Crónicas de Amaury  »

| 62 |

Hace un par de décadas, un pequeño grupo de cantores e intelectuales especialistas en la obra martiana nos fuimos a un encuentro teórico en la ciudad de Bayamo, en el Oriente de Cuba, entre ellos estaba Sara González y la cantautora y maestra de generaciones Teresita Fernández. De más está decir que amo a Bayamo, a su gente y su cultura y me entusiasmó la invitación que me hicieron.

Opinión, Cultura  »

| 82

Corría 1973. El cantautor catalán Joan Manuel Serrat se presentó en Cuba por primera vez. Durante tres noches consecutivas, en un colmado teatro “Amadeo Roldán”, nos regaló sus magníficas canciones. A la sazón, Joan Manuel gozaba de unos soberbios 29 años, y ofrecía un espectáculo elegante, intenso, con músicos acompañantes vestidos de esmoquin, mientras estrenaba en cada función camisas de seda rosa pálido »

Crónicas de Amaury  »

| 63

El hombre gritaba: ¿Qué me dice? Yo repetía: ¡En LA 440! ¡No lo escucho! ¿En cuánto? ¡440!, le repetía yo como un loco, los dos nos estábamos desgañitando. ¡Creo que ya entendí, no se preocupe compañero Amauris! Colgamos, llamé a Nelson y le dije que todo estaba resuelto menos el asunto de mi nombre, pero que eso no tenía importancia.

Crónicas de Amaury  »

| 67

Mi primera actuación “en mayúsculas” fue en el antiguo Teatro Amadeo Roldán, recinto emblemático de espectáculos, en otra época llamado Teatro Auditorium. Ahí fui invitado por el prestigioso grupo Irakere. Los otros invitados eran la cantante Beatriz Márquez y el cuarteto Tema 4, antecedente directo de lo que hoy es el grupo Síntesis, dirigido por Carlos Alfonso.

Crónicas de Amaury  »

| 54

Regresaba de ofrecer un par de conciertos por México y en la terminal 3 del aeropuerto José Martí mi esposa, que fue a recogerme, me dijo que no íbamos para la casa sino para otra terminal donde me esperaba Silvio porque teníamos que volar de inmediato a Caracas.Con Silvio involucrado no lo pensé dos veces, ni pregunté. Conozca aquí la historia.

Opinión, Sociedad  »

| 185

Salimos a la calle, mi esposa, sin saber a ciencia cierta mis propósitos cargó con una cámara de video y otra de fotos, me despojó del anillo de bodas y me siguió tres pasos detrás. Mientras nos encaminábamos a San Pedro, adopté la postura y actitud de un Padre, no pude dejar de pensar en la sentencia de Fontane que reza “La realidad no puede martirizarme tanto como mi fantasía”. Un coro de jóvenes italianas me lanzaba piropos: ¡Padre, lei è bellissimo! »

Crónicas de Amaury  »

| 73

A mis hermanos y a mí nos criaron, y acompañaron en la infancia, esencialmente, la abuela paterna Delfina García, natural de Orense, Galicia por más señas, su hermana, la tía abuela Carmen y el abuelo Alcibiades, cubanos ambos. La Abuela Delfina nos abandonó una mañana gris y ventosa, pero todavía la presiento en el olor transparente de la ropa lavada, en el aroma de los garbanzos recién cocidos, en el vago perfume de las librerías.

Crónicas de Amaury  »

| 43

Anoche estuve recordando a mi tía política, la esposa de nuestro único tío y madre de mis primos hermanos Alejandro y Eduardo, porque pensaba en la primera avalancha que recibimos de “La comunidad cubana en el exterior”. Se llama Isabel, pero todos en la familia, y fuera de ella, le apodamos con cariño La Gallega, por sus orígenes y su ceceo. Es, o era, una rubia bella, simpática y elegante. Hace siglos que no nos veíamos.

Crónicas de Amaury  »

| 35

Era la Liza soñada y dispuesta a conquistarnos como si en ello le fuera la vida. Estaba vestida como siempre, blusa y pantalón rojos, ausente de oropel (apenas una pulserita de oro y unos aretes pequeños de brillantes que sólo vimos los que nos sentamos en primera fila y que después se quitó), ni un anillo, ni un collar, pálida, pequeña y de aspecto frágil que más tarde se convertiría en un huracán.

Crónicas de Amaury  »

| 52

Sucedió al otro día de mi encuentro con Jorgito y mi diálogo telefónico con Richard, después de una noche borrascosa; el clima de New York es así, siempre te sorprende. Me incorporé temprano, tenía que ir a recibir a un amigo cubano, qué decir amigo, ¡hermano! llamado Joel Valdés, que había viajado desde Seattle en el estado de Washington a vernos haciendo no sé cuantas escalas. Ya la emoción y la juerga posterior de la noche anterior habían sido suficientes y llegamos a la hora convenida a la puerta del hotel donde se hospedaba en la calle Ámsterdam, muy cerca »

Crónicas de Amaury  »

| 168

Esta crónica la compartí hace casi una década, ahora la revisité y regresé a ella con otra mirada, pero con el alma intacta. ¿Por qué? pues porque en estos tiempos de tanta confusión y bullicio cibernético o cotidiano, necesitamos de reencuentros, lealtades y humanidad por encima de todo y de todos. Es mi modesto aporte al debate. Como dice Silvio "Solo el amor engendra la maravilla".

Crónicas de Amaury  »

| 45 |

La doctora Ofelia, ginecóloga diplomada con honores, y el cirujano Ramón, con más de quince años de elogiado trabajo en la sala de alumbramientos del hospital Ramón González Coro, presumían de una relación amorosa a fuerza de espéculos y anestesias.Llevaban casados unos trescientos meses, así les gustaba señalar el tiempo de su comunión, y eran la desazón de otras parejas que con alguna diferencia, semanas a veces, años otras, en el largo de sus relaciones, convivían con ellos en el hospital.

Destacadas