Escena habanera desde una azotea

Atardecer en La Habana. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.
Desde esta azotea se oye el eco de una ciudad en pleno ocaso. El ruido de los carros, la bulla de la gente, el silbato desde otro pedazo de azotea cual llamado final a las palomas que aún sobrevuelan, y el sol –decadente astro a las 7:18 de la noche– empieza a esconderse en algún rincón. Los últimos destellos se reflejan en los cristales de la Biblioteca Nacional, mientras desde alguna cocina cercana una olla no para de resoplar.
En la esquina, frente al basurero que ha engordado en las últimas 24 horas, dos chamacos fildean una pelota dentro de un portal. Tomo la cámara y escudriño los balcones, desde donde la gente descansa, conversa y ríe. El Memorial José Martí se ve infaliblemente hermoso y la bandera ondea y lo engalana.
La Habana, llena de achaques, heridas y flores, parece a esta hora una urbe taciturna, cuyos habitantes aún se replantean aquella pregunta del periodista Enrique Núñez Rodríguez: “¿Qué tiene esta vieja ciudad, desmelenada y en muletas, que cautiva?”. Y sí, esta vieja ciudad lleva, por debajo de la epidermis, una extraña capacidad de seducción. Quizás por eso, mientras el día declina, uno sigue pensando que la gente no debería morir sin ver cómo le atardece la vida a La Habana desde una azotea.

Los últimos destellos se reflejan en los cristales de la Biblioteca Nacional. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

El sol –decadente astro a las 7:18 de la noche– empieza a esconderse en algún rincón. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

¿Alguien dudó que La Habana le arrancara a los poetas los versos más hermosos? Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

El Memorial José Martí se ve infaliblemente hermoso y la bandera ondea y lo engalana. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

Atardecer en La Habana. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

La Habana, llena de achaques, heridas y flores, parece a esta hora una urbe taciturna. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

Hospital Hermanos Ameijeiras visto desde una azotea. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

Atardecer en La Habana, Cuba. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

Tomo la cámara y escudriño los balcones, desde donde la gente descansa, conversa y ríe. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

Esta vieja ciudad lleva, por debajo de la epidermis, una extraña capacidad de seducción. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.

Memorial José Martí visto desde una azotea en La Habana, Cuba. Foto: Andy Jorge Blanco/ Cubadebate.
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Linda mi habana
Cuba la tierra de mis amores
Bellos paisajes de nuestra habana, hermosa hoy y bella por siempre, con sus achaques y sus defectos. ¿Cuánto moveria a Jacques de Sores a tomarla si la viera ahora?
Bellas fotos, me encanta esta sesiòn, felicito a los fotògrafos
Lindas las fotografias de mi Habana al desnudo