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23 veces no: Vía crucis del (no) efectivo en Cuba

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El acceso a los productos básicos de la dieta diaria y las frutas de estación representa uno de los ejes centrales en el presupuesto de la familia cubana actual.

Mientras en la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional se aprobaron medidas urgentes para “modernizar el sistema bancario” y “eliminar la carrera de obstáculos” que sufrimos los cubanos, en Alamar la realidad sigue dictando sus propias leyes.

Marcia lleva la cuenta. Tiene anotadas veintitrés fechas. Veintitrés días en los que ha intentado comprar algo en algún negocio de Alamar por transferencia. Veintitrés veces le han dicho que no. La última fue ayer. La penúltima, anteayer. La del viernes pasado, también.

Llevo más de dos meses haciendo lo mismo que ella. Visitando puntos de venta. Preguntando. Escuchando las respuestas. Un año atrás, las negativas eran casos aislados. Ahora son la norma.

He visitado más de veinte lugares en las zonas 6, 7 y 8 de Alamar, Habana del Este, entre agromercados y Mipymes, los mismos que, según las estadísticas oficiales, concentran el mayor volumen de ventas minoristas del país. En cada uno pregunto lo mismo: “Buenas, ¿puedo pagar por transferencia?”

Ha sido una cadena de negativas, una acumulación de excusas.

Apenas unas semanas previas de la publicación de este reportaje, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez reconoció que el país necesita bancos “más ágiles, más digitales, más cercanos a la gente” para que gestionar dinero no sea “una carrera de obstáculos”.

El diagnóstico es certero, pero la calle ya ha edificado su propio sistema financiero paralelo. Por tanto, este trabajo no deja de ser urgente.

Las caras de la negativa

La negativa a aceptar transferencias no es monolítica. Los comerciantes en Alamar han desarrollado un repertorio de excusas, todas igual de efectivas para dejar al consumidor sin opciones.

“La tarjeta está llena” es la excusa técnica por excelencia. Ese argumento no tiene sustento real porque las tarjetas magnéticas no almacenan dinero; solo guardan información para identificar la cuenta bancaria, donde el banco registra el saldo. Es una forma de decir “no quiero”.

“Es que el dueño dijo que solo hasta 1 000 pesos por cliente”. No hay forma de negociar, porque el dueño, casualmente, nunca está presente. Esta limitación convierte lo que debía ser una herramienta de inclusión financiera en un obstáculo. Si el tope es 1 000 pesos, ¿cómo pagar una compra que casi siempre supera esa cifra?

“No tenemos electricidad”. Con la crisis energética que vive el país, esta excusa tiene poder de convicción. Es real hasta cierto punto: los cortes afectan la conectividad necesaria para las transferencias. Pero incluso cuando hay electricidad, la excusa persiste. Se ha convertido en un recurso cómodo, difícil de refutar porque los apagones son cotidianos.

Horarios limitados: “solo por la mañana”, “hasta las 12 del día”. A veces, a las 10 de la mañana ya se encontraron con “el tope”. ¿Cuál es el tope? La justificación es que las transferencias colapsan, que el sistema se satura, que el banco impone límites. La realidad es menos técnica: los comerciantes temen acumular saldo digital porque después no pueden convertirlo en efectivo.

“Mi proveedor no recibe transferencia”. Este es el argumento más revelador del problema estructural. Los mayoristas, los distribuidores, se mueven en efectivo. Mientras eso no cambie, el comerciante minorista estará atrapado.

A principios de agosto de 2023, el Banco Central de Cuba (BCC) argumentaba que la bancarización buscaba proporcionar acceso y uso de servicios bancarios y financieros —pagos, ahorro, crédito— mediante canales electrónicos, en lugar de depender del efectivo.

“Ningún comercio se puede atribuir el derecho de no aceptar el pago por la vía que el cliente decida”, dijo Alberto Quiñones Betancourt, vicepresidente del BCC, en el podcast Desde La Presidencia, publicado el 20 de junio de 2024.

A casi dos años de la resolución, se presumía que los problemas de falta de efectivo en sucursales y cajeros se aliviarían. En la práctica, el tiro ha salido por la culata.

La visión del que emprende: ¿Por qué el efectivo sigue mandando?

La implementación de canales de pago digitales, como los códigos QR de Transfermóvil o Enzona, convive de forma cotidiana en la comercialización minorista de productos. Foto: Raúl

Fernando Rodríguez es dueño de una Mipyme con tres meses de actividad en La Habana Vieja.

“Yo acepto transferencias para todo”, dice. “En mi caso, como mi venta no es tan grande, cuando voy a comprar, me libro de todo lo que tengo en la cuenta.

Pero esa posibilidad, explica, no existe para todos los productos. “Solo en los líquidos: refrescos, cerveza, agua, jugo. Ahí es donde único puedo pagar por transferencia.

El problema de fondo, según Fernando, está en la cadena de suministro. “Los proveedores mayoristas tienen almacenes con contenedores enteros. Ellos no aceptan transferencia porque compran en dólares. ¿Cómo van a pagar a otro país por transferencia en CUP? No pueden. Tienen que comprar en dólares para traer el contenedor.

Y el círculo se cierra cuando el minorista intenta convertir su saldo digital en efectivo. “El banco no te deja sacar lo que necesitas. Una Mipyme tiene una cuenta fiscal, pero el límite de extracción es el mismo que el de una cuenta natural. No importa que seas un negocio, te permiten sacar lo mismo que a cualquier persona”.

Fernando confirma que muchos códigos QR que aparecen en los negocios no son de cuentas fiscales, sino personales. “Nadie usa la cuenta de la ONAT. Todo el mundo usa su cuenta personal. Eso se llama evasión de impuestos, pero nadie lo controla”. Y admite que la declaración de impuestos es una ficción: “Tú declaras lo que quieres. Puedes declarar 10 mil pesos en un mes, y ya. Nadie sabe cuánto vendiste realmente. Nadie controla la venta que tienes en un día”.

“Yo no soy el enemigo”, insiste. “Si acepto todo por transferencia, luego no puedo sacar el efectivo para pagar a mis proveedores. Estamos todos atrapados en un ciclo”.

Por otra parte, Raúl Bejerano, dueño de otra Mipyme en la zona 8, acepta transferencias pero solo hasta cierto 1 000 pesos.

“Yo no soy el enemigo. También soy un trabajador. Pero si acepto transferencia por todo, el banco me limita cuánto puedo sacar, y luego no puedo pagar a mis proveedores. Eso no es culpa mía”, comenta.

Para él, la solución no es solo multar. Es también crear condiciones para aceptar el pago electrónico. Eso significa:

●Eliminar o reducir las comisiones por extracción de efectivo.

●Aumentar el límite de extracción para los TCP que demuestren necesidad comercial.

●Obligar a los proveedores mayoristas a aceptar transferencias.

La cadena de suministro que abastece a estos comercios se mueve en efectivo. ¿Quién pone esa regla? ¿Quién exige que el dinero salga en billetes y no por un código QR? ¿Quién es el último eslabón de esa cadena que, sin decirlo, obliga al Mipymero a decirle "no" al ciudadano?

¿Qué dice el Banco Central de Cuba?

Ahora bien, en busca de respuestas acerca de los actores económicos no estatales, este medio envió un cuestionario directo al Banco Central de Cuba. Las interrogantes ponían el foco en:

●​¿Cuál es el límite real de extracción diaria para un TCP?

●¿Ese límite está desfasado con los precios actuales?

●​¿Existen beneficios para un TCP al extraer el efectivo en el banco?

●¿Cómo funciona la comisión fiscal?

La institución dijo que, como parte del programa de gobierno, ya se han tomado un conjunto amplio de decisiones que implican de forma directa al sector bancario y a los particulares. Aunque las normativas actuales siguen vigentes, las autoridades bancarias instaron a mantener la expectativa, ya que en los próximos días se harán públicas nuevas disposiciones que reconfigurarán las decisiones vigentes para este sector.

Cifras de una desbancarización de facto

En 2019, la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) reportaba una circulación monetaria en manos de la población de cerca de 59 493 millones de pesos. En el año 2020, el efectivo en circulación representaba el 57,66% del dinero total del país, mientras el resto permanecía en depósitos bancarios.

En 2022, esa cifra alcanzó los 287 319 millones. Las alarmas se encendieron en el bienio 2020-2022, cuando el promedio escaló al 64 % anual.

Para el cierre de 2024 el efectivo circulante saltó de 56 606 millones a 336 701 millones de pesos. Es decir, que de 2020 a 2024, apenas cuatro años, el papel moneda en la calle se multiplicó por casi seis veces, devorando el terreno virtual y pasando a concentrar el 72,62% de toda la liquidez nacional.

A pesar de los decretos, la economía cubana ha vivido un proceso acelerado de desbancarización de facto.

Por tanto, al ver limitado el acceso a sus propios fondos legales dentro del banco, los comerciantes se ven obligados a saltarse el canal digital. Para poder subsistir, operar y reaprovisionarse en un mercado mayorista que se mueve exclusivamente en billetes, necesitan retener el efectivo antes de que cruce la ventanilla bancaria.

Todo este engranaje opera, además, bajo la presión constante del Índice de Precios al Consumidor. Con una variación mensual sostenida del 2.19% y una variación interanual del 13.42%, la inflación exige volúmenes de billetes cada vez más densos para adquirir la misma canasta de bienes.

Los cambios estructuralesde los que se habló en la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional  llevan tiempo. La cultura del billete físico, forjada en décadas de desconfianza bancaria y reforzada por la inflación galopante, no se desmonta en semanas. Obligar a los mayoristas a aceptar transferencias requiere reconfigurar toda la cadena de suministro. Mientras ese engranaje macroeconómico se pone en marcha, el ciudadano de a pie seguirá topándose con el cartel de “solo efectivo”.

La liquidez bancaria, ese oxígeno que los TCP (trabajadores por cuenta propia) necesitan para extraer sus fondos, se resuelve con divisas y transformaciones profundas que tomarán meses. Por eso, aunque el diagnóstico del presidente sea esperanzador, la espera para una solución definitiva puede ser larga.

En redes sociales, la frustración de la población es el termómetro de esa insuficiencia: “¿Cada cuánto revisan que los negocios acepten transferencias? ¿Dónde están los inspectores? ¿Dónde están las multas?”, reclamaba una usuaria en Facebook.

En Alamar, el ecosistema comercial es vasto, pero la presencia del control es residual. El trabajador estatal o el pensionado que recibe su salario íntegro en una tarjeta magnética no tiene capacidad de negociación; no puede importar un contenedor ni pactar con un proveedor mayorista. Es el eslabón más vulnerable de la cadena: el que se queda sin el pan, sin el pollo, sin el arroz.

Por ello, el anuncio gubernamental de dotar a las nuevas medidas de “responsables, plazos e indicadores” se vuelve una urgencia humanísima. No basta con diseñar políticas a mediano plazo; se requiere un control inmediato, sorpresivo y disuasorio en la acera que impida que el minorista traslade su asfixia financiera al plato del consumidor.

Alamar es un nombre, una coordenada

Tarimas de oferta minorista en los mercados locales. La disponibilidad y variedad de viandas, frutas y vegetales se enfrentan a la constante fluctuación de los precios de oferta y demanda.

Alamar es un nombre, una coordenada, la excusa para no decir los otros lugares. Porque el fenómeno ya está en el Cerro, en Marianao, en Diez de Octubre, en Guanabacoa. Está en Santiago, en Camagüey, en Holguín. En todo el país. La negativa viaja con las mismas palabras y el mismo tono.

Tomemos Alamar, entonces, como se toma una muestra. Como se señala un síntoma.

Cuba atraviesa las horas más complejas de su historia reciente. Desatar los nudos de la crisis energética, contener la inflación y reconfigurar una cadena de suministros que hoy se mueve en billetes físicos obligará al país a un ejercicio de transformación profunda, lento y complejo.

Sin embargo, mientras el nuevo sistema financiero aprende a caminar, la prioridad de la fiscalización tiene que ser proteger al que está abajo, asegurando que el trabajador pueda comprar sus productos básicos hoy con el dinero de su cuenta, en lo que llega la solución definitiva.

 

(**Este reportaje es el resultado de más de dos meses de trabajo de campo en Alamar, con visitas a más de veinte establecimientos comerciales, entrevistas a trabajadores estatales, comerciantes privados y ciudadanos.)

Se han publicado 223 comentarios



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  • Jesús dijo:

    Y junto a todos esos problemas están los jubilados y demás vulnerables. Cada día para ellos es un reto por la supervivencia y hasta ahora solo hay para ellos promesas, es la realidad. Da pena la situación de muchos adultos mayores después de dedicar su vida al país.

  • Deyanira dijo:

    Gracias por el artículo. Estos son los periodistas que de verdad necesitamos.

    • Facundo dijo:

      Muy cierto. Periodistas que se alinean con los problemas del pueblo

  • un cubano de pie dijo:

    Y quién le pone el cascabel al gato?? Ojalá que se desapareciera el poco efectivo que hay para ver si todos usábamos las trasnferencias digitales, falta que hace

  • El mocho dijo:

    Pienso que el banco debe hacer algo urgente para recoger esa gran cantidad de efectivo circulante, aunque la medida se radical. Debería prohibirse el uso de efectivo a nivel nacional y que todo, absolutamente todo se haga por canales digitales. Porque pensé que podría pagarse en efectivo a los trabajadores, por nómina, en sus centros de trabajo, como se hacía antes, pero si más de la mitad del efectivo está en manos de la gente, entonces el banco prácticamente no tiene con qué pagarnos.

  • Rafael Hernández Pineda dijo:

    Todo pasa porque las leyes, resoluciones, normas que se aprueban no se hacen cumplir y los cuerpos de inspectores en muchos casos se hacen de la vista gorda y no actúan.

  • Oslaida dijo:

    Independientemente de si aceptan o no el pago por tnsferencia, cada cual quiere cobrar su dinero, el pago por transferencia lo complica todo, lo que la gente necesita es dinero en efectivo. Me parece cuestión de ilusos creer que con posibilitar el pago por esa via se resolvería algo. Y esto es parte de la llamada bancarización?

  • René dijo:

    La pregunta es,,quien le pone el cascabel al gato. Por un lado las mypimes no pueden comprar de manera mayorista por tranferencia y por el otro yo, cliente, no puedo gastar el dinero que no me dió mi trabajo de un mes porque está digital. A partir de ahora solo me queda hervir hierva que esta por doquier

  • Ing. Marcelo Cardenas Rojas dijo:

    Asi es con todas las leyes. Eso pone en peligro las medidas que queremos implementar ahora. Si nadie respeta las leyes estamos a la deriva.

  • Eddy dijo:

    Lo doloroso del caso es que esto viene sucediendo desde hace años que comenzó la bancarización y los primeros perjudicados han sido los trabajadores y pensionados que cobran por tarjeta magnética y todavía el gobierno no ha buscado una solución, siguen repitiendo lo mismo que los TCP y Mipymes están hobligados a aceptar el pago por transferencia, pero en realidad ma mayoría de ellos necesitan el efectivo para su negocio y el banco no le asegura el dinero en efectivo. Afectados están todos, incluyendo las instituciones gubernamentales que pierden credibilidad. Gracias a Cubadebate por el artículo.

  • Oscar Ramos Isla dijo:

    Críticamente el proceso de implementación del dinero electrónico en Cuba, destacando que, a pesar de las expectativas y campañas oficiales que promovían su conveniencia y modernización del sistema financiero, en la práctica ha generado persistentes dificultades y resistencias. Se subraya que la transición al no efectivo ha sido impedida por múltiples factores estructurales, como la baja infraestructura tecnológica, la limitada penetración de instituciones financieras en áreas rurales, la desconfianza ciudadana y el temor a la exclusión social y económica. Además, el texto presenta que los obstáculos no solo son tecnológicos, sino también culturales y políticos, evidenciando una resistencia al cambio que refleja en parte la dependencia de métodos tradicionales como el efectivo, además de una percepción negativa alimentada por obstáculos prácticos y temores respecto a la seguridad y el control. En este sentido, el “crucial” no efectivo en Cuba no solo ha sido un desafío técnico, sino también social y político, poniendo en evidencia la complejidad de impulsar una transformación digital en un contexto marcado por restricciones, que requieren estrategias integrales, educacionales y de infraestructura sostenidas para lograr una aceptación plena y efectiva del dinero electrónico.

  • Catalejo dijo:

    La pregunta es: Qué solución se le va a este problema, de la Bancarización? Cuando el país no está en condiciones para aplicar este tipo de servicio, que si estuviéramos en otra condiciones fuera muy aceptado por todos, realmente es una comodidad este típo de servicio. El Estado no tiene nada que ofertar a la población y lo poco que tiene lo vende en USD, hay más revendedores en la calle que en la década del 90, para muchos es mejor revender que sudar la camisa. Nadie controla nada, en el sentido que por la TV es una cosa y en la práctica es otra. Muchas Mipymes no cojen transferencia orwue dicen que le exigen efectivo cuando van a comprar sus productos, y el pago en línea de hablar, soy trabajador por cuenta propia, el día 7 y 8 del mes en curso me realizaron dos pagos en linea que todavía estoy esperando que ese dinero llegue a mi cuenta. Es necesario revisar estás cosas, que no se resuelven y el enemigo lo coge de materia prima para hacerle más daño al pueblo.

  • Uno dijo:

    No se menciona aquí los "bancos" que te cobran hasta 35 por ciento por darte efectivo

  • Renato Peña dijo:

    En gran parte de ferias de productos agrícola y mercados de abasto de países del sur austral, los dueños de esos locales no tienen sistema de transferencias y solo aceptan dinero en efectivo

  • Ricardo dijo:

    Muy buen reportaje. Felicidades..!!

  • Martín Cárdenas dijo:

    Las variantes para la violación de lo legislado so muchas en mi Municipio:

    * Aceptan transferencias por horarios.
    * Aceptan la mitad del importe con transferencia
    * No aceptan transferencia (desacato a lo legislado)
    * "Descuento de un % del precio si se paga en efectivo. Estímulo contra la digitalización de la banca. En realidad estafa, puesto que el precio real es el menor de los en la tablilla.
    * Algunos productos se venden con transferencia y.otros no.

    Las autoridades municipales adoptan una actitud contemplativa ante estas violaciones. ¿Es necesario esperar órdenes "de arriba" para actuar contra estas violaciones?

  • Guillermo Gutièrrez dijo:

    Excelente trabajo periodistico.
    El tema de suma importancia, que resulta el pago electrònico està en retroceso en nuestro paìs.
    Cuando comenzò hace algunos años, habia màs disciplina que en la actualidad.
    Mi experiencia personal es que la mayorìa de las veces soy rechazado por el vendedor cuando quiero pagar electronicamente.
    No es la conexiòn, no es problema del banco; es problema del vendedor que no lo acepta en la mayorìa de los casos.
    Las autoridades deberìan exigir por el cumplimiento de estas medidas para ayudar a los bancos a un mejor desempeño por el bien social, que es en la actualidad un gran problema para el pueblo.

  • FSA dijo:

    Excelente reportaje. Oportuno. Da esperanza al menos que se publique. Algún decisor lo leerá o le comentarán sobre el mismo. Ud. tiene razón sobre la urgencia de solucionar este problema o TODOS nos veremos afectados incluyendo los mayoristas y sobre todo los minoristas. En ello nos va la vida. Deberá entenderse.

  • cubanoquieresaber dijo:

    Mucha razón en todo tiene el periodista, solo un detalle, el problema no es solo en Alamar, es en toda Cuba y sobre todo coincido con él en lo que acota con respecto a los tiempos o plazos para solucionar el problema, la gente come todos los días. Le faltó añadir de manera explícita, que el dinero no retorna al banco pues el sector cuentapropista de arriba a abajo acapara el efectivo y no lo lleva al banco. Esto no puede resolverse como hemos pretendido, sin lograrlo, otros problemas, mediante incontables reuniones y debates, tiene que haber una solución ya.

  • enrique15 dijo:

    Hoy leía unas indicaciones a la población para intentar "resolver" el problema de la negativa a aceptar transferencias y otras ilegalidades vinculadas a eso. Realmente poco serio, se pide a la población que proporcione toda la información detallada para "poder investigar los casos", o sea, nombre del TCP o MIPYME, dirección, día, hora, etc. ¿Realmente es serio eso? ¿Necesitan tantos detalles para poder actuar sobre algo que es a la vista de todos, sin esconderse? Ese trabajo que hizo el autor del escrito, ¿No lo puede hacer cualquier funcionario o autoridad facultada para imponer el cumplimiento de la ley? Quiero decir, si realmente quieren investigar, lo único que tienen que hacer es salir de la oficina, del buró e ir un día a cualquier MIPYME o TCP e incluso algunos centros estatales y preguntar: ¿Puedo pagar por transferencia? Nueve de cada diez le dirán: NO. ¿Y entonces? ¿qué va a hacer? ¿Va a decir que lo detectó pero que no puede actuar porque no hay una denuncia ciudadana? Miraaa....

  • Luis dijo:

    Dasiada teorías y decretos pero en la práctica los que recibimos la jubilación por transfermovil ya no podemos comprar ni huevos. El pago en línea ya no existiera y le transferencia tampoco la aceptan. Es desesperante y nadie hace nada. Otro bloqueo más.

  • Catalejo dijo:

    Si ya el Banco realiza un descuento cuando un cliente paga en línea, entonces me preguntó: Por qué el banco me va a cobrar un porciento por extraer dinero? No hay una estimulación por parte de los bancos a qué la gente guarde su dinero en los mismos. Por eso hay tanto dinero en la calle, porque nadie lo quiere guardar en el Banco. Hay cosas que se deben de analizar. Hasta estoy pensando que se debería realizar una Mesa Redonda donde se explique al pueblo trabajador las cosas que aquí se exponen. La idea pienso que es que no circule dinero en efectivo, pero si cuando una Mipyme va a comprar sus productos le exigen efectivo, entonces de qué estamos hablando, es regalarle un par de zapatos a un cojo! Hay que analizar las cosas, no podemos vivir de espalda al Desarrollo, Pero tampoco podemos hacer pasar trabajo a la gente, cuando podemos hacer los servicios ágiles, para beneficio de todos. Es verdad que el bloqueo Genocida nos afecta, Pero las cosas funcionarán como deben ser estuviéramos mucho mejor!

  • Yoly dijo:

    El tema de aceptar o no transferencia en mypimes y tcp es un problema general en la Habana caminas todo Centro Habana y Habana Vieja y nadie te acepta transferencia o pagan el salario en efectivo o hacen cumplir la ley a las mipymes y TCP.

  • Armando Arlote dijo:

    La bancarización es como el viejo cuento de "la buena pipa". Muy buenas intenciones y proyectos, pero la práctica es el en gran dictador.
    He conversado con bastantes comerciantes y todos coinciden en que sus proveedores le exigen efectivo y que las sucursales o agencias bancarias no les convierten las transferencias recibidas en efectivo. Los clientes que tienen en sus cuentas digitales sus ingresos en salario y pensiones, después de colas interminables en los bancos, tienen un límite muy pequeño de efectivo a poder sacar.
    Hay que sumar la conectividad. Yo mismo para pagar por transfermovil la electricidad y el teléfono o simplemente recargar el móvil debo "casarle la pelea" a los pocos momentos que tengo conexión..
    En las ferias las colas para "esperar que llegue la transferencia" es mayor que la de los clientes para comprar y cuando hay apagón ( que son bastantes) es peor la conexión.
    No son pocos los clientes que se van con las manos vacías, con miles de pesos en su tarjeta, sin poder comprar.
    Es un gran enredo, entre vendedores, proveedores, banco, y clientes. Y por supuesto los clientes llevan siempre la peor parte .
    Reuniones, proyectos, promesas etc pero no se se ven progresos tangibles en beneficio de los clientes.

  • Catalejo dijo:

    No solo en Alamar, el Jueves pasado caminé toda la calle Monte desde el Parque Fraternidad hasta Monte y Cienfuegos, y ninguna Mipymes de la que están en esa Zona acepta el pago por transferencia, todavía tengo el sol pegado a mi espalda, y no pude comprar nada de comida. Y esa es la pregunta que se deben hacer los dueños de estos lugares: Qué van a comer la gente cuando le negamos el pago por transferencia? Y no hay inspectores que controlen esto, las arcas de los bancos estuvieran repletas si los inspectores hicieran bien su trabajo, con tanta indisciplina que hay en las calles! Y que afecta al trabajador del Estado que tiene que esperar un mes o quince días para cobrar , el cual no tiene efectivo y necesita pagar por transferencia!

  • Pablo Arenas Bermúdez dijo:

    El responsable de las no transferencias y del uso del dinero digital no es las mipymes, ni el que compra dolares para viajar o para importar, ni el que trata de usar su dinero digital o fisico para abastecerse y dar un servicio, todo esto y mas son las consecuencias y las formas en que los ocurrentes cubanos buscamos soluciones incluso a lo que no la tiene.
    Las causas estan en el cerco economico que nos tiene montado USA, en la imposibilidad de pagar en divisas si no es cach o cuentas no controladas, en la escases de divisas, en la ausencia de un mercado cambiario oficial real y no solo de numeros, en nuestra triste situacion energetica y peor aun de comunicaciones y en las limitaciones hace ratos obsoletas del sistema bancario queriendo usar mecanismos inadecuados para controlar la evasion fiscal. Esa es la realidad.
    Tengo muchas amistades y conocidos con negocios pequeños, que sobreviven apenas y tenen que hacer magia para abastecerse y mantener funcionando el negocio. Por que el banco demora tanto en cambiar lo que traba todo esto? Por que la ONAT no aplica otros mecanismos para detectar la evasion fiscal? Nosotros mismos estamos trancando el juego.

  • El médico dijo:

    Esto es un problema que parece nunca se va a poder resolver. Quién le pone el cascabel al gato ? Es que parece que este gato está "encerrao" .
    Ojalá y llegase el día de poder pagar por transferencia a todos los niveles sin tanto rechazo

  • Alexis dijo:

    Es muy, pero muy triste ver como los cubanos no podemos comprar, ir a un mercado el fin de semana y regresar con las manos vacias, eso les sucede a miles de cubanos. Nuestro pais tiene leyes que no somos capaces de hacerlas cumplir, tenemos miedo y no somos capaces de buscar alternativas para contrarestar esta situacion. Es algo serio, pero muy serio y extremadamente grave. Para que continuar hablando del problema y al final todo sigue igual ?. No hay que hacer denuncias porque esas violaciones estan ahi, a la cara de todos, es una falta de respeto pedirle al pueblo que denuncie alguna violacion porque son contados los establecimientos que aceptan transferencias.

  • Luis Alberto dijo:

    Excelente trabajo. El problema está generalizado, en municipio Playa, la no aceptación de transferencias, ni el pago por código QR está generalizado, al igual que los límites de 1000 pesos, solo de más de 17 negocios visitados, en uno solo aceptan pago por QR, sinceramente me quedé estupefacto cuando pude hacerlo.
    Una de las causas es recaudar efectivo para la compra de divisas "por la izquierda", pero la principal es burlar el pago de impuesto.
    Otra causa es que saben que la exigencia y el control de las leyes están prácticamente ausentes y que las medidas penales, cuando extrañamente se aplican son ínfimas, o sea, son ridículas.
    Varios vecinos hemos llamado y reportados estos hechos a los teléfonos y correos que publicaron en la prensa escrita y digital, "en buen cubano, por gusto y pa'na".

  • acce dijo:

    Unica solución: que se elimine la circulación del dinero en papel. Es más fácil esperar a que haya electricidad para ejecutar una compra, que lograr sacar dinero de un banco, cajero, que un comercio te acepte efectivo, etc. Es transparente y trazable, muy facil para la ONAT aunque la cuenta fiscal esté en 0.

  • LDB dijo:

    excelente artículo, faltó decir que cuando quieres adquirir un producto por transferencia te cobran por encima del 10 al 20% del precio del producto que te están ofertando. como lo dice el artículo es una cadena, un círculo vicioso que ni con los inspectores se puede acabar.

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Aniela Dumas Rojas

Aniela Dumas Rojas

Periodista de Cubadebate. Graduada en La Universidad de La Habana en 2024.

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