Hacer nuestro socialismo más participativo, inclusivo y democrático, con la Constitución como su instrumento de defensa permanente

Raúl habla en el acto de proclamación de la nueva Constitución de la República de Cuba, el 24 de febrero de 1976. Foto: Archivo de Trabajadores
Intervención del compañero Homero Acosta Álvarez, Secretario del Consejo de Estado, en el Acto de entrega del Premio Carlos Manuel de Céspedes y la Conmemoración del 40 aniversario de la Constitución Socialista Cubana.
Estimados Colegas:
Deseo en primer término agradecer a la Junta Directiva de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, y a su presidente, haberme honrado pronunciar unas palabras en tan memorable fecha.
Sumo mis felicitaciones al Dr. Diego Fernando Cañizares Abeledo por su merecido Premio Carlos Manuel de Céspedes. Se salda una deuda con quien ha tenido una larga y fecunda labor profesional y al cual debemos importantes obras para el estudio del Derecho. Hoy, con la vitalidad juvenil que le caracteriza, continúa aportando y sorprendiéndonos con su trabajo.
Igualmente, resalto la justeza del reconocimiento a los compañeros Rodolfo Dávalos y Nuris Piñeiro por su contribución, desde el Derecho, a la lucha por la liberación de nuestros Cinco Héroes.
Recordar el 24 de febrero, fecha de inicio de la segunda etapa de nuestra Guerra de Independencia que organizara nuestro Héroe Nacional José Martí, y en que conmemoramos el cuadragésimo aniversario de nuestra Constitución Socialista, en este memorial, revela un gran simbolismo.
Resulta obligado por ello evocar a nuestro Héroe Nacional José Martí, organizador de la que llamara Guerra Necesaria e inspirador del proyecto revolucionario socialista cubano.
Una primera idea que debo trasladar es la imposibilidad de analizar la vigente Constitución, proclamada hace 40 años, sin echar una mirada al iter constitucional en nuestra historia. Haber llegado hasta aquí es también fruto de un proceso histórico complejo, a veces contradictorio, cuyo hilo conductor podemos encontrarlo en la búsqueda desde nuestros Padres Fundadores de una Patria libre y soberana y una sociedad más justa.
Ese sentimiento constitucionalista e independentista vio vida desde los inicios de lucha contra el colonialismo español al organizarse una República en Armas sobre pilares constitucionales y que tendría su primera expresión en Guáimaro, en abril de 1869. Toda una utopía en las condiciones de la lucha. Luego vendría la Constitución de Baraguá de 15 de marzo de 1878, fruto del pensamiento de Antonio Maceo y símbolo de la voluntad de continuar la lucha hasta alcanzar los objetivos por los que se había iniciado.

Asamblea de Guáimaro, cuna de hermosas tradiciones. Foto: Archivo de Cubadebate
Martí, como expresáramos, alma del inicio de la lucha en 1895, había analizado a profundidad las causas del fracaso de la Guerra de los 10 años, en particular lo relativo a la estructura político militar derivada de la Constitución de Guáimaro y supo juzgar con acierto las diferencias de Céspedes y Agramonte.
Fue clave su visión de organizar la lucha siguiendo postulados cívicos y republicanos, pero sin obstaculizar el desarrollo de las operaciones militares. En las Bases del Partido Revolucionario Cubano definía que la contienda sería de “espíritu y métodos republicanos” y así contribuir a un triunfo rápido y a dar “la mayor fuerza y eficacia a las instituciones que de ella se funden, y deben ir en germen en ella”. Igualmente en el Manifiesto de Montecristi señalaba: “Desde sus raíces se ha de constituir la Patria con formas viables, y de sí propias nacidas, de un modo que un gobierno sin realidad ni sanción no lo conduzcan a las parcialidades o a la tiranía”.
No son desconocidas las discrepancias con Maceo sobre la organización de la guerra. Su prematura muerte en Dos Ríos le impidió ver la Constitución de Jimaguayú. Coincido con la idea de que: “Pudo pensarse que al morir él, moriría su pensamiento de un gobierno democrático para el pueblo de Cuba Libre ya que la guerra quedaba, al menos cuando el gran revolucionario cayó en Dos Ríos, en manos de fuertes líderes militares. Pero no fue así: la labor de Martí había sido tan intensa, su prédica constante acerca de la necesidad de crear una república democrática había calado tan hondo en las entrañas de su pueblo, que aquellos de quienes pudo temerse que no estuvieran de acuerdo con él fueron los primeros en mover los resortes necesarios para poner en práctica las ideas que él traía al desembarcar en Cuba”. O en palabras de Emilio Roig: “la batalla que no pudo ganar en vida, la ganó Martí después de muerto.”
Finalmente, el período constitucionalista mambí cierra con la Constitución de la Yaya, aprobada el 29 de octubre de 1897 en cumplimiento del mecanismo de reforma establecido en Jimaguayú, la más amplia y abarcadora de todas con una extensa declaración de derechos, que no concluye con la independencia sino con la intromisión interesada de los Estados Unidos en la Guerra.
No quisiera concluir esa etapa sin citar las palabras de Fernando Ortiz: “Para los libertadores las constituciones no fueron solamente organización de la rebeldía de un núcleo humano para la acción interna, ni la intempestiva y anticipada consagración de un régimen interno inmaduro forzada para impresionar en el extranjero: sino que fueron además la intangibilidad del ideal revolucionario beligerante. Ellas eran la ¡República de Cuba! Eran la expresión simplista del ideal de los cubanos: la independencia. Eran, como el escudo, la bandera y el himno de Bayamo, un símbolo de nación libre”.
La República nacía con una Constitución en 1901 profundamente liberal y maniatada por la Enmienda Platt, antítesis de las aspiraciones de nuestros próceres. Un mecanismo de dominación legitimado constitucionalmente que sesgaba la soberanía y humillaba profundamente a nuestro pueblo.

En medio de diferentes vaivenes políticos e interregnos constitucionales, tras la caída de la dictadura machadista, se llega a un proceso que pudiera catalogarse de hito en la historia democrática burguesa: la aprobación de la Constitución de 1940. Un conjunto de factores de carácter interno e internacional conllevaron a lograr una norma de avanzada en el pensamiento constitucional de una época, al incorporar un grupo de derechos económicos y sociales; como el derecho al trabajo, salario mínimo, descanso, etc, derivados del constitucionalismo social de México y Weimar.
Su mayor incapacidad en los marcos de la democracia burguesa fue no hacer realidad sus postulados ni desarrollar las leyes complementarias.
Estuvo vigente hasta la ruptura constitucional provocada por el golpe del 10 de marzo de 1952, y frente al cual se desarrolla la lucha revolucionaria que enarbola, entre sus reivindicaciones principales, su restablecimiento futuro.
Al triunfar la Revolución, como es conocido, se dicta en febrero de 1959 la Ley Fundamental, mediante la cual se ajusta la Constitución de 1940 a la nueva realidad sociopolítica y a las necesidades de la radical transformación social que acontecería, y con ello se inicia el llamado período de provisionalidad.
Comienza la destrucción inmediata de la maquinaria estatal burguesa, que incluyó el cese de funciones de los espurios representantes de los órganos vinculados con la dictadura batistiana, y la desintegración de los viejos partidos políticos. Se concentran en el Consejo de Ministros las facultades constituyentes, legislativas y ejecutivas, manteniéndose el cargo de Presidente y adquiriendo un mayor peso el de Primer Ministro, al asumirlo Fidel Castro Ruz.
Desde ese órgano se fueron adoptando las medidas principales en cumplimiento del Programa del Moncada y restablecieron los derechos conculcados al pueblo. La Ley de Reforma Agraria, las leyes de Nacionalización, el acceso a la enseñanza, el empleo, la confiscación de los bienes de los malversadores, todas en una primera etapa democrática revolucionaria contaron con un amplio apoyo y legitimación popular.
Paulatinamente se va produciendo un proceso de reconstrucción del sistema estatal y de su sistema jurídico.
Para mediados de la década del 60 se aprecia el interés de encontrar formas institucionales superiores en la organización del Estado, a todos sus niveles, del Partido y de las organizaciones de masas en el país.
Pocas veces se recuerda que en el discurso de Fidel el 28 de septiembre de 1965 reconocía: “Nuestro aparato estatal (…) al surgir en medio de la Revolución como creación nueva que habría de sustituir al viejo aparato administrativo del Estado, ha adolecido, naturalmente, de todas las deficiencias que una cosa nueva y compleja como esta trae consigo inevitablemente. Pero se ha estado realizando, sobre todo en los últimos tiempos, un esfuerzo muy considerable para mejorar la eficiencia del aparato administrativo del Estado…”
Y más adelante, en esa propia intervención, reclama la necesidad de organizar al Partido, en todas las instancias, incluida la creación del Secretariado del Comité Central, y anuncia la preparación de un congreso de la organización política al siguiente año. Asimismo, precisó “… debemos empezar a preocuparnos para elaborar la Constitución Socialista”.
Se aprecia una voluntad por institucionalizar desde sus raíces el Estado socialista cubano, y en particular la necesidad de articular y construir democráticamente ese Estado, y sus órganos representativos, eliminar la excesiva centralización administrativa y las disfunciones en la labor del Partido y el Estado.
En esa dirección resalta la creación en 1968 de la Comisión de Estudios Jurídicos del Comité Central del Partido, presidida por Blas Roca, cuya labor comenzaría en 1969. Entre las tareas que debía acometer de inmediato incluía importantes proyectos legislativos y la labor asesora de lo que sería la futura Constitución.

Blas Roca Calderío
Diversas razones de carácter interno y externo impidieron en lo inmediato llevar a vías de hecho esas ideas, en particular porque los esfuerzos principales desde finales de esa década del 60 estuvieron dirigidas a lograr en el año 1970 una producción de azúcar de 10 millones de toneladas, vía que se consideraba imprescindible para lograr un salto en el desarrollo económico y poder sostener los amplios programas sociales y el bienestar de la población.
Precisamente serían los duros análisis derivados del no cumplimiento de la zafra de 1970 y el retroceso en un importante número de indicadores económicos, así como las secuelas en el funcionamiento de los órganos políticos, administrativos y las organizaciones de masa, el punto de inflexión y el elemento catalizador del proceso institucionalizador que llevaría a la Constitución de 1976.
A partir de ahí comenzó un análisis en la dirección del Partido para estudiar aspectos principales sobre los cuales no había hasta el momento definiciones y que era necesario esclarecer por el impacto que tendría entre otros, en la futura Constitución. Nos referimos al sistema económico, al sistema de gobierno, los mecanismos de participación popular la División Político Administrativa, el papel del Partido y su delimitación funcional respecto al Estado y las organizaciones de masas. Todos debían evaluarse en el Congreso del Partido.
En ese sentido destaca el 24 de noviembre de 1972 la reorganización del Consejo de Ministros y la creación de su Comité Ejecutivo, con la atención diferenciada de los organismos de la Administración Central del Estado; en enero de 1973 se definen cambios en la concepción del trabajo de los organismos de dirección superior del Partido, que incluye entre otros, la constitución del Secretariado del Comité Central; la celebración del XIII Congreso de la CTC; la Ley de Procedimiento Penal en 1973, que introdujo importantes cambios, ofreció nuevas garantías y dejó atrás elementos del antiguo sistema de enjuiciamiento criminal de la colonia, y unido a ello la Ley de Organización del Sistema Judicial ese propio año, mediante la cual se unifican las distintas jurisdicciones, se establece la participación de jueces profesionales y legos y se crea la Fiscalía General de la República como órgano encargado del ejercicio de la acción penal pública y del control y preservación de la legalidad socialista.
Junto a ello, desde mediados de 1973 comenzaron los estudios para preparar un experimento que conllevara la organización y funcionamiento de un sistema de órganos representativos apoyados en una amplia participación popular, para el ejercicio del poder soberano a nivel local. Para dar cumplimiento a esa tarea se aprobó en mayo de 1974 la Ley 1269 que instituyó la Comisión Nacional para dirigir los trabajos experimentales de los órganos del Poder Popular en Matanzas.
Si bien la Comisión de Estudios Jurídicos se encontraba trabajando en las bases de la futura Constitución, el 22 de octubre de 1974 por Acuerdo del Consejo de Ministros se crea la Comisión Mixta del Partido y del Gobierno encargada de preparar y redactar el anteproyecto de Carta Magna. En ella se integraban dirigentes del Partido, del Gobierno, de las organizaciones de masas y destacados juristas.
En dicho acuerdo se establecieron un grupo de bases que orientaban el trabajo a desarrollar, teniendo en cuenta las realidades económicas y sociales, la experiencia del ejercicio del poder revolucionario en los años anteriores incluido el proceso de perfeccionamiento del aparato estatal, las experiencias de los países que construían el socialismo, las tradiciones progresistas y revolucionarias del pueblo y debía fundamentarse en sólidos principios marxistas leninistas. Asimismo, trazaba pautas para un grupo de contenidos vinculados fundamentalmente al sistema económico, el sistema de órganos estatales y los principios de su organización y funcionamiento, los derechos y deberes de los ciudadanos.
Como había sido establecido en el referido acuerdo, la Comisión entregó el anteproyecto al compañero Fidel Castro Ruz, el 24 de febrero de 1975, y posteriormente como un proyecto oficial fue sometido a una amplia consulta popular. En ese proceso participaron 6 millones 216 mil 981 ciudadanos, los que propusieron 12 883 modificaciones, 2343 adiciones de contenido constitucional, así como 84 solicitudes de aclaraciones.
Luego de analizadas estas propuestas se preparó el proyecto que fue presentado al I Congreso del Partido Comunista de Cuba. Durante la presentación del informe central a dicha cita partidista Fidel señaló:
“Hoy necesitamos una Constitución socialista, en correspondencia con las características de nuestra sociedad, con la conciencia social, las convicciones ideológicas y las aspiraciones de nuestro pueblo. Una Constitución que refleje las leyes generales de la sociedad que construimos, las profundas transformaciones económicas, sociales y políticas operadas por nuestro pueblo. Una Constitución, en fin, que consolide lo que somos hoy y que nos ayude a alcanzar lo que queremos ser mañana”.
“Se ha trabajado concienzudamente en la elaboración del proyecto de Constitución. En el se han sintetizado las experiencias de nuestro propio pueblo y la experiencia universal de los pueblos que nos precedieron en la edificación socialista. Creemos que es un texto digno del primer Estado socialista de Obreros y campesinos, de trabajadores manuales e intelectuales, del continente americano, en el cual la soberanía y todo el poder pertenecen real y verdaderamente al pueblo laborioso, poder fundamentado en la propiedad colectiva sobre los medios de producción y sustentado en la firme alianza obrero-campesina, guiada por la clase obrera y su vanguardia organizada marxista-leninista, el Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado"
Una vez aprobado en el Congreso del Partido el proyecto fue sometido a referendo junto a la Ley de Tránsito Constitucional, mediante el voto libre, directo y secreto de nuestro pueblo.

El pueblo acudió masivamente a votar en el Referendo constitucional en 1976. Foto: Archivo de Trabajadores
Los datos son harto reveladores del nivel de aprobación. De un total de 5 millones 717 mil 266 electores, concurrieron a las urnas 5 millones 602 973 (un 98% del total). De esa cifra votaron a favor del proyecto 5 millones 473 mil 534 para un 97,7 %, mientras sólo 54 mil 70 (el 1%) votaron negativamente; otros 44 mil 221 votaron en blanco (0,8%) y hubo 31 mil 148 boletas anuladas (0,5%).
Por primera vez en nuestra historia se ejercía el poder constituyente de esta manera directa. Además de la consulta popular la ratificación en referendo de un texto constitucional. No había antecedentes en América latina, ni tampoco fue la práctica seguida en los países socialistas. Obedeció a las ideas y a la práctica política de nuestra dirección revolucionaria que concebía la amplia participación del pueblo en la toma de las decisiones fundamentales.
Un día como hoy, hace 40 años fue proclamada en acto solemne en el teatro Carlos Marx. En la ocasión correspondió al compañero Raúl Castro Ruz, entonces segundo secretario del Comité Central del Partido, las palabras centrales. Entre otras cuestiones señaló: “Jamás en la historia de nuestra Patria y de nuestro continente ha sido aprobada una Constitución de contenido tan revolucionario y progresista; que responda en tal alto grado a los intereses de la Patria y del pueblo; que consagre y garantice con tal amplitud, y en tal correspondencia con la realidad económico-social de la que deriva y a la que norma jurídicamente, los principios de igualdad y justicia social y los derechos del individuo en concordancia con los intereses de toda la sociedad”.
Señalaba además a la Constitución como “el documento más importante que rige el proceso de institucionalización de la Revolución”. Con ella concluía el período de provisionalidad.
La Constitución de 1976 afianza la independencia y soberanía nacional, aspiraciones legítimas de nuestros libertadores, que había sido lograda en 1959, diseña un sistema económico sustentado en la propiedad cuasi absoluta del Estado sobre los medios de producción; define el papel del Partido como ente superior de la sociedad y del Estado; consagra derechos y libertades que no nacen con ella sino que refleja los que en el devenir revolucionario había conquistado para el pueblo, establece garantías materiales que permiten el ejercicio de los derechos y establece como principio del funcionamiento del Estado y sus instituciones la democracia socialista.
Anunció, como forma de gobierno, un modelo semi- parlamentario, siguiendo patrones del constitucionalismo socialista de entonces, aunque diseñó un sistema de órganos del Poder Popular estructurado desde la base hasta los niveles superiores asentado en la participación popular, que supone la elección, rendición de cuentas de los elegidos y posibilidad de revocación del mandato de éstos por la ciudadanía, que lo aleja del sistema representativo burgués. No es el mandato imperativo clásico pero supone en su idea primigenia un vínculo constante entre electores y elegidos.

Algunos autores cubanos y otros desde el exterior en los últimos tiempos al analizar el texto constitucional critican lo que llaman el mimetismo dogmático, la copia mecánica o el traslado de formulaciones propias de la práctica socialista de entonces, en particular de la Unión Soviética, y remarcan con fuerza la entrada de Cuba en el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) casi como un maleficio que conllevó a adoptar esas posiciones y a alejarnos de nuestros principios y tradiciones.
Desde mi perspectiva considero que, como había sido establecido en las Bases del anteproyecto, era obligatorio estudiar el referente socialista europeo como antecedente lógico de la construcción del socialismo, y asumir experiencias que no poseíamos, ni incluso nuestros juristas, como reconociera el propio Blas Roca. Faltaba conocimiento de la aplicación práctica de la Teoría Marxista-Leninista del Estado y el Derecho, del propio constitucionalismo socialista y por ende era poco el juicio crítico que teníamos estos temas, en particular, hasta dónde estaban permeados de prácticas ajenas a las nuestras, y cuáles eran esencia y razón de ser del socialismo. ¿Cuál era el otro camino si nos hallábamos prácticamente solos en el entorno latinoamericano, con la hostilidad de los Estados Unidos y únicamente la mano solidaria de la URSS y los países del este europeo y habíamos emprendido el rumbo socialista?
Siempre pueden existir alternativas y nada justifica cualquier error pero es justo sostener que aún así se sometieron a análisis las experiencias ajenas, nuestras prácticas propias y lo foráneo que pudiera ser útil, conveniente y adaptable a nuestras condiciones concretas. Fue una preocupación constante mantener la originalidad propia de nuestro proceso revolucionario y nuestras tradiciones. Lo que no nos parece posible aceptar es que hubiéramos asumido una determinada postura por imposición o derivada de obligaciones nacidas de nuestra integración socialista. La Revolución siempre mantuvo una posición vertical en estos asuntos.
Otra situación es la que acontece cuando a mediados de la década del 80 del siglo pasado, al analizar situaciones internas que iban más allá de las Constituciones, sino vinculadas a errores en la práctica política y la dirección de la economía, así como evaluando los problemas que salían a la luz en los países socialistas que finalmente llevaron a su destrucción, Fidel dio paso a un proceso que llamó de rectificación de errores y tendencias negativas.
Desde una visión más cercana en el tiempo Fidel, en su histórico discurso del 17 de noviembre de 2005, en esta misma Aula Magna reconoce: “Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo”.
Ese proceso de caída del campo socialista, la entrada en lo que sería el Período Especial y los análisis del proceso de rectificación de errores constituyeron la antesala del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuyos acuerdos generarían una importante reforma constitucional. En ese sentido el Congreso definió:
“Atendiendo a las recomendaciones de esta Resolución para el perfeccionamiento de los órganos del Poder Popular, se sugiere a la Asamblea Nacional del Poder Popular, continuar valorando las posibles modificaciones de la Constitución de la República encaminadas a materializar estos objetivos e igualmente, teniendo en cuenta los 15 años de vigencia, el Congreso recomienda que en los estudios que se están realizando se incluyan otros aspectos del texto constitucional, no relacionados con ese propósito, pero que puedan estar requeridos de actualización o de precisiones.
"Entre estos aspectos podría considerarse lo concerniente a los principios de nuestro sistema político y las formas de fortalecer o establecer una adecuada protección constitucional para dicho sistema.
En este propósito es conveniente tomar como guía y fuente de inspiración la rica historia y tradición institucional y constitucionalista cubana, que tiene sus orígenes en las primeras luchas libertarias de nuestros mambises.”

Fidel conduce las sesiones del 4to Congreso del PCC. Foto: Archivo de Juventud Rebelde
Luego de los trabajos correspondientes de un Grupo coordinado por la Asamblea Nacional del Poder Popular y los análisis en el Comité Central del Partido, fue sometido a examen el proyecto en sesión extraordinaria del Parlamento los días del 10 al 12 de julio de 1992.
Las primeras modificaciones estuvieron dirigidas a dar respuesta a las resoluciones del IV Congreso del Partido, en particular los relativos al sistema económico, el perfeccionamiento del Poder Popular y el fortalecimiento de la libertad religiosa.
En ese orden se elimina el monopolio del Estado sobre los medios de producción, señalando que ello entrañaba solo los “medios fundamentales”; y la posibilidad de revertir esa propiedad teniendo en cuenta los fines del desarrollo del país; y se reconoce como nueva forma de propiedad las de las empresas mixtas, sociedades y asociaciones económicas.
Introdujo cambios sustanciales en el ejercicio democrático del poder de nuestro pueblo, al establecer la elección directa de los diputados y delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular, hasta ese entonces electos por las Asambleas Municipales; institucionalizó los Consejos Populares, como vía para fortalecer el papel de los delegados del Poder Popular y su interacción con el pueblo; la eliminación de los Comités Ejecutivos y con ello elevar el papel de las asambleas locales, hacia una mayor delimitación de la labor de control hacia la administración.
El Estado cubano adquirió un carácter no confesional, se amplió la libertad religiosa y fue prohibido expresamente la discriminación por motivos religiosos.
Fueron introducidos cambios relativos a la Defensa Nacional, al incorporar el papel de los consejos de defensa e incorporó la situación excepcional del Estado de Emergencia, como mecanismo de defensa del orden constitucional ante catástrofes, desastres y otras circunstancias que afecten el orden interior, la seguridad del país o la estabilidad del Estado.
Asignó como obligación de los cubanos defender por todos los medios, incluido la lucha armada, cuando no fuere posible otra acción, al sistema político socialista establecido en la Constitución.
La última de las reformas correspondió al año 2002, en respuesta a los planteamientos injerencistas del entonces Presidente de los Estados Unidos George W. Bush, a instancia de las direcciones de las organizaciones de masas, la Asamblea Nacional del Poder Popular y luego de un proceso cuasi plebiscitario, avalado por la firma de más de 8 millones de cubanos, el 26 de junio de ese año se estableció como una cláusula de intangibilidad, la irrevocabilidad del socialismo y la voluntad de no volver jamás al capitalismos. En el artículo 11 se adicionó un párrafo en el que prohíbe negociar las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con cualquier Estado bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera, así como estableció cambios en el mecanismo de reforma.
Esta modificación vino a redoblar y blindar el carácter socialista de nuestro sistema y a imposibilitar, por vía constitucional, su destrucción y retorno al capitalismo, sin impedir el perfeccionamiento del socialismo que construimos.
Estimados colegas:
Hasta aquí esta breve caracterización de la Constitución cubana de 1976, con sus dos reformas principales.
Han sido 40 años de vida constitucional con más luces que sombras. De virtudes e imperfecciones como toda obra humana y sobre todo esta, constituida en un proceso revolucionario como el nuestro.
Una constitución que vino a encauzar jurídicamente los sueños libertarios de más de un siglo de lucha por la independencia, que afianzó el socialismo como sistema que ha conducido a un pueblo al logro de sus objetivos como nación y a sortear los desafíos que en estos años hemos enfrentado.
Pero las constituciones no son estatuas pétreas, inamovibles y de eterna reverencia. Una construcción es hija de su tiempo, parafraseando a Ortega y Gasset, es ella y sus circunstancias.
De tal modo que llegado el momento histórico en que realidad social y texto constitucional estén divorciados, corresponde encarar un proceso de reforma. Por la naturaleza de la Ley de Leyes, su origen, contenidos, y ámbito sobre el que actúa es imprescindible que sus normas no queden como simples palabras desvinculadas de la sociedad en la que han de regir.
Comparto la opinión del profesor Carlos de Cabo cuando señala: “Hay que recordar no obstante aquella peculiaridad, (…) del Derecho Constitucional como Derecho de lo político, de su consistencia en la específica forma de vinculación de lo jurídico y lo político que se hace de manera particularmente intensa en la Reforma Constitucional, en la que lo político se manifiesta en la naturaleza del Poder que lo impulsa, en los órganos que intervienen en el procedimiento así como en la decisión sobre la oportunidad y los contenidos y lo jurídico en su carácter de Fuente de Derecho y garantía constitucional. Y en ambos aspectos se manifiesta el máximo nivel político por el quién interviene y sobre el qué se interviene y el máximo nivel jurídico por la función que desempeña en el ordenamiento jurídico en general y en el constitucional de mantenimiento y efectividad del principio de constitucionalidad o legalidad constitucional”.
Como es conocido, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, compañero Raúl Castro Ruz, ha expresado públicamente la necesidad de reformar en su momento la actual Constitución de la República.
Los nuevos derroteros trazados a raíz de aplicación de los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados en el VI Congreso del Partido y los objetivos emanados de su I Conferencia Nacional, así como las decisiones que se adopten en el venidero congreso partidista serán fuente de análisis para encarar esa futura reforma constitucional.
A ello se unen las experiencias derivadas de la implantación del nuevo modelo organizativo y funcional aplicado en las provincias de Artemisa y Mayabeque, en cuanto al funcionamiento de los órganos locales del Poder Popular.
No deben dejarse de analizarse los años de práctica en nuestro país al amparo de nuestra vigente Carta Magna, el desarrollo del pensamiento constitucional, en particular del nuevo constitucionalismo latinoamericano.
La reforma no se lleva a cabo por cambios de generación, ni por criterios doctrinales o académicos, sino cuando los umbrales y límites constitucionales son rebasados y no puedan ser resueltos por vía de la interpretación. No es un proceso al que hay que recurrir frecuentemente, pues la norma constitucional está requerida de una alta dosis de permanencia y estabilidad.
En un futuro habrá que pensar cómo fortalecemos los mecanismos jurídicos e institucionales que aseguren el cumplimiento de la Ley Fundamental y su supremacía; cómo convertirla en una herramienta permanente en el quehacer cotidiano de los órganos estatales y el pueblo en general; como perfeccionar la participación popular en la gestión estatal; cómo alcanzar una mayor autonomía nuestros órganos locales del Poder, en particular en los municipios y una más eficaz interrelación con la ciudadanía en esa instancia.
Esos son algunos de los retos que nos están planteados, para hacer nuestro socialismo más participativo, inclusivo y democrático, en el que ocupe un lugar cimero, como instrumento de su defensa permanente, su Constitución.
Muchas Gracias.
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Estoy de acuerdo con usted Ortega, considero que una verdadera demogracia es aquella en donde los ciudadanos botan directamente y de forma secreta por sus dirigentes a cualquier nive. Siempre me ha preguntado por qué escogimos un metodo indirecto para elegir a nuestros dirigentes. Es curioso que tanto que criticamos el proceso antidemogratico de las elecciones en los Estados Unidos, la nuestra es muy parecida, pues al final el ciudadano no bota por el candidato de su elección.
He tratado de explicar esto a partir de la confinza en nuestros dirigentes historicos, los cuales y durante 50 años han demostrado su apego a los principios revolucionarios y a la honestida. Pero los tiempos cambian y nuestros lideres historico van quedando atrás, por lo que el país necesita soportar al sistema socialista en Cuba desde sus raices y empoderar a los trabajadores y ciudadanos cubanos del poder de eleigir directamente a nuestros dirigentes.
me extraña que se este hablando de constitucion, cuando somos el pais mas analfabeto constitucionalmente hablando, pues tal vez un 1 por ciento de la poblacion cubana tenga en su poder la constitucion y sepa sobre sus deberes y derechos, por ejemplo recuerdo que en uno de los incisos del artículo 43 se habla de que los ciudadanos cubanos pueden domiciliarse en cualquier parte de cuba, sin embarga para nadie es un secreto que hace algunos años a los orientales que se iban para la habana, lógicamente tratando de buscar las mejoras que el gobierno el da al occidente y el oriente no tiene, pues sencillamente eran deportados dentro de su propio país, y entonces criticamos a los que deportan a los extranjeros para su país, sin embargo aquí nosotros éramos tratados a si mismo pero peor pues era dentro de nuestra amada tierra, a raíz de las protestas justas de las personas fue de donde surgió de manera magistral la frase de que la HABANA ES LA CAPITAL DE TODOS LOS CUBANOS, resumo diciendo que tal y como hizo chavez debemos hacer hincapié en que la mayoría de los cubanos conozcan la constitución para que sepan de sus deberes pero de sus derechos también.
gracias
Lo primero es que las ciudadanas y ciudadanos conozcan la Constituciòn y entiendan su funciòn en la sociedad. Lo segundo que lo que establezca la ley de leyes sea respetado por quienes tienen la responsabilidad de aplicarla como ejemplo para los otros.Y lo tercero que la reforma de la Carta magna sea un movimiento popular para que queda refrendada con amplia comprensiòn de todos.
debe ser actualizada para q se ajuste a nuestros tiempos e intereses de la población cubana, principalmente los jovenes, y ser llevada a votación popular.
Tenemos historia, muy rica, muy valiosa y no solo para nosotros, pues Cuba con su historia ha influido más de lo que podemos imaginarnos, en la historia del mundo, tenemos Constitución, que ha sido posible gracias a esa historia y en los diferentes contextos en que nos hemos ido desenvolviendo y a los diferentes escenarios en que nos hemos visto envueltos. En 1976, estábamos en una época muy dura, se constituyó el Poder Popular, comenzaba sus trabajos la Asamblea Nacional de ese PP. La URSS existía. No contábamos sino con la constante agresividad y planes de todo tipo de Estados Unidos contra Cuba. Como que tenemos Constitución, debemos lograr que la gente, sobre todo los que nacieron desde entonces, que, en realidad no conocen la historia, CONOZCAN LA HISTORIA Y CONOZCAN LA CONSTITUCIÓN y pensar en cómo se está cumpliendo lo que establece esa Constitución y por otro lado, hacer que ese Gobierno del Poder Popular y todas las Instituciones Estatales, cumplan, jueguen su papel, se establezca la exigencia y el verdadero, el real control de todos los aspectos que le competen y para eso los mecanismos están creados, solo que no funcionan y para eso hay Cuadros, jefesd, dirigentes, a todos los niveles, responsables. La falta de represión contra lo mal hecho, la desidia de los órganos y organismos a cargo de cumplir con lo que les toca, la Burocracia, la mentira, la corrupción, son los que hacen que la Constitución y todas las leyes del Estado, no sean reales, de ahí los problemas que enfrenta la población constantemente. Ningún sistema es responsable de nada, sino que lo son los encargados de que el sistema funcione, entonces, si ellos funcionan, es real lo de "EL PODER ES DEL PUEBLO" y no de los corruptos, los Burócratas, los comprometidos entre sí
Necesaria intervencion y reflexion para estos tiempos y recordando una vez mas el pensamiento de nuestro Marti,que se haga realidad su sueño de ´´Yo quiero que la primera ley de nuestra Republica sea el culto de los cubanos a la libertad plena del Hombre´´...
Los momentos actuales lo exige.
Muy valioso este articulo sobre la constitución, hacia rato que no veía algo tan meritorio en este sitio, pues la mayoría la conocemos mas o menos algunos artículos y el desconocimiento no nos exonera ante cualquier inrresponsabilidad, pienso que cuando sea aprobada y ajustada a nuestros tiempo hay que informarla por todos los medios posibles, incluso puede ser un material de estudios, es decir en todos los organismos de masa y políticos para que toda la población conozca sus deberes y derecho, yo cada vez que vía al gigante de Chávez con la constitución en la mano, deseaba tener la nuestra
Importantisimo lo que se ha publicado, al fin se habla de la modificación de la carta magna de Republica de Cuba con tantos artículos que modificar vivimos en en un país que se aboga por la democracia y por la No discriminación, es necesario que la misma le hable a cada mujer o hombre o como cada quien se identifique, no solo a una minoria, las redes sociales comunitarias apoyadas por CENESEX abogamos hace mucho tiempo de transformaciones es necesario que las ideas revolucionen cada día, que entendamos que con estos cambios un mundo mejor puede ser posible, asi como la modificación del codigo penal, el codigo de familia, entre muchos que se necesitan modificar desde el hace años nuestra asamblea del poder popular solo se dedica al tema del presupuesto del estado no se modifican leyes ni se ejecutan decretos, lo pedimos a gritos.
Quiero comentar en lo expresó el forista raul sobre la creación de Tribunales Constitucionales,como abogada,durante el periodo de estudio de la carrera y en específico durante las clases de Derecho Constitucional cubano,se comentaba mucho sobre este aspecto.De nada vale tener una constitución adecuada y no poseer un ente específico que vele por su estricto cumplimiento,hoy todas las violaciones que puedan existir sobre los derechos constitucionales de las personas se trámitan por medio de las fiscalias,de las oficinas de atención a la ciudadania etc,pero es insuficiente y me explico:
Cuando un ciudadano comete un delito existe un código penal que lo tipifica y lo sanciona de acuerdo a lo legislado,pero cuando se viola un derecho constitucional y este no está tipificado en el código,no se puede actuar de manera adecuada o es díficil hacerlo,pues como bien dice la carta magna,nadie puede ser acusado si no existe una ley que lo tipifique.
Otro aspecto en lo que se debe trabajar es en que no existan normas en contradicción Ej:Dice la Constitución
Artículo 63o.- Todo ciudadano tiene derecho a dirigir quejas y peticiones a las autoridades y a recibir la atención o respuestas pertinentes y en plazo adecuado, conforme a la ley.
Pero existe un concepto en el Derecho Administrativo llamado SILENCIO ADMINISTRATIVO,que no es más que la NO respuesta de la administración,es una facultad que le otorga la ley a las administraciones y esa desición es inapelable.
Se contradice o noooooooooooooooo.
¿Dónde está la foto de quien pronunció el discurso? Es la única que falta.
Muy buena iniciativa las imágenes de archivo.
Capitulo 5 articulo 41 Igualdad allí veremos lo que se refleja en cuanto a que tiene el Ciudadano Cubano derechos, asi como algún dia La moneda oficial que es el Peso Cubano vuelva de ese Destierro Infinito y adiós al Cuc que en su momento ayudo pero que tanto daño hoy nos hace.
Opino que este artículo debe ser un Material a estudiar por las Organizaciones Políticas y de Masa de nuestro País. Estoy totalmente de acuerdo con el compañero Homero Acosta, pienso además que la Fiscalía General de la República que es el órgano responsable de hacer cumplir todas las Leyes incluyendo la Constitución, deben interiorizar lo aquí planteado, pues muchas quejas llegadas a la Fiscalía precisamente por la no aplicación de las leyes de algunas entidades , se han quedado a medias, es posible por el desconocimiento de la Constitución o por irresponsabilidad, además en la Constitución se recoge claramente que todos los organismos tienen la obligación de dar respuesta a la población cuando reciben una queja o algún planteamiento, esto no siempre se cumple. Si nuestra Constitución se cumpliera tal y como está escrita, no existiese tantas cosas inconclusas en el País.
Exelente articulo, dado el nuevo escenario actual, que posibilidades existen de que se vuelva a modificar la constitucion de la Republica de Cuba, nuestra carta magna, se derogen muchos articulos y se enriquescan otros como una nacion moderna en este siglo XXI.Espero que no me malinterpreten ni existan temores ante estos temas de vital importancia para todos sus ciudadanos en el ejercicio del derecho a opinar, discrepar y hacer propuestas a su ciudadania,pues es muy necesario que el pueblo, quien es analfabeto juridico conozca sobre sus derechos plasmados, sus logros, sus quimeras, a fin de que el pueblo siga teniendo el poder en sus manos aunque muchos no lo perciban.
Es momento de cambiarla, pero antes debe ser muy bine discutida por el pueblo, no puede sea elaborada solo por un grupo de especialistas, hay que cambiar mucho en ella, porque le falta todo relacionado por la ley y derechos que deben tener la población en su protección contra todos tipos de maltrato, ofenzas hasta incluso el derecho de,poder demandar, para poder ser indenizado.ç
Es hora de camabiarla por que la pobalción no la conoces y es productos de su poca publicidad, por esi digo que para hacer una nueva, debe partir de las opiniones, criterios e ideas del pueblo.
Estoy total y absolutamente de acuerdo, nuestro único camino, El Socialismo, inclusivo, sostenible y sustentable.
Brillante el discurso, nó solo por su elocuencia, más aún por el contenido del análisis, yo só tendo estas dudas:
1- Hasta donde es democrático que los poderes ejecutivos, legislativos y el judicial estén todos concentrados en el mismo órgano de poder?
2- Hasta donde es democracia participativa, si yo elijo a un delegado, este elige al del municpio, aquel al de la provincia, luego al del consejo del estado y estos al Presidente, no se diluye mi poder como ciudadano al final de la cadena, hasta donde es poder popular?
3- Quien integra el Consejo de Administración Provincial y qué vias de retroalimentación y con qué frecuencia se usan para que el Consejo de Administración Provincial conosca de de las necesidades del pueblo que atiende.
4- Hasta qué punto en la práctica el consejo de administración provincial rinde cuenta de sus gestiones y de los fondos que se le asignan, quien fiscaliza esto, donde se informa al pueblo, con qué frecuencia.
5- Hoy las empresas estatales pagan el 1% de impuesto sobre sus utilidades para desarrollo local, este dinero se deja de pagar a los trabajadores, es un medidad justa pues contribuye al desarrollo de las comunidades, pero, como se asigna este dinero al CAP, cómo el CAP rinde cuenta de lo que hace con este dinero, quien fiscaliza que no se desvie o se malverse.
Maquina de Matar, muy de acuerdo contigo, es verdad que el derecho de voto que tenemos se pierde en tantas personas que al final no resuelven los problemas, para los que fueron elegidos, por lo que todo lo que dices debe ser llevado a la constitución, y cada cubano tener el derecho de elegir al presidente tantos del gobierno nacional con los municipales y provinciales, porque la final se eligen personas que quizas el pueblo no este de acuerdo y si lo está no saben quienes son y si de verdad van a resolver.
En la constitucion dice que la bandera debe ser puesta al amanecer y quitada cuando oscurece y son altas horas de la noche y veo la bandera puesta en los estadios de pelota hasta altas hotas de la noche, la constitucion debe respetarse.
Si soy ciudadana mexicana porque tengo que pagar el pasaporte cubano: Violando uds la contitucion de cuba articulo 32. No lo digo Yo lean
Pierden la ciudadanía cubana:
los que adquieran una ciudadanía extranjera;
los que, sin permiso del Gobierno, sirven a otra nación en funciones militares o en el desempeño de cargos que lleven aparejada autoridad o jurisdicción propia;
los que territorio de cualquier modo conspiren o actúen contra el pueblo de Cuba y sus instituciones socialistas y revolucionarias;
los cubanos por naturalización que residen en el país de su nacimiento, a no ser que expresen cada tres años, antes la autoridad consular correspondiente, su voluntad de conservar la ciudadanía cubana;
los naturalizados que aceptaren una doble ciudadanía.
Y no solo hace falta que se actualice -aunque la nuestra es bastante progresista- lo fundamental es que: 1) Se sancionen todas las leyes complementarias que manda la constitución; no como en la actual en la que se declaran muchos principios y derechos y luego se dice "la ley establecerá los modos en los que se cumpla esto"; ¿cuál ley; dónde están las leyes de ciudadanía, asociación y expresión a más de 30 años de aprobada la carat magna?; 2) Sea la nueva carta más explícita y deje menos cuestiones fundamentales a la legislación posterior; y 3) Se establezca un procedimiento claro y u a institución apta para acudir en casos de quebrantamiento de la constitucionalidad por cualquier ente -estado, organismo, empresa, persona...-; algo así como los Tribunales Constitucionales, ya que nuestra querida Fiscalía no lo cumple a cabalidad; claro: no se puede ser juez y parte.
Soy un joven cubano que le preocupa el futuro socialista de Cuba, y que cree los problemas de Cuba solo pueden ser solucionado con cada vez más socialismo.
La Constitución Cubana esta obsoleta y no se corresponde con la realidad de la sociedad cubana actual ni con las legitimas aspiraciones de libertad y democracia del pueblo cubano. Además de que no refleja ni garantiza varios derechos sociales y políticas fundamentales recogidos en Declaración Universal de Derechos Humanos.
La Constitucion del 40 ha sido por mucho la contitucion mas democratica que ha tenido el pueblo cubano
Escaramujo lleva mucha razon. Por eso soy ferviente defensor de los sistemas sociademocratas esten en el lugar del mundo donde esten. Para que haya justicia, es esencial la separacion de poderes, algo totalmente inexistente en Cuba. Las reformas que se necesitan son profundas y esenciales, pero eso no implica para nada destruir o rechazar de ninguna manera lo bien logrado, el Estado fuerte , no implica necesariamente ser totalitario. Muy buen articulo, felicito al autor y saludos a todos
Muy bueno el articulo y me alegro q se haya retomado este tema ,muchas veces olvidado .NUestra Constitución ha sido violada constantemente desde 1959 ,se ha irrespetado a diestra y siniestra para responder a intereses políticos ,ojala esta vez se le de su justo reconocimiento y respeto en la sociedad Cubana actual y q la misma llegue al conocimiento de toda nuestra población.
gracias HOMERO, ES NECESARI DEFINIR Y REDEFINIR CONCEPTOS... Y MIENTRAS NOS ESCLARECEMOS COMO HACER EL SOCIALISMO YO PROPONGO RECURRIR A MARTI, MARTI Y MAS MARTI, HAGAMO EL CULTO NECESARIO A NUESTRO APOSTOL, GUIA Y SABIO, REFORMARLA,ACTUALIZARLA Y SOBRE TODO MODERNIZARLA.. NO SEA QUE DE PRONTO NOS DEMOS CUENTA QUE NUESTRA CONSTITUCION ES LA MAS ATRASADA DEL CONTINENTE
Una Constitucion es una ley viva y practica que no puede construirse con elementos ideologicos..Jose Marti..Nueva York..Mayo 23 1882..
Magnifica exposición del cro Omero. En ella está la línea trazada por el VI Congreso del PCC sobre el perfeccionamiento jurídico de nuestro país y "cambiar todo lo que debe ser cambiado", siempre con realismo, sin impaciencia pero con la premura que los tiempos actuales y los cambios que tienen lugar en Cuba y a escala global, pues tambien existe y semodifica la cultura jurídica de la humanidad.
En el caso de nuestra Carta Magna los tiempos de su modificación están signados por la trascendencia estratégica de los cambios que hoy tienen lugar en el Modelo socio económico de nuestro país. Es hora ya de actualizarla, de atemperarla más a la vida y de quitarle todos los contrasentidos que pueda albergar y, al mismo tiempo, reforzar los principios que garanticen la perdurabilidad de la revolución y su proyecto de edificación socialista.
por último, el tema principal estriba en que lo legislado y aprobado en la Constitución se cumpla y que el pueblo vaya ganando Cultura Jurídica, y que los funcionarios se apeguen al Estado de Derecho que la constitución refrenda.
La contraloría y los órganos jurídicos correspondientes (Fiscalía, tribunales, etc) deberán velar permanentemente por su estricto cumplimiento. Si algo caracterriza las Constituciones Burguesas es el doble rasero, las marginaciones descriminatorias, y las "interpretaciones" de acuerdo con el partido político o coalición que gobierne. Tales prácticas tienen que ser, por antonomasia, ajenas a nuestra Constitución Socialista.
Ella, además, deberá ser lo más inclusiva posible, aun cuando todavía no debamos caeren ingenuidades políticas de creernos que "la buena vencidad" futura con EEUU será óbice para que el Imperialismo -como sistema político y socioeconómico- pierda su naturaleza de clase y depredadora a escala mundial. Necesitamos una Constitución que nos garantice, como hasta hoy: convivir civilizadamente con el resto del mundo, que nos permita el desarrollo económico social con independencia y soberanía y que nos defienda los derechos ciudadaos de todos los cubanos. Y hacia allá vamos, no les quepa dudas.
Valiosa intervención, creo que require el estudio y la divulgación, debe ser conocido por el pueblo, dirigentes, ser estudiada en las universidades, tener en cuenta esta visión en las proyecciones del próximo congreso del partido, y en el proceso de implementación para construir un socialismo próspero y sostenible.
Muchas gracias por este recorrido histórico. Es sano acudir a la historia para no cometer los mismos errores, para contar con sólidos argumentos contra los intentos de desacreditar nuestro proceso y para poder proyectarnos con mas certeza hacia el futuro. Sin duda, necesitamos actualización de nuestra Constitución, sin duda uno de los retos mayores del presente mirando hacia el futuro está resumido en el párrafo final. El asunto está en que hay que plasmar de forma clara y detallada en qué consiste la profundización y perfeccionamiento de nuestra democracia, la cual no puede desentenderse del imperativo martiano de una Patria "con todos y para el bien de todos".
Una constitución no puede abarcar TODOS los derechos y deberes de las personas jurídicas y las personas reales; para eso están las leyes. La constitución recoge el espíritu de todas esas leyes, por eso es la "Ley de Leyes" Nuestra constitución actual se confeccionó en un tiempo en que existía el campo socialista (incluso hace mención al mismo) y nuestro enfrentamiento con los E.E.U.U. era muy agudo. Aún no se conoce ni se puede predecir que este proceso de acercamiento sea irreversible, pero si la distención se consolida, sería inclusive conveniente considerar la autorización a la existencia de otros partidos o grupos políticos garantizando que no tengan financiamiento extranjero y que sus fundamentos ideológicos no sean aberrantes.
Coincido con otros foristas en que es necesario un Tribunal Constitucional. También es hora de crear un Código Civil que norme todas las relaciones entre las formas de propiedad actuales.
Considero que la ley electoral actual es correcta y sólo necesitaría de algunas ligeras modificaciones en el sentido de que los candidatos ---sin hacer campaña--- se sometan a sesiones de preguntas y respuestas del pueblo para conocer su forma de pensar y su profundidad de análisis, porque actualmente se vota sólo por la biografía. No creo necesario llegar a una votación directa del Presidente; el poder del pueblo no se diluye en el proceso actual; se concentra.
En cuanto a las rendiciones de cuenta de las instancias municipales y provinciales del Poder Popular, deben tener transparencia. No es muy difícil crear páginas web de esos órganos donde se plasme la ejecución del presupuesto y se divulgue su vida interna. Tampoco es difícil que las sesiones de los órganos municipales se transmitan por emisoras radiales y las sesiones de provincias por la TV local.
Por favor, todo esto da confianza en los dirigentes, comprensión de los problemas y retroalimentación del pueblo a los dirigentes.
Se que he planteado algunos puntos que pueden resultar candentes, pero creo que se deben analizar sin estereotipos. Ya nuestro pueblo, además de tener un alto nivel escolar, también tiene una alta capacidad de análisis, de información, mucho patriotismo y tremendos deseos de hacer progresar a su país.
También, después de crear la nueva constitución hay que ganar la cultura de su respeto absoluto. Sería bueno establecer un Día de la Constitución, como existía en la URSS (aunque no tenga que ser feriado)