Imprimir
Inicio » Especiales, Cultura  »

Martí Peraferrer: El teatro es un arte nacido para transformar

Por: Javiel Fernández Pérez
| +

Martí Peraferrer es el director del Festival Internacional de Teatro Amateur de Girona desde 2005. Foto: Manuel Lara

Lo encontré en su hábitat natural, sumido en el ambiente del Festival Nacional de Teatro Aficionado Olga Alonso, espacio similar al Festival Internacional de Teatro Amateur de Girona (FITAG) al que el catalán Martí Peraferrer Vayreda ha dedicado buena parte de su vida y dirige hace 14 años.

Sentado en la glorieta de un parque respira la satisfacción de alguien que ha escogido el mundo como casa y cualquier lugar, mientras huela a teatro, le viene bien.

“Yo ingresé en el teatro amateur desde los 16 años y trabajé con varias compañías en las que aprendí muchísimo del teatro de calle. A partir de los 21 años ingresé en la Escuela de Arte Dramático de Barcelona y al egresar trabajé en el teatro y mucho tiempo en la televisión”.

Aunque usted es conocido por varias series y programas en la televisión española y catalana, en el cine y escribe para el Diario de Girona, las tablas ocupan el mayor espacio dentro de su vida…

Soy el director del Festival Internacional de Teatro Amateur de Girona (FITAG) desde el 2005. Es un festival de referencia a nivel europeo y consolidado en los circuitos internacionales como un punto de referencia para varias compañías.

Es un encuentro grande que se desarrolla a finales de agosto, este año será la edición 18 entre los días 28 de agosto y 1 de septiembre y tendremos unas 35 presentaciones en siete espacios teatrales de la ciudad donde participarán un 50 por ciente de compañías extranjeras, un 25 por ciento de compañías españolas y un 25 por ciento de compañías catalanas.

¿El festival es competitivo?

Es un festival para la convivencia, no para la competencia, porque nos parece una locura poner a competir países con estructura teatrales muy diferentes.

¿Qué lo ha traído a Cuba?

El año pasado tuvimos la visita de Rolando Boet, que hasta ese momento era el delegado de la Asociación Internacional de Teatro Amateur (AITA) en Cuba, estuvo con nosotros y conoció nuestro festival. Ahí armamos la idea de hacer algo y para 2018 iniciamos el intercambio.

Empezamos con FITAG trayendo un grupo aquí, que es el grupo Oriart y hay ideas de llevar un grupo cubano a finales de agosto a nuestro festival para cerrar ese intercambio de ida y vuelta y construir puentes de amistad y cultura.

¿Qué opinión le merece el movimiento de teatro aficionado cubano que ha podido presenciar?

Venir a Cuba es venir a un sitio donde aún se conservan las esencias del teatro, es encontrarse en un espacio mucha gente a cambio de nada, los actores y el público sumidos en un intercambio de historias.

Creo que en Europa hemos caído un poco en la comercialización del teatro como una industria, aunque aún hay reductos donde se experimenta el hecho teatral como un hecho catártico, aquí he vuelto a sentir el teatro como un hecho de convivencia y comunicación.

¿Dónde cree que está el sello distintivo del teatro que se hace hoy en la Mayor de las Antillas y en Latinoamérica?

Creo que el teatro latinoamericano aún tiene esa candidez poética, esa fuerza de llegar al espectador y de transformarlo, no es un espectáculo puro y duro, sino que son transformaciones, ideas, textos de autores comprometidos con la situación de su entorno. El teatro latinoamericano es un espejo de la vida de la gente y marca puntos de reflexión desde la poesía, desde la agudeza, desde la reivindicación.

Como europeo estresado y vendido ya al diablo de la comercialidad, viajar a Latinoamérica y a Cuba es volver a sentir la esencia del teatro. Fomento me parece una ciudad volcada a este evento; es espectacular ver cómo lo vive la gente, ver cómo se agolparon en el teatro para ver una función de nuestra compañía catalana. Esa voluntad de querer entrar a un espacio escénico es espectacular para nosotros, nosotros ya no vemos eso de que la gente de sí o sí quiere estar.

¿Cómo FITAG trata de conservar su esencia en medio de ese contexto?

Mi lucha constante como director de FITAG, donde trabajo con alrededor de 180 grupos, es que no copien al teatro profesional, sino que encuentren su personalidad propia y sobre todo que tengan un discurso propio.

Yo soy actor también, no es lo mismo dirigir un festival como gestor cultural que como compañero. Como compañero que ha ido a algún sitio y ha regresado para contarlo les digo: “Chicos comprométanse con este arte porque es un arte que ha nacido para transformar”.

Es complicado porque vivimos una realidad muy burguesa donde se ha perdido la capacidad de pasión por el riesgo y ahí es donde uno aprende.

Ayer me encontré una chica triste porque no le había salido bien la función y le dije: “Seguro que has crecido más con este pequeño fracaso”, ahí es cuando uno crece, en la lucha, en la adversidad. Cuando las sociedades se estabilizan y se vuelven cómodas el arte no crece, la fuerza del arte nace en sociedades revolucionadas.

Usted se ha especializado en monólogos de grandes artistas que en su fracaso íntimo han creado grandes obras…

“Los días 6, 7 y 8 de marzo presento como actor mi obra “La vida secreta de Tennessee Williams” en el Café Bertolt Brecht de La Habana; un monólogo que he presentado durante siete años por todo el mundo, ya son alrededor de 400 funciones.

Ahí te das cuenta que los fracasos de las personas generan grandes momentos artísticos y aquí yo veo momentos de lucidez teatral. Es un monólogo que me ha dado mucha satisfacción porque la vida del dramaturgo norteamericano Tennessee Williams enseña cómo su dolor, su fracaso, su contradicción personal, generan grandes textos teatrales conocidos en todo el mundo.

¿Cree que los teatristas con los que comparte su día a día tienen miedo al fracaso?

Las compañías amateur catalanas están muy aburguesadas y nos cuesta mucho que ellos entiendan que hay que viajar. Nos hemos encerrado en nuestros pequeños castillitos de protección y la gente ahí es feliz a su manera; pero por esta vida se pasa solo una vez y lo que hay que hacer es romper la comodidad y la protección y salir a conocer mundo, el teatro es mundo.

Yo creo que a partir del 2000 uno se asienta en la comodidad, pero Cataluña fue un polo muy revolucionario en cuanto el teatro, también por el conflicto interno que vivimos en nuestra sociedad catalana entre dos culturas que conviven.

Me duele que la tecnología, el dinero y el capital nos hayan adormecido. Viví buenos tiempos y ahora veo a la gente joven que está empezando y digo qué tristeza no poder vivir pequeñas revoluciones culturales, pequeños momentos en que todo cambia, en que todo está por hacer.

Les pido a los jóvenes no ser piezas del motor sino ser el motor en sí mismo; eso es lo que yo he intentado hacer, ver como Van Gogh “en cada rincón un cuadro y en cada espacio sórdido un dibujo”.

¿Cómo es el personaje al que le ha dado vida desde que vino al mundo?

Vivo una vida de actor. Llevo una maleta y un traje por el mundo; ya no me creo la fama, he sido rico, he sido pobre, he sido olvidado, he tenido mucha creatividad, me he quedado en blanco.

Creo que he conseguido ser un espíritu libre, nunca me casé con ninguna familia teatral; cuando me sentí acorralado en un sitio me fui, siempre he tenido un horizonte para recorrer, siempre una maleta y un camino. Yo creo que me voy a morir así.

En la vida no se puede tener todo y yo he decidido ser libre tanto íntima como culturalmente, puedo trabajar con grandes directores y puedes decirme tú que tienes un texto para mí y si me gusta lo hago. No tengo nada que perder ni nada que ganar, ya no me creo el mundo del arte como un escaparate, sino como un compromiso. Caí en la trampa del éxito, pero creo que salí de esa droga.

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Javiel Fernández Pérez

Estudiante de Tercer Año de Periodismo en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas

Vea también