Somos seres en transición

Bandera cubana en la plaza de la Revolución. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
Soy profesora en una universidad cubana, lo cual me impulsa a honrar una tradición ilustre de maestros que viven en el alma de la Nación. Específicamente, soy profesora de marxismo. De manera tal, que aquella tradición criolla ha de dialogar con esa otra marxiana y leninista que habita en la esencia de la Revolución. Es un gran reto, no solo teórico, sino sobre todo práctico.
La semana pasada, durante el análisis en clase de la tesis XI de Marx sobre Feuerbach, -la más conocida de las once tesis-, una estudiante preguntó por qué la Revolución Cubana debía seguirse llamando revolución. Elegí el método problémico, por lo que se habían abierto otras líneas de debate, pero sin dudas esta fue y es, una de las más importantes.
Ernesto Guevara hacia el año 1965, decía que en la concepción de una nueva sociedad, teníamos que competir muy duro con el pasado. En su pensamiento estaba latente el tema del socialismo como transición entre dos mundos. ¿Contra qué competimos hoy en función de la nueva sociedad en transición? ¿Cómo se materializa en la actualidad esa pugna entre pasado, presente y futuro? ¿Por qué la Revolución Cubana debería seguirse llamando revolución?
No puedo dejar de recordar aquí, una sagaz profesora que nos llamaba la atención sobre algo crucial: no se puede ser revolucionarios todos los días. Todavía al repetirlo de memoria, la voz con ironía de la autora es la que entona la frase. ¿Será que en esos intervalos en los que no hemos podido ser revolucionarios en la transición, una imagen del mundo unas veces quieto y otras estático, se ha instaurado desde el sentido común?
Cuando Carlos Marx analizó el fenómeno de la enajenación, y partía de Feuerbach para hacerlo, escribió que la alienación religiosa provocaba una conciencia invertida, porque era fruto de un mundo invertido. Siguiendo la sospecha marxiana, cabría preguntarnos: ¿en qué sentidos, nuestro socialismo está provocando la posibilidad de asumir que la revolución cubana dejó de ser revolucionaria?
Para pensarlo no queda otro camino, que intentar reflexionar al unísono sobre la revolución y el socialismo cubanos como dos órganos vitales en un mismo ser. Preguntarnos cómo vamos a sistematizar una teoría social cubana sobre el socialismo (el nuestro) como transición entre el capitalismo y el comunismo. Una teoría actualizada que contenga la argumentación del desarrollo del socialismo en condiciones de pos-colonialismo; en condiciones de subdesarrollo; en condiciones de bloqueo económico, comercial, financiero, y por tanto político; y también, como resultado de la cubanidad.
Esta teoría socialista debe ser multilateral y creadora. Debe ser enriquecida permanentemente desde lo autóctono y desde el marxismo crítico. Es decir, desde una rigurosa producción científica en general, que comprenda e integre el desarrollo profundo de la economía (política), la filosofía, la historia, la sociología, la cultura, la política, las artes, la ética, la estética, y por supuesto, la biotecnología, la medicina, la física, la biología, etc. Una teoría que descanse en una contraposición orgánica entre la teoría y la práctica.
Ha sido propio del socialismo practicar el viejo método de ensayo-error. Sin embargo, no por ello lo vuelve menos riguroso, porque antes, este experimento social debe ser el resultado de la técnica en función de la vida política. De la racionalidad. Del pensamiento colectivo. De la previsión. No se trata de improvisar, en tanto no hay tiempo que perder.
Allí donde el resultado de esa confrontación entre la teoría y la práctica produce resultados fallidos, no los podemos dejar enmohecerse; sino que debemos volverlos en objetos inmediatos para el análisis y la rectificación desde la experiencia de lo que no debemos repetir. Tanto como allí, donde el resultado fue favorable, no debe asumirlo el socialismo como definitivo, sino como punto de partida para el siguiente nivel en la construcción de un mundo cualitativamente superior.
Funciona así el socialismo como escuela diaria en la cual estamos obligados a aprender. Nos enseña todo lo que no debemos reproducir de ese sistema de relaciones sociales que se pretende dejar definitivamente atrás, el capitalista. Pero también nos educará mejor, en la misma medida en la que sea capaz de trazar el camino para transitar hacia el comunismo.
De manera tal, que no tiene sentido hablar de socialismo sin hacerlo del comunismo [aún cuando el tema (a)parezca pasado de moda]. Es ente sentido, la construcción de otro mundo dentro del cual, él es un punto de partida imprescindible. Elemento mediador entre un sistema que no quiere dejar de existir y otro que está en creación. Pero para lograrlo, la participación colectiva no es un accesorio. Se requiere el involucramiento colectivo de nuestra sociedad.
Solo la participación general, popular, colectiva e integradora, puede condicionar la transformación de una sociedad en otra; de un mundo viejo en otro nuevo. Para tomar el cielo por asalto no basta con unos pocos, máxime si ese cielo dará cobijo a muchos. Para transformar nuestra forma de apropiarnos de la realidad, dependemos de un movimiento colectivo, interrelacionado y motivador de una praxis revolucionaria.
Por ello, como mucho se ha dicho últimamente, el socialismo cubano requiere sumar, incorporar, formar, y aglutinar esa diversidad. Tiene que seguir aprehendiendo y descubriendo nuevos modos de enamorar y conquistar al ser humano y a su contemporaneidad.
Sin la participación colectiva, el proyecto permanece solo proyecto, y se anquilosa en el tiempo. Se volvería infinito, y al hacerlo, olvidar que es transición. Entonces petrificado dejaría de ser. O lo que es peor, volvería a ser aquello que hace tantos años negó. El peligro siempre latente de lo que Fidel Castro alertó: la reversibilidad de la revolución cubana. O lo que es igual: la negación del nuevo mundo a partir de la destrucción del proyecto que lo contiene.
La revolución cubana con su triunfo de 1959, conquistó todas las dimensiones posibles para su tiempo. Gracias a ello, construyó con el cambio revolucionario de las circunstancias, ciudadanos con predisposición revolucionaria, es decir, ciudadanos activos. El sujeto de y para su revolución.
La pregunta de la alumna no me abandona. Para que hoy la revolución cubana siga siendo revolucionaria, no puede renunciar a la transformación multilateral de la conciencia social, de las subjetividades individuales, de las mentalidades. Lo que se traduce en continuar transformando gustos, aspiraciones, necesidades, deseos, sueños, expectativas; así como lo hizo con éxito la joven revolución.
Pero para esto debemos retomar el debate en perspectiva acerca del socialismo como transición hacia una sociedad mejorada. Es decir, incorporar en el diálogo la idea del comunismo, y de que por tanto, el socialismo no es la meta en sí, sino el sendero. El socialismo no es la lucha final, por más alto que lo entone la canción. La lucha final -de haberla- solo llegaría como expresión común(ista) de la realización plena de los seres humanos.
Es por ello que el socialismo cubano, requiere que se extienda el sujeto revolucionario. No debe (re) producir individuos igualados, sino plurales. Solo idénticos entre sí, en tanto compartan el respeto hacia aquello que nos haga verdaderamente humanos. Necesitamos pues, heterogeneidad y diversidad, en el mismo sentido en el que necesitamos seres humanos éticos, morales, solidarios, virtuosos, y dignos. El consenso alrededor de estas como cualidades superiores, cómplices de un fin común, debe provocarlo el socialismo.
De ahí que está llamado a ser una permanente revolución cultural, educativa, y científica, con tal de que sea capaz de impulsar el desarrollo de sus ciudadanos. Tiene que enseñar y aprender a dejarnos hacer, y en ese proceso, generar las condiciones materiales para que podamos crear de forma ascendente y renovadora.
Debe enseñarnos a percibir que no todas las relaciones que crea (el socialismo cubano), son llamadas a quedarse. Ellas no son el ideal, siempre que contengan vestigios del viejo mundo capitalista. En este sentido debe ser también revolucionario: en su capacidad para prescindir de sus propias producciones. No es una etapa de la cual aferrarse.
Muy importante, el socialismo cubano debe seguir siendo expresión de la rebeldía de la cubanidad y no de la inercia socialista. Sobre todo porque la inercia socialista es apenas un espejismo de una realidad que ya no existe. Tiene que proyectarse terrenal y trascendente a la vez. El que se decide en la cotidianidad, y el que no pierde de vista el fin último y superior.
De ahí que la autocrítica le ocupe un lugar central. Sin ella, el socialismo cubano no puede superarse a sí mismo, superando a su tiempo. Ella es la brújula perfecta para rectificar a cada momento el rumbo. La auto-crítica contiene la crítica en tanto estudio de las condiciones objetivas que provocan el actual estado de las cosas, y le suma la toma de conciencia (autoconciencia) sobre aquello que nosotros [unas veces sujeto, unas veces ciudadano, otras dirigente, y otras líder] produjimos de una forma y no de otra.
Una toma de conciencia acerca de la importancia de la humildad y la humanidad, que ayude a detectar nuestros errores [tan inevitables, como necesarios] y a relacionarnos con ellos de forma saludable. El capitalismo sentencia a los perdedores. Sobre esto construye sentidos estrictos desde el terror, para quienes no sean percibidos por los demás como ganadores [o una acepción muy gringa y unilateral de la misma]. Tiene a la industria cultural para reproducir estos estereotipos. Para ello modela la imagen de capitalista pleno. La revolución cubana debe instaurar la conciencia humanista sobre la equivocación, en tanto el error es parte de la transición. Una rectificación dialéctica de los mismos que conduzca a la autosuperación de sus ciudadanos, sin dejar de ser severa allí donde advierta las desviaciones del sendero. A nuestro socialismo no le queda más remedio que ser polémico.
Tiene que ser una revolución hacia todos los sentidos y no solo descansar en la (ley de la) gravedad, sino que tiene que desafiarla, para que pueda siempre ser una revolución de pinos viejos a pinos jóvenes y de jóvenes a viejos. El socialismo cubano debe lograr integrar en lugar de dividir, porque depende de todos el que la revolución cubana siga siendo revolucionaria.
Como nos dijo Retamar en versos dedicados a Tallet, nosotros mismos somos seres en transición. En ese sentido, el socialismo cubano debe representar un movimiento constante en la transformación del sentido común que apuntala cierta apropiación de la revolución cubana como acabada. Perteneciente a otra época. Como si ella fuera expresión solo de un tiempo pretérito. Dislocada del presente.
En la misma medida en la que la revolución cubana encuentre nuevos espacios para subvertir, el socialismo cubano habrá avanzado en la configuración del nuevo mundo. Porque una y otro, son la materialización de la praxis transformadora en sentido marxiano. El mismo despliegue transformador. Un solo grito movilizador. Una misma esperanza en el mejoramiento humano.
La revolución cubana es también, la expresión palpable y viviente de la existencia del socialismo. Y el socialismo está llamado a ser contradicción, contrapunteo, batallar, transformación, subversión. Si la revolución se detuviera, el socialismo en Cuba significaría: lugar que no existe en alguna parte, -como dice el concepto de utopía-. Se volvería memoria muerta. Lo mismo que si el socialismo se nos enquista, la revolución no sería más ni revolucionaria, ni cubana.
Juntos son el movimiento real hacia lo posible-imprescindible. Conexiones dentro del movimiento hacia el comunismo, entre las cuales, lo revolucionario es condición determinante. Sin embargo, cuando hayamos terminado de “construir” el socialismo, significará que hemos empezado a solidificar el comunismo, y entonces, también allí, necesitaremos que la revolución cubana siga siendo revolucionaria.
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Ciertamente inculcar en el pueblo los valores y principios del comunismo, y formar hombres y mujeres que estén por encima de la formas de pensar y hacer capitalistas es un imperativo, tanto o más que la batalla económica. Pero es muy difícil, por todos lados recibimos las 24 horas del día el bombardeo de la cultura capitalista, a la par que nos enfrentamos a las carencias materiales del día a día. Estamos de acuerdo en q lo q se debe hacer. Ahora cómo hacerlo? Dónde encontrar los modos, q puede hacer un ciudadano común q no es psicólogo o filósofo para contribuir?, más allá de formar con el ejemplo?
Siempre digo que la Revolución no tiunfó en 1959. Tuvo su primera gran victoria. La Revolución ha triunfado varias veces en estos más de 60 años. Pero también, y más en estos tiempos, tiene que triunfar diariamente. La simple idea de un triunfo acomoda el pensamiento y crea sensación de que no hay más nada que hacer, que todo está bien.
El triunfo de la revolución entendido como triunfo del socialismo e inicio del comunismo pasa por el primer problema que todavía se encuentra en nuestro país. La falta de ejemplaridad de militantes, de dirigentes a varios niveles y la falta de verdadero liderazgo. Todavía tenemos muchos jefes y pocos dirigentes. No se hace conciencia a base de planfletazos, amenazas y cumplimiento de tareas a como dé lugar. Lo primero que debe analizarse en un dirigente a cualquier nivel, además de su posición revolucionaria, es su capacidad como lider nato. Su verdadero conocimiento del objetivo y no sólo por frases o resultados en una tarea de alto impacto pues está puede ser obra de la casualidad. No todo el que ejecuta una tarea impactante debe estar en puestos de dirección.
Después tenemos el problema del anquilosamiento en puestos de dirección sin verse un rápido y real avance. Hay quien lleva 10 años en el mismo puesto, alcanzó grandes resultados en los primeros 5, pero ya logró lo que se propuso y se le acabaron las ideas o simplemente ya está en la zona de confort.
Hay que cambiar también los conceptos que tenemos sobre las organizaciones en nuestro país. Cada organización tiene su propio papel y aunque se reconozca el papel superior del partido, tienen que tener sus propios métodos, estilos y objetos. Desgraciadamente no funcionan así y no toman en cuenta que por ejemplo, en el partido supuestamente todos son comunistas, pero en el sindicato no.Lo que pasa es que, incluso debido a los mismos estatutos de la CTC, parece más un apéndice del PCC que la organización de los trabajadores en Cuba. No cumple con sus objetivos, pues está más concentrada en cumplir metas partidistas que sindicales. Se pierde la oportunidad de que los trabajadores sientan que el sindicato es su organización, que los representa, que es donde se discuten y resuelven la mayoría de los problemas que afectan a los trabajadores, que al final es al mismo tiempo el objetivo del socialismo y del comunismo.
Otro aspecto donde considero que se nos ha ido la mano. La ya famosa frase de "oido el parecer del sindicato" para cualquier resolución donde se decide hasta la situación económica o de empleo de un trabajador. O sea, le hemos dado la facultad a una persona de decidir sobre elempleo, el salrio o la estimulación de un trabajador. Es socialismo o capitalismo?
Estamos en un momento super complejo. En medio de una crisis económica mundial y particular, un bloqueo que no afloja y no parece que se va a acabar nunca, también una guerra llamada de 4ta generación y el mundo a la expectativa de que quedará cuando acabe el conflicto de Ucrania. Las decisiones económicas en nuestro país creo que han sido las correctas. Han faltado dirigentes de base con voluntad para aplicarlas correctamente. En algunos casos, demasiados si me preguntan, incapaces para el puesto que ocupan. De hecho, muchos ni se leen las leyes que les toca aplicar, pero siguen ahí.
Todo esto nos lleva a la pregunta. se puede aspirar a la transición revolucionaria socialista- comunista sin el liderazgo de los dirigentes necesario en la base?
Excelente escrito. Muy coherente y objetivo. Vale la pena debatirlo en colectivo. FELICIDADES para la autora
Ideas y políticas neoliberales crearán clases sociales, desigualdades y disgregacion
Cada vez son más necesarias las clases de Filosofía Marxista y de Historia, y de verdaderos profesores que las sepan impartir¿Se están dando esas asignaturas de forma correcta en nuestras escuelas?¿Están verdaderamente capacitados los maestros de secundaria y pre para darlas?Sugiero en las redes sociales el programa Pensar la Historia con Eliades Acosta.La felicito profesora.
Buen artículo.
Muy buen comentario, con el que concuerdo plenamente. Ahora bien, Profesora, preguntémonos por qué la estudiante no ve que haya Revolución. Si ha sido víctima del determinismo ramplón que supedita todo a las abundancias materiales, puede que ahora mismo no entienda la Revolución, porque la situación económica de Cuba es crítica y no se ve a corto plazo la esperada y necesaria solución. Y eso se lo muestra el Marxismo original , esa es la esencia de la tesis quexse encierra en.la comprensión materialista de la historia. No me parece que su estudiante se cuestionara la definición de nuestro proceso en condiciones económicas diferentes, pues una economía de supervivencia, independientemente de la relativa independencia del mundo de las ideas con respecto a la base material, no sería capaz de mostrar muchas expectativas positivas sobre todo en las nuevas generaciones. Martínez Heredia lo expresaba bien claro: la construcción económica durante la transición al socialismo puede ser cruenta en ocasiones, por lo que no nos sorprendamos con hechos de conciencia ajenos al discurso que queremos escuchar. Y le doy todo el crédito a Fernando. Finalmente, le escribe alguien que desde una universidad cubana enfrenta todos los días en su clase, dudas, reticencias, angustia, ansiedad y hasta desespero en ocasiones entre los estudiantes, muchos de los cuales, a voz en cuello, se pronuncian por un cambio radical, muy a tono quizás con los ímpetus juveniles, pero que no vislumbran e su horizonte predecible y entonces, lo peor de todo, asocian su proyecto de vida a otras latitudes. Es la realidad que tenemos en las aulas universitarias, Profesora.
Es así. Por eso hay que estar muy bien informados y conocer la historia de Cuba, de EEUU y otros para poder debatir con los jóvenes. Son momentos de demostrar que Cuba en 63 años ha hecho más x su pueblo que muchos países " desarrollados" que llegaron ahí x el colonialismo y neocolonialismo pero conviven con las drogas, el terrorismo, la trata de personas y niños, las armas, las guerras, etc. Hay que demostrar que el Socialismo chino, vietnamita, coreano son superiores que el capitalismo y en Cuba el tema es de RESISTENCIA O BARBARIE. Nadie nos va a regalar nada. Estudien los que dudan la Ley Helms Burtton para que sepan el regalito que nos tienen reservado si perdemos la revolución socialista.
Muy interesantes puntos de vistas. Mucha realidad en ellos. Es importante estar en la realidad y trasmitir la realidad. Está en el concepto de Revolución de Fidel. Que debe ser cada día más nuestro. Tenemos que aprender a reconocer y a trasmitir que reconocemos nuestros problemas. Observo ahora que como vamos saliendo de la pandemia muchísimo mejor que el resto del mundo y está regresando el turismo, nuestra principal fuente de ingresos externos, andamos transmitiendo a los 4 vientos que la economía está mejorando y no es así. Primero porque ese turismo no va a regresar con la intensidad y la velocidad que necesitamos y segundo porque nos están ocurriendo cosas negativas, específicamente en las áreas de producción de alimentos, que no nos ocurrían. Es bueno trasmitir optimismo pero es muy malo trasmitir voluntarismo y falsas expectativas. Si seguimos así no vamos a poder aplicar la teoría por muy bella que sea. Confío en que podamos lograrlo porque de eso depende la posibilidad de seguir haciendo Revolución todos los días.
Por favor alguien que me envie el telefono o el correo electrónico de la autora de este artículo para intercambiar con ella sobre este interesante tema... por favor
Este es un formidable articulo de la autora MarxLenin Valdés. De "Discusiones Bizantinas" nada. Vuelvo a escribir mas tarde porque voy en un tren y no me resulta facil hacerlo. Escribo esta nota para rogarle a todos los amigos que lean este documento con el mayor detalle posible. Un abrazo
Porque mil años delante de tus ojos
Son como el día de ayer, que pasó,
Y como una de las vigilias de la noche
Salmos 90:4
Debo aclarar que no soy creyente, mucho más comparto plenamente la tesis XI de Marx sobre Feuerbach.
Pero uno de los problemas más difíciles (y eludidos) de entender es el tiempo. Pudiéramos decir que hay tiempo biológico, que va en un solo ciclo, desde un instante en microorganismos, hasta décadas en la vida humana. El tiempo geológico, donde un millón de años es moneda de cambio, una sirigaña. La historia de nuestro planeta se estima entre 4 y 5 mil millones de años, o de rotaciones actuales de nuestro planeta alrededor de nuestra estrella. Si lo comparamos con una vida humana promedio, digamos 80 años, 1 día humano seria equivalente a 140,000 años geológicos. No quiero hablar del tiempo en el multiverso, porque tendríamos que entrar en un tema que es acerca de la existencia del tiempo mismo, y es algo poco relevante a la materia que tratamos.
Muy complejo es el concepto del “tiempo histórico” y cuales son los ciclos o cambios o desarrollo históricos expresados en años que pudiéramos considerar breves o “revolucionarios” o más lentos o “evolutivos”. Mas complejo es aún el hecho de que ambos procesos de cambio han ocurrido en distintos lugares con variable celeridad. En 1972, el archi - criminal Richard Nixon visitó Pekín y en una charla informal le preguntó al dirigente chino Zhou En Lai qué pensaba sobre la Revolución Francesa. «Es demasiado pronto para valorarla». Además de darme la impresión de que ambos políticos no tenían muchas cosas en común de que hablar, se observa la discrepancia entre la visión del tiempo histórico entre Nixon, cuyo país surgió aproximadamente en la misma época que la Revolución Francesa y Zhou, en un país que si contamos desde la fundación de su primera dinastía hasta el día de la toma de la Bastilla, ya tenía 4,000 años bien cumplidos.
Este factor del tiempo histórico, se añade a los muchos y valiosos elementos que la autora ha discutido con claridad, éxito y como diría el gran Silvio Rodríguez sin convertirlo en “evidente panfleto”: La necesidad imperiosa de tener: “…una teoría social cubana sobre el socialismo (el nuestro) como transición entre el capitalismo y el comunismo. Una teoría actualizada que contenga la argumentación del desarrollo del socialismo en condiciones de poscolonialismo; en condiciones de subdesarrollo; en condiciones de bloqueo económico, comercial, financiero, y por tanto político; y también, como resultado de la cubanidad.
Esta teoría socialista debe ser multilateral y creadora. Debe ser enriquecida permanentemente desde lo autóctono y desde el marxismo crítico. Es decir, desde una rigurosa producción científica en general, que comprenda e integre el desarrollo profundo de la economía (política), la filosofía, la historia, la sociología, la cultura, la política, las artes, la ética, la estética, y por supuesto, la biotecnología, la medicina, la física, la biología, etc. Una teoría que descanse en una contraposición orgánica entre la teoría y la práctica”
Reitero la necesidad de leer y discutir este trabajo, e incluir el concepto del tiempo, en tanto que la Revolución cubana y su manera de transitar “por el camino a lo ignoto” se plasma en un marco temporal (6 décadas y pico) que ha sido a veces catalizado y a veces inhibido por ser vecinos del baluarte del capitalismo – imperialismo mundial, que de forma fija ha tratado de destruir la Revolución; de la existencia – desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista, y un largo etc.
La temporalidad (en orden de magnitud) de los cambios en Cuba y la urgencia de lo que como expresa la autora “No se trata de improvisar, en tanto no hay tiempo que perder”, para encarrilar Revolución y Socialismo en sus acepciones cubanas, es imperiosa e ineludible, si queremos evitar que los compatriotas nuestros (sean alumnos o lectores en general) terminen haciéndonos sus preguntas o comentando nuestros escritos desde otras latitudes y conviertan esta discusión de sustancial e imprescindible, en “bizantina”.
Mi mayor elogio a este fenomenal escrito y a su autora MarxLenin Valdés
Nunca debe dejar de ser Revolución, más allá de conceptos, como bien alertó nuestro Fidel, no debe perder el sentido del momento histórico, ni la base sedimentada con el sacrificio y la sangre de muchos cubanos.
En tiempos en los que repintar la historia es objetivo, asombra como muchas personas instruidas "flotan" en la ingravides de las redes digitales, de aqui que nuestros filosofos, historiadores y periodistas detallen cada "por qué" y esten atentos ante la descontextualización de conceptos y criterios que tratan de descolocar con sutilezas y "colores" nuestras fortalezas.
Un cuadro esteril que represente la Revolución a cualquier nivel hace más daño que el enemigo confeso,
Nuestro proyecto bombardeado y desacreditado desde los inicios ha logrado salir victorioso gracias a que es un proyecto revolucionario.
Profesora, hay algunas interrogantes, que desde el punto de vista dialéctico dejan muchas dudas. Está claro que una de las condiciones innatas del ser humano es la capacidad de autotrascender o autosuperarse, eso no está condicionado a ningún réguimen social y la Revolución exactamente lo que ha promulgado es la majoría del PUEBLO, pero en lo individual no funciona así, usted es joven y habrá visto como languidecen ideas, lugares, Centros de trabajo o recreación que en algún momento surgieron con esplendor y en el tiempo se van ¨apagando¨, no se superan en la mayoría de los casos, todo lo contrario sucede en los negocios particulares, ejemplos hay muchos de como un individuo, formado en las ideas revolucionarias, establece un pequeño negocio y va prosperando y mejorardo su producto en las mismas condiciones y con más limitaciones que la empresa estatal. Cómo explica eso?
Estoy en contra de todo tipo de extremismo, me defino en política como un antiextremista, es cierto que el ultra capitalismo tiene al mundo en un caos permanente, pero para mi la solución a los problemas nunca va a ser girar 360 °
Me gustó el artículo. Ojalá esta profesora pudiera tener espacios en la TV y buscar la forma de "enganchar" a los jóvenes fundamentalmente, aunque también a los no tan jóvenes.
Es importante esclarecer, sumar, comprometer.
La felicito
Excelente artículo que debieran estudiar los funcionarios del Gobierno en sentido general, aunque sabemos que ellos van por ese camino de la eterna inconformidad, y sugiriendo ajustes y enderezar el rumbo, en caso necesario. Es uno de los pocos artículos de corte académico que aborda aún el Marxismo Leninismo con enfoques muy reales y prácticos, y sobre todo de una utilidad descomunal.
Felicidades a esa Profe!!!!!
La revolución ha tenido el problema de que su evolución revolución ha sido incapaz de caminar al ritmo que ha requerido el desarrollo necesario para satisfacer las necesidades mínimas de las mayorías .
Hemos hecho uso exclusivo de tirar balones fuera y nos hemos acomodado.
Falta involucrar a las mayorías y quitar todas las trabas internas que uno ompiden la evaluación al ritmo que requiere el mundo actual.
Hay que adaptarse para no prreser
Saludo cordial y el reconocimiento a este excelente trabajo. Concuerdo con la autora, mucho hay ñpr hacer aún por el bien del socislismo, como proceso, por nuestra revolución y nuestra Cuba.
Me hubiera gustado escuhar y particopar del díalogo que se generó en su clase.
Magnifico artículo, coincido plenamente con la profesora en esa necesaria transición, un proceso por encima de todo paciente mirando el futuro. Lo que nos está faltando como pieza clave en el logro de ese objetivo supremo de ir construyendo un socialismo desarrollado hasta llegar a la sociedad comunista, no radica precisamente en ese porque de esa lucha o aspiración al céntranos constantemente en visualizar y recrear esa meta o futuro que anhelamos. La clave profesora que nos está faltando radica en centrarnos más científicamente en el “cómo hacerlo”, en eso que debemos hacer HOY para el logro de ese objetivo supremo en el futuro, todos eso en medio del agresivo bloqueo que enfrentamos y que en gran medida limita en el desarrollo de la base económica, otra clave para ese propósito. Reflexiono sobre esa clave que DETERMINA y nos está faltando.
Los “ismos” profesora los invento el hombre para organizar e identificar cada desarrollo social en cada momento, y que creemos que con solo citarlos repetitivamente producirá más ese “ismo”, bien sea socialismo, comunismo o capitalismo, un fenómeno que no podemos desconocer empáticamente en especial en la formación del hombre nuevo de cada momento. La clave estratégica para más socialismo y más desarrollo radica en que nos centremos como prioridad en construir CIENTIFCAMENTE al hombre nuevo en ese proceso de tránsito en la toma de conciencia, pero con sabiduría maximizando la más poderosa de las herramientas que existe para influir en el comportamiento humano; el sistema educacional de un país.
Ahí está la clave para sembrar y cultivar la idea de una nueva y superior sociedad, al concentrarnos en mantener el concepto revolución vivo, precisamente revolucionando constantemente esa herramienta o sistema educacional. Cambiando la actual conceptualización de nuestro sistema educacional, atemperándolo al nuevo contexto que nos aporta el desarrollo tecnológico de la información y las comunicaciones, adelantándonos en formar como prioridad ACTIDUDES, como lo primero y más importante, porque el resto en al actual contemporaneidad profesora es relleno, incluso eso que hoy priorizamos como la inteligencia, los conocimientos y los valores, sin darnos cuenta profesora que el contexto ha cambiado significativamente y que ese joven receptor del actual discurso nos exige otro enfoque mucho más científico. La actitud como lo primero, el “vehículo de transporte científico” para que estratégicamente y como consecuencia de esa actitud, afloren la inteligencia, los conocimientos y los valores, ese camino tiene un solo sentido de dirección, nunca se funciona al revés, primero la actitud después el resto. Sin duda un camino largo y paciente para llegar a una toma de conciencia, pero estratégicamente el único camino científico para preparar de forma masiva al hombre nuevo. Un hombre nuevo que debe tomar las más importantes decisiones de su vida precisamente cuando menos madurez psicológica posee, donde la actitud viene a ser la vacuna del equilibrio para sortear “ese parte aguas” determinante que todo hemos enfrentado en nuestras vidas. Se trata de centrarnos más en las emociones como lo primero formando a ese hombre nuevo receptor de disimiles discursos en esta era tecnológica, preparándolo para que pueda por si solo discernir y valorar críticamente cada uno. Por ese camino armamos al hombre nuevo de eso que lo hace invencible, la actitud. Eso que pone una diferencia significativa estratégicamente entre un ser humano y otro. El socialismo y el concepto revolución viven y se reinventan dialécticamente el cada HOMBRE NUEVO. En la actitud está el cómo lograrlo.
Duda # 1:
¿Se construye al Hombre Nuevo porque se le aplique la ciencia a la educación o porque se le mejores con éxito las condiciones de vida, y la expectiva de realización personal y social, a los hombres y las mujeres de un determinado conglomerado humano?
Duda # 2
¿Cómo se cambiar la actitud del individuo -como categoría psicosocial- sin incidir, desde el cambio social, en su sistema de valores y sus valoraciones?
He leído todo el artículo y me parece muy bueno (en teoría para dar una clase o una conferencia de la Universidad), pero la realidad cubana va mucho más allá de esas palabras. En mi modesta opinión estamos olvidando la esencia del socialismo (y no es precisamente la propiedad social sobre los principales medios de producción) estamos olvidando que la esencia del sistema socialista es que el centro es el Hombre .
En efecto, el hombre, pero sobre todo, la satisfacción de sus necesidades, si mal no recuerdo la primera ley el la economía socialista, ésta existe para la satisfacción cada vez más plena de las crecientes necesidades de los trabajadores.
En resumen, la gente persigue el bienestar, y eso lo hace en todas las sociedades con independencia de régimen social imperante, por eso la sociedad percibida como superior en la práctica, es la sociedad en la cual se consiga un bienestar general más relevante.
Coincido en que el centro debe ser el ser humano, y cuando este vea desarrollo, y progreso, entonces es que se apropia de la ideología, antes no. En wse momento es que veremos el nivel de conciencia y participacion que necesitamos
Me hace muy feliz el vigor intelectual y la sinceridad revolucionaria que están presentes en este escrito. Es una fuerte defensa del progreso social en movimiento, contra la utopia, contra el anquilosamiento y el tratar de detener los procesos en el tiempo. Nunca debemos olvidar la historia, pero no solamente y de manera selectiva, aquella parte de la historia que nos guste, sino la totalidad de la historia. Esta irrefutable verdad, no se debe malinterpretar como que "queremos vivir en la historia", lo que no solo es malo sino impracticable.. Debemos salir de la pre-historia de la sociedad y llegar al comunismo, lo que implicará millones de unidades de energia revolucionaria. Propongo debatir mucho a quienes lean este documento, a mi juicio de obligatorio análisis de la Prof. MarxLenin Valdés :
"La revolución cubana es también, la expresión palpable y viviente de la existencia del socialismo. Y el socialismo está llamado a ser contradicción, contrapunteo, batallar, transformación, subversión. Si la revolución se detuviera, el socialismo en Cuba significaría: lugar que no existe en alguna parte, -como dice el concepto de utopía-. Se volvería memoria muerta. Lo mismo que si el socialismo se nos enquista, la revolución no sería más ni revolucionaria, ni cubana.
Juntos son el movimiento real hacia lo posible-imprescindible. Conexiones dentro del movimiento hacia el comunismo, entre las cuales, lo revolucionario es condición determinante. Sin embargo, cuando hayamos terminado de “construir” el socialismo, significará que hemos empezado a solidificar el comunismo, y entonces, también allí, necesitaremos que la revolución cubana siga siendo revolucionaria"
Para los que puedan tener dudas, la foto no es de una modelo, la busque en Facebook y es autentica, confieso con tristeza que nunca tuve una profesora asi.
Si; aténtica cubana. Marx-Lenin+Cecilia Valdés.
Da gusto leerla.
Pura Utopia.
He leído su trabajo con mucho detenimiento, si usted se refiere a revolución como cambio y transformación constante, usted tiene razón, pero revolución como planteaba Fidel en su concepto de revolución, pero ello también implica cambios en los modos de hacer y sobre todo de pensar y los cambios en la mentalidad de muchos que hacen
política y en especial en economía, se han quedado varados en los años 80, el discurso va por un lado y la acción muy atrás.
Por ello desgraciadamente, a nuestros estudiantes en todos, los niveles se les hace difícil entender los procesos, sociales y económicos que se desarrollan en nuestro país, muchos de los contenidos que se de imparten, son manualisticos, alejados de la realidad, que vive la nación, pues es difícil el
trabajo, si la economía del socialismo no se nada en la experiencia de cuba, pero ello es complicado, pues ello implica exponer ideas que aunque dentro de la revolución, son diferentes al pensamiento oficial, pues en realidad la diversidad de ideas, aún sigue siendo una quimera.
La crítica constructiva, ?cree usted que existe hoy?, Y ello es un gran problema, para mejorar el socialismo cubano, cuando la haces te miran mal, se engabetaban las buenas ideas y muchas veces te machacan, pues afecta a quien va dirigida.
Todo ello afecta la credibilidad de las ciencias del.marxiso que se refleja en las concepciones de los estudiantes que en el mejor de los casos consideran nuestro proyecto de utopía
Excelente artículo.Esencias que tienen que ser constantes en la conciencia del cubano ,en este pueblo que construye su destino y se transforma a sí mismo en ese camino.Es necesario extender cada vez más estas ideas para que la juventud cubana(tengo 20 años) tenga claro el camino a seguir ,desde la teoría marxista leninista como concepción del mundo.Tener claro de nde venimos y hacia donde vamos en tanto proceso continuo y ascendente en la construcción SOCIALISTA de la sociedad COMUNISTA.
Brillante artículo, excelente trabajo y dedicación a su carrera, una joven profesora con conocimiento y convicción. Yo diría convencida para convencer. Si no lo llevamos dentro no podemos enseñarlo, pues serían vanas repeticiones. Felicidades Doctora.
Buen artículo, para un buen debate que necesitamos. No soy un filósofo, pero mi intuición de revolucionario me dice que el hombre nuevo hay que hacerlo todos los días. Se sabe del papel que jugó el trabajo en la transformación del mono en hombre, sin embargo para mi, ese es un proceso que sigue en curso. Marx escribió, la clase obrera es la fuerza motriz de la historia. Si contextualizamos eso que acertadamente escribió marx, la fuerza motriz que debe hacer que la historia en Cuba siga caminando somos los más afectados con el actual orden de las cosas, es decir, los que estamos en las colas, los que somos universitarios y no nos alcanza el salario para comprar una goma para la bicicleta y así por el estilo. La realidad es que los que de alguna forma se acomodan a la situación actual en lugar de engrasar la rueda de la historia lo que hacen es frenarla. De todas formas en todas las épocas siempra ha sido así, lo que falta hoy es más liderazgo, el Partido tiene que entrar en otra dinámica más revolucionaria de forma tal que la fuerza motriz de la historia se desencadene de verdad y como consecuencia de ese proceso el trabajo sea un acto cada vez más conciente que aleje al hombre cada vez más del reino animal.
Por cierto, en el mismo libro en donde Engels comenta la importancia del trabajo en la transformación del mono en hombre, también comenta como el consumo de carne hizo posible el desarrollo del cerebro, y lo digo porque sin una base material, o sea, carne, no se puede construir ni socialismo ni comunismo, y mucho menos convencer a nadie de nada ni crear un hombre nuevo, o al menos eso se desprende del escrito de Engels.
La práctica es superior al conocimiento (teórico),porque posee no sólo la dignidad de la universalidad, sino también la de la realidad....Lenin.
La práctica dicho en buen cubano, es la práctica y sin práctica servimos en bandeja la revolución.
Me gustó mucho este artículo or su calidad y profundidad en temas tan delicados y más viniendo de una joven, creo que hay un factor determinante y es nuestra escuela la que debe sembrar más valores patrios; la escuela cubana debe ser el mejor lugar de la comunidad en limpieza, belleza, calidad de sus maestros en todos los aspectos desde su atuendo hasta su lenguaje, educación civica e instrucción.
Tu nombre es único y debes ser la hija de mi amiga y compañera de siempre mi estimada Flora.
Gracias.
Saludos y gracias por atender mi comentario estimado Giordan. Por supuesto, la clave en cualquier circunstancia esta en formar primero actitudes, al hacerlo nos estamos enfocando científicamente en las soluciones de cualquier tipo de problemas, es la puerta, lo primero por donde hay que empezar si se quiere realmente resolver estratégicamente complejos y difíciles retos. La actitud es esa sumatoria de recursos y habilidades naturales propias del ser humano que todos poseemos y con la cual se cambia ese estado de cosas, pero para ello se necesita primero activarlas, y para hacerlo de forma masiva y consciente la clave radica en esa herramienta que es el sistema educacional de un país, accionándolo como un entrenamiento sobre esas “habilidades naturales que hacen al hombre invencible”, y con la cual se transforma el entorno. No funciona al revés.
Tratare de ilustrar con algunos ejemplos la idea. Seguro recuerdas algunas anécdotas de tus abuelos antes del triunfo de la revolución, donde la mayoría como denominador común eran hombres analfabetos, no sabían ni escribir su nombre, viviendo en una dura miseria económica, pero curtidos y formados con una recia actitud, donde sobresalían el orden, la responsabilidad, el ejemplo para la familia, la paciencia, la seriedad. No tenían activos financieros o materiales que los respaldara, el único activo que tenían como un cheque de garantía era su actitud. Si pedían un crédito en la tienda de su pueblo para comida hasta que la zafra terminara, el dueño de esa tienda no dudaba un minuto en dárselo, su actitud era una garantía sobrada. Ese abuelo con esa principal fortaleza lograba equilibrar la protección de su familia en ese agresivo entorno, sorteando las dificultades, aunque no las modificara, esa fortaleza o principal activo lo hacía invencible, la garantía ante los ojos de su familia.
En pedagogía estimado Giordan, la clase magistral de lo que es la actitud como la clave en el ser humano la aporta ese bello poema del pedagogo cubano Raúl Ferrer, romance de la niña mala. Una tesis de un gran pedagogo que describe poéticamente la actitud como el gran y principal tesoro que un sistema de enseñanza debe buscar en un estudiante, una dimensión superior ahora más necesaria en estos tiempos tecnológicos, mucho más importante que lo que puede aportarle el conocimiento. Ese poema puede ser la brújula para revolucionar el sistema educativo cubano.
Muchos estudios, tanto en el campo militar, empresarial y en general en la sociedad afirman que el orden y la disciplina aportan en un resultado triunfador, entre el 50 y hasta el 70% de ese éxito. Silvio Rodríguez como sucede con cualquier campeón mundial en un deporte, posee un gran talento sin dudas, algo que es importante, pero la diferencia que puso Silvio con sus colegas de su generación no radico precisamente en su talento, la diferencia la aporto su actitud. Silvio renuncio a muchas cosas que habitualmente en nuestras vidas cuando somos muy jóvenes priorizamos, para centrarse en ese momento cumbre de su creatividad, sus años más joven, y disciplinadamente dedicar horas y horas a ese ejercicio de estudio y creación que aflora en una etapa crucial, renunciando a eso que habitualmente hace más lo jóvenes, distraerse con muchas salidas por las noches y fiestas. Posiblemente en ese momento existiera otros trovadores de su generación con más talento que el, pero la diferencia la aportó Silvio con más orden, más autocontrol, más disciplina en esa etapa cumbre de creación artística. Es común oír expresiones en varias familias sobre jóvenes nuestros que después de pasar el servicio militar se han transformado asumiendo una mayor responsabilidad, más serenidad en sus juicios y valoraciones, un cambio radical del joven que entro al que ahora sale de esa institución, un ejemplo de lo que aporta una actitud. Una conceptualización que, sin ser exactamente lo mismo de la vida militar, los sistemas educativos deberían apreciar en ese entrenamiento para la vida de crear y formar hábitos y habilidades claves para construir una sólida actitud, y a partir de ella tener el vehículo de transporte para explorar los conocimientos, la cultura y los valores.
El coeficiente de inteligencia de un director de empresa, un dirigente político o el presidente de un país son idénticos o muy similar al de un mendigo o un adicto alcohol que deambula por las calles de cualquier país. No existe diferencia notable entre uno y otro coeficiente de inteligencia, la diferencia entre ellos solo radica en la actitud desarrollada por cada uno. De igual forma sucede con la característica más sobresaliente que diferencia a un destacado investigador que triunfa logrando objetivos y otro que no, por lo general esa diferencia entre uno y otro está en su actitud de triunfador que le permite mantenerse automotivado ante tantos y tantos fracasos lógicos en el proceso de investigación, manteniéndose con paciencia enfocado en su visualización a pesar de los reveces.
En la actual contemporaneidad las claves para triunfar en lo profesional están en el campo de las emociones, en ese campo que abarca la actitud, que quien desarrolle primero esas habilidades naturales que todos tenemos dormidas, pone la gran diferencia. Las dos fundamentales habilidades que te dan dimensión de entidad, de empresa viviente, son el desarrollo de la empatía y la intuición. En ese orden de importancia le siguen el desarrollo de la automotivación, el autocontrol y la paciencia, el que logre reunir esas fortalezas se hace invencible ante cualquier reto. Por último, desarrollar una óptima comunicación corporal y verbal cierran esa obra de arte que es el ser humano. Si te son familiares esas características seguro coincides conmigo que son las mismas claves que caracterizaron el punto de partida o génesis del Martí, Mella y Fidel que conocemos.
¿Y alguién cree seriamente que los jóvenes cubanos tienen aspiraciones diferentes en alguna medida importante de las aspiraciones de los jóvenes españoles, rusos, alemanes, o norteamericanos?
En ese caso a mi modo de ver debería recapitular y revisar su forma de ver el mundo circundante, porque evidentemente, de ser así no tiene los pies sobre la tierra.
Una pregunta:
Ella se llama Marxlenin o es solo un seudonimo