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Daniel Ortega: ¡Seguimos siendo tercos y orgullosos en la defensa de la soberanía de nuestra Patria!

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Palabras de Daniel Ortega Saavedra, Presidente de Nicaragua, en el Acto Central del 30 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista, Plaza de La Fe, 19 de Julio Managua, 19 de Julio de 2009

Hermanos nicaragüenses:

aniversario_revolucion_sandinistaAnoche, conversando telefónicamente con nuestro Hermano Mayor, el Comandante de la Revolución Fidel Castro, me preguntaba Fidel ¿a qué hora va a ser el acto? Le dije, tenemos programado hacerlo por la mañana y, habrá mucho sol o habrá mucha lluvia, porque esta es una época en la que, o está lloviendo torrencialmente o está el sol, ese incandescente sol del que nos hablaba Rubén Darío, está con todos sus rayos.

Pero bueno… también tenemos esta alternativa de las nubosidades, que se han venido poco a poco desplegando en nuestro cielo azul y blanco, como nuestra bandera, y nos trae un poco de sombra. Y me decía Fidel, ¿cuánto tiempo piensas hablar? No sé, le dije, depende. Me dijo: “no hablés tanto, no hablés mucho, porque el pueblo estará ya cansado, agotado, asoleado.”

Yo sé que Fidel es de discursos largos. Uno de los discursos más cortos que pronunció Fidel, fue el que pronunció en Nicaragua, en el Primer Aniversario del Triunfo de la Revolución. Fue un discurso corto, donde llamó a todos los países del mundo, incluyendo a los Estados Unidos, a brindarle solidaridad, cooperación incondicional a Nicaragua.

De esa manera se expresó Fidel en el año 1980 ante aquella multitud, que, cada día que realizamos estos actos en esta Plaza La Fe, esta multitud se multiplica y hoy, tenemos aquí a decenas de miles, centenares de miles de nicaragüenses, que representan a este pueblo heroico de Rubén Darío y de Augusto César Sandino. El pueblo de Darío, el pueblo de Sandino, el pueblo de Carlos Fonseca Amador, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Carlos Fonseca es de los muertos que nunca mueren. Aquí está Carlos, acompañándonos en estas nuevas batallas que estamos librando en el siglo XXI. Estas batallas las inició Nicaragua, cuando llegaron los conquistadores y se alzó el Cacique Diriangén, y se alzó el Cacique Agateyte; y con sus palabras, con su pensamiento profundo, levantó su protesta el Cacique Nicarao. Fue la resistencia de los pueblos indígenas, de los pueblos originarios, frente a los primeros invasores.

Luego, ya en los años 1848-49, se desplazaban los barcos de guerra del imperio británico en la Costa del Caribe de Nicaragua, y se lanzaban disparos, de barco a barco, los imperialistas británicos con los imperialistas norteamericanos, disputándose el dominio de Nicaragua.

Yo quiero aquí, hacer un reconocimiento en esta fecha histórica, a quienes, en esa época, en esos años difíciles, cuando los yanquis y los británicos firmaban acuerdos, repartiéndose un pedazo de tierra nicaragüense, repartiéndose la carne y la sangre de nuestra Patria en la Costa del Caribe; firmaban en Washington esos acuerdos, sin tomar en cuenta, lógicamente, a los nicaragüenses.

Entonces, en el año 1852, se produjo un acto de dignidad, de patriotismo, de defensa de la soberanía, de quienes se encontraban al frente del Senado de la República nicaragüense.

Los yanquis, que habían firmado el Acuerdo CramptonWebster con los británicos, le enviaron a Nicaragua el acuerdo, donde, simplemente le comunicaban a Nicaragua: Estados Unidos e Inglaterra se reparten la Costa del Caribe ¡hasta el Río San Juan! El Río San Juan, como lo ha dicho la Corte Internacional de Justicia ¡es de Nicaragua! y no puede ser patrullado por los guardias costarricenses. Solamente nuestro Ejército puede resguardar la Soberanía del Río San Juan.

Fíjense bien lo que, en el año 1852, hicieron los miembros del Senado de la República de Nicaragua, que ojalá lo tomaran de ejemplo algunos malos nicaragüenses que, en estos tiempos, viven queriendo entregar a la Patria; ojalá tomaran de ejemplo a esos Senadores. Tenemos que buscar los nombres de quienes suscribieron ese Decreto.

Y fíjense lo que es la vida. Para el 31 de diciembre del año 2008, visité a don Enrique Bolaños, fui a acompañarlo; un hombre que realmente ha sufrido mucho, fue Presidente de nuestro país, perdió dos hijos, perdió a su esposa, yo lo fui a visitar como hermano nicaragüense, independientemente de posiciones políticas o ideologías, fui como hermano nicaragüense. Estuvimos conversando largamente y ahí me entregó este libro, con otro libro mucho más grande, que lo escribió su hermano, Alejandro Bolaños Geyer.

El libro se llama San Juan de Nicaragua; don Enrique me lo dedicó y puso: “En nombre del autor, mi hermano, Doctor Alejandro Bolaños, que en paz descanse, ofrezco este ejemplar al Presidente Daniel Ortega, con los mejores deseos de bendiciones para él y todos los suyos, en el nuevo año 2009. Enrique Bolaños Geyer, diciembre 31 del 2008.” Gracias don Enrique, por esa dedicatoria.

He estado leyendo y releyendo este libro porque trae datos importantísimos, aún antes de que se pronunciara la Corte Internacional de Justicia, sobre el Río San Juan. Aquí están todos los fundamentos que establecen con claridad el derecho absoluto, el derecho total, el derecho pleno que tiene Nicaragua sobre el Río San Juan, tal y como lo ha confirmado la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

¿Y qué fue lo que le respondieron en aquellos años, a los que se querían repartir el tráfico por el Río San Juan y los territorios de la Costa del Caribe? Este fue el Decreto publicado el 16 de julio, fíjense, fue en el mes de Julio… ¡como que el mes de Julio trae dignidad! En Julio fue el heroico Asalto al Moncada en Cuba, en Julio fue el Triunfo de la Revolución Sandinista, ¡30 años de la Revolución Sandinista! Y dice el Decreto:

“Artículo Primero. El Estado de Nicaragua, no acepta el proyecto de convenio o bases recomendatorias ajustadas el 30 de abril último, entre el excelentísimo señor Daniel Webster, Secretario de Estado de los Estados Unidos y el Excelentísimo señor Juan F. Crampton, enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su Majestad Británica en Washington, sobre arreglo de límites territoriales de Nicaragua y Costa Rica, y segregación de la Costa Mosquitia.” Se está refiriendo concretamente al Tratado.

“Artículo 2. El Estado de Nicaragua, se haya dispuesto a que las cuestiones versadas sobre los puntos de que hablan las citadas, se ventilen ante un arbitrante imparcial.

Artículo 3. El Estado de Nicaragua protesta solemnemente contra toda injerencia extraña en los negocios de la administración y, contra el uso de la fuerza para violentar su voluntad y sus derechos.”

¡Fíjense qué actitud más patriótica la de esos nicaragüenses! Porque no era fácil enfrentarse al imperio en aquellos tiempos; estamos hablando de los años 1850, 1852. Cuando le transmiten a Washington y a sus Majestades del Reino Británico, la reacción del Senado nicaragüense en nombre de la nación, entonces ¿qué es lo que ellos comentaban? Decía Kerr, el ministro norteamericano, que los nicaragüenses éramos tercos y orgullosos.

Sí, éramos tercos y orgullosos… ¡y seguimos siendo tercos y orgullosos, en la defensa de la Soberanía de nuestra Patria, de la dignidad de nuestra Patria! que no puede ser mancillada, que no puede ser vendida, que no puede ser negociada.

Y un periódico, con actitud más patriótica que la que tienen algunos periódicos aquí, un periódico en los Estados Unidos, el New York Herald, escribía en aquellos tiempos:

“Aunque le exigían a gritos y con amenazas que aceptara el proyecto, el Gobierno de Nicaragua lo recibió cauteloso, lo consideró con deliberación y lo rechazó con firmeza. El débil Estado de Nicaragua, abandonado por el país al que miraban, en busca de simpatía y apoyo, ha librado la batalla por sí solo y con éxito. Nosotros admiramos su firmeza y aplaudimos su constancia, y creemos que Nicaragua comprenderá, que el esfuerzo del Gobierno americano, forzándola a ceder sus derechos, no cuenta con la aprobación del pueblo de los Estados Unidos.” ¡Que viva el pueblo de los Estados Unidos! Porque el pueblo de Estados Unidos nunca ha estado al lado de estas agresiones, de estas invasiones.

En este 30 Aniversario, queremos recordar a tres grandes nicaragüenses:

A Camilo Zapata, y lo recordamos, no con un minuto de silencio, sino con aplausos en su memoria y en reconocimiento a su obra extraordinaria… El Solar de Monimbó, Caballito Chontaleño ¡y cuántas canciones! centenares de canciones. Camilo  Zapata, creador de ese enorme patrimonio cultural, falleció recientemente.

El Doctor Rafael Córdova Rivas, un patriota, que fue miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, y que se mantuvo firme y leal a la lucha del pueblo nicaragüense y, a la lucha del Frente Sandinista hasta el día de su muerte.

Así me lo confirmó su viuda, doña Maya; que quería estar aquí este día, acompañándonos en representación del Doctor Rafael Córdova Rivas, que fue torturado, que fue saqueado, que fue encarcelado múltiples veces, por la tiranía somocista. Pero claro, falleció el Doctor y me dijo, ya no podré estar, porque ella está con el corazón desgarrado. Y aquí está sí, el espíritu lleno siempre de jovialidad, de optimismo, del Doctor Rafael Córdova Rivas.

Y el otro gran ausente, nuestro hermano, nuestro hermano que fue escarnecido por algunos medios de comunicación, no todos, algunos medios de comunicación, se burlaban de él, se mofaban de él. Era una actitud destructiva en contra de esa gran Gloria Nacional. Claro, les sirvió mucho para hacer dinero y vender sus periódicos cuando estaba peleando y era Campeón.

Cuando Alexis dejó de pelear, ya no les servía y empezaron a hablar mal de Alexis. Y cuando Alexis decidió dar el paso de la Reconciliación con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, entonces lo odiaron y vomitaron veneno en contra de Alexis, todos los días.
Y ¡cuánto les dolió, cuánto les ardió! que un hombre humilde, de un barrio de Managua, del Barrio Monseñor Lezcano, de familia pobre, que llegó a ser la más grande gloria del Deporte Nacional, una figura mundial, derrotara en las elecciones municipales a un banquero, al que saqueó a Nicaragua con los CENIS, al candidato de los yanquis, al candidato de la oligarquía, ¡cuánto les ardía! Y cómo no iba a derrotarlo Alexis, si todo el pueblo guardaba y guarda un inmenso respeto por Alexis Argüello.

Alexis… aquí estás con nosotros también, conmemorando este 30 Aniversario, aquí estás con tu optimismo, con tu alegría, con tu fortaleza.

¡Cuánto podríamos hablar hoy en el 30 Aniversario! Podríamos pasar hablando horas y horas, de lo que ha sido la lucha heroica del pueblo nicaragüense, hasta aquél derrocamiento de la dictadura somocista y, lo que ha sido la lucha del pueblo nicaragüense, del año 1990 en adelante, pasando por el período del 79 al 90.

Nosotros podemos resumir todos esos períodos. Podemos resumirlos en que ésta ha sido la lucha de David contra Goliat. ¿Por qué? Porque es la lucha que libró el pueblo de Nicaragua cuando el yanqui invasor, William Walker, se nombró Presidente de Nicaragua. Es la lucha que libró el pueblo de Nicaragua cuando en el año 1909 ¡hace 100 años! al entonces Presidente de Nicaragua, José Santos Zelaya… ¡y las coincidencias! debe ser pariente del Presidente Zelaya de Honduras; los yanquis le mandaron una nota, simplemente porque Zelaya defendía principios nacionalistas.

Le mandaron una nota, en la que le decían que le daban un plazo para que dejara el poder en Nicaragua. Y Zelaya no quiso resistir con el pueblo; porque hubo gente que dijo ¡vamos a resistir! gente que luego se levantó en armas, como Benjamín Zeledón, y entregó su sangre luchando contra las tropas yanquis en El Coyotepe y La Barranca. Pero Zelaya decidió renunciar y retirarse a Europa, a Francia, donde había estudiado.

Y esa parte de nuestra historia, fíjense cómo se encuentra en estos momentos, con lo que está aconteciendo en Honduras. A cien años del golpe de Zelaya en Nicaragua, los yanquis, utilizando los mecanismos que han utilizado para provocar golpes de Estado, que son los organismos de inteligencia, prepararon y fraguaron, con los secuaces internos; porque, para que el plan de los yanquis pueda tener posibilidad, tiene que haber más de un vendepatria dispuesto a trabajar en el plan del yanqui.

Y en Honduras, se vino fraguando, y finalmente, se produjo el golpe. Ellos sabían que con una nota, el Presidente Manuel Zelaya no iba a renunciar. Y lo que hicieron fue capturarlo en horas de la madrugada en su casa, cuando estaba durmiendo, se lo llevaron a la Fuerza Aérea de Honduras, lo montaron en un avión y lo enviaron a Costa Rica, donde ya lo estaba esperando el Presidente de Costa Rica, al cual le informaron en esos momentos del golpe.

Ya lo estaba esperando y, preparándose a la vez, el Presidente de Costa Rica, para ser instrumento de la política golpista de los yanquis, ¿cómo? siendo nombrado mediador, por los yanquis. Los yanquis lo nombraron mediador. Le tenemos una profunda simpatía al pueblo de Costa Rica, pero yo no puedo olvidar, en aquellos años duros, que el Presidente de Costa Rica convocó a los Presidentes Centroamericanos y no nos invitó a nosotros… ¡era para hacerle el juego a los yanquis! Un Plan de Paz, dijo, para hacerle el juego a los yanquis… ¡sin invitar a Nicaragua!

Pero los otros Presidentes centroamericanos fueron más sensatos y le dijeron: aquí no puede haber Plan de Paz, si no está presente Nicaragua. Y por la verdad histórica, el Presidente que tuvo el valor de romper el aislamiento que habían impuesto los yanquis en Centroamérica, donde le habían prohibido a los Presidentes conversar con el Presidente de Nicaragua; y querían solución militar, querían acabar, a través de la guerra, con Nicaragua, con su Revolución; el que dio ese paso valiente, fue el Presidente de Guatemala, Vinicio Cerezo.

Él me invitó, fuimos allá y nos reunimos en Esquipulas ¡y firmamos los Acuerdos de Paz de Esquipulas! Mi respeto, mi reconocimiento al Presidente Vinicio Cerezo, hoy ex Presidente de la hermana República guatemalteca. Esa es la historia verdadera.

Por eso es que los yanquis corrieron a buscar al Presidente Oscar Arias, ¡porque ya lo conocen! para buscar cómo ganar tiempo, para que los golpistas empiecen a hacer demandas que son inaceptables. ¿Desde cuándo un golpista va a estar negociando con la persona a la que le está arrebatando sus derechos constitucionales? ¿Desde cuándo? Esos derechos no pueden ser negociados, simplemente hay que restituir al Presidente Manuel Zelaya, tal y como lo dice el Acuerdo del ALBA, del Grupo de Río, del SICA, los Acuerdos de la OEA y de Naciones Unidas… ¡tiene que ser restituido el Presidente Zelaya! ¿Restituido por quién? Va a ser restituido por el pueblo, ¡no por Cascos Azules! No queremos Cascos Azules en nuestros países, no queremos fuerzas intervencionistas en nuestros países.

En nuestros países queremos soluciones pacíficas. Y la batalla que está librando el pueblo de Honduras en este momento, es una batalla pacífica, para evitar más dolor del que ya se ha producido en Honduras. Y el Gobierno de los Estados Unidos, yo lo he dicho y lo mantengo, estoy convencido que al Presidente Barack Obama ¡ni una señita le hicieron de que iba a haber un golpe de Estado en Honduras! estoy seguro.

El Presidente Obama andaba viendo otros temas más estratégicos para la política global de los Estados Unidos: Irán, Afganistán, los grandes problemas económicos que tiene actualmente Estados Unidos, Europa, por la crisis económica mundial y que se transfieren a nuestras economías. En todo eso andaba el Presidente Obama.

No creo que los organismos de inteligencia de los Estados Unidos se hayan preocupado por decirle al Presidente Obama: Presidente, va a haber un golpe en Honduras y necesitamos que usted nos diga si lo apoyamos o no lo apoyamos. Simplemente, los organismos de inteligencia, lo que hicieron fue trabajar el golpe, estimularlo… y ¡que no me vengan a decir los organismos de inteligencia yanqui, que ellos no sabían del golpe! Si lo publicaban en los periódicos de Honduras ya, días antes publicaban que venía el golpe, ¡si no lo sabían los organismos de inteligencia yanqui! ¿quién les puede creer semejante mentira? Nadie les puede creer semejante mentira.

Por lo tanto, nosotros, como nación hermana de Honduras, los nicaragüenses como parte del ALBA, como parte de la comunidad de Naciones Latinoamericanas, como parte de la comunidad de naciones en Naciones Unidas… ¿qué es lo que demandamos? Demandamos simplemente, que se respeten las resoluciones tomadas por todos estos organismos, donde el primero en pronunciarse fue el ALBA.

Precisamente, al día siguiente del golpe, ya el ALBA se estaba pronunciando aquí en Managua y, el ALBA ha estado acompañando al pueblo de Honduras y, seguiremos acompañándolo en esta lucha, donde le pediremos a Dios, como dice nuestro himno, que no se tiña con sangre de hermanos la tierra hondureña, la tierra de Morazán; ya se ha teñido, ya van tres muertos, muchos capturados, otros golpeados.

Pero esperamos que las Fuerzas Armadas de Honduras reflexionen, entiendan de una vez por todas, que ellos vienen del pueblo. ¿De dónde viene un soldado hondureño si no es del pueblo, del pueblo pobre? Y a ese soldado hondureño lo están mandando a reprimir a sus propios hermanos; y ¿de dónde vienen los Oficiales, forjándose? Vienen del pueblo.

Por lo tanto, nosotros le hacemos un llamado a las Fuerzas Armadas de Honduras, a no seguir siendo instrumento de un golpe que está afectando a toda la región, ya empieza a afectar a la región; afecta a la Comunidad Internacional, porque no podemos olvidar el golpe del que nos hablaba Rigoberta Menchú recientemente, el golpe de 1954 en Guatemala, donde la dictadura de Somoza sirvió para apoyar a los golpistas.

Un golpe que fue organizado por los organismos de inteligencia de los Estados Unidos de Norteamérica. Los mismos que apoyaron, durante siete Gobiernos, fíjense, pasaron siete gobernantes en los Estados Unidos, apoyando a la tiranía somocista, con Inteligencia, preparando verdugos, preparando torturadores; preparando a lo que todos conocimos como la genocida Guardia Nacional.

Genocida porque disparaban contra el pueblo, contra los estudiantes, contra los trabajadores, contra las mujeres, contra la juventud, ¡disparaban contra todo el mundo! No había derecho de protesta entonces, no había posibilidad de ir a una elección; solamente los partidos que controlaban la economía nicaragüense podían tener candidatos, las otras fuerzas políticas estaban proscritas. Y eso pasaba en toda Centroamérica.

Fue esa lucha heroica, esa lucha revolucionaria, la que vino abriendo espacios en la región centroamericana, la que vino permitiendo, que a través de las armas, el pueblo de Nicaragua se liberara de la dictadura somocista; y en ese mismo momento, en ese mismo instante, al caer la estatua del caballo de Somoza, allá donde el mismo tirano se la había levantado, al caer la estatua del tirano Somoza, cayeron también las fuerzas genocidas.

Y en medio de esa situación de transformación profunda, del corazón del pueblo surgió el Ejército Popular Sandinista y surgió la Policía Sandinista, para defender al pueblo, para proteger al pueblo, para defender los intereses de la nación. Ejército Popular Sandinista, Policía Sandinista, que tienen sus raíces en esa Revolución. Y que luego se constituyeron con el nombre de Ejército de Nicaragua y Policía Nacional, como los conocemos actualmente y como está también plasmado en la Constitución de la República de Nicaragua.

¿Qué fue lo más importante que le heredó la Revolución a este pueblo? Yo podría asegurar, podríamos afirmar que lo más valioso que le entregó a este pueblo, fue la posibilidad de cambiar las estructuras económicas y sociales, como se transformaron en el período de 1979 a 1990, y abrir las puertas a los procesos electorales en Nicaragua.

Fíjense bien, mientras los yanquis no permiten Gobiernos populares, revolucionarios y les provocan golpes de Estado como en Guatemala en 1954, o en Chile contra Salvador Allende, o en Venezuela contra el Presidente Hugo Chávez, al que también le dieron un golpe de Estado, que fue aplaudido y contó con el compromiso de los organismos de Inteligencia de los gobernantes norteamericanos; intentos de golpe en Bolivia, intentos de golpe en Ecuador.

Aquí, lo que intentan es provocar el caos en Nicaragua. Saben que aquí hay un Ejército que está al servicio del pueblo, al servicio de la nación, no está al servicio de grupos económicos, no está al servicio de ninguna fuerza particular para reprimir al pueblo; está al servicio de la nación, está al servicio de todos los nicaragüenses… entonces no cuentan con ese instrumento. Igual, la Policía, está para servirle a los ciudadanos.

Entonces, ellos siempre están pensando en provocar el caos y, están tan desquiciados que aún en medio de la crisis que vive la economía mundial, quisieran provocar el caos en Nicaragua. Sin darse cuenta que provocar el caos en Nicaragua, lo único que significaría es un mayor daño a la economía, un mayor daño a los pobres, al pueblo, un mayor daño a la juventud.

Estoy convencido que la gran mayoría de los nicaragüenses, incluso quienes no comparten nuestros criterios políticos e ideológicos, no están de acuerdo con esos planes aventureros y más bien están contribuyendo con Nicaragua, como nación, a librar la batalla económica para defender los derechos sociales frente a los organismos internacionales.

Quiero comentarles esta anécdota. El Fondo Monetario Internacional… nosotros tenemos negociaciones con el Fondo, y en esas negociaciones, decidimos invitar, en nombre de este pueblo, de todos los nicaragüenses de diferentes colores políticos pero que están en la pobreza, de los productores que quieren financiamiento; de los muchachos y muchachas que quieren ir a la escuela primaria, secundaria, a la universidad; de los pequeños empresarios que quieren producir, de las mujeres que quieren trabajar; organizamos una misión para hablar con el Presidente del Fondo Monetario Internacional y, les pedimos a los representantes de la Empresa Privada de Nicaragua que nos acompañaran.

¡Fíjense bien! Aquí voy a descubrir nombres, porque ellos no andaban buscando la foto, no andan buscando la foto, y con espíritu patriótico, nos dijeron: estamos dispuestos a acompañar a Nicaragua. ¿Quiénes son ellos? Carlos Pellas. Carlos Pellas tiene la virtud, y aquí quiero reconocerlo, no compartimos la misma ideología, no compartimos el mismo pensamiento político, pero Carlos Pellas tiene la virtud, que cuando se produce la Revolución en el 79, él no huyó para Miami como huyeron los que se sentían culpables; él se quedó en Nicaragua, y aprendió a dialogar con nosotros y aprendió a cohabitar con nosotros, en aquellos momentos difíciles, duros, cuando estaba el bloqueo, la guerra, el terrorismo, de parte de los gobernantes yanquis.

Otro empresario que aceptó ir allá, es un leonés, don Ramiro Ortiz, de Banpro, también aceptó ir con el Gobierno de los Pobres, con el Gobierno del Pueblo Presidente, con el Gobierno del Poder Ciudadano; y otro que también aceptó ir, fue Juan Bautista Sacasa. Fueron ellos tres, con el Presidente del Banco Central de Nicaragua, el compañero Antenor Rosales, que fue Comandante Guerrillero en aquellas luchas, en aquellas batallas; como fue Comandante Guerrillero también el General Omar Halleslevens, actual Jefe del Ejército de Nicaragua, chontaleño como el Cardenal Obando. Somos chontaleños los tres, el Cardenal Obando, el General Omar Halleslevens y yo, de La Libertad, Chontales, ¡ese pueblito, La Libertad, con un nombre tan significativo!

Entonces se da la reunión. ¿Quién es el Presidente del Fondo Monetario? ¿quién es el Vicepresidente? ¿quién ocupa el tercer cargo? Son tres personajes que vienen de partidos progresistas, de partidos socialistas de Europa y de América Latina. Aquél diálogo era algo verdaderamente kafkiano, como describe Kafka, porque los empresarios nicaragüenses, los capitalistas nicaragüenses, hablándole al Fondo Monetario, que no debían aplicarle a Nicaragua ese tipo de medidas, porque iban a provocar más pobreza, más ingobernabilidad, más daño en el orden económico y en el orden social; y los funcionarios del Fondo Monetario, hablando y defendiendo el programa, como  buenos capitalistas… ¡fíjense qué cosa!

Pero bueno, se abrió un diálogo, y esperamos que eso pueda avanzar. También está el diálogo con la Unión Europea, donde ya se encuentra en camino a la Comunidad Europea, el compañero Valdrack Jaentschke, para tratar de superar las contradicciones que hay, y que Nicaragua pueda tener un poco más de oxígeno en el orden económico. Porque la verdad es que la hermana República Bolivariana de Venezuela, ha venido cargando, ha venido apoyando, ayudando al pueblo de Nicaragua.

Aquí, estaríamos sin energía en todo el país, no habría luz en Nicaragua, ni las empresas estarían trabajando, si no es por la solidaridad de Hugo Chávez y de Fidel, que fueron los que construyeron el ALBA, la Alianza. Y cuando los Estados Unidos, decidió cortar el último tramo de la Cuenta Reto del Milenio, inmediatamente el Presidente Hugo Chávez dijo, nosotros vamos a apoyar a Nicaragua. Y ya contamos en Nicaragua con esos 50 millones de dólares que generosamente, el pueblo de Venezuela le entregó al pueblo de Nicaragua, para defenderse en estas condiciones difíciles.

Acaba de llamar el Presidente Chávez, y nos mandó un mensaje, que lo vamos a leer, lo vamos a publicar… Pero en la llamada telefónica que acaba de hacer, llamó para dar su saludo; está muy feliz por el acto, lo está viendo, está viendo a estos centenares de miles de nicaragüenses por Telesur. Felicita a Daniel y a todo el pueblo de Nicaragua, lamenta no estar presente por un quebranto de salud de última hora, pero que pronto estaremos juntos nuevamente. ¡Que viva el pueblo de Nicaragua! ¡Que viva Sandino! Firma, Comandante Hugo Chávez, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, 1:30 pm hora de Nicaragua.

Quiero regresar al tema del golpe… ¡fíjense bien! El golpe se produce días antes de que el Presidente de Colombia, el Gobierno colombiano, dé a conocer, que se van a establecer cinco bases militares de los Estados Unidos en Colombia: dos en Cartagena y Barranquilla, eso es en el Mar Caribe; otra, en Bahía Málaga, en el Océano Pacífico, al lado de Buenaventura; una más, en el centro del país, El Palenquero, junto a La Dorada, y la última, en Apiay, en los Llanos Orientales. Decisión que convertirá a Colombia en un país ocupado y en una amenaza para los países vecinos.

Ahí, no solamente se está violando la Soberanía de Colombia y la Constitución colombiana, sino que se está violando la Soberanía de los pueblos de América Latina y El Caribe, que no queremos más bases norteamericanas, ni en ningún otro país, en nuestros territorios. ¡No queremos más bases! ¿De qué sirvió la lucha del pueblo panameño, la lucha del Presidente, el General Omar Torrijos, donde lograron sacar las bases militares de Panamá? Si ahora aparecen las bases militares en Colombia. ¿De qué sirvió la decisión del Presidente Rafael Correa, de sacar la base militar en Manta, si ahora las bases se trasladan a Colombia?

Esto es una amenaza para la seguridad de toda la Región, y Estados Unidos no puede seguir en esa carrera armamentista en América Latina. En lugar de bases militares, que construyan escuelas, que construyan hospitales; en lugar de bases militares, que construyan viviendas; en lugar de bases militares, que traigan financiamiento para las actividades productivas en nuestros países, ¡y serán bienvenidos!

Nosotros tenemos relaciones, yo diría, relaciones donde insistimos con los Estados Unidos, que sean relaciones respetuosas; y aquí, a Nicaragua, vienen unidades militares de los Estados Unidos, unidades militares de Francia, salen de Nicaragua también, hacia esos países, pero a operaciones conjuntas, a ejercicios conjuntos. En Nicaragua, nosotros no permitimos, ni aceptamos bases militares, de ningún tipo, de ningún país.

¡Pero es que el único país en el mundo que anda buscando cómo establecer más bases militares en América Latina, son los Estados Unidos! ¡no hay otro país! ¿Qué otro país está haciendo eso? Inglaterra no lo hace, España no lo hace, Francia no lo hace. ¡Ah, pero los Estados Unidos…! llenando de bases militares a Colombia, para amenazar a todos los hermanos latinoamericanos, para amenazar a la Revolución Bolivariana ¡eso hay que decirlo claro!

Eso está pensado, está construido para tratar de matar la lucha que están librando los pueblos en América Latina, que están librando en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil, Chile, en Uruguay, en Paraguay, en toda América Latina, y donde brilla siempre la resistencia del heroico pueblo de Fidel, de Martí, de Raúl ¡el heroico pueblo de Cuba! El pueblo más generoso que ha conocido la Historia de la Humanidad, que en medio de sus mayores dificultades, como lo dijo Raúl en una visita a Nicaragua, ha aprendido a compartir el pan.

Nosotros tenemos relaciones, donde le decimos a los Estados Unidos, queremos relaciones de respeto; bueno, que aquí, con las tropas de la Federación Rusa, con las tropas venezolanas, con las tropas del ALBA, vengan tropas norteamericanas y desfilen ¡está bien! Pero que vengan a intentar invadir a Nicaragua, que vengan a intentar doblegar a este pueblo, que vengan a intentar rendir a este pueblo… eso ya quedó para el pasado, ¡la guerra quedó atrás!

Aquí hay un pueblo, que como decía Darío, sabe levantar el olivo de Paz y, cuando a este pueblo se le toca, se le agrede, y se le quiere humillar, entonces este pueblo levanta el acero de la guerra, como decía Rubén Darío, ¡para defendernos! no para agredir a nadie. Nosotros nunca le hemos hecho daño a los Estados Unidos, son los Estados Unidos los que nos han hecho daño a los nicaragüenses. Nosotros queremos relaciones respetuosas con los Estados Unidos.

Ojalá el Presidente Barack Obama que, yo diría, todavía no acaba de definir una política hacia América Latina y El Caribe. La anunció en Trinidad y Tobago, donde nos encontrábamos todos los gobernantes de las Américas; ahí, él anunció una nueva política de respeto, ¡y miren con qué lo reciben los conspiradores que dejó Bush! con un golpe de Estado en Honduras… ¡burlándose en las barbas de Barack Obama! ¡Imagínense!

Por eso es que Estados Unidos tiene una enorme responsabilidad, para que, en el plazo más corto posible, se restituya al Presidente Zelaya en Honduras y tengamos tranquilidad en la Región.

Quiero agregar, que el Ejército de Nicaragua no está desplazando fuerza alguna hacia territorio hondureño, ni la piensa desplazar. El que se está levantando en Honduras es el pueblo; el que protesta en Honduras, son los maestros, es la juventud, son los trabajadores, son los Movimientos Sociales, son los hermanos de la Unidad Democrática, son los liberales patrióticos y los liberales nacionalistas también, los que se levantan en contra de ese golpe de Estado. ¡Es el pueblo el que se levanta en contra de ese golpe de Estado!

Nicaragua quiere dejar claro ante la Comunidad Internacional, que ¡son totalmente falsas las acusaciones que están lanzando en los medios de comunicación de Honduras! las acusaciones que ha lanzado el golpista que se autollama “gobernante”, que no es más que un golpista, que ha estado acusando a Nicaragua de estar infiltrando tropas en Honduras y que Nicaragua está reclutando gente en Honduras. Lo que sí sabemos, es que ellos quieren inventar un incidente armado, y de eso, desviar la atención hacia Nicaragua, para que el pueblo diga: el problema ya no es el golpe, el problema ahora es Nicaragua ¡eso es lo que ellos quieren!
Pero, eso es querer darle atol con un dedo al pueblo hondureño; al pueblo hondureño ya no se le da atol con un dedo, y lo está demostrando en las calles, en las carreteras, lo está demostrando con su conciencia, dando la batalla por la Soberanía y por la Constitucionalidad.

En este día histórico… ¡30 Aniversario! quiero hacer un llamado a todos los nicaragüenses, a todas las fuerzas políticas, a que incluso, trabajemos para tener una mejor Constitución. ¡Fíjense bien! Si una Constitución establece el Referéndum Revocatorio ¿qué significa esto? que el pueblo, cuando así lo decida, puede quitar al Presidente.

Porque, así como el pueblo con su voto pone al Presidente, el pueblo con su voto puede quitarlo, puede quitar a los Diputados, puede quitar a los Alcaldes, puede quitar a todas las autoridades. Y eso es lo que queremos nosotros en Nicaragua… ¡Ah, claro, le tienen miedo al pueblo! ¿Qué es lo que quieren? que las cosas sigan como están, donde se les deja a los Diputados esa potestad.
Pero, ¿quién eligió a los Diputados si no es el pueblo? ¿Quién les paga a los Diputados, a los Ministros? ¿Quién les paga a todas las autoridades de Gobierno, a los Alcaldes, a los Concejales? ¿Quién los elige? ¿Quién les dio su voto? ¿Quién los debe quitar? ¡Es el pueblo!

Y nosotros, vamos a seguir planteando que no se le niegue ese derecho al pueblo, de escoger a quien quiera para candidato, porque para eso están los votos; con el voto, el pueblo premia o castiga. Y, se establece el Referéndum Constitucional para que los pueblos puedan decidir quitar a Diputados… ¡fíjense bien! Aquí los Diputados dicen, estamos contra la reelección, pero ellos se reeligen todo el tiempo. ¿Por qué no dicen, que no se vuelvan a reelegir los Diputados? A los Alcaldes no los dejan reelegirse.
Si vamos a ser justos y parejos, que el derecho de reelección sea para todos, y que el pueblo con su voto, premie o castigue. ¡Ese es el principio que tenemos que defender! Pero claro, las derechas le tienen pánico al pueblo, le tienen pánico a la palabra Poder Ciudadano, Poder Popular, le tienen pánico a esa palabra. Le tienen miedo a los pobres, a los campesinos, que son la inmensa mayoría en Nicaragua; son unos pocos, los que no quieren este tipo de transformaciones.

Si Honduras hubiese tenido el Referéndum Revocatorio, estoy seguro que no habrían existido condiciones para el golpe militar, y ese fue el problema ahí, que Zelaya estaba luchando y el pueblo sigue luchando para que se reforme la Constitución. Y aquí, el pueblo seguirá luchando.

El Presidente Zelaya pensó en la cuarta urna, decían en Honduras. Aquí nosotros, podríamos poner perfectamente otra urna, una urna para que el pueblo vote y diga, si quiere premiar o castigar; si quiere quitar o no… que el pueblo lo diga ¡y sin ningún temor! Porque aquí podemos ir a un Referéndum, a una votación de ese tipo, y el pueblo podrá votar libremente, porque el Ejército y la Policía no lo van a reprimir, el Ejército y la Policía lo van a proteger.

Son cuestiones que están totalmente dentro de la lógica Constitucional, dentro de la lógica del Derecho; es necesario entregarle ese derecho al pueblo, y seguiremos luchando para que el pueblo tenga ese derecho.

Queridos hermanos, queridos compañeros, hermanas, familias nicaragüenses… siempre andan algunos niños, muchos niños andan en brazos de sus padres, porque ahora hay gente que se desbordó como siempre, sobre todo en la Avenida Bolívar, allá al fondo, totalmente desbordado.

Quiero saludar con especial cariño, a todos los hermanos, primero… tenemos que ser educados, vamos a saludar a los hermanos internacionalistas, que lucharon y dieron su vida en la lucha por la Revolución, en 1979; a los hermanos internacionalistas de toda América Latina, incluyendo de los Estados Unidos de Norteamérica. Un norteamericano dejó su vida en la montaña, víctima de la política criminal de los gobernantes norteamericanos.

Nos acompaña hoy, la brigada de hermanos chilenos, de la tierra de Salvador Allende, que participaron en esa batalla, en el Frente Sur; aquí los tenemos en la tarima de la izquierda ¡bienvenidos compañeros! Sabemos que han hecho un esfuerzo extraordinario para venir desde Chile. Ir de aquí a Chile, es como cruzar el Océano, es como ir a Europa ¡es larguísimo y es costoso! Y  han hecho un esfuerzo extraordinario para venir a Nicaragua.

Ellos, que dejaron sudor, sangre, y sembraron esperanzas aquí en Nicaragua, en esas batallas de 1979, están de nuevo aquí, 30 años después, ratificando su compromiso con la lucha del pueblo nicaragüense, con la lucha latinoamericana y caribeña. Y con ellos, saludar también, a todos los internacionalistas de diferentes países.

En este día histórico, hemos recordado a Carlos, le hemos cantado a Carlos, le hemos dicho a Carlos que es de los muertos que nunca mueren ¡esa frase de Tomás! Tomás estaba en la cárcel y llegaron los Guardias, los oficiales, a decirle: Carlos Fonseca murió, está muerto Carlos. Ahí fue donde Tomás respondió con esa frase, que es parte del canto, del Himno a Carlos: ¡Carlos Fonseca, es de los muertos que nunca mueren!

Y podemos asegurar, que todos los Héroes y Mártires, los que cayeron en la lucha contra la tiranía somocista, los que cayeron en la lucha contra la intervención yanqui de 1979 a 1990, esos Héroes, esos Mártires… ¡son de los muertos que nunca mueren! y están presentes en esta Plaza, con este pueblo. Para sus familiares, para sus madres heroicas, para sus hijos, para sus viudas, para todos ellos… ¡Honor y Gloria, en este 30 Aniversario del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista!

En este 30 Aniversario, también queremos hacer un reconocimiento a esos dos grandes cantautores nicaragüenses, cuya música y cuyos cantos hemos escuchado ¡son el relato del combate del pueblo! Para ellos, nuestro reconocimiento, para Carlos Mejía Godoy y Luis Enrique Mejía Godoy, que le han dado ese patrimonio cultural a Nicaragua y a los pueblos del mundo.

En este 30 Aniversario ¡Cumplimos, cumpliendo! con los jóvenes, con la juventud… ¡juventud, divino tesoro! ¿Dónde está la juventud? La juventud está en el estudio, está en el trabajo; la juventud está en el deporte, está en la cultura, en la alfabetización; la juventud está en la reparación y construcción de escuelas. La juventud está en el Poder Ciudadano, está en el campo con los campesinos, en las ciudades con los trabajadores; está en la ciudades con los profesionales, con los sectores medios; ahí está la juventud, estudiando, superándose, y sobre todo, dando ejemplo de solidaridad.

Ese es el valor más importante que tenemos que cultivar en estos tiempos, ¡la solidaridad! el amar al prójimo como a uno mismo, el cristianismo, el socialismo. Esas son las prácticas que nos hacen auténticos y revolucionarios. La juventud es la que ya viene enarbolando la Bandera Azul y Blanco de la Patria, y la Bandera Roja y Negra de Sandino, del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Y las mujeres ¡mujeres heroicas! ¿Dónde están las mujeres? Aquí están las mujeres valientes, luchadoras. ¡Sin una mujer dispuesta al sacrificio, no hay Revolución! Las mujeres nicaragüenses han sido luchadoras, valientes y siguen siendo; hoy, más organizadas que nunca; hoy, más conscientes que nunca; hoy, más firmes que nunca.

Nuestro saludo en este 30 Aniversario, a esos hermanos de la Costa del Caribe, a los hermanos miskitos; por ahí, en medio de la Plaza, estarán Steadman Fagoth y Brooklyn Rivera, andarán los dirigentes con los compañeros.

Y a los que nos están escuchando en las comunidades de la Costa del Caribe, que nos están escuchando en Waspán, en Bilwi; que nos están viendo por la televisión, en Corn Island, en Laguna de Perlas, en Kukra Hill, en Bluefields, en Tasbapauni; los que nos están viendo en todas las comunidades del Litoral y del Llano; los que nos están viendo en las comunidades del Río Coco, a todos ellos les decimos, que esta Revolución que supo rectificar a tiempo, con la Ley de Autonomía tuvimos que esperar 16 años, para reconocer los Títulos de esas comunidades.

Porque los neoliberales no querían reconocerlos, querían quedarse con esas tierras; decían que era mucha tierra para los indígenas, para las comunidades. Así, de forma despreciativa, como hablan ellos: ¡Cómo le vas a dar el montón de tierras a un indio! Creen que la tierra solamente debe ser para los ricos, no se dan cuenta que el que ama y defiende más la tierra, es el indio, el indígena, el pueblo originario, el campesino, ¡son los que más aman y defienden la tierra, porque son los que viven de la tierra! y están hermanados permanentemente con la Madre Tierra, con la Naturaleza.

Y les venimos entregando títulos, donde, no es que el Gobierno les esté dando sus tierras, sino que está reconociendo los derechos que ellos tenían, antes de que existiera Nicaragua, sobre esas tierras, porque ellos están ahí, antes de que vinieran los conquistadores. Simplemente estamos cumpliendo con una reivindicación histórica, que es la titulación de todas las comunidades, de los miskitos, los mayangnas, de los ramaquíes, de los garífonas, de los pueblos afrodescendientes, de todos los hermanos de la Costa del Caribe… ¡Que vivan los hermanos de la Costa del Caribe de Nicaragua!

En este 30 Aniversario, con ese espíritu de solidaridad, como les decía, con ese esfuerzo que se viene desarrollando con la Comisión Nacional de Reconciliación y Paz, encabezada por Su Eminencia, el Cardenal Obando, a quien le agradecemos ese compromiso con el pueblo, con los campesinos. Cardenal Obando… gracias por ese compromiso de seguir luchando por la Paz.

Porque la Paz, no solamente es que dejemos de volarnos balazos, la Paz es que el campesino tenga su pedazo de tierra, que el hijo del campesino pueda ir a la escuela; la Paz es que los hijos de los campesinos puedan hacer deporte, puedan desarrollarse culturalmente ¡eso es la Paz! La Paz es el Trabajo, la Justicia… va más allá que el silencio de los fusiles.

Para todo este pueblo heroico, que hoy está reuniendo más energía. Al salir de esta Plaza, esta tarde, saldremos llenos del espíritu de Sandino, llenos del espíritu de Carlos Fonseca, llenos del espíritu de nuestros Héroes y Mártires ¡Ahí está nuestro compromiso! ¡Ahí están nuestras lealtades, con la sangre de los caídos!

Por eso, este pueblo no se puede rendir, este pueblo no se puede vender, como decía Sandino: No nos rendimos, ni nos vendemos ¡jamás! Más bien, en medio de la pobreza y las dificultades, seguimos construyendo sueños, multiplicando las esperanzas, seguimos enriqueciendo el optimismo, la creatividad, para descubrir nuevos caminos, que le hagan a este pueblo, ser plenamente feliz.

No podemos renunciar a la felicidad, la felicidad es un derecho de la Humanidad; es un derecho de los pobres, y por lo tanto, tenemos que luchar, para que este pueblo pueda progresar, lleno de felicidad.

En este 30 Aniversario… ¡Cumplimos, cumpliendo! Cumplimos, cumpliendo, diciéndole presente al pueblo nicaragüense, a los pueblos del mundo. Diciéndoles presente, ¡aquí estamos…! Aquí está la Revolución Popular Sandinista, Sandino no se ha ido, Carlos Fonseca no se ha ido, la lucha no ha desaparecido… ¡Sandino vive, la lucha sigue!

¡Que vivan los pueblos del ALBA! En los pueblos del ALBA, vive Sandino, vive Bolívar, vive Martí, viven los luchadores de América Latina y El Caribe.

¡Que vivan los pueblos centroamericanos!

¡Que viva la Unidad de nuestros pueblos!

¡Que viva Nicaragua bendita y siempre libre! ¡Patria Libre o Morir!

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Daniel Ortega Saavedra

Comandante sandinista. Es el Presidente de Nicaragua.

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