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Oscar Wilde en un retrato, a 120 noviembres de su último adiós

Por: Yohamna Depestre Corcho
En este artículo: Cultura, Irlanda, Literatura, Oscar Wilde
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Oscar Wilde, el gran escritor que murió un 30 de noviembre como Sebastián Melmoth.

Oscar Wilde, el escritor, poeta, ensayista y dramaturgo irlandés murió el 30 de noviembre de 1900 en París. Según cuentan, pidió una botella de champaña y dijo: “Estoy muriendo por encima de mis posibilidades”.

De niño era ya un conversador elocuente y le gustaba contar con exagerado humor las cosas. Su interés por la literatura fue a razón de leer a los clásicos y amaba traducirlos en clase.

Publicó en varios periódicos poemas que serían compilados más tarde en un libro del mismo nombre. Sería este el comienzo de una producción fecunda. El éxito de Wilde se basaba en el ingenio punzante y epigramático de sus textos. Aunque su labor sobrepasó los límites escriturales, filosofaba sobre cultura y se destacó como editor.

Se casa con Constance Lloyd el 29 de mayo de 1884 en Paddington, Londres, con quien tuvo dos hijos, de los cuales perdió la patria potestad y su esposa renegaría de su apellido al ser parte del escandaloso proceso que lo llevaría a la cárcel. Sale, después de dos años, arruinado material y espiritualmente, y esta experiencia lo haría parir dos de sus obras poéticas De Profundis y The Ballad of Reading Gaol.

Su obra cumbre, considerada uno de los últimos textos clásicos de la novela de terror gótica, fue El retrato de Dorian Gray. Su personaje principal idolatraba lo que él más apreciaba, la belleza, la juventud infinita y el desatino. El libro sirvió como punto de partida para varias adaptaciones cinematográficas.

Pese a que su autor autocensuró varios pasajes y ajustó referencias a la relación homosexual entre Dorian Gray con Basil Hallward, la novela causó gran polémica. El libro fue calificado de “repugnante”, “afeminado” y “obsceno” por sus zonas homoeróticas.

Desilusionado de la sociedad inglesa se repitió muchas veces: “Todo arte es más bien inútil” y viajó a un pueblito costero al norte de Francia. En él, asustado, se puso este nombre falso: Sebastián Melmoth, seudónimo que sirviera para reinventarse a sí mismo como uno más de sus personajes.

(Tomado de Cubaliteraria)

Se han publicado 3 comentarios



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  • Yanet dijo:

    Interesante la vida de este escritor, del él solo he leído El retrato de Dorian Grey,me encantó lo recomiendo.

  • Somlia colas dijo:

    Cual sería el suceso q lo llevó a la cárcel? Es curiosa la ausencia d comentarios en estos temas

  • Eduardo González S. dijo:

    Nuestro Apóstol escribió en forma elogiosa de Wilde, de ese ingés recuerdo "Una idea que no sea peligrosa, no merece llamarse idea"

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