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Guerrilla del Che en Bolivia: A 50 años de la masacre de la retaguardia

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Un mural firmado por Espíndola y Saavedra que se levanta en el terreno donde fueron enterrados los caidos el 31 de agosto de 1967 recuerda a Tania y a sus compañeros.

Un mural firmado por Espíndola y Saavedra que se levanta en el terreno donde fueron enterrados los caidos el 31 de agosto de 1967 recuerda a Tania y a sus compañeros.

El 31 de agosto de 1967 la columna de la retaguardia guerrillera, del pequeño ejército insurgente dirigido por Ernesto Che Guevara en Bolivia, fue aniquilada en el cruce entre los ríos Camirí y Grande, víctima de una delación.

Murieron tratando de hacer frente a la emboscada, en disposición de combate, el jefe de aquel grupo, el Comandante cubano Juan Vitalio Acuña (Joaquín), segundo al mando del Che. Otro compatriota de Vilo: el teniente Israel Reyes Zayas (Braulio). También coterráneo era Gustavo Machín Hoed de Beche (Alejandro). Todos habían sido destacados combatientes del Ejército Rebelde en la lucha por la liberación de Cuba de fines de los años 50.

La argentino-alemana Haydée Tamara Bunke Bider, quien pasara a la historia como la legendaria Tania la Guerrillera, la única mujer integrante de esas fuerzas, perdió la vida en la masacre; así como el peruano José Restituto Cabrera Flores (El Negro) y los bolivianos Apolinar Aquino Quispe (Polo), Walter Arencibia Ayala (Walter), Moisés Guevara Rodríguez (Guevara o Moisés) y Freddy Maymura Hurtado (Médico o Ernesto). Freddy, apresado vivo, fue asesinado días más tarde, sin ceder a las torturas ni traicionar a la causa.

El Che, quien llevaba jornadas preocupado por la falta de contactos entre su columna de vanguardia y la de retaguardia, consignó en su Diario el dos de septiembre de 1967: “La radio trajo una noticia fea sobre el aniquilamiento de un grupo de hombres dirigido por un cubano llamado Joaquín en la zona de Camiri; sin embargo, la noticia la dio La Voz de las Américas y las emisoras locales no han dicho nada.”

La vil delación del campesino Honorato Rojas, quien había sido guía y dado albergue la noche anterior al grupo de combatientes, posibilitó que una división con asiento en Santa Cruz esperara el cruce de la tropa por el vado, donde los ametrallaron desde las dos orillas.

La VIII División del Ejército boliviano realizó la masacre del grupo de la retaguardia comandado por Joaquín en la jurisdicción de la IV, y el escenario real fue el Vado de Puerto Mauricio, en el Río Grande, distante varios kilómetros de Vado del Yeso, sitio donde falsamente tuvieron que ubicar los hechos en el parte militar porque era un punto de su zona de operaciones.

La separación de la fuerza combatiente de retaguardia con el resto de la columna había ocurrido el 17 de abril en el lugar llamado Bella Vista, cercano al río Ikira. Che le dio la instrucción a Joaquín de esperarlo por esa zona durante tres días, pues él debía usar ese tiempo para facilitar la salida por el rumbo de Mayupampa de Regis Debray (Danton) y Ciro Roberto Bustos (Carlos).

Sin embargo, adversidades de la vida y la geografía conspiraron para que ambas columnas no volvieran a encontrarse nunca más. Las circunstancias hicieron que se perdiera el contacto entre la vanguardia y la retaguardia. Por lo que nunca más se reagrupó el pequeño ejército guerrillero.

LOS INTEGRANTES DE LA RETAGUARDIA

Joaquín, firme hasta el final

joaquinAquel jefe que dirigió hasta el final ejemplarmente a su pequeña tropa, había nacido 42 años atrás en la finca La Conchita, en Purial de Vicana, Sierra Maestra, en un hogar humildísimo de techo de guano y piso de tierra. Juan Vitalio Acuña, cariñosamente llamado Vilo, era alegre, un improvisador de décimas guajiras; se rebeló contra la injusticia que contemplaba en los campos y el 24 de abril de 1957 partió de la casa materna junto con otros compañeros a unirse a la guerrilla encabezada por Fidel Castro.

Vilo participó como soldado de filas en el combate del Uvero y después de la acción entró en contacto con el Che cuando este, en su condición de médico, asumió la tarea de trasladar a los heridos. Pronto aquilató las cualidades del campesino de Purial de Vicana y lo situó como jefe de la vanguardia de su escuadra. Al crearse la columna 4 del Ejército Rebelde comandada por el Che, Vilo, ya ascendido a teniente, pasó a la retaguardia como segundo de Ciro Redondo, y a la muerte de este en el combate de Mar Verde, lo sustituyó en el mando. Su eficaz acción en la guerrilla le mereció los grados de capitán por orden de Fidel y en noviembre de 1958 este lo ascendió a comandante y se dispuso a organizar su propia columna, al frente de la cual combatió hasta la victoria.

Entró con el Comandante en Jefe a La Habana el 8 de enero de 1959. Y comenzó entonces para Vilo una etapa de responsabilidades militares. Por su brillante trayectoria al servicio de la Revolución, al constituirse el Comité Central del Partido, fue nombrado uno de sus miembros.

Cuentan que para incorporarse al proyecto libertador del Che con base en Bolivia, Vilo tuvo que bajar, en breve tiempo, de 240 a 180 libras. Recibió el nombre de Joaquín en la guerrilla boliviana y se desempeñó como segundo jefe del destacamento convertido poco después en Ejército Nacional de Liberación de Bolivia.

Al frente de la retaguardia quedó en el mes de abril, por órdenes del Che, con algunos combatientes, los enfermos y custodiando a los de la “resaca”, potenciales desertores. Debía esperar su regreso, que ocurriría en pocos días, pero nunca volverían a reencontrarse. En ese tiempo, junto a sus hombres y a una mujer, Tania, resistieron el acoso permanente del ejército, soportaron el hambre, sufrieron la limitación de movimientos debido a los enfermos del grupo y lastrados por los integrantes de la “resaca” que fueron desertando. El propio Joaquín avanzaba penosamente por carecer de calzado, pero nada pudo vencerlos, solo la traición.

Tania, mujer valiente y revolucionaria de verdad

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Así la calificó el también integrante de la guerrilla, el boliviano Inti Peredo, al rendirle homenaje a Tamara Bunke, Tania, quien nunca permitió un trato especial en el destacamento por ser mujer.

De padre alemán y madre soviética nació en noviembre de 1937, en Argentina, adonde sus progenitores habían emigrado para huir de la persecución nazi. Concluida la guerra, la familia regresó a la entonces República Democrática Alemana, donde Tamara se incorporó a la Juventud Libre Alemana y posteriormente se afilió al Partido Socialista Unificado de Alemania.

Conoció al Che en 1960, cuando este viajó a esa nación al frente de una delegación comercial y se convirtió en su intérprete. Ya ella simpatizaba con la Revolución cubana. En una fecha tan temprana como el 2 de enero de 1959 escribió: “Estamos locos de contento por las noticias de Cuba. Esperamos a cada momento novedades. Dice la radio que los rebeldes entraron en Santiago”.

Vino a la tierra de Martí en 1961 y aquí fue traductora, alfabetizó, ingresó en las milicias, los CDR, la FMC, con cuya dirección nacional trabajó en tareas de divulgación, matriculó en la Escuela de Periodismo de la Universidad de La Habana…

En 1964, como ella misma confesó, recibió la mayor emoción de su vida cuando el Che le explicó la difícil misión que le aguardaba, luego de recibir rigurosos entrenamientos: radicarse en Bolivia, establecer vínculos con las fuerzas armadas y la cúpula burguesa de poder, viajar por el interior del país, estudiar las formas de explotación de obreros y campesinos, y esperar un contacto. Cuando este se produjo, más de un año después, fue felicitada por el trabajo realizado y se le comunicó que le había sido concedida la militancia en el Partido Comunista de Cuba.

Ese fue el resultado de la labor de la supuesta etnóloga Laura Gutiérrez Bauer, cuya verdadera identidad permaneció oculta hasta que desertores de la guerrilla la pusieron en evidencia, con lo que se perdieron, como señaló el Che, dos años de trabajo bueno y paciente. Tania pasó entonces a la inmortalidad como guerrillera.

Alejandro: “Véanme en la Revolución”

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Antes de partir a la misión internacionalista que le esperaba en Bolivia, Gustavo Machín Hoed De Beche les escribió una extensa carta a sus dos hijos en la que les decía: “Véanme en la Revolución. Quieran a su madre y a Fidel y me estarán queriendo a mí”.

Tavo, como lo conocían familiarmente, nació en La Habana, el 1° de febrero de 1937 en el seno de una familia burguesa. Cuando su madre quedó sola, se trasladó con su descendencia a casa del abuelo, Alejandro Hoed De Beche, quien por haber sido comandante del Ejército Libertador influyó decisivamente en el niño.

Siendo un adolescente a Tavo lo suspendieron como socio del aristocrático Miramar Yatch Club al desobedecer la prohibición de uno de sus directivos por llevar a sus amigos del equipo de pelota, integrado por blancos y negros pobres que estaban sudorosos y querían tomar un refresco.

Después de estudiar en el colegio católico La Salle ingresó en la Universidad de La Habana, en la Escuela de Derecho, entonces comenzó una trayectoria de leyenda dentro de la lucha estudiantil que lo obligó a salir clandestinamente del país rumbo a Estados Unidos, posteriormente regresó a Cuba a bordo de una expedición y con las armas que trajo se abrió el frente del Directorio Revolucionario en el Escambray.

No obstante retornó a la batalla clandestina en La Habana y derrochó audacia en acciones como el atentado al ministro del Interior del régimen, Santiago Rey, y el ataque a la 15ta. Estación de policía, hasta que, junto a su amigo y compañero de luchas e ideales Raúl Díaz Argüelles fueron reclamados en el Escambray y ascendidos a comandantes.

Luego del triunfo revolucionario ocupó cargos como viceministro de Hacienda, administrador de Cubanitro y viceministro de Industrias. Más adelante logró realizar su deseo de formar parte activa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y llegó a ser jefe de Estado Mayor del Cuerpo de Ejército de Matanzas.

En carta al Che le pidió incorporarse a la batalla por la liberación de otros pueblos y fue aceptado en el contingente que partió a Bolivia, donde se convirtió en Alejandro, con la responsabilidad de jefe de operaciones. Por problemas de salud tuvo que quedarse en abril con el grupo de la retaguardia. Su comportamiento estuvo a la altura de las enseñanzas recibidas de su abuelo mambí y de su compromiso con un futuro mejor para los pueblos.

Braulio: junto al Che en el Congo y en Bolivia

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Tal vez por su piel negrísima podía confundirse con un congolés, pero Israel Reyes Zayas había nacido en Cuba, el 9 de octubre de 1933 en las alturas de La Marsella, en la Sierra Maestra, y se encontraba tan lejos de su patria con el sobrenombre de Aziri, acompañando al Che en su misión internacionalista.

Los años de penurias, vividos en su infancia, adolescencia y juventud, de constante peregrinar, sumados a una humillación sufrida a manos de un cabo de la Guardia Rural, lo motivaron a alzarse. Se incorporó primero a la columna 6 comandada por Raúl Castro y pronto se volvió un destacado integrante del II Frente Oriental Frank País. Se estrenó como combatiente en el ataque al central Soledad, al que se sumaron otras acciones como la de Ocujal de Mayarí y la toma de San Luis. Y al terminar la guerra entró al Cuerpo de la Policía Rebelde.

En 1959 integró la escolta del comandante Manuel Piñeiro, quien lo ascendió a sargento. Meses después fue escolta del comandante Raúl Castro, y al regreso de un viaje de este a Perú, Venezuela y Chile, fue segundo jefe de las obras en Cayo Largo del Sur y ascendido a teniente, más tarde lo nombraron segundo jefe de las obras del Parque Nacional Sierra Maestra en el Pico Cuba.

Después de cursar estudios militares y ocupar diversas responsabilidades alcanzó el grado de primer teniente, el cual poseía al solicitar su incorporación de la lucha por la liberación de otros pueblos.

En la guerrilla boliviana, donde pasó a formar parte del grupo de la retaguardia con el nombre de Braulio, se caracterizó por su agilidad, fortaleza física y su facilidad de orientarse y de guiar a sus compañeros.

Moisés, Polo, Walter y Ernesto, héroes de su tierra

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Moisés Guevara, oriundo de Cataricahua, campamento de la mina de Huanuni, en el departamento de Oruro, trabajó inicialmente como minero, posteriormente se ganó una beca de la Corporación Minera de Bolivia y en Chile se hizo técnico en Seguridad Industrial, lo que le permitió ganar un mayor salario, pero transcurrido un tiempo decidió regresar con sus antiguos compañeros. Fundó el Partido Comunista en Cataricahua, del cual se separó para crear una nueva organización, y fue dirigente del sindicato en Huanuni. Sufrió prisión y expulsión del trabajo, y como era partidario de la lucha armada no dudó en sumarse al destacamento del Che con varios hombres y fue destinado al centro. Varias veces se dirigió en quechua a los soldados y a los pobladores para convencerlos de la justeza de la causa que había abrazado. Permaneció enfermo con el grupo de la retaguardia hasta su caída en la emboscada de Puerto Mauricio.

gerrilla-del-che-3 Apolinar

Apolinar Aquino Quispe, Polo, fue escogido en los inicios de la guerrilla para atender la finca de Ñancahuazú, aunque al mes siguiente solicitó su incorporación al destacamento como combatiente. Procedía del poblado de Viacha, capital de la provincia de Ingavi, en el departamento de La Paz. Era obrero de una fábrica de pastas alimenticias y también dirigente sindical. Al llegar a la finca el 7 de noviembre de 1966, el Che escribió en su diario que había encontrado a tres trabajadores del Partido, entre los cuales se encontraba Polo, como lo habían nombrado en la guerrilla, donde fue destinado a la retaguardia. Se mantuvo con sus compañeros resistiendo las más duras pruebas hasta que balas del ejército segaron su vida.

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Walter Arencibia Ayala resultó ser uno de los más entusiastas organizadores del movimiento de solidaridad con la Revolución cubana que se desarrolló en la mina Siglo XX. Había nacido en el poblado de Macha, perteneciente al departamento de Potosí, militaba en la Juventud Comunista y sufrió la represión desatada por el Gobierno sobre los aguerridos trabajadores de las minas. Integró la guerrilla como parte de la retaguardia. Aquel 31 de agosto su sangre se mezcló junto con la de los combatientes de la nación que tanto defendió.

 

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Freddy Maymura, nacido en la ciudad de Trinidad, del departamento boliviano de El Beni, e hijo de un comerciante de origen japonés, en 1962 viajó a Cuba con el propósito de estudiar medicina y se sumó a los trabajos voluntarios, movilizaciones para la defensa del país y formó parte de un grupo de la Juventud Comunista junto con otros bolivianos que estudiaban aquí.

El 27 de noviembre de 1966 el Che recogió en su diario la llegada del nuevo combatiente, que a partir de entonces se llamó Ernesto o Médico, e integró la retaguardia.

El 31 de agosto logró salir con vida de la emboscada, pero lo apresaron junto con el miembro de la “resaca” José Castillo Chávez, Paco: “Comenzaron a interrogarnos —relató años después— y pedían que identificáramos a los compañeros caídos, pero Freddy se negó a hablar. Los militares pensaban que era cubano, porque no respondía a ninguna de las preguntas. Comenzaron a torturarlo para que hablara, pero no quiso hablar y le dispararon por un brazo. Por la noche, cerca de la arena del río, lo asesinaron”.

(Con información de ACN y Trabajadores)

Se han publicado 19 comentarios



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  • OBSERVADOR dijo:

    Las traiciones frecuentes a la guerrilla del Che hicieron mucho daño, pero el daño mayor fue causado por el optimismo sin límites y la fe ciega en la victoria. Pasado medio siglo hoy podemos analizar con calma todo lo sucedido dentro de lo publicado (muchos detalles aún son desconocidos o no han salido a la palestra pública)
    En primer lugar, antes de la llegada de la guerrilla no hubo una percepción real de la situación política de las zonas donde operarían los combatientes, se pensó que la guerrilla iría recibiendo el apoyo mayoritario de los lugareños, cosa que no sucedió y es bien sabido que una guerrilla sin el apoyo de los habitantes de las regiones guerrilleras, es una guerrilla perdida. En segundo lugar, el aseguramiento logístico antes de la partida tuvo mas una organización teórica que práctica, los hechos demuestran desde el principio que falló casi todo. En tercer lugar no fue viable tampoco el sistema de comunicaciones por la misma causa: organización teórica de las mismas. En cuarto lugar, se tenía la idea errónea de que era posible ir revolucionando los pueblos suramericanos y que podía suceder procesos como en Cuba, la experiencia demostró que las revoluciones no se pueden extrapolar ni exportar porque todos los pueblos, las condiciones políticas y los procesos históricos no son iguales. En quinto lugar, los resultados del primer entrenamiento en África demostraron que el fracaso podía también ser una opción, pero esto fue obviado y en sexto lugar, hubo indisciplinas graves y frecuentes que el propio Che no esperaba y que atentaron contra el desarrollo y evolución de la guerrilla. Conclusiones, la guerrilla del che en Bolivia fue una aventura militar descabellada que costó la vida de tantos valientes, la mayoría probados, que claro está, en aquellos años no podían verse las cosas como las podemos ver hoy. Para que triunfara esa guerrilla habría que haber hecho un estudio y un análisis político, ideológico e histórico mas profundo sobre las regiones donde debía operar, la logística y las comunicaciones debían de haberse asegurado en la práctica y la disciplina y la fidelidad no debían de haber faltado en tantas ocasiones tampoco.

    • Candela dijo:

      Observador, al parecer, es muy fácil desde la actualidad,valorar los hechos a partir de sus resultados. Pero eso también nos conduce a un error de contextualización. Coincido con usted en que las pérdidas fueron muchas y muy dolorosas, yo diría que hasta irreparables, pues la Revolución necesitaba -y aún necesita- a gentes con ese nivel de entrega a la causa; que está claro que la historia la escriben los pueblos con tintero y letra propia; que los hechos no se repiten y por tanto, lo que en un lugar funcionó en un tiempo, con una generacíón, no tiene por qué dar los mismos resultados en otro lugar con otra historia. Pero sin conocer todos los intríngulis del momento, nuestros juicios pecan de falta de rigor. ¿Por qué se hizo? Los historiadores tienen aún la palabra y la acción para desempolvar muchas cosas que no conocemos y que pudieron servir de argumento para esta aparente fracasada guerrilla, que sorpresivamente, cuando parecía que caería en el olvido, un año después se redimensionó ideológicamente y estalló como símbolo del movimiento progresista internacional en el París de 1968, símbolo que se extiende hasta hoy en cualquier parte que se luche por un mundo más justo.

      • OBSERVADOR dijo:

        No para nada, no es fácil como le parece a usted ¨desde la actualidad,valorar los hechos a partir de sus resultados¨…es mi opinión basada en mas de tres décadas escudriñando en todo lo referente a la guerrilla del Che y no en aparentes resultados, si no en resultados reales, ninguna redimensión ideológica como usted dice vale mas que las vidas valiosas perdidas, comenzando con el Che y terminando con el último de los combatientes de los que no traicionaron, los hubiera preferido vivos junto a nuestro pueblo, que masacrados por intentar ayudar a quienes no los apoyarían.

      • Candela dijo:

        De acuerdo, Observador. Las pérdidas humanas -como también escribí más arriba- fueron irreparables, empezando por el Che, hasta el último de sus fieles guerrilleros. Pero los sucesos tienen entresijos que escapan de la percepción común. Le voy a escribir una historia relacionada y sé que desconocida para muchos, al menos en Cuba.

        Estando en Moscú a finales de los años 90, fui invitada a una actividad en el Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia. Se cumplía un aniversario de su creación. Estando allí, se me acercó un señor mayor, de innegable aspecto andino. Me preguntó si era cubana y allí comenzó una larga conversación. Aquel señor me relató historias de nuestro país que desconocía por mi juventud, de sus relaciones cercanas con personalidades cubanas desde tiempo anterior a la Revolución; me habló de Guillén, de Marinelo, de Blas Roca, Carlos Rafael, de Piñeiro y también de Fidel… Yo quedé maravillada con su conversación; en eso apagan las luces del salón donde estábamos, una clara alerta de que era la hora de irse. Miro a mi alrededor y ciertamente quedábamos pocos. Saco de mi cartera mi tarjeta de presentación y quiero entregársela para continuar conversando en otro momento. Para mi sorpresa, él me la rechaza. Abro mis ojos y me encojo de hombros desconcertada; entonces él me dice: “No puedo. Ustedes los cubanos no me quieren bien”. Mi perplejidad aumenta, y me aclara: “Soy Monje” y se va.

        Diez años después, volvi a Moscú y a propósito de apoyar en la producción de un documental sobre los entresijos de la Guerra Sucia en Centroamérica, le comenté al director Manuel Pérez, la anécdota pasada y mi interés en abundar más en las razones de aquella actitud de Monje para con la guerrilla del Che. La historia, para ser realmente una fuente de conocimiento y referencia, requiere ser contextualizada. Y moví mis amistades en Rusia hasta volver a dar con Monje, ya muy anciano.

        Luego de muchas conversaciones y la renuencia de sus hijos a ese encuentro por lo dañino que le sería a su padre repasar aquella historia, al final accedió a vernos con una condición: no filmar ni grabar nada. Fue Manuel Pérez solo a ese encuentro, como él quiso. Le tocará a él hacer la mejor parte de esta historia. Solo puedo reproducir aquí las ideas que me trasladó durante las conversaciones telefónicas que tuvimos para que accediera al fin a ese encuentro. Una lástima no tener eso documentado para las generaciones venideras.

        Lo que me dijo Monje fue:

        -El Partido Comunista de Bolivia -como todos los demás partidos comunistas en la región latinoamericana- había recibido la instrucción del Kremlin desde mucho antes del triunfo de la Revolución Cubana, de cuidar la legalidad y tratar de entrar diputados en los parlamentos para desde allí participar en el juego “democrático” como vía hacia el poder. (Ahí “empaté” la historia de por qué el Partido Socialista Popular en Cuba participó en contra de la voluntad popular y el creciente impacto del M-26-7 encabezado por Fidel, en las elecciones del 58 en las que Batista intentó “legalizarse”). Por lo anterior, no iba a apoyar ningún movimiento guerrillero.

        – Aunque la pobreza y exclusión de los andinos y población en general en Bolivia podría considerarse como que estaban dadas las condiciones objetivas para el cambio, lo cierto era que por historia e idiosincracia, los andinos eran muy recelosos con los extranjeros, más si son blancos y negros, que era la característica del núcleo guerrillero que vino con el Che, imposible de mimetizarse. Las condiciones subjetivas no estaban dadas en ese momento y era muy poco probable que fructificaran viniendo de extranjeros.

        – Según me dijo, en el encuentro con el Che, se produjo una ruptura total porque él no podía permitir como Secretario General del Partido Comunista que alguien “externo” encabezara un cambio que solo correspondería al Partido Comunista y a él dirigir. El Che tenía que subordinársele y no aceptó.

        – Los dos miembros del partido que él envió a apoyar a los guerrilleros en su presunto tránsito por Latinoamérica (dijo que nunca pensó que se quedaría en Bolivia) que fueron los hermanos Peredo, decidieron continuar con el Che y no seguir las instrucciones de su Partido.

        Según me comentó, la historia de la Guerrilla del Che le costó a él no solo años de cárcel por haber apoyado el tránsito por el país de la guerrilla, sino que también la expulsión de su partido por haber violado instrucciones del PCUS. Al final, fue liberado y deportado a la URSS donde vive hasta hoy y recibe pensión como profesor retirado del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia.

        Para Monje, su actuación no fue errada; según él hizo lo correcto, lo que creía, pues él se sentía parte de la estrategia general del mundo bipolar de entonces y la Guerra Fría, donde él se consideraba un combatiente ideológico para el avance del socialismo mundial y el progreso de la clase trabajadora mundial y el pueblo boliviano en particular (¡!)…

        A mi pregunta de cómo desde su perspectiva actual él sentía que aquello que rechazó se corvirtiera en el símbolo de lucha de los oprimidos del mundo, mientras el PCUS quedó anulado unas décadas después, hubo un breve silencio y como respuesta, “se puede admirar al hombre que lo dejó todo, pero aún así estoy convencido de que hice lo correcto… es la vida”.

        Como usted verá, Observador, esta historia tiene asideros más allá de nuestras fronteras continentales y está enmarcada en el conflicto de entonces, en la Guerra Fría en la que las circunstancias nos llevaron y también, como parte de una política exterior independiente y soberana, de rechazo a ser un satélite de la URSS -como algunos injustamente nos tildaban- y de lo cual también Angola fue una expresión de esa actuación independiente de Cuba, una historia que puede explicar lo que para algunos puede resultar el milagro de la superviviencia de nuestra Revolución.

      • OBSERVADOR dijo:

        Muy interesante su experiencia con Monje, a experiencias como esas y otras, también me quise referir en mi comentario inicial cuando afirmé ¨Pasado medio siglo hoy podemos analizar con calma todo lo sucedido dentro de lo publicado (muchos detalles aún son desconocidos o no han salido a la palestra pública)¨
        Hacer lo correcto o no, todo depende desde el prisma con el que se mire una situación determinada, por ejemplo, lo que usted expone sobre Monje, si es así, para el su conducta fue la correcta, si revisamos la historia nuestra o foránea, podemos ver miles de ejemplos de esa misma clase donde desde un lado parece correcto y desde otro no o viceversa, en fin, es algo complicado, pero mi opinión de forma general sobre el porque de los resultados de la guerrilla del Che es como expresé en mi primer comentario y claro está, respeto la opinión de otros porque ni dos gotas de agua son iguales. Saludos y gracias por sus aportes.

    • Aroldo dijo:

      Eso Fidel se lo hizo saber al Che y trató de que éste lo entendiera, pero fue en vano su esfuerzo, él quería ir de todas maneras, como dijo Fidel en una ocasión: “lo retuve hasta donde pude”.

  • Henry. dijo:

    Por siempre en la memoria de todo un pueblo

  • Osvaldo Fernández Dámaso dijo:

    Honor y gloria a los guerrilleros caidos.!!! por una america un poco mas libre..
    Siempre en nuestros corazones.
    Siempre victoriosos.
    Aún despues de muertos son muy útiles porque ¨¨ sirven de bandera¨¨

  • Adrián dijo:

    “a los héroes se les recuerda sin llanto…” (y se intenta obrar como ellos)

  • Arturo Ramos dijo:

    Todos los miembros de la guerrilla junto al Che son para los demócratas de pacotilla extremistas. Sin embargo no se conoce un caso de maltrato por estos a un prisionero, o maltrato a un campesino.

    Contrariamente, el ejercito demócrata que enfrentaban si que vapuleó a mas de un campesino AHH! y a los prisioneros les dió trato indigno o los asesinó.

    ¿Quién es el extremista? ¿Qué es extremismo?

  • Purial de Vicana dijo:

    Gloria eterna a aquellos que dieron sus vidas en tierras lejanas por la liberación de la patria grande, rebosante de coraje y más ahí estuvieron ellos sin pensarlo. A ti Vilo y a tus compañeros de guerrilla te recordamos hoy como ejemplo de hidalguía campesina, hoy fieles continuadores de tu obra no te defraudaremos en ningún lugar. Con pleno orgullo y arrojo llevamos sangre de tu sangre, la que dejaste por una vil traición al querer ver libre a otros pueblos hermanos.
    ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE COMANDANTE!

  • roger dijo:

    Gloria eterna a esos héroes que dieron sus vidas por luchar por un mundo de igualdad, y que la América fuera libre a esos caídos les decimos ¨HASTA LA VICTORIA SEMPRE¨ Patria o Muerte Venceremos

  • Jorge Ricardo dijo:

    Para muchos jóvenes constituye un pesar no haber podido estar con ellos, ayudarlos en las condiciones díficiles en que se encontraban, combatir con ellos y junto al Che. Se merecen todo nuestro respeto y estamos dispuesto si fuera necesario a seguir su camino. Aunque hoy las circunstancias son distintas, el imperialimos “ruge” aún con más fuerza, es más poderoso y todavía muestra sus “garras”; pero a la vez hay una América mas consciente, mas unida y preparada para volver a empuñar el fusil.

  • humberto márquez rodríguez dijo:

    Siempre que leo algo de esta historia me impresiono y me lleno de fuerzas para seguir luchando.

  • Manuel dijo:

    EL EJEMPLO DEL CHE Y SUS COMPAÑERO SIGUE Y SEGUIRA SIEMPRE VIVO EN EL CORAZON DE SU PUEBLO, A ESTE EJEMPLO SE UNE, PARA REFORZAR, EL EJEMPLO DE QUIEN EL CHE LE DEDICO ¨SU ULTIMO PENSAMIENTO¨ EL COMANDANTE EN JEFE DE TODOS LOS HUMILDES DEL PLANETA. HAY MAS QUE RAZONES PARA HACERLE EL MEJOR HOMENAJE: EL DIARIO CUMPLIMIENTO DEL DEBER. HASTA LA VICTORIA SIEMPRE: CHE Y FIDEL.

  • Jairo dijo:

    Los heroes nunca mueren.! La mejor guerrilla del mundo! La del che! Hasta la victoria siempre!

  • oslaida dijo:

    Al inicio de este trabajo se cuenta a José Castillo Chávez, Paco, entre los cadáveres que quedaron en el río. Después se aclara que este estaba entre los miembros de la “resaca”, que eran guerrilleros que el Che consideró que no debían continuar en la guerrilla por diferentes causas, entre ellas indisciplinas, poca aptitud, miedo, etc. El tal Paco se dice que cuando resultó prisionero habló más de lo que debía y que recientemente falleció en la miseria como vendedor ambulante, y que se le conoció después como el Judas de la guerriilla.

  • Carlos Rodríguez dijo:

    Observador, por supuesto que era una empresa extraordinariamente riesgosa, como lo fue también la expedición del Granma y la gesta de la Sierra Maestra. La guerrrilla cubana también estuvo a punto de desaparecer muchas veces y en ocasiones la casualidad actuó a favor y lo impidió. Tu análisis me parece muy sesgado. Ignoras hechos esenciales como la traición de Monge. Seria bueno que leyeras las reflexiones de Fidel sobre esta experienciay los análisis que el propio Che hace en su diario.

    • OBSERVADOR dijo:

      Y tu comentario me parece muy apresurado, ignoras que escribí muy claro al final de mi comentario ¨la disciplina y la fidelidad no debían de haber faltado en tantas ocasiones tampoco¨…precisamente me refería de forma general a todas las indisciplinas y a todas las infidelidades (traiciones, si te gusta mas)…te sugiero que no sugieras a los demás leer lo que no sabes que han leído y que no.

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