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Hogar 83: La esperanza tiene número, no nombre

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Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate

En el Hogar 83 viven 15 menores: 11 hembras y cuatro varoncitos, con edades comprendidas entre los ocho y 16 años. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

En tropel bajó las escaleras esparciendo el perfume de quien recién sale del baño, se paró frente a ella y le dijo: “Quiero conocer a una princesa”. Y Lucía, quitándole los restos de jabón prendidos a sus párpados, solo respondió: “Celina, mírate al espejo”.

Lucía Martínez Suárez tiene 66 años y es cuidadora de niños sin amparo familiar hace más de 30. A inicios de la década del 80, esta señora con ojos tiernos y divertidos estudiaba magisterio, sin embargo, no pudo llegar a graduarse.

“Por un problema de salud decidí dejar el aula y un compañero de la Dirección Municipal de Educación me sugirió que me incorporara a trabajar con los ‘Hijos de la Patria’, como se les llamaba por aquel entonces, y comencé en el ‘Presencia de Lenin’, actualmente Hogar 37”, cuenta la “seño” con más experiencia del Hogar 83 de La Lisa, en La Habana.

— ¿Por qué Hogar 37, 83…? ¿Así se llaman?

— Sí, porque tu casa tiene número y no nombre— acotó de un tajo Katia Leal Guerra, la directora del centro de asistencia social, uno de los 36 que existen en Cuba.

Lucía Martínez Suárez tiene 66 años y es cuidadora de niños sin amparo filial hace más de 30. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Lucía Martínez Suárez tiene 66 años y es cuidadora de niños sin amparo familiar hace más de 30. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Temerosa ante la grabadora, Lucía dice que no recuerda con exactitud las fechas y los detalles de su historia de vida, pero con una facilidad asombrosa lista los nombres de los cientos de chiquillos que ha conocido y amado.

“Ves a aquella revoltosa —se ríe y señala a una niña que juega sobre los muebles de la sala—, a ella y a sus tres hermanos mayores los he cuidado. Uno es fallecido, una vive en el extranjero, la otra tiene 26 años y ahora ésta, que llegó chiquitica. Todos han pasado por estas manos”, apunta la madre cuyos dos hijos genéticos han visto multiplicada su familia y sienten orgullo de ello.

“Lo que he hecho siempre es estar con ellos, acompañándolos, enseñándoles, reforzando el trabajo de las escuelas, ampliándole la vida social. Y bueno, a veces voy un poquito más allá, porque casi todos han pasado por mi casa”, susurra la asistente, porque a ellas no se les aconseja implicarse demasiado, pero es imposible, el corazón de “Lucy” es más grande que las reglas.

En la casa de dos pisos y cinco cuartos, que bien podría pasar desapercibida ante los transeúntes de la Calle 83 del municipio capitalino La Lisa, viven 15 menores: 11 hembras y cuatro varoncitos, con edades comprendidas entre los ocho y 16 años.

Llegaron a la institución por causas diferentes, huérfanos, hijos de madres internas o esquizofrénicas, casos de abandono o privación de la Patria Potestad; incluso un caso crítico cuya mamá padece retraso mental moderado. Todos carentes de atención, cuidado y mucho amor.

Según la directora del Hogar y representante legal de los menores, Lucía Martínez es la mediadora del centro. “Ella siempre tiene un consejo a mano, una forma de resolver las situaciones que aquí se presentan, que a veces son muy duras, pregúntale cómo lo hace”, sugiere Katia.

“Hay que conversar mucho con ellos, tener mucha paciencia, aprender a conocerlos bien, a veces cuando están bravos hay que dejarlos tranquilos y volver a hablarles más tarde, rectificarles. Como ahora, que Orlandi me estaba diciendo ‘hay que mentir, porque cuando uno dice la verdad no te la quieren creer’, y entonces ahí comenzó una polémica muy fuerte… Hay que decirle ‘amor, no es así’ y explicarles mucho”, revela Lucía y sus ojos tiernos y divertidos se engrandecen.

El Hogar tiene 23 trabajadores que permanecen todo el día a disposición de los niños y adolescentes. “Las 24 horas los niños están acompañados —precisa la educadora Katia Leal—, ellos nunca están solos. Aquí tengo cuatro enfermeras, cuatro custodios, dos cocineras, una trabajadora social. Además nos atiende un equipo multidisciplinario integrado por siquiatras, sicólogos, especialistas en prevención, el fiscal, figura importantísima, y funcionarios de la Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social. Además, tenemos un carro permanente a nuestro servicio por si tenemos una emergencia”.

Lucía Martínez no se cree una excepción. “No creas que yo soy un caso raro, como yo hay muchas asistentes en Cuba. Este es un trabajo muy sacrificado, las personas no tienen ni idea, una vez que te comprometes es para siempre, no terminas nunca. Yo me jubilé y seguí trabajando, porque no me puedo ir y dejar a estos niños solos”, confiesa.

El derecho de crecer

Susana tiene 16 años y desea con ansias cumplir 18 para ganar un salario, tener una vivienda propia y hacerse cargo del cuidado de su mamá. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Susana tiene 16 años y desea cumplir 18 para ganar un salario, tener una vivienda propia y hacerse cargo del cuidado de su mamá. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Muy cerca de donde estamos hay una joven muy bonita, que de vez en cuando esboza una pícara sonrisa, Katia la presenta. “Ella es una niña con retraso mental leve, está estudiando en una Escuela de Oficios en estos momentos, vinculada al Policlínico Cristóbal Labra, en el departamento de Esterilización, y por sus cualidades adquirió la militancia de la Unión de Jóvenes Comunistas. Las trabajadoras del Policlínico quieren que cuando ella se gradué en julio se quede a trabajar con ellas. Es Susana”.

Susana Valdés Pérez tiene 16 años y desea con ansias cumplir 18 para ganar un salario, tener una vivienda propia y hacerse cargo del cuidado de su mamá, un caso social crítico con retraso mental moderado que cambia frecuentemente de pareja. “Yo no he tenido otra casa que esta. Gracias a este hogar he podido vivir y estoy grande, porque si no estuviera ahora mismo en la calle. Vine chiquitica, que fue cuando me recogieron, y aquí llevo como diez años”, cuenta la adolescente.

Asegura que antes su mamá venía a visitarla y que ella iba a pasar los fines de año con ella, pero que “pasaron cosas” y no ha ido más. “La última vez que fui de vacaciones le hice los dulces que Lucía nos ha enseñado a hacer, duro fríos, pudín… No lo hacemos aquí, pero ella nos dice cómo se hacen”, explica.

“Si pongo mi esfuerzo puedo coger el 12 grado y estudiar lo que me guste, enfermería o algo relacionado con la salud, menos el laboratorio que es muy complicado. Porque con un noveno grado qué puedo hacer, limpiar pisos a mí no me gusta. Porque yo estoy en una Escuela Especial, pero sé varias cosas.

“Quiero prepararme para ganar mi dinero, porque uno no se puede acostumbrar a las cosas que te dan aquí, ropa, comida, aseo personal, el estipendio, porque cuando sales tienes que luchar tus cosas, trabajar”, asegura Susana.

Una vez que los jóvenes cumplen 18 años, si no continúan estudios, se incorporan a la vida laboral y el Estado cubano les garantiza una vivienda. No obstante, “durante dos años le damos seguimiento. Ellos vienen a ver a sus ‘seños’ y a sus hermanos y les damos consejos”, asevera Eduviges Riesgo Tamez, metodóloga provincial de la Enseñanza Especial, alguien que es común encontrar en los Hogares sin amparo familiar de La Habana. Ella conoce al pie de la letra la historia de cada uno de los niños que atiende.

A distancia prudencial, Lucía le arregla las trenzas a Celina, una niña bahamesa de padres cubanos, cuya madre incurrió en un delito de tráfico internacional de estupefacientes y se encuentra interna en Cuba. Ezequiel, el chofer de Cubadebate, juega con Thalía a las adivinanzas y Yankiel le pide la cámara a L Eduardo para tomarle una foto.

Mientras los más pequeños alborotan la casa, las muchachas murmullan y Lucía se pone alerta. “Aunque no lo creas los apuros más grandes los pasamos cuando estás ‘bichitas’ se enamoran, porque somos como sus madres, pero en realidad no lo somos, así que la responsabilidad es doble”, confiesa.

—¿Y qué hacen? —preguntamos.

—Como en todas las casas, tomar medidas, pero a la antigua (risas).

Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate

Lucía y sus niñas. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate

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Ezequiel, el chofer de Cubadebate, juega a las adivinanzas con los pequeños del Hogar. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate

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Al llegar a casa siempre hacen las tareas, las seños los apoyan. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

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Los 23 trabajadores del Hogar permanecen todo el día a disposición de los niños y adolescentes. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

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Llegan al hogar por diferentes causas, carentes de atención, cuidado y mucho amor. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

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Odelquis tiene 13 años. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

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Agne Simón, subdirectora del Hogar 83. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Hogares para menores sin amparo familiar en Cuba

Fueron creados a tenor del Decreto Ley No 76 en el año 1984 del Consejo de Estado, son centros de asistencia social donde se les proporciona a los niños, adolescentes y jóvenes condiciones de vida semejantes a las de un hogar.

El gobierno prioriza la atención de los menores proporcionándoles educación, alimentación, atención médica y los incorpora posteriormente a la sociedad al llegar a la edad adulta, garantizándoles para ello una vivienda independiente.

El 100% de ellos están incorporados a diferentes centros escolares y laborales, manteniendo seguimiento por los representantes legales de los mismos, que en este caso son los directores de los propios hogares. Igual sucede con la atención médica que se garantiza en las áreas de salud donde están ubicadas cada una de estas instituciones.

Los hogares de menores están subordinados administrativamente a las Direcciones Municipales de Educación y atendidos metodológicamente por la respectiva Dirección Provincial de acuerdo con las normas que dicta el Ministerio de Educación.

Estas instituciones disponen de dormitorios (cuartos), sala para el estudio individual o colectivo, locales y áreas para la realización de actividades deportivas, culturales o recreativas y áreas de servicios.

Mientras estos menores permanezcan en las instituciones mencionadas, conjuntamente con la atención médica y la educación, reciben alojamiento, alimentación, uniforme escolar, ropa de vestir y calzado. Además de un estipendio establecido para sus gastos personales.

Fuente: CubaEduca

Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate

Las 24 horas los niños están acompañados. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

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La esperanza tiene número, no nombre. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Se han publicado 35 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • CUBANO SATO dijo:

    No tengas pena, todo lo que hay aquí es tuyo, esta es mi casa! Estas fueron las palabras de una adolescente mientras visitaba uno de los hogares de la provincia Holguín.
    Luego me tomó de la mano y me condujo a recorrer las habitaciones de la casa: el cuarto de ella y de sus amiguitas, el de los varones, los baños, el comedor, la sala (donde tiene su televisor y equipo de música). Luego me enseñó su cama, muy tendida y limpia, su closet con ropas modestas pero comprada por ella misma con un dinerito que le regaló Fidel Castro, su abuelito querido. Mientras tanto, otro niño mediante señas, me pedía una gorra para completar su colección mientras a mi mente venía la gorra venezolana, regalo del presidente Chávez guarda en mi casa, que el próximo mes encajaría con orgullo en la cabeza de ese niño de visita nuevamente el hogar. #GARCIASrevolucion

  • yohanna dijo:

    Excelente artículo, no se puede terminar de leer, sin sentir como el alma se aprieta fuerte…

  • camila dijo:

    ahhh hermoso!! pero cuantas veces se ha dicho que son niños son amparo Familiar!!??? filial viene de hijo, por tanto son los ancianos los que no tienen amparo filial..estos niños, desgraciadamente no tienen amparo familiar!!!!

  • day dijo:

    esto es algo hermoso y digno , dar amor

  • daimi dijo:

    conmovedor artículo… fui Presidenta de Pioneros del Buró Municipal de la UJC y dentro de mis tareas se encontraba la de visitar las casas de los niños sin amparo filial donde se encontraban niños de mi municipio (Melena del Sur), hay que ver el esmero, el cuidado y el amor de estas personas hacia esos pequeños, recuerdo que las direcciones provinciales en aquel entonces los apadrinaban, nada material les faltaba, pero tampoco el cariño de las seños, sólo en un país como este esaobra puede ser posible, aunque los desagradecidos solo le vean las manchas al sol….estoy segura que muchos de esos niños hoy son profesionales, hombres y mujeres de bien que viven eternamente agradecidos a nuestro sistema.

  • eeah dijo:

    Por eso yo soy cubano.

    • 3l_xTraTRRes3 dijo:

      y yo tambien compay.

  • EL CAIMÁN dijo:

    No he podido evitar emocionarme al leer este artículo y ver los rostros de estos niños,pero me surgen varias preguntas entre ellas la más importante.No pueden las familias cubanas adoptar a esos niños? Cómo es el proceso de adopción? Por qué no se le da publicidad a esto para aquellas parejas que no puedan tener hijos y quieran adoptar, estoy seguro que muchos se preguntarán ante la decisión de adoptar A QUIÉN DIRIGIRSE? DÓNDE BUSCAR ORIENTACIÓN? si alguien lo sabe por favor díganme.

    • Dianet Doimeadios dijo:

      El Caimán: Le agradezco mucho sus consideraciones sobre nuestro trabajo y le prometo que próximamente trataremos el tema de la adopción y las familias sustitutas en Cuba, un asunto que debería ser abordado con mayor regularidad en los medios. Mientras, aquí dejo algunos números de teléfonos en los cuales puede solicitar información, pertenecen a la Dirección de Educación Especial de La Habana: 72066754, 72064063 o 72064051. Además le dejo este link, al seguirlo encontrará las normas jurídicas referidas al tema https://www.gacetaoficial.gob.cu/html/codigo%20de%20lafamilia.html Saludos!!!

      • Randy Perdomo García dijo:

        Gracias por esta aclaración…tenia desconocimiento acerca del tema….

  • sheily dijo:

    Una historia muy conmovedora, Gracias a nuestra Revolución

  • milagros.cordova dijo:

    Solo en en una sociedad como la nuestra ,se logran estas vivencias ,gracias al legado de nuestro maximo lidel Fidel Castro ,padre de todos nosotros los cubanos.Mi felicitaciones a esa noble obra que ejerce Lucia Martinez y ese agnegado grupo de dirección .

  • maria dijo:

    Igualmente yo , por eso soy CUBANAAAAAAAAAAAAAAAAAA

  • Sandra dijo:

    Sólo se logra esto con una revolución como la nuestra, realmente conmovedora la historia, me tocó en lo profundo de mi ser, son niños por dios cómo pueden existir personas tan insensibles que abandonen a la suerte o maltraten a estas criaturas que solo necesitan amor, apoyo y un hogar funcional para su cricimiento y desarrollo normal y se conviertan en hombres y mujeres de bien, no lo entiendo, pero pregunto alguien los puede adoptar?.Gracias y un saludo esas peronas que dedican su vida en función de estos niños.

  • MarticaCuba dijo:

    yo tuve el privilegio de conocer también a niños de una casa con estas características y la verdad es una experiencia que no he podido ni podré olvidar. #GraciasPorTodoFidel gracias a esta revolución existen hogares como ese, donde a pesar de no tener el amor de tu familia de sangre como se dice tienes el amor de esas personas que día a día están a su lado. aquí les dejo un poco de esa experiencia que tuvimos un grupo de jóvenes en el intercambio con aquellas pequeñas estrellas pero que no están ni solas ni apagadas en el municipio habanero Arroyo Naranjo sin más visiten https://cubaxdentro.wordpress.com/2013/06/06/pequeas-estrellas-ni-solas-ni-opacas/

  • Ruben Ruis R dijo:

    Casos muy sencibles que solo las personas que atienden estos niños conocen, sustituir a los padres biológicos es un arte donde el amor, la paciencia y la pedagogia tienen que funcionar como un reloj, felicidades a todos estos trabajadores por su noble empeño.

  • SI dijo:

    GRACIAS CUBA, MI CUBA LINDA

  • TaireUCI dijo:

    Tuvimos la dicha de ir a este hogar como parte de la intervenciones comunitarias que hacemos en la Universidad y conocer a estas criaturitas y compartir con ellos fue toda una experiencia. La visita se repetirá

  • JTM dijo:

    Trabajé en la fiscalía provincial de La Habana y tuve la posibilidad en varias ocasiones de visitar el hogar presencia de Lenin también en el municipio La Lisa y todo lo que se comenta en el artículo es cierto. Cuanto amor tienen esos niños por parte de sus “madres y tías” del centro. Es cierto también que tienen un auto a total disposición y los cuidan muchísismo, les lavan, les planchan, los alimentan de forma equilibrada. El baño en la piscina con adsoluta vigilancia por parte de los cuidadores. Eran los años más duros del período especial y los que ya no estaban internos iban a recibir apoyo de alimentos por parte de las personas que consideraban sus padres como cualquiera hace con sus padres verdaderos y la directora del círculo no tenía corazón para negar esa ayuda en medida de las posibilidades y sin afectar al resto de los niños. Es mucho amor, solidaridad y altruismo como nos enseñó nuestro comandante en el concepto de Revolución. Por eso yo también soy cubana y me muero siendo cubana pero acá en Cuba para seguir contribuyendo con los míos a hacer esta patria mucho más grande.

  • JTM dijo:

    Con respecto a la posibilidad de adopción. En mi caso tengo 44 años y nunca tuve hijos y se que reuno los requisitos para adoptar pero tengo un problema que se que me invalidaría, mi casa es muy pequeña y no podria proporcionarle una habitación estable como se exige. De lo contrario hubiera hecho las gestiones hace mucho tiempo aunque conozco por experiencia que es muy dificil obtener la adopción de estos pequeños. Primero porque en Cuba no es usual que los padres dejen abandonados a sus hijos y segundo porque cuando se le quita la patria potestad a los padres es por situaciones extremas de abandono o maltrato que tampoco es lo usual.

  • Vilma dijo:

    Hogar de niños sin amparo familiar es como realmente se le denomina a estás instituciones.
    Esta es una de las ideas más hermosasa que ha llevado cabo la revolución. Ejemplos hay muchos a lo largo y ancho de nuestra isla.
    Gracias a todas las personas que en ellas dan amor a estos niños.

  • Vilma dijo:

    Hogar de niños sin amparo familiar es como realmente se le denomina a estás instituciones.
    Esta es una de las ideas más hermosas que ha llevado cabo la revolución. Ejemplos hay muchos a lo largo y ancho de nuestra isla.
    Gracias a todas las personas que en ellas dan amor a estos niños.

  • DCG dijo:

    Tengo 39 años y mi esposo 42 y no tenemos hijos la vida nos privo de esta posibilidad. En estos momentos estamos involucrados como padres sustitutos de un bello niño el cual vive en una casa de niños sin amparo familiar. Es una linda experiencia que ha cambiado nuestras vidas por completo, y estamos seguros que la vida de nuestro niño también ha cambiado mucho. Un día cuando ya no había esperanzas para un hijo decidimos interesarnos por el tema de la adopción, para muchos un tema que en Cuba no se trata con frecuencia pero si existen las posibilidades reales para lograrlo. Mucha parejas como nosotros están necesitados de un hijo y muchos niños necesitados de amor y familia están esperando. Anímense a hacerlo y busquen información sobre este tema.
    Quiero reconocer la noble labor que realizan las “tias” del hogar son excelentes madres, abuelas que dan su tiempo y dedican gran parte de sus vidas al cuidado de esos que más necesitan amor.

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L Eduardo Domínguez

L Eduardo Domínguez

Miembro del Staff de Cubadebate y editor de la sección Canal USB. Twitter: @Edu_Cub

Dianet Doimeadios Guerrero

Dianet Doimeadios Guerrero

Holguín, 1988. Graduada de Periodismo (2010) en la Universidad de Oriente. En twitter: @islabril

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