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Cubanidad y cubanía

Por: Fernando Ortiz
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Cuba vista desde el cosmos.

Cuba vista desde el cosmos.

En este tema, “Los factores humanos de la cubanidad”, hay dos elementos focales y uno de referencia, la cubanidad, lo humano y su relación. Tal parece, pues, en buena lógica, que primero habría que definir la cubanidad y lo humano, para después poder trazar la relación de correspondencia entre ambos términos. Acaso esto no sea una tarea fácil. Sería ocioso entretenemos en definir lo humano, pero parece indispensable tener una idea previa de lo que se ha de entender por “cubanidad”.

¿Qué es la “cubanidad”? Parece sencilla la respuesta. “Cubanidad” es la “calidad de lo cubano”, o sea su manera de ser, su carácter, su índole, su condición distintiva, su individuación dentro de lo universal. Muy bien. Esto es en lo abstracto del lenguaje. Pero vamos a lo concreto. Si la cubanidad es la peculiaridad adjetiva de un sustantivo humano, ¿qué es lo cubano?

Aquí nos encontramos fácilmente con un elemento objetivo que nos sirve de base:

“Cuba”, es decir, un lugar. No es que Cuba sea para todos un concepto igual. Nuestro competente profesor de Geografía nos decía la otra tarde que “Cuba” es una isla; pero también dijo, con igual exactitud, que “Cuba” es un archipiélago, es decir, un conjunto de muchas islas, de centenares de ellas, algunas de las cuales mayores que otras cuyos nombres han resonado en la historia. Además, Cuba no es sólo una isla o un archipiélago. Es también una expresión de sentido internacional que no siempre ha sido aceptada como coincidente con su sentido geográfico.

Recordemos que aun hace pocos lustros era muy sostenida una discusión por estadistas historiadores y geógrafos prehitlerianos acerca de si la Isla de Pinos era o no parte integrante de Cuba, y de si procedía una declaración de “Anchluss” por parte de una potencia vecina, para proteger una minoría irredenta de “sudeten” busfloridanos.

Acaso nos aproximemos al concepto de la cubanidad reconociendo que Cuba es a la vez una tierra y un pueblo; y que lo cubano es lo propio de este país y de su gente. Decir esto podrá satisfacer a muchos, pero nada puede cuando se aspira a la clasificación sociológica, psicológica o etnográfica de lo cubano y de la cubanidad.

Distingamos ahora “cubanidad” de “cubanismo”. El “cubanismo”, en sentido estricto, es el giro o modo de hablar propio de los cubanos. Por ejemplo, pedir
“frutabomba” en un restaurant de Nueva York, como lo he oído, es un cubanismo tan auténtico como alarmante. En sentido más amplio, “cubanismo” es todo carácter propio de los cubanos, aún fuera de su lenguaje. Aparecerse en Washington, como yo he visto, llevando un “cocomacaco” en la diestra es un cubanismo tan genuino como imperdonable. “Cubanismo” será también la tendencia o afición a imitar lo cubano, a quererlo o a servirlo. Un anglosajón puede gustar de los cervantismos y ser cervantista o experimentar “cubanismo” y sentirse “cubanista”, sin que por eso adquiera la genialidad de Cervantes ni la “cubanidad”, ni el estilo cubano ni el cervantismo. La “cubanidad” no puede entenderse como una tendencia ni como un rasgo, sino, diciéndolo a la moda presente, como un complejo de condición o calidad, como una específica cualidad de cubano.

Dando por definido el concepto de “Cuba” y ciñéndonos aquí a lo humano, ¿quién será característica, inequívoca y plenamente cubano? Hay varias maneras de ser cubano, en lenguaje general y corriente: por “residencia”, por “nacionalidad”, por “nacimiento”. Se es cubano por formar parte de este núcleo humano que se llama pueblo o sociedad de Cuba. Pero ¿será físicamente característica esa cubanidad reconocida a quien habita en Cuba? No, porque en Cuba hay mucho habitante que es extranjero. Se es cubano por tener la ciudadanía del Estado que se denomina Cuba; pero ¿será plena y típicamente característica la cubanidad del ciudadano en Cuba? No, porque aquí tenemos una ciudadanía demasiado allegadiza, como ese bello color tostado pero superficial que las bellezas nórdicas vienen a ganarse en Cuba con las quemantes caricias de nuestro sol, ciudadanía más camisa que pellejo; ciudadanía de “llega y pon” como diría nuestro lenguaje popular; y conciudadanos hay en los cuales su cubanidad apenas sobrepasa los bordes de su carta oficial y se esconde solapadamente en el mismo bolsillo de sus dineros.

¿Será cubano el nacido en Cuba? En un sentido primario y estricto; pero con grandes reservas: Porque no son pocos los que nacidos en Cuba se han dispersado luego por otras tierras, adquiriendo costumbres y maneras exóticas y no tienen de cubano más que el haber visto el primer sol en Cuba, ni siquiera el reconocimiento de su patria nativa. Porque no son escasos los cubanos, ciudadanos o no, que nacidos allende los mares, han crecido y formado sus personalidades aquí, en el pueblo cubano, se han integrado, en su masa y son indistinguibles de los nativos; son ya cubanos o como cubanos, más cubanos que otros que sólo son tales por su cuna o por su carta. Son aquellos, como el folklore expresa que están “aplatanados”.

Porque aun entre nosotros los nativos de Cuba, entre nosotros los indígenas cubanos, así los de antaño como los de hogaño, hay tal variedad de maneras, caracteres, temperamentos y figuras que toda individuación de la cubanidad y de su tipismo es tarea harto insegura.

Porque las expresiones del cubano han variado tanto según las épocas y las diversas fluencias etnogénicas, y según las circunstancias económicas que las han movido e inspirado, que apariencias muy ostensibles, un tiempo apreciadas como típicas, pocos lustros después se abandonan como insignificantes; y 5ª, porque rasgos muy marcados en el pueblo cubano no son exclusivos de éste sino que aparecen pueblos de ancestralidad semejante, y hasta en aquellos de razas distintas pero de análoga fermentación social. Al fin, hay que convenir en que, al menos por ahora, la cubanidad no puede definirse sino vagamente como una relación de pertenencia a Cuba. Pero ¿cuál es esa relación?

Ya dijimos que la cubanidad no puede depender simplemente de la tierra cubana donde se nació ni de la ciudadanía política que se goza… y a veces se sufre. En la cubanidad hay algo más que un metro de tierra mojado por el primer lloro de un recién nacido, algo más que unas pulgadas de papel blanco marcadas con sellos y garabatos simbólicos de una autoridad que reconoce una vinculación oficial, verdadera o supositiva.

La cubanidad no la da el engendro, no hay una raza cubana. Y raza pura no hay ninguna. La raza, al fin, no es sino un estado civil firmado por autoridades antropológicas; pero ese estado racial suele ser tan convencional y arbitrario, y a veces tan cambiadizo, como lo es el estado civil que adscribe hombres a tal o cual nacionalidad. La cubanidad para el individuo no está en la sangre, ni en el papel ni en la habitación. La cubanidad es, principalmente la peculiar calidad de una cultura, la de Cuba. Dicho en términos corrientes, la cubanidad es condición del alma, es complejo de sentimientos, ideas y actitudes.

Pero todavía hay una cubanidad más plena, diríase que sale de la entraña patria y nos envuelve y penetra como el vaho de creación que brota de nuestra Madre Tierra después de fecundada por la lluvia que le manda el Padre Sol; algo que nos languidece al amor de nuestras brisas y nos arrebata al vértigo de nuestros huracanes; algo que nos atrae y nos enamora como hembra que es para nosotros a la vez una y trina: madre, esposa e hija. Misterio de trinidad cubana, que de ella nacimos, a ella nos damos, a ella poseemos y en ella hemos de sobrevivir.

Hay algo inefable que completa la cubanidad del nacimiento, de la nación, de la
convivencia y aun de la cultura. Hay cubanos que, aun siéndolos con tales razones, no quieren ser cubanos y hasta se avergüenzan y reniegan de serlo. En éstos la cubanidad carece de plenitud, está castrada. No basta para la cubanidad plena tener en Cuba la cuna, la nación, la vida y el porte; aun falta tener la conciencia. La cubanidad plena no consiste meramente en ser cubano por cualesquiera de las contingencias ambientales que han rodeado la personalidad individual y le han forjado sus condiciones; son precisas también la conciencia de ser cubano y la voluntad de quererlo ser.

Acaso convendría inventar o introducir en nuestro lenguaje una palabra original que sin antecedentes roces impuros pudiera expresar esa plenitud de identificación consciente y ética con lo cubano. Aquel genial español, tan dominador del lenguaje y sensible a las necesidades del espíritu, que se llamó Miguel de Unamuno pensó que de la misma manera que en el hombre habría que distinguir su “humanidad”, condición genérica e involuntaria de su persona, de lo que es en él su “hombría”, condición específica y responsable de su individualidad, así en el campo de las realidades de España convenía diferenciar los conceptos de la “hispanidad” y de la “hispanía”.

Pienso que para nosotros los cubanos nos habría de convenir la distinción de la “cubanidad”, condición genérica del cubano, y la “cubanía”, cubanidad plena, sentida, consciente y deseada; cubanidad responsable, cubanidad con las tres virtudes, dichas teologales, de fe, esperanza y amor.

Hemos dicho que la “cubanidad” en lo humano es sobre todo una condición de cultura. La cubanidad es la pertenencia a la cultura de Cuba. Pero ¿cuál es la cultura característica de Cuba? Para saberlo habría que estudiar un intrincadísimo complejo de elementos emocionales, intelectuales y volitivos. No sólo en las manifestaciones de las individualidades destacadas en la vida cubana por la grandeza de sus personalidades, sino también en todas las sedimentaciones, en las cumbres, en las laderas, en los valles, en las sabanas y hasta en la ciénaga. Toda cultura es esencialmente un hecho social. No sólo en los planos de la vida actual, sino en los de su advenimiento histórico y en los de su devenimiento previsible.

Toda cultura es dinámica. Y no sólo en su trasplantación desde múltiples ambientes extraños al singular de Cuba, sino en sus transformaciones locales. Toda cultura es creadora. Toda cultura es creadora, dinámica y social. Así es la de Cuba, aun cuando no se hayan definido bien sus expresiones características. Por esto es inevitable entender el tema de esta disertación como un concepto vital de fluencia constante; no como una realidad sintética ya formada y conocida sino como la experiencia de los muchos elementos humanos que a esta tierra han venido para fundirse en un pueblo y codeterminar su cultura.

(Tomado de Dialogar-Dialogar)

Se han publicado 26 comentarios



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  • Ikarus dijo:

    ¿Qué es la “cubanidad”? Parece sencilla la respuesta. “Cubanidad” es la “calidad de lo cubano”, o sea su manera de ser, su carácter, su índole, su condición distintiva, su individuación dentro de lo universal. Muy bien. Esto es en lo abstracto del lenguaje. Pero vamos a lo concreto. Si la cubanidad es la peculiaridad adjetiva de un sustantivo humano, ¿qué es lo cubano?

    Doctor, creo que ahi usted se refiere a la idiosincracia cubana. No encuentro mal el transformar los conceptos, aunque siempre dejemos claro de donde salen

  • fer dijo:

    Recuerdo que alguien ofendio a la cubania hace poco!!!

  • Rafael dijo:

    A ver si entendí, cubanos somos todos los nacidos en Cuba, ahora se puede vivir fuera de Cuba y mantener sus costumbres de cubanidad o no, y ademas existen quienes no sienten por cuba y serian entonces cubanos sin cubanidad, es asi? Si es asi todos seguimos siendo cubanos unos con cubanidad y otros sin esta.

    • felix dijo:

      cubano, es toda persona que nació dentro de los limites fronterizo del archipiélago cubano, no le estén buscando la quinta pata al gato

  • el socialismo real dijo:

    Así entendemos los(as) cubanos(as) por gusanos(as).

    Para cualquier persona de cualquier lugar de este mundo fuera de Cuba al escucharnos referir a ciertos(as) seres con el seudónimo de gusano ó gusana, que nó tenga plena consciencia del espectro político de nuestra Isla, podría fácilmente tener la duda del por qué los(las) comparamos con esa singular especie terrenal, el gusano, a continuación les ofrezco a ustedes y a las nuevas generaciones de cubanos ciertos elementos: los(las) gusanos(as) nó son aquellas personas que por libre voluntad deciden emigrar de su país en busca de nuevas experiencias en otras partes de esta tierra, los(as) gusanos(as) son aquellos(as) que fuera de lo que fué su Patria se la pasan descalificando y hablando negativamente de la naturaleza, el ambiente, la vida, la cultura, el sistema y sus componentes económicos y sociales y la política estructural de lo que fué su país y por los(as) cuáles han ofrendado sus vidas cientos de sus mejores hijos e hijas y en defensa de lo más justo, los gusanos y las gusanas nó son esas personas que ante lo mal hecho, lo incorrecto, lo injusto, lo perfectible alzan sus voces en aras de rectificar, de proveer una opinión sustancial, lógica, y lo suficientemente equilibrada en la práctica y con conocimientos históricos para sanear dentro del país todo lo que haya que sanear en beneficio de todos(as), y crear las fuerzas necesarias en sus país de origen para sin imposiciones ni motivacione$$$ externas ajustar ó cambiar todo lo que deba ser cambiado y defender que lo que nó se deba cambiar que nó se cambie en defensa de la libertad, la soberanía e independencia de la Patria, ellos(as), los(as) gusanos(as) se ponen al servicio de potencias extranjeras para en defensa de sus propios intereses lograr desestabilizar su país de origen y crear las excusas necesarias para desde fuera justificar una intervención armada a expensas de los sacrificios de vidas que de dentro y fuera podría acarrear una contienda bélica, eso nó les importa, su único fin es restablecer el antiguo régimen de los burgueses, por los burgueses y para los burgueses y volver a postrar al pueblo en la ignorancia, el analfabetismo y la sumisión para de esta forma y mediante la explotación capitalista enriquecer sus arcas, los gusanos y las gusanas para los que nada es positivo en su país, suelen a donde quiera que van y combinado con esa ignorancia política y geográfica en donde se encuentran, nó vacilan en hablar tanta estupidez idiota al brindar falsos y tergiversados elementos ó testimonios a ciudadanos(as) de otros países cuya coyunturas nacionales e históricas nó tienen la capacidad de haber sido ejemplos ante Cuba, la corrupción política, los desmanes sociales, las pandillas de narcotraficantes y sus secuelas de muertes , violaciones y mutilaciones, los asesinatos de periodistas, la violencia rampante social y por parte de las fuerzas del “orden”, las desigualdades abismales entre ricos y pobres, la prostitución oficializada, las violaciones sitemáticas de los derechos humanos a la educación y a la atención médica, a las cuáles están abocadas estas sociedades por doquier, nó son elementos a tener en cuenta por estos malos y estas malas hijos(as) de la Patria a la hora de ofenderla ante cualquiera cuya realidad durante cientos de años ha sido socialmente y políticamente mucho peor, los gusanos y las gusanas carecen de dignidad propia, por tanto, nó se les puede exigir que sientan dignidad por los demás, son aquelos y aquellas que una vez en su tierra prometida, en la meca de la gusanera que ha devenido desde hace mucho tiempo Mierdami hacen todo lo posible por ocultar ante los que dejaron atrás en su Isla que su realidad nó es todo un paraíso, nó mencionan ellos(as) cómo las calles de Miami están infectadas de pandillas , nó mencionan ellos(as) la prostitución que se ejercen en ciertas zonas a la vista de todos(as)por varones y hembras, nó mencionan ellos y ellas cuando de viaje al oprobioso régimen del cuál ,según sus palabras, salieron, que esas cadenas y esos collares y esas sortijas y esos anillos que exhiben ante los demás son rentadas y una vez a su regreso devueltas, ellos y ellas nó mencionan que en vez de haber adquirido, comprado ó rentado un apartamento ó una casa independiente, muchos y muchas de ellos(as) viven hacinados en cuartos(efficiency) cuyos propietarios habilitan en sus casas para poder pagar sus rentas ó hipotecas, por qué nó les hablan a ese pueblo cubano de la corrupción política que se vive en Miami?, porqué nó les explican el sistema democrático norteamericano que sólo responde a los millonarios y sólo se pueden postular los millonarios?, por qué nó lo dicen y pregonan?, se sienten deudores acaso por haber obtenido una visa?, nó hay más nada decoroso y digno que honrar esa visa en tratar de luchar de alguna forma por cambiar lo que está mal y por tratar de lograr una justicia social, económica y política en el país en donde residen en beneficio de todos(as) y nó sólo en beneficio del uno porciento de la población que atesora la mayor riqueza en este país, si nó tienen el valor para ello, al menos tengan el valor de callarse y nó hablar tanta mierda arrastrándose por una migaja de pan, los gusanos y las gusanas, nó quieren el bien para Cuba, nó quieren profundamente el bien para los Estados Unidos de Norteamérica, sólo les interesa su bienestar a expensa de otros(as) y a expensa de los sacrificios y la sangre y la vida de otros(as), los gusanos y las gusanas en su mentalidad de valores pordioseros, tratan de reducir el papel histórico de verdaderos hombres y mujeres que se sacrificaron con las armas en las manos arriesgando sus vidas enfrentándose a un régimen sangriento y del cuál liberaron a su país bajo la idea de crear una sociedad justa e igualitaria para todos sus habitantes, usan todas las descalificaciones personales posibles, desean la muerte de tal ó más cuál lider que cuenta con el amor de millones de los cuáles ellos y ellas yá nó son parte y se alegran del paso del tiempo y se olvidan a su vez que el tiempo también les pasa la cuenta y que además se olvidan de sus condición de mortales y que tal vez un día su mente podría llegar a ser senil, en resumen, si usted tiene consciencia política y nó sabía el por qué ellos y ellas se ganaron tal apelativo por parte del pueblo cubano, yá tiene ciertos elementos para, según las cirscuntancias, llamarle a quel ó aquella que hable mal de Cuba, gusano ó gusana.

    • cubano1 dijo:

      el socialismo real, no se en que pais naciste aqui en cuba en los años 90 ser gusano era querer emigrar, no importaba las causas, ser gusano era no estar de acuerdo con algo del gobierno, nuestros dirigentes siempre nos lo han dicho no olvidemos la historia y los actos de repudio por el solo deseo de emigrar sin tener cualidades negativas existieron en nuestra cuba, en cuba el gusano era todo aquel que no apoyara nuestra revolución, asi de sencillo era, en la actualidad a cambiado pero eso de decirle gusano a un paisano es un cubanismo, que se fue trasmitiendo en la población, y pues ahora cualquiera como ud hace le da el significado que le conviene o cree correcto

      • Carlos Sierra dijo:

        Brillante respuesta.

  • United Kingdom dijo:

    Buen articulo

  • Alberto dijo:

    Cubanidad…. ????…. bueno… creo que esto es parte de nuestro chovinismo y creernos que el mundo gira al rededro nuestro …. nunca he escuchado venezonalidad ni japoneidad ni españolidad ni inglesidad….

  • Sergio dijo:

    Pues en mi modesta opinião ser cubano es algo que ni el mismisimo Don Fernando tiene ppotestad para definir o. Al final los mas de 13 o 14 millones que somos tendriamos nuestras propias razones. Y cada uma seria válida.

    Es mi criterio.

    Saludos

  • Carlos de New York City dijo:

    No me gusta escribir ni hablar por mi ,Es diferente mi Corazon , Mis sentimientos , Mi Consiencia Humano , Mis principios , mi Dignidad Mi Respeto que tengo por mi mismo , mi Amor que siento por mi mismo , mi Orgullo Personal de ser Yo mismo , mi Espiritu, decir Cuba ahora mismo , escribir Cuba , afirmar dos Palabras : Nacer en maternidad de Linia , ser inscrito en las Villas , ser Enterrado como ya dispuse en el cementerio de colon alli donde descansan mis padres y un sobrino mio , Porque mi unica compra en Cuba a sido esa misma , una bovedad, para poder mirar todas las noches desde alli en esa tumba Fria y caliente de dia bajo el sol ,los pajaros cantar, los aguaceros de mayo, Mirar todas las estrellas y ese cielo Azul pero odscuro en las noches , esa es mi Cuba y es por ende mi Vida.

  • Mario_Pupo dijo:

    Me encanta esta suerte de experimento social. Publican un artículo de Don Fernando Ortiz, sin más aclaración que el vínculo del nombre a la enciclopedia EcuRed, para el que se moleste en revisar, para aquel que haga más que sencillamente leer (a veces ni eso) y escupir criterios. No se pone ninguna aclaración, ni siquiera como nota al pie, haciendo ver que se trata de uno de nuestros más grandes pensadores, ni que el texto en marras es un artículo publicado en Islas, Santa Clara, v. VI, no. 2, enero-junio, 1964:91-96, tres años antes de que el sabio falleciera. Me alegra su rescate en medio del contexto en el que se ofrece, con tan encendido debate acerca del ser cubano suscitado por hechos recientes.

    • Alejandro001 dijo:

      Completamente de acuerdo contigo. Cubadebate deberia aclarar o poner notas del autor del articulo y no solo citar al blog de Elier. Leo arriba un comentario de un despistado q no debe conocer la obra de Don Fernando Ortiz y que murio en 1969. Ademas es un ensayo de el, su opinion y muy autorizada. Hay gente q habla cascara.

    • Juan Meollo dijo:

      Completamente de acuerdo con su comentario, Cubadebate hace un periodismo sencillamente impresionante. La intención de poner un texto publicado hace ratos y sin ninguna aclaración de su procedencia es clara, hacer como la gatica Maria Ramos, tirar la piedra y esconder la mano. Me gustaría saber a raíz de esto si los términos definidos por Don Fernando Ortiz en aquellos años han cambiado o han sido redefinidos a estas alturas. Me imagino que muchos filósofos y pensadores de adentro y fuera de la Isla deben haber aportado mucho al tema de lo que significa ser cubano hoy en día.

      • Enrique dijo:

        Recuerdo ahora a Nancy Morejón en entrevista a Gerardo Fullera León, del 3 de mayo del 2011, la cubanía de Varela no es la conceptualizada por Fernando Ortiz, ni la de Ortiz es la que hoy debemos reformular, por encima incluso de la vigencia del texto.¿Por qué? “Porque los momentos históricos no son los mismos”, contestaría un estudiante con determinada razón, pero otra lectura más enjundiosa debiéramos acotar. El radicalismo de los primeros años de la Revolución, lejos de atenuarse, se ha tornado más lúcido, con el conocimiento y la experiencia de más de medio siglo de sedimentación. Analogía para una cubanización encumbrada por un proceso de análisis más complejo, consentidor de la nacionalidad cubana de quienes no se adscriben como nacionales o renunciaron a la nación. “Tenemos que cubanizar la cubanía”, advirtió el Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal Spengler, en el Encuentro de Fidel Castro con los Intelectuales (cubanos y extranjeros), en febrero del 2011, durante la XX Feria Internacional del Libro de La Habana. Frase cuya primera y más general lectura el mismo historiador aportara: “Reconocernos a nosotros mismos”, pero sobre todo reconocernos hoy.
        A la luz de las actuales circunstancias, de depredación y deterioro del planeta, y de la tremenda Revolución Tecnológica y Científica que se desarrolla hoy, más vale que volvamos no por la reconfiguración del término, sino por su reconceptualización y redefinición. Por ello es válido el texto de Ortiz como punto de partida. También Martí (¿y quién mejor que él para definirnos?) decía, allá por el siglo XIX: “Parece que hay en la mente cubana una dichosa facultad de unir el sentido a la pasión, y la moderación a la exuberancia” (Vindicación de Cuba). Marinello, otro pilar, señala entre los rasgos cubanos “la espontaneida, el ímpetud, la elocuencia, la sabia frescura que viene de nuestros campos, de nuestros mares y nuestra gente. Y muchos otros pensadores.
        Ahora bien, nada de ello contradice los pares dialécticos cubano-anticubano, nación-antinación. Estos pares operan tanto dentro como fuera del país. Y recuerden que negarle el gentilicio de cubanos a los contrarrevolucionarios, significa anular, olvidar, a todos los muertos que nos han causado, que es negar la historia o la memoria que es peor.
        Les recomiendo leer el texto experimental Kalimantán 3 o La desnudez de Raisa Milvia (introducir ese título en google o en monografías.com), para una mejor aclaración del tema.
        Saludos a los foristas.
        Enrique Martínez Hernández.

  • Mario_Pupo dijo:

    Lo sorprendente (o no) es que mantenga su vigencia, que se publique sin más aclaración, presentado como algo nuevo, como surgido al calor de los actuales hechos, y aún así invite al debate, a la argumentación.

  • Inye dijo:

    Soy cubano porque lo quiero, lo siento y soy consciente de ello, nací en Cuba, estoy en Cuba, soy de Cuba, llevo su historia en mi alma, sus costumbres y su cultura fluyen por mi sangre.!Viva Cuba!.

  • Duviel dijo:

    Por ejemplo la Vietnamita de la foto de saigon quemada con napalm vivio y estudió en Cuba pero nunca se identificó como cubana . (ni vietnamita tampoco) sino que se fue

    • Pioneer dijo:

      Y sabes que es lo mas triste de todo eso que me enteré contigo ahora , y creeme soy una persona instruida……

  • renuevo dijo:

    viva el congri, el puerco asado, y la yuca con mojo!

    • jose dijo:

      que orgullo

  • renuevo dijo:

    hermosa vista de Cuba desde la ISS. porfa, no hay mas imagenes espectaculares de la isla desde el espacio?

  • Osmel dijo:

    El eterno error de forzar la sinonimia entre ideologia y patriotismo aqui, alla y aculla, la patria siempre va a existir, la ideologia es una creacion clasista como las religiones, ambas pueden llover incluso azufre sobre la patria pero ella sigue ahi, incolumne y sin duenos

  • Tony22 dijo:

    Lo mejor de el tema es que nadie decide si lo eres o no.Solo tu decides por ti mismo .

  • david dijo:

    Para unir en mi criterio los dos conceptos creo que Alexander Abreu lo expresa claramente para sentirte cubano tienes que haber nacido en Cuba, haber vivido en Cuba….conocer los versos de Martí ….. la prosa de Guillen…. amar la bandera de la estrella solitaria y sobre todo saber morir si es necesario por Cuba.

  • Pontormo dijo:

    Creo que ningun forista aqui llega al meollo del asunto , por demas muy polemico y que requiere especializacion de variadas materias desde sociologicas, economicas y culturales para tratar de crear una definicion lo mas cercana al dilema de que es lo cubano. Creo que compartimos un aire de familia en la zona geografica del caribe y de ciertos lugares de latinoamerica con sus diferentes matices, pero en esencia, poseen elementos comunes. Desde Puertorico, R Domicana, ciudades del caribe colombiano y centroamerica entre muchos lugares mas, se les podria aplicar las mismas consideraciones tipologicas ( sobre todo culturales)a la hora de buscar una definicion lo mas exacta a eso que se podria llamar cubanidad y lo cubano y que muchos foristas aqui esgrimen. Yo no soy experto en estos temas, pero considero que las definiciones y consideraciones aqui empleadas no son exclusivas de la isla de Cuba.

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Fernando Ortiz

Antropólogo, jurista, arqueólogo y periodista. Estudioso de las raíces histórico-culturales afrocubanas. Criminólogo, etnólogo, lingüista, musicólogo, folklorista, economista, historiador y geógrafo. Realizó notables aportes relacionados con las fuentes de la cultura cubana. Por su labor investigativa está considerado el tercer descubridor de Cuba después de Cristóbal Colón y Alejandro de Humboldt. Con el concepto de transculturación realizó un importante aporte a la antropología cultural.

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