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El reparto en Cuba: ¿Innovación cultural o crisis de identidad?

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Imagen generada con IA usando ChatGPT

En los barrios de La Habana, el reparto no suena: resuena. Es un latido que vibra en las guaguas abarrotadas, en las colas interminables de las panaderías. Lo describen como un fenómeno musical, pero se ha convertido en un ritual social.

Inicialmente, arraigó en comunidades humildes, como un código cifrado de resistencia. Funcionaba como un símbolo identitario para estos grupos. No obstante, hoy su alcance es más amplio: incluso profesionales de alto nivel —vivan o no en zonas marginadas— no solo lo consumen en fiestas, sino que adoptan rasgos lingüísticos de esta expresión como señas de identidad, adaptándolos según el entorno social en que se desenvuelven.

La batalla cultural: ¿prohibir o entender?

En una entrevista con la musicóloga y directora del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC), Lea Cárdenas, la especialista explicó que el fenómeno del reparto en Cuba comenzó a moldearse como parte de la música urbana a finales de los años 90 y principios de los 2000, evolucionando directamente de influencias como el reguetón que llegaba desde Centroamérica, especialmente de Puerto Rico y Panamá.

“En sus comienzos, el reguetón cubano se limitaba a imitar los patrones extranjeros, con bases electrónicas simples y letras repetitivas. Artistas pioneros, como Candyman, tomaron este estilo y lo adaptaron a su contexto local, pero era aún una versión bastante básica y poco distinguida del género”.

Con el paso de los años, especialmente a mediados de la década del 2000, el reguetón cubano comenzó a integrarse con elementos de la música tradicional cubana, lo que marcó un punto de inflexión en su evolución. Así surgieron variantes híbridas como el timbatón y el cubatón, que incorporaban la riqueza instrumental y rítmica de géneros como la timba y la salsa. Esta fusión no solo enriqueció la sonoridad del reguetón, sino que lo diferenció del reguetón extranjero al incluir instrumentos como tumbadoras, timbales, metales y bajos acústicos.

Dentro de este panorama, el reparto emergió como una rama específica y original de la música urbana cubana. A partir de composiciones como “Bajanda” de Chocolate MC, se consolidó el estilo único del reparto, caracterizado por una estructura extremadamente polirrítmica que combina la clave típica del reguetón con la clave de la rumba cubana. Además, el reparto adoptó un lenguaje urbano y callejero, con modismos y referencias específicas al contexto social cubano, lo que lo hizo muy popular a nivel local.

Así el reparto evolucionó para incluir una instrumentación más compleja y una mayor integración de elementos de otros géneros cubanos. Dicha evolución lo posicionó como una de las expresiones musicales más distintivas y culturalmente relevantes dentro de la música urbana en Cuba. Su riqueza rítmica y autenticidad lo convierten en un reflejo de la identidad popular, aunque su expansión internacional ha enfrentado desafíos debido a su fuerte arraigo local y sus modismos lingüísticos.

Ritmos y realidades: Una mirada crítica

La musicóloga Xiomara Pedroso Gómez lo advirtió en el artículo “Consumo musical y escucha crítica: Del reparto al universo musical cubano”, publicado en Cubadebate: El reparto normalizó un lenguaje que desafía los cánones morales, pero también los hizo visibles. Las letras —crudas, sexualizadas, a veces violentas— no son solo provocación: son el reflejo de una sociedad donde la lucha diaria está en cada verso.

“¿Cómo criticar que hablen de sexo o dinero si eso es lo que falta en casa?”, cuestiona una madre soltera en Arroyo Naranjo.

“Lo preocupante es que su ascenso y extensión en el gusto y consumo musical, sobre todo entre los segmentos más jóvenes, ha normalizado ese tipo de discurso, al punto que, sin rubor ni recato, se desplazan por las calles, con bocinas que espetan estribillos y coros prosaicos como si de flores se tratara”, explicaba Pedroso Gómez.

En el mismo artículo, uno de los foristas alertaba que la expansión de la música urbana en Cuba responde a múltiples factores interconectados. En primer lugar, su popularización está ligada a dinámicas comerciales que priorizan géneros con alta demanda masiva. El reparto, al reflejar realidades de sectores marginados, encuentra un mercado cautivo en amplios segmentos poblacionales que se identifican con sus códigos y mensajes. Su éxito no es casual: responde a una lógica de consumo donde lo que vende es lo que se promueve.

Si de cifras se trata...

Un esfuerzo colaborativo basado en estudios y análisis previos realizados por dos destacados grupos del Instituto Cubano de Investigación Cultural (ICIC), los cuales se enfocan en el Consumo Cultural y en las Industrias Culturales y Creativas, arrojaron los siguientes datos:

  • Preferencias musicales por edades: Más del 90% de los menores de 18 años prefieren el reguetón, según el estudio nacional de consumo cultural de 2023.
  • No hay diferencias significativas entre jóvenes de áreas urbanas y rurales en la preferencia por el reguetón.
  • Impacto de la música urbana latina en las plataformas digitales: En 2017, las reproducciones en Spotify de música urbana latina crecieron un 119% respecto al 2014.
  • En 2023, artistas como Bad Bunny, Karol G y Anuel AA alcanzaron 8.96 mil millones de visualizaciones en YouTube.
  • Ingresos y ventas del género: En 2019, la música urbana latina representó el 34% de las ventas globales por streaming, equivalentes a 3.026 millones de dólares.
  • Las giras de artistas como Daddy Yankee y Bad Bunny generaron 347 millones de dólares en 2023.
  • Proyección social en redes digitales: Los exponentes del reparto superan ampliamente a artistas de otros géneros en número de seguidores en plataformas como YouTube e Instagram.
  • El storytelling y los retos (challenges) son estrategias clave que viralizan canciones y crean comunidades entre los seguidores.

Instituciones estatales y reparto: ¿hacia dónde van los caminos?

Un segundo aspecto clave es el rol de las instituciones culturales. Paradójicamente, este género -que muchos consideran ajeno a los valores oficiales- ha recibido amplia difusión en medios públicos y programas comunitarios durante tres décadas. Un ejemplo claro son muchos de los videoclips que se proyectan en Los Lucas.

Esta exposición prolongada ha creado generaciones enteras cuyo imaginario musical se ha formado casi exclusivamente con estos ritmos, limitando su acceso y apreciación de otras expresiones artísticas. Esta situación contrasta con el deterioro de teatros y casas de cultura, que languidecen ante la prioridad dada a espectáculos masivos de dudoso valor artístico.

Un género nacido en los márgenes hoy suena en Los Lucas. El reparto, como antes la rumba o el son, fue marginal hasta que el mercado lo hizo rentable.

El problema fundamental radica en la confusión entre cultura y entretenimiento. Cuando las actividades culturales se reducen a mera diversión, desprovistas de contenido formativo, se pierde la esencia educativa del arte. La verdadera cultura debe fomentar principios éticos, pensamiento crítico y crecimiento personal, no solo gratificación inmediata.

El desafío actual está en reconstruir un modelo cultural que combine acceso popular con calidad artística, sin caer ni en el mercantilismo ni en el populismo estético.

No es casual, entonces, que los usuarios compararan el reparto con un síntoma. Sus letras hablan de pobreza, pero también de agency:

“Es la única forma de decir ‘aquí estoy’ sin pedir permiso”, argumenta un rapero de Alamar.

Sin embargo, en plataformas digitales, artistas como El Micha u Osdalgia insisten en marcar diferencias: “No somos reguetón; somos Cuba hecha música”. La batalla, otra vez, es cultural: evitar que el género se convierta en un producto más del show latino.

Por tanto, no se trata de satanizar, sino de contextualizar. El reparto exhuma las heridas de una Cuba que lucha por definirse.

Por su parte, el viceministro de Cultura, Fernando León Jacomino, destacó que la tradición musical cubana tiene una fortaleza inherente que le permite no solo asimilar influencias como el reguetón y el reparto, sino también crecer y fortalecerse gracias a la energía y creatividad de las nuevas generaciones.

Esto no solo enriquece a la música cubana, sino que también la posiciona mejor para su exportación y circulación internacional, contribuyendo a una mayor singularidad y diferenciación de estos géneros.

Asimismo afirmó en cuanto a la integración de diferentes estilos musicales, se han observado experiencias positivas, como en el Festival de Josone, donde se logró una convivencia entre agrupaciones jóvenes de reparto y figuras tradicionales como la Original de Manzanillo, el Jazz, Van Van y otros artistas consagrados.

El reparto, el trap o el reguetón no son el problema en sí mismos; son más bien reflejos de realidades sociales complejas. Su contenido no debe verse como una falta de valores, sino como consecuencia de problemas más profundos: el aumento de la pobreza, la falta de oportunidades y el desgaste emocional que debilita los cimientos éticos de una sociedad.

Las letras de las canciones representan la manifestación de contextos colectivos, que demandan estudios exhaustivos y pluridisciplinarios para esclarecer tanto el entorno actual como los futuros culturales que se construyen para el país.

Al igual que la rumba, el guaguancó, la guaracha y hasta el son —géneros que en sus orígenes fueron marginados y rechazados por las élites, por surgir de los solares y el pueblo humilde—, el reparto sigue hoy ese mismo camino, pero en un contexto complejo y diferente. Esa es la lucha que hoy debemos continuar: reivindicar el reparto con rigor académico y profundidad artística, para que no sea tergiversado ni apropiado por discursos ajenos a sus raíces.

La batalla es cultural, y se gana con conocimiento, no con concesiones.

Lo alertaba otro de los lectores de Cubadebate en un comentario a los artículos publicados del tema: “El ser humano siempre buscará gratificación emocional; pero cuando la segunda guagua o almendrón lo deja a ocho cuadras de la sala Avellaneda del Teatro Nacional, cuando el trap retumba desde las bocinas de la panadería y la bodega del barrio, queda claro que el acceso a la cultura no es igual para todos”.

No se trata de satanizar los géneros urbanos, sino de reconocer que son síntoma de una desigualdad mucho más profunda: la que limita opciones y condiciona los imaginarios.

La verdadera batalla cultural no está en prohibir ritmos, sino en garantizar que el arte elevado no sea privilegio de unos pocos, ni el arte popular sea el único consuelo posible.

El viceministro explicó que la institución tiene el compromiso de trabajar con todo el ecosistema cultural cubano, buscando formas para que todas las expresiones artísticas encuentren un espacio donde puedan contribuir al disfrute y al enriquecimiento espiritual del pueblo. Su función no es excluir a unos y favorecer a otros, sino garantizar un equilibrio. Al mismo tiempo, la institución también tiene un rol de orden público: debe moderar y balancear.

La isla vive una tensión entre “lo que fue y lo que pudo ser”. El reparto, con sus contradicciones, es parte de esa narrativa. La solución, quizás, esté en lo que una anciana rumbera me dijo en Jesús María: “La cultura no se decreta; se vive. Y a veces, se sobrevive”.

Se han publicado 121 comentarios



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  • el tuso dijo:

    Buenos dias, el reparto como música es lo que menos importa, realmente no hace ningún aporte a la música como manifestación cultural, pero si a la industria musical que tiene todas las herramientas posibles para que pueda generar muchísimo dinero, en comparación con otros géneros resulta mucho mas barato producirlo y genera cuantiosas ganancias, desde los propios artistas, que son los intermediarios, hasta los productores y una excelente maquinaria de publicidad, mientras siga dando beneficios económicos y se sigan creando artistas habrá reparto y regueton para rato. Todo es un gran negocio y lo que menos importa es el mensaje que transmite.

  • Patricia D dijo:

    Esa "música urbana" horrible y sin contenidos ,muy ruidosa y sin una musicalidad verdadera va en contra de la cultura general integral que el Comandante en Jefe hizo tanto por promover !

  • libra dijo:

    La clave de este fenómeno está en este párrafo del artículo: "El reparto, el trap o el reguetón no son el problema en sí mismos; son más bien reflejos de realidades sociales complejas. Su contenido no debe verse como una falta de valores, sino como consecuencia de problemas más profundos: el aumento de la pobreza, la falta de oportunidades y el desgaste emocional que debilita los cimientos éticos de una sociedad." Fin de la cita. Y la pretendida solución o asimilación del género por parte de las autoridades culturales tiene su mejor respuesta en esta genial afirmación de la anciana rumbera que cierra el artículo: "La cultura no se decreta; se vive. Y a veces, se sobrevive”.

  • Cora dijo:

    Esta cosa, el reparto, no es arte hay que recordar que la música es una de las artes,esto es un producto enajenante,con violencia,sexo explícito, misógino, que a falta de manifestaciones musicales con suficiente presencia en el escenario actual han ganado preponderancia en determinados sectores.
    Nuestra sociedad atraviesa la más profunda de sus crisis y tristemente nuestro adolescentes y jóvenes repiten mucnos de estos estribillos mecánicamente ,(sus ritmos son pegajosas muchas veces)y asi casi inadvertidamente aprenden a ser violentos, misóginos y Muyyy y vulgares,para colmo estas letras incentivan el individualismo por lo que carecen de solidaridad y amabilidad en las relaciones interpersonales. En fin Franco deterioro social girando interminablemente en círculo, los reporteros generando vulgaridad y personas carentes generando "música"

  • Karel dijo:

    El reparto es la expresión de la crisis en que vive la sociedad cubana. Querer incorporarlo y pretender que ese ruido machacón y repetitivo tiene "complejidad rítmica" es faltarle el respeto a tanta buena música que se ha hecho y aún se hace en Cuba.
    Hay que decirlo sin dobleces. El reparto es hecho por comerciantes, no por músicos. Por personas que lo que buscan es hacer dinero, no cultura. Hacer dinero traficando con la crisis y con el mal gusto.
    Benny Moré, Bola de Nieve y Formel también salieron de las capas más.humildes de la sociedad cubana. Pero eran artistas, no traficantes

  • carlosvaradero dijo:

    Según dice el articulo:... El problema fundamental radica en la confusión entre cultura y entretenimiento. Cuando las actividades culturales se reducen a mera diversión, desprovistas de contenido formativo, se pierde la esencia educativa del arte. La verdadera cultura debe fomentar principios éticos, pensamiento crítico y crecimiento personal, no solo gratificación inmediata...

    Sigo creyendo que cada quien es el reflejo de la música que consume...de eso no hay dudas.
    No soy amante del reguetón y mucho menos del reparto, se me hace algo violento ( fijense que no menciono la palabra música) cursi, mediocre,banal.
    Un genero que se caracteriza por sexualizarlo todo de la peor manera, donde escuchas malas palabras, ofensas a la mujer y cuyas denigrantes letras molestan hasta al mas simple de los mortales.
    Es posible que sea como dice el articulo, que los menores de 18 años el 90 % prefiera al regueton, acaso le han dado otras opciones? si desde que te levantas solo oyes lo mismo y lo mismo y en la tele el programa Lucas solo transmite reguetón y mas reguetón.
    Creo que hay que velar por la difusión de la mejor música que se hace en este país, que se hace buena música...pero se difunde poco o nada.

  • Ronal Carrero Texidor dijo:

    Hola Buenos días: queridos colegas, felicitaciones al fin veo un trabajo profundo sobre el susodicho género musical, que tanto mal le viene haciendo a nuestra cultura, a la verdadera cultura cubana.

    Me cuesta trabajo creer que estos seudoartistas florezcan de la noche a la mañana, sin apenas haber cursado estudios elementales de música y de canto y mucho menos llegar al ISA para inciar una carrera universitaria.

    Pero como dice el refrán: nuestro Vino es Agrio, pero tenemos por varias temporadas que convivir con el desaguisado estilo.

    Mis oídos están en huelga contra el Reparto al 100 por ciento y no veo la desaparición de este a corto plazo, ojalá sea pronto.

  • Arianna dijo:

    Saludos. No creo k este género por llamarlo de algún modo (porque música no es) sea una innovación cultural. La vulgaridad y la marginalidad pululan en nuestro país. La malaeducacion etc. Le atribuimos todas las culpas al pésimo momento económico por el que pasamos cuando no es asi!!! Yo soy joven pero no soporto este género. Y por favor no lo disfracen con la cultura porque no tiene nada de Atractivo que en las letras de las canciones solo se habla de miembros sexual es y palabrotas. Por Diossss

  • Kom dijo:

    Lo cierto es que la población se siente más representada con el Reparto que con la Música Patriótica y Dogmática. Es un reflejo de la decadencia de la sociedad, ahorita regresamos a cantos indígenas y la danza del humo.

  • Carlota Lucumí dijo:

    El reparto no se debe confundir con chabacanería, ni mucho menos. El reparto es todo lo que se explica en el artículo, que es excelente además, se siente el ritmo que llama al baile y el disfrute, se siente lo que vive nuestra Cuba que no está por cierto en una burbuja y que recibe las influencias de mundo y las consecuencias de lo que en el se vive.
    Yo lo disfruto, cuando viene limpio y fresco, me deleita ver a los jóvenes bailar.

  • Santiago dijo:

    Leí el artículo y los comentarios detenidamente , casi todos la emprenden contra el Reparto, alguien opina que no debe llamarse género musical, que es sino? Realmente se quiere sensurar un género que es real y que está ahí en la preferencias de la juventud y no tan jóvenes, otros dicen que el ritmo es feo, nada más lejos de la realidad, en el se utiliza la clave Cubana que le da la base a este género muy cubano y de barrío, tampoco marginal como lo quieren hacer ver, si tiene una letra muy chabacana como sucedió con el regueton como lo conocimos en los 90 y que continúa en la preferencia del público, creo que en los medios públicos como radio y tv no se deben promover aquella que tiene letras que se refieren abiertamente al sexo y a la mujer como un objeto de diversión, no prohibirle en otros entornos sino trabajar y concienciar a los exponente de este género que es necesario ser más cuidadosos en las letras, el doble sentido se ha utilizado siempre en nuestra música cubana pero no este lenguaje sexista y chabacano, pero todo eso no quita que es un género y popular, es lo que prefiere la juventud, tampoco creo que sea por dinero fácil, si es fácil es porque lo prefieren, como todo, lo que la gente quiere se vende rápido, en resumen, es un nuevo género de música urbana derivado del reguetón que gusta al público en general, preferentemente la juventud y que como todo, es parte de la evolución y no se puede negar, tratemos todos de influir para mejorar la letra como sucedió con el reguetón, muchos grupos cubanos de este otro género tienen una letra muy buena.

    • Sergio dijo:

      no prohibirle en otros entornos sino trabajar y concienciar a los exponente de este género que es necesario ser más cuidadosos en las letras

      Yo parto de mi criterio que CENSURAR JAMÀS, no sólo el repatro, lo que sea.

      Lo que usted dice en su comentario no es posible, porque precisamente, el éxito de este movimiento está en usar LETRAS SOECES y VULGARES. Dicho esto, los exponentes no son los responsables. Estasonido existe, porque existen consumidores.

      Por lo cual el problema es más profundo que un simplre ritmo. Es un problema de como está la sociedad cubana de estos días. Y no soy MORALISTA HIPOCRITA, pero es inadmisible que en una escuela primaria en una fiesta pongan estas cosas en sus actividades festivas,,, y por ahí comienza todo.

      No sé si lo analizarán de esa manera. Toda esta "caampaña", está dirigida a "encubrir" lo mal que estamos, y relativizar todo esto con el objetivo de hacerlo "más potable" a ojos vista. Pero no, es un problema grave que tenemos.

      y repito CERO CENSURA!!!!, la CENSURA jamás será Solución.

      Saludos

      • Ing Gustavo Hdez dijo:

        Se tenía que decir y se dijo. El gusto por el reparto es la expresión de la crisis de valores morales, cívicos e ideológicos de nuestra sociedad. Cuando todo se relativiza , todo se trivializa, somos tan "inclusivos" que las nociones del bien y el mal, los límites y consensos se desdibujan y deforman.
        En vez de trabajar por los valores, se está optando por un populismo barato que no atraerá más a los jóvenes ni a nadie, por el contrario, será muy dañino.

  • Jorge dijo:

    Me molesta bastante que se trate de promover y justificar un género que sus principales exponentes son expresión de lo peor, promueven la vulgaridad, la banalidad, el consumismo y la violencia. Más bien se debían preocupar las causas que provocan su,aceptación por la juventud

  • Madelin Hernández dijo:

    Considero que no debe admitirse como nuevo género esa música o manera de hacer la música mientras lo que ella muestre sea la degradación de una sociedad, donde muchos se empeñan en que sea cada vez más culta. El Reparto contradice todo lo bueno que deseamos para nuestra sociedad y no olviden que las esponjas que son nuestros niños imitan todo eso.

  • Rosa dijo:

    Bueno el artículo. Interesante. Pero: es denigrante ver la cultura de un país en este tipo de cosa que llaman música. En los últimos tiempos han sacado reportajes de todo tipo sobre esto, que se busca? Dar más vista a la mayor vergüenza de la música cubana? Porque realmente ahí están en esa cosa todos los antivalores que se puedan imaginar, la degradación de la figura de la mujer entre otras atrocidades y aberraciones, sin contar la calidad humana de los supuestos artistas de bajo mundo marginal desocupados y antisociales.

  • Danilo Denis Aspillags dijo:

    Todo está muy bien, los jóvenes siguen estamúsica. Pero se ha incrementado con ello el mal uso del lenguaje, marginalidad y defensa de sus manifestaciones en gestos y malas palabras. Se puede ser exótico, rítmico y todas las cosas buenas arriba mencionadas, pero hay que influir por los sistemas de casas de cultura y otros pata que salga lo bueno, no lo malo, con palabras correctas y no quita en nada la esencia de esta música. No progresa internacionalmente por la chusmeria y la marginalidad, no pirque la música a y el genero sean malos, sino por estad razones.
    El cubano se ha vuelto inculto, mal hablado, donde quiera se dicen malas palabras y en las redes sociales da pena como se manifiestan estas cosas y las faltas de ortografia. Co.o di en Cuba no existiera un sistema educativo eficiente, como el que realmente es. Eso hay que trabajarlo por el país y sus instituciones. Sin perder la Cuba IA, pero con cultura.

  • lancero dijo:

    Bueno,prácticamente lo han dicho todo o casi todo que no es lo mismo pero es igual. Esta "cosa "no es mas que el reflejo de la vulgaridad entronizada en nuestra sociedad.

  • Hildanay dijo:

    Bueno el artículo. Interesante. Pero: es denigrante ver la cultura de un país en este tipo de cosa que llaman música. En los últimos tiempos han sacado reportajes de todo tipo sobre esto, que se busca? Dar más vista a la mayor vergüenza de la música cubana? Porque realmente ahí están en esa cosa todos los antivalores que se puedan imaginar, la degradación de la figura de la mujer entre otras atrocidades y aberraciones, sin contar la calidad humana de los supuestos artistas de bajo mundo marginal desocupados y antisociales.

  • Alexis dijo:

    Ritmo mediocre, carente de todo...como los q le dan propaganda...mejor no prohibirlo, como hicieron con la música en inglés años atrás... pero tampoco q la promocionen mucho .... qué claro estaba pancho amat cuando habló sobre estos tipos de música...lamentablemente no se le hace caso...

  • Vladimir dijo:

    Dos cosas.
    La gente que escucha reggaeton no entra a Cubadebate. Por eso encontrarás muchos comentarios sesgados. Si un género o tendencia musical se ha impuesto, por algo será. Y la música es como la vida, va variando y se va adaptando. Dentro de cinco años estaremos hablando de cualquier cosa menos del Reparto.
    En décadas anteriores escuchar a The Beatles, Julio Iglesias, y compañía, era un sacrilegio. En el mundo hay diversidad. La música entra al oído si te gusta, si no te gusta, es un ruido. Lo mismo pasa con los problemas cotidianos de la vida, que dicho sea de paso, nos sobran. Aquí el que más y el que menos ingiere bebidas alcohólicas, fuma, a sabiendas de que hacen daño. Pero es aceptado por la mayoría de la sociedad. Lo mismo ocurre con el Reparto, no te gusta, pero te entretiene.
    Segundo, crecimos en lo que respecta al gusto musical, en que la música clásica era lo mejor, mucha gente la escucha porque aunque no le guste, se siente idenficado con ciertos patrones y valores de lo que debería ser pero tristemente no es. El reparto es la expresión de la Cuba actual, y la Cuba actual está insertada a un mundo en el que la tecnología va a pasos agigantados, modelos matemático y algoritmos a su máxima expresión. Con un teléfono, lo tienes casi todo a la mano, con una inmediatez en el que una canción dura un fin de semana. Y en el que, detrás de un teléfono, te da la libertad y oportunidad de expresarte como quieras.
    Las estatuas romanas se mostraban denudas, y había mucha lírica en aquella cultura mostrada a través de poemas y versos, ahora esa expresión se muestra al revés. Las cosas que se describen en esas canciones, las hacemos usted y yo, y nos gustan. Solo que un día a alguien se le ocurrió decir que hablar de sexo era mal visto, pero cambiar de sexo, no.

    • Santiago dijo:

      Estoy muy de acuerdo con usted, todo es cultura y si se ha impuesto y triunfa por algo será, anteriormente hice un comentario leelo si quieres y me das tu opinión, de todas maneras si creo que las letras y lenguaje chabacano y sexista deben mejorar.

      • Sergio dijo:

        Se ha impuesto porque hay un consumidor, lo cual no quiere decir necesariamente, que sea CULTURA. Muchas cosas se han imopuesto temporalmente, a lo largo de los años, y hoya ya ni se recuerdan. La relación no UNIVOCA.

        Pero como le dije, lo PEOR que se pudiera hacer es CENSURARLO, contra eso siempre estaré en contra.

  • Marcus dijo:

    Es un fenómeno curioso por decir algo, yo tengo ya mis años y toda mi vida he consumido música de todo tipo en casa, sin embargo actualmente en Cuba en la mayoría de los espacios públicos se consume casi exclusivamente música urbana, no se tolera nada mas, aunque en un lugar en un momento dado no haya clientes jóvenes lo que ponen es eso, muchas veces estridentemente. Es así incluso en lugares donde no se acostumbra bailar sino compartir unos tragos por ejemplo.
    No creo que el Reparto vaya a tener la trascendencia de la Rumba.

  • Pedro dijo:

    Considero oportuno que toda música e transmita en los medios tanto radiales,televisivos y áreas públicas.y que cada cual seleccione que escuchar .pero que todas tengas las mismas posibilidades pues observo que la música tradicional cubana no se le da espacio.
    En la música tradicional .aún sin ser un especialista.somos capaces de distinguir cuál es la Agrupación.sin embargo en esta música todos suenan iguales y no se puede distinguir.
    Prohibir no es la formula ganadora..

  • Franci dijo:

    Sonido molesto e indeseable carente de identidad, muestra un lenguaje súper vulgar nada agradable al oído

  • Javier Hernández Fernández dijo:

    Hay qué moldear y se debe hacer refinar el reparto y principalmente la letra sana,decente,educativa y el énfasis música urbana producto sano para todos.cu

  • kiko dijo:

    no quieran mas institucional la vulgaridad....esa musica es vulgar y marginal...no es arte...no sirve....no representa a la cultura cubana, solo representa un sector marginal e inculto de la sociedad, nada mas....y no somos los unicos, ahora en Mexico se busca combatir la narcomusica, corridos que tienen contenido que incitan al crimen y al narcotrafico, algo similar ocurre con el vulgar reparto......no confundir con generos urbanos como el regueton de Puerto Rico o el Hip Hop de EUA,, que si bien tambien tienen su trasfondo delictivo son ritmos autoctonos de esos paises y lo han cambiado tanto que hasta hoy tenemos reguetones cristianos, nosotros aqui tenemos el son, la guaracha, generos urbanos de Cuba es el guaguanco, la rumba, tenemos la timba que es mezcla de generos, ademas son ritmos que tienen un componente artistico musical, melodia, etc....la letra es lo de menos porque hasta en un bolero se pueden decir malas palabras y llamar al crimen, pero es que ese reparto no es nada, no tiene nada.....ni siquiera es una mala mezcla de regueton con rap o timba, no suena bien, es desagradable.......en fin, que no todo lo que sea popular tiene que ser bueno.........que los intelectuales no busquen mas institucionalizar esa musica, gasten sus energias e intelecto en potenciar las que ya tenemos......

  • YUNIORCMG dijo:

    Si la mitad de las barbaridades que se dicen en una canción del mal llamado Reparto, ( y digo mal llamado porque me resisto a pensar que reparto sea sinónimo de obscenidad, incultura, comportamiento delincuencial), usted las dice parado en una esquina cualquiera, sin fondo musical y en lenguaje hablado, alto y claro, estoy seguro que será acusado de acosador pervertido y de escándalo público en el acto.

    Así que no le busquemos explicaciones científicas ni sociológicas ni de ninguna otra naturaleza a lo que solo puede llamarse degradación moral de los individuos que se dedican a sacar dinero de la obscenidad, el sexismo y la desfachatez..

    Si se consume es porque no tenemos ningún control sobre su difusión y porque encuentra caldo de cultivo en nuestras generaciones más jóvenes, hijos de nuestras crisis de todo tipo y por consiguiente, con notables falencias en su formación.

    • Sergio dijo:

      Totalmente,,,, esto existe porque hay un consumidor que se identifica profundamente con ello, y no al revés.

      Saludos,

  • Ruffini dijo:

    No me gusta la música urbana, sin embargo no estoy de acuerdo con el hecho de que no se ponga en la radio cubana. Si no la ponen en la radio, los jóvenes no van a tener la oportunidad de escuchar otro tipo de música. Creo que la radio debe hacerse para todos los públicos.

  • tabaco dijo:

    En los 90 nos quejamos de la timba: Un estribillo pegadizo, un tumbao y ya tenias una cancion. la realidad es que al paso del tiempo muchas de esas canciones son consideradas clasicas!. Ahora con el reparto es otra version del cubaton, de lo que hacian los 4 reversionando temas con timba y guaguanco. Ahora debido a otros ritmos que vuelven de Africa, como la kizomba por poner un ejemplo o el tumpa tumpa dominicano. Para todo ello tenemos nuestro guaguanco, oigan para que vean que detras de todo esta la clave!, y la rumba como base instrumental. El reggaeton puede tener buenas letras, pero seamos sinceros con nosotros mismos, no fue creado precisamente por personas interesadas en el castellano. La musica urbana de ahora esta pensada para bailar y para que se consuma como un producto como cualquier otro( Ya veo cuan viejo soy). Recuerdo que antes me enfadaba cuando decian que esa cancion ya no se usaba mas, como si se estuviera desechando una prenda de vestir. Pienso que ante todo esto, tenemos un acervo cultural. Donde estan las casa de la musica y las peñas de musica alternativa? como se hacia en la Casona de Linea, en el Pabellon Cuba y los jardines de la UNEAC?, aunque solo veamos en las redes a artistas que defienden el reparto. La realidad que lo que mas hemos exportado han sido grupos de musica alternativa que han sabido conjugar la musica cubana con otros ritmos internacionales. Piensen en SBS, Orishas, Habana Abierta, Interactivo, Oggere, Kumar y Mate. En vez de preocuparnos por la proliferacion de un tipo de musica, deberiamos de preocuparnos porque se escuche un amplio diapason de la musica cubana que a dia de hoy viaja underground!!. Tuvo que venir un extranjero para descubrir a BuenaVista Social Club, Polo Montañez primero triunfo fuera de Cuba, un español graduado en la escuela de cine en Cuba, filmo dos peliculas con la musica cubana y recibio premios internacionales. La pelicula del Benny fue un suceso nacional!!, entonces tenemos material para trabajar!!!

  • gg_2020 dijo:

    Para mí el reparto NO es cultura, NO es identidad, NO nos representa como cubanos.

  • Lazaro el Profe dijo:

    Al final la Cultura RECREA la Realidad y si la Realidad es que desde hace décadas copiamos de todos sus experiencias en todos los ámbitos y en no pocos casos la copiamos mal podemos esperar entonces creatividad artística en la música?
    Cómo explicar que tanto genio y talento artístico cultural pierda capacidad creativa y se convierta en un Problema una u otra manifestación cultural?
    La catástrofe Económica se revela en todas las facetas de la vida de un país.
    No se trata de inventar, de lo que se trata es de explicar estas situaciones a la luz de una Política cultural que valide la insistencia de Abel Prieto en que "LA CULTURA ES ESCUDO Y ESPADA"

  • GEMS2306 dijo:

    Estoy en desacuerdo con lo que se habla de que el reparto es reflejo de los tiempos en que vivimos. Cada ritmo, cada género musical lo es también, pero el danzón (que fue prohibido por los españoles), el son (que surgió de los sectores más humildes), el mambo, el chachachá, etc., tuvieron también sus detractores en su momento, es cierto, PERO NINGUNO DE ELLOS ATENTABA CONTRA LA CULTURA, LA DECENCIA, LA ÉTICA NI LA MORAL. He escuchado bastante música cubana a lo largo de mi vida. Nunca he escuchado un danzonete grosero. Las canciones del Trío Matamoros les dieron la vuelta al mundo, al igual que las de María Teresa Vera, Isolina Carrillo, y salieron de las entrañas de lo más humilde del pueblo cubano. Ninguna es misógina, pornográfica ni grosera. Que alguien me diga si alguna de las canciones del Benny (que arrastraba multitudes por todo el continente), tiene alguna vulgaridad. Y más para acá: la Aragón, Riverside, Roberto Faz, Jorrín, ¿hay alguna inmoralidad expuesta en sus canciones, incitan a la violencia? Soy vanvanero al 100% desde 1969, Formell utilizaba dichos populares y hasta el doble sentido, pero siempre con mucho cuidado y respeto, sin ofender al público. Y eso que estoy hablando de géneros populares, porque la Trova cubana, desde Sindo hasta la actualidad, siempre se ha respetado a sí misma, sus tradiciones y ética. Silvio ha utilizado en algunas de sus canciones "malas palabras", pero han estado justificadísimas, como es el caso de "El Necio", o en una preciosura como "Días y Flores". Pero esa "kurtura pal selebro" que es el llamado reparto rompe con todos los moldes de lo que ha sido nuestra música, pero rompe también con lo que dijo Fidel de que la Revolución es hija de la cultura y de las ideas. No podemos permitir que proliferen la incultura, el individualismo, la misoginia y la violencia. No por gusto nuestros enemigos utilizan el reparto, porque saben que "pega" en los sectores menos comprometidos con la cultura y solo buscan entretenimiento. El presidente Díaz-Canel llamó en un congreso de la UNEAC a defender la decencia, y esa es tarea de todos, no solo de los medios, pues hasta en las escuelas primarias se está escuchando este ¿género?. La contrapartida no puede ser su prohibición, me pregunto cuántos autores bien preparados pueden componer reparto con letras que reflejen todo lo contrario (no quiero que sean políticas, ni ideológicas), que tengan poesía Y DONDE LOS CANTANTES CANTEN CON SU PROPIA VOZ. Es una tarea difícil, pero creo que podemos enfrentarnos a la incultura antipopular. Nos corresponde para defender nuestro vasto y valioso legado cultural.

Se han publicado 121 comentarios



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Thalía Fuentes Puebla

Thalía Fuentes Puebla

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2019). Máster en Cultura Audiovisual por la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes (2025). Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2022). Ha obtenido premios y menciones en el Concurso Nacional de Periodismo "26 de Julio". Contactos: thalyfuentes14@gmail.com. En Twitter: @ThalyFuentes

Gabriel Mok Rodríguez

Gabriel Mok Rodríguez

Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en 2024. Periodista de Cubadebate. Editor del subdominio Cubajoven.

Verónica Alemán Cruz

Verónica Alemán Cruz

Periodista de Cubadebate.

Aniela Dumas Rojas

Aniela Dumas Rojas

Periodista de Cubadebate. Graduada en La Universidad de La Habana en 2024.

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