La aritmética es conclusiva: “Cuando son falsas las premisas, son falsas las respuestas”. Así ocurre con las apelaciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial para paliar la crisis que golpea a los países pobres, con motivo del encarecimiento de los alimentos; fenómeno que obedece a la aplicación de políticas santificadas por ellos y que provocan las turbulencias que sacuden a la economía, el comercio y las finanzas internacionales.
En Estados Unidos un representante se elige por cuatro años, un senador por ocho y el presidente por cuatro, pudiendo ser reelegido una vez. El presidente de la Reserva Federal es designado, puede permanecer 14 años en el cargo y no rinde cuentas de su gestión ante ningún organismo político. Todo ello en democracia.
Los procesos sociales y económicos en el Socialismo, a diferencia de otras sociedades, son conscientes. El Socialismo no surge, “se construye”. Tenemos entre otras muchas tareas, la de construir una Economia Socialista basada en el Conocimiento.
El 28 de marzo, hace menos de dos meses, cuando Bush, después de una reunión con los principales fabricantes norteamericanos de automóviles, proclamó su diabólica idea de producir combustible a partir de los alimentos, escribí la primera reflexión.