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Por: Yanetsy León González
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Es una historia real pero en sus rostros y en la intención de hacer coincidir el casamiento con el día del aniversario 151 de la boda más simbólica de Cuba, pintaba bien como el argumento sacado de una obra de ficción. Y no andaba lejos esa idea, al menos para el Camagüey donde empezó como una pareja de película.

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Uno de los protagonistas más importantes de la leyenda agramontina es Amalia Simoni. La historia de amor de Ignacio Agramonte y la hermosa y culta dama principeña parece más propia de una novela romántica que de la vida real, ¡hasta el signo de lo imposible rondó sobre ella en sus inicios por la oposición paterna! Una negativa que fue vencida por la firmeza de ella para defender su amor con estas palabras: “No te daré el disgusto, papá, de casarme en contra de tu voluntad; pero, si no con Ignacio, con nadie lo haré”.

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Yo también tengo una esposa á quien adoro, y un hijo; y para ellos mas que para mí quiero la independencia de Cuba; y por ellos mas aun que por mí aborrezco las vejaciones del despotismo, aseguró Ignacio Agramonte a Manuel Ramón Silva en enero de 1870.

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Amalia Simoni, la compañera del héroe (A propósito del 144 aniversario de la muerte de Ignacio Agramonte)

Sobrecoge pensar en Amalia ante la certeza de la muerte de su Ignacio. En el recuerdo agradecido a nuestros héroes, la memoria a sus madres y a sus parejas —a la familia en general— no debe faltar. El 11 de mayo de 1873 una de las más hermosas leyendas de amor de nuestra historia tuvo que enfrentarse al mayor de los imposibles, la muerte.

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Uno de los protagonistas más importantes de la leyenda agramontina es Amalia Simoni. La historia de amor de Ignacio Agramonte y la hermosa y culta dama principeña parece más propia de una novela romántica que de la vida real, ¡hasta el signo de lo imposible rondó sobre ella en sus inicios por la oposición paterna! Una negativa que fue vencida por la firmeza de ella para defender su amor con estas palabras: “No te daré el disgusto, papá, de casarme en contra de tu voluntad; pero, si no con Ignacio, con nadie lo haré”.