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¿Quién es la mujer que restauró la colección personal de libros del Apóstol?

Por: José Leandro Garbey Castillo
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En sus 35 años de trabajo Teresa Zayas Lay ha participado en diversas reparaciones de materiales bibliográficos de relevancia nacional. Tomada de Efecto Martí.

Aunque ya han pasado casi ocho años de la restauración de libros de José Martí, Teresa Zayas Lay aún recuerda, en detalle, cada pincelada y costura aplicada sobre el papel desgastado de los textos que tanto nutrieron el intelecto del Maestro.

En sus 35 años de trabajo ha participado en diversas reparaciones de materiales bibliográficos de relevancia nacional. Sin embargo, Zayas Lay no titubea cuando asegura que guarda especial cariño por haber sido protagonista de la rehabilitación de la colección personal de libros del Apóstol.

“Fue una dicha haber tenido la posibilidad de estar en contacto con el mayor tesoro de la vida de Martí, sus libros. He restaurado parte de la historia viva de la nación: desde los documentos de la Enmienda Platt, la colección de manuscritos de Blas Roca, hasta los abanicos de Dulce María Loynaz. Pero definitivamente, lo que mayor impacto ha causado en mi carrera profesional, en todos estos años de experiencia, fue la restauración de la literatura martiana”, confiesa emocionada.

La bibliografía que atesoraba Martí procedía de diversos países. Catorce de estos libros fueron editados en Estados Unidos, nueve eran de Latinoamérica, incluido uno de Cuba dedicado a la música, ocho se publicaron en Francia, dos en Gran Bretaña, uno en Bélgica y otro en España.

–Estos libros estuvieron en manos de varias personas ligadas de forma directa o indirecta a Martí. ¿Cuál fue la trayectoria de la colección?

“En plena preparación de la guerra necesaria, Martí le encomienda a su amigo Gonzalo de Quesada, la tarea de vender su colección literaria con el fin de recaudar fondos para los preparativos de la contienda, así lo evidencia la carta escrita desde Montecristi, el primero de abril 1895, considerada su testamento literario:

“De mis libros no le he hablado; puesto que siempre necesitará la oficina y más ahora: a fin de venderlos para Cuba en una ocasión propicia, salvo los de Historia de América, o cosas de América,-geografía, letras, etc.,- que V. dará a Carmita a guardar, por si salgo vivo, o me echan, y vuelvo con ellos a ganar el pan. Todo lo demás lo vende en una hora oportuna. Vd. sabrá cómo…”

Sin embargo, al caer en combate, esta colección llega en 1895 a manos de Carmen Mantilla, quien la guarda durante más de 25 años. El historiador de la ciudad Emilio Roig de Leuchsenring, la recibe de manos del Dr. en Derecho Julio Villoldo en noviembre de 1920.

Por su parte, “tras el triunfo de la Revolución, el 28 de enero 1968, es donado a la sala Martí de la Biblioteca Nacional por disposición de Julio Le Riverend, entonces vicepresidente de la Academia de Ciencias, hasta que el 14 de septiembre de 1976 pasa a formar parte del Patrimonio del Estado Cubano y se traslada a la Oficina de Historia del Consejo de Estado, lugar donde se ha conservado hasta la actualidad”.

–¿Cuándo comenzó la restauración?

“A fines del año 2010, la Oficina de Asuntos Históricos contacta con el Instituto de Historia de Cuba para comenzar la recuperación de la bibliografía. En ese momento, el Instituto crea una comisión multidisciplinaria especializada que se encargaría de la conservación estructural del material.”

“Para la restauración de esta colección se hizo un estudio de los materiales a utilizar para probar su idoneidad, lo que fue avalado por un proyecto internacional que permitió la compra de los materiales afines con los que se trabajaría en cada técnica a desarrollar, ello permitió dar un acabado similar al original a cada volumen tratado”.

–¿Cuáles fueron los problemas más complejos que enfrentaron durante el proceso?

“Los 35 libros de la colección contaban con un avanzado estado de deterioro estructural. Para el proceso de mantenimiento de colecciones bibliográficas se tomaron en cuenta los pasos esenciales plasmados en el Manual de Procedimientos del Centro Nacional de Conservación Documental IFLA para América Latina: la consolidación del cuerpo del texto, el proceso de reconstrucción del empalme entre la cubierta y el texto y la reparación o construcción de una nueva cubierta.”

“Muchos ejemplares poseían numerosas dedicatorias de un gran valor documental, por lo que debía respetarse la completa integridad gráfica. El alto estado de deterioro de algunos de ellos, demandaba el uso de técnicas de gran complejidad para evitar así la ruptura del material gráfico. En la restauración se aplicaron diferentes técnicas, cada una empleada según el deterioro presentado en cada volumen”.

–Cuando se habla de Martí seguramente muchos asumirían que los libros que leían eran tan solo de temáticas de carácter histórico o político, ¿qué tipo de materias encontraron en su colección bibliográfica?

“Contrario a lo que puedan pensar algunos, los volúmenes que consumía el Apóstol versaban sobre contenidos diversos, muchos de ellos de un avanzado pensamiento científico. Lo mismo leía materiales relacionados con la historia de América que textos relacionados con la música, otras artes, física, matemáticas. Incluso, una biblia erótica formaba parte de su colección bibliográfica.”

“La amplia pluralidad del contenido literario que consumía es lo que explica su extensa visión universal, la génesis de su pensamiento futurista y la vía que le permitió realizar una obra con marcado carácter científico”.

-¿Algún elemento curioso o distintivo que hayan descubierto?

“Recuerda que parte de los libros que coleccionaba Martí estaban dedicados por sus autores, muchos de ellos grandes personalidades de la época, por el editor o por sus amigos. En 11 de ellos se leen apuntes hechos por él.”

“En todos sus textos de consulta, Martí escribía sobre alguna materia ajena al contenido de este, lo que según investigadores del Centro de Estudios Martianos será parte de su creación literaria. Esos apuntes los hacía a cualquier hora, y eran la base para redactar muchas de sus obras.”

“Otro momento que recuerdo con especial agrado fue la reparación de una pequeña libreta de apuntes que Martí llevaba consigo en la cual plasmaba aspectos cruciales sobre la preparación de la guerra necesaria iniciada en 1895. Me llamó la atención el hecho de que se refiriera a los seudónimos que debían adoptar cada uno de los altos oficiales del ejército mambí para que en caso de que las comunicaciones cayeran en poder del enemigo, no identificaran a los líderes insurrectos”.

-¿Considera que en la actualidad es suficiente el trabajo que realizan las entidades gubernamentales para la preservación del patrimonio histórico nacional?

“El proceso de la restauración requiere del apoyo de las entidades estatales encargadas de la preservación histórica de la nación.  El estado físico de la bibliografía, con el paso de los años, se ha deteriorado pero el Estado cubano, a pesar del alto precio de una restauración, destina numerosos recursos para la protección de la memoria material de la nación.”

“En pleno proceso de informatización y digitalización de la sociedad cubana es necesario salvar para las nuevas generaciones toda la bibliografía histórica. Esta restauración duró seis meses, los cuáles fueron testigos del enorme sacrificio que representó tan compleja tarea. Para los especialistas en restauración del Instituto de Historia fue un desafío el hecho de contribuir a la preservación del patrimonio.

«Esto ha sido lo más grande que he hecho en mi vida. Me ha dado la oportunidad de contarles a mis hijos y nietos que ayudé a salvar el legado del Apóstol. Ahora sé más de ese gran hombre, ahora me considero más martiana”.

(Tomado de Efecto Martí)

Se han publicado 7 comentarios



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  • Rodisnel dijo:

    La pregunta es ¿Qué dicen esos libros? y ¿Cuando los van a reproducir ?para que el pueblo conozca que contienen; ya que siendo tan valiosos no se pueden tocar. Hay que beber de la la sabia que el maestro se nutrió.

  • Taran dijo:

    Creo que seria muy interesante que se publicara la lista de los titulos con su autor de todos los libros que guardaba el Apostol, no puede hacerse?

  • Chary dijo:

    Es una valiosa profesional en el campo de la restauración que ha aportado mucho a la conservación de la memoria histórica de la nación, felicitaciones.

  • Alexander Reyes H dijo:

    Concuerdo con Rodisnel, Marti es el cubano más universal, sin embargo nos ocupamos de poner en ferias, sitios digitales y otros medios de difusión contenidos que aunque importantes, nunca tan o más que la literatura martiana o lo que le sirvió a Marti para pesar y hacer. No olvidemos que Cuba es un país martinano, ¿que seriamos? si tuviéramos la oportunidad de conocer más de ese que fue guía de su mejor alumno FIDEL. La respuesta: !Mejores seres humanos!

  • Aroldo dijo:

    Ni una sola foto, increíble.

  • Carlos Rodríguez Almaguer dijo:

    Felicitaciones y agradecimientos a esa profesional competente, que ha contribuido con su ciencia, conciencia y paciencia a salvar parte del hermoso legado de aquel Hombre Solar que concentró toda su luz sobre el futuro de Cuba, de América y de la Humanidad.

  • Maylin vinent Jiménez dijo:

    Mi compañera de trabajo y Felicitaciones en MAYÚSCULA.Es el deber con la Patria y el legado del Maestro.

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José Leandro Garbey Castillo

Estudiante de Periodismo

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