de metal.

Pero nada sencillo fue el primer ascenso para llegar a la “tierra prometida”. Algunos los tomaría de sorpresa, otros, ya conocedores de las bromas de Sandelis- un hombre increíble, líder del proyecto- soltaban risas contagiosas mientras comentaban las posibles distancias que nos separarían de la base de la loma.

Una larga fila se hizo a través del monte. Pequeñas linternas escaneaban el suelo a veces fácil y otras veces recubiertos por pequeñas trampillas. Del cero grado pasamos varias veces a las más oblicuas parcelas y los primeros dientes de perro nos daban la bienvenida.

Entonces, apareció el valle. Inundado por veloces arquitectos perdió su forma natural y dio paso a una pequeña urbe, trastocada por casas de campañas y una pequeña fogata construida por los “amigos alemanes” que compartirían la aventura.

¿Cantamos? O por lo menos eso intentamos. Pasó el tiempo y la noche se hizo más vieja hasta que los robustos árboles que alimentaban el fuego se redujeron a cenizas. Pero solo eso se hizo añicos en el campamento. Muy pocos dormirían esa noche estimulados por la palabra proverbial de algunas “musas” que compartieron su develo con todos y entre jaranas y chistes de mal gusto o hasta una araña que puso a correr a los más “hombres” solo se pudo coger el gusto a los bostezos.

Magnífica sinfonía nos despertaría en la mañana. El trino multitudinario de las aves solo sería interrumpido por la broma de un gallo imaginario que nos daría el de pie una hora antes.

El rocío cubría cada punto de aquella geografía. Aquel sitio se revelaba ante los ojos de cada excursionista como el paraje más bello que quizás habían conocido mientras un tímido sol despegaba detrás de la montaña.

En esa misma mañana nos conocimos todos y repartimos las tareas. El desayuno compuesto por un par de galletas dejaría la duda si tan poco material nutritivo sería suficiente para la venidera escalada.

Como fila india comenzamos la marcha y se fueron perdiendo entre los matorrales la espaciosa plaza de la noche anterior. Con los bultos encima caminamos un poco hasta un pequeño farallón que les sirvió de refugio mientas sus dueños continuaban jubilosos el camino.

Ariscas rocas volvieron al paso, y poco a poco se fue estirando como un filo hilo por toda la manigua los 90 hombres que hasta ese momento querían descubrir Cuba.

Continuó el ascenso hasta la cima. El punto deseado estaba estampado sobre piedras con una marca que no dejaba espacio para equívocos. La estreches de la ruta obligaba a que desfilaran como en carnaval los decididos hombres y mujeres que aprovechaban para tirarse fotos para el recuerdo.

Empezaron a bajar, esta vez más prestos, llenos de energía tras lograr la primera hazaña. El Palenque figuraba entre los récord guines para muchos.

Volvimos por las mochilas y todas las provisiones. Nada debía quedarse pues de ello dependía su supervivencia. Alargaron el paso ahora por nuevos senderos que nos llevaría a una extensísima caminata por una carretera que bordeaba los márgenes de la presa Caunavuco.

Agotados hicimos la parada. Y en un punto del camino rellenaron los pomos con agua fresca y retomaron el aliento después de tan larga caminata bajo el sol.

Pocos kilómetros más adelante doblamos por un largo trillo. Rebasamos el dique de la presa y nos perdimos entre pequeños arbustos y espinosos marabús que rodeaban los trillos hasta el punto final del recorrido.

Fue entonces que nos dimos cuentas que estábamos solos en el medio de la nada; éramos unos 15 pero no sabíamos exactamente hacia dónde dirigirnos. Gritamos, volteamos, exploramos pero todo parecía en vano.  

(Continuará)

En fotos… la aventura

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Pasada las nueve de la noche y tras casi dos horas de viaje, llegamos a un punto de la geografía mayabequense.

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Y la noche aupó al movimiento de excursionismo.

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Las casas de campañas ocuparon toda la explanada.

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El primer desafío: Loma “El Palenque”

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El desayuno de día.

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Un pájaro Carpintero no notó nuestra presencia.

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La belleza de la naturaleza siempre cautiva.

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No había tiempo para el descanso.

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El paisaje sorprendía a todos.

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Entre la espesa vegetación un Tocororo se dejó ver.

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Estudiantes de la Universidad de La Habana, la Cujae, trabajadores del CIGB, y otros excursionistas se unieron en la tercera acampada del Movimiento de Excursionismo

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El punto más elevado de Mayabeque.

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Un selfie desde las alturas.

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Magnifico paisaje se divisa desde lo más alto de El Palenque.

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Siempre hay un momento para las fotografía.

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Caprichosa geografía de rocas calizas.

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Pequeñas flores engalanan el camino.

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A lo lejos la presa Caunavuco, próxima parada del viaje.

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Naturaleza muerta captada por los excursionista.

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La ruta estuvo marcada por los dientes de perro.

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¿Quién se adhiere más fuerte al tronco?

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Tiempo para bromas

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A los biólogos del grupo les gusta jugar con el peligro.

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Otro regalo de la naturaleza.

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Seguimos la marcha.

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No podía faltar el agua.

En Video la escalada

Se han publicado 39 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Rafael dijo:

    ¿Nadie se agarro a la mata de Chichicate? Esa es peor que el Guao :)

    • Mara dijo:

      Verdad?????. pues mira por experiencias cercanas, el chichicate ha sido una verdadera maravilla para las dolencias del cálculo renal, claro, sus raices y al parecer te refieres a sus hojas o no?…

  • dorian dijo:

    muy lindas las fotos pero la narración parece de novela un poco larga y poetica

  • guille dijo:

    Muy buena crónica, que grandes locuras y buenas amistades hicimos en aquella acampada. Felicidades para el Movimiento Cubano de Excursionismo que cumple ya 3 años, un espacio de recreación sana donde los jóvenes, los cubanos, con sólo una casa de campaña y un objetivo, una meta que cumplir llegamos a donde sea, a descubrir nuestra naturaleza, nuestros lugares históricos, nuestra Cuba. Actividades como estas hacen mucha falta para promover valores en la juventud, todos los que participamos en estas excursiones nos enamoramos de la idea, la defendemos y luchamos para que siga creciendo. Otras excursiones vienen en camino y con ellas llegan amistades, anécdotas, locuras fiestas, una recreación diferente!!!!!!!!!!!!!

  • AVL dijo:

    Que bueno que todavia hay personas a las que les gusta la naturaleza y disfrutan de una acampada como esta

  • LG74 dijo:

    Muy buena excursión, esto es como dice un amigo mío “QUE RIQUERA !!!”
    pues son momentos que se viven a plenitud, y nunca lo olvidas.
    Pues sales del aula, de la rutina de la oficina o del pasillo, logras intercambiar con la chica dificil que hace rato no te da entrada, o logras mejor comunicación con el profesor turco que casi nadie lo soporta, pero ya todos logran empatía, momento donde siempre hay sus ligues, la nueva novia que surgió en una excursión, los chistes y las bromas en la noche y la anecdota de aquel que fue con tremendo impulso y se le acabó la gasolina.
    y que decir de las meriendas improvisadas, el desayuno de escuela al campo, y los tragos de ron para matizar el viaje.
    Es muy buena idea para seguir conociendo Cuba, de sus bellezas, de lo que debemos de disfrutar y siempre cuidar, y lo más importante..
    Repetir la hazaña,,!

    espero la II parte para disfrutar leyendo.

  • david leyva dijo:

    Donde se pueden comprar las casa de campañas? Nunca he visto eso en ninguna tienda en mi bella cuba.

    • EL TITAN DE BRONCE dijo:

      LEYVA TU DEBES DE HABER NACIDO EN BIJARU. NO ES VERDAD?

  • Michel dijo:

    Excelentes fotos… deberian hacer un concurso nacional para estimular este tipo de practicas.
    Saludos

  • yuriosky dijo:

    bello el paisaje y fabulosa la acampada

  • Cary dijo:

    Oscar, está buenísimo…
    El Movimiento es realmente adictivo, ya mis distancias no se miden en Km sino en “Sandelis”, y ningún monte es lo sufiecientemente intrincado, ni ninguna montaña demasiado alta… “¿Para qué hacerlo facil..?” ¿verdad?
    Ah! Y publicaste muchísimas de las fotos que yo hice, me siento honrada, gracias!!!

  • chloe dijo:

    Oscarito que gozadera la tuya, me alegro mucho, todo lo bueno que se pueda hacer por la naturaleza, incluso admirarla, y conservarla es valido, un beso……

  • jose t dijo:

    Felicitaciones a estos muchachos por la linda aventura. Me emocionó leer su artículo.
    Gracias por compartirlo.
    Hay que seguir promoviendo la vida cerca de la naturaleza.
    Los invito a que pasen por mi blog y dejen sus ncomentarios si se motivan.
    buddy77.cubava.cu

  • Noralvis Boloy dijo:

    Eso me recuerda mi escalada al Pico Turquíno en santiago de Cuba. Me parece magnifico, es una forma sana de recreación que permite vincular a los jóvenes. Quién dijo que no se puede hacer con frecuencia. En cada rincón de Cuba hay naturaleza, historia y jóvenes con deseos de cumplir una meta. Actividades como estas hacen mucha falta, que sigan multiplicandose estas excursiones y con ellas las amistades, anécdotas, locuras y fiestas, como dijo Guille. Lo diferente hace lo interesante.

  • guille dijo:

    todos los que se quieran unir a nuestras locuras, nos pueden contactar por facebook: Movimiento Cubano de Excursionismo, o escribirnos al correo excursionismocuba@gmail.com. Los que se embullen el 10 de junio vamos a realizar una bicicletada al Taburete en homenaje a Maceo y Che, los esperamos caballero

  • Sandelis dijo:

    El paisaje es lindísimo, lo nuevo que se abre antes los ojos es maravilloso, pero lo mejor es compartir en colectivo, sacando afuera lo mejor del ser humano. Esta juventud está “perdida”, perdidamente enamorada de su bello país y de la gente que en él vive. Seguiremos desandando Cuba y haciéndonos mejores seres humano. ¿La próxima?, en bicicleta al Taburete, por Maceo y Che: 11, 12 y 13 de junio. Y de inmediato, este miércoles 11, a celebrar el 3er. Aniversario del Movimiento Cubano de Excursionismo.

  • Wampanoag dijo:

    Dios mío, pobrecitos… ¿Qué nos habrá pasado entonces?

  • pelotero dijo:

    Habia muchas frutas?

  • ·%&///.com dijo:

    Que envidia, que gozadera….

  • DORIS dijo:

    Una de las mejores experiencias de mi vida… compañerismo, amor, amistad, sacrificio…. lo exploré, viví y disfrute en esta acampada, fue increible!!!!!!!!. Cuanto deseo que se integren más jóvenes al movimiento y que tengan este tipo de aventuras, veremos en corto tiempo el beneficio de estas para nuestra juventud y sociedad.

  • david dijo:

    Ya yo tengo mi bici lista, pa donde sea cuenten conmigo.Abrazos a todos los miembros del movimiento de excursionismo. Somos una joven pero gran FAMILIA!!!

  • saylen dijo:

    oyeeee!! tremenda cosa esta…. que suerte la mia haber leido esto!! las ganas que tenia de encontrarme un grupo asi! que no espere por la comodidad o el dinero para divertirse!! y lo lindo que es compartir y conocer gente nueva y conocer tu pais! hay tanto que descubrir en Cuba!! se de otros muchachos de mi trabajo que les gustaria esta aventura, asi que espero que nos acepten sumarnos…soñar no cuesta nada!! a conquistar en masa las alturas!!

    • Guille dijo:

      Saylen la idea del movimiento es esa que se nos unan todos los interesados y formen sus grupos y hagan excursiones, actividades como grupo nosotros los ayudamos con informaciones, rutas, mapas. También que se vinculen a las actividades que hacemos como Movimiento donde se reúnen todos los grupos para formar una gran familia y hacer locuras juntos. Por lo pronto este miércoles tenemos una fiesta para celebrar el 3er aniversario del Movimiento, participa escríbenos al correo o a facebook para que tengas más información

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Oscar Figueredo Reinaldo

Oscar Figueredo Reinaldo

Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2015.Periodista del programa televisivo Mesa Redonda y del sitio web Cubadebate. En Twitter: @OscarFigueredoR

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