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María Dolores Ortiz: "Sueño dormida y sigo soñando despierta"

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Dra. María Dolores Ortiz en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí en 5ta. Avenida y calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala. Hoy nos acompaña y es otro de esos privilegios que trae este programa. Me acompaña, y nuevamente -porque ya estuvimos juntos hace unos años en una entrevista- una gran mujer, una gran comunicóloga, como se llama ahora también. Una gran comunicadora, una gran profesora, una licenciada, una doctora. Una de las mujeres más dulces que ha salido jamás en la televisión cubana. Mi admirada y muy querida, la doctora María Dolores Ortiz.

María Dolores. Muchas gracias, Amaury, estoy muy contenta de estar aquí contigo.

Amaury. Es un gusto que haya aceptado -porque la doctora me ha dicho -usted me dirá por qué- que es tímida para la televisión.

María Dolores. Sí, sobre todo para determinados tipos de preguntas.

Amaury. Intentaremos no tocar esas preguntas que la conviertan en una persona tímida. En estos días, que la he estado estudiando y la he estado investigando, encontré una entrevista que alguien le hizo en algún momento, donde usted decía que cuando niña le gustaba encaramarse en los techos, en los tejados de su casa, y claro, eso me llamó la atención y la pregunta entonces sería: ¿Para estar cerca de las estrellas, para estar cerca de las nubes o para estar cerca del sol?

María Dolores. No sabría decirlo, Amaury. Mira, la primera vez que hice una travesura de ese tipo yo tenía escasamente dos años, según cuentan, brinqué una baranda y andaba caminando por un techo inclinado, de tejas, además, así que te puedes imaginar el corre, corre que se formó de amigos, vecinos, familia y todo eso. Yo no sabría decirte por qué hice eso.

Amaury. ¿Por qué subía?

María Dolores. ¿Por qué subía? Tal vez es un instinto que yo creo que además no es mío solamente, yo creo que es de cualquier persona, de cualquier ser humano porque creo que ninguna persona debe conformarse con estar donde está, sino que tiene que superarse, estudiar y tratar de escalar un peldaño más alto en la escala social, yo creo que eso es muy importante. Pero según contaba mi mamá, todas esas travesuras -después eran de otro tipo, las travesuras, por supuesto- pero esa travesura de tipo de trepar lugares y eso, se me quitó, sencillamente, cuando aprendí a leer, cuando yo descubrí lo que era un libro.

Amaury. Que también es una forma de ascender.

María Dolores. Indudablemente.

Amaury. Claro. ¿Y usted?, ya sabemos que nació en Holguín y, además, yo sé que usted es una holguinera que anda pregonándolo, o sea, usted se siente muy orgullosa.

María Dolores. Exactamente.

Amaury. ¿En qué parte de Holguín usted nació?

María Dolores. En el mismo centro de Holguín. Más o menos en el barrio del parque San José o Parque Céspedes.

Amaury. Ah, bueno.

María Dolores. No sé si tú...

Amaury. Sí, cómo no, yo conozco.

María Dolores. En el parque que tiene una iglesia dentro del parque.

Amaury. Sí, sí, sí.

María Dolores. Ese es mi barrio de mi infancia y de mi primera juventud.

Amaury. ¿Y la casa cómo era? Descríbame la casa.

María Colores. Era una casa, déjame decirte, que cada vez que voy a Holguín, voy hasta la esquina de mi casa. Yo le sigo diciendo mi casa.

Amaury. Claro, siempre es su casa, siempre será.

María Dolores. Me paro allí en la esquina, miro para todas partes, pero nunca he vuelto a entrar a la casa. Después que mis padres vinieron para La Habana, en los años sesenta y pico, nunca más he vuelto a entrar a la casa. Porque prefiero recordarla como era entonces.

Amaury. ¿Cuántas personas vivían en su casa, con usted, doctora?

María Dolores. Éramos mi mamá, mi papá, mi hermana y yo.

Amaury. Ya, ¿Y los abuelos?

María Dolores. Vivían aparte.

Amaury. ¿En el mismo Holguín?

María Dolores. Bueno, mis abuelos paternos habían fallecido ya cuando yo era niña, o sea, cuando mis padres se casaron incluso. Mi familia por parte de padre, Amaury, es puertorriqueña, o sea, mi abuelo vino para Cuba cuando enviudó de mi abuela, que murió de parto. Y vino, -según la leyenda familiar- él había estado preso en dos ocasiones porque había escrito artículos en la prensa puertorriqueña, criticando la administración colonial de Puerto Rico.

Mi familia materna, yo sí tuve la suerte de conocer a mis abuelos. Mi abuelo murió cuando ya yo era estudiante universitaria y mi abuela murió ya en los años 70, con mis hijas ya grandes que la recuerdan perfectamente.

Amaury. Ah, bueno, entonces llegó a ser bisabuela.

María Dolores. ¿Mi abuela?, sí, cómo no, bisabuela. Mi mamá también fue bisabuela.

Amaury. ¿Cuánto puede importar, doctora...? Usted hablaba de que empezó a leer, de que cuando empezó a leer empezó a ascender en otro sentido, pero el hábito de la lectura es un hábito que se tiene que crear desde niño. ¿Quién impulsó ese hábito de lectura?

María Dolores. Bueno, yo diría que la familia completa. No solamente mis padres, que eran unos grandes lectores, sino en general la familia. Incluso yo conservo un libro, una novela de esas góticas, que era de mi abuela y lo conservo con un cariño tremendo, porque ella siempre estaba leyendo.

Mira, te voy a contar una cosa: Cuando yo aprendí a leer, ya yo tendría 7 u 8 años, más o menos, estaría en tercero o cuarto grado, ya era una niña que sabía leer bien, porque no es lo mismo un niño de primer grado, que un niño ya de cuarto grado.

Amaury. Tercero o cuarto.

María Dolores. En la esquina de la casa de nosotros, vivía una familia: era la familia Elósegui de Holguín y el padre de los Elósegui, o sea, el tronco familiar, era un inspector escolar y una persona muy simpática, y él se encariñó mucho conmigo. Vivíamos prácticamente al lado, solamente con una casa por el medio. Yo me pasaba la vida dando viajes de mi casa para la casa de él, porque yo era la niña linda, malcriada de esa casa. Malcriada hasta tal punto de que ese maestro, Elósegui, que tenía la colección completa del Tesoro de la Juventud, que fue una colección importantísima en la formación de generaciones...

Amaury. Y de la mía también.

María Dolores. Me dejaba hacer con esa colección lo que yo quisiera. Como los libros pesaban mucho, yo era chiquita y los tiraba en el suelo y yo me tiraba boca abajo en el suelo, horas enteras a leer esos libros, porque la colección es grande. Por eso yo te decía, al principio de esta conversación, que yo hice muchas travesuras de ese tipo de trepar cosas y eso, hasta que aprendí a leer, porque cuando aprendí a leer, ya yo trataba de aprovechar todos los momentos libres que tuviera para leer.

Amaury. Y tenía, porque ocurre, por lo menos, a mí me ocurría, me imagino que a usted también, empezó a vivir vidas paralelas, la vida de los libros y la vida real.

María Dolores. ¡Sí, sí, cómo no!

Amaury. Porque esa es la parte hermosísima de leer.

María Dolores. ¡Cómo no, sí!

Amaury. Uno empieza a tener otras vidas.

María Dolores. Yo recuerdo que lo leí una vez, no sé si fue algo de..., referido a Julio Verne, o algo que dijo Julio Verne, no estoy segura ahora. Tú sabes que él fue, este escritor, Julio Verne, todo el mundo lo conoce, fue una persona que prácticamente no viajó. Él vivía en un pueblo de Francia y no fue a ninguna parte. Entonces tú dices: bueno, ¿cómo escribió tanta cosa? ¿Qué información tenía?

Amaury. Ah, claro.

María Dolores. Lo mismo hablaba de los mares, que de las selvas tropicales.

Amaury. Que del centro de la tierra.

María Dolores. Que el centro de la tierra, exactamente, y no cosas descabelladas, sino cosas que de acuerdo con el desarrollo científico.

Amaury. De la luna.

María Dolores. Que de acuerdo con el desarrollo científico de la época eran correctas ¿no?

Amaury. Sí, sí.

María Dolores. Y él decía que todo eso lo había hecho con la imaginación. A mí eso me pareció de una importancia tremenda. Porque muchas veces uno no puede viajar, pero uno con la imaginación puede saber todo lo que uno quiera saber. Y no solamente con la imaginación, sino con la lectura, que lo puede llevar a uno lo mismo al País de las Sombras Largas, o ver el Támesis, por ejemplo, o la Acrópolis de Atenas y hablo de lugares, la mayoría de los cuales yo no he visto. Se me han quedado por ver y ya...

Amaury. Sí, pero hay muchos de esos lugares, por ejemplo, que  yo te tenido la oportunidad, no voy a decir que no la he tenido. He tenido la oportunidad de ir alguna vez en la vida, por mi trabajo, porque ya sabemos cómo viaja uno y he llegado a algunos lugares y de tanto leerlos, cuando llego es como si hubiera estado.

María Dolores. Ah, sí, mira, a mí me pasó cuando estuve en París. Me acordaba mucho de mi profesora de Historia del Arte, esa inolvidable maestra que fue Rosario Novoa.

Amaury. La gran maestra.

María Dolores. Que cuando me dio clases a mí en los años 50, ella siempre nos decía: Cuando ustedes vayan al Louvre y empiecen a subir la escalinata, lo primero que se van a encontrar es la Victoria de Samotracia.

Amaury. Sí, la Victoria de Samotracia.

María Dolores. Yo sabía que me la iba a encontrar ahí, por supuesto, pero cuando la encontré... Mira, Amaury, yo me tuve que sentar en uno de los escalones de ahí, del Louvre, porque la emoción fue tan grande que me temblaron las piernas. Me puse a llorar, en plena escalera del Louvre.

Amaury. Lo puedo comprender.

María Dolores. Y por supuesto, el primer pensamiento fue para la Dra. Novoa. Me parecía estar viéndola en la clase y eso te da una idea también y lo voy a decir incidentalmente, de la importancia de un maestro y de una buena clase, que siembra cosas que nunca se olvidan.

Amaury. Yo también tuve buenos maestros, pero el tema de los maestros, lo vamos a tocar. Vamos a seguir con los libros que me parece muy interesante el tema. Tengo un amigo que lee mucho, es un gran lector, pero él me dijo un día: me voy a leer todos los libros que me alcance la vida, pero hay libros que no me voy a leer nunca, porque son lecturas obligatorias y no me da la gana de leerlos. Y ahí mismo arrancó y dijo: La Biblia, no me la voy a leer, no me voy a leer el Quijote y por ahí arrancó con una cantidad tremenda de libros. ¿Usted cree que hay libros que son fundamentales que las personas debieran leerlos de todas maneras?

María Dolores. Sí creo que sí, creo que hay que leérselos. Por ejemplo, uno de los que tú mencionaste, la Biblia. La Biblia hay que leérsela, independientemente de la creencia religiosa o no que pueda tener una persona. Por un problema cultural hay que leerse la Biblia.

Amaury. Además que es entretenida, porque dicen...

María Dolores. Porque mira, yo te voy a poner nada más un ejemplo. Si cualquier persona de una cultura mediana, por supuesto, le interesa el arte, y cuando ve, por ejemplo, los grandes cuadros de los grandes maestros del Renacimiento, ¿cómo entiende el descendimiento de la cruz, el juicio final que está en La Capilla Sixtina?

Amaury. Claro.

María Dolores. ¿Cómo tú entiendes eso si tú no tienes el conocimiento previo porque te lo has leído en la Biblia? Yo creo que para poder tener una interpretación adecuada, incluso del arte, y de muchas cosas de la literatura, hay que haberse leído la Biblia, con determinado detenimiento incluso.

Amaury. Sí, eso no se puede leer de pasada, no se puede leer de corrido.

María Dolores. No, no, tal vez hay libros que son un poco más... Vamos a decir, novelescos, ¿no? Lo digo con el mayor respeto y con el mayor cariño, pero hay otros que requieren una lectura más cuidadosa.

Amaury. Doctora, ¿A qué usted le atribuye -estoy empezando con las preguntas más complejas, primero, y después nos vamos a soñar- la pobreza de lenguaje que tiene el cubano, hoy?

María Dolores. Es una cuestión complicada. Yo creo que tal vez hace falta leer más. Tal vez haría falta que muchos de los libros que leen nuestros jóvenes, no traten de reproducir tanto el lenguaje cotidiano, sino que eleven un poco el nivel en que se comunican los personajes. Tal vez la propia escuela y las propias universidades, no estamos propiciando un mayor desarrollo en este sentido. Yo creo que hay que dedicarle, sobre todo en las edades tempranas, quiero decir, primaria, secundaria básica, incluyendo el Pre universitario, que son etapas formadoras, esencialmente del ser humano, de la personalidad y de todo eso, habría que darle más énfasis a la asignatura Español en estos niveles.

Yo recuerdo cuando yo era niña, y estoy ahora como los viejos que dicen: En mis tiempos no era igual.

Amaury. (risas) No, no.

María Dolores. No, esa no es mi intención, es poner un ejemplo.

Amaury. Claro.

María Dolores. Lo que era la clase de Lenguaje, era diaria. La caligrafía se daba aparte. La ortografía se daba sola. Entonces, naturalmente, cuando tú venías a ver, del horario o del plan del currículum de la primaria, había un montón de asignaturas relacionadas con el  lenguaje. No quiero decir que se tenga que hacer igual ahora porque los tiempos cambian, las técnicas cambian, todo cambia, ¿no?

Amaury. Sí, pero hay cosas de antes que siguen siendo buenas todavía.

María Dolores. Lo que yo quiero decir es que en esos niveles, precedentes a la universidad o a los niveles superiores de estudio, hay que dedicarle más tiempo a esas asignaturas que tienen que ver con la lengua materna del muchacho.

Amaury. Pero, hay una cosa que a mí me llama la atención y eso quizás me toca muy de cerca. En algunas especialidades vinculadas con el arte, y por eso es la pregunta -puede ser el caso del ballet, puede ser el caso de la música- los muchachos empiezan desde muy temprano en las escuelas y terminan su instrumento, en el caso de los violinistas, los pianistas, los bailarines igual, terminan su carrera, se gradúan, pero su escolaridad no va al paso de la carrera, porque te encuentras las lagunas culturales, la pobreza del lenguaje, que no pueden sacar una cuenta. ¿Qué usted piensa de eso, en el caso de las artes, de las Escuelas de Arte?

María Dolores. Amaury, yo tengo poca vivencia real de las Escuelas de Arte porque nunca he tenido que trabajar con ellas, pero no tengo esa impresión tan absoluta que tú tienes con relación a los bailarines, los músicos.

Amaury. Bueno, me detuve en eso un minuto, porque a mí me preocupa y me imagino que...

María Dolores. ...Claro, yo creo que en general nos tiene que preocupar a todos el problema de esa pobreza de vocabulario a la que tú te referías.

Amaury. Total.

María Dolores. A veces me pongo a mirar la televisión, todas esas entrevistas que se les hacen a personas que están recibiendo los beneficios de las distintas misiones de la salud, culturales, deportivas, etc., que Cuba está enviando a otros países latinoamericanos como pueden ser Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Bolivia y cuando entrevistas a esas personas, tú ves que hablan con mucha mayor fluidez, que con la que hablan nuestros estudiantes. A todo eso, en este momento, se le está dando una importancia muy grande, la que realmente tiene y entonces es de esperar que en los próximos años pues haya un cambio en esta cuestión.

Amaury. Ahora, usted me dijo, en la otra entrevista, hace muchos años, hace 14, y fue una acción valiente de su parte, que este era un pueblo instruido, pero no culto. ¿Mantiene esa afirmación todavía?

María Dolores. Bueno, yo creo que en cierto modo todavía lo seguimos siendo. Pero, yo creo que en lo que nos falta mucho, Amaury, yo diría que es en la cultura del comportamiento y cuando digo esto, lo digo en el sentido del saludo, de dar las gracias, de pedir las cosas por favor. Observo, por ejemplo, yo a veces voy caminando por una calle, hay un grupo de personas hablando en la acera, y yo tengo que atravesar por el medio de ese grupo y digo: con permiso. Nadie contesta, es como si tú no dijeras nada, como si fuera un soplo de aire que pasara por el medio de las personas. O sea, son cuestiones elementales de la educación, del comportamiento, de la urbanidad (risas), como diría aquel famoso Manual de urbanidades, de Carreño, famosísimo a finales del XIX principios del XX, que no estaría de más que muchas personas lo leyeran. Porque yo creo que la cuestión de la comunicación, yo creo que eso tiene mucho que ver con esto que estamos hablando.

Amaury. Claro.

María Dolores. Esas cosas que nos faltan, Amaury, hablar bajito, cuidar nuestro vocabulario porque el problema no es solamente la pobreza de vocabulario. A mí me duele mucho ver, a veces, a las jovencitas, muchas veces vestidas con uniforme de secundaria, de preuniversitario, caminando por la calle, hablando a grito pelado, utilizando palabras que no hay por qué utilizar, de esas llamadas malas palabras. Que no son palabras vacías de significación.

Amaury. No, tienen tremenda significación.

María Dolores. Todas tienen tremenda significación y yo me imagino que el que la usa sabe lo que quiere decir, el que usa esa palabra sabe lo que quiere decir.

Amaury. A veces no, a veces no. Ahora, vamos otra vez para su infancia. Hay una cosa preciosa que es una costumbre, que estamos perdiendo también apresuradamente. Su abuela usaba aquella tradición mambisa de poner en la ventana una bandera cubana.

María Dolores. Ah, no, esa era mi tatarabuela.

Amaury. ¡La tatarabuela era!

María Dolores. Mi tatarabuela.

Amaury. De poner una bandera cubana.

María Dolores. A ver, ¿era mi tatarabuela? Era mi bisabuela.

Mi bisabuela. Una de mis bisabuelas maternas. Esa bisabuela fue un caso, es un caso muy novelesco. Ella fue una mujer, yo diría de las relativamente pocas mujeres letradas, o sea, mujeres que sabían leer y escribir en la época de preparación de la Guerra de Independencia. Y ella, según contaba mi mamá, tenía la costumbre de poner una bandera grandísima, que la había hecho ella con sus propias manos, como era, como la hacían las mambisas para la guerra. La ponía en una reja de esas grandísimas, que había en casa de mi abuela en Holguín y formaba a todos los nietos, que eran ya como 13 ó 12 en aquella época, después hubo más, y los hacía cantar el Himno Nacional, los días de las grandes fechas patrióticas: 10 de Octubre, 20 de Mayo, 24 de Febrero.

Amaury.  Es que esa fue una costumbre. Yo recuerdo que en los primeros años de la Revolución, en que cada fecha patriótica la gente sacaba su bandera cubana y la  ponía.

María Dolores. Cómo no, cómo no.

Amaury. Pero ahora es imposible conseguir la bandera.

María Dolores. No, el problema es que ahora no hay banderas, yo no sé por qué. Porque yo recuerdo que en aquellos años se compraba tranquilamente en las tiendas en la moneda normal.

Amaury. En la moneda normal, no, ahora no, es complicado eso. Pero usted era deportista, doctora. Yo me quedé frío con eso. ¿Cuénteme, qué deporte  practicaba?

María Dolores. Mira, en general en esa época en Holguín, te hablo de finales de los años cuarenta, los principios de los cincuenta, se practicaba bastante deporte. No solamente en mi colegio, sino en los colegios de Holguín y en el Instituto de Segunda Enseñanza, y generalmente, lo que más se jugaba, ya en mi época de Bachillerato, era básquet, o sea, baloncesto, como se dice ahora, y voleibol. Yo lo que jugaba era voleibol.

Amaury. ¿Y le sigue gustando, doctora, el voleibol? Es que ese es el deporte mío.

María Dolores. Me gusta. En general a mí me gustan todos los deportes.

Amaury. ¿Verdad?

María Dolores. Pero indudablemente el voleibol es un deporte al que yo sigo particularmente. Me pongo brava cuando juegan mal y se desconcentran y todas esas cosas.

Amaury. ¿Cuándo se funda Escriba y Lea? ¿Y por qué se funda Escriba y Lea?

María Dolores. Bueno, Escriba y Lea se funda, o sea, sale al aire, por primera vez, en los primeros días de diciembre del 69, o sea, que ya cumplimos 40 años en diciembre del año antes pasado.

Amaury. ¡Cuarenta!

María Dolores.. Ahora, ¿por qué?, eso sí que yo no lo sé. Recuerdo que uno de los principales impulsores de Escriba y Lea, fue el doctor Humberto Galis Menéndez. Que tal vez tú lo recuerdes.

Amaury.  Yo lo recuerdo bien.

María Dolores. Que fue uno de los primeros panelistas.

Amaury. De los primeros.

María Dolores. Du Bouchet.

Amaury. Du Bouchet, usted y Galis Menéndez.

María Dolores. Sí, sí, además era una persona increíble. Yo siempre lo pongo como un ejemplo de persona de que no hay que ser un humanista, quiero decir, universitario, para que le guste a una persona y se cultive también en el campo de las humanidades. Galis Menéndez era veterinario, pero le gustaban las letras, le gustaba la historia, le gustaba el arte. Y mira, después, durante muchísimos años, cuando no se contestaba una pregunta en Escriba y Lea; Sosa, generalmente era el que decía: Si Galis Menéndez hubiera estado aquí, esa pregunta se hubiera contestado, porque era una persona que sabía las cosas más increíbles del mundo, las podía saber Galis Menéndez. Realmente su ausencia se sintió en el programa. Pero a lo que íbamos. Yo tengo entendido que él había trabajado, en aquel programa de la radio que se llamó La bolsa del saber y él habló con personas que conocía en la televisión con la idea de hacer este programa nuestro, ¿no? y ahí fue cuando me llamaron a mí para que lo hiciera, y yo, por poco me caigo muerta, de cómo yo iba a salir en la televisión, por nada del mundo. Yo dije que no, dije que no.(risas)

Porque yo jamás en mi vida pensé que iba a estar frente a una cámara de televisión.

Amaury. No estaba en su proyecto de vida tampoco.

María Dolores. No, no, en absoluto. Pero bueno, tanto insistieron que me convencieron y decidí ir a probar. Yo dije, bueno, si me sale bien, sigo, porque, óyeme, es muy difícil estar en las cámaras delante de todo el mundo.

Amaury. Es muy difícil.

María Dolores. A que te pregunten cosas, que tú no sabes lo que te van a preguntar.

Amaury. Claro, yo lo sé.

María Dolores. Y a lo mejor tú las contestas y a lo mejor no las contestas.

Amaury. Bueno, esto es como un Escriba y Lea, porque yo no me puse de acuerdo con usted para las preguntas.

María Dolores. Esto es peor que Escriba y Lea. (risas)

Amaury. (risas) No, no, no me diga eso.

María Dolores. Entonces en el programa, cuando uno no contestaba una pregunta era una cosa muy desagradable, bueno, lo sigue siendo porque uno siempre quiere contestar, ¿no?, incluso, a veces, yo llegaba a la Universidad al otro día, y si no había contestado ninguna, los mismos alumnos me decían: profesora, ayer no puso una. Entonces tú sabes que el alumno es...

Amaury. Y además, era en vivo antes, ahora lo graban, ¿no?

María Dolores. Sí, ahora lo grabamos. Los primeros años fue en vivo.

Amaury. En vivo, claro. Ahora, siempre tuvo esa posición, usted en el centro, -yo de cara al televisor- Galis Menéndez estaba a la izquierda y Du Bouchet a la derecha y estaba Cepero Brito.

María Dolores. Anjá.

Amaury. Pero ¿Cómo termina Cepero ahí?

María Dolores. No, cómo empieza.

Amaury. ¿O como empieza?, ¿porque él estaba primero que ustedes? Ah, ya.

María Dolores. Sí, cómo no. La Universidad organizó una serie de cursos para locutores de radio y televisión, que eran personas de determinado nivel cultural y profesional que no tenían tiempo ni posibilidades de cursar una carrera universitaria, pero que sí podían tomar cursos en la universidad. Y muchos locutores, muy conocidos incluso, en aquellos tiempos, y siempre recordados como Cepero Brito, como Enrique Goizueta, Franco Carbón y como esos otros muchos. No quiero decir muchos nombres para que no se me vayan a olvidar. Algunos han fallecido ya, otros están todavía entre nosotros, afortunadamente. Y Cepero, que siempre me había bromas en el aula, diciéndome que yo debía trabajar en la televisión, fue el que habló para que me llamaran y cuando me llamaron, fue cuando dije redondamente que no. Y después yo hacía bromas con él, y le decía: Cepero, usted es mi descubridor, como se dice de las estrellas de Hollywood, ¿no?. (risas)

Amaury. ¡Su descubridor!. (risas)

María Dolores. Yo le decía: usted es mi descubridor.

Amaury. ¿Y cuán duro ha sido para usted, durante todos estos años, ver que cambió el moderador y que cambia cada uno de los compañeros y vuelven a cambiar y vuelven a cambiar?

María Dolores. Yo, a veces, me llamo a mí misma la sobreviviente. Creo que he tenido la suerte de estar todos estos años en Escriba y Lea, no sé hasta cuando.

Amaury. Usted es joven, le queda tiempo, mientras no pierda el bolígrafo.

María Dolores. Esto no es un problema de juventud física.

Amaury. Claro, claro.

María Dolores. Es un problema también de juventud espiritual.

Amaury.  Espiritual y mental.

María Dolores. Mental, indudablemente.

Amaury. Ahora, ¿cómo se ejercita la memoria?

María Dolores. Esa es una pregunta complicada porque a mí me la han hecho muchas veces. No creo que haya una receta para cada persona. Para todo el mundo. Yo creo que en mi caso particular, tal vez haya una cuestión genética también, no sé, no quiero meterme en ese campo del que yo no sé absolutamente nada.

Amaury. ¡Y se podrá imaginar que yo menos!.

María Dolores. Pero en mi familia todo el mundo ha sido de muy buena memoria.

Amaury. ¿Cuándo dejó de ser maestra en un aula?

María Dolores. Bueno, hace algunos años tuve un problema de un nódulo en las cuerdas vocales, me tuvieron que operar y el médico me recomendó... cuando me preguntó cuántos años yo llevaba en la docencia y se lo dije, me dijo: ¡Ya está bueno! ¡Ya está bueno! Usted, deje de dar clases porque ya tiene la garganta resentida. Esto un problema de la profesión y muchísimos maestros tienen que dejar, incluso, la profesión, el aula, por ronquera, por esos trastornos.

Amaury. Y también está la tiza, el borrador.

María Dolores. Claro, el polvo, todo eso. Entonces me recomendó el médico que dejara de dar clases y lo he hecho. Lo que no quiere decir que yo me haya desvinculado de la docencia, porque uno siempre tiene tareas que cumplir en la Universidad o en el propio Ministerio de Educación Superior. Como tú sabes.

Amaury. Claro. Pero usted, además, fumaba, yo recuerdo que fumaba.

María Dolores. Sí, yo fumaba. Fue una de las razones por la que tuve ese problema en la garganta, o sea, que dejé el cigarro, por supuesto, nunca más lo he...

Amaury. ¿Hace cuántos años ya?

María Dolores. Van a ser cinco años ya.

Amaury. En eso estamos luchando. Yo ya estoy metido a budista a ver si baja Buda y me quita el tabaco (risas).

María Dolores. No, yo creo que eso es, Amaury, proponérselo. Mira, cuando yo tuve que dejar de fumar, yo, tranquilamente apagué el cigarro y dije: este es el último. Nunca más en la vida he vuelto a tomar un cigarro en mis manos. Además, no me dieron ni nerviosismo, ni...

Amaury. ¿Ni hambre, ni nada?.

María Dolores. Ni ataques, ni nada de eso. Sencillamente es como esas cosas que uno tiene que hacer obligatoriamente y no queda más remedio.

Amaury. A ver, doctora, usted lo dijo al principio de la entrevista y yo por supuesto que la voy a respetar y cómo no hacerlo. Usted me dijo que en cosas personales usted quería ser discreta, pero usted tiene una linda familia con la cual se pasa, mientras puede, todos los fines de semana.

María Dolores. Anja.

Amaury. Entonces, hasta dónde usted quiera, hábleme de sus hijas amantísimas.

María Dolores. No, yo decía eso, Amaury, porque yo creo que uno tiene que ser muy celoso su privacidad. Que no quiere decir que uno no hable de la familia o de determinadas cuestiones. Sobre todo cuestiones de las que uno se siente satisfecho y orgulloso. Yo creo que, efectivamente, tengo una linda familia. Lamentablemente en este momento no totalmente unida, porque tengo la mitad de la familia fuera de Cuba, pero con los que estamos aquí, nos seguimos reuniendo los domingos. Ese es un día prácticamente...

Amaury. ...¡Sagrado!.

María Dolores. ...Sacrosanto para todo el mundo, incluso, hasta, ahora, los jóvenes de la familia se han mantenido en el núcleo familiar en este sentido. Que muchas veces los jóvenes, pues bueno, tienen otros intereses. Cosa que es muy natural, además.

Amaury. Lógico, legítimo, además.

María dolores. Y se desligan un poco. También la familia, cuando crece, muchas veces tiende a disgregarse. Y yo creo que hay que mantener ese sentido tan familiar, ese sentido de unidad de la familia, a mí me parece que eso es muy importante.

Amaury. Y además, usted lo señalaba también, cuando uno tiene una parte de la familia fuera de Cuba por distintos motivos, también hay que buscar la forma de no perder ese vínculo en Cuba.

María Dolores. No, por supuesto que no, por supuesto que no.

Amaury. Ahora, usted me decía en aquella entrevista, y después me lo decía mi mamá, que mi mamá...

María Dolores. Yo quise mucho a tu mamá, tú lo sabes.

Amaury. Yo lo sé. Ella a usted y a su marido también. Sí, mi mamá la quería mucho y mi mamá cuando la doctora se estaba maquillando, hablábamos de esto. Pero yo recuerdo que en el otro programa, usted me dejó una imagen que a mí no se me ha olvidado: Que es: usted con su esposo tomándose un traguito y la tarde cayendo, el crepúsculo, así, el sol posándose sobre el horizonte. ¿Lo sigue haciendo?

María Dolores. Bueno, en este momento no podemos mirar el mar, porque donde vivimos últimamente, no se ve el mar.

Amaury. Hace unos años lo hacían.

María Dolores. Pero el traguito de la tardecita sí se mantiene.

Amaury. ¡Qué maravilla, doctora!

María Dolores. Yo creo que ese es un momento de relajamiento de las tensiones del día. Ya eso lo prepara a uno, para no sé..., comer, ya es como el cierre de la jornada laboral o de las obligaciones que uno pueda tener.

Amaury. Pero es precioso.

María Dolores. Yo creo que ese es un momento que vale la pena mantener, y que yo recomiendo, además, que se mantenga.

Amaury. Sí, lo que pasa que hay gente...

María Dolores. ...No siempre hay ron o bebida, porque la bebida está cara y no siempre hay posibilidad de comprarla, o no hay limones para echarle al ron, pero un cafecito, un tecito, siempre viene bien algo que sirva de pretexto para estar juntos.

Amaury. ¿Ustedes viven solos?

María Dolores. Solos, sí.

Amaury. ¡Qué bueno, qué maravilla! Dios bendiga esa casa pasa siempre. Ahora, yo quiero terminar la entrevista con dos preguntas. La primera es: ¿Cómo debe ser el maestro en el aula, hoy?

María Dolores. Mira. Yo creo que el maestro está formado de dos etapas, de dos partes, vamos a decirlo, que no quiere decir que están separadas, sino dos facetas, vamos a decir:

Una es su imagen, su imagen física, la imagen con la que él se presenta en el aula. Y otra es la imagen de lo que él tiene que transmitir para enseñar. Yo creo que las dos cosas tienen que ir muy unidas. Yo creo que el maestro tiene que cultivar su personalidad de tal manera que él llegue a tener esa autoridad que no está dada por el cargo, sino está dada porque él ha sido capaz de ganársela frente  a sus alumnos. Yo creo que el maestro tiene que ser una persona de determinada educación formal. Que sea capaz, en primer lugar, de vestirse correctamente, porque no se puede olvidar que con la juventud de nuestros maestros, el alumno es prácticamente de la misma edad del maestro. Y si se establecen entre ellos relaciones que no son las de maestro-alumno, eso crea un ruido en el sistema -como se dice vulgarmente-. Yo empecé a trabajar muy joven también, yo tenía 19 ó 20 años cuando empecé a trabajar. Pero el maestro tiene que ser capaz de llegar al aula, pararse en la puerta, y solamente con su presencia, controlar el aula. Cuando el maestro logra eso, que eso, por el reloj, no demora ni dos minutos. Es como si fuera, como un aguacero cuando va disminuyendo la intensidad, y llega un momento que no está lloviendo, así mismo. Los muchachos se callan, se tranquilizan. Ah, si tú llegas al aula gritando, perdiste en cuanto entraste, porque te pusiste a la misma altura del muchacho adolescente. Es muy complicado realmente.

Amaury.  Sí, bueno, era una pregunta complicada, pero no podía sustraerme a la idea de que usted estuviera aquí, y yo no se lo preguntara.

Y ahora voy a hacer la pregunta que me quitó el sueño desde el año 96, con eso voy a terminar.

María Dolores. ¡Qué cargo de conciencia!

Amaury. No, el cargo de conciencia ha sido mío, porque yo le hice una pregunta en aquel programa que se llamaba Muy personal. La pregunta yo se la preparé, se la dije y usted me dio la oportunidad, en bandeja, para que yo volviera a preguntar y mi ignorancia de entonces, un poquito mayor que la de ahora, no me permitió agarrar la insinuación.

La pregunta mía de aquel momento fue: ¿Usted sueña? Y usted me dijo: ¿Cuando duermo? Y yo debí haberle dicho: ¿Y despierta? o sea, ¿cuándo sueña usted realmente? Por tanto no le voy a preguntar si sueña dormida, porque ya eso me lo respondió.

María Dolores. Sueño dormida y sigo soñando despierta.

Amaury. Cuándo sueña despierta, ¿en qué sueña?

María Dolores. Bueno, sueño con muchas cosas distintas, Amaury. Sueño con mi país, este país al que amamos tanto, porque vivamos en paz, en medio de un mundo que también esté viviendo en paz. Yo creo que esto es muy importante, yo creo que es un sueño, no solamente mío, yo creo que es un sueño de una parte muy importante de la humanidad entera.

Yo sueño con que mi familia se mantenga unida, ya llevándolo al plano más cercano, ¿no?. Con que mis nietos estudien, que se conviertan en personas honradas y personas de bien, que sean capaces de vivir de su trabajo sin necesitar determinadas cosas que otras gentes necesitan.

Que aprendan, no sé, lo mismo a disfrutar una puesta de sol, que un buen libro que, que estar en familia. Yo creo que todas esas cosas son muy importantes y es lo que yo quisiera para mis nietos. Y no solamente para mis nietos, lo quisiera para todos mis alumnos, para todos los que han sido alumnos míos, para toda la juventud que yo pueda conocer o en la que pueda influir de una forma u otra.

Amaury. Para todos sus televidentes y para mí. Le agradezco, doctora, yo sé que usted tiene una vida verdaderamente ocupada y compleja, que haya tenido la gentileza de venir. Y quiero despedirla con un beso, si me lo permite.

María Dolores. ¡Cómo no!

Amaury. Muchas gracias, doctora.

María Dolores. Tú sabes que siempre te hemos querido mucho a ti y a toda tu familia.

Amaury. Yo lo sé, doctora, igualmente a usted, gracias.

Dra. María Dolores Ortiz en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. Dolores Ortiz y Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. Dolores Ortiz y Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz junto a Petí y Amaury Pérez, en el programa "Con 2 que se quieran".

Dra. María Dolores Ortiz junto a Petí y Amaury Pérez, en el programa "Con 2 que se quieran".

Dra. María Dolores Ortiz junto a Amaury Pérez y Rafael Solís, en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz junto a Amaury Pérez y Rafael Solís, en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz junto a Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Dra. María Dolores Ortiz junto a Amaury Pérez en el programa "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Se han publicado 206 comentarios



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  • tania pascual dijo:

    Me entere de esta entrevista por una amiga e inmediatamente la lei: Dra, Ud es maravillosa,fui alumna suya en el Pedagogico y een la actualidad sigo siendo profesora de Literatura gracias a Ud. que me enseno a sonar en sus clases, sigo sonando despierta y con ese sueno hago viasjar hago viajar a mis alumnos a traves de la imaginacion a mis alumnos y transportarlos a lugares como la Francia de Goriot y a la realidad de nuestros padres de hoy. GraciaS aMAURY POR ESTA ENTREVISTA.
    Gracias Dra. por sus consejos tan utiles y actruales en estos momentos.

  • ERS dijo:

    Amaury:
    Que alegría la noticia que el programa continua, este con la Dra Ortiz espectacular, una clase magistral para los jóvenes.
    Muchas gracias a quienes tuvieron que ver para que continuara el programa.

    Saludos, Eulalia

  • Colectivo de Con 2 que se quieran dijo:

    Para los que gustan de las estadísticas, con el programa número 40, Con 2 que se Quieran ha sobrepasado la cifra de 7,000 comentarios.
    Gracias a todos por su atención y participación en el foro.

  • Liliana dijo:

    Bravo Amaury y el colectivo de C2QSQ, vencimos en la lucha que gran noticia, Gracias Abel Prieto nuestra ministro de cultura.

  • Edgardo Carvajal dijo:

    saludos a todo el colectivo de ese programa, exitos, mucha suerte y salud. un programa que llega a los sentimientos de los que lo vemos, unos mejores otros no tanto, pero depende logicamente de sus invitados, que sincera conduccion de amaury, que siente como suyo todo lo que dice. pero que lastima, pues como dice el dicho que la habana es cuba, aqui a camaguey no llego el compendio del primer dvd y por tanto nos quedamos con el deseo de tener ese recuerdo, ojala hagan la gestion y lo pongan a la venta aqui. , saludos, edgardo carvajal

  • LYM dijo:

    Que júbilo general con la noticia, gracias Amaury por animarte a continuar y gracias al Ministro, otro de los inteligentes.

  • Armín dijo:

    Hola Amaury:

    Manífico programa. No tengo dudas, nuestras escuelas necesitan alumnos como la alumna que fue la hoy Dra María Dolores Ortiz; por supuesto, también requiere de profesores como ella: nos esforzaremos por seguir su ejemplo.

  • Silvia dijo:

    Compañero Amaury Pérez Vidal:
    Mi nombre es Silvia, tengo 18 años y estudio Letras en la Universidad de Oriente. Me encanta el programa que conduce.

  • Eu dijo:

    Mil gracias al Ministro y al Ministerio completo de cultura y a los foristas por hacer posibles la noche de los martes la mejor de la TV.

    Suerte en en todo

    Saludos

  • Walfrido dijo:

    Me gusta mucho el prograna,lo considero el mejor de la Televisión Cubana,La Dra María Dolores Ortiz es expléndida con su sabiduría.Me gustaría que repusieron el programa con ella.

  • Jose dijo:

    Que buena noticia saber que seán mas de 60¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    Felicidades Amaury a ti y al colectivo.
    Confio en que Abel Prieto acepte tu inviatción, porque se que lo harás,verdad?
    Seguimos ganando,tu, yo, la cultura cubana,en fin..... nuestro país todo.
    UN abrazo y feliz viaje¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

  • O. López dijo:

    Amaury

    Ojalá que muchos dirigentes y funcionarios de Educación a todos los niveles, hayan leído esto dicho por María Dolores:

    ..."María Dolores. Mira. Yo creo que el maestro está formado de dos etapas, de dos partes, vamos a decirlo, que no quiere decir que están separadas, sino dos facetas, vamos a decir:

    Una es su imagen, su imagen física, la imagen con la que él se presenta en el aula. Y otra es la imagen de lo que él tiene que transmitir para enseñar. Yo creo que las dos cosas tienen que ir muy unidas. Yo creo que el maestro tiene que cultivar su personalidad de tal manera que él llegue a tener esa autoridad que no está dada por el cargo, sino está dada porque él ha sido capaz de ganársela frente a sus alumnos..." Fin de la cita

    Reconocemos, que muchos maestros de hoy han jugado un papel muy importante ante la situación creada con la falta de los mismos en las escuelas.

    Pero entonces tenemos que darles clases, seminarios, curso, cómo se quiera de ETICA PROFESIONAL.

    Los alumnos desde edad temprana, aman a sus maestros, los imitan y por lo tanto el maestro al entrar a un aula, tiene que ser cortés, no puede gritar, tiene que tener una presencia (que no puede ser con la que estén en fiestas, en su casa etc)

    Su vestir ante un aula tiene que ser dicreto, pero con elegancia, lo que puede usar (según sus gustos) en la calle, no puede ser con lo que va al aula.

    Eso hoy en día da pena y dolor. Cómo entonces decirles a nuestros que no se pongan esto o lo otro?

    La grosería, está muy arraigada, conozco ejemplos:
    - mira muchacho vete pa tu asiento que te voy a dar un yiti (no se si se escribe asi) que te voy a undir en la silla.

    Felicitamos el paso que han dado, pero eduquémoslos, no solo vale el conocimiento, hace falta cultura, hace falta educación, de lo contrario lo que ganemos por un lado, lo perdemos por otro, no menos importante

    Gracias María Dolores, gracias Amaury, por esa maravillosa entrevista

    O. López

  • Mayda Roque dijo:

    Soy fiel televidente del programa “Con dos que se quieran”, y creo que es uno de los mejores de la televisión cubana actualmente, ya que su conductor Amaury Pérez con su forma tan peculiar y carismática de conducir hace que el televidente se quede con deseos de que el programa nunca acabe; él crea una atmosfera de familiaridad entre el televidente y el entrevistado. Quisiera si esta en sus posibilidades repitieran el programa donde fue entrevistado el actor Alberto Pugols, ya que no pude verlo por problemas familiares.

                                

  • Isabel Martínez Brito dijo:

    Gracias al Ministro de Cultura que bueno, mas que eso divina su respuesta ante el reclamo de los televidentes cubanos que tenemos fe en que se necesita de buenos ejemplos en la televisión, la gente los quiere y los admira porque se lo han ganado con la obra de toda su vida. La salita de Con dos que se quieran ha sido visitada por personas de diferentes entornos aunque es cierto que la mayoría son del sector cultural, ¡bueno que así haya sido! esta es una de las carencias mas apremiantes de los cubanos, no basta con los libros, hay que leerlos, el programa promueve las actividades culturales pero también la dedicación, el tesón con la que hombres y mujeres han llegado a la cúspide de sus vidas por su obra artística y en este caso de la Dra. Ma. Dolores por su alto magisterio. En el caso de del Dr. Eusebio Leal por una obra incuestionable por su evidencia física, cultural e histórica. Mucho tienen que hacer los del Ministero de Cultura, la radio y la Televisión mancomunadamente para mejorar la imagen televisiva, la cultura, el lenguaje.
    Los jóvenes y los no tan jóvenes estamos deseosos de conciertos que movilizen nuestras almas con su convocatoria, y ya lo estamos viendo, Buena Fé, Silvio y Pablo entre otros. No me opongo a los reguetoneros ellos en sus espacio y cada cual en lo suyo pero no sobrevaloremos episodios que va a caer por su propio peso. No van a sobrevivirnos, como sí lo ha hecho la obra de los invitados a Con dos que se quieran. Amaury agradecemos mucho tu aporte. Mil gracias a Abel Prieto. Estamos muy felices, ha sido un gran día.

  • Idania Perdigón dijo:

    Amaury.
    Lo felicito por su programa. Elegantisimas personas que usted entrevista.
    La de la Doctora Ortiz fuera bueno que se divulgara entre los jovenes de
    la enseñanza media y superior porque sus palabras son dignas de ser
    escuchadas por esa juventud que independientemente que estudie no se
    sabe comportar una gran parte de ellos en los diferentes lugares donde
    transitan o conversan.

    Exitos,
    Lic.Idania Perdigon Artigas Direccion Provincial de
    Planificacion Fisica Holguin.

  • MANOLOGLEZ dijo:

    Como había dicho anteriormente,nunca perdí la esperanza de que el programa continuaria después del No 60.
    Los buenos pensamientos siempre se impondran a los malos en cualquier aspecto de la vida.Que a nadie le quepa duda de eso.
    Debemos dar gracias al colectivo de C2QSQ y al Mincult.Especialmente a Amaury y a Abel.Con gente como ellos,tampoco pierdo la esperanza de hacer un país mucho mejor.Como nos lo merecemos todos.
    PD.Siempre he oido hablar encomiasticamente del Ministro de Cultura.

  • Dagmara dijo:

    Querido Amaury deseo ante todo felicitarte por esta idea tan maravillosa
    de llevar a nuestros hogares cada noche de martes tanta cultura, fineza
    y por sobre todas las cosas cubanía, pienso que has logrado insertarte
    de tal manera en nuestros hogares con este fabulosos proyecto, que no
    imaginas la cantidad de seguidores que tienes en las calles cubanas, a
    mi particularmente lo que más me llama la atención y de cierta manera me
    gratifica es saber que has logrado tocar las fibras más profundas de
    cualquier clase social si así lo quisieramos llamar te cuento que el día
    después de haber entrevistado a Eusebio Leal estaba yo en mi parada
    esperando el ómnibus para trabajar cuando un señor trabajador de los
    servicios comunales evidentemente una persona de bajo nivel escolar
    estaba haciendo toda una dicertación de tu programa para bien por
    supuesto lo escuché decir:¨ Ese programa no me lo pierdo yo nunca Amaury
    está escapao¨ esas fueron sus palabras textuales en ese minuto pude
    darme cuenta que tu programa es fielmente seguido por todos o casi todos
    los cubanos te felicito realmente y si te has dado cuenta te tuteo como
    si fuera tu amiga de toda la vida porque esa es la impresión que tengo
    cada vez que veo tu programa has logrado una intimidad con el público
    que lo que siento paricularmente es que te conozco de siempre a porque
    así de natural y modesto te veo a pesar de solo tener 30 años, Realmente
    te felicito y le deseo a tu programa larga vida en nuestra televisión
    que está tan carente en estos últimos años de proyectos tan bien
    pensados como este hay cierta tendencia a imitar programas extranjeros
    que no dudo tengan calidad pero el tuyo es especial, porque le sobra
    clase y naturalidad a la vez en fin desde mi modesto punto de vista es
    perfecto. Un saludo y un beso por qué no de una fiel admiradora de su
    talento y modestia.

  • Reinier dijo:

    Hola soy un joven de 21 años de edad y siempre me han gustado los programas
    de Amaury,pero en lo personal creeo que como este que se esta rodando en
    estos momentos por la tv no me había gustado ninguno,pues ha invitado a
    muchos artistas buenos, en fin quisiera una vez mas felicitar al compañero
    Amaury por este regalo que nos esta haciendo ....

  • Xiomara Palacio dijo:

    No me pierdo un programa tuyo, Amaury.  Y mis vecinos también comentan , sonrientes y con animación, sobre la sorpresa que nos deparará un nuevo invitado. Lo que más me gusta es que siempre les preguntas asuntos naturales, humanos, como la infancia, o algún que otro secretico íntimo. Y todo envuelto siempre en humor, aunque se les pregunte lo más serio del mundo. La verdad es que con tantos programas de la televisión cubana  de entrevistas  serias y almidonadas  este se sale de lo trillado precisamente porque sabemos que nos vamos a reir o al menos sonreir. Y a veces hasta llorar, como me pasó con la de Carilda Oliver.
    Atentamente, Xiomara Palacio

  • jose ramon dijo:

    NOS FELICITAMOS TODOS POR EL APOYO DEL MINISTERIO DE CULTURA. NO TENIA DUDAS. ABEL PRIETO, ESE INSIGNE CUBANO, MINISTRO Y COMPAÑERO SABIA DARIA SU APOYO. SERIA BUENO LO INVITARAS PARA QUE HABLARAS CON EL COMO PERSONA Y ESCRITOR MAS QUE COMO MINISTRO.

  • OPINION PUBLICA dijo:

    hay que felicitar sinceramente al colectivo de C2QSQ. han hecho un aporte a la TV, en especial a amaury que ha tenido un poco que sacrificar su carrera como cantante y compositor para consagrarse al programa. buen viaje para el y que cuide de su salud. ojala que muchos artistas que quizas ha convocado amaury vayan al programa: nos alegramos de Formel y Sergio Vitier. Ya sabemos de Omara y Silvio. Cuando saldra el de Tornatore que se grabo entre los primeros???. La gente pide y creo es justo: Pablo Milanes, Carlos Varela, Miriam Ramos, Mario Balmaseda, Raul Pomares, Rául Eguren, Abel Prieto, Mariela Castro

  • OPINION PUBLICA dijo:

    otros que pueden ser invitados:

    daysi granados, fernando perez, julio garcia espinosa, manolito perez, manuel porto, kcho, beatriz valdes, pineda barnet, villa soberon, senel paz, marta del rio, beatriz marquez, leo brower, chucho valdes, guido lopez gavilan

  • los tabaqueros dijo:

    otros que pueden ser invitados:

    daysi granados, fernando perez, julio garcia espinosa, manolito perez, manuel porto, kcho, beatriz valdes, pineda barnet, villa soberon, senel paz, marta del rio, beatriz marquez, leo brower, chucho valdes, guido lopez gavilan

  • Deglis dijo:

    Doctora: Le estoy muy agradecido, porque gracias a usted y al colectivo de trabajo de Escriba y Lea mi cultura en mis 25 años de vida va en aumento. Muchas gracias, también, por mostrar que se pueden decir verdades que aunque parezcan incómodas a algunos no pueden dejar de decirse si pretendemos realmente alcanzar la sociedad que muchos cubanos queremos y nos esforzamos por tener.

  • caty dijo:

    Amauri, saludos y felicitaciones por el programa, es uno de los pocos para no se absoluta de los que se pueden ver en la televisión, espero que alguien reflexione sobre el asunto, por hay a pasado lo que más vale y brilla de la cultura cubana gracias

  • Yadán dijo:

    Amauri, gracias por esta entrevista, gracias porque la Doctora Ortiz es una de esas personas que me gustaría conocer personalmente antes de morir, gracias porque me pareció que ya lo hice, gracias por ese regalo eterno de saber la sencillez extrema que la hace superior siempre... y gracias a usted profesora por ese carácter tan suyo... gracias por el consejo a los jóvenes, gracias por sus recuerdos ahora inmortalizados, gracias por la defensa que hizo a la Biblia como uno de los libros que no debemos dejar de leer, a usted mis respetos y las más grande admiración.

  • laurent dijo:

    Saludos a todos:
    Me encanta cuando los miembros del colectivo del programa hacen aclaraciones sobre las emisiones. Ojalá todo el mundo pudiera leer el foro porque en la calle la gente se pregunta cosas que por aquí nos enteramos, pero más allá de nuestro círculo de amigos no podemos compartir.
    Sé que hacer un programa de TV no es nada fácil y entiendo que no pueden complacer a todos, pero me parece que han sabido discernir entre lo que son gustos particulares y otros detallitos proclives a mejorarse. Nadie puede quedar bien con todo el mundo, pero estoy seguro de que ustedes quedan bien con la mayoría.
    Para no dejar fuera a la Doctora Ortiz (en el post anterior se me fue en minúscula, pero siempre la quise resaltar), se trata de una de las personas más cultas en todos los sentidos, porque no basta con ser una eminencia en una rama o varias, sino ante todo de ser una buena persona, sencilla, honesta y sin creerse cosas. Como casi siempre, me queda alguna laguna, y fue lo de la familia. Ella no quiso profundizar pero me hubiera gustado saber cuántos hijos (as) tiene y cuántos nietos (as).
    Un abrazo, y aquí seguimos.

  • Amadelis dijo:

    Antes de todo saludos , escribo porque hace aproximadamente una semana
    escribi a esta misma dirección preguntando donde se están vendiendo o se
    venderan los DVD con los programas y no hubo respuesta por favor si fueran
    tan amables y solidarios como somos los cubanos y tienen esta información
    hacer el gran favor de enviarlo.Gracias

  • Vicky dijo:

    Soy una fiel admiradora de su programa, quiero felicitar al colectivo por su trabajo y desearía conseguir los DVD de los programas, me gustaría saber donde los venden y a que precio.
    Saludos para todos y en especial al conductor del programa.
    Vicky

  • Yosján dijo:

    ¡Que maravilla de mujer!.¿Cómo es posible que después de verla durante tanto tiempo, este programa me permitiera llegar al punto de casi llorar?. Sí, porque hoy me emocioné, aunque veía el programa de forma grabada y no en la salida original, fue todo un gusto tener ante mi a la doctora Maria Dolores Ortiz, que por infortunios de la vida, no pude conocer personalmente cuando hace algo más de dos años, se dirigió a los estudiantes del IPVCE Federico Engels, de Pinar del Río. Ahora me doy cuenta de que no me perdono mi ausencia en aquel momento, tan importante para los que si pudieron participar. Elogio hoy a esa gran mujer, que de siempre pude ver con una modestia gigante, pero que hoy pude ver es mucho mayor.
    Y aunque ahora no es lo mismo que hace unos años atras, cuando compartía junto a mi familia las noches y podíamos ver siempre juntos el programa "Escriba y lea" para conocer algo más de este universo, por causas totalmente necesarias, es inmenso el placer de verla esta noche, algo que en gran modo me hace recordar esos días de antaño, cuando frente al televisor nos quedávamos impresionados por la habilidad de todos los panelistas, y en lo fundamental el de la doctora que como dice mi padre y abuelo (y traduciéndolo a un vocabulario que para los jóvenes es común): "está pasada" (tomando este término en el mejor sentido de la palabra, aunque difiera de la recomendación de la doctora en el programa).

    Y hoy acudo a esta vía para hacerle mi homenaje a esta gran mujer, homenaje que para ella es muy poco comparado con lo que se merece, pero para mí es ya como si con el envío de este correo estuviera conociéndola frente a frente. Para darle las gracias por ese modo de ser que la distingue donde sea, y ese carisma a la hora de dar respuesta a cualquier pregunta realizada tanto en este programa como en el que ella participa cada semana.
    Y si algún deseo les expreso en este momento es que me brinden la posibilidad de que estas palabras lleguen de alguna forma a los ojos de esa mujer que hoy casi consigue sacarme las lágrimas cuando expresaba sus sueños para cuando está despierta:

    Doctra:
    cuán bién recuerdo hoy esos momentos que la llevan como protagonista, momentos que por causas bien justificadas no regresan más en el tiempo, pero perduran para siempre en la memoria. Yo recuerdo ahora una imagen de usted que creo no será olvidada nunca y que al pasar los años dio paso a una pregunta para mí. La recuerdo desde hace tanto que puede parecerle difícil pero no, le cuento:
    Yo nací en un lugar que puede decirse es apartado, y en mis años iniciales en la primaria no contaba ni con televisor, unicamente conocía lo que era latelevisión porque unos vecinos que tenía contaban con un televisor "Caribe", de esos que tan buenos salieron , pero hay son memorias. Entonces recuerdo que cada noche mi familia visitaba esa casa para entre otras cosas ver la novela, si lo recuerda puedo decirle que por aquella época se proyectaba en la televisión la telenovela "Café con aroma de mujer", o "Gaviota", como se le conoció mejor y también "Aguas mansas", y esa serie de novelas extrangeras que le cito para que se ubique en el momento del que le hablo. Bueno pues en esas noches, también veíamos otros programas, siempre que lo permitiera la planta eléctrica con la que se contaba, y entre estos estaba "Escriba y lea", y yo la recuerdo como siempre sentada en el centro de la mesa de los panelistas, pero sobre todo lo que me impresionó siempre y es esta la imagen de la que le hablaba, fue que usted nunca cambió su bolígrafo, o por lo menos el armazón, por decirlo de algún modo. Yo siempre la ví con ese bolígrafo del que colgaba una cadenita o algo paracido desde la parte superior. Y que al pasar los años continué viendola así mismo, aunque el tiempo pasado era ya considerable.Entonces me preguntaba cómo hacía para mantenerlo, si lo renovaba o era el mismo y todas esas preguntas que para muchos serían tontas, pero para mí no. Le digo todas estas cosas porque de verdad estoy emocionado, verla esta noche me ha hecho recordar muchas cosas de mi infancia, y entre tantas están esas imágenes que le cuento, que la han guardado para siempre en mi memoria como alguien especial.
    Y aunque hoy no pueda ver más a menudo su programa, precisamente por estar luchando porque sueños como los que usted tiene para nosotros se me hagan realidad, me basta con saber que cada noche muchos la están viendo por mi, que la llevo bien dentro, como esa luz que aunque pueda hacerse más tenue cada día, siempre brillará con la fuerza de su juventud.
    A usted le celebro la sabiduría que porta en el alma y que comparte con todos, la familia que pueda tener donde quiera que sea, y la gracia de ser como la veo. Muchos éxitos más le deseo, infinitos ante los que ya porta, y si pudiera regalarle algo además de mi amistad, sería una vida completa otra vez, para que todos puedan saber quién es y cuan grande se eleva.

    Muchas felicidades por la vida, y gracias por estar entre nosotros, los que la llevamos en el corazón.
    Un beso grande y un montón de sueños más, porque es maravilloso soñar.
    La quiere...

    --
    Yosján Pérez Cuello.

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Amaury Pérez Vidal

Amaury Pérez Vidal

Cantautor cubano. Fundador de la Nueva Trova. Ha conducido varios espacios exitosos en la televisión nacional. Ha escrito varias novelas y poemas.

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