Calentando motores para la temporada ciclónica

Huracán Ian tocando tierra en la madrugada del 27 de septiembre de 2022. Foto: Archivo/ Insmet
Mayo es famoso en Cuba por sus lluvias, pero en toda el área del océano Atlántico, el mar Caribe y el golfo de México es mes de preparación ante la temporada ciclónica que se abre el primer día del mes de junio. Es un periodo de varios meses en que los ciclones tropicales se convierten en el tema principal y “entre col y col”, hablar del calor omnipresente.
Ya desde el mes precedente comienzan a salir a la luz las perspectivas para la venidera temporada, que cada vez provienen de fuentes más numerosas: universidades, servicios meteorológicos nacionales, empresas privadas y hasta grupos de entusiastas, para ir luego con el avance de la temporada comparando predicciones y realidad. Las formas de presentación varían, casi todas pronostican la cantidad de tormentas tropicales o tormentas nombradas (las que abarcan la tormentas tropicales y huracanes), ya que las depresiones tropicales son sistemas que se desarrollan efímeramente en un ambiente poco favorable y es precisamente en lo que se enfocan estas perspectivas, en el aporte del ambiente circundante a que se formen más sistemas ciclónicos y estos puedan desarrollarse. También quedan fuera de estos números los ciclones subtropicales, que como vimos tienen características que no corresponden totalmente a la zona tropical, por lo que no responden a los mismos factores que sus parientes del trópico, aunque algunos a la larga evolucionan hacia ciclones tropicales, e incluso, alcanzan a convertirse en huracanes.
Con respecto a las formas de enunciar estos pronósticos, en muchos casos contienen, además, cantidad de huracanes y de estos los intensos (categoría tres o superior), que en algunos es mediante un número y en otros un rango de valores. Recientemente se hace uso de otra métrica para medir la actividad ciclónica tanto pronosticada como registrada, Energía Ciclónica Acumulada (ACE en inglés), que combina no solo la cantidad de ciclones y su intensidad, sino también su longevidad.
El 2025
La tendencia de todos los pronósticos publicados va hacia una temporada activa, es decir algo por encima de los valores normales, algunos más “agresivos” que otros. El porqué son las altas temperaturas en el océano Atlántico y la ausencia de un evento ENOS o El Niño como más se le conoce, aunque en ambos casos no son tan propicias como en 2024. Si desea conocer más sobre cómo se elaboran estos pronósticos, conversamos brevemente acerca de ese tema en una entrega anterior.
Desde Cuba
El pasado 7 de mayo se hizo público el Pronóstico de la actividad ciclónica del 2025 para el Atlántico Norte, que desde hace casi 30 años emite el Instituto de Meteorología (Insmet), y que será actualizado en el mes de agosto, previo al periodo de máxima actividad y de mayor peligro para Cuba. Particularmente, hace énfasis en las zonas ciclogenéticas o de formación, que siguiendo el comportamiento habitual tienen su mayoría de formaciones en el océano Atlántico con dos tercios del total según la predicción del Insmet, el resto lo completan el mar Caribe y el golfo de México, este último con el menor número. Esto se complementa con las probabilidades de formación de un huracán en el mar Caribe y que al menos uno llegue a esa zona geográfica proveniente del océano Atlántico, las cuales son alta y moderada respectivamente.
También se incluye la probabilidad de afectación hacia Cuba, una cifra que sí es necesario analizar de manera diferente, porque como se aclara en la publicación el valor porcentual mostrado no puede ser valorado sin compararlo con el peligro climatológico. Este término no es más que la probabilidad histórica de que Cuba sea afectada por un huracán, por lo que la cifra del 50 %, aunque le parezca algo elevada no está muy alejada del 35 % histórico, categorizándolo de moderado.
Las “arrancadas”
Los ciclones tropicales no entienden de calendarios ni de fronteras político-administrativas. Sin embargo de alguna manera es necesario organizar la información histórica, aunque en la realidad y meteorológicamente no haya ninguna diferencia entre un ciclón “fuera de temporada” formado el 31 de mayo con otro el 1ro de junio, los que van a aparecer en casillas distintas.
Como promedio, en los 30 años comprendidos entre 1991 y 2020 la primera tormenta tropical se forma el 20 de junio y el primer huracán el 11 de agosto. Sin embargo, estas fecha son el fruto de combinar temporadas que han iniciado mucho más tempranas y otras más tardías. Recontando la últimas 10 podemos ver una gran parte de ellas se adelantaron a la fecha, en una tendencia que se mantuvo durante 7 años consecutivos, lo que llevó a pensar a algunos y hasta sugerir que debía adelantarse la fecha de inicio de las temporadas ciclónicas atlánticas para el mes de mayo. El inicio se quedó fijo en el mes de junio, sin embargo en respuesta a dar una mejor cobertura a la aparición temprana de estos sistemas, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) desde 2021 adelantó para el 15 de mayo la emisión de las Perspectivas del Tiempo Tropical, en las que se analiza la probabilidad de formación de ciclones tropicales hasta 7 días.
- Siete preguntas y respuestas sobre los sismos al sureste de Imías
- Exprime Chrome al máximo: guía para personalizar la barra de herramientas como un profesional
- Ante el bloqueo de combustible: ¿Cómo marcha la implementación de las acciones en el ámbito laboral y el transporte?
- Día Meteorológico Mundial por una comunidad al servicio del mañana
- Nvidia ya no es solo “la que hace chips”: Invierte 26.000 millones para plantar cara a OpenAI y DeepSeek
- ir aEspeciales »


Muy buenas Sr Fariñas
Una curiosidad: no estoy en contra de las estadísticas, pero es un dato interesante pronosticar 15 ciclones en el área del Atlántico, Caribe y Golfo de México y sin embargo, más allá de tres días, la previsión del tiempo es bastante inexacta.
La segunda cuestión es que en Europa la llegada de altas temperaturas se reciente, lo que hace que el océano que la bordea en el oeste no se caliente al extremo. Usted mismo señala que la temperatura del agua en relación a 2024 no está tan caliente.
Una pregunta de duda, por favor: por qué los huracanes del Caribe son al final y no al inicio de la temporada de huracanes, a qué se debe esto?
Gracias y un saludo desde España de un lector de su sección y del Cubadebate.
Quizás me desvíe un poquito del tema del artículo, pero hablando de calentar motores, este año, por favor, anticipemos las podas y la revisión del estado de los postes eléctricos. El último ciclon de la pasada temporada hizo estragos en el Vedado. Evitemos desastres mayores y pérdidas de recursos.
Buenas tarde, ademas la limpieza de alcantarillas y desagues para disminuir las inundaciones
Staly...
primero debemos recojer toda la basura..
Que nuestros capitalinos botan sin piedad en cualquier parte.
Segundo debemos limpiar los tragantes..que sin lugar a dudas están llenos de basura...y ya saben el origen .no repetiré.
Tercero ..debemos educar a los residentes..es las normas .más elementales.
Cuarto debemos de ayudar a quienes deben podar los árboles..
Como ve son muchas tareas..y poco combustible..
El resto se lo dejo a su imaginación