El reparto en Cuba: ¿Innovación cultural o crisis de identidad?

Imagen generada con IA usando ChatGPT
En los barrios de La Habana, el reparto no suena: resuena. Es un latido que vibra en las guaguas abarrotadas, en las colas interminables de las panaderías. Lo describen como un fenómeno musical, pero se ha convertido en un ritual social.
Inicialmente, arraigó en comunidades humildes, como un código cifrado de resistencia. Funcionaba como un símbolo identitario para estos grupos. No obstante, hoy su alcance es más amplio: incluso profesionales de alto nivel —vivan o no en zonas marginadas— no solo lo consumen en fiestas, sino que adoptan rasgos lingüísticos de esta expresión como señas de identidad, adaptándolos según el entorno social en que se desenvuelven.
La batalla cultural: ¿prohibir o entender?
En una entrevista con la musicóloga y directora del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC), Lea Cárdenas, la especialista explicó que el fenómeno del reparto en Cuba comenzó a moldearse como parte de la música urbana a finales de los años 90 y principios de los 2000, evolucionando directamente de influencias como el reguetón que llegaba desde Centroamérica, especialmente de Puerto Rico y Panamá.
“En sus comienzos, el reguetón cubano se limitaba a imitar los patrones extranjeros, con bases electrónicas simples y letras repetitivas. Artistas pioneros, como Candyman, tomaron este estilo y lo adaptaron a su contexto local, pero era aún una versión bastante básica y poco distinguida del género”.
Con el paso de los años, especialmente a mediados de la década del 2000, el reguetón cubano comenzó a integrarse con elementos de la música tradicional cubana, lo que marcó un punto de inflexión en su evolución. Así surgieron variantes híbridas como el timbatón y el cubatón, que incorporaban la riqueza instrumental y rítmica de géneros como la timba y la salsa. Esta fusión no solo enriqueció la sonoridad del reguetón, sino que lo diferenció del reguetón extranjero al incluir instrumentos como tumbadoras, timbales, metales y bajos acústicos.
Dentro de este panorama, el reparto emergió como una rama específica y original de la música urbana cubana. A partir de composiciones como “Bajanda” de Chocolate MC, se consolidó el estilo único del reparto, caracterizado por una estructura extremadamente polirrítmica que combina la clave típica del reguetón con la clave de la rumba cubana. Además, el reparto adoptó un lenguaje urbano y callejero, con modismos y referencias específicas al contexto social cubano, lo que lo hizo muy popular a nivel local.
Así el reparto evolucionó para incluir una instrumentación más compleja y una mayor integración de elementos de otros géneros cubanos. Dicha evolución lo posicionó como una de las expresiones musicales más distintivas y culturalmente relevantes dentro de la música urbana en Cuba. Su riqueza rítmica y autenticidad lo convierten en un reflejo de la identidad popular, aunque su expansión internacional ha enfrentado desafíos debido a su fuerte arraigo local y sus modismos lingüísticos.
Ritmos y realidades: Una mirada crítica
La musicóloga Xiomara Pedroso Gómez lo advirtió en el artículo “Consumo musical y escucha crítica: Del reparto al universo musical cubano”, publicado en Cubadebate: El reparto normalizó un lenguaje que desafía los cánones morales, pero también los hizo visibles. Las letras —crudas, sexualizadas, a veces violentas— no son solo provocación: son el reflejo de una sociedad donde la lucha diaria está en cada verso.
“¿Cómo criticar que hablen de sexo o dinero si eso es lo que falta en casa?”, cuestiona una madre soltera en Arroyo Naranjo.
“Lo preocupante es que su ascenso y extensión en el gusto y consumo musical, sobre todo entre los segmentos más jóvenes, ha normalizado ese tipo de discurso, al punto que, sin rubor ni recato, se desplazan por las calles, con bocinas que espetan estribillos y coros prosaicos como si de flores se tratara”, explicaba Pedroso Gómez.
En el mismo artículo, uno de los foristas alertaba que la expansión de la música urbana en Cuba responde a múltiples factores interconectados. En primer lugar, su popularización está ligada a dinámicas comerciales que priorizan géneros con alta demanda masiva. El reparto, al reflejar realidades de sectores marginados, encuentra un mercado cautivo en amplios segmentos poblacionales que se identifican con sus códigos y mensajes. Su éxito no es casual: responde a una lógica de consumo donde lo que vende es lo que se promueve.
Si de cifras se trata...
Un esfuerzo colaborativo basado en estudios y análisis previos realizados por dos destacados grupos del Instituto Cubano de Investigación Cultural (ICIC), los cuales se enfocan en el Consumo Cultural y en las Industrias Culturales y Creativas, arrojaron los siguientes datos:
- Preferencias musicales por edades: Más del 90% de los menores de 18 años prefieren el reguetón, según el estudio nacional de consumo cultural de 2023.
- No hay diferencias significativas entre jóvenes de áreas urbanas y rurales en la preferencia por el reguetón.
- Impacto de la música urbana latina en las plataformas digitales: En 2017, las reproducciones en Spotify de música urbana latina crecieron un 119% respecto al 2014.
- En 2023, artistas como Bad Bunny, Karol G y Anuel AA alcanzaron 8.96 mil millones de visualizaciones en YouTube.
- Ingresos y ventas del género: En 2019, la música urbana latina representó el 34% de las ventas globales por streaming, equivalentes a 3.026 millones de dólares.
- Las giras de artistas como Daddy Yankee y Bad Bunny generaron 347 millones de dólares en 2023.
- Proyección social en redes digitales: Los exponentes del reparto superan ampliamente a artistas de otros géneros en número de seguidores en plataformas como YouTube e Instagram.
- El storytelling y los retos (challenges) son estrategias clave que viralizan canciones y crean comunidades entre los seguidores.
Instituciones estatales y reparto: ¿hacia dónde van los caminos?
Un segundo aspecto clave es el rol de las instituciones culturales. Paradójicamente, este género -que muchos consideran ajeno a los valores oficiales- ha recibido amplia difusión en medios públicos y programas comunitarios durante tres décadas. Un ejemplo claro son muchos de los videoclips que se proyectan en Los Lucas.
Esta exposición prolongada ha creado generaciones enteras cuyo imaginario musical se ha formado casi exclusivamente con estos ritmos, limitando su acceso y apreciación de otras expresiones artísticas. Esta situación contrasta con el deterioro de teatros y casas de cultura, que languidecen ante la prioridad dada a espectáculos masivos de dudoso valor artístico.
Un género nacido en los márgenes hoy suena en Los Lucas. El reparto, como antes la rumba o el son, fue marginal hasta que el mercado lo hizo rentable.
El problema fundamental radica en la confusión entre cultura y entretenimiento. Cuando las actividades culturales se reducen a mera diversión, desprovistas de contenido formativo, se pierde la esencia educativa del arte. La verdadera cultura debe fomentar principios éticos, pensamiento crítico y crecimiento personal, no solo gratificación inmediata.
El desafío actual está en reconstruir un modelo cultural que combine acceso popular con calidad artística, sin caer ni en el mercantilismo ni en el populismo estético.
No es casual, entonces, que los usuarios compararan el reparto con un síntoma. Sus letras hablan de pobreza, pero también de agency:
“Es la única forma de decir ‘aquí estoy’ sin pedir permiso”, argumenta un rapero de Alamar.
Sin embargo, en plataformas digitales, artistas como El Micha u Osdalgia insisten en marcar diferencias: “No somos reguetón; somos Cuba hecha música”. La batalla, otra vez, es cultural: evitar que el género se convierta en un producto más del show latino.
Por tanto, no se trata de satanizar, sino de contextualizar. El reparto exhuma las heridas de una Cuba que lucha por definirse.
EL TALLER SOBRE MÚSICA URBANA de ayer analizó las dificultades para la circulación de la música popular cubana y lo que eso significa para el país de bailadores que somos. La urgencia de encontrar otras maneras de hacer acaparó el consenso.#CubaEsCulturahttps://t.co/gMezOnVa4E
— Fernando León Jacomino (@PQMeLoQuitas) April 7, 2025
Por su parte, el viceministro de Cultura, Fernando León Jacomino, destacó que la tradición musical cubana tiene una fortaleza inherente que le permite no solo asimilar influencias como el reguetón y el reparto, sino también crecer y fortalecerse gracias a la energía y creatividad de las nuevas generaciones.
Esto no solo enriquece a la música cubana, sino que también la posiciona mejor para su exportación y circulación internacional, contribuyendo a una mayor singularidad y diferenciación de estos géneros.
Asimismo afirmó en cuanto a la integración de diferentes estilos musicales, se han observado experiencias positivas, como en el Festival de Josone, donde se logró una convivencia entre agrupaciones jóvenes de reparto y figuras tradicionales como la Original de Manzanillo, el Jazz, Van Van y otros artistas consagrados.
El reparto, el trap o el reguetón no son el problema en sí mismos; son más bien reflejos de realidades sociales complejas. Su contenido no debe verse como una falta de valores, sino como consecuencia de problemas más profundos: el aumento de la pobreza, la falta de oportunidades y el desgaste emocional que debilita los cimientos éticos de una sociedad.
Las letras de las canciones representan la manifestación de contextos colectivos, que demandan estudios exhaustivos y pluridisciplinarios para esclarecer tanto el entorno actual como los futuros culturales que se construyen para el país.
Al igual que la rumba, el guaguancó, la guaracha y hasta el son —géneros que en sus orígenes fueron marginados y rechazados por las élites, por surgir de los solares y el pueblo humilde—, el reparto sigue hoy ese mismo camino, pero en un contexto complejo y diferente. Esa es la lucha que hoy debemos continuar: reivindicar el reparto con rigor académico y profundidad artística, para que no sea tergiversado ni apropiado por discursos ajenos a sus raíces.
La batalla es cultural, y se gana con conocimiento, no con concesiones.
Lo alertaba otro de los lectores de Cubadebate en un comentario a los artículos publicados del tema: “El ser humano siempre buscará gratificación emocional; pero cuando la segunda guagua o almendrón lo deja a ocho cuadras de la sala Avellaneda del Teatro Nacional, cuando el trap retumba desde las bocinas de la panadería y la bodega del barrio, queda claro que el acceso a la cultura no es igual para todos”.
No se trata de satanizar los géneros urbanos, sino de reconocer que son síntoma de una desigualdad mucho más profunda: la que limita opciones y condiciona los imaginarios.
La verdadera batalla cultural no está en prohibir ritmos, sino en garantizar que el arte elevado no sea privilegio de unos pocos, ni el arte popular sea el único consuelo posible.
El viceministro explicó que la institución tiene el compromiso de trabajar con todo el ecosistema cultural cubano, buscando formas para que todas las expresiones artísticas encuentren un espacio donde puedan contribuir al disfrute y al enriquecimiento espiritual del pueblo. Su función no es excluir a unos y favorecer a otros, sino garantizar un equilibrio. Al mismo tiempo, la institución también tiene un rol de orden público: debe moderar y balancear.
Agradezco a los músicos y otros artistas, especialistas y cuadros su participación en el fructífero intercambio que sostuvimos hoy en el Mincult para debatir cuestiones asociadas a la promoción y circulación de la música popular en Cuba, especialmente del género urbano. Muy útil. pic.twitter.com/eQLjHdUC5R
— Alpidio Alonso Grau (@AlpidioAlonsoG) April 6, 2025
La isla vive una tensión entre “lo que fue y lo que pudo ser”. El reparto, con sus contradicciones, es parte de esa narrativa. La solución, quizás, esté en lo que una anciana rumbera me dijo en Jesús María: “La cultura no se decreta; se vive. Y a veces, se sobrevive”.
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Más allá del gusto popular o la aceptación institucionalizada, el reparto como otros estilos (es exagerado llamarlos "genero musical") no implica calidad o valor cultural mientras las letras sean tan chabacanas, groseras o en el mejor de los casos francamente de un nivel bajísimo.
Si sus cultores provienen de la marginalidad y pretenden hacerse oír, debieran hacerlo desde la base del respeto a los consumidores.
Hacerse eco de posturas y vocabulario vulgar demuestra que no son sólo marginales, sino también incultos y promotores de la vulgaridad entre la juventud.
Querer disfrazar esta tendencia como "reflejo de nuestra identidad" es un eufemismo barato y pretencioso: hay que llamar las cosas por su nombre y dejarse de paños tibios.
La ¿música? cubana actual adolece de verdadera identidad y tal crisis no será superada mientras sigamos apoyando, aupando y promocionando estas falsas manifestaciones de cultura identitaria.
Mejor dicho, imposible. Y si "eso" quieren convertirlo en identidad, pues no todos nos identificamos con esa masacre al lenguaje, al idioma. Por qué mejor no ponernos para educar, ya estamos a nivel de alfabetizar.
"nosotros" los que leemos Cubadebate no somos la mayoría. La mayoría son los que oren "eso" a lo usted se refiere. Lo oyen en todo lugar y toda hora. Lo consumen en la casa, en el trabajo si es que trabajan, en los lugares donde se divierten, ya sean caros o baratos. Y dudo que ellos se quieran instituciónar, se piensan libres y institucionarlos se siente como que quieren controlarlos.
10000000000%
De acuerdo contigo Cubano
El reggaetón cubano: donde la revolución cultural terminó en beats robóticos, letras de harem neoliberal y una dictadura del perreo sin contenido. ¿Herederos de Buena Vista, de Van Van, de Matamoros? No: herederos del mal gusto colonial con autotune.Ahora les quieren lavar la cara, pero conmigo no cuenten.
El reparto es cultura , como dijo en ena entrevista Israel Rojas " después de la pandemia el.mundo cambió " y Cuba es parte del mundo ...TACTO QUE LLEGO EL REPARTO ...
Wow Pedro, en serio?, solo porque lo dijo Israel?
...'con una lata y un palo, se'...¡hacia un buen guateque cubano!!! según una canción de época... ¡que ahora quieren cambiar obligados, de porque sí, por una minoría en busca de un 'protagonismo', la 'fama' y vivir bien sin aportar NADA!!!
Sus "consumidores" piensan y hablan igual que ellos y son una gran mayoría porque hoy, por desgracia, los marginados y los desclasados son una gran mayoría. Lo oyen en cualquier esquina de barrio pero también en las piscinas de los hoteles y en las bocinas de las motos eléctricas por toda la ciudad.
Totalmente de acuerdo con usted. Me gustaría saber qué pensarian quienes así opinan, si vivieran en un barrio alejado del centro de la ciudad y tuvieran que soportar casi todos los días y durante horas, a todo volumen, esa música ruidosa y esas letras abiertamente obscenas, vulgares, machistas, violentas. O si utilizaran siempre el transporte público, donde no se escucha nada que no sea el mismo ruido, ahora con ínfulas de identidad cultural cubana.
Así es!!; excelente reflexión y comentario!!
No a la vulgaridades!!; y a falsas manifestaciones de nuestra verdadera cultura!!
Muy de acuerdo excelente su comentario.
Totalmente de acuerdo, institucionalizar lo vulgar como identidad nacional sobrepasa lo que ya se había institucionalizados como Tim Asere, para denominar al equipo Cuba.
No se puede pretender agradar a todos .
El reparto, el reguetón y todo lo asociado, es solo un reflejo de la degradación de la sociedad en general y parte de una industria de deformación de valores digamos que "subjetiva" montada sobre la crisis en todos las direcciones que estamos viviendo. Una industria que mueve millones de dólares solo para marginalizar sociedades y evidenciar carencias en todos los aspectos. Aceptado o no por el gobierno difundido o no por los medios oficiales, llega antes al público objetivo en forma en producción audiovisuales con mucho mejor factura que las manifestaciones más aceptadas, muestra eso que hay una industria detrás de ese fenómeno. Y Cea aceptada o no en los medios oficiales es difundida más rápidamente de mano en mano de guagua en guagua de fiesta en fiesta, escuela en escuela de círculo infantil en círculo infantil, (si mi niña de 5 años se aprendió la totaila en su círculo infantil) y así poco a poco llegamos a artículos y mesas redondas donde queramos hacer las pases con fenómenos anticultura (como con todo lo mal hecho).
Con todo respecto...eso lo único que visualiza es la degradación de las sociedades....que la mayoría lo consuma solo refleja,: la mayoría es ignorante, inculta y chusma....no hay de otra....por un lado me suenas el código de la familia y x el otro me dices que esto hay que incorporarlo??...que paradoja no?..
Concuerdo mucho con Ud. un código impuesto donde dicen que se aprobó por "mayoría" y ahora este desastre. A donde iremos a parar?
Hay una canción de Marco Antonio Solís que dice así mismo y explica bien adonde vamos a parar.
Sencillamente, lo peor de lo peor. Y además, viene acompanado de otras cosas que ponen muy por debajo la cultura y educación de un pais.
PARA MI EL REPARTO ES LO MAS FEO QUE EXISTE ACTUALMENTE EN CUBA , ES FEA LA LETRA ES FEA EL RITMO TODOS LOS GRUPOS CANTAN IGUALES . ESPERO QUE LA MUSICA POLPULAR CUBANA HAGA ALGO Y SUENEN NUEVOS TEMAS QUE SE CONVIERTAN EN EXITOS
Dinero fácil. Mediocridad a la vista para buscar dinero fácil. Y si hay una crisis cultural. Y no otra cultura. Es una crisis. La mediocridad se vende. Y ese es el punto
Creo que se deberia censurar el muy mal gusto, como es el caso el llamado reparto.
Ahí no estoy de acuerdo. Censurarlo sería lo peor. Tenemos basta experiencia en eso, y no dió resultado alguno. Los ejemplos sobran.
Lo que sí es llamativo esa intención excesiva de legitimar, a cualquier costo, este género.
A quién le guste, pues nada, pero no traten de hacer ver algo que no es en pro de algo que está detrás de todo esto.
Es muy curioso este fenómeno.
El reparto no es nada más que el reflejo de nuestra sociedad actual. Prohibir este tipo de música seria como cubrir una piel enferma sin realmente tratar la enfermedad. La letra de estas canciones denota una total falta de valores en las personas que la producen y una creciente muestra de falta de identidad personal fetos los que la escuchan , solo basta escuchar la frase "es lo que se usa ahora, que quieres que haga".
el mejor comentario!!
No soy experto cultural y mucho menos en géneros musicales, pero creo que en este caso estamos ante un retroceso en término de valores e identidad respecto a lo que siempre fue la música cubana y universal de tiempos no muy lejanos, donde sin dudasceramos referencia obligada, por más que se quiera presentar este "género" como algo auténticamente cubano. Esta vertiente musical lo que hace es reflejar la marginalidad que se vive en algunos sectores de la Cuba de hoy.
De acuerdo contigo, Luis
Solo unas pocas precisiones.
La palabra "reparto" o "reparterismo" se utiliza desde finales de los 80 para describir una forma mas sexualizada y agresiva de bailar la timba o lo que se conoció como "casino".
No es lo mismo arte que cultura, ni tampoco cultura e incultura. Lo que se llama reparto recae en esta ultima categoría: Maltrata el idioma, normaliza la obscenidad y la guturalidad, tiende a atacar los valores humanos esenciales.
Si hay que resignarse a la difusión irrestricta de canciones que por ejemplo promocionan la violación correctiva para curar a una mujer de su lesbianismo o describen gráficamente una eyaculación, creo que la existencia del ministerio de cultura y de una buena parte de sus centros de estudio está de más.
Pienso que las letras de Reparto es un reflejo del deterioro social y cultural de nuestro País, prueba de ellos es que en "Lucas* y en "Cuerda viva" se ponen ya los Grupos de Reparto con sus canciones llenas de malas palabras, denigración de la Mujer y lenguaje sexistas, otras incitan a la violencia y la falta de respeto entre las personas. Eso no es cultura, es incultura. Es un reflejo de nuestra sociedad que nadie le pone límite a nada.
Entre el Reparto en laos medios y el exceso de escenas de omisexualismo en las novelas, menoscaba el prestigio de la cultura cubana, eso resta en vez de sumar, nos hacer vamos a una TV que promueve la falta de valores en la sociedad, donde debe ser todo lo contrario.
Bueno, si dos parejas heterosexual se besan en las calles, por qué dos homosexuales no lo pueden hacer si se aman igual!!
No criticaste el trío en la cama también
Bueno si dos parejas de heterosexuales se están rechupetiando en la calle y en no pocas ocasiones lo vemos como algo grosero ¿Usted se imagina una pareja de homosexuales? Pero bueno al paso que va nuestra sociedad ya nada asombra
Mientras no ponga en peligro al sistema y las grandes masa se entretengan un rato
Venga el reparto y lo que sea...de milagro no le llamaron barrio..
El llamado reparto solo es degradacion, vulgaridad, chusmeria, y etceteras negativos
Cuando comenzó el reggaeton acá las instituciones culturales cubanas la emprendieron contra el genero musical ,que si era chabacano ,sexista ,machista y todos esos eufemismos rebuscados a pesar de la calidad de sus máximos exponentes don Omar y theo Calderón ,sexista ,chabacano ,mediocre y marginal es el reparto
Pasaremos de Lecuona al reparto, igual que pasamos de Rosas a Credito a telenovelas con trios .
Excelente planteamiento. Ver para creer.
Y todavia se llenan la boca de decir que somos cultos.
Se verán horrores.
Esto es cultura de supervivencia, nada escapa...la cultura también sobrevive y se adapta al desastre como puede..
Sería formidable que en el Ministerio de Cultura se entendiera el sentido de cada palabra dicha por la presidenta de México por la semejanza entre la proliferación de cierta música y la influencia negativa en la sociedad:
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó la prohibición de los «narcocorridos» y en su lugar llamó a que las letras de este género musical no hagan apología de la violencia y las drogas.
"No prohibimos un género musical, eso sería absurdo. Lo que estamos planteando es que las letras no hagan apología de las drogas, de la violencia, de la violencia contra las mujeres o de ver a una mujer como un objeto sexual», dijo.
De acuerdo 100% contigo Goyito
Entre los tantos géneros auténticamente cubanos este es el único que degrada el ser humano y realmente muestra incultura, no conozco que el son cubano o el changuí fuese sucediera algo parecido. Está fórmula es sencilla: Conocimientos mínimos de musica + Tecnología+Jóvenes con poca cultura = Dinero fácil y en grandes cantidades.
El REPARTO , el REPARTERISMO , el REPARTERO , el REPA como quiera que lo llamen en la calle , en la TV , en la Radio o en el barrio no es muestra de la cultura nacional cubana , es más bien muestra de la decadencia , de las necesidades morales , cívicas materiales y espirituales de la sociedad cubana actual,
Es un genero donde no importa la lírica , ni la forma en que se diga , solo importa que sea popular, medio vulgar o vulgar y media , que diga lo bueno que soy yo , lo mala que eres tú , que pegue en el oído de una parte de la audiencia , que no importe que sea poca , ella ya se encargará de repetirlo hasta la sociedad under ground
primero , en fiestas , centros de recreación ,, club y cabaret y después en la Radio , en la TV y le dará premios
en los lucas
No se que se eliminé este genero , si no que no se muestre como la única opción de disfrute , que se den
otros espacios a otros géneros que no se divulgue solo ese porq garantiza el éxito y el dinero , debemos recordar que porque algo sea popular u exitosos no necesariamente tiene que ser bueno y culto que hay cosas bien populares que tienen un nivel bajísimo y son vulgares
No pretendamos canonizar a el TIGUER como un icono de la cultura cubana (por favor respetemos un poquito más a nuestra cultura) , no pretendan decir que BEBESHITO es un señor artistaso , por Dios desliguemos lo extremadamente comercial de lo cultural
Demos espacios culturales a otros géneros musicales tanto en programas tel visivos o radiales como en centros culturales , demos espacios al jazz , a la trova , a la descarga como se hacía en el pico blanco o en el gato tuerto,
No nos hagamos eco de la vulgaridad escudandonos en qué es popular y tiene altos niveles de audiencia estamos creando un monstruo cultural que cuando nos demos cuenta de si tamaño nos va a ser imposible parar y eso lo va a pagar muy caro la cultura nacional, la moral , la cívica y la espiritualidad cubana
Super de acuerdo con su comentario..
Lamentablemente no se puede vivir en una burbuja, incluida eso que llaman vida cultural de verdad,...la vida cultural del barrio está muy lejos de las salas de Ballet y del Teatro..por suerte algunas culturas como la Colmenita llegan a los Barrios..UD se puede preguntar si otras excelsas y refinadas culturas, llegan a las cuarterias, a Jesús del Monte? ,al barrio de los "llega y pon" de cada pueblo, de cada municipio?? El Reparto llega y permanece no se por cuanto tiempo..para mí que tengo casi 90 años hay que abrazar al Reparto como cubano antes que otros se adjudiquen su identidad y propiedad...lograr pulirlo un tincito(como dice el poeta Silvio) pero sin que pierda su esencia...y los invito, vengan y despejen en lawton desde una moto electrica a Bebeshito "repartiendo Reparto" a 300 decibeles x segundo!! (Ahí está un problema de gobierno cultural, como moderar su distribución,)Disfrútenlo!! Gracias Cubadebate
Estoy completamente de acuerdo con usted, somos cubanos, rumberos, salseros, el reparto llegó para quedarse, eso hay que aceptarlo.
El problema no está en la aceptación o no, que ya de hecho está aceptdo
El problema está en que quieren IMPONERLO, y no sé el porqué, se busca legitmarlo desde la Institución, cuando los fenomenos culturales los únicos capaces de legitimar es el PUEBLO.
"Llegó para quedarse ...." Qué fácil es repetir frasecitas. Hay otra frasecita que está mucho mejor: " La libertad individual termina donde comienza la libertad ajena". Las expresiones racistas, sexistas, de odio, promotoras de la violencia y el abuso no pueden tener cabida en los medios de difusión pública ni en el espectro sonoro de nuestras comunidades. El que quiera ser repartero de oficio o de beneficio, que lo haga dentro de las cuatro paredes de su casa, o en locales de entretenimiento insonorizados.
Ha escuchado a Bebeshito y sus letras?,todas son de tarros o de pegar tarros, la mayoria de estos " artistas" usan el autotuning, ni siquiera es su voz natural, todos los ritmosde fondos son iguales y solo varan la letra, se me asemeja mucho Marco Antonio Solis que aunque tiene buena letra siempre el ritmo de su baile es el mismo, como si estuviera montado en un caballo. Estmos muy embarcados si empezamos a ver la chavacaneria y el mal gusto como bueno
saludos.
al momento de escribir, hay solo 11 comentarios, todos los leí y todos son en contra del reggaeton, y me parece que es un boton de muestra de lo que piensan las personas sobre este género. martí dijo y no puedo citar textual pq no recuerdo bien la frase, que lo malo no puede ser poetizado para tratar de justificarlo, o algo así. he leido el articulo y me disculpan sus autores, pero estan poetizando no siquiera lo malo, sino lo vulgar, obsceno, prosaico, degradante y denigrante del genero femenino. se está poetizando la letra fácil, sin sentido, sin coherencia, con incitaciones sexuales, violentas, que hacen grandilocuente a quien las escribe y minimiza a otros ¿artistas? de su género.
no puede ser que sigamos defendiendo lo indefendible, tratando de "tragar" espinas que solo hieren el alma y los oídos, que crean vacíos de etica y honestidad.
seamos terrícolas aterrizados, ese genero se ha expandido por varios motivos, el principal para mi, la depauperada economía que ha generado pobreza y no solo la del bolsillo, el consumismo externo donde lo vulgar se promociona con bastante dinero y triunfa, y aqui dentro tratan de imitar eso externo, para salir de la pobreza, y en este caso, a costa de masas que consumen basofia (para no usar otras palabras más crudas) cultural. También poco o nada se ha hecho por divulgar nuestros generos autóctonos, con gran promocion a nivel nacional, o simplemente generos "audibles" internacionales. hoy en cualquier esquina y cualquier poste se ven promociones de grupitos que quieren triunfar, donde están nuestras grandes y famosas agrupaciones promocionando concienrtos a nivel de barrio o en centros culturales? lo ultimo que conozco de eso, fue SILVIO RODRIGUEZ POR LOS BARRIOS, y los demas qué?.
se han dejado robar la iniciativa, una fiesta de adultos reggaeton, un cumpleaños de niños reggaeton, una actividad escolar reggaeton y las motorinas reggaeton tambien....y todavía aqui en este articulo se poetiza el reggaeton, no le den mas alas.
Acertadísimas palabras! No es un género o estilo
Es una epidemia de mal gusto.
Si esa cosa surge en la marginalidad, que se quede allí y no traten de imponerlo al resto de la sociedad, algo que no tiene ningún valor cultural y mucho menos ético.
Visto lo visto pienso que estamos en un punto de involucion, en general no solo Cuba sino el mundo...la ciencia por suerte sigue su avance...ahora otras areas ya se normaliza el absurdo, la mediocridad..
Aqui mismo en cubadebate lei una critica hace un tiempo sobre el "tema" EL HACHA, y al salir de mi trabajo esa mismo tema estaba a todo volumen en el Pabellon Cuba...entonces cubanos
Me encanta la rítmica y bailar con el reparto, pero los textos, Dios mio..... dejan mucho que desear, chabacanería a pulso, la practica es usar a la mujer como objeto sexual, degradarla en su máxima expresión, exaltar al macho alfa, cosas que de por si llevan a una crisis de identidad. Tenemos ejemplos de sobra en la Cultura Cubana que usaban el doble sentido con sutileza tan delicada, que no ofendían el oído de quien escuchaba esas composiciones.
No.
Por respeto a la educación que me dieron mis padres.
Por respeto a la cultura fortísima de mi país.
Por respeto a los valores, a los mejores valores que nos inculcó la propia Revolución.
No.
Lo bello es bello y lo chabacano es chabacano. La mayor población que lo posee es da bajo nivel cultural. Nadie culto lo prefiere.
El reparto, el trap o el reguetón no son el problema en sí mismos; son más bien reflejos de realidades sociales complejas. Su contenido no debe verse como una falta de valores, sino como consecuencia de problemas más profundos: el aumento de la pobreza, la falta de oportunidades y el desgaste emocional que debilita los cimientos éticos de una sociedad.
ESTE ES EL CRITERIO Y LA OPINION DE ALGUIEN CON BASTOS CONOCIMIENOS DE LA CULTURA CUBANA.
No me atrae en lo absoluto ese tipo de música, pero es cierto que es un reflejo de la sociedad actual y lo que se dice del reparto ahora, es lo mismo que se dijo del blues, jazz, rock, o del guaguancó en nuestro caso.
Es un ruido enorme ese reguetón que será popular en tanto también muy muy marginal y que lo ponen a cualquier hora en cualquier lugar a todo volumen y lo llevan las motos y otros vehículos llenando de contaminación sonora el ambiente y no lo detiene nadie a pesar de que esto está prohibido en el Código del tránsito. Cuando vives frente a una Avenida ,como es mi caso , lo mismo te deja sin poder oír el televisor de día o de noche o te despiertas a las tres de la mañana! Será muy popular pero es muy ruidoso ,nada musical y eso espanta y desagrada a muchas personas porque es contaminación sonora y seguro espanta a una buena parte del turismo que no está acostumbrado a que sea común ,diario y en plena calle a cualquier hora ese ruido !
No me gusta el reparto, no tengo una canción de reguetón en mi teléfono,pero si tengo q escoger entre escuchar 10 canciones de reparto o de danzón (baile Nacional de cuba),me quedo con el reguetón y como yo hay muchos
Pues es lo que hay